1.
Nombres y Apellidos: María Mayerlin Marsiglia Nazareth
2. Edad, peso, altura, actividad física
2.1 Edad: 43 años
2.2 Peso: 83 Kg
2.3 Altura: 1.65 m
2.4 Actividad Física: caminata
3. Calculo de los Parámetros Corporales
3.1 Índice de masa corporal (IMC)
IMC = 83 / (1.65)2 → IMC = 30.49
Tabla de Interpretación del IMC
*Comparando el valor del IMC y la tabla del IMC, el resultado es de
obesidad tipo 1 y de riesgo de enfermedad es alto.
3.2 Tasa de Metabolismo Basal (MTB)
TMB = 8.7*m+829 → TMB = (8.7)*(83kg) + 829 → TMB = 1551.10 kcal/dia
3.3 Requerimiento Calórico Diario (RCD)
RCD = TMB*1.55 “Actividad Suave” → RCD = (1551.10 kcal/día)*(1.55)
RCD = 2404.21 kcal/día
3.4 Porcentaje de Nutrientes
Par mi RCD = 2404.21 kcal/día el % de energía derivado es:
Mi RCD = 2401.21
Glucidos (60%) 1440,73 kcal/dia
Lipidos (30%) 720,36 kcal/dia
Proteinas (10%) 240,12 kcal/dia
4. Dieta Personal de un Día
Desayuno Almuerzo Merienda Cena
Arepa Arroz Cambur Yogurt
Huevo Pollo
Queso Ensalada
Jamon
5. Identificación de los Nutrientes en la Dienta, función en el Organismo
y Aporte Calórico
Alimento Calorias (kcal) Carbohidratos (g) Proteinas (g) Grasas (g) Fibras (g)
Arepa 422 90 8 4,5 8,5
Huevo 215 0,76 13,27 17,24 0
Queso 68 3 10 2 0
Jamon 114 0,4 21 3 0
Arroz 129 27,99 2,67 0,28 0,4
Pollo 167 0 20 9,7 0
Ensalada 65 2,56 9,55 1,88 1,3
Cambur 89 22,6 1,08 0,34 2,6
Yogurt 189 31,5 4,48 5,38 0,2
Total 1458 178,81 90,05 44,32 13
6. Análisis de la Dieta: aspectos positivos negativos.
Identificación y explicación
A simple vista la dieta consumida es una de las más comunes en Venezuela,
la cual se caracteriza por la alta ingesta de harina de maíz en el desayuno,
ahora daremos el lado positivo y el lado negativo de esta dieta.
Positivo: se mantiene con una alimentación bastante moderada, no hay
consumo de bebidas gaseosas azucaradas, a simple vista pudiese parecer
que la persona se encuentra en un plan alimenticio para perder peso, y que
al evaluar el valor del IMC se observa que la persona se encuentra en el tipo
de obesidad 1.
Negativo: por otra parte, cuando comparamos el gasto calórico diario o
requerimiento calórico diario, con el gasto calórico consumido en la dieta, se
observa que lo que se consume está por debajo de lo que se gasta ya que
esto con el tiempo puede traer problemas como fatiga, dolor de cabeza y
pesadez. También se nota que la persona no realiza ninguna comida a media
mañana.
7. Propuestas de Mejoras Argumentadas
Lo primera que hay que ver es la situación en la que se encuentra la persona,
es decir si esta se encuentra en proceso de pérdida de peso, una vez
conocido esto se procede a implementar un plan alimenticio más variado y
disciplinado, el cual incluya los aportes calóricos y nutricionales necesarios
para suplir la energía necesaria para realizar las actividades del día,
continuación se muestra plan de alimentación o dieta saludable.
8. Presentación Final de una Dieta Saludable
Alimento Calorias (kcal) Carbohidratos (g) Proteinas (g) Grasas (g) Fibras (g) Comida
piña 50 13,12 0,54 0,12 1,4
Arepa 422 90 8 4,5 8,5
Huevo 215 0,76 13,27 17,24 0
Desayuno
Queso de Cabra 250 2 17 18 0
Jamon 114 0,4 21 3 0
Ensalada 65 2,56 9,55 1,88 1,3
Pan 297 65 10 2 3
Comida a media mañana
Queso de Cabra 250 2 17 18 0
Manzana 52 13,81 0,26 0,17 2,4
Lentejas 115 20,03 8,98 0,38 7,9
Arroz 129 27,99 2,67 0,28 0,4 Almuerzo
Pollo 167 0 20 9,7 0
Ensalada 65 2,56 9,55 1,88 1,3
Jamon de Pavo 124 2,93 19,6 3,8 0 Merienda
Yogurt 189 31,5 4,48 5,38 0,2
Cena
Ensalada 65 2,56 9,55 1,88 1,3
Total 2504 261,54 161,36 86,21 25
Al observa el plan de alimentación que se está proponiendo se logra apreciar
que la cantidad de calorías a ingerir se encuentra solo por 100 unidades por
encima del requerimiento calórico necesario, por lo consiguiente esta es una
propuesta perfecta para sustituir por la alimentación diaria mostrada anterior.
9. Algunos Trastornos de las Conducta Alimentaria, sus Causas y como
Prevenirlos
Los trastornos alimentarios son enfermedades graves que afectan tanto la
salud física como la mental. Estas afecciones incluyen problemas en la forma
de pensar sobre la comida, la alimentación, el peso y la figura, así como en
los comportamientos alimentarios. Estos síntomas pueden afectar tu salud,
tus emociones y tu capacidad para desenvolverte en ámbitos importantes de
la vida.
Si no se tratan de manera eficaz, los trastornos alimentarios pueden
convertirse en problemas crónicos y, en algunos casos, pueden causar la
muerte. Los trastornos alimentarios más frecuentes son la anorexia, la
bulimia y el trastorno alimentario compulsivo.
La mayoría de los trastornos alimentarios implica centrarse demasiado en el
peso, la forma del cuerpo y la comida. Esto puede derivar en
comportamientos alimentarios peligrosos. Estos comportamientos pueden
afectar gravemente la capacidad de obtener la nutrición que el cuerpo
necesita. Los trastornos alimentarios pueden dañar el corazón, el aparato
digestivo, los huesos, los dientes y la boca. Pueden llevar a otras
enfermedades. También están relacionados con la depresión, la ansiedad,
las autolesiones y los pensamientos y comportamientos suicidas.
Con el tratamiento adecuado, puedes volver a tener hábitos alimentarios más
saludables y aprender formas más sanas de pensar sobre la comida y el
cuerpo. También puedes revertir o reducir los problemas graves causados
por el trastorno alimentario.
Síntomas
Los síntomas varían según el tipo de trastorno alimentario. La anorexia, la
bulimia y el trastorno alimentario compulsivo son los trastornos alimentarios
más comunes. Las personas con dichos trastornos pueden tener diferentes
tallas y tipos de cuerpo.
Anorexia
La anorexia, o anorexia nerviosa, puede ser un trastorno alimentario mortal.
Consiste en un bajo peso corporal poco saludable, miedo excesivo a
aumentar de peso y una impresión engañosa del peso y la figura corporal. A
menudo, la anorexia implica hacer esfuerzos extremos para controlar el peso
y la figura, lo cual suele afectar gravemente la salud y la vida diaria.
La anorexia puede consistir en limitar drásticamente la ingesta de calorías o
suprimir ciertos tipos o grupos de alimentos. Es posible que se utilicen otros
métodos para perder peso, como hacer ejercicio en exceso, usar laxantes o
suplementos dietéticos o inducir vómitos después de comer. Los esfuerzos
para bajar de peso pueden causar problemas de salud graves, incluso a
quienes siguen comiendo a lo largo del día o no tienen un peso
extremadamente bajo.
Bulimia
La bulimia, también llamada bulimia nerviosa, es un trastorno alimentario
grave, que a veces pone en riesgo la vida. La bulimia incluye episodios de
atracones, comúnmente seguidos de episodios de purgas. A veces, la
bulimia también incluye comer de manera muy limitada durante un tiempo.
Esto a menudo lleva a impulsos más fuertes de atracones y posteriores
purgas.
Los atracones consisten en ingerir alimentos, a veces una cantidad
extremadamente grande, en un breve período. Durante los atracones, la
gente siente que no tiene control sobre lo que come y que no puede parar.
Después de comer, debido a la culpa, la vergüenza o un miedo intenso a
subir de peso, se realiza una purga para deshacerse de las calorías. La purga
puede incluir vómitos, hacer demasiado ejercicio, no comer durante un
tiempo o utilizar otros métodos, como tomar laxantes. Algunas personas
cambian las dosis de los medicamentos, como las cantidades de insulina,
para intentar perder peso.
La bulimia también implica estar preocupado por el peso y la forma del
cuerpo, además de una autocrítica grave y dura de la apariencia personal.
Trastorno alimentario compulsivo
El trastorno alimentario compulsivo consiste en ingerir alimentos en un lapso
corto de tiempo. Al comer compulsivamente, se tiene la sensación de no
tener control sobre la comida, pero después de un atracón no se produce una
purga. Durante un atracón, es posible que las personas coman más rápido o
más de lo previsto. Aunque no tengan hambre, pueden seguir comiendo a
pesar de sentirse demasiado llenos.
Luego de un atracón, las personas suelen sentirse con mucha culpa, asco o
vergüenza. Puede que sientan miedo a aumentar de peso y que traten de
restringir la ingesta de comida drásticamente durante ciertos períodos. Esto
ocasiona un aumento del impulso de atracones, lo que genera un ciclo poco
saludable. La vergüenza puede llevar al individuo a comer a solas para
ocultar los atracones. Por lo general, los atracones se repiten al menos una
vez a la semana.
Trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos
El trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos incluye
comer de forma extremadamente limitada o no comer determinados
alimentos. El patrón de alimentación a menudo no satisface las necesidades
nutricionales diarias mínimas. Esto puede llevar a problemas de crecimiento,
desarrollo y funcionamiento en la vida diaria. Sin embargo, las personas con
este trastorno no tienen miedo a subir de peso o a aumentar el tamaño de su
cuerpo. En cambio, puede que no les interese comer o que eviten los
alimentos con un determinado color, textura, olor o sabor. También pueden
preocuparse por lo que pueda ocurrir al comer. Por ejemplo, pueden tener
miedo a atragantarse o a vomitar, o les puede preocupar tener problemas de
estómago.
El trastorno por evitación o restricción de la ingesta de alimentos puede
diagnosticarse en todas las edades, pero es más frecuente en niños
pequeños. El trastorno puede ocasionar una pérdida de peso importante o
una falta de aumento de peso en la infancia. La falta de una nutrición
adecuada puede llevar a problemas de salud graves.
Causas
Se desconoce la causa exacta de los trastornos de alimentación. Al igual que
ocurre con otras afecciones de salud mental, puede haber distintas causas,
como las siguientes:
Genética. Es posible que algunas personas tengan genes que aumentan el
riesgo de desarrollar un trastorno alimentario.
Biología. Los factores biológicos, como los cambios en las sustancias
químicas del cerebro, pueden influir en estos trastornos.
Factores de riesgo
Cualquier persona puede desarrollar un trastorno alimentario. Los trastornos
alimentarios suelen comenzar durante la adolescencia y la juventud, aunque
pueden producirse a cualquier edad.
Ciertos factores pueden incrementar el riesgo de desarrollar trastornos
alimentarios, como los siguientes:
Antecedentes familiares. Los trastornos alimentarios son más probables en
personas con padres o hermanos que han tenido ese tipo de trastorno.
Otros problemas de salud mental. Los traumas, la ansiedad, la depresión,
el trastorno obsesivo compulsivo y otros problemas de salud mental pueden
aumentar las probabilidades de tener un trastorno alimentario.
Dietas e inanición. Hacer dieta con frecuencia es un factor de riesgo para
desarrollar un trastorno alimentario, en especial si el peso corporal sube y
baja constantemente al iniciar y abandonar nuevas dietas. Existen pruebas
sólidas de que muchos de los síntomas de un trastorno alimentario son
síntomas de inanición. La inanición afecta al cerebro y puede llevar a cambios
en el estado de ánimo, pensamiento inflexible, ansiedad y reducción del
apetito. Esto puede hacer que se mantengan la ingesta insuficiente de
alimentos o las conductas alimentarias problemáticas y que resulte difícil
recuperar los hábitos de alimentación saludable.
Antecedentes de acoso por el peso. Las personas que han sido acosadas
o sujeto de burlas por su peso son más propensas a desarrollar problemas
con la alimentación o trastornos alimentarios. Entre ellas, se incluyen las
personas a quienes han avergonzado por su peso sus compañeros,
profesionales de atención médica, entrenadores, maestros o familiares.
Estrés. Los cambios pueden causar estrés, ya sea el comienzo de la
universidad, una mudanza, un trabajo nuevo o problemas familiares o de
pareja. Y el estrés puede aumentar el riesgo de presentar un trastorno
alimentario.
Complicaciones
Los trastornos alimentarios causan complicaciones muy variadas, algunas de
las cuales ponen en riesgo la vida. Cuanto mayor es la gravedad del trastorno
o cuanto más perdura, más probable es que se presenten complicaciones
graves. Estas pueden ser algunas de ellas:
Problemas de salud graves.
Depresión y ansiedad.
Pensamientos o conductas suicidas.
Problemas con el crecimiento y el desarrollo.
Problemas sociales y en las relaciones.
Trastornos por consumo de sustancias adictivas.
Problemas en el trabajo y la escuela.
Muerte.
Prevención
No hay una forma segura de prevenir los trastornos alimentarios, pero
puedes tomar medidas para desarrollar hábitos alimentarios saludables. Si
tienes un hijo, puedes ayudarle a reducir el riesgo de que desarrolle
trastornos alimentarios.
Adultos
Para desarrollar hábitos de alimentación saludable y comportamientos de un
estilo de vida saludable:
Elige una dieta saludable rica en granos o cereales integrales, frutas y
verduras. Limita el consumo de sal, azúcar, alcohol, grasas saturadas y
grasas trans. Evita las dietas extremas. Si debes perder peso, habla con el
proveedor de atención médica o con un dietista para crear un plan que
satisfaga tus necesidades.
No uses suplementos alimenticios, laxantes ni productos herbarios para
bajar de peso.
Haz suficiente actividad física. Cada semana, haz al menos 150 minutos
de actividad aeróbica, como caminar a paso ligero. Elige actividades que
disfrutes para que sea más probable que las hagas.
Busca ayuda para los problemas de salud mental, como depresión,
ansiedad o problemas con la autoestima y la imagen corporal.
Para ver más pautas sobre alimentos y nutrición, así como actividad física,
ingresa a health.gov.
Habla con el proveedor de atención médica si tienes inquietudes sobre tus
conductas alimenticias. El tratamiento temprano puede evitar que el
problema empeore.
Niños
Estas son algunas maneras de ayudar a tu hijo a desarrollar conductas
alimentarias saludables:
Evita hacer dieta en presencia de tu hijo. Es posible que los hábitos
alimentarios familiares influyan en las relaciones que los niños desarrollan
con la comida. Comer en familia te da la oportunidad de enseñarle a tu hijo
sobre los peligros de hacer dietas. También te ayuda a observar si tu hijo
come suficiente cantidad y variedad de alimentos.
Habla con tu hijo. Existen muchos sitios web y otros espacios en las redes
sociales que fomentan ideas peligrosas, como proponer que la anorexia es
la elección de un estilo de vida y no un trastorno alimentario. Algunos sitios
alientan a los adolescentes a comenzar dietas restrictivas. Es importante
corregir este tipo de ideas erróneas. Habla con tu hijo sobre los riesgos de
tomar decisiones poco saludables en cuanto a la alimentación.
Alienta y refuerza una imagen corporal saludable en tu hijo,
independientemente de su figura o talla. Habla con tu hijo sobre la imagen
que tiene de sí mismo y tranquilízalo diciéndole que las formas del cuerpo
pueden ser diferentes. No critiques tu propio cuerpo delante de tu hijo. Los
mensajes de aceptación y respeto pueden ayudar a desarrollar una
autoestima sana. También pueden desarrollar resiliencia, la capacidad de
recuperarse con rapidez de situaciones difíciles. Estas habilidades pueden
ayudar a los niños a sobrellevar los momentos desafiantes de la adolescencia
y la juventud.
Pide ayuda al proveedor de atención médica de tu hijo. En las visitas del
niño sano, los proveedores de atención médica podrían identificar los signos
tempranos de un trastorno alimentario. Pueden preguntar al niño sobre sus
hábitos alimentarios. Estas consultas incluyen el control de los percentiles de
estatura y peso y del índice de masa corporal, que pueden advertirles a ti y
al proveedor de atención médica de tu hijo de cualquier cambio importante.