ACOSO ESCOLAR
El acoso escolar (bullying) es cualquier forma de maltrato psicológico, verbal, físico y hasta
social producido entre estudiantes de forma reiterada a lo largo de un tiempo determinado
tanto en el aula, como a través de las redes sociales, con el nombre específico de
ciberacoso. Estadísticamente, el tipo de violencia dominante es el emocional y se da
mayoritariamente en la clase y en los patios escolares. Los protagonistas de los casos de
acoso escolar suelen ser niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia, siendo
mayor el porcentaje de niños que sufren violencia física, mientras que las niñas suelen ser
más víctimas de violencia psicológica.
Este tipo de violencia escolar se caracteriza por una reiteración encaminada a conseguir la
intimidación de la víctima, implicando un abuso de poder en tanto que es ejercida por un
agresor más fuerte (ya sea esta fortaleza real o percibida subjetivamente) que aquella]El
sujeto maltratado queda, así, expuesto física y emocionalmente ante el sujeto que lo
maltrata, generándose como consecuencia una serie de secuelas psicológicas (aunque
estas no formen parte del diagnóstico); es común que el acosado viva aterrorizado con la
idea de asistir a la escuela y que se muestre muy nervioso, triste y solitario en su vida
cotidiana.
TIPOS DE ACOSO
● Físico
Es el más habitual entre los chicos. Se manifiesta en forma de empujones,
puñetazos o palizas del agresor o agresores a la víctima. Además, resulta frecuente
el robo de pertenencias de quien lo sufre. No solo provoca un daño físico que, en
ocasiones, requiere intervención facultativa, sino también uno psicológico. Así, por
ejemplo, va acompañado de episodios de ansiedad y temor a ir al centro educativo.
● Psicológico
Los estudios de Cardozo, Dubini y Lorenzino realizan una comparativa de gran
interés. En sus conclusiones, puedes apreciar las distintas monedas de cambio a las
que se enfrentan los niños en los centros educativos de México. Dicho estudio
señala que el 59 % de los alumnos ha sufrido burlas, el 22 % intenta evitar a uno o
varios compañeros concretos y el 33 % ha sufrido maltrato por sus iguales.
● Verbal
Es una de las formas más comunes y se traduce en acciones que buscan generar el
mayor daño psicológico posible. Nos referimos a discriminar, difundir rumores falsos
sobre la víctima, excluirla o ridiculizarla mediante apodos o insultos en público.
● Sexual
García Continente, Pérez Giménez y Nebot Adell concluían que el 27,2 % de las
chicas y el 33,4 % de los chicos lo experimentaban durante la ESO y en bachillerato.
Adopta formas diversas de asedio, como actos o comentarios de índole sexual.
También los miembros del colectivo LGTBI se ven atacados por este modo de
acoso, especialmente. En sus últimas consecuencias, puede derivar en abuso
sexual.
● Social
Su objetivo es conseguir que la víctima quede aislada. Puede tratarse de una
exclusión directa, por ejemplo, en las actividades habituales del patio o indirecta.
Esta consiste en ignorar la existencia de la persona que sufre el abuso.
● Ciberbullying o bullying cibernético
Es ya la segunda causa de suicidio entre los jóvenes. El acceso a Internet facilita
que cualquier acosador humille a la víctima amparándose en el anonimato. Se
manifiesta en forma de insultos, montajes, fotografías comprometidas, insultos
racistas o bromas. Se ejecuta a través de mensajes en las redes sociales, grupos de
WhatsApp o correos electrónicos, por citar algunos ejemplos.
CONSECUENCIAS DEL ACOSO ESCOLAR
El acoso escolar al igual que otras formas de maltrato psicológico produce secuelas
biológicas (expresión de genes) y mentales.
● Baja autoestima y confianza en sí mismo. Problema que se incrementa a
medida que el abuso persiste a lo largo del tiempo
● Tristeza y Depresión. Ser víctima de acoso potencia los sentimientos de
tristeza al sentirse desamparados, experimentando altos niveles de
desesperanza e inseguridad.
● Sentimientos de inseguridad e indefensión. Si no hay respeto hacia las
víctimas de acoso escolar, difícilmente pueden sentirse integradas y
valoradas.
● Estrés y ansiedad. Ante una situación de peligro la ansiedad se dispara y,
en los casos de acoso, la víctima tiene miedo y se siente amenazada
continuamente, lo que da lugar a un aumento de estrés y ansiedad
permanente dificultando el funcionamiento no solo en temas relacionados
con los estudios, sino también en otras áreas (relación con familiares, tiempo
de ocio, etc.),
● Aislamiento
● Bajada del rendimiento escolar y pérdida de interés en la escuela. La
pérdida de interés en el estudio en el caso del acoso tiene que ver con la
falta de ganas de ir a la escuela porque en lugar de considerar el colegio o
instituto como un lugar para aprender que permite crear vínculos con los
compañeros, se siente como un sitio amenazador al sentirse acosado de
diferentes formas por los propios compañeros.
● Problemas de sueño o alimentación. El estrés, la angustia y temor van
asociados a problemas tanto en la calidad como en la cantidad del sueño.
Insomnio, pesadillas, sensación de no haber descansado bien son comunes.
● Quejas psicosomáticas como dolores de cabeza, problemas
gastrointestinales. Se producen problemas psicosomáticos fruto del fuerte
estrés que representa el vivir en esta situación de violencia verbal o física
que dificulta el bienestar emocional y la tranquilidad necesaria para sentirse
bien y poder descansar de forma adecuada.
● Problemas de comportamiento como agresividad, no hacer caso a
padres y profesores, etc. Las víctimas de acoso tienen más probabilidades
de tener problemas de comportamiento como una forma de manifestar su
impotencia, rabia y desasosiego, ante la perplejidad de los adultos que no
comprenden el cambio de conducta sin conocer el verdadero motivo que les
lleva a ello.
● Consumo de alcohol y drogas. El consumo de sustancias se relaciona con
la necesidad de escapar del malestar experimentado al sentir que no pueden
hacer nada para frenar el acoso.
● Dificultad para entablar relaciones en el momento actual o futuro. Niños
y adolescentes, víctimas de acoso escolar son más vulnerables a tener
problemas de relación con otras personas tanto en el momento en que lo
sufren como a largo plazo en diferentes entornos (laborales o sociales)
porque el acoso se relaciona con conductas de retraimiento, timidez y falta
de habilidades sociales.
● Estrés postraumático. El estrés postraumático se caracteriza por pesadillas,
flashbacks, cambios del estado del ánimo y del humor, problemas de
atención y concentración, evitación del entorno educativo, etc. que se
producen ante situaciones que ponen en peligro la propia seguridad, como es
el acoso escolar.
● Ideación e intentos de suicidio. Los sentimientos de indefensión,
desamparo, impotencia, baja autoestima, aislamiento, tristeza, angustia… se
convierten en una fuente de amargura sin que las víctimas vean salida y
pueden llegar a pensar en quitarse la vida o llegar a consumar el intento de
suicidio con tal de salir de esa situación y dejar de sufrir.