LAS LICENCIAS MÉTRICAS
1) SINALEFA: la última vocal de una palabra se une con la primera vocal de la siguiente
para formar una sola sílaba métrica:
“Aun-que en - el – a - gua – mue - ras, (7)
Can-ción,- no has -de – que -jar -te” (7)
“En -un – rin - cón - se – ca-e, al -fin, - sin – vue - lo, (11)
aho-gán-do-se - de – san - gre, - frí -a el -a - la, (11)
pal -pi-tan-do- de a- nhe-lo y – de- tor-pe-za.” (11)
2) SINÉRESIS: se mantienen juntas dos vocales que deberían ir en sílabas diferentes.
Da-un-bio,- río -di-vi-no, (7) a
que - por -fie-ras -na-cio-nes (7) b
vas - con -tus- cla-ras- on-das- dis-cu-rrien-do, (11) C
pues -no hay -o-tro -ca-mi-no (7) a
por donde mis razones (7) b
va-yan- fue-ra- de a-quí- si-no -co-rrien-do (11) C
por- tus -a-guas- y -sien-do (7)
en -e-llas -a-ne-ga-das, (7)
si en- tie-rra -tan -a-je-na, (7)
en -la -de-sier-ta a-re-na, (7)
de al-gu-no- fue-ren- a- la- fin -ha-lla-das, (11)
en-tié-rre-las -si-quie-ra (7)
porque su error se acabe en tu ribera (11)
(Canción II, Garcilaso de la Vega)
Es -u-na- no-che- de in-vier-no. (8)
Cae -la -nie-ve en- re-mo-li-nos. (8)
Los -Al-var-gon-zá-lez- ve-lan (8)
un -fue-go -ca-si ex-tin-gui-do. (8)
El pensamiento amarrado (8)
tienen a un recuerdo mismo, (8)
y en las ascuas mortecinas (8)
del- ho-gar- los- o-jos- fi-jos. (8)
(La tierra de Alvargonzález, Antonio Machado)
3) DIÉRESIS: separación de las dos vocales de un diptongo en dos sílabas métricas.
Gor-je-a-ban- los- dul-ces -rui-se-ño-res, (11)
El- sol- i-lu-mi-na-ba- mi a-le-grí-a, (11)
el aura susurraba entre las flores, (11)
el bosque mansamente respondía, (11)
las fuentes murmuraban sus amores. (11)
¡Ilusiones que llora el alma mía!, (11)
¡oh!,- ¡cuán- sü-a-ve- re-so-nó en- mi o-í-do (11)
El- bu-lli-cio- del- mun-do y- su- ru-ï-do! (11)
(José de Espronceda)
4) HIATO: la vocal final de una palabra y la primera de la siguiente se mantienen como
sílabas diferentes, sin formar sinalefa.
No- sa-be -qué es – a-mor- quien -no- te - a-ma, (11)
ce-les-tial- her-mo-su-ra, es-po-so -be-llo, (11)
tu- ca-be-za - es- de o-ro, y- tu -ca-be-llo (11)
co-mo el- co-go-llo- que -la- pal-ma en-ra-ma. (11)
Tu -bo-ca- co-mo- li-rio,- que -de-rra-ma (11)
li-cor- al- al-ba; -de- mar-fil - tu – cue-llo; (11)
tu- ma-no el- tor-no - y en - su -pal-ma el- se-llo (11)
que el -al-ma -por -dis-fraz- ja-cin-tos -lla-ma. (11)
(Lope de Vega)
LA LEY DE LOS ACENTOS FINALES
Si la última palabra del verso es aguda, se suma una sílaba.
Si la última palabra del verso es esdrújula, se resta una sílaba.
Si la última palabra del verso es grave, la cantidad de sílabas se mantiene igual.
Ejemplo del uso de la ley de los acentos finales:
Rima XXX (Gustavo Adolfo Bécquer)
“A-so-ma-ba a- sus- o-jos- u-na- lá-gri-ma (12-1 = 11)
y a- mi- la-bio u-na- fra-se -de -per-dón; (10 + 1 = 11)
ha-bló el- or-gu-llo y -se en-ju-gó -su- llan-to (11)
y -la- fra-se en- mis- la-bios- ex-pi-ró. (10 + 1=11)
Yo -voy- por- un – ca-mi-no, e-lla- por -o-tro; (11)
pero al pensar en nuestro mutuo amor, (10+1= 11)
yo digo aún: «¿Por qué callé aquel día?» (11)
Y e-lla- di-rá:- «¿Por -qué -no- llo-ré -yo?»” (10 + 1 =11)
Análisis métrico:
A-so-ma-ba a -sus -o-jos -u-na- lá-gri-ma (12 – 1 = 11)
y a - mi – la-bio u-na- fra-se -de -per-dón; (10 + 1 = 11)
ha-bló el – or-gu-llo y - se en – ju- gó – su – llan- to (11)
y - la – fra- se en – mis – la – bios – ex – pi - ró. (10 + 1 = 11)
Yo - voy – por - un – ca – mi - no, e - lla – por - o -tro; (11)
pe - ro al – pen-sar - en – nues – tro – mu - tuo a - mor, (10 + 1 = 11)
yo – di - go a – ún: «¿Por - qué ca-llé a – quel – dí - a?» (11)
Y e – lla – di - rá: «¿Por - qué -no – llo -ré - yo?» (10 + 1 = 11)
Explicación:
Cada verso posee once (11) sílabas métricas. Esta longitud no es casualidad, sino elección
voluntaria del poeta, cuyo fin es crear un patrón rítmico que sea especialmente armonioso y
agradable al oído. Asimismo, el autor consigue dotar de mayor unidad y cohesión al poema, lo
que ayuda a mantener la atención del lector.
abab / ABAB
CLASES DE VERSOS
a) Versos de Arte Menor: aquellos que tienen como máximo 8 sílabas métricas. Se los
identifica usando las letras en minúscula: a, b, c, d…
Yo- sue-ño -que es-toy -a-quí (7 + 1 = 8) a
Des-tas – pri-sio-nes -car-ga-do, (8) b
y- so-ñé -que en- o-tro es-ta-do (8) b
más -li-son-je-ro -me -vi. (7 +1= 8) a
¿Qué es la vida? Un frenesí. (8) a
¿Qué es la vida? Una ilusión, (8) c
una sombra, una ficción, (8) c
y el mayor bien es pequeño; (8) d
que toda la vida es sueño (8) d
y los sueños, sueños son. (8) c
(Pedro Calderón de la Barca, La vida es sueño)
“Yo- vi un- a-ve (4)
que -sü-a-ve (4)
sus- can-ta-res (4)
entonó (4)
y voló... (4)
Y a- lo- le-jos, (4)
los- re-fle-jos (4)
de -la -lu-na en- al-ta -cum-bre (8)
que, ar-gen-tan-do- las -es-pu-mas (8)
ba-ña-ba- de- luz- sus- plu-mas (8)
de tisú... (4)
¡y e-ras tú!” (4)
(Rubén Darío, “Tú y yo”)
b) Versos de Arte Mayor: aquellos que tienen de 9 a más sílabas métricas. Se les
identifica utilizando letras en mayúscula: A, B, C, D…
Ju-ven-tud,- di-vi-no- te-so-ro, (9) A
¡ya- te- vas- pa-ra- no- vol-ver! (9) B
Cuan-do -quie-ro -llo-rar,- no- llo-ro... (9) A
y a- ve-ces -llo-ro- sin- que-rer... (9) B
(Rubén Darío, “Canción de otoño en primavera”)
La- prin-ce-sa es-tá- tris-te... -¿qué -ten – drá - la – prin -ce - sa? (14)
Los suspiros se escapan de su boca de fresa, (14)
que ha perdido la risa, que ha perdido el color. (14)
La princesa está pálida en su silla de oro, (14)
está mudo el teclado de su clave sonoro; (14)
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor. (14)
(Rubén Darío, “Sonatina”)
Versos alejandrinos (versos de 14 sílabos)