Entrega
Nombre de la materia
Derecho concursal
Nombre de la licenciatura
Derecho
Nombre del alumno
Gustavo Lopez Hernandez
Matrícula
010364161
Nombre de la tarea
tarea 4
Unidad #
4
Nombre del Profesor
Leesly Joana Becerra Ramirez
Fecha 09 de junio 2023
INTRODUCCION
El procedimiento concursal, también conocido como procedimiento de insolvencia, es
un conjunto de acciones y trámites legales que se llevan a cabo cuando una persona
física o jurídica (empresa) se encuentra en situación de insolvencia, es decir, no puede
hacer frente a sus obligaciones de pago.
El objetivo principal del procedimiento concursal es buscar una solución que permita la
viabilidad económica del deudor y, al mismo tiempo, proteger los derechos de los
acreedores. Dependiendo del país y la legislación vigente, el procedimiento concursal
puede variar en sus etapas y requisitos, pero generalmente sigue un proceso similar,
que incluye los siguientes pasos:
Solicitud de declaración de insolvencia: El deudor, o en algunos casos sus
acreedores, presentan una solicitud ante el tribunal competente para que se declare su
insolvencia.
Admisión a trámite: El tribunal revisa la solicitud y verifica que cumple con los
requisitos legales para iniciar el procedimiento concursal. Si es así, se admite a trámite
y se nombra a un administrador concursal.
Publicidad y comunicaciones: Se realiza la publicación de la declaración de
insolvencia en los medios legales correspondientes, así como la comunicación a los
acreedores para que estos presenten sus créditos.
Informe de la situación económica: El deudor debe presentar al administrador concursal
un informe detallado de su situación económica, incluyendo activos, pasivos, deudas y
otros aspectos relevantes.
Fase de convenio o liquidación: Dependiendo de la viabilidad de la empresa, se
puede abrir una fase de convenio, en la cual se intenta llegar a un acuerdo con los
acreedores para reestructurar la deuda y permitir la continuidad de la actividad
empresarial. Si no es posible alcanzar un convenio satisfactorio, se procede a la
liquidación de los activos y el reparto entre los acreedores.
Verificación de créditos: Se verifica la procedencia y cuantía de los créditos
presentados por los acreedores.
Aprobación del convenio o liquidación: En caso de llegar a un convenio, este debe
ser aprobado por los acreedores y homologado por el tribunal. Si se procede a la
liquidación, se realiza la venta de los activos y el pago a los acreedores en el orden
establecido por la ley.
Fin del procedimiento: Una vez cumplidas las etapas anteriores, se concluye el
procedimiento concursal. Si se alcanzó un convenio, el deudor sigue operando bajo las
condiciones acordadas. En caso de liquidación, la empresa se disuelve y se cancela su
inscripción en los registros correspondientes.
Es importante tener en cuenta que los detalles y plazos del procedimiento concursal
pueden variar según la jurisdicción y la legislación aplicable. Por lo tanto, es
recomendable buscar asesoramiento legal especializado en cada caso concreto.
La empresa Sensaciones S.A de C.V, que tiene como giro comercial la
producción, distribución y comercialización de muebles de decoración, ha
desarrollado un plan de negocios para aumentar sus niveles de venta. Para ello,
realizó algunos contratos de crédito, entre los que se encuentran una hipoteca
industrial que tiene como garantía dos naves industriales, una bodega y
maquinaria, y un contrato de almacén general de depósito con garantía prendaria
sobre productos de su fabricación.
Posteriormente la empresa decidió emitir obligaciones bursátiles, sirviendo como
intermediaria una casa de bolsa. La garantía es el avío de la empresa y la
hipoteca de activos, entre ellos una segunda hipoteca sobre una de las bodegas.
Desgraciadamente su plan de negocios y estudio de mercado, no contemplaron
el riesgo financiero, por lo que la empresa entró en una fuerte crisis,
constituyéndose en mora hasta el punto de que sus pasivos exceden a sus
activos.
Reflexiona y responde las siguientes preguntas:
¿Qué tienen que hacer las empresas que le dieron financiamiento?
En primera instancia tendría que presentarse la demanda ante el juez de distrito en
materia mercantil. el comerciante, alguno de sus acreedores, o el mismo Ministerio
público, cualquiera de ellos puede presentar la solicitud.
De acuerdo con el Artículo 29.- Al día siguiente de que el juez admita la demanda,
deberá remitir copia de la misma, más no de sus anexos, al Instituto, ordenándole que
designe un visitador dentro de los cinco días siguientes a que reciba dicha
comunicación. De igual forma y en el mismo plazo deberá hacerlo del conocimiento de
las autoridades fiscales competentes para los efectos que resulten procedentes,
girándose de inmediato los oficios respectivos.
Lo anterior, sin perjuicio de que los anexos respectivos de la demanda deberán quedar
a disposición del Instituto, de los acreedores y de las autoridades fiscales y
administrativas competentes, en el juzgado.
A más tardar al día siguiente de la designación del visitador, el Instituto lo deberá
informar al juez y al visitador designado. El visitador, dentro de los cinco días que sigan
al de su designación, comunicará al juez el nombre de las personas de las que se
auxiliará para el desempeño de sus funciones sin que persona alguna no designada
pueda actuar en la visita. Al día siguiente de que conozca de dichas designaciones, el
juez dictará acuerdo dándolas a conocer a los interesados. Artículo 30.- Al día siguiente
de aquel en que se desahogue la vista a la que hace referencia el tercer párrafo del
artículo 26, y se verifiquen, en su caso, los supuestos establecidos en el segundo
párrafo del artículo 29 del presente ordenamiento, el juez ordenará la práctica de una
visita al Comerciante, que tendrá por objeto que el visitador:
I. Dictamine si el Comerciante incurrió en los supuestos previstos en el artículo
10 de esta Ley, así como la fecha de vencimiento de los créditos
relacionados con esos hechos, y
II. En su caso, sugiera al juez las providencias precautorias que estime
necesarias para la protección de la Masa, en los términos del artículo 37 de
la misma.
Cuando se trate de una sociedad mercantil controladora o controlada el visitador
deberá asentar este hecho en su dictamen.
En primera instancia tendría que presentarse la demanda ante el IFECOM por el mismo
comerciante, alguno de sus acreedores, o el mismo Ministerio público, cualquiera de
ellos puede presentar la solicitud al juez de distrito en materia mercantil.
¿Ante quién deben solicitar su pago los acreedores?
Artículo 2063.- El deudor puede ceder sus bienes a los acreedores en pago de sus deudas. Esta cesión,
salvo pacto en contrario, sólo libera a aquél de responsabilidad por el importe líquido de los bienes
cedidos. Los convenios que sobre el efecto de la cesión se celebren entre el deudor y sus acreedores, se
sujetarán a lo dispuesto en el Título relativo a la concurrencia y prelación de los créditos.
Artículo 2965.- Procede el concurso de acreedores siempre que el deudor suspenda el pago de sus
deudas civiles, líquidas y exigibles. La declaración de concurso será hecha por el juez competente,
mediante los trámites fijados en el Código de Procedimientos Civiles.
Artículo 2967.- Los capitales debidos serán pagados en el orden establecido en este título, y si después
de satisfechos quedaren fondos pertenecientes al concurso, se pagarán los réditos correspondientes, en
el mismo orden en que se pagaron los capitales, pero reducidos los intereses al tipo legal, a no ser que se
hubiere pactado un tipo menor. Sólo que hubiere bienes suficientes para que todos los acreedores
queden pagados, se cubrirán los réditos al tipo convenido que sea superior al legal. Artículo 2968.- El
deudor puede celebrar con sus acreedores los convenios que estime oportunos, pero esos convenios se
harán precisamente en junta de acreedores debidamente constituida. Los pactos particulares entre el
deudor y cualquiera de sus acreedores serán nulos. Artículo 2969.- La proposición de convenios se
discutirá y pondrá a votación, formando resolución el voto de un número de acreedores que compongan
la mitad y uno más de los concurrentes, siempre que su interés en el concurso cubra las tres quintas
partes del pasivo, deducido el importe de los créditos de los acreedores hipotecarios y pignoraticios que
hubieren optado por no ir al concurso. Artículo 2970.- Dentro de los ocho días siguientes a la celebración
de la junta en que se hubiere aprobado el convenio, los acreedores disidentes y los que no hubieren
concurrido a la junta podrán oponerse a la aprobación del mismo.
Artículo 2972.- Aprobado el convenio por el juez, será obligatorio para el fallido y para todos los
acreedores cuyos créditos daten de época anterior a la declaración, si hubieren sido citados en forma
legal, o si habiéndoles notificado la aprobación del convenio no hubieren reclamado contra éste en los
términos prevenidos en el Código de Procedimientos Civiles, aunque esos acreedores no estén
comprendidos en la lista correspondiente, ni hayan sido parte en el procedimiento.
Artículo 122.- Los acreedores podrán solicitar el reconocimiento de sus créditos:
I. Dentro de los veinte días naturales siguientes a la fecha de la publicación de la sentencia de
concurso mercantil en el Diario Oficial de la Federación;
II. Dentro del plazo para formular objeciones a la lista provisional a que se refiere el artículo
129 de esta Ley, y
III. Dentro del plazo para la interposición del recurso de apelación a la sentencia de
reconocimiento, graduación y prelación de créditos.
Transcurrido el plazo de la fracción III, no podrá exigirse reconocimiento de crédito alguno. En el caso de
créditos colectivos, para presentar solicitudes de reconocimiento de crédito bastará que el representante
común de los acreedores comparezca ante el conciliador o síndico a solicitar el reconocimiento
respectivo, pero cualquier acreedor del crédito colectivo estará habilitado para comparecer de manera
individual a solicitar el reconocimiento del crédito respectivo. En este último supuesto, se deducirá de
dicho crédito el monto reconocido en lo individual al acreedor.
Artículo 124.- El monto de los créditos fiscales podrá determinarse en cualquier momento conforme a lo
establecido en las disposiciones aplicables. El conciliador deberá acompañar a las listas de
reconocimiento de créditos, todos los créditos fiscales que sean notificados al Comerciante por las
autoridades fiscales con el señalamiento, en su caso, de que dichas autoridades podrán continuar con los
procedimientos de comprobación que correspondan. El conciliador también deberá acompañar a las
listas de reconocimiento de créditos, los créditos laborales.
Artículo 125.- Las solicitudes de reconocimiento de créditos deberán presentarse al conciliador y
contener lo siguiente:
I. El nombre completo y domicilio del acreedor;
II. La cuantía del crédito que estime tener en contra y, en su caso, a favor del Comerciante;
III. Las garantías, condiciones, términos y otras características del crédito, entre ellas el tipo de
documento que evidencie el crédito;
IV. El grado y prelación que a juicio del solicitante y de conformidad con lo dispuesto en esta
Ley, corresponda al crédito cuyo reconocimiento solicita, y
V. Los datos que identifiquen, en su caso, cualquier procedimiento administrativo, laboral,
judicial o arbitral, que se haya iniciado y que tenga relación con el crédito de que se trate.
La solicitud de reconocimiento de crédito deberá presentarse firmada por el acreedor, en los formatos
que al efecto determine el Instituto y deberá acompañarse de los documentos originales en los que se
base el solicitante o copia certificada de los mismos. En caso de que éstos no obren en su poder, deberá
indicar el lugar en donde se encuentren y demostrar que inició los trámites para obtenerlos.
El acreedor deberá designar un domicilio para oír y recibir notificaciones dentro de la jurisdicción del
juez o, a su costa y bajo su responsabilidad, podrá señalar un medio alternativo de comunicación para
ser notificado tal como fax o correo electrónico.
Ante la omisión de este requisito, las notificaciones que corresponda hacerle, aun las de carácter
personal, se realizarán en los estrados del juzgado. En este caso, el conciliador hará sus comunicaciones
por conducto del juez.
De acuerdo con el Código Civil Federal y la Ley de Concursos Mercantiles esta requisición de pago deberá
hacerse al juez encargado del concurso.
¿Cómo demostrará la empresa sensaciones que no puede pagar sus créditos?
Si una empresa no puede pagar sus créditos, hay varias opciones que puede
considerar. Otra opción es renegociar los créditos con los acreedores. En este caso, la
empresa debe presentar un plan de viabilidad que demuestre que es capaz de hacer
frente a sus obligaciones.
Es importante que la empresa actúe con transparencia y comunique su situación
financiera a los acreedores, de esta manera, se pueden buscar soluciones conjuntas
que permitan a la empresa salir adelante
¿Tomando en cuenta los créditos solicitados, los trabajadores de la empresa
tienen alguna posibilidad recibir su salario?
De acuerdo con la Ley Federal del Trabajo de México, los salarios devengados el
último año y las indemnizaciones debidas a los trabajadores son preferenciales sobre
cualquier otro crédito, incluidos los que disfruten de garantía real, los fiscales y los a
favor del instituto mexicano del seguro social, sobre todos los bienes del patrón.
En síntesis, si es su derecho y es una obligación primaria liquidar la deuda con los
trabajadores.
¿Por el tipo de crédito que se solicitó, todos los acreedores tienen los mismos
derechos para que le sean cubiertos sus adeudos?
Un acreedor es aquella entidad o persona que tiene el derecho legitimo de reclamar
algo, normalmente el pago de una deuda. Puede ser un banco, una institución publica
(hacienda) o una persona física.
El principal derecho del acreedor es ser titular de un derecho de crédito. Esto significa
que el acreedor con el que hemos contraído la deuda tiene derecho de exigirnos el
pago de la deuda. Lo más común que esta deuda que hemos contraído venga
acompañada de la firma de un contrato, donde marcan los plazos de pago y las cuotas
a pagar.
Si el deudor no cumpliera con su obligación de pago de forma voluntaria, el acreedor
tendrá derecho a reclamar el pago de la deuda de manera judicial.
Los Acreedores Reconocidos se clasifican en grados, según la naturaleza de sus
créditos, y la LCM contempla que el pago de estos créditos se realice en base a su
grado de preferencia.
A continuación, exponemos el orden que se debe seguir para el pago de los
créditos del Comerciante, en base a su grado y ciertas preferencias que marca la
propia LCM, en la inteligencia que, no se podrán realizar pagos de créditos de un grado
sin que queden saldados los del anterior, según la prelación establecida para los
mismos:
a) Acreedores o Créditos contra la Masa. Son créditos contra la Masa y serán
pagados en el orden que se señala a continuación, los siguientes:
I. los salarios devengados e indemnizaciones laborales por los dos
años anteriores a la fecha de declaración de concurso mercantil (los
“Créditos Laborales Preferentes”);
II. los contraídos para la administración de la Masa por el Comerciante con
autorización del Conciliador o Síndico o, en su caso, los contratados por el
propio Conciliador;
III. los contraídos para atender los gastos normales para la seguridad de los
bienes de la Masa, su refacción, conservación y administración;
IV. los procedentes de diligencias judiciales o extrajudiciales en beneficio de la
Masa; y
V. los honorarios del Visitador, Conciliador y Síndico y los gastos en que éstos
hubieren incurrido, siempre y cuando fueren estrictamente necesarios para
su gestión y hayan sido debidamente comprobados conforme a las
disposiciones que emita el IFECOM.
Los créditos contra la Masa tendrán preferencia sobre los demás créditos, sin
embargo, con respecto a los créditos con garantía real o privilegio especial, solamente
los siguientes créditos contra la Masa tendrán preferencia:
I. los Créditos Laborales Preferentes;
II. los gastos de litigio que se hubieren promovido para defensa o recuperación
de los bienes objeto de garantía o sobre los que recaiga el privilegio; y
III. los gastos necesarios para la refacción, conservación y enajenación de
dichos bienes objeto de garantía o sobre los que recaiga el privilegio.
Si el valor de todos los bienes de la Masa que no sean objeto de una garantía no es
suficiente para pagar el monto total de los Créditos Laborales Preferentes, entonces,
los acreedores garantizados deberán contribuir, con el monto que obtengan de la venta
de sus garantías, al pago de los Créditos Laborales Preferentes.
Esta contribución se hará por cada acreedor garantizado en base al porcentaje que
represente el valor del bien objeto de su garantía con respecto al valor de los demás
bienes objeto de una garantía. Como podemos observar, salvo por los Créditos
Laborales Preferentes, los créditos contra la Masa son asumidos con posterioridad a la
declaración de concurso mercantil y, desde nuestro punto de vista, la preferencia
especial que les confiere la LCM, es con el objeto de asegurar en cierta manera que las
personas que son titulares de créditos contra la Masa que contraten a partir de esa
fecha con el Comerciante serán pagadas preferentemente.
Esta preferencia necesariamente también permitirá mejores condiciones para que se
logre el Convenio de Conciliación, al otorgarse facilidades para que se continúe la
administración de la empresa del Comerciante y la conservación de sus activos
b) Acreedores o Créditos Singularmente Privilegiados. Son aquellos que se
señalan a continuación, y entre los mismos, se seguirá el siguiente orden de
prelación
I. los gastos de entierro del Comerciante, en caso de que la sentencia de
concurso mercantil sea posterior al fallecimiento; y
II. los acreedores por los gastos de la enfermedad que haya causado la
muerte del Comerciante en caso de que la sentencia de concurso
mercantil sea posterior al fallecimiento. Como podemos observar, estos
acreedores solamente existirán en la medida en que el Comerciante sea
una persona física.
Si el valor de todos los bienes de la Masa que no sean objeto de una garantía no es
suficiente para pagar los créditos singularmente privilegiados, entonces, los acreedores
garantizados deberán contribuir, con el monto que obtengan de la venta de sus
garantías, al pago de dichos créditos singularmente privilegiados. Esta contribución se
hará por cada acreedor garantizado en base al porcentaje que represente el valor del
bien objeto de su garantía con respecto al valor de los demás bienes objeto de una
garantía.
Si los recursos no son suficientes para pagar a los créditos de los Acreedores
Singularmente Privilegiados, los acreedores garantizados deberán contribuir al pago de
estos créditos en base al porcentaje que represente el valor del bien objeto de su
garantía con respecto al valor de los demás bienes objeto de una garantía.
c) Acreedores o créditos de garantía real. Son acreedores con garantía real,
siempre que sus garantías estén debidamente constituidas conforme a las
disposiciones que resulten aplicables. Los acreedores con garantía real
percibirán el pago de sus créditos del producto de los bienes afectos a la
garantía.
d) Acreedores o créditos fiscales y laborales. Los créditos laborales, diferentes
de los créditos laborales preferentes, y los créditos fiscales se pagarán después
de que se haya cubierto los créditos contra la masa, los créditos singularmente
privilegiados y los créditos con garantía real, pero con antelación a los créditos
con privilegio especial a los comunes.
En caso de que los créditos fiscales cuenten con garantía real, para efectos de su pago
se estarán lo dispuesto en el párrafo (c) anterior hasta por el importe de su garantía, y
cualquier remanente se pagara en los términos de este párrafo.
e) Acreedores o Créditos Fiscales y Laborales. Los créditos laborales,
diferentes de los Créditos Laborales Preferentes, y los créditos fiscales se
pagarán después de que se hayan cubierto los créditos contra la Masa, los
créditos singularmente privilegiados y los créditos con garantía real, pero con
antelación a los créditos con privilegio especial y a los comunes.
En caso de que los créditos fiscales cuenten con garantía real, para efectos de
su pago se estará a lo dispuesto en el párrafo (c) anterior hasta por el importe de
su garantía, y cualquier remanente se pagará en los términos de este párrafo.
f) Acreedores o Créditos con Privilegio Especial. Son acreedores con
privilegio especial todos los que, según el Código de Comercio o leyes de su
materia, tengan un privilegio especial o un derecho de retención. Por ejemplo, en
términos de los señalado por el Código Civil Federal, el constructor de cualquier
obra mueble tiene derecho de retenerla mientras no se le pague, y su crédito
será cubierto preferentemente con el precio de dicha cosa.
g) Acreedores o Créditos Comunes. Son acreedores Son acreedores comunes
todos aquellos que no estén considerados en los párrafos anteriores y cobrarán
a prorrata sin distinción de fechas de sus créditos.
CONCLUCIONES
La conclusión del procedimiento concursal puede tener diferentes resultados
dependiendo de la situación específica del deudor y las circunstancias del caso.
Algunas posibles conclusiones son:
Cumplimiento del convenio: Si durante el procedimiento se logró alcanzar un convenio
con los acreedores y el deudor cumplió con todas las obligaciones establecidas en
dicho convenio, el procedimiento concursal se considera concluido de manera exitosa.
El deudor continúa operando su actividad empresarial bajo las condiciones acordadas,
mientras que los acreedores reciben los pagos estipulados y se reestructura la deuda
de forma viable.
Liquidación de activos: En casos en los que no se pueda alcanzar un convenio
satisfactorio o la empresa no sea viable, se procede a la liquidación de los activos del
deudor. En esta etapa, los activos son vendidos y los ingresos obtenidos se utilizan
para pagar a los acreedores en el orden de prelación establecido por la ley. Una vez
finalizada la liquidación, se procede a la disolución y cancelación de la empresa.
Insuficiencia de bienes: Si durante el procedimiento concursal se determina que los
bienes y activos del deudor son insuficientes para cubrir la totalidad de las deudas, se
puede declarar la insuficiencia de bienes. En este caso, el procedimiento concursal se
cierra sin que los acreedores puedan recuperar la totalidad de sus créditos.
Es importante destacar que el procedimiento concursal es un proceso legal complejo y
su conclusión puede tener implicaciones significativas tanto para el deudor como para
los acreedores. Por ello, se recomienda buscar asesoramiento legal especializado y
seguir los requisitos y plazos establecidos por la legislación vigente en cada
jurisdicción.
REFERENCIAS
Análisis de la ley de concursos mercantiles (Curiel, 2005).
http://gc.scalahed.com/recursos/files/r161r/w23361w/lectura/
Analisis_de_la_ley_de_concursos_mercantiles.pdf
Ley de Concursos Mercantiles
https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/LCM.pdf
derechos y obligaciones del acreedor
https://abogadosparatusdeudas.es/noticias/derechos-y-obligaciones-del-acreedor/
Código Civil Federal
https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/2_110121.pdf