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Este manual para el seminario: ‘Haciendo lo que Jesús hizo’,
preparado por Paul J. & Ulrike Otremba,
ha sido examinado y aprobado por John y Sonja Decker, © 2013.
Todos los derechos de esta edición en español reservados por Paul J. Otremba,
Bogotá – Colombia. E-Mail:
xcaudalesdevidax@[Link]
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RECOMENDACIÓN IMPORTANTE:
Cuando lea y estudie este material le recomendamos primero leer todo el estudio sin leer las citas
bíblicas respectivas. En una segunda leída tome el suficiente tiempo para leer todas las respectivas
citas bíblicas. Es la Palabra de Dios la que nos da sabiduría, nos enseña, nos reprende, nos corrige y
nos instruye en justicia a fin de que seamos perfectos y equipados para toda buena obra (2 Tim.3:16-
17).
UNA PARTE CLAVE de este seminario son las prácticas con las cuales adquirimos confianza para
ministrar y para hacer lo que Jesús hizo. Practicar y seguir practicando nos ayuda a adquirir
habilidades ministeriales para un ministerio efectivo.
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Haciendo lo que Jesús Hizo
Ministrando en el poder del Espíritu Santo
‘Haciendo lo que Jesús Hizo’ es una herramienta muy práctica para equipar a los creyentes para un
ministerio fundamentado en las Escrituras. A través del seminario se le está proveyendo al creyente
un conocimiento claro sobre el Reino de Dios y cómo ministrar a la gente en el poder de Dios. Es
una invitación a todo cristiano a aprender cómo moverse en los asuntos sobrenaturales de los cuales
Jesús dijo que podríamos hacer. ‘Haciendo lo que Jesús Hizo’ es, además, una excelente manera de
comunicar y demostrar el Evangelio al mundo. Este material es con seguridad un manual muy
práctico para entrenar a los cristianos en un ministerio efectivo para llevar el Evangelio hasta el fin
del mundo.
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NOTAS
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Bases Bíblicas para este Seminario
Verdaderos discípulos de Cristo que cambian a la imagen de Jesús (Gal.4:19 / 2Cor.3:18 / 2Pe.1:5-
9), y hacen lo que Jesús hizo (Jn.14:12 / Mr.16:15-18) - (ser y hacer).
Un ejemplo notable es Ananías, un cierto discípulo de Damasco, quien fue un hombre devoto y
quien ministró al estilo de Jesús (Hch.22:12-16 / Hch.9:10-19).
Otro ejemplo es Pedro: Pedro fue un hombre con muchos altibajos (Mt.14:28s – caminó sobre
el agua / Mt.16:16-18 – gran confusión / Mt.16:22 – haciendo recomendaciones diabólicas /
Mt.26:40 – no pudo velar ni una hora con Jesús / Mt.26:58 – Pedro niega a Jesús). Jesús invierte
en su vida y lo empodera y las cosas cambian (Hch.2:14s – Pedro predica y miles se convierten /
Hch.3:1s – Pedro sana a un lisiado en el templo / Hch.4:1s – enfrenta oposición, pero maneja la
situación con madurez y poder / Hch.8:17 – impone manos sobre creyentes y reciben el Espíritu
Santo / Hch.9:38 – resucita a Tabitha).
OTROS EJEMPLOS: 2Re5 – la muchacha / Jn.4 – la samaritana.
Jesús dijo que Sus discípulos harían lo mismo que Él hizo y aun cosas mayores harían
(Jn.14:12), sin embargo, los discípulos deben ser entrenados para tal ministerio (Mt.9:37-38 /
Ef.4:11-16 / 2Tim.2:2).
Toda la iglesia está llamada a servir a Dios, a la iglesia y al mundo. La iglesia es un cuerpo
con muchos miembros con diferentes funciones, dones y capacidades (Rom.12:3-10 / 1Cor.12 /
Ef.4). Ninguno de los dones, capacidades o ministerios anotados en la Biblia hablan de jerarquía,
sin embargo, sí enfatizan las diferentes funciones de los miembros que deben operar en el orden
correcto y en la interdependencia mutua (1Cor.12:4.8-12.27 / Ef.4:15-16 / 1Pe.4:10 / 1Pe.2:5-9 /
Apoc.5:9-10
El llamado y la responsabilidad de los líderes de una iglesia es preparar al pueblo de Dios para
que éste lleve a cabo la obra de Dios y la iglesia sea edificada (Ef.4:11-16 / 2Tim.2:2). Los
líderes de una iglesia tienen el llamado a reproducir y multiplicar su liderazgo y su ministerio para
que la cosecha pueda ser recogida, y la visión de Dios se cumpla (Mt.9:36-38 / Mt.4:19 / Apoc.5:9-
10).
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NOTAS
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1 Guiando la Gente a Cristo
“El Espíritu del SEÑOR está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Noticia a los
pobres. Me ha enviado a proclamar que los cautivos serán liberados, que los ciegos verán, que los
oprimidos serán puestos en libertad, y que ha llegado el tiempo del favor del SEÑOR.” (Lc.4:18-
19) (Nueva Traducción Viviente)
Metas de la lección:
[1] Presentar la razón bíblica del evangelismo y de las misiones.
[2] Aprender a usar el testimonio personal como una herramienta para compartir el Evangelio.
U na de las tareas de Jesús sobre la tierra y para la cual Jesús fue ungido, era la de predicar las
Buenas Nuevas a la gente (Mt.11:5 / Lc.4:18).
El deseo de Dios es que nadie se pierda, sino que cada ser humano tenga la oportunidad de
oír el Evangelio y que llegue al conocimiento de la verdad (1Tim.2:1-4). Para cumplir con ese deseo
es necesario entender que los seguidores de Cristo tienen la obligación de hacer su parte en compartir
el Evangelio con la gente (Mr.16:15-17).
Jesús llamó a Sus discípulos para hacer de ellos pescadores de gente (Mt.4:19). Los discípulos fueron
enseñados y entrenados para hacer la obra del ministerio. Después los envió a hacer lo mismo que Él
estaba haciendo (Mt.10). Él veía la gran cosecha que debía ser recogida y quería que Sus discípulos
se involucraran en la cosecha orando por obreros y predicando el mensaje del Reino de Dios con poder
(Mt.9:35-38 / Mt.10:7).
Antes de partir Jesús y regresar donde Su Padre, se dirige a Sus discípulos y les encarga lo que llamamos
la gran comisión (Mt.28:18-20 / Hch.1:8). Esta comisión no es solo para algunos pocos ‘especialistas’;
es un llamado para todos aquellos que son Sus discípulos. Todos llegamos a ser Sus embajadores y todos
somos llamados a predicar el mensaje de la reconciliación (Mr.1.17 / 2Cor.5:18-21 / Hch.1:8).
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Razones del llamado a alcanzar las naciones, comenzando con los que
están cerca
La visión de Dios
Un día veremos en el cielo gente de todos los pueblos, razas y naciones, adorando al único y verdadero
Dios, Creador del cielo y de la tierra (Apoc.7:9-10 / Apoc.5:8-14 / Rom.11:25).
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El mandamiento de Dios
Antes de que Jesucristo ascendiera al cielo habló con Sus discípulos y les encomendó una tarea que
revela la voluntad de Dios para la iglesia en todos los tiempos (Mt.28:18-20 / Mr.16:15-18 /
Lc.24:46-49 / Jn.20:21-23 / Hch.1:8).
NUESTRA CONCIENCIA. Después de haber experimentado la salvación por gracia, el amor de
Dios nos dio vida nueva, y después de haber nacido de nuevo y haber recibido el Espíritu Santo,
hay algo en nosotros que nos lleva a compartir con la gente el amor de Dios (1Cor.9:16-
18)
Una vez que compartimos nuestro testimonio personal debemos estar preparados para guiar a las
personas que quieren ser salvas en una oración para recibir a Cristo (Hch.16:30-33).
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‘Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre
preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza
que hay en ustedes. Pero háganlo con gentileza y respeto’. 1 Pedro 3:15
Manos a la obra
Escriba un testimonio conciso y simple de cómo usted personalmente conoció a Jesucristo (Que
el testimonio pueda darse en cinco minutos). Incluya estos hechos esenciales en su testimonio:
• Cómo era usted antes de entregar su vida a Cristo.
• Mencione la situación o persona que lo motivó a mirar a Dios.
• Cite la clase de oración que hizo para recibir a Cristo, incluyendo el arrepentimiento de sus pecados.
• Haga referencia a las cosas positivas que le han sucedido desde que entregó su vida a Cristo.
• Incluya una afirmación final que invite a los que le escuchan al punto de decidir hacer una oración
de arrepentimiento y recibir a Cristo.
• ‘Dramatice’/practique con otra persona en su grupo. Esta práctica le ayudará a estar preparado para
cuando se le presenten las situaciones reales en la vida. Practicar le hace más seguro para los momentos
reales.
¿Cómo iniciar una conversación? Usted necesita un ‘puente’ que le ayude a pasar de no hablar
o de hablar de las cosas cotidianas (comida, deportes, clima, familia, etc.) a hablar acerca de Jesús.
Tenga listo un ‘puente’ para entablar una conversación sobre el Evangelio.
• EL PUENTE PARA ESTA PRÁCTICA: La persona con la cual está practicando (el precristiano)
comienza y comenta diciendo algo así como:
OTRO EJEMPLO: ‘Veo que usted es diferente a los demás colegas, usted no
maldice cuando algo le sale mal en el trabajo’.
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CRISTIANO
“Yo no siempre he sido así.”. “Tuve un encuentro con Dios
que cambió mi vida”. “¿Me permite contarle mi historia?”.
SÍ, por favor
PRE- CRISTIANO
CRISTIANO
“La razón principal por la que busqué a Dios fue:” (Aquí usted anota la situación o
persona que lo motivó a mirar a Dios y siga diciendo…)
_____________________________________________________________________________
_____________________________________________________________________________
CRISTIANO
“La oración que cambió mi vida fue más o menos así:” (Ahora
anote la oración que hizo para recibir a Cristo, incluyendo el arrepentimiento de sus pecados y siga diciendo…)
_____________________________________________________________________________
_____________________________________________________________________________
CRISTIANO
“Desde entonces, han sucedido toda clase de cosas. Por
ejemplo:” (Anote aquí las cosas positivas que le han sucedido desde que entregó su vida a Cristo y
siga diciendo…)
_____________________________________________________________________________
_____________________________________________________________________________
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Dígale finalmente a la persona:
“Él hizo todo esto por mí, y Él lo hará también por usted.
CRISTIANO
¿Le gustaría invitar a Jesucristo a entrar en su vida ahora?
el ‘pre-cristiano’ responde diciendo: SÍ
CRISTIANO PRE- CRISTIANO
Después de ganar confianza practicando y compartiendo su historia con amigos creyentes, ahora ore
por oportunidades para compartir “su testimonio en el lugar de trabajo” con precreyentes
cristianos. El Señor le dará muchas oportunidades para guiar gente a Cristo.
Comparta esta lección con otros cristianos. Entrénelos para que ellos también sean pescadores de
hombres (Mr.1:17).
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2 Guiando a los Cristianos al
Bautismo con el Espíritu Santo
“Pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes. Y serán mis testigos, y le
hablarán a la gente acerca de mí en todas partes: en Jerusalén, por toda Judea, en Samaria y hasta
los lugares más lejanos de la tierra” (Hch.1:8) Nueva Traducción Viviente
Metas de la lección:
[1] Entender la necesidad del poder de Dios para el ministerio
[2] Entender lo que dice la Biblia respecto a la promesa del Espíritu Santo.
[3] Aprender cómo ministrar el bautismo con el Espíritu Santo
“El Espíritu del SEÑOR está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Noticia a los
pobres. Me ha enviado a proclamar que los cautivos serán liberados, que los ciegos verán, que los
oprimidos serán puestos en libertad, y que ha llegado el tiempo del favor del SEÑOR” (Lc.4:18-19)
NTV
C uando observamos la vida y el ministerio de Jesús en los Evangelios, nos damos cuenta que
sin el poder del Espíritu Santo Jesús no hacía nada. Por medio del poder del Espíritu Santo es que
pudo vivir en su humanidad una vida victoriosa, y anunciaba las Buenas Nuevas, sanaba a los
enfermos, los milagros ocurrían y el Reino de Dios se manifestaba (Lc.4:1,14,18).
EL EJEMPLO DE JESÚS:
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• Jesús, lleno del Espíritu Santo, fue llevado por el Espíritu al desierto y allí fue tentado (Lc.4:1).
Jesús primero venció al diablo en su propia vida y luego salió a servir en el poder del Espíritu
Santo (Lc.4:18).
• Jesús enfrenta al diablo lleno del Espíritu Santo y con una hermenéutica sana, y con el
uso correcto de la Palabra de Dios. Jesús sale victorioso de esta prueba. Aprendemos que el
empoderamiento por el Espíritu, y la Palabra de Dios correctamente aplicada, llevaron a la
victoria – a una vida que marca la diferencia (Lc.4:1-13 / 2Tim.2:15 / 2Cor.4.2).
• Jesús regresa lleno del poder del Espíritu Santo. Las pruebas no lo debilitaron, más bien lo
fortalecieron (Lc.4:14).
• Jesús reconoce que el Espíritu Santo está sobre Él para el propósito de servir en el poder
del Espíritu Santo (Lc.4:18). La unción significa, por un lado, que Dios lo apartó para
semejante ministerio, pero también nos dice que Dios lo empoderó para llevar a cabo el
ministerio a la manera de Dios Padre (Lc.4:38 / Lc.11:20 / Mt.12:28). De aquí en adelante
escuchamos de un Jesús que ministra en el poder del Espíritu Santo, predicando con autoridad,
sanando enfermos, echando fuera demonios, etc.
• Jesús nos anima a pedir al Padre que nos dé el Espíritu Santo y Él con gusto nos lo dará
(Lc.11:13). Sin el poder del Espíritu Santo el creyente estará limitado para servir efectivamente.
Una vez que Jesús resucitó y antes de volver al Padre les pide a sus discípulos esperar hasta que
haya venido sobre ellos el poder del Espíritu Santo (Hch.1:8). Jesús desea para Su iglesia la
misma inmersión en la vida del Espíritu que Él vivió – Él lo llama ser bautizado con el Espíritu
Santo.
Jesús, después de Su muerte y resurrección, les asegura a los discípulos que enviará al Espíritu
Santo (Lc.24:49). En Hch.1:8 se nos dice que el poder que recibimos, cuando venga sobre nosotros el
Espíritu Santo, es con el propósito de ser testigos, de servir y seguir haciendo lo que Jesús comenzó
haciendo y enseñando (Hch.1:1 / Jn.14:12). Sin ese poder no es posible hacer lo que Jesús hizo y
cumplir con la tarea encomendada (Lc.9:1-2 / Mt.10:1 / Hch.1:8).
Algunas de las razones para las cuales Jesucristo quiere ungir a cada hijo e hija de Dios son:
• Para poder ministrar efectivamente en el poder del Espíritu Santo (Hch.1:8 / Hch.6:8 /
Hch.8:19 / Lc.10:19 / Hch.11:24 / Lc.4:14 / 1Tes.1:5-6 / Rom.15:16) y para moverse con
libertad en los dones del Espíritu (Hch.2:17 / 1Cor.12 / Hch.10:38).
• Para hacer efectivamente guerra espiritual y tener una vida de oración e intercesión de
impacto (Mt.12:28 / Ef.6:18-19 / Mt.26:41 / Hch.12:5 / Rom.8:26-27 / 1Jn.3:8 / 1Jn.4:4 /
1Jn.5:4).
• Para adorar a Dios con libertad y de la manera como a Él le agrada (Ef.5:18-20 / Hch.16:25).
• Para vivir una vida llena del fruto del Espíritu Santo – una vida que marca la diferencia; una
vida que refleja la imagen de Cristo (Gal.5:22-25 / Ef.5:18).
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Si Jesús requería del poder del Espíritu Santo, entonces cuánto más lo necesitamos nosotros, Sus
servidores, que queremos hacer las cosas que Jesús nos ha llamado a hacer. Jesús nos quiere dar de Su
poder y de Su autoridad para hacer eficazmente lo que Jesús hizo (Jn.14:12 / Lc.9:1 / Mt.10:1 / Hch.1:8
/ Mt.28:18-20).
Stanley M. Horton escribe que el programa de Cristo es que el Evangelio se extienda por todo
el mundo (Hch.1:8). El poder para lograr llevar a cabo semejante tarea es el poder del Espíritu
Santo. A través del libro de los Hechos hay una gran conciencia de la presencia del Espíritu
Santo, los discípulos son guiados por Él, como también disfrutan de una relación especial con
el Espíritu Santo. El bautismo con el Espíritu Santo que ellos experimentaron nunca llegó a
ser una simple memoria de algo que ocurrió en el pasado. Siempre fue una realidad presente.1
“De repente, se oyó un ruido desde el cielo parecido al estruendo de un viento fuerte e impetuoso
que llenó la casa donde estaban sentados. Luego, algo parecido a unas llamas o lenguas de fuego
aparecieron y se posaron sobre cada uno de ellos. Y todos los presentes fueron llenos del Espíritu
Santo y comenzaron a hablar en otros idiomas, conforme el Espíritu Santo les daba esa capacidad”
(Hch.2:2-4) NTV
1
HORTON, Stanley M. What the Bible says about the Holy Spirit. Springfield, Missouri: Gospel Publishing
House, 1989. P.138 (en español: ‘Espíritu Santo Revelado en la Biblia’. Editorial VIDA.
16
El día de Pentecostés (Hch.2:1s):
Todos los discípulos estaban reunidos en un lugar, estaban orando y esperando – ellos siguieron de esa
manera las instrucciones de Jesús que les dijo que esperaran. Notamos aquí que cuando había llegado
el día anunciado la experiencia del derramamiento del Espíritu Santo es acompañada de un ruido y de
unas lenguas como de fuego. Además notamos que como resultado de esta experiencia, todos hablan
en otras lenguas (Mr.16:17). La experiencia llega así con signos conmovedores y señales asombrosas.
El apóstol Pedro predica su primera prédica después de haber recibido el poder del Espíritu Santo
y la gente está tocada, quiere acercarse a Dios, quiere reconciliarse con Dios y pregunta: ¿Qué
debemos hacer? La respuesta de Pedro es interesante y a la vez importante. Pedro menciona algunos
elementos fundamentales para entrar en el camino como seguidor de Cristo (Hch.2:38-39).
• El primer elemento es: ¡Arrepiéntase! – el arrepentimiento incluye confesar y dejar el pecado
(reconocer que está en mal camino y dar la vuelta) y volverse a Dios (de cara a Dios / no es
solamente dejar algo malo para ser ahora buena gente / el camino ahora es con Dios ); éste es
el camino que deben seguir todos aquellos que quieren nacer de nuevo y comenzar una vida
con Cristo. Esta verdad fundamental fue predicada por los apóstoles como punto de entrada
a una vida reconciliada con Cristo (Hch.3:19 / Hch.17:30 / Hch.20:21 / Hch.26:20 / Mt.3:2,8-
9 / Mt.4:17 /Lc.24:47 / Jn.3:3 / 2Cor.5:17-21 / 1Cor.12:13).
• Otro elemento predicado y practicado por la primer iglesia para asegurar un buen comienzo
de un creyente en Cristo fue el bautismo en agua. El bautismo en agua no es solamente un
paso de obediencia (Mt.28:18-20). Éste es una acción con la cual declaramos que dejamos la
vida de pecado y de rebeldía para con Dios, expresamos públicamente nuestra fe en Cristo y
nuestro compromiso a seguirlo fielmente, y confesamos que la muerte y la resurrección de
Cristo es la base de nuestra salvación y nada se le puede quitar y nada se le puede añadir al
plan divino de salvación (Hch.8:36-38 / Hch.16:15 / Hch.16:31-34 / Hch.22:16 / 1Pe.3.21 /
/Mr.16:16 / Rom.3:22-26 / Rom.5:10-11 / Rom.10:9-10 / 1Jn.5:1012 / Ef.2:8-10).
• Finalmente habla del regalo del Espíritu Santo que todo creyente recibe cuando nace de
nuevo – nacer del Espíritu (Jn.3:3,8 / 1Cor.12:13).
El contenido de lo que hablan es las maravillas de Dios. Pedro explica que esta experiencia
destacada (Hch.2:16) es el cumplimiento de la promesa de Joel 2:28-30 – allí se describe una
experiencia mucho más amplia que la que vivieron algunas personas en el Antiguo Testamento. Este
nuevo derramamiento del Espíritu Santo comenzó cuando Jesús lo recibió en Su bautismo en agua
(Mt.3:16) y llegó a su completa inauguración en el día de Pentecostés (Hch.2).
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En el Antiguo Testamento el Espíritu Santo aparece como el agente de Dios revelando
(Gn.41:38), empoderando a ciertos líderes para tareas específicas (Nm.11:16-17), equipando
a ciertos individuos con dones especiales (Ex.31:3 / Ex.35:31), inspirando y empoderando a
los profetas (1Re.18:12). El Espíritu Santo está presente desde las primeras páginas de la
Biblia, sin embargo, Su rol en la vida de las personas fue bastante limitado a un periodo y a
una tarea específica (1Sam16:13 / Nm.27:18).
En esta cita bíblica encontramos una nueva llenura, una especie de ‘re-llenar’ con el Espíritu Santo.
Entre aquellos discípulos que estaban reunidos en esta ocasión había personas que ya habían sido llenas
del Espíritu Santo en el evento de Hch.2. Observamos que la llenura del Espíritu Santo es una
experiencia continua (Ef.5:17-20).
• Cuando una persona nace de nuevo – por el Espíritu (Jn.3:3.8), el Espíritu de Dios mora
en el creyente (Rom.8:9,11,23 / Ef.1:14). La venida del Espíritu Santo es inmediata y
completa y define lo que es ser salvo o nacido de nuevo. Sin embargo, la presencia interna
simultánea de la naturaleza pecaminosa (Rom.7:18) y las influencias externas del mundo y
de los demonios (1Jn.5:19) debilitan continuamente la influencia práctica del Espíritu en
nuestra vida (Ef.4:30 / Hch.7:51 / 1Tes.5:19), fallamos luego en vivir en la plenitud del
Espíritu y en el andar en el Espíritu (Ef.5:15-20 / Gal.5:25 / 1Cor.3:1).
• Por lo tanto, Dios no solo quiere que tengamos el Espíritu Santo, sino que estemos llenos
(rebosando) del Espíritu Santo para vivir una vida que marca la diferencia y de impacto
ministerial (Hch.1:8 / Ef.5:18 / Gal.5:22-23), una vida rebosante mejora además el ministerio
mediante Sus dones y manifestaciones (1Cor.12 / Ef.4:11 / Rom.12:6-8).
Lucas define una vida en la Plenitud del Espíritu y de impacto como el resultado del bautismo en el
Espíritu Santo – un bautismo que marca el comienzo de una vida con ciertas características y que debe
ser repetido en numerosas ocasiones a través de diferentes medios (Hch.8:17 / Hch.10:44 / Hch.4:31),
y describe los encuentros con el Espíritu Santo como una segunda experiencia luego de la conversión.
El apóstol Pablo define la vida en la Plenitud del Espíritu y de impacto y poder como el resultado
de una vida continuamente llena (rebosante) del Espíritu Santo – vive cuidándose estar siempre lleno
o vive llenándose del Espíritu Santo (Ef.5:15-21).
La expresión “bautizado con o en el Espíritu Santo” habla fundamentalmente de una inmersión con
la característica de que es abundante para una vida que cambia a la imagen de Cristo y de poder para el
ministerio (Nota: no existe una diferencia fundamental entre con y en – la frase del griego ‘batizein on’
se puede traducir de ambas formas) (Jud.20 / Ef.6:18 / Hch.1:8).
18
Pablo usa la frase, “bautizado”, en un sentido soteriológico para describir nuestra experiencia de
conversión; la actividad del Espíritu Santo en la conversión y la de convertirnos en parte del cuerpo –
“bautizados en un cuerpo” (1Cor.12:13). Para el apóstol Pablo la presencia del Espíritu Santo es la
característica distintiva de ser un cristiano (Rom.8:9s). A partir de este inicial bautismo en el Espíritu
Santo, en el momento de la salvación, espera Pablo que vivamos una constante vida llena (rebosante) en
el Espíritu Santo (Ef.5:18 / Rom.12:11) – en la conversión se enciende la llama piloto, nuestro trabajo es
encender todos los quemadores, para estar fervientes en Espíritu. Pablo parece estar más interesado en la
obra interior del Espíritu que nos une a Cristo, que da confianza al creyente y que transforma al cristiano;
desde una vida cambiada por el Espíritu el cristiano entonces marca la diferencia.
Lucas usa la frase para describir poderosos encuentros con el Espíritu Santo, inicial y subsiguientes,
más allá de nuestra experiencia inicial de salvación (Hch.4:8 / Hch.4:31 / Hch.7:55 / Hch.8:5-17 /
Hch.19:1-7). Estas experiencias con el Espíritu Santo tienen un punto de partida destacado. Son
experiencias destacadas, más no fuera de control, raras o absurdas, en la vida del creyente (Hch.19:1-7 /
Hch.10:44-46).
Y cada vez que el Espíritu utiliza a un creyente de manera destacada Lucas lo veía como una nueva
enura con el Espíritu Santo – describiendo así la fuente de poder para el servicio. Lucas está más
enfocado en el aspecto de las manifestaciones exteriores de la obra del Espíritu a través del
creyente para el ministerio – profecías, lenguas, dirección de la misión cristiana (Hch.19:1-7 /
Hch.13:1-3). Por lo tanto, Lucas no liga la venida del Espíritu al evento de la salvación. Lucas
también nos enseña cómo los apóstoles buscaban asegurar que todo aquel quien se volvía a Dios
por medio de Cristo recibiera el Espíritu Santo. Lucas lo llama ser bautizados en el Espíritu Santo.
Y cómo lo hemos observado: Lucas describe el bautismo en el Espíritu Santo como poderosos
encuentros subsiguientes con el Espíritu Santo, más allá de nuestra experiencia inicial de
salvación. (Hch.2:1s / Hch.8:5-17 / Hch.9:15-17 / Hch.10:44s / Hch.19:1-7).
Tanto Lucas como Pablo nos enseñan que después del bautismo inicial en el Espíritu Santo el creyente
debe buscar vivir una vida llena (rebosante) en el Espíritu Santo (Ef.5:17-20 / Rom.12:11 / Hch.4:31).
Recibimos el Espíritu Santo cuando nos convertimos a Cristo, pero ahora queremos experimentar y vivir
más plenamente la liberación del poder del Espíritu Santo para convertirnos en cristianos más eficaces.
19
Viviendo en la Plenitud del Espíritu Santo – la práctica diaria
“Pero la clase de fruto que el Espíritu Santo produce en nuestra vida es: amor, alegría, paz,
paciencia, gentileza, bondad, fidelidad, humildad y control propio. ¡No existen leyes contra esas
cosas! Los que pertenecen a Cristo Jesús han clavado en la cruz las pasiones y los deseos de la
naturaleza pecaminosa y los han crucificado allí. Ya que vivimos por el Espíritu, sigamos la guía del
Espíritu en cada aspecto de nuestra vida” (Gal.5:22-25) NTV
Primeramente es importante recordar que en la Biblia encontramos diferentes expresiones que hablan
de la bendición pentecostal y su significado para el creyente. Estas expresiones describen además la
experiencia con el Espíritu Santo en sus diferentes niveles:
• “Promesa del Padre” – Esta descripción tiene un aspecto profético (Hch.1:4 / Lc.24:49 /
Is.44:4 / Joel 2:28-29 / Jn.14:6). Recordemos que no es una promesa solamente para los
primeros creyentes.
• “Bautismo con el Espíritu Santo” – Esta descripción enfatiza una experiencia que tiene un
inicio. Es un punto de entrada para una relación con Dios enfocada en extender el Reino de
Dios. También tiene la idea de inmersión – un atributo de abundancia que nos capacita para
desarrollar el carácter y para hacer el ministerio al cual Dios nos ha llamado (Jn.7:38 / Jn.4:14
/ Lc.4:1 / Mt.3:11 / Hch.1:5-8 / Jud.20 / Ef.6:18).
• “Llenos del Espíritu” – Este término habla de una experiencia continua (Ef.5:18 / Hch.6:5
/ Hch.4:8.31 / Hch.7:55 / Hch.13:9). La expresión: “sed llenos” (‘pleroo’ – rebosar,
rellenar) en Ef.5:18 está escrita en presente continuo imperativo. Esto significa un llamado a
hacer algo en un permanente y repetido ejercicio e incluye rebosar abundantemente.2
• “La unción del Espíritu Santo” – Esta expresión enfatiza el ser revestidos con poder especial
para el servicio o ministerio (Lc.4:1.18 / 2Cor.1:21-22).*
Podemos concluir que el Bautismo con el Espíritu Santo es una experiencia que tiene su punto de
partida, pero no es estática. El creyente debe mantenerse constantemente lleno (rebosante) del
Espíritu Santo, no importando cuánto tiempo lleve como seguidor de Cristo, para así poder vivir y
ministrar como Jesús lo hizo. Hay dos dimensiones de la experiencia con el Espíritu que deben ser
consideradas: el Espíritu que recibimos en la conversión nos afirma que somos hijos de Dios y nos
ayuda a crecer en nuestra relación con Dios; y el mismo Espíritu que rebosa nos empodera para
extender el Reino de Dios en el mundo.
20
Las evidencias del Bautismo con el Espíritu Santo:
La Palabra de Dios insta a cada creyente a buscar a Jesús como su Salvador y como el “Bautizador con
el Espíritu Santo”. La pregunta que nos surge ahora es ¿qué sucede cuando pedimos por el bautismo
con el Espíritu Santo? (Lc.11:10-13 / 1Cor.12:4-11).
Los sucesos relatados en el Nuevo Testamento nos muestran que la llenura con el Espíritu Santo se
revela en poder y evidentemente. Las siguientes citas en el libro de los Hechos relatan la experiencia
inicial de los involucrados: Hch.2:1-13 / Hch.8:9-24 / Hch.10:44 / Hch.19:1-6. Algunas de las
evidencias son manifiestas de inmediato, mientras que otras se manifiestan a lo largo de una vida
llena del Espíritu.
Debemos estar abiertos a hablar en lenguas mientras el Espíritu se manifiesta (Hch.1:8 / Hch.2:4); no
solo como requisito para verificar la propia experiencia del bautismo con el Espíritu Santo, sino como
gracia que pretende ser parte de nuestro diario caminar con Cristo. La Biblia nos enseña la
conveniencia de hablar en lenguas y de su aporte provechoso para la vida diaria de un creyente
(1Cor.14:15-18 / Jud.20 / Rom.8:26-27 / Ef.6:18).
Es importante recordar que el bautismo en el Espíritu Santo inicial no es el final de un camino, sino más
bien el inicio de una vida que busca estar siempre llena (rebosando) del Espíritu Santo (Hch.4:8,31 /
Hch.13:9,52 / Ef.5:18-20).
2
1 Elberfelder Studienbibel mit Sprachschlüssel. Wuppertal und Zürich: Brockhaus Verlag 1994.*Compare con:
Hch.4:27 / Hch.10:38 / 1Sam.10:1 / Ex.28:41 / 1Re.19:16.
Hablar en nuevas lenguas (Hch.2:4 / Hch.10:44-46 / Mr.16:17).
Generalmente se espera que el hablar en lenguas sea parte de la experiencia del bautismo con el Espíritu
Santo. Sin embargo, es importante entender: El hablar en lenguas no es en sí el bautismo en el Espíritu
Santo – es más bien una expresión de un creyente lleno del Espíritu Santo.
Las lenguas espirituales privadas, como una práctica diaria y continua, las considera Pablo
como parte de una vida llena del Espíritu Santo de cada creyente (1Cor.14:4.15-18). Lucas
presenta el hablar en lenguas como un elemento que suele aparecer cuando una persona es bautizada
con el Espíritu, además hubo momentos en los cuales adicionalmente se profetizaba y alababa a Dios
(Hch.10:44s / Hch.19:1-7). Jesús profetizó que los creyentes iban a hablar en otras lenguas
(Mr.16:17).
21
Tres maneras del uso de las nuevas lenguas:
• El mensaje de Dios a los hombres (1Cor.14:3-5 / 1Cor.14:6.26). En el caso del punto anterior
notábamos que el hombre habla a Dios. En este caso es Dios hablando a los hombres. El mensaje
es dirigido a través de creyentes a los hombres y a la iglesia (1Cor.14:3-5). El propósito es la
edificación de toda la iglesia, es para convencer de pecado y para revelación (1Cor.14:3-6 /
1Cor.14:24-26). Dios da ese don como Él quiere a unos cuantos creyentes (1Cor.12:11.14.26-28).
Este mensaje en lenguas debe ser interpretado en la lengua conocida por los presentes, para que
sea de beneficio a la iglesia.
• Un mensaje de Dios a una persona o iglesia en particular en el idioma que todos entienden.
Dios se dirige a cierta gente en el idioma que ellos entienden, también puede ser dirigido a gente
no creyente. El contenido son frecuentemente palabras a los incrédulos. Habla de las obras
maravillosas de Dios. El propósito es una demostración de la realidad de Dios. En la práctica
lo vemos en Hch.2:4,6,11.
Hablar en lenguas es bíblico y es para hoy día (Hch.2:3-4 / Hch.2:38-39 / Ef.6:18 / 1Cor.14). El que
habla en lenguas tiene total control sobre sí mismo – esto también es verdad referente a todos los
dones espirituales (1Cor.14:32,33,40). Otras razones bíblicas para hablar en lenguas las encontramos
en la siguientes citas: 1Cor.14:4-5 / Jud.20 / Rom.8:26-27 / 1Cor.14:14-15 / 1Cor.14:6,26.
Otras evidencias:
Otras evidencias y resultados del bautismo y de la llenura del Espíritu Santo que se observan en aquellas
personas que experimentan esta verdad bíblica en su vida, son:
22
• Mayor sensibilidad al pecado que aflige al Espíritu Santo (Jn.16:8).
• Mayor deseo de vivir una vida que glorifica a Jesús (Jn.16:13-14 / Hch.4:33 / Ef.5:1020). La
plenitud del Espíritu Santo desarrolla el carácter – los frutos del Espíritu son desarrollados
(Gal.5:22-23).
• Mayor libertad para fluir en los dones del Espíritu Santo (1Cor.12:4-10 / Rom.12:6-8 /
Ef.4:11). Pablo define estas manifestaciones como el resultado de la vida llena con el Espíritu.
Lucas las define como el resultado de estar bautizado en el Espíritu, un bautismo que registra
como una experiencia de iniciación, sin embargo también habla de una experiencia continua
(Hch.4:31).
• Mayor deseo de orar (Hch.2:41-42 / Hch.3:1 / Hch.4:23-32 / Hch.6:4 / Hch.13:1-3 / Rom.8:26).
• Mayor amor y entendimiento de la Palabra de Dios (Jn.16:13 / Hch.2:42).
Vivamos regularmente bajo la influencia del Espíritu viviendo una vida íntegra, de adoración
a Dios y de gratitud a Dios (Ef.5:15-20 / Ef.4:30 / Sal.78:40 / Sal.95:10 / Is.63:10 / Mr.3:5 / Hch.7:51
/ 1Tes.5:19 / Hebr.3:17).
Practicando la verdadera adoración a Dios. La oración igual nos va llenando una y otra vez (Hch.4:31
/ Ef.5:15-20 / Rom.12:1 / Hebr.13:15-16).
Aprovechar los beneficios de ser parte de una congregación local y de las dinámicas ministeriales
que allí ocurren (1Cor.12:7 / Ef.4:10s / 1Cor.14:1.39).
impusieron sus manos sobre esos creyentes, y recibieron el Espíritu Santo” (Hch.8:14-17) NTV
23
Consideraciones al ministrar el bautismo con el Espíritu Santo:
La iglesia primitiva creía que el Bautismo con el Espíritu Santo era para todo creyente y además
aseguraba que toda persona que se acercaba a Dios y creía en el nombre de Jesús recibiera el
Espíritu Santo al inicio de su vida con Cristo (Hch.8:14-17 / Hch.9:17 / Hch.19:1-6 / Joel 2:28-32 /
Hch.2:38-39 / Gal.3:13-14). Es por todo lo dicho acá que la iglesia debe hoy día predicar sobre el
bautismo con el Espíritu Santo, debe guiar a las personas a que lo reciban y debe entrenar a todo creyente
para que sea capaz de ministrar esta experiencia a otros creyentes.
El Bautismo con el Espíritu Santo es de vital importancia en relación con la vida espiritual y el servicio
cristiano de todo creyente. El Bautismo con el Espíritu Santo es el secreto del poder de la iglesia. Es la
mayor necesidad en toda esfera de actividad cristiana, a fin de que el mensaje de salvación pueda ser
proclamado con la unción divina y así asegurar su éxito.2
• Lea y estudie los puntos anteriores bajo el tema: Viviendo en la Plenitud del Espíritu Santo.
Luego lea las siguientes consideraciones y consejos.
• Impulsamos que todas las personas busquen una relación personal de salvación a través de
Jesucristo y prosigan en la búsqueda del bautismo inicial con el Espíritu Santo.
• Animamos a todos los creyentes a pedir a Dios a diario que los llene del Espíritu y que los frutos
del Espíritu sean desarrollados.
• Alentamos a todos los creyentes a buscar a Jesús para recibir un lenguaje de oración personal –
brindamos la oportunidad para que los creyentes le pidan a Dios para que sean bautizados con
el Espíritu Santo y para que les de su lenguaje espiritual para orar y alabar y así mejorar su
devoción y servicio a Dios.
• Exhortamos a los creyentes a que cultiven un estilo de vida del Reino que incluye un ministerio
de poder y autoridad del Espíritu Santo; que pidan todos los días a Dios a ser llenos del Espíritu.
La Palabra de Dios menciona diferentes condiciones bajo las cuales se da el bautismo con el Espíritu
Santo:
2
DUFFIELD,Guy P. y VAN CLEAVE, Nathaniel M. Fundamentos de Teología Pentecostal. San Dimas,
California: Life Pacific College, 1987, P.329.
24
• Regularmente se recibe la plenitud en respuesta a la oración (Lc.11:13 / Hch.1:14 / Hch.2:1-
4 / Hch.4:31 / Hch.8:15-17). Recordemos que el don del Espíritu Santo es gratis, igualmente
como la salvación. Usted recibe el don en el momento que lo pide.
• Apartarse de pecados y del ocultismo es clave para poder recibir el Espíritu Santo y vivir una
vida llena del Espíritu Santo (Hch.5:32 / Ef.5:18).
Dígale a Jesús: “Jesús, bautízame con el Espíritu Santo. Lléname con tu poder de manera
que pueda ser un mejor testigo tuyo. Gracias Señor; he recibido. Ayúdame ahora a soltar
mi lengua espiritual. Amén”.
25
GUIANDO A LOS CRISTIANOS EN EL BAUTISMO CON EL ESPÍRITU SANTO
Prepárese para participar en una ‘dramatización’/práctica con una persona que está buscando una
relación más profunda con Dios. Su misión es responder a esta persona compartiendo lo que ha
sucedido en su vida desde que fue bautizado con el Espíritu Santo.
Comparta dos o más ejemplos de cómo el Espíritu Santo lo ha capacitado para lograr cosas para Él
que de otra manera no las hubiera hecho. La ‘dramatización’/práctica comienza con la persona que
está buscando más de Dios. La persona que busca la llenura con el Espíritu Santo pregunta cómo es
que puede tener la misma clase de relación personal con Dios que usted tiene.
Practicando:
El que busca la llenura del Espíritu Santo dice algo como (esto como ejemplo):
(Entonces comparta cómo fue empoderado por el Espíritu Santo para hacer cosas que usted normalmente
no podía hacer – anote esos detalles a continuación. Esos detalles pueden incluir: cómo fue su vida cristiana sin el
bautismo con el Espíritu Santo, cómo llegó a recibirlo y qué cambió en su vida después de recibirlo). ESCRIBA
ESE TESTIMONIO A CONTINUACIÓN, ANTES DE PRACTICAR
26
CRISTIANO
Servidor
“Mi vida antes de recibir el bautismo con el Espíritu Santo
era”:
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
CRISTIANO
Servidor
“Recibí el bautismo con el Espíritu Santo de la siguiente
manera”:
CRISTIANO
Servidor
_________________________________________________________________________
_________________________________________________________________________
Cuando el que quiere recibir el bautismo en el Espíritu Santo manifiesta el deseo de recibirlo entonces
siga adelante y pregunte:
CRISTIANO
CRISTIANO
Servidor ¿Usted ha nacido de nuevo, ¿verdad? . . . (Sí)
27
¿Hay algo que le impida que el poder del Espíritu Santo venga
SOBRE usted? . . . (No) CRISTIANO
¿Quiere hablar una lengua
espiritual? . . . (Sí)
CRISTIANO
CRISTIANO
Servidor
Entonces oremos juntos: ¿está de acuerdo?
Dígale a Jesús: “Jesús, bautízame con el Espíritu Santo. Lléname con tu poder de
manera que pueda ser un mejor testigo tuyo. Gracias Señor; he recibido. Ayúdame ahora
a soltar mi lengua espiritual. Amén”.
Ahora dígale a la persona que desea recibir el bautismo con el Espíritu Santo:
CRISTIA
NO “La Biblia dice que usted ha sido bautizado ahora con el poder
del Espíritu Santo. De modo que soltemos nuestra lengua
espiritual, ¿está bien?”.
CRISTIANO
Servidor “Yo voy a comenzar con mi lengua espiritual. Cuando esté listo,
respire profundo y comience a hablar conmigo en su nueva
lengua. ¿Está bien?”
CRISTIANO
“Está
bien”
Ministre con sensibilidad: Coloque sus manos sobre la espalda de la persona y comience a orar suavemente en
lenguas. Continúe suavemente orando en lenguas hasta que la persona comience a soltar su lengua espiritual.
Asegúrese que la persona está orando en las nuevas lenguas espirituales, no en el idioma conocido. Esté listo para
animar verbalmente a la persona cuando hable las primeras palabras. Anímela a continuar orando en la lengua
espiritual hasta que hable fluidamente.
28
3 Sanando a los Enfermos
“Al llegar Jesús a casa de Pedro, vio a la suegra de éste que yacía en cama con fiebre. Le tocó la
mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó y le servía. Y al atardecer, le trajeron muchos
endemoniados; y expulsó a los espíritus con su palabra, y sanó a todos los que estaban enfermos,
para que se cumpliera lo que fue dicho por medio del profeta Isaías cuando dijo: El mismo tomó
nuestras flaquezas y llevó nuestras enfermedades” (Mt.8:14-17) (La Biblia de las Américas)
Metas de la lección:
[1] Entender la voluntad de Dios acerca del tema de la sanidad divina
[2] Aprender a sanar a los enfermos
L os Evangelios mencionan un gran número de episodios en los que Jesús sanó a los
enfermos (Mt.8:14-17 / Mt.9:22 / Lc.6:10 / Mt.15:28 / Hch.2:22). Jesús no solo sanó personalmente
a los enfermos sino que también entrenó a Sus discípulos a sanar a los enfermos. Jesús envió y envía
a Sus servidores a predicar el Evangelio y a sanar a los enfermos (Mt.10:1.8 / Mr.16:15-20). Los
apóstoles siguieron este ministerio una vez que Jesús ascendió al cielo (Hch.3:6 / Hch.9:36). Además,
notamos que Dios da dones de sanidad a la iglesia para que a través de ellos los creyentes se ministren
los unos a los otros (1Cor.12:9-10). Dios sí está interesado en sanar a los enfermos, es Su voluntad
sanar a los enfermos.
Vernon Purdy3 nombra diferentes razones por las cuales Dios aun sana hoy día. Las razones principales
se resumen de la siguiente manera:
• La sanidad se encuentra en la Biblia. Allí aparece Jesús como Sanador y Él es el mismo ayer,
hoy y por siempre (Hebr.13:8).
• La sanidad divina se encuentra dentro de la obra expiatoria de Cristo. La enseñanza bíblica
sobre la sanidad aparece junto a la enseñanza sobre la salvación (Sal.103 / Is.53).
3
HORTON, Stanley M. Teología Sistemática. Deerfield, Fl.: Vida, 1996. P.493.
29
• El Evangelio es para la persona completa: espíritu, alma y cuerpo. Dios jamás separa en
diferentes secciones al hombre como tal, sino que lo ve como una unidad. Dios está en el plan de
restaurar al hombre en su totalidad.
Jesús no es solamente un buen predicador, quien con Sus palabras convence a los oyentes, Él es
Sabiduría de Dios y Poder de Dios (Mt.7:29 / 1Cor.1:24). Dios es un Dios que hace milagros y sana
a los enfermos. El Señor está más dispuesto a sanar y a hacer milagros de lo que muchas veces lo
estamos nosotros. El sí quiere sanar (Mr.1:39-42). Jesús es el mismo ayer, hoy y por siempre
(Hebr.13:8). El que fue activo en la creación, también está actuando hoy con poder en la iglesia
(Col.1:16-17).
Al terminar Jesús el sermón del monte la gente estaba asombrada por Sus enseñanzas, también se
maravillaban de Su sabiduría y de la autoridad de Sus palabras (Mt.7:29). La sabiduría de Dios se
puede oír y el poder de Dios se puede ver. Este poder lo vemos en Mt.8 y 9, hecho una realidad.
Jesús es el Señor sobre todas las cosas. En estos capítulos de Mateo notamos que:
• Jesús es Señor sobre toda enfermedad. Sanó a un leproso (Mt.8:1-4). Sanó al siervo de un
centurión (Mt.8:5-13). Sanó a la suegra de Pedro (Mt.8:14-17). Jesús sanó a un paralítico (Mt.9:1-
8). También sanó a los ciegos y a un mudo (Mt.9:27-34).
• Jesús es Señor sobre la naturaleza. Jesús calmó una tempestad (Mt.8:23-27).
• Jesús es Señor sobre los poderes demoníacos. El liberó a los endemoniados gadarenos (Mt.8:28-
34).
• Jesús es el Señor sobre la muerte (Mt.9:18-26). Levantó de la muerte a la hija de Jairo.
Al crear Dios al hombre lo creó muy bien, sin enfermedad ni imperfecciones (Gn.1:26-31). Es el
pecado el que trae la destrucción de nuestro cuerpo (Stg.1:13-15). Podemos apreciar más de
cerca las razones por las cuales alguien puede
experimentar enfermedad:
• El pecado puede ser la razón de la Así se cumplió la palabra
enfermedad del Señor por medio del
(Ex.7 / Lv.12 / 2Re.5:27 / 2Cron.26:18ss / profeta Isaías, quien dijo:
2Re.16:2 -13 / 1Cor.11:29). Al pueblo de Israel «Se llevó nuestras
se le enseñó claramente que la obediencia a los enfermedades y quitó
mandamientos de Dios trae sanidad y bienestar
nuestras dolencias
(Ex.15:26 / Dt.28:1s / Sal.41:2-4 / Prov.3:7-8 / (Mt.8:17) NTV
Prov.4:20-23 / Mal.3:18). En el Antiguo
Testamento la enfermedad aparecía
frecuentemente como juicio sobre aquellos que
30
habían pecado (Ex.7 / Lv.12 / 2Cron.21:18 / 2Cron.36:16 /
Jer.46:11 / Prov.29:1).
Pero no podemos hacer de eso una hipótesis general diciendo que toda enfermedad es un juicio
de Dios sobre la persona actualmente enferma.
• La enfermedad puede ser un ataque directo de Satanás (Job.2:7 / Hch.10:38 / Lc.13:16 >
aquí se habla de un espíritu de enfermedad). Podemos darle a Satanás la oportunidad de
golpearnos con enfermedad a través de un pecado (Mt.18:34).
• También nos podemos enfermar al no cuidar debidamente nuestro cuerpo (1Tes.4:4 /
Filp.2:30). Ese descuido puede ocurrir por: no darle el debido descanso, mala alimentación,
problemas emocionales y espirituales, alcohol y drogas, falta de higiene, muy poco ejercicio,
etc.
• Para que se manifiesten las obras de Dios (Jn.9:1-3). Hay enfermedad que no es por
responsabilidad personal. Muchas veces no vamos a poder determinar con exactitud todas las
causas de una enfermedad. Vivimos en un mundo contaminado y mientras estemos en esta
tierra fácilmente nos podemos enfermar. Pero ahí el Señor nos provee la sanidad divina.
• Cuando llega el tiempo de Dios, le enfermedad puede ser la causa de la muerte de una persona.
En el Antiguo Testamento observamos que la sanidad está directamente relacionada con la obediencia a
Dios (Ex.15:26s / Lv.26:16 / Dt.28 / Sal.41:2-4 / Prov.3:7-8 / Prov.4:20s / Mal.3:20).
• Dios es el Dios Sanador (Ex.15:26 / Ex.23:25 / Dt.7:15).
• En el Antiguo Testamento tenemos una serie de testimonios de sanidades (2Re.4:17-37 / 2Re.5:1-
14 / Is.38:1-5.21). Los salmistas dan también testimonio de sanidades (Sal.30:2 / Sal.103:3 /
Sal.107:1-20). Los líderes de aquel entonces, por el otro lado, reciben una fuerte amonestación
porque han dejado a un lado el sanar al pueblo (Ez.34:4 / Zac.11:16). El pueblo que busca a Dios
tiene una promesa de sanidad (Is.19:22).
La sanidad fue parte clave en el ministerio de Jesús. Jesús estuvo en este mundo para hacer la
voluntad de Su Padre (Jn.4:34 / Hebr.10:7). Y El solo hacía lo que veía hacer a Su Padre (Jn.5:19 /
Jn.8:28.38 / Jn.14:10). Jesús mismo declara al comienzo de Su ministerio que El estará sanando a los
enfermos (Is.61:1-2 / Lc.4:18). La marca de identidad de Jesús frente a Juan el Bautista fue la de los
31
milagros (Lc.7:22 / Mt.11:3-5) – nos debemos preguntar si esa también es la marca de la iglesia de
Cristo hoy día.
• A través de los milagros Jesús confirmó Su divinidad. Él es el Señor sobre cualquier poder de
este mundo (Mt.8). Hoy también necesitamos la manifestación de Su poder. Jesús es mayor que
cualquier ídolo, Él no es una filosofía. Él es Sabiduría de Dios, pero también Poder de Dios
(1Cor.1:24).
• Jesús vino a destruir las obras del diablo (1Jn.3:8 / Mt.11:4-5).
• Jesús no vino únicamente a este mundo para salvar nuestra alma, sino también a redimir nuestro
cuerpo. La salvación incluye el espíritu, el alma y el cuerpo. Y aunque en este mundo no
experimentemos la total redención de nuestro cuerpo, sí podemos experimentar ya un adelanto
de ello a través de la sanidad (Sal.103). En la resurrección vamos a recibir un nuevo cuerpo que
no tendrá ninguna debilidad ni enfermedad (Rom.8:11).
• Jesús fue movido por la misericordia y por eso sanaba (Mr.1:40-41).
• El cumplió con las profecías del A.T. que hablaban de sanidad (Mt.8:16-17 - Is.53:4).
La sanidad en el ministerio de los apóstoles: Las sanidades ocurren en el libro de los Hechos con la
misma naturalidad que en los Evangelios. Nunca fue ni es el plan de Dios que las sanidades dejen
de ocurrir.
• Jesús dijo que estas son las señales que seguirán a los que creen en Su nombre (Mr.16:17-20).
De hecho, vemos en la Biblia que Jesús nos envía a sanar a los enfermos. Este asunto es parte de
la comisión de Jesús a Sus discípulos (Mt.10:6-8).
• Los apóstoles estaban convencidos que era la voluntad de Dios sanar a los enfermos (Hch.2:22
/ Hch.10:38)
• La predicación de la Palabra de Dios ocurrió con la demostración del Espíritu (1Cor.2:4).
• El Reino de Dios no consiste en palabras sino en poder (1Cor.4:20). Donde ocurren milagros y
sanidades está el Reino de Dios presente (Lc.10:9 / Lc.11:20).
• Dios da dones de sanidad a la iglesia. Si no fuera la voluntad de Dios que en la iglesia se
experimenten sanidades, entonces El no daría esos dones a la iglesia (1Cor.12).
• La iglesia ora por sanidades. El fruto de esas oraciones lo podemos apreciar en Hch.5:12
(Hch.4:30).
• El Evangelio no solamente fue predicado con palabras sino en poder y con el Espíritu Santo
(1Tes.1:5).
Dios espera de los creyentes que ejerzan el ministerio de la misma manera como Jesús lo ejerció. Para
eso Jesús dio autoridad a los discípulos. Dios autoriza a los creyentes para sanar a los enfermos
(Mt.10:1.8 / Mt.28:18-20 / Mr.16:15-20 / Jn.14:12-14 / Hebr.13:8).
32
¿Cuáles son los caminos para recibir la sanidad?
Hay dos condiciones que debemos cumplir para poder recibir sanidad: Orar y tener fe en Dios
(Stg.4:2-3 / Stg.1:5-8). Una de las razones por las que la gente no tiene fe en la sanidad divina es la
falta de la predicación sobre este tema (Rom.10:17).
Además, debemos tener en cuenta el llamado de Santiago: pedir apoyo en oración y, si es necesario,
confesar pecados (Stg.5:13-16). Reconocemos que también los creyentes se pueden enfermar y eso
nos debe llevar a orar los unos por los otros (Filp.2:25-30 / 1Tim.5:23). La práctica que propone
Santiago también es para nosotros hoy día. Lo que debemos hacer, según Santiago, es:
• Llamar a los ancianos. Los ancianos o creyentes maduros tienen la responsabilidad de apoyar
en oración (Ex.17:11-14) y dar consejería. No se trata de rechazar a los médicos, sino más
bien de poner la situación en las manos de Dios.
• La fe juega un papel importante (Mt.13:54-58 / Mr.6:5-6 / Lc.4:25-29).
• No es el aceite ni los ancianos los que sanan al enfermo. Dios es el que lo levanta. El aceite
es un símbolo del Espíritu Santo y nos recuerda que la obra es de Dios. No debemos creer
en poderes mágicos del aceite ni de otros elementos similares. Jesús sanó y usó diferentes
métodos (Mt.8:1-4 / Mt.8:5-13 / Hch.5:14-15 / Hch.19:11-19 / Mr.6:11-13). La fórmula no es
lo significativo. Lo importante es Jesús, quien es el Sanador y a Él es a quien debemos buscar
primero.
• Si alguien no recibe sanidad inmediata debería tomarse tiempo para estudiar la Biblia,
además puede seguir orando y, si es posible, entonces ayunar para que la fe sea fortalecida
(Mt.8:13 / Mt.15:28 / Mr.5:34 / Mr.2:5 / Lc.7:50 / Lc.18:35s).
• El pecado puede ser una razón directa de la enfermedad y por eso el arrepentimiento es el
primer paso que debemos dar para recibir sanidad.
• También podemos orar los unos por los otros (Stg.5:15-16). Elías es un ejemplo que nos
anima a orar con perseverancia para
obtener de Dios la sanidad y ver las
maravillas de Dios en nuestra vida (1Re.18).
Sanen a los enfermos,
• La sanidad natural y la sanidad sobrenatural resuciten a los muertos,
no se descartan mutuamente. Pero sí curen a los leprosos y
debemos reconocer que la iglesia tiene una expulsen a los demonios.
tarea de parte de Dios. ¡Den tan gratuitamente como
han recibido! (Mt.10:8) NTV
33
Patrones para sanar enfermos: (ministre con sensibilidad)
El Espíritu Santo también nos recordará modelos espirituales para ministrar la sanidad:
• Imponiendo las manos (Mr.16:17-18).
• Ungiendo con aceite (Mr.6:21 / Stg.5:14-15). El aceite nos recuerda que la sanidad es por el poder
del Espíritu Santo. El aceite no es el que sana al enfermo o que tenga algún poder mágico.
• Actividades físicas específicas reveladas por el Espíritu Santo (Jn.9:6-7 / Mr.7:33 / 2Re.5:10 /
Mr.7:33-34). IMPORTANTE: que de verdad sean acciones dirigidas por el
Espíritu Santo y no solo ‘locuras’ del que está ministrando. RECUERDE: ministre con
sensibilidad y prudencia.
• Ordenando que la sanidad se manifieste como Jesús lo hizo:
Lc.13:11-13 – ‘… y estaba allí una mujer que por causa de un demonio llevaba dieciocho
años enferma. Andaba encorvada y de ningún modo podía enderezarse. Cuando Jesús la vio,
la llamó y le dijo: -- Mujer, quedas libre de tu enfermedad. Al mismo tiempo, puso las manos
sobre ella, y al instante la mujer se enderezó y empezó a alabar a Dios’.
Dios, en Su infinita sabiduría, tiene la respuesta para quienes no reciben sanidad. Esto sigue siendo un
misterio para cualquier ministro sincero que predica a Jesucristo como Sanador. Por experiencia
sabemos que no todos son sanos. Muchos lo son, pero no todos. A la final debemos confiar en Su
misericordia y no en nuestro deseo, esfuerzo, o fórmulas de fe (Rom.9:14-16). No incluir este
principio bíblico en la discusión tocante al tema de la sanidad, es ignorar la soberanía de un Dios
amoroso que en última instancia decide quién recibe sanidad y quién no (Filp.2:26-27 / 2Tim.4:20).
Nosotros oramos por los enfermos, no porque Dios garantiza la sanidad en todo caso; oramos porque
Él ha declarado que está dispuesto a sanar – Jesús es el Sanador. El resultado final depende de Él.
4
DECKER, John y Sonja. Haciendo lo que Jesús hizo. Los Ángeles: Foursquare Media, 2008. P.155.
34
“La Biblia, una y otra vez, revela el deseo de Dios: sanar. Sin embargo, la experiencia nos dice que
no todas las personas por las que se ora son sanadas. Los eruditos han debatido esta paradoja. La
verdad es que solo podemos especular sobre la razón. Algunas razones obvias por las que alguien no
es sanado incluyen lo siguiente:
• Pecado no confesado (Stg.5:16)
• Falta de fe para ser sanado (Mt.9:29-30)
• Ignorar el consejo bíblico (1Cor.11:30-31)
• Una bendición disfrazada (Gn.32:24-28 / Rom.8:28)
Debemos mantener en mente que Dios es el único Juez justo. No podemos determinar con certeza la
razón por qué alguien no recibe sanidad. Nuestra labor es contender en oración por sanidad completa
y dejar el resultado a Dios”.5
5
IGLESIA INTERNACIONAL DEL EVANGELIO CUADRANGULAR. Lo que Creemos: Notas de un
estudio Bíblico tópico e interactivo dividido en dieciséis lecciones para ayudar a los adultos a comprender las
cuatro doctrinas Cuadrangulares más importantes. Notas aparecen en la lección número 12.
35
• Espere con acción de gracias que la sanidad se manifieste (Hebr.10:35-36). Nuestra misión es
orar con el mejor conocimiento de lo que la Palabra de Dios promete y dejar los resultados a
Dios.
Practicando:
Pida que UNA persona que esté con dolor se siente en la “Silla Caliente” en el centro del círculo.
(Otros que también tengan dolor deben esperar hasta que se ore por la persona anterior). Los que
tienen dolor deben sentarse uno después del otro en la “Silla Caliente” y decir al grupo:
ENFERMO
AHORA la siguiente persona proclama y testifica – siguiendo el plan sugerido arriba, luego
la siguiente persona proclama y testifica, etc. Cada uno de los que participa orando por el
enfermo hace lo mismo (Hasta este punto). Esta proclamación se hace antes de que alguien
comience a orar.
36
*****
DESPUÉS: Cuando cada una de las personas en el círculo haya terminado de proclamar una
cita bíblica y de testificar, entonces deben levantarse, una a la vez, e ir hacia la persona en la
“Silla Caliente”, colocar las manos sobre ella (¡imponer manos sobre el hombro!) y orar la
oración de fe:
CRISTIANO
Servidor “¡Vengo en el Nombre de Jesucristo y ordeno al dolor (o
enfermedad) dejar este cuerpo, ahora!”. “¡¡Amén!!”
(AHORA la siguiente persona en el círculo hace lo mismo).
Después de que cada uno haya orado la oración de fe, pregunte a la persona en la “Silla Caliente”:
*****
REPITA EL MISMO PROCESO ANTERIOR CON CADA UNO DE LOS QUE MANIFIESTAN
ALGUNA DOLENCIA Y QUE PIDEN QUE SE ORE POR ELLOS. HAGA ESTO HASTA QUE
SE HAYA ORADO POR TODOS LOS QUE TENGAN DOLOR O ENFERMEDAD.
Escrituras de sanidad: Stg.5:14-16 / 1Pe.2:24 / Mr.16:17-20 / Jn.14:11-12
/ Mt10:1, 7 / Ex.15:26 / Sal.103:2-3 / Sal.147:2-3.
37
NOTAS
38
4 Aprender a Escuchar a Dios
“Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, como también mi Padre me
conoce a mí, y yo conozco al Padre. Así que sacrifico mi vida por las ovejas. Además, tengo otras
ovejas que no están en este redil, también las debo traer. Ellas escucharán mi voz, y habrá un solo
rebaño con un solo pastor. (Jn.10:14-16) (Nueva Traducción Viviente)
Metas de la lección:
[1] Entender la importancia de ministrar siendo sensible a la dirección de Dios
[2} Aprender a escuchar la voz de Dios
C
omo discípulos de Cristo debemos entender que Dios aun habla hoy día y que Él quiere
hablarles a Sus seguidores (Jn.10:15-16 / Jn.10:27-28 / Jn.18:37). Según las enseñanzas de
Jesús Sus ovejas oyen Su voz (Jn.10:27 / Jn.10:3). Para Jesús es normal que un discípulo
de El oiga Su voz y le siga. Dios nos habla a través de Su Palabra, a través de sermones, por medio de
otros cristianos, por medio del don de profecía; por medio de libros, tratados, grabaciones, música
cristiana; por medio de Su Espíritu, etc. En todo nos quiere hablar de manera muy personal. Oír Su
voz es un privilegio y por eso debemos aprender a escuchar la voz de Dios con claridad y luego
obedecer lo que nos diga que hagamos.
Si somos servidores de Dios y si estamos buscando la clave para un ministerio fructífero, entonces
aquí encontramos la clave: ‘La forma más efectiva para suplir las necesidades de los que están a nuestro
39
alrededor es que Dios nos diga cuál es la verdadera necesidad y que nos revele cómo debemos participar
en la solución’6.
• Jesús nos enseña que debemos tener un genuino interés por escuchar la voz de Dios para
poder ser gente fructífera al estilo de Jesús (Mr.4:21-25).
• En Mr.4:1-20 leemos la parábola del sembrador y cómo los discípulos no entendieron
lo que Jesús decía. Pero también observamos que ellos le preguntaron en cuanto al
significado de la parábola y Él les aclaró el asunto. Después les dijo que si ellos tenían un
sincero interés por aprender y hacer lo que Dios esperaba de ellos, entonces iban a poder
entender lo que Dios les tenía que decir. Así también notamos que existe un proceso de
aprendizaje para llegar a entender bien la voz de Dios.
• Las ovejas de Dios escuchan Su voz (Jn.10:27). Nosotros, los cristianos, podemos oír la
voz de Dios, no solamente para ser consolados, sino también para recibir instrucciones
para un ministerio efectivo y lleno de buenos frutos, frutos que permanecen.
El ejemplo de Samuel:
El ejemplo de Ananías:
De Ananías, aquel discípulo de Damasco, que le ministró al nuevo creyente Saulo, podemos
aprender importantes lecciones para llegar a ser servidores exitosos: Lo primero que notamos es que
Ananías fue sensible a la voz de Dios (Hch.9:10). En el momento que Dios habló a Ananías él
escuchó a Dios, entendió el mensaje y lo obedeció. Él era un discípulo alerta a las cosas de Dios. Él
fue un hombre de oración. Al Dios hablarle o llamar su atención, Ananías pudo oír la voz de Dios
claramente y supo responder debidamente.
6
John y Sonja Decker.
40
Dos ejemplos negativos:
SAÚL
Recuerde al rey Saúl. Este hombre escuchó la voz de Dios, sin embargo, no tenía gran interés en
hacer lo que Dios le había dicho. No solamente perdió la oportunidad de dejar una herencia buena
a su familia (la familia no heredó el puesto de rey), sino que además tuvo que experimentar lo que es
vivir una situación en la que Dios no le habló más:
• 1Sam.12:13-15 – Samuel le aclara al pueblo de Israel y a Saúl que, si toman en serio la voz de
Dios, ellos van a tener éxito, si no tienen un genuino interés por obedecer la voz de Dios,
entonces ellos fracasarán.
• 1Sam.15:18-28 – El rey Saúl no tomó en serio lo que Dios le había dicho, despreció la voz de
Dios desobedeciéndola y esto conllevó a que él fuera desechado.
• 1Sam.28:3-7 – El que Saúl no haya tenido un genuino interés por oír y seguir la voz de Dios
concluye en una situación en la que Dios ya no le habla. En su desesperación Saúl busca una
adivina para obtener alguna indicación, pero con ese proceder se mete en más problemas
(1Cron.10:13-14 / Prov.1:24-28 / Is.65:12 / Jer.7:13 / Zac.7:11-12).
En el momento que el profeta Samuel fue enviado a ungir al nuevo rey de Israel casi cae en la misma
trampa de seguir las apariencias (1Sam.16:1-12 / Jn.7:24 / Prov.31:30). Dios nos llama a consultarlo
y a ser sensible a Su voz (Prov.3:3-6).
• Compare las siguientes historias: ISRAEL (Juec.1:1 / Is.30:1-2), DAVID (1Sam.23:9-12 /
1Sam.30:7-8 / 2Sam.2:1 / 2Sam.5:19).
Dios está deseoso de tener seguidores de Cristo sensibles a la guía y a la voz del Espíritu Santo. El
escuchar claramente la voz de Dios para nuestra vida y especialmente en el ministerio puede hacer de
ella una vida llena de aventuras espirituales impactantes y nos lleva a ser gente que hace lo que Jesús
hizo.
41
• Recuerde, una vez más, la historia de Samuel quien escuchó la voz de Dios y llegó a ser un
gran instrumento en las manos de Dios (1Sam.3).
• Recuerde igualmente la historia de Pedro, que nos anima a ser sensibles a la voz de Dios
quien nos instruye y nos dirige a ministrar a gente que es rechazada por otros (Hch.10:1720).
• Felipe escuchó las indicaciones de Dios para ir a un cierto lugar y allí encontrarse con un
eunuco al cual le compartió el Evangelio (Hch.8:26-40).
• Los líderes de la iglesia de Antioquía recibieron claras indicaciones de enviar a sus mejores
hombres al campo misionero. Estos hombres cambiaron la historia de la iglesia (Hch.13:1-3).
• El apóstol Pablo recibió en una visión la indicación de ir a Macedonia donde ministró a Lydia
y al carcelero (Hch.16:6-40). Recuerde que el Señor aun habla hoy y nos quiere usar como
usó a todos estos personajes (Jn.10:15-16 / Jn.10:27-28 / Jn.18:37).
Recordemos que nuestra vida con Cristo comienza con que primero oímos la voz de Dios, y cuando
la oímos entonces respondemos a ella (Apoc.3:20). Al endurecer el corazón y no poner atención a las
indicaciones de Dios para nuestra vida perdemos grandes oportunidades y bendiciones (Hebr.3:7-8).
Tenemos que admitir que algunas personas han abusado de esta verdad y bajo la disculpa de que Dios
les habló, cometen barbaridades y se desvían de la verdad Bíblica. A raíz de esos abusos hay quienes
argumentan que Dios ya no habla directamente a la gente (como lo vemos en las Escrituras), sino
que todo lo que hay que saber de la voluntad de Dios está en la Biblia; a eso, contestamos:
• La Biblia es la Palabra de Dios y nada se le puede quitar ni añadir.
• La Palabra de Dios es clave para entender la voluntad de Dios, y a través de ella normalmente
oímos la voz de Dios que nos instruye, corrige, dirige, protege (2Tim.3:16-
17). El Espíritu Santo nos ilumina y nos revela la Palabra de Dios, por eso debemos leerla y
estudiarla diligentemente.
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• Pero también tenemos que aceptar que el Espíritu Santo hoy nos “revela” cosas que son de
importancia y de ayuda para nuestro avance en el crecimiento espiritual y en la ejecución de
Su obra en la tierra (Ef.1:17-23 / Hch.16 – vea como dirige Dios a Pablo a ministrar en Europa).
De ninguna manera son esas revelaciones comparables con el canon de las Escrituras y siempre
deben ser examinadas a la luz de la Palabra de Dios para comprobar que van de acuerdo con Ella.
Una vez que hemos establecido que la Biblia es la Palabra de Dios y que es la autoridad absoluta y
final, no podemos negar que Dios puede hablar a la gente de otras maneras. Dios ha estado hablando
a la gente desde el principio de la historia humana, directa e indirectamente. Dios es un Dios que se
comunica con los seres humanos y en especial con los discípulos de Cristo.
Existen varias maneras cómo Dios se ha expresado. Sin embargo, aún se pronuncia y habla a los seres
humanos:
• Dios habla a través de la creación, nos manifiesta Su majestad y Su inteligencia y toda la
humanidad deberá responder a su Creador (Sal.19:1-6 / Sal.104 / Ecl.3:11 / Hebr.11:3 /
Col.1:15-17 / Rom.1:19-20 / Hch.14:15-17).
• Dios habla a través de la historia (Sal.66:5-7 / Sal.136:10-25).
• A través de la conciencia humana se comunica Dios con los seres humanos (Rom.2:14-
15).
• En las Escrituras (La Biblia) encontramos el mensaje de Dios a los hombres (Rom.10:17
/ 2Tim.3:16 / Lc.16:29). En el Hijo de Dios – Jesucristo (Hebr.1:1-2 / Jn.17:3 / Jn.12:45 /
Jn.14:7,9).
• Dios también usa los milagros y las señales para traer convicción de Su presencia
(2Re.2:15 / Hch.13:12 / 1Cor.14:5.22-26).
• A veces Dios se dirige a la gente a través de una voz inaudible o en sueños, visiones, ciertos
pensamientos que vienen a la mente, recuerda cierta Escritura, etc. Por medio de estas
impresiones Dios nos quiere advertir, guiar, edificar, animar (1Re.11:12 / Is.30:21 / Hch.10:9-
12 / Hch.16 / Hch.13:1-3).
• En algunos casos leemos que hay una experiencia interna emocional que nace en el corazón
de Dios y que es señal de un impulso divino (Hch.17:16 / Ex.32:19-20 / Sal.69:9 /
Sal.119:136).
• Además, tenemos los dones espirituales que Dios usa para dirigirse a nosotros. En
especial estamos hablando de los dones de revelación como son el don de conocimiento, el
don de sabiduría y el don de discernimiento de espíritus (1Cor.12:7-11).
43
o Palabra de Conocimiento: El mensaje de conocimiento es una revelación divina
originada en Dios y es un conocimiento sobrenatural sobre situaciones pasadas o
presentes de las que Dios nos hace estar conscientes. Este conocimiento es
comunicado espontáneamente de Dios al hombre, a través del Espíritu Santo, para
traer claridad, plenitud y restauración a la vida de los presentes.
Ejemplo: Jn.4:17-18 / Hch.5:1-3 / Lc.9:47 / Hch.14:8-12 / Hch.10:1-6 / Hch.18:9-
10 o Palabra de Sabiduría: La palabra de sabiduría es una revelación divina de Dios
revelando al hombre Sus planes y mejor curso de acción para una situación determinada.
Esta sabiduría es comunicada espontáneamente de Dios al hombre, a través del Espíritu,
revelando cómo proceder con el conocimiento que Dios nos dio. Provee plenitud,
restauración, paz y/o fortaleza para sobreponerse en tiempos de incertidumbre, prueba,
persecución o peligro.
Ejemplo: Mt.22:15-22 / Hch.27:22-26.31 o Discernimiento de espíritus: La
percepción sobrenatural para distinguir la fuente de la actividad espiritual. Claramente
revela si la actividad es divina, humana o de origen demoniaco.
Ejemplo: Mt.22:18 / Mr.2:6-12 / Hch.16:16-18
Todas esas maneras en que Dios nos dirige la palabra para comunicarse con nosotros son legítimas y
aun son válidas hoy día. Jesús hace un llamado a oír si es que tenemos oídos (Mt.11:15 / Mt.13:9).
Aunque Dios hable, no quiere decir que todos entienden lo que Él está comunicando y si
entendemos lo que Dios nos dice no quiere decir que vamos automáticamente a obedecer a esa voz
(Stg.1:21-25). Así que no solo se trata de aprender a oír Su voz, sino también a responder con
obediencia a lo que Él nos dice.
Cuando esperamos que Él hable y cuando nos colocamos en posición de escuchar, cada uno
de nosotros escuchará al Espíritu Santo en diferentes maneras dependiendo de nuestras
expectativas, nuestra experiencia y lo que creemos. Todos los creyentes pueden aprender a
escuchar la voz del Espíritu Santo.
o Dispóngase a oír lo que Dios le quiere decir
(1Sam.3:9-10) o Jesús enseña que ¡Todo el que tenga oídos
debemos tener un genuino interés por oír lo para oír, que escuche y
que Él nos tiene que decir (Mr.4:21-25). entienda! (Mt.11:15) NTV
44
o Además, debemos tener en cuenta que la meditación y la memorización de la
Palabra de Dios son maneras seguras de almacenar una reserva de la cual el
Espíritu Santo puede sacar o tomar algo para hablarnos o indicarnos lo que les
debemos decir a otros o cómo es que debemos actuar en cierto momento de la vida o
del ministerio. El Señor usa Su Palabra implantada en nuestro corazón para sacar
frases que expresan el plan de Dios para nuestra vida (Sal.119:15-16).
o Una de las formas en que el Señor confirma Sus intenciones para nosotros es
dándonos Escrituras similares o que concuerdan con lo que él ya nos ha estado
hablando. Esto lo hace frecuentemente por medio de dos o más cristianos maduros
que no se conocen entre sí. El Señor hace esto para asegurarnos que Él está
hablándonos personalmente. o Si queremos ser usados por Dios para dar palabras de
ánimo o confirmación a otros es importante que nos estemos llenando constantemente
de la Palabra de Dios. Es a través de ella que nuestra mente es renovada y además
tenemos la reserva que Dios puede usar para hablarnos y, a través de nosotros, para
bendecir a otros (Sal.119:10-11 / Sal.119:105-106 / 1Cor.14:26). Cuando los
creyentes se reúnen el Espíritu Santo está presente. Todos deben venir con una actitud
expectante y lista para contribuir con algo del Señor que edifique y haga crecer a los
que se han congregado.
• No permita que la semilla de la verdad caiga en terreno infértil. Que las preocupaciones por
las cosas temporales no le hagan perder la perspectiva en la vida y que los retos de la
peregrinación no ahoguen lo que Dios pretende en su vida (Mt.13 – la parábola del
sembrador).
Recuerde:
• El Señor está hablando hoy (Jn.10:15-16 / Jn.10:27-28 / Jn.18:37)
• Hay que aprender a escuchar la voz de Dios – es un proceso (Jn.16:13-15 / Jn.5:19-20).
• Dios habla de diferentes maneras (Hch.8:26-31 / Hch.9:10-12 / Hch16:7-10 / Hch.17:16 / Hch.18:9-11)
• Cuando escuche algo de parte de Dios, anótelo rápidamente (Escrituras, palabras, frases, símbolos, cuadros
o imágenes, etc.).
• No olvide que el oír solamente no sirve, hay que obedecer los impulsos y las lecciones que Dios nos enseña.
• ¿Qué si no estamos seguros de que es Dios el que nos está hablando? Se nos permite cometer errores,
especialmente si estamos aprendiendo a escuchar la voz de Dios; por eso es tan importante practicar el
escuchar la voz de Dios. Hable con Dios durante los tiempos devocionales, las oraciones, la lectura de la
Biblia, en la adoración y espere que Él responda.
45
Lea el capítulo cuatro de ‘HACIENDO LO QUE JESÚS HIZO’ de John y
Sonja Decker buscando detalles e ilustraciones de cómo escuchar a Dios.
Practicando
• Coloquen a las personas, una a la vez, en una silla (la “silla caliente”) en medio de la reunión.
• Permitan que la persona en la silla comparta muy brevemente su necesidad personal de oración.
• Informen a la persona que no entre en detalles. Esto es muy importante.
• Desde este momento en adelante, es necesario que la persona permanezca en silencio hasta que cada uno
haya tenido la oportunidad de escuchar a Dios.
• Cada persona debe participar, permitiendo al Espíritu Santo dar respuestas espontáneas a la necesidad
urgente de la persona en la ‘SILLA CALIENTE’.
• Comiencen orando por la persona, colocando las manos sobre su espalda, orando en lenguas y siendo
sensibles a la voz de Dios.
• Cuando una persona comienza a escuchar a Dios, debe sentarse y anotar brevemente sobre una hoja
cualquier impresión recibida.
• Cuando cada uno haya anotado algo, cada persona, una por una, debe comenzar a compartir lo que haya
percibido que el Señor esté diciendo sobre la necesidad.
• Después de que cada uno haya compartido, pregunten a la persona si lo que se le compartió confirma
algo que ya sabía. Permitan que la persona confirme si el grupo está escuchando a Dios.
46
• Después de que la persona siendo ministrada dé retroalimentación, terminen orando por ella, de acuerdo
con las impresiones y revelaciones - de acuerdo con lo que ella confirmó haber escuchado de parte de Dios.
• La siguiente persona con una necesidad apremiante se puede sentar en la silla y, vuelven a seguir el proceso
desde su comienzo.
• Finalicen la práctica con acción de gracias y alabanza por lo que Dios hizo.
NOTAS
47
5 Sanando por Revelación
“Ahora bien, había un creyente en Damasco llamado Ananías. El Señor le habló en una visión, lo llamó: —
¡Ananías! — ¡Sí, Señor! — respondió. El Señor le dijo: — Ve a la calle llamada Derecha, a la casa de Judas.
Cuando llegues, pregunta por un hombre de Tarso que se llama Saulo. En este momento, él está orando. Le he
mostrado en visión a un hombre llamado Ananías que entra y pone las manos sobre él para que recobre la vista
(Hch.9:10-12) (Nueva Traducción Viviente)
J esús sanaba a los enfermos haciendo lo que Él veía que el Padre le revelaba a través del Espíritu Santo
(Jn.5:19-20). Si queremos incrementar nuestro éxito cuando oramos por los enfermos debemos
aprender a seguir el ejemplo que Jesús nos dio referente a la manera de hacer las cosas. Si obedecemos lo que Él
nos está revelando en cuanto a orar por los enfermos, la sanidad se manifestará y ocurrirán milagros.
En esta lección estamos básicamente uniendo la lección de sanar a los enfermos y la lección de aprender a
escuchar la voz de Dios para así ministrar más efectivamente. Se trata de aprender a sanar a los enfermos
dependiendo de la guía del Espíritu Santo. Esta técnica no es fácil, pero es posible aprenderla. Esta era la técnica
que Jesús empleaba y como Él conducía Su ministerio.
Jesús sanó a los enfermos y Él quiere que nosotros sanemos a los enfermos. Jesús quiere que nosotros, Sus
seguidores, seamos la extensión de Su ministerio en la tierra. Lo que Él comenzó, nosotros lo debemos seguir
llevando a cabo. Dios quiere manifestar Su poder a través de nosotros a un mundo necesitado del toque divino
(Jn.14:12-14 / Mr.16:17-18).
48
Jesús lo hizo como vio hacerlo al Padre:
En el ejemplo de Jesús vemos que Él dependía totalmente del Padre en todas las cosas que hacía. Jesús
seguía en todo momento las instrucciones del Padre y por eso lo vemos salir adelante y tener éxito en
lo que hacía (Jn.5:19-20 / Jn.16:13-15).
Jesús nos quiere revelar cómo es que debemos ministrar. Sólo debemos hacer lo que oímos del
Padre (Mt.10:19-20). La Palabra de Dios nos
autoriza a sanar a los enfermos. El Espíritu Santo
nos dice cuándo y en quién se manifestará la Les digo la verdad, el Hijo no
sanidad. Nosotros debemos depender del puede hacer nada por su propia
Espíritu Santo y obedecer Sus instrucciones. cuenta, sólo hace lo que ve que
el Padre hace (Jn.5:19) NTV
Recuerde: En el momento que Dios comienza
a revelar, Él comienza a sanar.
Esta verdad nos lleva a reconocer que debemos cultivar la habilidad de escuchar la voz de Dios.
Jesús solo hacía lo que oía que el Padre le decía que debía hacer. Ese es el ejemplo que también
nosotros debemos seguir.
“Dios quiere que nosotros escuchemos aquella única y especial palabra de sanidad que Él tiene
para las personas que están sufriendo en su vida y entonces podemos declarar la liberación de la
presencia sanadora de Dios, igual como Pedro lo hizo en el día en el que iba de camino al templo”.7
• El ejemplo del apóstol Pablo. Pablo vio (por revelación) que el hombre tenía fe para ser sanado
(Hch.14:8-10). El espíritu en la chica en Filipo fue discernido (revelado) por Pablo y de esa
manera lo pudo echar fuera. (Hch.16:16-18).
• Jesús vio su fe (Mr.2:2-12) --- Compare con el ejemplo de Pablo (Hch.14:8-10).
7
GARRIS, Elkins. Prayers from the Throne of God. Jacksonville, OR.: Prophetic Horizons, s. f. P.93
49
El relato en Mr.2:2-12 muestra cómo Jesús ‘vio’ la fe de unos hombres. Esto lo vio por
revelación y luego sanó al paralítico. Jesús también percibió en Su espíritu lo que los escribas
estaban pensando.
• Nosotros podemos esperar que el Espíritu Santo nos hable exactamente como lo hizo con Pablo,
Pedro o Felipe (Hch.8:26-29). Las revelaciones no tienen que ser dramáticas.
Practicando
Prepárese a oír a Dios:
• Comience en oración, poniendo el tiempo en las manos del Espíritu Santo.
• Use el tiempo de práctica orando y escuchando al Espíritu Santo. Escuche a Dios en cuanto a
qué es lo que Dios le quiere decir a la persona en la ‘SILLA CALIENTE’ - un participante a la
vez.
• La necesidad de la persona en la ‘SILLA CALIENTE’ puede ser de naturaleza física, emocional,
o espiritual. Las cosas que se compartan deben permanecer confidenciales. La persona en la
‘SILLA CALIENTE’ no debe revelar detalles del asunto, solo debe nombrar el área en la que
requiere dirección de parte de Dios.
50
Escuchar a Dios – práctica en grupo
• Coloquen a las personas, una a la vez, en una silla (la “silla caliente”) en medio de la reunión.
• Permitan que la persona en la silla comparta muy brevemente su necesidad personal de
oración. Puede ser una necesidad personal, una necesidad espiritual, familiar o emocional, una
necesidad de dirección, una necesidad física crónica. La persona no debe entrar en detalles.
• Desde este momento en adelante, es necesario que la persona permanezca en silencio hasta que
cada uno haya tenido la oportunidad de escuchar a Dios.
• Cada persona debe participar, permitiendo al Espíritu Santo dar respuestas espontáneas a la
necesidad urgente de la persona en la ‘SILLA CALIENTE’.
• Comiencen orando por la persona, colocando las manos sobre su espalda, orando en lenguas y
siendo sensibles a la voz de Dios.
• Cuando una persona comienza a escuchar a Dios, debe sentarse y anotar brevemente sobre
una hoja cualquier impresión recibida, Escrituras o imágenes que le vienen a la mente,
palabras, un sentir emocional.
• Cuando cada uno haya anotado algo, cada persona, una por una, debe comenzar a compartir lo
que haya percibido que el Señor esté diciendo sobre la necesidad.
• Después de que cada uno haya compartido, pregunten a la persona si lo que se le compartió
confirma algo que ya sabía. Permitan que la persona confirme si el grupo está escuchando a
Dios.
• Después de que la persona siendo ministrada dé retroalimentación, terminen orando por ella, de
acuerdo con las impresiones y revelaciones - de acuerdo con lo que ella confirmó haber
escuchado de parte de Dios.
• La siguiente persona con una necesidad apremiante se puede sentar en la silla y, vuelven a seguir
el proceso desde su comienzo.
• Finalicen la práctica con acción de gracias y alabanza por lo que Dios hizo.
51
NOTAS
52
6 Enfrentándose a los Demonios
“Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios; de gracia recibisteis, dad
de gracia” (Mt.10:8) (La Biblia de las Américas)
Metas de la lección:
[1] Entender la enseñanza bíblica sobre los demonios y sus actividades
[2] Entender el llamado a ministrar en esta área con sensibilidad, con discernimiento y con poder del
Espíritu Santo.
[3] Aprender a ministrar liberación
E
l ministerio de Jesús se caracterizó, entre otras cosas, por el poder de Dios actuando en
Él para echar fuera demonios (Mt.12:27-28). La unción que descansaba sobre Jesús era una
unción para predicar las Buenas Nuevas a los pobres, para proclamar libertad a los
cautivos, sanar a los enfermos y poner en libertad a los oprimidos (Lc.4:18-19 / Col.1:13 / Is.42:7).
En varias ocasiones Jesús se enfrentó a demonios que de alguna manera tenían atadas a ciertas
personas (Lc.13:16). Vemos claramente que Jesús reconoció la realidad de los demonios (Mt.12:27-
28), trató con ellos y además enseñó a Sus discípulos a tratar con los demonios para echarlos fuera y
a liberar a la gente de la opresión demoníaca (Mt.10:8 / Mr.16:17 / Lc.10:17).
En el caso del apóstol Pablo vemos que él también reconoció la realidad de los demonios (1Cor.10:20
/ 1Tim.4:1) y por eso llama a los creyentes a vestirse de toda la armadura de Dios, ya que los demonios
se oponen constantemente a los santos para desviarlos de una vida devota y entregada a Dios (Ef.6:12).
Además, vemos que:
• Los demonios tratarán de inducir al creyente a que se aleje de la fe (1Tim.4:1).
• Aquellas personas que no se mantienen cerca de Dios comienzan a ser sensibles a la influencia
del diablo y se dejan llevar, engañadas por espíritus malignos, a creer doctrinas falsas que
animan a una religión formalista y a un ascetismo falso (1Tim.4:1-3).
• Pablo reconoce además que el diablo, en cierta ocasión, lo estorbó en la ejecución de uno de
sus planes (1Tes.2:18). Obviamente el diablo tratará de frenar la obra de Dios en la vida de
Sus siervos.
•
53
• Pablo también advierte (1Cor.10:19-21) que detrás de la idolatría se esconden demonios con
los cuales no podemos comulgar en ningún momento (Ver también Sal.106:37-39 /
2Cron.11:15 / Dt.32:17). Inequívocamente podemos deducir que los demonios buscan quienes
les rindan culto, buscan que las personas les brinden atención y que se dejen influir por ellos
(Apoc.9:20).
• Los demonios pueden causar diferentes aflicciones físicas como: mudez (Mt.9:32-33),
ceguera (Mt.12:22), locura (Lc.8:26-35), manía suicida (Mr.9:22), heridas personales
(Mr.9:18) y varios defectos y deformidades (Lc.13:11-17).
• Quien por pecar les abre puertas a los demonios puede llegar a estar siendo al final
influenciado por ellos en ciertas áreas de la vida. Esos demonios entonces lo mantienen atado
a comportamientos compulsivos o a experiencias que no vienen de Dios y que están fuera de
control (Ef.4:27 / 2Cor.2:10-11/ 1Pe.5:8). En Ef.4:27 se habla de no dar lugar al diablo. ‘Ese
lugar es un cierto espacio que se le da al diablo, pero limitado en la ocupación’ 8. Al
conectar este versículo de Ef.4:27 con el versículo inmediatamente anterior (1Pe.5:8) podemos
ver que si permanecemos o insistimos en un mal comportamiento, el diablo encuentra lugar
para controlar áreas de nuestra vida y hacer sus fechorías.
Aclarando conceptos:
Para poder entender mejor el asunto que estamos tratando acá, es necesario que aclaremos los
conceptos, definamos palabras y entendamos la naturaleza de los espíritus demoníacos y las luchas
que puede tener un creyente cristiano.
Fuentes de lucha:
La oposición contra Dios y Sus propósitos viene de diferentes fuentes que requieren ser tratados de
distintas maneras para poder vencer esos ataques.
8
Diccionario Strong en español en E-Sword
54
• El mundo: La palabra ‘cosmos’ tiene diferentes significados, pero en el contexto bíblico
significa un sistema de rebelión en contra de Dios. Por naturaleza es algo externo, algo que
nos es ofrecido; el ataque viene de un sistema de valores existente en el mundo que apela a
nuestros deseos (1Jn.2:15-17). La manera cómo debemos responder a tales ataques nos la
enseña 1Jn.2:17. Debemos evaluar la situación y debemos abrazar lo que es bueno ante los
ojos de Dios y rechazar, decir NO, a las cosas de valor temporal y que no agradan a Dios.
• La carne: Aun después de la conversión tenemos un traidor en nosotros mismos – nuestros
deseos pecaminosos (Stg.1:12-18 / Rom.7:15-25 / Gal.5:17). La respuesta a este tipo de
ataques es: huir (2Tim.2:22), renovar la mente (Ef.4:22-24 / Rom.12:1-2 / Col.3:10) y caminar
en el Espíritu (Gal.5:16).
• El diablo: Se trata de ataques sobrenaturales que vienen por medio de los demonios y asaltan
la mente (Hch.5:3 / 2Cor.11:3); también se pueden manifestar como ataques físicos (Lc.13:10-
11) y, además, se pueden manifestar como acusaciones debilitantes (Apoc.12:1011). La
respuesta bíblica a los ataques del diablo es: sométase a Dios y resista al diablo (Stg.4:7-10 /
1Pe.5:8-10).
Demonios:
Los demonios son espíritus malvados (2Pe.2:4 / Is.14:12-14), cuya misión es matar, robar y destruir a
la raza humana. Los demonios son seres inferiores y malos que diseminan el error entre los seres
humanos; son seres que seducen a la idolatría, tientan a las personas con lo impuro y a la desobediencia
a Dios, y tientan con pensamientos impíos a la gente. Pueden, además, causar enfermedad y dolor
(Mt.9:33 / Mt.11.18 / Mt.17:18 / Mr.7:26-30 / Lc.4:33-35 / Lc.7:33 / Lc.8:29 / Lc.9:42 / Lc.11:14 /
Jn.8:48-52 / Jn.10:20-21).
La expresión ‘poseído’, en la forma como se usa frecuentemente hoy día, se refiere más bien
a “pertenecer a alguien”, también tiene la idea de que “alguien es el dueño de la persona”. En
ese sentido un cristiano creyente, hijo de Dios, no pertenece al diablo ni a ningún demonio.
La Biblia es muy clara en decir que un cristiano no le pertenece al diablo. El creyente ha sido
comprado por medio de la sangre de Cristo y pertenece a Dios (1Cor.7:23 / 1Cor.6:20 /
Hch.20:28 / Tit.2.14 / 1Pe.1:18-19 / Apoc.5:9).
9
Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento de W.E. Vine en E-Sword
55
La palabra griega ‘daimonidzomai’ en la Biblia se refiere a más de una sola condición.
• Es muy posible que una persona sin Cristo llegue a estar en una condición de un control total
por parte de un demonio. “En el caso de una posesión demoníaca los demonios tienen
una completa influencia o control en la mayoría de las áreas de la vida de esa persona. La
persona está incapacitada para funcionar normalmente en la sociedad y los profesionales
médicos la consideran insana. La gente poseída por los demonios tiene poco o ningún control
sobre su mente o cuerpo”.10 Los ejemplos bíblicos, que posiblemente hablan de este tipo de
tormento espiritual, los encontramos en las siguientes citas: Mt.12:45 / Mr.5:9 / Lc.8:2.
• Sin embargo, notamos que alguien‘daimonidzomai’ podía ser una persona meramente
influenciada, acosada, atormentada o molestada por un demonio (Mt.15:22 / Mr.5:15).
Encontramos en la Biblia que gente aparentemente normal podía estar en un estado
‘daimonidzomai’, endemoniado (Mt.12:22 – en este caso es un hombre ciego y mudo). Es
posible que un demonio afecte físicamente a una persona, pero no necesariamente en su mente
(Lc.13:11). De aquella mujer, que tenía un espíritu de enfermedad, no se dice que era errática
o lunática, solo estaba atada por un espíritu malo que la mantenía enferma físicamente. Del
primer rey de Israel, Saúl, aprendemos que una persona puede ser atormentada y acosada
(1Sam.16:14 / 1Sam.18:10 / 1Sam.19:9-10). Obviamente una persona puede ser atormentada
mentalmente de una manera aterrorizante.
Influencia demoníaca:
Un creyente cristiano no puede ser ‘poseído’ (en el sentido de pertenecer a) por demonios,
orque su … ni deis oportunidad al espíritu humano es la residencia y hogar del Espíritu
diablo Santo. Sin embargo, un creyente cristiano puede ser (Ef.4:27) LBLA
influenciado por un demonio en su cuerpo, mente o en su alma. Aunque no podemos subestimar el
poder y la influencia de Satanás en el mundo (2Cor.2:11 / 1Pe.5:8), tampoco podemos llegar a tal
punto de rebajar la tan grande salvación y la liberación que Dios logró a través de Jesús y que ahora
obra en la vida de un creyente en Jesucristo (Col.2:15). Recordemos las siguientes verdades que nos
hablan de la gran salvación que tenemos en Cristo:
• Jesús nos compró con Su sangre y ahora somos Sus hijos (1Cor.7:23 / 1Cor.6:20 / Hch.20:28 /
Tit.2:14 / 1Pe.1:18-19 / Apoc.5:9).
• La predicación del Evangelio debe llevar a que la gente se convierta de las tinieblas a la luz, y de
la potestad de Satanás a Dios (Hch.26:18 / Col.1:13). Un verdadero arrepentimiento de los pecados
y la subsiguiente entrega a Dios se describe como un escape de los lazos de diablo (2Tim.2:25-
26).
• Además leemos en la primera carta de Juan que a quien de verdad ha nacido de nuevo, el maligno
no le toca (1Jn.5:18).
•
10
DECKER, John y Sonja.
56
• Jesús nos dice que tenemos poder de Dios para enfrentarnos a los demonios y que el enemigo no
nos podrá hacer daño (Lc.10:19). Jesús es el más fuerte (Lc.12:21-22).
• El cuerpo del creyente es el templo del Espíritu Santo y el Espíritu Santo habita en el creyente. Es
imposible que, viviendo el Espíritu Santo en el creyente, Dios permita que un demonio posea (sea
dueño) el mismo cuerpo (2Cor.6:15-16 / 1Cor.6:19).
“No toda actividad demoníaca resulta en posesión demoníaca. Hay una vasta diferencia entre la
posesión demoníaca y la influencia demoníaca; en la primera, el cuerpo es invadido y un control
dominante es logrado; mientras que en la última, se lleva a cabo una guerra por sugerencia, tentación
e influencia desde afuera” (Ef.6:16)11.
Steve Gallagher anota en su libro ‘En el Altar de la Idolatría Sexual’ el siguiente comentario
de Merril F. Unger, respecto a los demonios en el mundo de hoy y la influencia que ellos
ejercen:
“Bajo la influencia del demonio, los espíritus malignos ejercen poder sobre una persona casi
hasta la posesión efectiva. Esa influencia puede variar desde el hostigamiento leve hasta el
sometimiento extremo cuando el cuerpo y la mente llegan a estar dominados y mantenidos en
esclavitud por agentes espirituales. Tanto los cristianos como los que no son cristianos pueden
ser influenciados de esa forma. Pueden ser oprimidos, acosados, deprimidos, obstaculizados
y limitados por los demonios.12
“Cuando hablamos de influencia demoníaca entonces estamos diciendo que uno o más demonios
ejercen un importante dominio en ciertas áreas de la mente y el pensamiento de una persona,
llevándola a comportamientos compulsivos en estas áreas. La persona puede funcionar
normalmente en todas las áreas de su vida y generalmente es socialmente aceptable para sus amigos,
vecinos y compañeros de trabajo (Mt.10:1 / Mt.12:43 / Lc.11.24 / Mr.1:23 / Mr.3:11 /
Mr.6:7 / Mr.7:25 / Mr.9:25). El espíritu de enfermedad está incluido en este punto (Lc.13:11)”.13
• Aunque las enfermedades son el resultado del pecado y del diablo, no podemos llegar a
concluir que toda enfermedad es causada por un espíritu de enfermedad. La práctica de
algunos que al ministrar sanidad siempre están echando fuera demonios, no es bíblica. La
Biblia distingue entre sanar enfermos y echar fuera demonios (Mt.8:16 / Lc.13:32 /
Lc.4:40-41). Jesús imponía manos para sanar a los enfermos y echaba fuera los demonios.
Estas son dos cosas distintas (Lc.9:1). El don de discernimiento nos ayuda a proceder
correctamente en cada uno de los casos.
11
DUFFIELD, Guy P. y VAN CLEAVE, Nathaniel M. Fundamentos de Teología Pentecostal
12
GALLAGHER, Steve. En el altar de la idolatría. Miami: Vida, 2006. P.206
13
DECKER, John y Sonja, “Haciendo lo que Jesús hizo”. Los Angeles: Foursquare Media, 2008.
57
• Hoy en día vemos que mucha gente se expone deliberadamente a la influencia del diablo.
Hay un interés grande por el ocultismo, el espiritismo, el satanismo y por experiencias de
magia, como también por la perversión sexual. La desobediencia deliberada a Dios igual
expone a una persona a las influencias del diablo (1Sam.15:22-23).
Los efectos sobre la gente que abre las puertas a los demonios son impresionantes. La gente
comienza a experimentar efectos de la influencia demoníaca como por ejemplo: un sentir
de la presencia de algo desagradable, pesadillas, visitas sobrenaturales, voces, impulsos que
no pueden ser controlados, depresiones, tendencias al suicidio, temor constante, deseos
interiores de cometer violencia u homicidio, convulsiones, tensiones insoportables,
obsesiones sexuales, histeria, miente a pesar de conocer la verdad, religiosidad falsa, temblar
violentamente, calambres que no tienen razones físicas, etc. – todo esto de manera compulsiva
y muchas veces fuera de control. Vea la vida del rey Saúl que después de su desobediencia y
falta de verdadero arrepentimiento fue atormentado por los demonios (1Sam.16:14 / 1Sam
18:10-11).
Viendo lo arriba mencionado nos damos cuenta que si nos descuidamos como creyentes, entonces
podemos llegar a ser vulnerables frente a las trampas del diablo y su influencia. El diablo busca a
quien devorar (1Pe.5:8 / Lc.22:31-32). El creyente que persiste en desobedecer a Dios y quien sigue
patrones de pecados sin arrepentirse de ellos, proveerá territorio al enemigo y éste atacará e influirá
sobre el creyente (1Jn.3:8). Por eso el apóstol Pablo nos advierte diciendo que no le demos lugar al
diablo. Con actos de pecado el creyente, y cualquier otra persona, se hace vulnerable a una cierta
influencia del diablo (Ef.4:26-27). Recordemos lo que ocurrió con Ananías y Safira en el libro de los
Hechos, ellos fueron llevados por el diablo a
mentir (Hch.5:3). En cuanto a la
pornografía y la puerta que a través de ella
se les abre a los demonios, Steve Gallagher Vuestro adversario, el diablo,
anda al acecho como león
dice lo siguiente: “Si un hombre cristiano
entra a una librería rugiente, buscando a quien
pornográfica, voluntariamente se ha hecho devorar
vulnerable a los pensamientos diabólicos (1Pe.5:8) LBLA
que lo plagarán en las siguientes semanas.
Una vez que el hombre se ha abierto a la
pornografía, los demonios
tienen el derecho legal de atacarlo y atormentarlo de continuo con esas imágenes pornográficas”.14
Tenemos una lucha y no podemos ser ciegos a la misma. No podemos subestimar las artimañas del
diablo (2Cor.2:11 / 2Cor.11:3 / 2Cor.11:14-15 / 1Pe.5:8). Aunque no creemos que los cristianos
creyentes puedan ser poseídos por el diablo, sí tenemos que reconocer que un creyente que persiste
en pecar llega a un punto en el que en ciertas áreas de su vida ciertos hábitos pecaminosos se
14
GALLAGHER. Op. Cit. P.208
58
tornan incontrolables. Ahí entonces podemos hablar de que llega a haber una fortaleza del enemigo
(2Cor.10:4-5). También es verdad que si nos cuidamos usando la armadura de Dios, entonces vamos
a vivir en victoria y el enemigo no tiene lugar en nosotros (Ef.6:12 / Ef.6:1318). “La Escritura no
indica que estos conflictos espirituales que el creyente tiene con el enemigo sean el resultado de
posesión demoníaca. Satanás y sus cohortes son enemigos externos, y están buscando oportunidades
para atacarnos desde su morada en la atmósfera que nos rodea”.15
Algunas de las áreas que debemos cuidar para no abrir puertas al enemigo:
• Desobediencia voluntariosa: Desobedecer los mandatos y principios de Dios. (Lc.22:3 -
Judas / Gal.5:19-20 / Ef.2:2 / Rom.11:8). De manera especial anotamos aquí el tema de la
pornografía y otras actividades relacionadas con el sexo ilícito (películas pornográficas,
prostitución, fornicación, abuso sexual, violación, bestialidad, sodomía, aborto, etc., como
maneras especialmente peligrosas y por medio de las cuales fácilmente podemos abrir puertas
al diablo (1Cor.6:9 / Rom.1:26-27 / 1Tim.1:10).
• Mentir: Creer y actuar con mentiras (1Tim.4:13 (doctrinas de demonios) / 2Cor.11:3-4 /
1Jn.4:1-6). Esto incluye aceptar una maldición generacional familiar.
• Temor: Temor a lo desconocido, gente, lugares y cosas, incluyendo la paranoia y los ataques
de pánico (2Tim.1:7 / Rom.8:15).
• Trauma: Experimentar trauma sicológico como un abuso físico grave o repetido, abuso
mental, ira y venganza; victimización por violación, abuso sexual repetido y ser testigo de una
muerte, asesinato, o suicidio. Estos momentos pueden hacer a una persona vulnerable a una
influencia demoníaca – importante es cómo responde la persona a cada una de esas
situaciones.
• Curiosidad: Curiosidad obsesiva del reino demoniaco. Visitar lugares de adoración hindúes,
budistas y satánicos. Participación en sesiones espiritistas, lectura del tarot, horóscopos,
astrología o brujería – en todas estas cosas nos exponemos a las influencias del diablo y
15
DUFFIELD, Guy P. y VAN CLEAVE, Nathaniel M. Fundamentos de Teología Pentecostal.
59
corremos el peligro de no poder librarnos tan fácilmente de los espíritus a los cuales acudimos
o llamamos en un cierto momento (Dt.18:10-13 / 1Sam.28:11-14 / Is.8:1322).
o Ocultismo: Gente que se involucra en prácticas ocultas o espiritistas se abre totalmente a
la influencia del diablo. Algunas de esas prácticas son:
▪ Adivinación: esto tiene que ver con aquellas prácticas a través de las cuales
se trata de conocer lo desconocido a través de fuentes falsas (astrología,
horóscopo, tarot, naipes, quiromancia, péndulo, bola de cristal, tabla ouija,
etc. – Hch.16:16-18 / Is.47:13-14 / Lv.19:26).
▪ Magia, tanto blanca como negra: Sanidades por conjuros, toda clase de
talismanes o amuletos – de esta manera no se pone toda la confianza en Jesús
(Dt.18:11 / Hch.19:19).
▪ Espiritismo: contactos con espíritus o médiums (Lv.20:6 / Lv.19:31 /
Isa.19:3).
▪ Hechicería o brujería: tratar de influenciar a otros por medios psíquicos,
echar maldiciones, levitaciones, escritura automática, etc. (Dt.18:10-12 /
Hch.13:8 / Gal.5:20).
▪ Cultos religiosos: Ciencia cristiana, rosacrucismo, control mental,
hinduismo, hare-krishna, meditación trascendental, etc.
Cuando se expulsan demonios, entonces estamos hablando de que esto es un encuentro espiritual
de un creyente en Cristo, lleno del Espíritu Santo, utilizando la revelación, la autoridad y el
poder, recibidos por medio del nombre de Jesucristo, para expulsar los demonios de las personas
que se han rendido a la voluntad y los propósitos de Dios.
16
Fundamentos de Teología Pentecostal
61
ayudar a los que están experimentado algún tipo de influencia demoníaca se requiere
de ciertos dones espirituales. Algunos dones harán que este tipo de ministerio sea más
fácil que otros, pero la realidad es que la autoridad, el poder, la protección y victoria
sobre los poderes malignos están basados en la autoridad y el poder de Cristo dados
al creyente que vive sometido a Jesucristo. Nosotros estamos llamados a tratar con
Jesús y a mantenernos cerca de Él y desde esa posición podemos ministrar con
efectividad (Hebr.13:8). Hay, hoy en día, personas que se la pasan pensando y
hablando solo de demonios, de sus poderes, de su presencia y de sus actividades. Esto
nos lleva a preguntarnos ¿quién, entonces, tiene más protagonismo y poder, Jesús o
el diablo?
o En el proceso de ayudarle a una persona a ser liberada de cualquier influencia
demoníaca debemos entender que estar bajo la influencia de un demonio es el
resultado o síntoma de algo más profundo. El que ministra liberación no es tan
importante como lo es la actitud de quien busca liberación. La oración es poderosa,
pero si el que busca liberación rehúsa someterse a Dios, resistir al diablo o no quiere
confesar sus pecados que dieron pie para la presente situación (Ef.4:7), entonces la
liberación se hace imposible. Nos debemos preguntar más bien dónde ha dejado la
persona una puerta abierta para que el demonio tome control de un
área de su vida (Ef.4:27 / 2Cor.2:10-
11 / Stg.4:7 / 1Pe.5:8). Si ese es el
caso, entonces ¿está la persona Ningún poder en las alturas
dispuesta a arrepentirse de sus ni en las profundidades, de
pecados, de su falta de sumisión a hecho, nada en toda la
la voluntad de Dios y de su creación podrá jamás
rebeldía? Si la persona no está separarnos del amor de
dispuesta a ser liberada y a cambiar Dios (Rom.8:39) NTV
su estilo de vida, entonces pasará lo
que Jesús nos dice en Lc.11:24-26,
al final todo será peor.
o Muchos piensan hoy día que el mal en la vida de una persona es el resultado del
control o influencia de un demonio. Esta idea lleva a que la gente les eche la culpa a
los demonios por todo lo que se vive y experimenta. Para resolver, entonces, el asunto
la gente reacciona tratando de echar fuera toda clase de demonios y de espíritus. Con
estos pensamientos las personas solamente están mostrando que no se quieren hacer
responsables por su vida y por sus hechos y por eso andan de liberador a liberador,
para tratar de experimentar mejoras, pero parece que nunca las consiguen. Lo más
probable es que primero estuvo el mal, se tomaron decisiones equivocadas o se
desobedeció la voluntad de Dios, dando así permiso al demonio a entrar o tomar
control de un área de la vida. Para poder ayudarle a una persona con esta situación,
hay que tratar primero con las raíces del asunto.
o
62
o Existe una liberación que viene por el poder de la Palabra de Dios. El Evangelio
es el poder de Dios para salvación (liberación) (Rom.1:16 / 1Cor.2:4 / 1Cor.14:24-25
/ 2Cor.10:4-5 / Hebr.4:12). La predicación de la Palabra de Dios trae convicción de
pecado, de justicia y de juicio y vence así la opresión de Satanás en la vida de una
persona.
“Sería absurdo pensar en la conversión de un hombre dejándolo con demonios
aún en su corazón. ¿Puede ser salvo un hombre por la fe en el Evangelio y
luego necesitar una segunda experiencia para salvarlo de Satanás? ¿De qué
fue salvado, entonces, en la primera instancia? ‘La unción quiebra el yugo’
(Is.10:27)”.17
Esto lleva a que nos preguntemos si estamos predicando el Evangelio como debe ser
predicado y si la gente de verdad se está arrepintiendo de los pecados y creyendo en
Jesús. El tema del bautismo en agua y su verdadero significado juegan un papel
importante para entender lo que ocurre cuando nos entregamos a Cristo.
o Otro tema importante en el proceso de una liberación es la parte que juega la persona
que tiene el problema. ¿Quiere la persona de verdad ser liberada? ¿Está dispuesta a
cooperar en el asunto para experimentar mejoría? Si la persona no quiere ser
liberada o si no está dispuesta a cooperar en el proceso de liberación, entonces
no tiene sentido hacer esfuerzos que a la final no resultan en una verdadera
liberación. La puerta debe ser cerrada por la misma persona que la abrió y que ha
estado bajo la influencia de los demonios. o Otros piensan que están bajo la influencia
de un demonio, pero no lo están. Esto ocurre por una falsa enseñanza sobre el tema
de la influencia de demonios, su poder y su actividad en la vida de un creyente. Si
Dios está con nosotros ¿quién puede estar contra nosotros? Como servidores de Cristo
no debemos estar hablando insistentemente sobre las cosas que los demonios hacen y
dónde influyen y cómo influyen. Ellos quieren la publicidad para infundir temor y
terror en la gente. Más bien debemos estar hablando sobre el poder de Dios, Sus
grandes promesas de vida y además debemos animar a los creyentes a vivir una vida
comprometida con Dios y Sus mandamientos. Si caminamos en la luz de la Palabra
de Dios y si vivimos un estilo de vida que agrada a Dios, experimentaremos victoria
tras victoria (Filp.4:8).
Maldiciones generacionales:
El tema de las mal llamadas maldiciones generacionales es una enseñanza que en los últimos tiempos ha
tomado bastante fuerza en la iglesia. Esta enseñanza está prácticamente basada sobre los versículos de la
Biblia que encontramos en Ex.20:5 / Ex.24:7 / 2Sam.21.1 / 1Re.21:29 y otros. A raíz de estas citas se han
elaborado complejos sistemas y maneras de liberar a la gente de hábitos pecaminosos y de influencias
demoníacas, se habla de romper con las maldiciones generacionales, se habla de quitarle terreno al diablo
17
Fundamentos de Teología Pentecostal
63
que, por alguna razón del pasado de su ascendencia, llegó a tener en la vida de una persona y se dice que
son las generaciones pasadas las culpables de los mismos hábitos o cosas que están ocurriendo en la vida
de una persona ahora. Basar tales ideas sobre estas citas bíblicas es bastante riesgoso, doctrinalmente
hablando. Por el otro lado, también tenemos aquellos versículos que nos dicen que no podemos trasladar
la culpa de nuestras acciones a nuestros padres, cada cual es responsable por su propia vida (Ez.18:20 /
Dt.24:16 / 1Re.14:13 / 2Re.14:6 / Jer.31:29-30).
Como sea que queramos responder a las citas arriba mencionadas sobre las maldiciones
generacionales, éstas jamás pueden llevarnos a evadir la responsabilidad personal por los propios actos
pecaminosos. No le podemos echar la culpa a Dios ni al diablo ni a ninguna otra persona por nuestros
malos comportamientos (Stg.1:12-15). Somos responsables por el rumbo que damos a nuestra vida
espiritual. No podemos echarles la culpa a otros por nuestros fracasos espirituales, si que menos a
Dios. Es verdad que hay personas que nos pueden herir o que con sus actuaciones se hacen culpables,
pero eso no es suficiente razón para dejar de responder correctamente en cada situación de la vida y
así experimentar la victoria a pesar de las vicisitudes de la vida.
Referente a la cita en Ex.20:5 el Preachers Commentary en e-Sword dice: “El mandamiento contra la
idolatría concluye con unas palabras fuertes referentes a las consecuencias del pecado sobre futuras
generaciones: ‘… castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos’ (Ex.20:5). Esto no puede
significar que generaciones inocentes que aun no han nacido van a ser castigadas por los pecados
cometidos por los padres. La doctrina sobre la responsabilidad personal está declarada una y otra vez
tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Como sea, de todas maneras, significa que las
futuras generaciones van a sufrir las consecuencias de sus predecesores, eso, porque hay una conexión,
una solidaridad, una unidad de la raza humana. Una guerra obra estragos, no solamente sobre los que
participan, sino también sobre los que vienen después. El alcoholismo y la drogadicción no solo
afligen a las victimas inmediatas, sino a toda la familia del afectado y aun más allá de su familia. La
inmoralidad tiene el mismo camino, no termina en la persona involucrada, sino que se propaga e
invade la vida de otros en sus inmediaciones; no solo invade, sino que frecuentemente también
destruye y si no destruye entonces mutila, trae dolor y tristeza, o causa sufrimientos sin fin. La
bendición de una vida vivida rectamente tiene el mismo efecto (Ex.20:6) generaciones por venir serán
favorecidas”.
La Biblia Plenitud comenta respecto a la cita en Ex.[Link] “Era posible que cuatro generaciones
vivieran alrededor del anciano de una familia. Debido a los estrechos vínculos de una familia
patriarcal, la influencia del patriarca, buena o mala, afectaba a todas las generaciones bajo su control”.
64
Consejos para ministrar liberación
65
o ¿Soy una persona salva por la misericordia de Dios? (1Jn.5:13 / Rom.8:15-17 / 1Pe.1:10-
11).
o ¿He experimentado el bautismo en el Espíritu Santo? (Hch.1:8).
o ¿Cómo está mí tiempo devocional? (disciplinas espirituales) (Lc.10:38-42).
o ¿Estoy leyendo la Biblia y alimentando mi espíritu con las verdades de Dios?
(2Tim.3:14-17) o ¿Ando obedeciendo a Dios? (Stg.4:7). ¿Existe algún pecado oculto
que impide una relación libre para con Dios? (Prov.28:13).
o ¿Estoy madurando como cristiano? (2Pe.1:3-10). o ¿Me estoy reuniendo con otros
cristianos comprometidos para fortalecer mi caminar con Dios? (Hebr.10:25 / Hch.2:42).
• Jesús autorizó y empoderó a aquellos que creyeron en Él a expulsar los demonios (Mt.10:1.7-
8 / Mr.3:13-15 / Mr.6:7 / Mr.16:17-18 / Lc.9:1-2 / Lc.10:17-19 / Jn.14:10-14).
• Manténgase dentro del ejemplo que Jesús nos dio.
• El patrón de Jesús para expulsar los demonios es el mejor procedimiento. Las doce ocasiones de
encuentros demoniacos relatadas en las Escrituras revelan lo que debemos saber y lo que debemos
hacer:
o La gente vino a Jesús en lugar de Él ir hacia ellos para liberarlos (en cuatro
ocasiones). La gente desesperada y necesitada de liberación buscará a aquellos que están
preparados para tratar con demonios. La gente que cree en la autoridad que nos ha sido
dada por Dios nos traerá a los enfermos y endemoniados, nosotros no tendremos que ir a
buscarlos.
o Él se acercó a los endemoniados por medio de una completa revelación, poder y amor
del Padre. Nosotros debemos hacer lo mismo. Pidamos por los dones de revelación: don
de conocimiento, don de sabiduría, don de discernimiento. o Los demonios pueden hacer
que las personas tengan manifestaciones físicas inusuales como llorar, dar alaridos, gritar,
caerse, se auto mutilan, echan espuma por la boca, se tiran al fuego o al agua (en la Biblia
vemos siete ocasiones), tiemblan violentamente, etc. Hoy, los demonios pueden causar
las mismas manifestaciones cuando están siendo expulsados, mas no es necesario que
ocurran esas cosas y mucho menos hay que inducir a las personas a que hagan esas cosas.
o Jesús dio órdenes perentorias como: “cállate y sal fuera”, o “mujer, eres libre de tu
enfermedad”, o “espíritu sordo y mudo, te ordeno que salgas fuera de él y no regreses
nunca más”, o “Sal fuera del hombre, espíritu inmundo”. Pablo también mostró cómo
hacerlo al decir: “te ordeno en el nombre de Jesucristo que salgas de ella”. Podemos hacer
lo mismo en el nombre de Jesús.
66
Permaneciendo libre:
Después de la liberación, la meta más importante es permanecer libre. Hay tres verdades vitales para
permanecer libre de la influencia de los demonios:
• La persona no puede volver al mismo estilo de vida y a los hábitos destructivos que tenía antes.
Si vuelve al viejo estilo de vida, entonces los demonios regresarán. Entrar a un programa de
discipulado ayuda en el proceso de crecimiento espiritual y de cambio de estilo de vida.
• La persona debe re-dedicar su vida al Señorío de Jesucristo y someterse al poder del Bautismo
con el Espíritu Santo.
• La persona debe someterse a un grupo de cristianos maduros al que se mantendrá rindiendo
cuentas para vivir una vida libre de ataduras.
Practicando
• ¡Para esta práctica es necesario que los hombres formen grupos con hombres y las mujeres con
mujeres!
• La persona que cree o sospecha que está siendo influenciada por un demonio se sienta en la
‘silla caliente’.
• Hagan que la persona comparta cualquier asunto o experiencia espiritual o cuestión sospechosa de
ser una influencia demoníaca, que pueda estar bloqueando su caminar con el Señor.
• Después de que la persona comenta brevemente lo que vive, los miembros del grupo deben
imponer manos, orar en lenguas y discernir si hay espíritus involucrados.
• El grupo debe escribir en una hoja ideas y direcciones que el Espíritu Santo muestre.
• Un líder en el grupo pregunta a los miembros si han discernido cualquier espíritu. Si se discierne
que hay una actividad demoníaca que debe ser tratada, entonces lo refieren a un equipo de
consejeros espirituales maduros que pueden liberar a la persona. Si no se disciernen espíritus,
cambien el enfoque de la ministración y sigan lo que el Espíritu Santo está verdaderamente
revelando. Puede ser un asunto físico, emocional o espiritual, pero no necesariamente demoniaco.
El consenso del grupo es necesario.
• Al final oren por la persona, bendiciéndola. Recuerden que durante estas prácticas no vamos a
realizar la liberación. Eso se lo dejamos al grupo de consejeros que van a poder hacer el
seguimiento respectivo para una ayuda espiritual sostenible.
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Entrenamiento ONLINE: [Link]
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