Concentración (psicología)
La concentración mental es un proceso psíquico que se realiza por medio del
razonamiento; consiste en centrar voluntariamente toda la atención de la mente
sobre un objetivo, objeto o actividad que se esté realizando o pensando en realizar
en ese momento, dejando de lado toda la serie de hechos u otros objetos que
puedan ser capaces de interferir en su consecución o en su atención.
Concentración y estudios
La concentración es especialmente importante para el proceso de aprendizaje. De
ahí que se intente por todos los medios potenciar esta capacidad que es
imprescindible para la adquisición de nuevos conocimientos. Sobre este aspecto,
la psicología educativa ha hecho importantes observaciones y aportes. Por otra
parte, la concentración mental se usa en casi todos los deportes individuales
(ajedrez, tenis, gimnasia, etcétera), donde ayuda al ejecutor a enfocarse en las
acciones que están siendo desarrolladas.
Patologías de la concentración
La concentración puede verse mermada o incluso completamente bloqueada
por trastornos, enfermedades o conductas de diverso tipo.
El síndrome que bloquea específicamente la capacidad de atención-
concentración de un sujeto es el conocido como Trastorno por déficit de
atención con hiperactividad.
Un hábito que altera la capacidad de atención de un sujeto es el consumo
abusivo de drogas (véase al respecto Drogodependencia y Uso recreativo
de drogas). Aunque esto es válido — a corto o a mediano plazo — para
cualquier droga, los efectos del consumo
de ansiolíticos (barbitúricos y benzodiacepinas) se consideran
particularmente dañinos para las funciones de concentración y memoria.
La capacidad de atención de un sujeto puede verse disminuida de acuerdo con
el grado de motivación.
El estado anímico condiciona la atención que focalizamos en las actividades.
El estímulo de la concentración
Además del deporte, otras prácticas como la lectura, la meditación (Ej. la
meditación zen) y el yoga han probado ser medios efectivos para mejorar la
concentración mental, pues estimulan la producción de ondas alfa, ondas
beta, ondas theta y ondas delta en el cerebro, las cuales se relacionan con la
relajación, la calma, la creatividad, el incremento de la memoria y la solución de
problemas.
Atención
Atención es el proceso conductual y cognitivo de concentración selectiva en un
aspecto discreto de la información, ya sea considerada subjetiva u objetiva,
mientras que se ignoran otros aspectos perceptibles. La atención también ha sido
denominada como la asignación de recursos de procesamiento limitados.
Desde el punto de vista de la psicología, la atención no es un concepto único, sino
el nombre atribuido a una variedad de fenómenos. Tradicionalmente, se ha
considerado de dos maneras distintas, aunque relacionadas. Por una parte, la
atención como una cualidad de la percepción hace referencia a la función de la
atención como filtro de los estímulos ambientales, decidiendo cuáles son
los estímulos más relevantes y dándoles prioridad por medio de
la concentración de la actividad psíquica sobre el objetivo, para un procesamiento
más profundo en la conciencia. Por otro lado, la atención es entendida como el
mecanismo que controla y regula los procesos cognitivos; desde el aprendizaje
por condicionamiento hasta el razonamiento complejo.
En muchos casos actúa de manera inconsciente iniciado en el hemisferio
cerebral izquierdo y es mantenida en el hemisferio derecho. El estar atento
("Poner atención" o "prestar atención") tampoco es un comportamiento único del
ser humano.
Hay estudios en Massachusetts Institute of Technology donde varios científicos y
estudiantes comprueban qué tanto se puede afectar la atención de un individuo.
Uno de los principales objetivos era ver si una persona era capaz de mantener la
atención, teniendo en el oído un auricular al estar entablando una conversación o
escuchando a otra persona. Como ya se había dicho anteriormente "prestar
atención" no es un comportamiento único del ser humano. Algunos experimentos
fracasaron, pero la mayoría lograron entender lo que se les estaba diciendo o ya
sea mantener la conversación. Esto depende a que altura de sonido se esté
escuchando o también de qué tipo de melodía se está escuchando, ya que las de
carácter un poco ruidosas como el rock es más difícil que una persona logre
entender la información que se le dé.
Características de la atención
Podríamos destacar las siguientes características de la atención como las más
importantes:
Amplitud
Hace referencia a la cantidad de información a la que podemos atender al mismo
tiempo y al número de tareas que podemos realizar simultáneamente.
Intensidad
Es innegable que todos sentimos alguna vez la sensación de estar más o menos
atentos, a esto se le denomina intensidad de la atención o tono atencional. Puede
definirse entonces como la cantidad de atención que le prestamos a un objeto o
tarea y está directamente relacionada con el nivel de vigilia y alerta de un
individuo. Pueden producirse variaciones en la intensidad denominadas como
fluctuaciones de la atención al descenso de la intensidad de la atención se le
denomina “lapsus de atención”. Los cambios de atención pueden ser cortos y
transitorios denominándose “cambios fásicos”, cuando son largos y relativamente
permanentes se denominan cambios tónicos.
Oscilamiento o desplazamiento de la atención
La atención cambia y oscila continuamente, ya sea porque procesamos dos o más
fuentes de información (estímulos atendidos) o bien porque nos encontramos
realizando dos tareas y la atención se va dirigiendo alternativamente de una a otra
(shifting). El tiempo de las oscilaciones de la atención puede ser variable.
Control
Supone dirigir la atención y poner en marcha sus mecanismos de funcionamiento
en función de las demandas del ambiente y de la tarea que vamos a realizar, en
este caso hablamos de atención controlada. La atención controlada a diferencia de
la no controlada requiere un esfuerzo por parte del sujeto para mantenerla.
Muchos autores afirman que es ésta, la característica más importante de la
atención.
Factores que influyen en la atención
Determinante externos
Los determinantes externos son los que proceden del medio y posibilitan que el
individuo mantenga la atención hacia los estímulos que se le proponen, es decir,
depende del medio ambiente.
Potencia del estímulo. Es evidente que un sonido de gran intensidad es
capaz de atraer nuestra atención. Lo mismo sucede con los colores intensos
con respecto a los tonos más suaves.
Cambio. Siempre que se presenta un cambio que modifica nuestro campo de
percepción, nuestra mente es atrapada por los estímulos que modifican la
situación de estabilidad.
Tamaño. La publicidad emplea con gran eficacia este principio. Sin embargo,
se ha logrado descubrir que el tamaño posee menos atractivo que el cambio o
que la potencia del estímulo.
Repetición. Un estímulo débil, pero que se repite constantemente, puede
llegar a tener un impacto de gran fuerza en la atención. Es muy utilizado en
anuncios comerciales.
Movimiento.
Contraste. Cuando un estímulo contrasta con los que le rodean, llama más la
atención. Puede haber dos situaciones: El contraste por aparición, en la que el
estímulo contrasta porque no estaba presente hasta ese momento, y el
contraste por extinción, donde el contraste lo provoca el hecho de darse
cuenta de que ya no está.
Organización estructural. Los estímulos que se presentan deben estar
organizados y jerarquizados, de manera que posibiliten recibir correctamente
la información.
Determinantes internos
Los determinantes internos o propios de la persona, son los que dependen del
individuo, y condicionan aún más, no sólo la capacidad y desarrollo de la atención,
sino también su rendimiento.
Emoción. Los estímulos que provocan emociones de mayor intensidad
tienden a atraer la atención del sujeto que los percibe. Esto depende también
del nivel interno de activación emocional de la persona, también
llamado arousal.2
Estado orgánico o estadiorgánico. Este factor se relaciona con las pulsiones
que experimenta el individuo al momento de recibir la estimulación. Por
ejemplo, si una persona se encuentra sedienta, es seguro que le atraerán más
intensamente los estímulos relacionados con la satisfacción de su necesidad).
Tiene que ver también con la disposición estable orientada a la supervivencia.
Intereses. Esto se refiere a aquello que atrae la atención en función de los
intereses que se tengan. Por ejemplo, un aficionado al alpinismo se sentirá
fuertemente atraído por una vista de montañas nevadas, mientras que un
biólogo será atrapado por la imagen de una especie en peligro de extinción.
Evaluación de esfuerzo que requiere la tarea. La evaluación que una
persona lleva a cabo sobre el esfuerzo que puede suponerle una tarea
determinada puede producir un mayor o menor grado de activación de la
atención en su desempeño.
Distracción. Relacionada en parte con la orientación a objetivos transitorios
dependientes de las necesidades del momento. La distracción también puede
hacer referencia a la concentración excesiva del sujeto en su mundo interior,
ordinariamente llamada "ensimismamiento".
Sugestión social. Puede llegar a atraer la atención de otras personas por
invitación, que es más que por simple imitación.
Curso del pensamiento. Independientemente de las pulsiones o de los
intereses del individuo, si el curso de su pensamiento se encuentra siguiendo
ciertas ideas y un estímulo relacionado se le presenta en ese momento, este
último captará su atención en forma inmediata.
Clasificación
Según la implicación del sujeto
Dependiendo de la implicación del sujeto a la hora de gestionar su propia
atención, podemos hablar de tres tipos:
Activa y voluntaria (deliberada) cuando se orienta y proyecta mediante un
acto consciente, con un fin de utilidad práctica y en su aplicación buscamos
aclarar o distinguir algo. La motivación activa nuestra atención hacia ese
objeto. Ejemplos:
o Cuando atendemos a un estímulo porque hay un interés subyacente, no
por la potencia del estímulo en sí misma.
o Cuando mantenemos la atención en situaciones que nos interesan, pero a
la vez nos fatigan.
Activa e involuntaria: Es la orientada por una percepción.
Pasiva: es atraída sin esfuerzo. Como un simple movimiento de una hoja nos
llama la atención.
Según el objeto y el grado de activación psicológica
Atención selectiva
Es la capacidad de un organismo para concentrarse en una sola fuente de
información, desechando otros estímulos que puedan interferir.2 Se refuerza
cuando las disposiciones del sujeto permiten anticipar el ciclo perceptual, que
incluye los esquemas anticipatorios. Donald Broadbent desarrolló un modelo,
conocido como "metáfora del filtro" o "cuello de botella", para explicar la atención
selectiva.
Atención dividida
Consiste en los procesos que un sujeto pone en funcionamiento para atender, de
modo simultáneo, varias demandas del ambiente que se le presentan a la vez en
un momento o tarea dadas, distribuyendo los recursos atencionales entre las
actividades o estímulos.2 En estos casos, las tareas que menos recursos
demandan son las altamente automatizadas por el sujeto (por ejemplo, en el caso
de la conducción). Estos procesos dependen de un procesador
central ejecutivo que gestiona los recursos atencionales.
Atención sostenida
Hace referencia a la persistencia de la atención en el tiempo para concentrarse en
una tarea antes de que empiece a cometer errores. Resulta fundamental en las
actividades escolares y laborales.
Patología
Las perturbaciones de la atención se conocen como "disprosexias" y son
fundamentalmente de orden cuantitativo:
Alteraciones cuantitativas
Hiperprosexia: hiperactividad de la atención, característica de trastornos con
ideas delirantes.
Hipoprosexia: disminución de la capacidad de la atención, incluso para
estímulos relevantes.
Aprosexia: es la pérdida total de la atención.
Alteraciones cualitativas
Pseudoaprosexia: atención centrada en estímulos internos y desatendiendo a
los estímulos externos.
Paraprosexia: inestabilidad de atención, característica de trastornos maníacos.
Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)
El trastorno por déficit de atención con hiperactividad se trata de un cuadro
diagnóstico en el que hay implicados otros síntomas que afectan a la actividad, las
relaciones y la vida diaria de la persona. Se considera una condición permanente
del desarrollo neuropsiquiátrico. Se clasifica en 3 subcategorías diagnósticas:3
TDAH predominantemente hiperactivo/impulsivo.
TDAH predominantemente inatento.
TDAH combinado.
La agilidad mental es una capacidad que nos ayuda a resolver problemas lógicos
de un modo rápido y eficaz, este test de agilidad o destreza mental que te
proponemos puntúa tanto el resultado como el tiempo que has utilizado en
solucionar las series. Para realizar este test divertido de agilidad mental,
tendrás que elegir entre las distintas opciones, la imagen que creas que sigue la
secuencia.
En el siguiente test de agilidad mental, es importante que intentes hacer los
ejercicios lo más rápido posible puesto que, cuanto más rápido y mejor lo hagas,
más alto vas a puntuar. La agilidad mental es como la agilidad física, si no la usas,
la pierdes. ¡Atrévete a realizar nuestra prueba de inteligencia!
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