0% encontró este documento útil (0 votos)
44 vistas9 páginas

Maloclusiones Clase 2 y Maloclusiones Clase 3 en El Niño

Cargado por

Lorena Terreros
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
44 vistas9 páginas

Maloclusiones Clase 2 y Maloclusiones Clase 3 en El Niño

Cargado por

Lorena Terreros
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

MALOCLUSIONES CLASE 2 Y MALOCLUSIONES CLASE 3 EN EL NIÑO

Residente: LORENA TERREROS RAZURIS


+
Maloclusión dental
Las maloclusiones dentales son, después de la caries y los problemas periodontales, uno de los
problemas más habituales en salud bucodental según la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP).
Se trata de una alteración en el proceso de crecimiento óseo de los maxilares, así como en la posición
de los dientes, lo que produce un mal funcionamiento del aparato masticatorio y en muchas ocasiones
alteraciones estéticas asociadas.
Factores relacionados con las maloclusiones en la edad infantil
En muchos casos las maloclusiones comienzan a manifestarse desde la infancia, a lo largo del desarrollo
de la anatomía del niño. La genética y la herencia paterna, así como algunos malos hábitos
desarrollados a edades tempranas están en el origen de estas alteraciones. Por esta razón, es una
patología que se debe tratar desde la edad infantil. Los principales hábitos infantiles que pueden producir
una alteración en el crecimiento y contribuir a la aparición de maloclusiones son los siguientes: La
respiración oral: es el acto %o hábito de respirar por la boca y suele empezar a edades tempranas. La
respiración oral puede ser solo nocturna, al hablar o mixta (cuando el niño respira a la vez por nariz y
boca). La succión digital (cuando se chupan el dedo): el dedo queda en contacto con el paladar y hace
que con el tiempo este se deforme. La deformidad del paladar a causa de la succión digital puede
acarrear problemas como una mala mordida, dientes más separados o un paladar profundo y estrecho.
Uso prolongado e inadecuado del chupete: puede causar trastornos en el desarrollo del paladar y por
tanto de la mandíbula del niño, desplazando sus dientes e incluso la propia mandíbula. Se recomienda
evitar el uso de chupete en los niños mayores de 2 años. La deglución atípica e interposición lingual:
provocan que la lengua tenga un apoyo prolongado en los dientes de la región anterior. Esta posición de
la lengua entre los dientes de ambas arcadas es uno de los factores causantes de maloclusión más
frecuentes.
Tratar o evitar el desarrollo de una maloclusión dental
Desde la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO), se recomienda realizar una visita con el
ortodoncista antes de los 7 años de edad. Esto permitirá una detección precoz de la maloclusión y
plantear un tratamiento efectivo. El hecho de no realizar un tratamiento a tiempo puede agravar la
maloclusión y generar la necesidad de tratamientos más complicados en el futuro, pero lo más
importante es que puede derivar en una alteración de las distintas funciones orales, como alteraciones
en la fonación, dificultad en la masticación o alteraciones de la deglución y sellado labial, entre otras.
Estos tratamientos interceptivos evitarán que el problema vaya a más y deberían iniciarse a partir de la
transición de dentición temporal a dentición mixta (6-7 años). Se trata de tratamientos enfocados a la
corrección de toda alteración incipiente.

ANOMALÍAS DENTOMAXILARES
Las anomalías dentomaxilares son aquellas desviaciones de normalidad que se presentan en las
relaciones espaciales entre dientes y entre dientes con los maxilares, que se pueden manifestar durante
el periodo de crecimiento del paciente. Existen diversas clasificaciones para las maloclusiones, el autor
Edward Angle introdujo en 1899 un sistema de clasificación basado solo en la oclusión del primer molar
permanente en sentido sagital.

Clase I: “Cuando la cúspide mesiovestibular del primer molar superior ocluye en el surco vestibular del
primer molar inferior”.2
Clase II: “Cuando la cúspide mesiovestibular del primer molar superior ocluye por delante de la cúspide
mesiovestibular del primer molar inferior”.2
Clase III: “Cuando la cúspide mesiovestibular del primer molar superior ocluye por detrás de la cúspide
distovestibular del primer molar inferior”.2
Representación de malolcusión clase I, II y III respectivamente, según clasificación de Edward Angle.
(1899).
Andreason años más tarde crea una nueva clasificación considerando características esqueletales, ya
que la clasificación de Edward Angle se basaba sólo en parámetros dentarios.2 La clase II según
Andreason se definiría como una distoclusión cuando el maxilar se encuentra en posición mesial en
relación con el arco mandibular.
División 1: Cuando existe protrusión del grupo incisivo superior.
División 2: Cuando existe mordida cubierta del grupo incisivo superior asociada a una retro inclinación
del grupo anterosuperior.
Las investigaciones actuales asocian que cuando una clase II es causada por retrognatismo mandibular
severo, puede ir acompañada de una apnea obstructiva del sueño. El tratamiento con aparatos de
ortopedia funcional para correcciones dentomaxilares clase II provoca estimulación del avance
mandibular, según la literatura se ha reportado que logra una ganancia de volumen y dimensión de la vía
aérea, siendo este resultado dependiente de factores del paciente y del tratamiento.

Los pacientes preadolescentes con maloclusión clase II cuentan con patrones de crecimiento tanto
favorables como desfavorables, poder visibilizar estos patrones antes del tratamiento podría determinar
un resultado más certero y previsible. Sin embargo, resulta difícil lograr predecir con algún método
exacto la cantidad, dirección y magnitud de su crecimiento que llevará a la anomalía dentomaxilar clase II
ya que puede manifestarse con distintos grados de severidad y características asociadas.

ETIOLOGIA
La literatura ha reportado que la anomalía dentomaxilar clase II es de etiología multifactorial. Existe una
discrepancia en el desarrollo de las bases óseas de los maxilares y/o dentición. Esta discrepancia puede
deberse a factores ambientales como genéticos, dando una expresión final que resulta en una anomalía
dentomaxilar clase II. Según un estudio de incidencia, la clase II causada por protrusión maxilar no
supera el 20% de los casos. La mayoría de los casos son causados por retrusión mandibular, es por
esto, que los aparatos funcionales se enfocan mayormente en estimular el crecimiento de la mandíbula.

CLASIFICACIÓN BIOGENETICA MODIFICADA


Esta clasificación toma como base la clasificación biogenética de Bonn, dividiendo las anomalías
dentomaxilares en intermaxilares e intramaxilares.
Anomalías intermaxilares
Sentido Transversal
Podemos encontrar una deficiencia del desarrollo en sentido transversal de los maxilares. Esta falta de
desarrollo trae consigo que se apiñen o protruyan los dientes pudiendo originar anomalías como la
mordida cruzada o la mordida vis a vis.
Sentido Sagital
Se originan cuando uno o ambos maxilares están retruidos o adelantados respecto al otro, originando
una deficiencia o exceso en el desarrollo sagital maxilar. Encontramos las siguientes anomalías:
Distoclusiones: Se originan cuando existe una incongruencia de ambos maxilares debido a que la
mandíbula está posicionada distal en relación con el maxilar, esta puede ser de origen esqueletal o
dentoalveolar.
Mesioclusiones: Se originan cuando existe una incongruencia de ambos maxilares debido a que la
mandíbula está en una posición adelantada en relación con el maxilar. Dentro de esta clasificación se
encuentran la forma progénica, la mordida invertida anterior con o sin alteraciones secundarias, progenie
verdadera y la retrognasia.
Formas progénicas
Forma Progénica Simple: Se caracteriza por que 1 o 2 incisivos están en una relación de mordida
invertida con su antagonista.
Oclusión progénica forzada por acomodación sin alteraciones secundarias: Se caracteriza ya que el
grupo incisivo superior está en una relación de mordida invertida respecto a sus antagonistas, provocada
por una interferencia en el recorrido de cierre mandibular.
Oclusión progénica forzada por acomodación con alteraciones secundarias: Se caracteriza por estar
presente una relación de mordida invertida que ha permanecido en el tiempo provocando en ocasiones,
un problema de tipo esqueletal.
Progenie verdadera: Se caracteriza por ser una anomalía de origen esqueletal que presenta una mordida
invertida en todo el sector anterior dentario.
Retrognasia: Se caracteriza por que la mandíbula se encuentra posicionada correctamente pero el
maxilar establece una alteración de desarrollo en su tamaño dando como resultado una mordida invertida
de origen esqueletal.
Sentido vertical
Se establece una alteración debido a deficiencias o excesos en el desarrollo dentomaxilar vertical.
Mordida abierta: Existe una falta de contacto entre los dientes superiores e inferiores. Esta puede ser
anterior cuando hay ausencia de contacto en oclusión entre los incisivos, lateral cuando hay ausencia de
contacto en oclusión entre caninos, premolares y molares, y, por último, circular cuando hay ausencia de
contacto en oclusión en toda la arcada dentaria. Su origen puede ser dentoalveolar o esqueletal, siendo
el origen dentoalveolar interceptable si se diagnostica a tiempo.
Mordida cubierta: Es hereditario y su signo patognomónico es que los incisivos superiores están
inclinados hacia palatino. En la mayoría de los pacientes se presenta acompañado de incisivos laterales
alados.
Anomalías intermaxilares
Dentro de esta clasificación se encuentran las anomalías que presentan; alteraciones en tamaño en
donde se incluyen diente grande o pequeño, agenesias o supernumerarios, las alteraciones por pérdida
de tejido dental que puede ser causada por caries, extracciones, trauma, o pérdida prematura, y por
último se encuentran las anomalías que son causadas por malos hábitos dentro de los cuales existen
succión digital o de objeto, onicofagia, interposición labial o de objetos, respiración bucal y deglución
atípica e infantil.

OBJETIVOS DEL TRATAMIENTO DE ORTOPEDIA FUNCIONAL


DENTOMAXILAR EN PACIENTES QUE NO HAN FINALIZADO SU
CRECIMIENTO.
La ortodoncia interceptiva es una alternativa con enfoque preventivo para tratar distintas maloclusiones
cuando el paciente se encuentra en la fase de crecimiento. La ortopedia dentomaxilar para el tratamiento
de maloclusiones clase II puede reducir a futuro la necesidad de un tratamiento quirúrgico, reduciendo la
severidad de las alteraciones propias de la clase II optimizando la función del sistema estomatognático y
pudiendo favorecer a la obtención de un perfil facial más armónico.

Los resultados que se esperan conseguir son una expansión palatina en el sentido transversal en los
casos de clase II con compresión maxilar y estimular el adelantamiento mandibular a través de la
estimulación neuromuscular. El cumplimiento de estos objetivos está sujeto a factores operador
dependiente y factores propios del paciente como lo son la severidad de la malolcusión, fase de
crecimiento del paciente y el compromiso al tratamiento.
Los aparatos de ortopedia funcional utilizados en el tratamiento de la anomalía clase II pueden ser fijos o
removibles, la elección del aparato está relacionada con los resultados obtenidos, ya que son técnicas
que se diferencian por las horas trabajadas, la duración del tratamiento y el momento ideal para
comenzar el tratamiento. La elección del tipo de aparato tiene relación con el diagnóstico establecido por
el ortodoncista. Estudios actuales demostraron que pacientes con tratamiento temprano lograron una
reducción significativa en la gravedad de discrepancia de clase II.

Un punto relevante para un tratamiento confiable de anomalías clase II es la evaluación de la actividad


neuromuscular que presenta el paciente, ya que debemos conseguir un equilibrio de los músculos
masticatorios para lograr un correcto desarrollo dentomaxilar. En el tratamiento de las maloclusiones
clase II con aparatos de ortopedia dentomaxilar realizados durante la fase de crecimiento puberal se
provocan aumentos significativos en la longitud de la mandíbula que se acompaña de un avance del
mentón, y ganancias en la altura de la rama mandibular, en comparación a un tratamiento antes de la
pubertad. Este mismo punto lo relata un estudio reciente, donde pacientes que se encontraban cursando
la fase de máximo crecimiento puberal reportaban más cambios en comparación a pacientes en la etapa
prepuberal. Sin embargo, estos resultados lograban equipararse con una segunda fase de tratamiento
ortodóncico o incluso en ausencia de esta. Teniendo en cuenta que la duración de crecimiento es
variable entre pacientes y que el crecimiento tiene un potencial genético, que una vez alcanzado, el
paciente no logrará obtener un crecimiento mayor.

Clase I Neutroclusión Relación normal entre los arcos molares en Clase I


Tipo 1: Dientes superiores e inferiores apiñados niños en labioversión, infralabioversión a linguoversión.
Tipo 2: Incisivos superiores protruidos o espaciados.
Tipo 3: Si uno o más incisivos están cruzados en relación con los inferiores,
Tipo 4: Mordida cruzada posterior (temporal o permanente), pero anteriores bien alineados.
Tipo e Si hay pérdida de espacia posterior por migración mesial del 6, mayor de 3 mm.
Protrusión bimaxilar (biprotrusión). Posición de avance en ambas arcadas. Puede e no haber
malposiciones individuales de los dientes y correcta forma de los arcos la estética está afectada.

Clase II
Distoclusión
Maxilar en posición mesial en relación al arco mandibular, y cuerpo de la mandíbula en relación distal con
el arco maxilar.
División 1: Si los incisivos superiores se encuentran en labioversión.
División 2: Si los incisivos contrales superiores se encuentran en posición casi normal o ligera
linguoversión, y los laterales se encuentran inclinados labial y mesialmente.
Clase III
Mesioclusión
Mandíbula con relación mesial al maxilar.
Tipo 1: Si observamos los arcos por separado éstos se ven de manera correcta pero la oclusión es a
tope.
Tipo 2: Si los dientes superiores están bien alineados, los incisivos inferiores apiñados y en posición
lingual con respecto a los superiores.
Tipo 3: Si se presenta un arco mandibular muy desarrollado y un arco maxilar poco desarrollado, los
dientes superiores a veces apiñados y en posición lingual con respecto a los inferiores, deformidad facial
acentuada.

B. Maloclusiones esqueléticas
Los problemas de maloclusión pueden presentar un origen real de tipo esqueletal, acompañado de
problemas de tipo dentario, de allí la importancia de la cefalometría en el análisis de las maloclusiones.
Con el advenimiento de la telerradiografía, el estudio de las maloclusiones dentarias tomó otro
panorama. La clasificación de Angle pasó a ser un método más para el estudio de las mismas y lo único
existente, de allí que se establece como norma actual que para realizar un buen diagnóstico ortodóncico
ortopédico deberán realizarse:
1. Examen clínico. 2. Estudio de modelos y 3. Examen radiográfico.
A pesar de una lactancia materna óptima y en ausencia de hábitos nocivos, todavía se desarrollan
maloclusiones en los niños. Los
investigadores atribuyen este hallazgo al papel crítico de la genética en el desarrollo y crecimiento
orofacial. Las relaciones esqueléticas y de tejidos blandos de los pacientes están influenciadas
principalmente por su genotipo, lo que puede explicar la etiología de algunas maloclusiones. Por lo tanto,
las relaciones esqueléticas y de los tejidos blandos, el tipo craneal y el contorno del perfil facial son las
características preliminares más importantes que un médico evalúa en un examen clínico de ortodoncia.
A pesar de una lactancia materna óptima y en ausencia de hábitos nocivos, todavía se desarrollan
maloclusiones en los niños. Los investigadores atribuyen este hallazgo al papel crítico de la genética en
el desarrollo y crecimiento orofacial. Las relaciones esqueléticas y de tejidos blandos de los pacientes
están influenciadas principalmente por su genotipo, lo que puede explicar la etiología de algunas
maloclusiones. Por lo tanto, las relaciones esqueléticas y de los tejidos blandos, el tipo craneal y el
contorno del perfil facial son las características preliminares más importantes que un médico evalúa en
un examen clínico de ortodoncia.
Bibliografía
Quiros, OJ. (2010). Manual de ortopedia Funcional en los maxilares y ortodoncia interceptiva
(pag 90-98). MedelliN: AMOLCA

También podría gustarte