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%C3%B3n---Parte-5
Estudio Profesional: Intercesión - Un llamado para
jóvenes valientes
Introducción:
Jóvenes, hoy nos reunimos para explorar un tema crucial en la vida cristiana: la
intercesión. La intercesión es el acto de orar a Dios en favor de otros, interviniendo en
su nombre y buscando su intervención en sus circunstancias. Es un acto de amor,
compasión y fe que nos permite conectar con el poder de Dios y marcar una diferencia
en el mundo.
A. ¿Qué es la intercesión?
La intercesión es más que una simple petición. Es un acto de guerra espiritual, una lucha
de rodillas contra las fuerzas del mal que buscan destruir a nuestros hermanos y
hermanas. Es una batalla de amor, donde nos posicionamos como intercesores, como
guerreros de oración, para defender a los vulnerables y levantar a los caídos.
B. ¿Por qué debemos interceder?
Las razones para interceder son múltiples:
Por amor a Dios: Al interceder, honramos a Dios como nuestro Padre amoroso
que se preocupa por sus hijos.
Por amor al prójimo: La intercesión nos permite demostrar nuestro amor y
compasión por aquellos que necesitan ayuda y apoyo.
Por el cumplimiento de la voluntad de Dios: Al interceder, alineamos nuestros
corazones con el plan de Dios para la salvación y restauración de su creación.
Para experimentar el poder de Dios: La intercesión nos abre a la oportunidad
de presenciar el poder milagroso de Dios en nuestras vidas y en las de aquellos
por los que oramos.
C. ¿Cómo podemos interceder?
La intercesión no requiere habilidades especiales o dones extraordinarios. Lo que sí
requiere es un corazón dispuesto a buscar a Dios y una fe inquebrantable en su poder.
Aquí hay algunos consejos prácticos para interceder:
Dedica tiempo a la oración: Establece un tiempo específico en tu día para
dedicarlo a la intercesión. Busca un lugar tranquilo donde puedas concentrarte y
conectar con Dios.
Ora con pasión: No te conformes con oraciones rutinarias. Abre tu corazón y
ora con pasión y fervor por las necesidades de los demás.
Ora en fe: Cree que Dios escucha tus oraciones y que tiene el poder de
responderlas. No dudes de su amor y su fidelidad.
Ora en específico: No te limites a oraciones generales. Sé específico en tus
peticiones y menciona las necesidades particulares de las personas por las que
oras.
Ora con otros: La intercesión en comunidad tiene un poder especial. Únete a
grupos de oración o encuentra un compañero de intercesión para orar juntos.
Conclusión:
Jóvenes, la intercesión es un llamado para cada uno de nosotros. Es una oportunidad
para marcar una diferencia en el mundo, para ser instrumentos de la transformación de
Dios en las vidas de los demás. No subestimes el poder de la oración. Anímate a
interceder con valentía y fe, y experimenta el gozo de ser un guerrero de oración que
lucha por el bien de los demás.
Versículos para meditar:
Santiago [Link] "La oración ferviente del justo puede mucho."
1 Juan 5:14-15: "Y esta es la confianza que tenemos en él: que si pedimos
alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que nos oye en
cuanto le pedimos, sabemos que tenemos las peticiones que le hemos hecho."
Mateo 18:19-20: "También os digo que si dos de vosotros se pusieren de
acuerdo en la tierra sobre cualquier cosa que pidieren, les será hecho por mi
Padre que está en los cielos. Porque dondequiera que estuvieren dos o tres
reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos."
Recuerda: La intercesión no es solo una responsabilidad, es un privilegio. Es una
oportunidad para conectarte con Dios de una manera profunda y experimentar el gozo
de ser usado por Él para transformar vidas. ¡Anímate a interceder hoy mismo!