LA MADUREZ ESPIRITUAL
La madurez espiritual es una identificación entre el
cristiano y Cristo, está madurez en un creyente inicia
cuando aceptamos a Cristo y empezamos a parecernos a
él, pero es un proceso que nunca termina, lastimosamente
hay muchos cristianos que no tienen ningún parecido a
Cristo.
No significa que usted recibió a Cristo como Señor
y Salvador y ya se volvió un cristiano procesado, un
cristiano maduro, puedes llevar 10 años en la vida
cristiana y no ser maduro espiritual, puedes conocer la
palabra de Dios y tener un comportamiento todo lo
contrario a un maduro espiritual.
«Hermanos, no seáis niños en el modo de pensar, sino
sed niños en la malicia, pero maduros en el modo de
pensar.» 1 Corintios 14:20
¿QUÉ ES MADUREZ ESPIRITUAL?
Es ese proceso de transformación que Dios hace en
sus hijos, transformación que nos lleva a comportarnos de
una manera agradable ante Dios frente a cualquier
situación.
La madurez se mide en nuestro comportamiento, en
nuestros pensamientos, en nuestras palabras, en nuestra
conducta, en cómo nos enfrentamos a las situaciones, en
cómo nos afectan las circunstancias o nuestras propias
emociones.
La palabra de Dios en el libro de Santiago dice que “el
hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus
caminos.”
Veamos algunas características de un cristiano con
madurez espiritual:
UN CRISTIANO MADURO CONSTRUYE SU VIDA SOBRE
LA ROCA
Ninguna ola, ningún viento por fuerte que sea, ninguna
tempestad lo mueve, ningún problema lo desestabiliza,
porque Cristo es su roca y si Cristo es su roca fuerte, nada
ni nadie lo moverá.
PIEDRA ANGULAR: Una piedra angular era la piedra
principal que usaban los constructores para guiar a los
obreros durante su trabajo. La piedra angular era
normalmente la piedra más grande, más sólida de todas
las que había en la edificación y la Biblia describe a Jesús
como la piedra angular sobre la que se construiría Su
iglesia. Él es el fundamento.
1 pedro 2 habla de La Piedra Viva
V4-6 Acercándoos a él, piedra viva, desechada
ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y
preciosa, 5 vosotros también, como piedras vivas, sed
edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para
ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio
de Jesucristo. 6 Por lo cual también contiene la Escritura:
He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo,
escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será
avergonzado.
“Sed edificados” Dios desea edificar, construir en
nuestra vida y eso es un proceso de tiempo. Por eso la
palabra nos dice que nosotros somos el barro y él, el buen
alfarero.
UN CRISTIANO MADURO SABE CUÁL ES SU LLAMADO
En Juan 21:15-19, Jesús le pregunta a Pedro; ¿Simón
hijo de Jonás, me amas? Apacienta mis corderos. ¿Me
amas? Sí señor, tú sabes que te amo. Pastorea mis
ovejas.
¿Me amas? Señor tú lo sabes todo, tú sabes que te amo.
apacienta mis ovejas. “Sígueme”
Cuando leemos los evangelios, nos damos cuenta que la
misión de todos los discípulos que seguían a Jesús era:
“anunciar las buenas nuevas de Jesús”.
En Mateo 28:18-20 nos encontramos con la gran
comisión, y no era un mensaje exclusivo para Pedro, era
para todos los discípulos de Jesus. “Por tanto Id y haced
discipulos a todas las naciones, bautizandolos en el
nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20
enseñándoles que guarden todas las cosas que os he
mandado”
uando entendemos y tenemos claro nuestro
llamado nuestra vida se va encaminando en esa madurez
espiritual. Un cristiano maduro sabe cuál es
su propósito y sabe para donde va. (Propósito de Dios.)
Seamos un testimonio vivo del Señor, pongamos por
obra los valiosos mandatos y sobre todo su hermoso
ejemplo que nos ha regalado en las sagradas escrituras.
UN CRISTIANO MADURO SABE QUE SU LLAMADO NO
DEPENDE DE OTROS
Juan 21:20-22 «Volviéndose Pedro, vio que les seguía el
discípulo a quien amaba Jesús, el mismo que en la cena
se había recostado al lado de él, y le había dicho: Señor,
¿quién es el que te ha de entregar? Cuando Pedro le vio,
dijo a Jesús: Señor, ¿y qué de este? Jesús le dijo: Si
quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti?
Sígueme tú.»
¿Y a ti que? Juan 21:22 TLA «Jesús le contestó: —Si yo
quiero que él viva hasta que yo regrese, ¿qué te importa a
ti? Tú sígueme.»
Un cristiano maduro se enfoca en su llamado y no en el
de los demás, no piensa que el pastor o líder tiene
favoritos, no se enfoca en lo que hacen o no hacen los
demás.
Tiene claro su llamado y en ese llamado pone su mirada.
UN CRISTIANO MADURO TIENE UNA OBEDIENCIA
ABSOLUTA A DIOS
2 Timoteo 4:7-9 TLA: He luchado por obedecer a Dios en
todo, y lo he logrado; he llegado a la meta, y en ningún
momento he dejado de confiar en Dios. 8 Sé que Dios es
un juez justo y que, cuando juzgue a todos, me dará una
corona como premio a mi obediencia. Y no sólo a mí me la
dará, sino también a todos los que esperan con ansias su
regreso.
Un cristiano maduro acepta la corrección, acepta la
disciplina, acepta el error, un cristiano maduro no se
justifica. Un cristiano maduro obedece al Señor al pie de
la letra.
Hay muchas cosas que el Señor nos ha demando y
nosotros obedecemos a medias, por miedo, por falta de
tiempo, o por excusas vanas… Excusas y motivos para no
obedecer al Señor siempre tendremos. Debemos entender
que no vamos a alcanzar la madurez espiritual de la
noche a la mañana, ni en un mes o tres meses, ni con una
oración o un ayuno, ni leyendo toda la Biblia, hay teólogos
que son ateos… pueden saber mucha Biblia pero Jesús
está lejos de sus corazones. ¿Qué tan cerca de Jesús
estas?
¿CÓMO ALCANZAR LA MADUREZ ESPIRITUAL?
El apóstol Pablo en Efesios 4:13-15 nos dice: “hasta
que todos lleguemos a la unidad de la fe y del
conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la
medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que
ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de
todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que
para engañar emplean con astucia las artimañas del error,
15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en
todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo,”. También
en 1 Corintios [Link] Hermanos, no seáis niños en el
modo de pensar, sino sed niños en la malicia, pero
maduros en el modo de pensar.
Dejémonos tratar por el Señor y que su trato y el tiempo
que invertimos en su presencia nos vaya puliendo a fin de
que lleguemos a esa medida del varón perfecto.
Pasaremos diferentes etapas de la madurez espiritual,
pero el deseo de Dios es que lleguemos a los niveles de
esa madurez que Él estableció para nosotros.