TEXTOS BÍBLICOS
1 Reyes 3:3-15
3
Mas Salomón amó a Jehová, andando en los estatutos de su padre David; solamente sacrificaba y quemaba
incienso en los lugares altos.
4
E iba el rey a Gabaón, porque aquél era el lugar alto principal, y sacrificaba allí; mil holocaustos sacrificaba
Salomón sobre aquel altar.
5
Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo
te dé.
6
Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en
verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has reservado esta tu gran misericordia, en que
le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día.
7
Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy
joven, y no sé cómo entrar ni salir.
8
Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni
numerar por su multitud.
9
Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo;
porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
10
Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto.
11
Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni
pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio,
12
he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no
ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú.
13
Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes
ninguno haya como tú en todos tus días.
14
Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre,
yo alargaré tus días.
15
Cuando Salomón despertó, vio que era sueño; y vino a Jerusalén, y se presentó delante del arca del pacto de
Jehová, y sacrificó holocaustos y ofreció sacrificios de paz, e hizo también banquete a todos sus siervos.
2 Crónicas 1:7-12
7
Y aquella noche apareció Dios a Salomón y le dijo: Pídeme lo que quieras que yo te dé.
8
Y Salomón dijo a Dios: Tú has tenido con David mi padre gran misericordia, y a mí me has puesto por rey en
lugar suyo.
9
Confírmese pues, ahora, oh Jehová Dios, tu palabra dada a David mi padre; porque tú me has puesto por rey
sobre un pueblo numeroso como el polvo de la tierra.
10
Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo; porque ¿quién podrá gobernar a
este tu pueblo tan grande?
11
Y dijo Dios a Salomón: Por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de
los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a
mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey,
12
sabiduría y ciencia te son dadas; y también te daré riquezas, bienes y gloria, como nunca tuvieron los reyes
que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti.
1 Reyes 3:16-28
16
En aquel tiempo vinieron al rey dos mujeres rameras, y se presentaron delante de él.
17
Y dijo una de ellas: !!Ah, señor mío! Yo y esta mujer morábamos en una misma casa, y yo di a luz estando con
ella en la casa.
18
Aconteció al tercer día después de dar yo a luz, que ésta dio a luz también, y morábamos nosotras juntas;
ninguno de fuera estaba en casa, sino nosotras dos en la casa.
19
Y una noche el hijo de esta mujer murió, porque ella se acostó sobre él.
20
Y se levantó a medianoche y tomó a mi hijo de junto a mí, estando yo tu sierva durmiendo, y lo puso a su lado,
y puso al lado mío su hijo muerto.
21
Y cuando yo me levanté de madrugada para dar el pecho a mi hijo, he aquí que estaba muerto; pero lo observé
por la mañana, y vi que no era mi hijo, el que yo había dado a luz.
22
Entonces la otra mujer dijo: No; mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto. Y la otra volvió a decir: No; tu hijo
es el muerto, y mi hijo es el que vive. Así hablaban delante del rey.
23
El rey entonces dijo: Esta dice: Mi hijo es el que vive, y tu hijo es el muerto; y la otra dice: No, mas el tuyo es el
muerto, y mi hijo es el que vive.
24
Y dijo el rey: Traedme una espada. Y trajeron al rey una espada.
25
En seguida el rey dijo: Partid por medio al niño vivo, y dad la mitad a la una, y la otra mitad a la otra.
26
Entonces la mujer de quien era el hijo vivo, habló al rey (porque sus entrañas se le conmovieron por su hijo), y
dijo: !!Ah, señor mío! dad a ésta el niño vivo, y no lo matéis. Mas la otra dijo: Ni a mí ni a ti; partidlo.
27
Entonces el rey respondió y dijo: Dad a aquélla el hijo vivo, y no lo matéis; ella es su madre.
28
Y todo Israel oyó aquel juicio que había dado el rey; y temieron al rey, porque vieron que había en él sabiduría
de Dios para juzgar.
1 Reyes 4: 29-30,34
29
Y Dios dio a Salomón sabiduría y prudencia muy grandes, y anchura de corazón como la arena que está a la
orilla del mar.
30
Era mayor la sabiduría de Salomón que la de todos los orientales, y que toda la sabiduría de los egipcios.
34
Y para oír la sabiduría de Salomón venían de todos los pueblos y de todos los reyes de la tierra, adonde había
llegado la fama de su sabiduría.