1. ¿Qué pasó con Yeni en su vida?
Jeni Haynes es una mujer australiana que ha experimentado un nivel de
trauma extremadamente alto debido al abuso sexual que sufrió por parte de su
padre desde que era una niña. A lo largo de su vida, ha pasado por un viaje de
sanación y justicia que ha capturado la atención de muchas personas en todo
el mundo.
Jeni Haynes vivió una infancia marcada por el horror. Desde los cuatro años,
fue víctima del abuso sexual de su propio padre, Richard Haynes. Esta persona
no solo la sometió a abusos sexuales repetidos, sino que también la maltrató
física y emocionalmente durante más de una década. La vida de Jeni estuvo
envuelta en un manto de terror y sufrimiento, con cada día siendo una lucha
por sobrevivir a los abusos de su padre.
"Mi vida interior fue invadida por mi papá. Ni siquiera podía sentirme segura en
mi propia cabeza"… "ya no podía analizar lo que me estaba pasando y sacar
mis propias conclusiones". El padre de Jeni la tenía tan asustada que ella
pensaba que el leía su mente y también amenazaba con matar su madre o a
sus hermanos si decía o si quiera pensaba en la violación.
"Me escuchó rogarle que se detuviera, me escuchó llorar, vio el dolor y el terror
que me estaba infligiendo, vio la sangre y el daño físico que me estaba
causando. Y al día siguiente decidía hacerlo todo de nuevo"…
La primera personalidad que creó fue Symphony, una niña de cuatro años que,
con un tono de voz más agudo que el de Jeni, sigue formando parte de su
identidad. "Ella sufría cada minuto del abuso de papá y cuando él abusó de mí,
en realidad estaba abusando de Symphony"
A medida que pasaron los años, Symphony creó otras personalidades para
soportar el abuso, cientos y cientos en realidad.
Cada una de ellas tenía un papel particular en contener un elemento del abuso,
ya fuera un ataque particularmente horrible o un dolor insufrible.
El abuso continuó hasta que Jeni tuvo 11 años, cuando la familia se mudó de
vuelta a Reino Unido.
Sus padres se divorciaron poco después, en 1984. Ella cree que nadie, ni
siquiera su madre, sabía lo que estaba pasando.
A pesar de las graves lesiones causadas por palizas y abusos sexuales,
Richard Haynes nunca llevó a Jeni al médico.
El tormento no terminó con la niñez de Jeni; el trauma la siguió durante toda su
vida adulta. Sin embargo, en lugar de permitir que la oscuridad la consumiera,
decidió enfrentarla de frente. Buscó ayuda, se sometió a terapia y se embarcó
en un viaje de sanación que requería una valentía extraordinaria.
Pero Jeni no se detuvo allí. Decidió buscar justicia, a pesar de los desafíos y
las dificultades que enfrentó en el sistema legal, persistió con una
determinación inquebrantable.
La historia de Jeni Haynes es un testimonio de la resistencia humana frente a
la adversidad más extrema. Su valentía al hablar sobre su experiencia sin
censura ni filtros es un recordatorio escalofriante de los horrores que pueden
esconderse detrás de las puertas de cualquier hogar.
Además, Jeni ha utilizado su plataforma para abogar por un cambio real en la
forma en que la sociedad enfrenta y aborda el abuso sexual y el trauma infantil.
Ha hablado públicamente sobre su experiencia, desafiando a la sociedad a
confrontar la realidad del abuso infantil y a apoyar a las víctimas en su camino
hacia la sanación y la justicia.
En resumen, la vida de Jeni Haynes es una historia brutal de dolor, pero
también de coraje y esperanza y determinación para enfrentar los demonios de
su pasado, así como su incansable búsqueda de justicia, son inspiradoras para
muchos. A pesar de haber enfrentado una traición inimaginable por parte de
alguien en quien debería haber confiado, Jeni ha encontrado fuerzas para
convertirse en un faro de esperanza y cambio.
Su lucha no solo ha sido personal, sino que también ha sido una lucha por el
reconocimiento y la protección de todos los niños que son víctimas de abuso.
Al hablar sin censura sobre su experiencia, ha desafiado los estigmas y ha
abierto un diálogo importante sobre cómo la sociedad puede prevenir y abordar
el abuso infantil.
2. ¿Qué trastorno tiene? Justifica según el Dsm 5
De acuerdo al Dsm 5 se llegaría a hablar de un trastorno de identidad
disociativo 300.14
Sintomatología Sintomatología presente
Perturbación de la identidad En el caso de Jeni, se muestra una
fragmentación de la identidad, ya que
presenta varias identidades
diferentes. Destacan alrededor de
quince personalidades distintas,
como Simfony, Ricky, "Músculos",
Judas, Linda, entre otras. Cada una
de estas identidades tiene una edad,
así como rasgos emocionales y
físicos únicos, aunque algunas están
más definidas que otras.
Lapsos recurrentes en la memoria Se experimentan episodios
recurrentes en los que se regresa al
estado de trauma, específicamente
relacionado con el abuso sexual.
Este fenómeno se manifiesta
principalmente a través de la
personalidad de Simfony.
Los síntomas muestran malestar Por el lado opuesto, se evidencia una
clínicamente significativo o mayor destreza mental gracias a la
deterioro social, laboral u otras agudeza cognitiva de las otras
áreas del funcionamiento. personalidades, además de una
marcada agilidad mental. No
obstante, se aprecia un deterioro en
su vida social, ya que a causa de los
sucesos traumáticos, Jeni no tiene la
intención de formar vínculos
románticos.
Los síntomas se pueden atribuir a No se llega a ver el consumo de
efectos fisiológicos de una sustancias, por otro lado, se llega a
sustancia u otra afección medica evidenciar el maltrato físico pero esta
no llega a desarrollar las
personalidades.
Prevalencia: Según el DSM-5, se requiere que el trastorno haya
persistido por un período superior a los 12 meses. Aunque no se dispone
de la fecha exacta de inicio en este caso, se reconoce que la condición
ha estado presente durante varios años.
Desarrollo y curso: Como se mencionó previamente, el trastorno se
manifiesta en los primeros años después del evento traumático, durante
los cuales se forman estas personalidades como un mecanismo de
defensa. Este evento fue altamente traumático y prolongado, lo que
contribuyó al desarrollo del trastorno.
Se observa también una ruptura psicológica, siendo más evidente en la
personalidad de Simfony, una niña de cuatro años que se formó durante
ese período y que aún persiste en la edad cronológica actual.
A pesar de que el evento traumático haya concluido, el trastorno
continúa presente en Jeni, quien aún sufre de esta patología
hasta el día de hoy.
Factores de riesgo: El abuso sexual se identifica como un factor de alto
riesgo para el desarrollo del trastorno de identidad disociativo. Este
factor se destaca como un elemento crucial en la génesis de dicho
trastorno, como lo ha confirmado la víctima al relatar el evento que
desencadenó la condición.
Aspectos diagnósticos relacionado con la cultura: Se llega a ver que
no es común en la cultura.
Riesgo de suicidio: No se evidencia
Consecuencias funcionales: No se observan dificultades funcionales,
ya que hay pruebas de que Jeni ha completado una carrera en
psicología y ha realizado cursos adicionales, lo que sugiere un nivel
adecuado de funcionamiento.
3. Perfil psicológico del padre
Es importante señalar que sin una evaluación psicológica directa y exhaustiva,
cualquier intento de describir el perfil psicológico de una persona, como el
padre de Jeni Haynes en este caso, es especulativo y puede ser inexacto.
Dicho esto, basándonos en patrones comunes observados en casos de
abusadores y teniendo en cuenta la gravedad de los actos cometidos por
Richard Haynes, podemos hablar sobre posibles características de su perfil
psicológico:
Trastorno de personalidad antisocial: Los abusadores sexuales a
menudo muestran rasgos de personalidad antisocial, como falta de
empatía, irresponsabilidad, manipulación y desprecio por las normas
sociales y los derechos de los demás. Estos individuos suelen mostrar
un patrón de comportamiento repetitivo y continuo en el que violan los
derechos de los demás sin remordimientos.
Narcisismo: Algunos abusadores sexuales pueden exhibir rasgos
narcisistas, como un sentido exagerado de importancia personal,
necesidad de admiración y falta de empatía hacia los demás. Pueden
ver a sus víctimas como objetos para su gratificación personal y sentirse
justificados en sus acciones.
Trastorno de control de los impulsos: Los abusadores sexuales pueden
tener dificultades para controlar sus impulsos y actuar de manera
impulsiva y sin consideración por las consecuencias de sus acciones.
Pueden experimentar un fuerte impulso de ejercer poder y control sobre
sus víctimas.
Posible historia de abuso o trauma: Aunque no justifica sus acciones, a
menudo los abusadores sexuales tienen una historia de abuso o trauma
en su propia infancia o vida adulta. Esto puede contribuir a sus
problemas de salud mental y su comportamiento abusivo.
Es importante recordar que cada individuo es único y complejo, y el
comportamiento de un abusador sexual puede ser el resultado de una variedad
de factores, incluidos factores biológicos, psicológicos y sociales.
4. Yeny, si cometiera un delito, ¿Sería imputable o inimputable? Justifica
con artículos del código penal.
En este caso, resulta claro que Jeni está afectada por un trastorno de la
personalidad disociativo. Por lo cual según las leyes bolivianas llegaría a ser
aplicable el artículo 17 “Está exento de pena el que en el momento del hecho
por enfermedad mental o por grave perturbación de la conciencia o por grave
insuficiencia de la inteligencia, no pueda comprender la antijuridicidad de su
acción o conducirse de acuerdo con esta comprensión.”
De acuerdo con el artículo, se plantea que Jeni exhibe una enfermedad mental
grave o una alteración en la conciencia, lo que sugiere la presencia de ambos
factores en su caso. Su condición implica una perturbación en el grado de
conciencia, ya que no está consciente cuando sus diferentes personalidades
toman el control.
Es relevante destacar que el nivel de responsabilidad penal puede variar. Esto
depende de la evaluación realizada por un psicólogo forense para determinar si
el trastorno que padece Jeni es leve, moderado o grave.
Dada la evidente condición de Jeni, es probable que en el futuro pueda
cometer un acto delictivo. Sin embargo, dado que esta persona no está
consciente de sus acciones ni de las consecuencias de las mismas, es posible
que se considere inimputable.