Educación en la época de los Incas
El Imperio Incaico dominó los restos del Imperio Colla-Aymara e impuso una
organización social de tipo colectivo, ya que correspondía más o menos, a lo que
modernamente se denominó socialismo de Estado. Dos personajes dominan la
escena Manco Cápac y Mama Ocllo.
Manco Cápac: enseño a los hombres las técnicas del cultivo de la tierra, los
entrenó para la guerra, les instruyó en el arte de construir, abrir caminos y en
los conocimientos necesarios para el regadío, la ganadería y la conservación
de los frutos.
Mama Ocllo: enseño a las mujeres el arte de tejer y hacer vestidos y las
adiestró en todo género de actividades femeninas.
Asimismo, impusieron normas morales bastante rígidas.
La educación en la época de los Incas pasó por un período de constitución
como tarea del Estado mediante los amautas, sabios que enseñaban las ciencias
a los nobles del imperio. Era una educación oral, práctica y por experiencia. Los
Aravicus, eran poetas que perpetuaban la memoria de los soberanos cuya obra
había sido beneficiosa para el Estado, a juicio del Concejo de Notables. Mediante
una obra denominada Ollanta, del tipo tragedia, transmitían las gestas de estos
soberanos. De este modo se conformó una colección de poemas tradicionales que
se transmitían oralmente.
Este cuerpo de intelectuales se veía complementado por los quipucamayus, que
eran los especialistas en elaborar las estadísticas. La historia incaica fue
conservada en hilos de colores y nudos (quipus), que no lograron sobrevivir al
paso del tiempo ni llegaron a constituir historia debido a la ausencia de expresión
gráfica.
El Estado impulsó la fabricación de tejidos, la alfarería, la orfebrería y las armas.
Promovió la construcción de caminos, palacios, y templos, en función de las
necesidades del gobierno y del culto.
Los Yachaywasis eran las casas en donde se reunían estos sabios. Por eso era
la casa del saber, exclusiva de los nobles. La gente común no era aceptada en
estos re cintos. La educación era clasista.
La primera escuela de este tipo fue creada por el Inca Roca en Cusco.
El Inca Pachacútec impulsó un nuevo tipo de educación dirigida al pueblo. Su
finalidad fue la de imponer la lengua del Cusco a todos los hombres. Introdujo un
día de descanso después de nueve días de trabajo, para que los aldeanos y
campesinos viniesen a la ciudad, al mercado y escuchasen las cosas del Inca o lo
que su Concejo hubiera ordenado.
Los principios educativos de los Incas
La educación incaica se dio en torno a tres ejes fundamentales, vigentes hasta el
día de hoy en los pueblos originarios bolivianos del altiplano y de los valles:
Ama Sua: no seas ladrón
Ama Llulla: no seas mentiroso
Ama Quella: no seas flojo
Estas normas fueron los valores insustituibles de la población, obedecidos por
todos y seguidos como modelos de conducta. Hasta el día de hoy siguen siendo
los principios rectores de los miembros de los pueblos del altiplano y de los valles.
La educación entre los incas fue también de tipo clasista y sexista. Para las
mujeres existía la casa de las escogidas o Ajllawaci. A las otras mujeres se les
daba otro tipo de educación, más doméstica y práctica.
La Yachaywasi era la escuela para la juventud masculina. Aquí instruían a los
muchachos en toda clase de conocimientos durante cuatro años. El primer año se
les instruía en el RUMASINI (enseñanza oral), a la gente que llegaba a la capital
Cusco. El segundo año estaba dedicado al aprendizaje religioso y a la liturgia. En
el tercer año se les iniciaba en conocimientos importantes de gobierno y
administración.
En el último año se les adiestraba en el arte militar y se hacía aprender la historia.
La finalidad de esta educación era la de formar al individuo como político, para una
eficiente acción pública.
Sacerdote: para el servicio del Culto.
Guerrero: para dominar la táctica y la estratégica.
Kipucamayoc: para expresar y descifrar testimonios que debían ser
transmitidos y recordados;
Mitmac: para la transculturación regional, es decir capaz de llevar su cultura a
otras regiones.
Amauta y Harávec: para educar intelectual, ética y estéticamente.