Los cloroplastos son organelos propios de las células
vegetales eucariontes fotosintetizadoras, tanto de algas como
de plantas superiores. Clasifican dentro de lo orgánulos
subcelulares llamados plastidios o plastos.
Ahora, ¿dónde se encuentran los cloroplastos? Se encuentran en
las células mesofílicas de las hojas, o en las células que tienen
capacidad de fotosintetizar. En partes de la planta a donde no
llega la luz, como las raíces, no hay cloroplastos.
A escala más pequeña, los cloroplastos están dispuestos en el
citoplasma celular, y no siempre son de la misma forma o
número, sino que varían de planta a planta. Las plantas
superiores tienen por célula 10 mil cloroplastos en promedio, y
son de forma ovalada o circular. Las algas tienen solamente de 1
a 2 cloroplastos, y pueden tener forma de estrella, de cinta, entre
otras formas peculiares.
Los cloroplastos son organelos propios de las células vegetales eucariontes fotosintetizadoras,
tanto de algas como plantas superiores. Estos clasifican dentro de los organelos subcelulares
llamados plastidios o plastos. Los cloroplastos se encuentran en las células mesofílicas de las
hojas, o en las células que tienen capacidad de fotosintetizar. Las plantas superiores tienen por
célula 10 mil cloroplastos en promedio, y son de forma ovalada o circular. Las algas tienen
solamente de 1 a 2 cloroplastos, y pueden tener forma de estrella, cinta y entre otras formas
peculiares. Gracias a estos cloroplastos es que existe la vida como la conocemos, porque
mediante la fotosíntesis que completan producen alimento para consumidores primarios y
oxígeno para todos los organismos aerobios.
La función más importante de los cloroplastos es que llevan a cabo la fotosíntesis de
organismos eucariontes, proceso que se divide en dos fases y cada una se completa
en una parte diferente del cloroplasto.
En la membrana de los tilacoides ocurren las reacciones lumínicas que dependen de
la luz solar para formar ATP y NADPH. Es decir, la energía lumínica se transforma
en energía química utilizable para la planta, a lo que se le llama transducción. Esto es
posible gracias a los Fotosistemas I y II. El Fotosistema I es rico en clorofila a y el
Fotosistema II en clorofila b, que varían de una a otra por un pequeño cambio en su
estructura.
Recordemos que la fotosíntesis no solamente tiene fase lumínica, sino también
oscura. Aquí, la energía producida en la fase luminosa se usa para fijar el CO2 para
producir la glucosa, mediante el ciclo de Calvin. Esta fase oscura ocurre en el estroma
del cloroplasto. La glucosa fabricada es un tipo de azúcar, que será utilizada por la
planta, o transferida a consumidores primarios que se coman dicha planta.
Además de llevar a cabo la fotosíntesis hay otras actividades importantes que ocurren
en el cloroplasto, especialmente dirigidas a su funcionamiento para poder
fotosintetizar. Tales son:
• Regulación de iones y metabolitos: sucede en la membrana, que tiene
proteínas que modulan la entrada de metabolitos y iones necesarios para la
fotosíntesis, y para transportar hacia la célula a los productos que resultaron
de dicho proceso.
• Síntesis de RNA y proteínas: estos componentes necesarios para el
cloroplasto son fabricados en parte por el ADN de ellos, pero también por el
del núcleo de la célula vegetal. Por esta razón, se dice que el ADN del
cloroplasto tiene autonomía genética parcial, porque depende el ADN nuclear.
• Sintetizar pigmentos: el cloroplasto fabrica sus propios pigmentos, que son la
parte esencial para capturar la luz.
• Acumula sustancias de reserva: puede acumular sustancias que serán
usadas más adelante por la célula, como es por ejemplo el almidón.
La función más importante de los cloroplastos es la fotosíntesis de organismos eucariontes,
este proceso se divide en dos fases y cada uno se completa en una parte diferente del
cloroplasto.
En la membrana de los tilacoides ocurren las reacciones lumínicas que dependen de la luz solar
para formar ATP y NADPH. Es decir, la energía lumínica se transforma en energía química
utilizable para la planta, a lo que se le llama transducción; esto es gracias a los fotosistemas I y
II.
Además de llevar a cabo la fotosíntesis hay otras actividades importantes que ocurren en el
cloroplasto, especialmente dirigidas a su funcionamiento para poder fotosintetizar.
• Regulación de iones y metabolitos:
Sucede en la membrana, que tiene proteínas que modulan la entrada de metabolitos y
iones necesarios para la fotosíntesis, y para transportar hacia la célula a los productos
que resultaron de dicho proceso.
Para que el cloroplasto sea funcional necesita de cada una de sus estructuras.
Las partes del cloroplasto son:
• Membrana externa: delimita al cloroplasto del exterior, y es permeable
a moléculas pequeñas que pasan a través de porinas.
• Membrana interna: es impermeable y es selectiva porque tiene
proteínas específicas para el paso de moléculas, tanto hacia dentro
como hacia fuera del cloroplasto. Como podemos ver, tiene dos
membranas, por lo que al cloroplasto en general se le conoce como un
sistema laminar de doble membrana.
• Compartimiento intermembranal: se ubica entre ambas membranas.
Es muy estrecho.
• Tilacoides: son sacos huecos que contienen moléculas de clorofila, y
otros pigmentos que captan la luz. Además, contienen enzimas y
proteínas. También tienen una membrana que los delimita. Estos
tilacoides tienen insertos en la membrana a los Fotosistemas I y II, que
son complejos pigmento-proteína.
• Lumen: es el espacio que se forma dentro de los tilacoides.
• Grana: son pilas formadas por varios tilacoides, con función de
maximizar el espacio. Van de 10 a 100 por cloroplasto.
• Estroma laminar: conectan a las granas solamente por un segmento y
sin estar apiladas.
• Estroma: es el espacio interno que rodea los tilacoides. Está formado
por una solución repleta de enzimas. Contiene además DNA, RNA
y ribosomas. Es una solución acuosa densa. Tiene un pH alto.
El sistema endomembranoso es el sistema de membranas internas de las
células eucariotas que divide la célula en compartimientos funcionales y
estructurales, denominados orgánulos. Los procariontes no tienen un sistema
endomembranoso y así carecen de la mayoría de los orgánulos.
El sistema endomembranoso también proporciona un sistema del transporte
para las moléculas móviles a través del interior de la célula, así como superficies
interactivas para la síntesis de lípidos y de proteínas. Las membranas que
componen el sistema endomembranoso se construyen a partir de una bicapa
lípida, con las proteínas unidas a cada lado o atravesándolas.