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Ministerio de Alabanza y Adoración

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ALABANZA Y ADORACION La necesidad Más que nunca en las congregaciones se

están formando grupos de jóvenes para llevar este ministerio. Un grupo de alabanza y
adoración requiere una combinación entre voces e instrumentos (1Cronicas 25:1, 6,8),
por medio de este pasaje entendemos las siguientes situaciones: - - - - Tanto músicos
como las voces fueron apartados para este ministerio bajo la dirección de David y los
jefes del ejército. Para que este ministerio funcione y sea eficiente tanto el pastor como
oficiales deben orar a Dios para que estas personas sean realmente adecuadas. Los
músicos y las voces ministraran de parte de Dios. Este ministerio debe tener un sentir
proteico tanto en la alabanza y en la adoración. Dios quiere revelarse por medio de este
tiempo musical. Los integrantes deben ser idóneos para la obra de este ministerio,
cualquiera no puede formar parte, los integrantes son ministros para Dios y ministros de
Dios para la congregación. Todos los integrantes deben ser personas obedientes. Para
que un ministerio de alabanza tenga éxito y respaldo de Dios, sus integrantes deben ser
obedientes y no deben permitir que ningún espíritu de rebeldía les ataque o ate, sino que
tenga un espíritu de obediencia y cooperación. Los músicos y las voces aprenderán a ver
a Dios y a exaltarlo. La misión de todos ellos no es exaltarse a sí mismo sino exaltar el
poder de Dios. “A Dios se le adora por lo que Él es y se le alaba por lo que Él hace” “A
Dios se le adora por su naturaleza y se le alaba por su poder” Sus integrantes serán
personas dispuestas, es decir, que estén a disposición de la congregación y del pastor.
Cuando se les necesite dirán aquí estamos. Serán personas calificadas, es decir
instruidas. Acordémonos de (1 Cronicas25:7), que Dios quería lo mejor de lo mejor.
Todavía sigue queriendo lo más selecto, capacitado, apto o sea lo mejor. Si decimos que
este ministerio debe ser instruido, significa que ensayaran hasta alcanzar la excelencia
que Dios espera de ellos. Todos sus integrantes deben ser personas paciente y humildes
(1 Crónicas 25:8). Este ministerio muchas veces guarda turnos, eso no debe irritar a
nadie. También los que menos saben deben aprender del que más sabe. Las funciones El
ministerio de Alabanza y Adoración debe estar ungido por el Espíritu Santo. Tocar y
cantar sin unción no produce efectos espirituales. La unción es algo que no se puede
imitar, tiene un precio de consagración y demanda una vida de oración. Este ministerio
debe exaltar a Jesucristo por lo tanto no deben haber estrellas de la música y del canto y
deben ministrar a Dios. Este ministerio debe ministrar a la congregación y que no estén
delante de la congregación para lucirse o entretener, sino para minístrales (I Samuel
16:23) (2 reyes 3:15). Mientras toquen y canten echaran fuera enfermedades,
pronunciaran palabra de liberación, destruirán la fortaleza del enemigo, por lo tanto
tendrán guerra espiritual y proclamaran la victoria del pueblo de Dios. Deben motivar al
pueblo para participar, lo hacen para que todos juntos alaben y adoren al Señor. Dios
busca la alabanza y adoración de un pueblo que se pone en pie delante de él. La
congregación tiene que aprender a alabar y adorar de pie pero de una forma natural y no
como una consecuencia de órdenes. Durante los canticos los músicos y voces estarán en
pie y motivara a la congregación a hacer lo mismo. El ministerio a través de su director,
debe presentar nuevos canticos y se debe entonar siempre algún himno antiguo. Se debe
comenzar con cantos rápidos y terminar con cantos lentos. Los cantos rápidos invitarán
a la alabanza y los lentos a la adoración. Se debe tener, dentro de las posibilidades, los
mejores equipos tanto de sonido como de música. El día del ensayo debe ser también de
preparación espiritual, ensayar sin la presencia de Dios da poco resultado. Según lo que
suceda espiritualmente hablando en el ensayo, determinara lo que ocurrirá en el culto
dominical o en cualquier reunión. Las relaciones Mantendrá una buena relación con
todos los departamentos y ministerios de la iglesia. Debe estar siempre presente en la
reunión de oración, escuela dominical, etc. Serán buenos diezmadores y ofrendadores, y
así sembraran en fe y cosecharan en fe. Respetaran a su director y seguirán las
instrucciones dadas por este. No serán rebeldes contra el director y en lo posible no
llegaran tarde a los ensayos. Reconocerán a su pastor y a los oficiales de la iglesia,
aceptaran cualquier instrucción que estos ofrezcan. La afinación de instrumentos debe
estar siempre antes de los cultos. Al terminar de ministrar no deben recoger y
desaparecer, sino esperar a que finalice el culto, y estarán siempre presentables delante
de Dios y de la congregación. DIRECTOR DE MUSICA La necesidad En la
congregación se necesita a alguien que se dedique a organizar, reunir, dirigir y
supervisar a los músicos y a las voces. Las funciones El director de música mantendrá la
unidad dentro del ministerio. Un buen director nunca permitirá que ningún integrante
domine a los otros por su capacidad musical o vocal. Debe fomentar un ambiente de
paz, tolerancia y respeto. No debe ser carnal si quiere a Dios, ya que los celos y la
envidia son las mayores tentaciones con las cuales los músicos y las voces deben luchar.
Debe exigir el ensayo de todos, ya que a Dios tiene que darle lo mejor. Tiene que orar y
evaluar atraves de la práctica ya que Dios es un Dios de orden. Lo mejor con que
podemos ministrar a Dios es a través de la alabanza y la adoración. Alentara a la
consagración entre músicos y voces ya que todo ministerio debe buscar a Dios y estar
cerca de él, por tanto el director dedicara un tiempo de devocional para el Señor.
También convocara retiros para buscar la unción de Dios (Cantares 5:5). El director de
música escogerá los canticos del domingo y días especiales. Este trabajo demanda
sabiduría, tacto y renovación. En esta tarea puede recurrir a la ayuda de alguien que el
mismo designe pero la decisión final recae sobre él. Nunca se seleccionara música antes
del ensayo sino con tiempo suficiente. Las relaciones El director de música estará en
continua comunicación con el pastor y le presentara cualquier cambio de planes en este
ministerio. Ayudará a sus músicos a superarse para dar lo mejor para el Señor y su
iglesia. Todos ellos deben captar la visión de Dios, de la iglesia y del pastor. Un
ministerio de alabanza y adoración, estimula al crecimiento a muchas congregaciones.
Nunca se presentara así mismo, sino a todos los integrantes del ministerio. Todos deben
sentirse de la misma manera. Debe buscar el respaldo de todos con amor, y el amor lo
ayudara a ejercer una buena autoridad. Nunca discutirá su diferencia con el pastor
delante de los integrantes del ministerio. Si no por el contrario ante ellos mostrarán
obediencia al pastor. Mantendrá una buena relación, y comunicación con los demás
líderes de la congregación. Cumplirá con sus responsabilidades económicas. En todo
debe ser un ejemplo para los demás.

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