ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE.
Luego de investigar en su libro de texto desarrolle la
siguiente actividad:
A.- De las fuentes de derecho de comercio, establecer:
1.- Qué son?
Llamamos fuentes del Derecho Mercantil a todo aquello que se origina en su aspecto
objetivo de norma o regla obligatoria de conducta y constituye, por lo tanto, el modo o
forma especial como se desarrolla y desenvuelve esa rama del Derecho.
2.- Cuáles son esas fuentes.
- La ley
- La costumbre
- La jurisprudencia
3.- En qué consisten cada una de ellas
La ley: el Derecho Mercantil es Derecho Positivo, ergo, se regula con disposiciones
de carácter normativo (leyes, reales decretos, reales decreto legislativo, etc.). Es una
rama del Derecho Privado Común, por lo que en el caso de ausencia de una norma
específica y siendo imposible aplicar analógicamente una disposición del propio
Derecho Mercantil para completar una laguna, regirá el Derecho común, que en este
caso es el civil.
La costumbre: es la repetición constante y uniforme de actos obedeciendo a las
convicciones jurídicas que consisten en la certeza de que ellos pueden ser objeto de
una sanción legal o judicial. En el Derecho Mercantil cobran especial importancia
los usos de comercio.
La jurisprudencia: Es una interpretación de la ley y es realizada por los órganos
jurisdiccionales. No es fuente del Derecho, tal y como establece el Código Civil,
pero sirve de apoyo interpretativo. Dado el carácter profesional de los jueces y
magistrados, la jurisprudencia es consensualmente considerada como la mayor
fuente interpretativa del Derecho Positivo en caso de laguna, aunque formalmente
no sea una fuente.
4.- Establecer diferencias entre ellas.
Aquella según la cual las leyes deben estar precedidas por las costumbres, que la ley es
eficaz sólo en cuanto sanciona las costumbres.
B.- Realizar una breve reseña del Estado y el Comercio.
Las relaciones entre el Estado y el mercado ocupan un capítulo importante en las
ideologías políticas. Las izquierdas radicales tienden a anular el mercado y las
ultraderechas a desconocer las facultades gubernativas del Estado sobre el mercado.
Ambas posiciones son inconvenientes: la primera frena el dinamismo de la producción y
la segunda afecta gravemente la equidad económica y la paz social.
En la agenda del Estado megalómano no está la eficiencia productiva y en la del
mercado no están la justicia social, la equidad, la solidaridad, la protección del medio
ambiente ni el desarrollo humano.