1.
COMPLICACIONES Y ACCIDENTES INTRAOPERATORIAS
COMPLICACIONES EN RELACIÓN CON EL ESTADO GENERAL DEL
PACIENTE
Antes de hacer una exodoncia, por sencilla que pueda ser, deben valorarse
todos los factores favorables o desfavorables que puedan incidir en este gesto
quirúrgico; para ello deben efectuarse una correcta anamnesis, un minucioso
examen local, regional y general y los estudios complementarios adecuados al
caso.
Si existe algún tipo de patología especial en el paciente, deberemos adecuar
nuestros gestos con el fin de no crear riesgos innecesarios
Delante de un paciente con patología previa deberemos siempre pedir un
informe médico, para valorar cuál es el estado actual del enfermo así como
cuáles son las pautas de tratamiento farmacológico
Pacientes especiales
Son pacientes que dentro de su estado fisiológico presentan diferencias con un
sujeto normal, en referencia a:
Edad del paciente: Los ancianos deben ser objeto de una atención especial por
sus características cardiovasculares, su fragilidad ósea, su mayor susceptibilidad
a los posibles efectos nocivos de los anestésicos locales y al traumatismo
quirúrgico.
Embarazo: Entre el cuarto y octavo mes de gestación prácticamente no hay un
riesgo especial, aunque debemos procurar tenerlo presente, especialmente si se
administran medicamentos por vía sistémica. En los tres primeros meses, puede
existir riesgo de aborto o de inducir malformaciones fetales, por lo que deben
evitarse las exodoncias a excepción de estar ante problemas dentarios graves.
De cualquier tipo de exploración radiológica.
Debemos recordar que los anestésicos locales atraviesan la barrera
placentaria. A partir del octavo mes, cualquier maniobra quirúrgica puede inducir
un parto prematuro. -
Menstruación y lactancia: En ambos casos no existe ningún riesgo, ni
constituyen una razón para la abstención quirúrgica, aunque en el caso de
lactancia debe tenerse prudencia en la prescripción de medicamentos.
Pacientes con patología sistémica grave: Al efectuar la valoración
preoperatoria ante cualquier intervención quirúrgica ya hemos comentado qué
procesos patológicos debemos tener en cuenta a fin de evitar complicaciones; no
obstante, con referencia a la exodoncia deslacaremos:
● Patología cardiovascular. Los riesgos que pueden correr los pacien tes con
alteraciones cardiovasculares dependen de la gravedad del proceso:
● Hipertensión arterial.
● Alteraciones del ritmo cardíaco.
● Enfermedad coronaria (infarto, angor).
● Estados de insuficiencia cardíaca.
● Patología valvular (aórtica, mitral, etc.).
● Patología hematológica.
● Enfermedades hemalológicas como las alteraciones cuantitati vas y/o
cualitativas de las células que componen la sangre.
● Alteraciones de la hemostasia; la situación más frecuente es tra tar a los
pacientes sometidos a terapia anticoagulante
● Alcoholismo y drogadicción.
● Paciente irradiado en la zona cervicofacial.
● Enfermedades psíquicas considerando asimismo los trastornos psicológicos
menores tales como las alteraciones neurovegetativas.
● Patología neurológica. Especialmente destacamos los pacientes epilépticos. -
● Enfermedades endocrinas. Diabetes, hipertiroidismo, etc.
● En todos estos casos e incluso ante la presencia de cualquier otra
enfermedad sistémica grave ya sea de tipo renal, pulmonar, etc.
2. COMPLICACIONES Y ACCIDENTES CONSECUENCIA DIRECTA E
INMEDIATA DEL TRAUMATISMO OPERATORIO
Accidentes en relación con los huesos maxilares
Fractura del hueso alveolar Suele ser relativamente frecuente la fractura del hueso
alveolar al realizar una extracción dentaria; su extensión puede ser variable,
limitándose normalmente al alvéolo del diente extraído, especialmente por su lado
vestibular. A menudo representa un accidente inevitable que facilita la luxación y
avulsión dentaria.
Esto suele ser debido a la inclusión accidental del hueso alveolar entre los bocados
del fórceps o a la configuración de las raíces, la forma del alvéolo, o a cambios
patológicos del hueso en sí.
Si en el hueso alveolar quedan espículas de hueso o zonas puntiagudas,
deberemos regularizar el alvéolo con pinza gubia o con fresado con motor
convencional (fresa de acero números 15-30); al mismo tiempo irrigaremos la zona
con agua destilada o suero fisiológico estériles con el fin de asegurarnos una buena
limpieza del campo operatorio.
La palpación de las corticales tanto vestibular como lingual/palatina con los dedos,
es un buen método para evaluar las posibles esquirlas o espículas óseas que
puedan quedar desprendidas. Debemos recordar, una vez más, que los fórceps
deben estar siempre apoyados sobre el diente, lo más hacia apical posible, pero
nunca deben coger el hueso alveolar; en caso contrario, se fracturan o aplastan, de
manera inadvertida, fragmentos de hueso alveolar.
Fractura de la tuberosidad
Durante la extracción de un segundo o tercer molar superior, se puede producir la
fractura de la tuberosidad del maxilar superior. La mala aplicación de los elevadores
o de algún tipo de fórceps como los Physick son sus causas principales.
Esta complicación puede ser resultado de la invasión antral de la tuberosidad, hecho
común cuando está presente un molar superior aislado, en particular si tiene raíces
divergentes, hipercementosis o presenta sobreerupción. Otra causa predisponente
poco común es la geminación patológica que ocurre entre el segundo molar superior
y el tercero erupcionado o semierupcionado.
Fractura mandibular
Es una complicación muy poco frecuente, que por lo general se produce en las
extracciones de los terceros molares inferiores, especialmente si están en inclusión
intraósea profunda a nivel del ángulo mandibular y en segundo lugar a nivel de los
premolares inferiores donde el grosor de la mandíbula puede estar reducido por una
gran reabsorción ósea.
Las fracturas son posibles cuando existe alguna alteración patológica del hueso
maxilar, como la presencia de grandes quistes, tumores, en trastornos generales del
paciente, como la osteoporosis senil, alteraciones del metabolismo del calcio, etc.
Por todo esto, la fractura mandibular no implica necesariamente negligencia, y
puede ser una complicación potencial de muchas extracciones difíciles.
Luxación del maxilar inferior
La luxación puede definirse como una pérdida de la relación entre los componentes
de una articulación, no autorreducible. Así pues, la dislocación completa o luxación
de la articulación temporomandibular se refiere al desplazamiento, que no puede
autorreducirse, del cóndilo mandibular respecto a la fosa glenoidea.
La luxación puede ser unilateral o bilateral. En estos casos se presenta de forma
aguda por apertura amplia y prolongada de la boca durante los tratamientos
odontológicos, pero en otros casos puede presentarse de forma recidivante o
crónica.
En las extracciones de dientes inferiores que puedan ser largas o dificultosas, puede
prevenirse la luxación de la articulación temporomandibular, manteniendo la
mandíbula sostenida con la mano izquierda.
El uso incorrecto de los abrebocas o el mantenerlos mucho tiempo colocados en la
boca puede provocar este cuadro de luxación de la articulación temporomandibular,
que como en la mayoría de los casos suele ser en dirección anterior, y afecta
preferentemente a sujetos con una predisposición especial.
3. COMPLICACIONES POSTOPERATORIAS
INFECCIONES SECUNDARIAS
Deberemos precisar en primer lugar que estas complicaciones no suelen ser
consecuencia directa de la extracción dentaria, sino que constituyen el avance de un
proceso infeccioso preexistente.
La exodoncia puede, según las circunstancias de cada caso, contener la infección,
agravarla o ejercer una influencia menor sobre su evolución. En el origen para
desencadenar estos accidentes infecciosos, juegan un papel destacado:
● Los efectos de los anestésicos locales.
● El traumatismo operatorio.
● Infecciones o lesiones vecinas.
● Irritación refleja por alteraciones vasomotoras, etc.