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Devocional D.U.C. 2024

Este documento habla sobre la importancia de tener una fe inquebrantable en Dios. Explica que la fe inquebrantable es aquella que no depende de las circunstancias sino de la confianza total en Dios y sus promesas. También analiza cómo desarrollar una fe que no fluctúe a pesar de los obstáculos o dudas que se presenten.

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Devocional D.U.C. 2024

Este documento habla sobre la importancia de tener una fe inquebrantable en Dios. Explica que la fe inquebrantable es aquella que no depende de las circunstancias sino de la confianza total en Dios y sus promesas. También analiza cómo desarrollar una fe que no fluctúe a pesar de los obstáculos o dudas que se presenten.

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pág.

1
ÍNDICE

- Saludo
- Coro lema, himno, credo

ESTUDIOS
- Fe inquebrantable
- Fundamentos de la fe
- Arraigadas en Cristo
- Enfocadas en el propósito
- Mantente alerta
- Permanezcan firmes
- Sean fuertes y valientes
- Cómo mantener la fe en medio de la crisis
- Fortalezcamos nuestra fe
- Fortaleciendo familias en la fe
- Afirma tu fe para alcanzar a otras
- Una decisión de fe: Perdonar

- ÉNFASIS

pág. 2
Amadas D.U.C.
Todo lo que somos capaces de hacer y todo lo que creemos que podemos hacer
debe estar basado en la fe en Jesucristo, para que como hijas de Dios seamos
perfeccionadas, afirmadas, fortalecidas y establecidas en él.
Por lo tanto “AFIRMA TU FE”, es un lema que nos desafía a tener una fe
inconmovible, que no está sujeta a cambios; manteniéndonos firmes en nuestra
posición y nunca rendirnos. Dios nos dice: “Manténganse despiertos y firmes en
la fe. Tengan mucho valor y firmeza”. 1a Corintios 16:13
Amadas AFIRMEMOS NUESTRA FE en Jesucristo y en sus enseñanzas para
apagar cualquier dardo de fuego del maligno. Mantengámonos despiertas con una
mente alerta y un carácter firme para que nuestra fe crezca y sea capaz de resistir
toda adversidad que se presente en nuestras vidas. El Señor nos da valentía y
fuerza, para que aprendamos a depender de él en todo. Vistámonos la armadura de
Dios, ¡NO nos podemos rendir en la batalla!, porque cada proceso que podamos
vivir nos permitirá establecer un fundamento mayor de Cristo en nosotras.
En nuestros días Dios necesita mujeres valientes, que se pongan de pie, que
muestren valor y firmeza en sus convicciones, que den testimonio de su fe como
columna inquebrantable, que no renieguen de lo que han creído, que soporten con
valentía los vientos y las tempestades; Es tan importante que nuestra fe esté
anclada, fundamentada y arraigada en Jesucristo.
Mantenerse firmes es una conducta que se debe esperar como resultado de la fe
y de la acción del Espíritu Santo. “Mantengámonos firmes sin titubear en la
esperanza que afirmamos porque se puede confiar en que Dios cumplirá su
promesa”. Hebreos 10:23
“Que nuestros ojos siempre estén enfocados en Jesús y que nuestras vidas
le den gloria, honra y alabanza por los siglos de los siglos”.
Refuerza tus estacas, afírmate más fuerte, profundiza tus raíces porque es tiempo
de ensanchar nuestro territorio y creer en lo que Dios nos ha entregado.

Sus servidoras en Cristo Jesús.

DIRECTORIO NACIONAL D.U.C.

pág. 3
HIMNO D.U.C.
Las mujeres cristianas trabajan,

Con amor, con paciencia y con fe.

Mejorar el hogar sólo buscan,


Implorando de Dios el poder.

CORO
Nuestra fe, triunfará

Expresada en trabajo tenaz.


El amor, unirá,

Nuestras almas en grato solaz.

Con tesoros de amor en el alma,


Con potencia incansable en el bien,

Halle gracia Divina y sea sabia,


Cada madre al cumplir su deber.
CORO LEMA
// Yo sé que estás aquí
Extendidos los brazos formemos
Siento tu caminar
De constancia y valor noble unión.
Te mueves entre el pueblo
Trabajando, cantando, elevemos
Trayendo sanidad //
La Iglesia, el Hogar, la Nación.
// Con mi fe te alcanzaré.
Con mi fe te tocaré,
Mi milagro recibiré

Y sé que transformado yo seré //

CREDO
POR ÉL TENDREMOS, SOBRE TODO, LA PIEDAD;
GRANDEZA DE PENSAMIENTO Y ACCIÓN.
CON TIEMPO DEDICADO, ESFUERZO
CONSAGRADO, TRANQUILIDAD CULTIVADA,
SERENIDAD Y NOBLEZA.
pág. 4
EN LO NO ESENCIAL, TOLERANCIA, EN LO
ESENCIAL, UNIDAD.
FE INQUEBRANTABLE
“Por lo tanto, no desechen la firme confianza que tienen en el Señor. ¡Tengan
presente la gran recompensa que les traerá!”. Hebreos 10:35

Como en toda época, la humanidad ha vivido diferentes procesos inesperados que


afectan su vida: dudas, temores, dolores, inseguridades, infelicidades, desvelos,
preocupaciones, ansiedades, quebrantamientos, etc. Siempre se está buscando
solución o bien dejándose vencer. Algunos buscan solución en sus capacidades
personales, otros en las capacidades de los demás, otros no encuentran solución,
pero a la verdad a todo eso, hay una sola solución y esa es la que Dios da.
Desde el inicio de la humanidad Dios ha tendido una mano para que la humanidad
pueda caminar sin caer y eso es porque Dios le desea el bien para todos (Jeremías
29:11).
¿Cómo se toma esa mano? Se toma por medio de la fe y se aferra a ella por medio
de la “Fe Inquebrantable”.
Todo cristiano responde que cree en Dios, eso es fe, pero ¿le cree o confía en lo
que Dios ha prometido? Eso depende de la fe inquebrantable. La fe es esencial para
la vida del cristiano y la fe inquebrantable es esencial para relacionarse con Dios.
Tener una “Fe Inquebrantable”; no es fácil, se debe vivir confiando en las promesas
de Dios segundo a segundo; se debe vivir con la seguridad de que Dios está,
cumplirá y retribuirá. Pero a pesar de todo, hay interrogantes que vienen a la mente
cuando se presenta la adversidad, el conflicto, el dolor, el rompimiento, la
destrucción:

 ¿Cómo puede creer en Dios que nunca lo ha visto?


 ¿Cómo poner la confianza en Dios cuando todo sale mal?
 ¿Qué hacer cuando las promesas de Dios suenan como PALABRAS
ESCRITAS en un libro?
 ¿Cómo resistir ante todo lo negativo y la solución se ve cómo imposible?
 ¿Cómo mantenerse firme cuando no hay congruencia entre lo que vive y lo
que cree?

Si nacen dudas, la fe es fluctuante, “se cree, pero no se tiene confianza” Ejemplo;


usted dice: “no veo una solución por ninguna parte a mi problema”, aunque se sabe
que en Jesucristo hay victoria, fortaleza y siempre estará presente, la fe fluctuante
cree cuando todo va bien y duda cuando algo sale mal; fe según el estado de ánimo.
La FE debe ser el cimiento fundamental en la relación con Dios y la confianza en
las promesas de Dios, se logrará con FE INQUEBRANTABLE.

pág. 5
En otras palabras, “Cuando la fe es inquebrantable no se pone ninguna duda
en la relación con Dios”.
Fe inquebrantable es una fe inamovible, no depende del estado de ánimo, sino de
la confianza total y permanente en Dios.

Definición de FE: La palabra hebrea bíblica que se traduce como FE es emunáh


La palabra emunáh tiene su raíz en el término amán que significa ser seguro, ser
duradero, confiar, creer, de este verbo se derivan 3 términos:
 Amén que significa “Así sea”, es verdad. Esta palabra se usa con mucha
frecuencia en el mundo cristiano, lamentablemente sin profundizar en el
poder de decir Así sea. Esta palabra, el pueblo hebreo lo usaba con una fe
inquebrantable, dando por hecho que sucedería, creyendo fehacientemente
en las promesas de Dios.
 Emet significa Verdadero.
 Emunáh que significa seguridad, integridad, confianza, firmeza, soporte,
fidelidad, obedecer, creer.
Entonces se define que FE es creer, ver, caminar en plena obediencia, rectitud,
veracidad, sinceridad, verdad, fidelidad, lealtad, honradez, firmeza, constancia,
confianza, esperanza y obediencia total a Dios.
Definición de inquebrantable: Que persiste sin quebranto, o no puede quebrantarse.
En Santiago 1:2-8 nos habla de la fe fluctuante “Porque el que duda es semejante
a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra. No
piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor. El hombre de doble
ánimo es inconstante en todos sus caminos”.

ANALISIS. -
Para vivir una Fe Inquebrantable, se debe tener un cambio de actitud en la relación
con Dios, analizar cuáles son las prioridades, como está la obediencia, como está
la relación personal con Jesucristo, No amar a Dios por las bendiciones que otorga,
sino por lo que él es “Yo soy”
¿Qué actitud se toma frente a la adversidad que se está viviendo?, ¿nacen dudas?,
¿nacen temores?, en fin, todo aquello es producto de una fe fluctuante. La actitud
que se debe tener frente a los obstáculos que se presenten es: “no lamentarse
pensando que Dios le ha abandonado” si no que fortalecer la confianza y firmeza
en las promesas que Dios tiene en su palabra.

pág. 6
Se debe reconocer que la vida está en manos de Dios. - Confianza es estar seguro
de alguien, tener la certeza de que la presencia de Dios es efectiva en el corazón,
ante cualquier circunstancia; se debe descansar y depender de Jesucristo;
confianza firme y profunda en lo que no se ve, pero se sabe que es verdadero.
Hebreos 11:1 (leer)
La confianza genuina se expresa en una fe fortalecida; cuando la fe está fortalecida
(no hay dudas) es una fe inquebrantable; esta fe otorga paz y seguridad plena que
el Señor está obrando en el creyente y está bajo su voluntad, sabiendo que el Señor
está a su lado otorgando fortaleza, dando aliento al corazón f atigado, paz a esa
mente que piensa y piensa y no le permite descansar. Ayuda a enfrentar cada uno
de los retos que se presentan en el camino.
Fe es agarrarse de Dios con todo el ser, con toda la mente, con todo el espíritu;
simbólicamente aferrarse a Dios con sus manos, para no desfallecer, para no soltar
las manos del Señor. Se necesita fe para ser sostenidos en la enfermedad, en cada
lucha que se presenta en la vida, Fe para que la esperanza no se transforme en
desesperanza en cada lucha que debe enfrentar.

Veremos algunos ejemplos de fe inquebrantable.


1-. Abraham creyó y obedeció a Dios, sin ningún temor o duda, Génesis 12:1-4;
Hebreos 11:8-1
Abraham fue considerado por su fe varón justo antes los ojos de Dios por su fe.
Romanos 4:3
2-. David. En 1a Samuel 17:45-46, relata la historia de David siendo un joven pastor
de ovejas que se enfrentó a Goliat en el campo de batalla.
David coloca su confianza en Dios, no en sus propias fuerzas. David conocía a Dios
y tenía comunión con él, su confianza plena era que Dios estaría con él y le daría
victoria.
Dios está al frente dando la pelea a esos gigantes que se ha levantado en el día de
hoy, es más poderoso quien está a su lado, levántese con la autoridad de Dios para
enfrentar todo aquello que quiere derribar su vida, revistase de fe, fe inamovible,
¿Quién contra usted si Cristo está a su lado?
¡Jesucristo es la fortaleza! la mirada del cristiano y su enfoque debe ser
permanentemente en Jesucristo; Jesús debe ser su Roca Firme. Su fe debe estar
permanentemente cimentada en Cristo.
3-. La prueba de la fe es una manera de reafirmar la fidelidad y la plena confianza
en Dios. Que mejor ejemplo es el de Job.
Job sufre tragedias, tras tragedias al perder sus tierras, siervos, sus hijos, sus hijas.
Si se viviera algo tan terrible y doloroso como lo que vivió Job. ¿Con qué fe se
reaccionaría? ¿con la fluctuante o la fe inquebrantable?

pág. 7
Job 1:20 “Entonces Job se levantó y rasgó su manto y rasuró su cabeza, y se postró
en tierra y adoró”. Job 1:13-19, dice que él escuchó las malas noticias, una tras
otras, sin perder el control, no mostró angustia, sólo se quebrantó al saber de la
muerte de sus diez hijos; su reacción fue romper su vestuario y rasurarse el cabello
en señal de dolor profundo, pero su fe quedó intacta.

a. Job no recrimina a Dios, no le dice ¿por qué a mí?


b. Toma una postura de rendición, se tira al piso lleno de dolor, lo más usual puede
haber sido que gimiera de dolor desgarrador, se enojará con Dios, le increpará
culpándolo de todo.
c. De su boca comienza a salir palabras de bendición y exaltación al nombre de
Dios
d. Job en medio de su tragedia tuvo una reacción de plena confianza, reconoce la
perfecta Soberanía de Dios, Job 1:21-22
e. La esposa de Job le recrimina su fe en Dios, Le pide que maldiga a Dios y que
se muera. Job 2:9
f. Job en su debilidad habla de su amargura, no quiere seguir viviendo lamenta en
la condición que se encuentra, en el capítulo 12 proclama el poder y la sabiduría de
Dios,
g. Dios restituyó todo lo perdido a Job, aún más, tuvo mayores posesiones.

John MacArthur dice: “Hasta ese momento Job fue lo que Dios había dicho de él,
un verdadero creyente, con gran fe que no podía ser quebrada”.
Dios puede permitir una situación adversa a sus hijos, pero nunca está distante o
ajeno a esa situación que se está viviendo.
La prueba de la fe. - Como persona a nadie le gusta vivir pruebas, pero cuando no
ha experimentado dolor o quebranto, hay que preocuparse.
La prueba de la fe es una manera de reafirmar la fidelidad y plena confianza a Dios,
es un crecimiento espiritual, es madurez en quien se tiene puesta la esperanza.
“Estas pruebas demostraran que su fe es auténtica. Está siendo probada de la
misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es
mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en
tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo
sea revelado a todo el mundo”. 1a Pedro 1:7 NTV
Experimentar una fe inquebrantable es un desafío que lleva a cambiar de actitud en
el caminar con Jesucristo, una vida de obediencia y reconocimiento de la Soberanía
de Dios en cada uno.

pág. 8
Un cambio de actitud marcará un antes y después en la vida espiritual, reconociendo
la Soberanía de Dios, él es dueño de todo, en cada circunstancia hay propósitos.
Este cambio no vendrá de arriba como de una varita mágica, sino que debe venir
de lo más profundo el cristiano; La confianza no se obtiene, se cría. La soberanía
de Dios se ve reflejada en 1 a de Crónicas 29:11
La fe inquebrantable hace permanecer firme ante las pruebas y cada momento difícil
que se presente.

CONCLUSION. -
Al momento de aceptar a Jesucristo como Salvador, usted es redimida por la sangre
derramada de Jesús; en otras palabras, ha tomado la mano de Dios, pero no
significa que desaparecerán los problemas de la vida terrenal.
En la palabra de Dios, en ningún momento se dice “Ahora todos los problemas han
sido resueltos, ya no tendrá enfermedades, pruebas, no se sufrirá más. La única
promesa que dice que ya no habrá más dolor, ni enfermedad será cuando se
encuentre eternamente en la presencia de Dios. Siempre Jesucristo peleará cada
una de las batallas que enfrente (Isaías 41:10); de eso debe estar convencida,
aunque el horizonte se vea negro. Si pone su confianza en Cristo y se aferra a su
mano como a una roca fuerte, todo será mejor, aunque al momento no se dará
cuenta (Mateo 7:24).
En el diario vivir habrá días soleados, con manantiales de agua refrescantes, pero
en otros habrá días nublados, tormentas, vientos fuertes que trataran de derrumbar
lo que hay; tener la plena confianza en Dios, es fe y saber que habrá victoria es fe
inquebrantable; con la fe inquebrantable, nada ni nadie tiene el poder de soltarle de
la mano de Jesucristo.
Como personas redimidas por la sangre de Jesucristo, el Reino de Dios vive en
cada uno de nosotros; aunque vivamos en este mundo con la protección de Dios,
nadie está exento de pruebas o adversidades, es ahí que la confianza en el Señor
debe estar arraigada, cimentada con la plena confianza de la fe que Dios jamás le
abandonará y que siempre estará a su lado para que la Fe en Él sea fortalecida día
a día y pueda vivir el producto de una fe inquebrantable.
Que la fe sea una convicción sólida y permanente en la vida de cada creyente.
Que el enfoque de su vida sea enraizado en Jesucristo, Qué su mirada jamás se
aparte de Él, que su confianza sea plena en Dios y jamás dudar en su corazón de
las promesas de Dios; tenga el ánimo de cultivar una fe inquebrantable

pág. 9
FUNDAMENTOS DE LA FE

Introducción

Las doctrinas básicas de la fe cristiana son las enseñanzas de Jesucristo


registradas en la Biblia. En el libro de Hebreos 6:1-3 dice: “Por tanto, dejando ya
los rudimentos de la doctrina de Cristo, vamos adelante a la perfección; no
echando otra vez el fundamento; del arrepentimiento de obras muertas, y de
la fe en Dios, de la doctrina de bautismos, y de la imposición de manos, y de
la resurrección de los muertos, y del juicio eterno”.

Encontramos dos objetivos espirituales establecidos en este versículo:

 Edificar la vida espiritual en el fundamento correcto. Este fundamento es la


doctrina de Jesucristo.

 Continuar hacia la perfección. La perfección significa madurez espiritual.

Hay dos razones para el fracaso en vivir una vida cristiana victoriosa:

. - La primera razón es que algunos están intentando vivir como cristianos y nunca
han nacido de nuevo. Ellos no entienden las doctrinas básicas de Jesucristo: el
arrepentimiento de obras muertas, la fe hacia Dios, la doctrina de bautismos, la
imposición de manos, la resurrección de los muertos y el juicio eterno. No tienen el
fundamento para comenzar una vida nueva.
. - La segunda razón para el fracaso es no continuar para lograr la madurez
espiritual.

Desarrollo

La Biblia compara la vida de un creyente con la construcción de un edificio: “Porque


nosotros, somos colaboradores de Dios; y vosotros sois labranza de Dios,
edificio de Dios”. 1a Corintios 3:9. Cada creyente está unido en Cristo con otros
cristianos formando la Iglesia. “En el cual vosotros también sois juntamente
edificados, para morada de Dios en el Espíritu”. Efesios 2:22

pág. 10
Siempre que los hombres levantan un edificio ellos deben poner un fundamento
apropiado primero, que sea capaz de resistir el peso de la construcción, como
también pueda soportar los embates de la naturaleza.
Así también el creyente debe tener un fundamento apropiado para poder construir
una buena casa espiritual, que resista los poderes de las tinieblas. Para ello el
fundamento debe ser puesto según el plan del constructor. La Biblia da el plan del
perito constructor, Jesucristo.

El propósito de construir

El propósito de la “construcción” espiritual es proporcionar un lugar, una habitación,


una morada para Dios. Su Espíritu solamente morará en ti cuando tu vida esté
construida en el fundamento correcto. El apóstol Pablo pregunta “¿No sabéis que
sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?.” 1 Corintios
3:16. “Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito
arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire
cómo sobreedifica”. 1a Corintios 3:10

El Fundamento Espiritual

1. Está basado en La Palabra de Dios : “atesorando para sí buen fundamento


para lo por venir, que echen mano de la vida eterna”. 1a Timoteo 6:19

2. Está basado en la rectitud: “Como pasa el torbellino, así el malo no


permanece; Mas el justo permanece para siempre”. Proverbios 10:25

3. Es eterno: “Atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen
mano a la vida eterna”. 1a Timoteo 6:19

4. Descansa en dos principios básicos : “Pero el fundamento de Dios está firme,


teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de
iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo”. 2da Timoteo 2:19

- Creyentes redimidos: El Señor conoce aquellos que son Suyos.

- Viviendo vidas redimidas: Todo aquel que invoca el nombre de Cristo


debe apartarse de la iniquidad.

pág. 11
Jesús: el fundamento

El fundamento de la vida espiritual no es una denominación, no es un credo artificial,


o una ceremonia religiosa. El fundamento es Jesucristo. Muchos profesando ser
creyentes intentan construir grandes estructuras espirituales de la Cristiandad en
sus vidas. Ellos se involucran en el programa de la iglesia y hacen muchas buenas
obras. La apariencia exterior de su edificio espiritual es buena. Pero luego su edificio
espiritual empieza a hundirse y a destruirse. Luego viene la derrota y entran en el
pecado. Esto es porque ellos están intentando construir sobre el fundamento errado.

“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual
es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras
preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta;
porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada
uno cuál sea, el fuego la probará.” 1a Corintios 3:11-13.

Todas las obras llamadas "cristianas" serán probadas por Dios. La estructura de tu
vida espiritual será examinada para determinar si ésta fue construida sobre el
fundamento apropiado. El único fundamento de la vida espiritual que estará en pie
es lo que se construye en Jesucristo.

La doctrina de Jesús

Jesús enfatizó la necesidad de construir sobre un buen fundamento espiritual. Él


ilustró esta verdad por una parábola de dos hombres que construyeron sus casas.

“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre
prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y
soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada
sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé
a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y
vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y
fue grande su ruina. Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de
su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los
escribas”. Mateo 7:24-29

Edificar un fundamento espiritual apropiado es parte de la doctrina (las enseñanzas)


de Jesús. Este pasaje registra que las personas "se admiraban de Su doctrina".
Parte de esa doctrina era la historia que Él contó sobre construir sobre un buen
fundamento.

pág. 12
El fundamento correcto

En Lucas 6:47 encontramos los pasos a seguir para construir un buen fundamento
espiritual:

 “Todo aquel que viene a mí,”


 “Y oye mis palabras,”
 “Y las hace,”

No es suficiente venir a Jesús. También debemos escuchar lo que Él dice. Pero


venir y escuchar no es suficiente. También debemos realizar una acción personal
(obediencia).
Una persona puede venir a Jesús, puede oír lo que Él tiene que decir, pero puede
no responder: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, ¿y no hacéis lo que digo?” Lucas
6:46. Puedes conocer la Palabra y todavía no actuar con base en ella. Jesús no es
verdaderamente Señor de nuestra vida hasta que practiquemos sus enseñanzas.
Un buen fundamento está basado en la Palabra de Dios. El hombre que vino a
Jesús, oyó Su Palabra, y entonces actuó según ella, fue llamado hombre sabio. Este
hombre se aseguró que el fundamento espiritual de Su vida era firme. Él "excavó
profundo” quitando todo que estaba entre él y la Roca, Jesucristo.
La Palabra de Dios debe ser recibida como la autoridad absoluta y el plan para tu
fundamento espiritual… “ninguna profecía de la Escritura es de interpretación
privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los
santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”. 2 Pedro
1:21 “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para
corregir, para instruir en justicia”. 2da Timoteo 3:16
La Biblia contiene la instrucción sobre las doctrinas básicas de Jesús. También tiene
reprobación y corrección para aquellos que no siguen estas enseñanzas.

El fundamento errado

“Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra,
sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la
ruina de aquella casa”. Lucas 6:49

El hombre que construyó sobre un fundamento errado oyó la Palabra de Dios, pero
no tomó una acción personal sobre lo que él oyó. Jesús lo llamo hombre insensato
y fue comparado a un hombre que construyó en la arena, sin un fundamento.

pág. 13
Construyes espiritualmente en la arena cuando:

1. basas tu vida en las tradiciones


2. o en creencias religiosas de los hombres,
3. pensando que puedes hacerte espiritual por las buenas obras,
4. asistes a la iglesia solo por cumplir
5. o por celebrar ceremonias religiosas.

Las tormentas de la vida

La historia contada por Jesús sobre los dos constructores revela otra gran verdad.
Las circunstancias de la vida resultan en muchas crisis personales. Debemos
enfrentar la muerte, enfermedades, y desastres. Incluso los creyentes enfrentarán
esos problemas. En el libro de los Hechos 14:22 advierten que "Es necesario que
a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. " Jesús dijo:
“Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis
aflicción: más confiad, yo he vencido al mundo”. Juan 16:33. Nadie puede
escapar de las tormentas. Las circunstancias tormentosas de la vida están por todas
partes y son experimentadas por todas las personas. Las tormentas son las mismas,
pero lo que difiere es cómo las personas responden a ellas. Si tu vida espiritual no
tiene el fundamento correcto caerás. Así como la casa que se construyó en la arena,
la ruina será grande. Si tu vida está construida sobre el fundamento correcto de
Jesucristo y Su Palabra (la doctrina), la tormenta no podrá removerte. Si no
respondes a la Palabra de Dios, eres como el hombre descrito por el Apóstol
Santiago: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores,
engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra,
pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un
espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego
olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la
libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la
obra, éste será bienaventurado en lo que hace”. Santiago 1:22-25
Recuerda que desde el momento que decides empezar el edificio de tu vida
espiritual sobre el fundamento apropiado, Dios te bendecirá. “Porque nadie puede
poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo”. 1a
Corintios 3:11
“…edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la
principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, …”. Efesios 2:20

pág. 14
ARRAIGADAS EN CRISTO

Es una nueva temporada, necesitamos cosas nuevas, metas y propósitos nuevos.


El lema para este año es “AFIRMA TU FE” y como texto lema tenemos 1 a Corintios
16:13 BDHH “Manténganse despiertos y firmes en la fe. Tengan mucho valor y
firmeza”. Para poder “afirmar nuestra fe” sin duda debemos estar despiertas,
teniendo mucho valor y firmeza, “arraigadas en Cristo” nuestro Dios y Señor de
nuestras vidas.
La palabra arraigar significa: Establecerse de manera permanente en un lugar,
vinculándose a personas y cosas. Entonces estar “arraigadas en Cristo”, significa:
Establecerse de manera permanente en Cristo. Y para establecerse de manera
permanente, debemos conocer a Cristo.
Una mujer que siguió a su amada suegra, pudo conocer a Dios y descubrir de
primera mano, Su naturaleza generosa, dado que le proveyó un marido, un hijo, y
un hogar al que podía considerarlo propio. Se arraigó: se estableció de manera
permanente en el pueblo de su suegra y conoció al Dios Único. Rut 1:16-17 RV1960
“Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a
dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu
pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. 17 - Donde tú murieres, moriré yo, y
allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que solo la muerte
hará separación entre nosotras dos”.
En el Antiguo Testamento encontramos a Rut, un libro completo dedicado a la vida
de esta mujer y más importante aún, en el Nuevo Testamento la incluye en la
genealogía de Jesucristo. Pidamos al Espíritu Santo que nos ayude a ver como
ejemplo la historia de Rut, ya que ella escogió lo mejor; ¿nos cuesta verdad? Que
podamos hoy escoger estar “Arraigadas en Cristo”.
La Palabra de Dios nos dice que, en el tiempo de los jueces, hubo hambre en la
tierra, entonces Elimelec, su mujer Noemí y sus hijos se fueron de Belén de Judá
para morar en los campos de Moab. (Rut 1:1-2). Los hijos de Elimelec, tomaron
esposas en Moab, haciendo esto, desobedecieron la ley de Dios que prohibía tomar
esposos de los pueblos paganos, Deuteronomio 7:3 “Y no emparentarás con
ellas; no darás tu hija a su hijo, ni tomarás a su hija para tu hijo”. El hijo mayor
de ellos, Mahlón, se casó con Rut. No podemos saber cuánta influencia tuvo la
familia judía sobre la joven Rut. Pero a través de su historia, veremos algunos
indicios. En Rut 1:4 dice: “los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el
nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez
años”.

pág. 15
Los hijos de Noemí tomaron esposas moabitas; Rut y Orfa vivieron con esta familia
judía, pudieron darse cuenta cómo eran en lo cotidiano, y amar al Dios único, que
sin duda fue la base para escoger cada una lo que quería.
¡Así mismo, nosotras podemos conocer al Dios Único y verdadero, para escoger
seguirlo, amarlo y arraigarnos en Él!

1. La desgracia golpea a la familia.


En Rut 1:3-5 “Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos
hijos, 4 - los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el nombre de una era
Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años. 5 - Y murieron
también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer desamparada de
sus dos hijos y de su marido”.
Noemí y sus nueras, quedaron viudas y sin medios económicos para mantenerse.
Se convirtieron en pobres, condición normal para las viudas de aquella époc a. Las
tres viudas se preparaban para salir de Moab, para regresar a Belén de Judá,
cuando llego la hora de partir, Orfa regreso a su familia, en cambio Rut decidió
permanecer con Noemí. Si Rut, se hubiera amargado o hubiera escogido quedarse
en Moab, quizás nadie le habría reprochado, pero ella decidió quedarse con Noemí
y estar donde ella estuviera. ¡Qué tremenda influencia fue Noemí, para la joven
Rut!
¿Estamos siendo de influencia para las demás, como lo hizo Noemí? Debemos ser
mujeres que amen a Dios y que enseñen a las más jóvenes como deben conducirs e
en la vida. En Tito 2:3-5 dice: “Las ancianas asimismo sean reverentes en su
porte; no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien; 4 - que
enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, 5 - a ser
prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos,
para que la palabra de Dios no sea blasfemada”. La desgracia muchas veces
golpea nuestras vidas, ¿cómo reaccionamos? Quizás amargándonos o
entristeciéndonos, quedamos vulnerables, pero es importante que entendamos que
aun en la desgracia, en los problemas o dificultades, Dios tiene el control de todas
las cosas.

2. Escoge al Dios Verdadero


Otra decisión que hizo Rut, fue servir al Dios verdadero, ella tuvo un pasado pagano,
pero decidió adorar al Dios único. Rut dio evidencias de su fe en Dios y tomo la firme
decisión de seguir al Señor e identificarse con el pueblo de su suegra.

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En Rut 1:16 dice: “Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de
ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres,
viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”. Aquí podríamos
preguntarnos: ¿He tomado la decisión correcta de servir al Dios único? ¿Esta
decisión la conocen los que me rodean? Es tiempo de tomar la decisión de seguir
a Cristo, estar arraigadas en Él. En Efesios 3:17-19 “para que habite Cristo por la
fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, 18 -
seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la
anchura, la longitud, la profundidad y la altura, 19 y de conocer el amor de
Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la
plenitud de Dios”.

3. Nos amparamos en Dios.


Es difícil confiar en nosotras mismas para tomar la decisión correcta. Debemos
saber que existe un Dios Verdadero y podemos conocerlo personalmente, así
podremos estar seguras de que tomaremos la decisión correcta.
¿Quién es el Dios único y verdadero?
Moisés tuvo que convencer a los israelitas, que era Dios el que lo había enviado.
Pero Moisés tuvo que preguntarle a Dios, lo que debía decirle a la gente para
convencerlos. Y Dios le responde, en Éxodo 3:14 “Y respondió Dios a Moisés: YO
SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a
vosotros”. Este pasaje nos enseña que Dios existe por sí mismo, nadie lo creo, al
contrario, ¡es El Creador! No depende de nadie para poder existir. Dice: “YO SOY
EL QUE SOY” Él es Dios porque es Dios. Esto nos tiene que producir una confianza
plena en él; nos amparamos en Dios, por lo que Él es. Él es Él Dios único y
verdadero. “Afirma tu fe”, en Él “YO SOY”

4. Dios da instrucciones
Cuando las viudas volvieron a Belén, no tenían sustento, sin embargo, en el Antiguo
Testamento, Dios había provisto el medio en el cual las viudas tuvieran alimento. En
Deuteronomio 24:19 Dios da instrucciones, “Cuando siegues tu mies en tu
campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será
para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová
tu Dios en toda obra de tus manos”. Rut conocía esta ley, seguramente Noemí
se la había enseñado, así que le pide a su suegra que le dejara ir a recoger el grano
que caía detrás de los segadores, Noemí la dejo ir y fue al campo de Booz familiar
de Elimelec.

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En Rut 2:5-6, 8, 10-12 leemos: “5 - Y Booz dijo a su criado el mayordomo de los
segadores: ¿De quién es esta joven? 6 - Y el criado, mayordomo de los
segadores, respondió y dijo: Es la joven moabita que volvió con Noemí de los
campos de Moab; 8 - Entonces Booz dijo a Rut: Oye, hija mía, no vayas a
espigar a otro campo, ni pases de aquí; y aquí estarás junto a mis criadas. 10
- Ella entonces bajando su rostro se inclinó a tierra, y le dijo: ¿Por qué he
hallado gracia en tus ojos para que me reconozcas, siendo yo extranjera? 11
- Y respondiendo Booz, le dijo: He sabido todo lo que has hecho con tu suegra
después de la muerte de tu marido, y que dejando a tu padre y a tu madre y la
tierra donde naciste, has venido a un pueblo que no conociste antes. 12 -
Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de
Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte”. Dios no
desamparó a Rut, al contrario, siendo extranjera en Belén, halló gracia y
reconocimiento. Cuando estás dispuesta a seguir las instrucciones de Dios, todo es
perfecto, aunque pareciera que todo está en contra, Dios tiene todo bajo control.
Afirma tu fe, Dios da instrucciones para estar “Arraigadas en Cristo”.

5. Dios da la provisión
Dios da la provisión para Rut y Noemí, guiando a Rut al campo de un pariente de
Elimelec. Rut muestra su humildad al inclinarse ante Booz. Rut 2:10 “Ella entonces
bajando su rostro se inclinó a tierra, y le dijo: ¿Por qué he hallado gracia en
tus ojos para que me reconozcas, siendo yo extranjera?”. Él la reconoció y la
alabó por su lealtad hacia Noemí; Rut 2:11-12 “Y respondiendo Booz, le dijo: He
sabido todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu
marido, y que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra donde naciste, has
venido a un pueblo que no conociste antes. 12 - Jehová recompense tu obra,
y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas
alas has venido a refugiarte”. Rut debe haber estado muy emocionada con la
reacción de Booz, ya que le dijo que comiera con sus criadas y dejó comida para
que le llevara a Noemí. Después les dijo a sus criados que dejaran caer grano
adicional para que lo recogiera sin ser avergonzada. Noemí estaba asombrada con
la reacción de aquel hombre y le preguntó el nombre del hombre que había sido tan
amable. Rut le dijo a su suegra que era Booz y Noemí se sintió animada al ver la
mano de Dios bendiciendo sus vidas; porque era su pariente aquel varón.
Hermanas como no estar arraigadas en Cristo, si Él es nuestro sustento, Él sabe
todas nuestras necesidades, por más secreta que sea, Él las conoce, la provisión
del Señor es perfecta y está como un milagro en nuestras vidas, ¡a la hora que la
necesitamos!

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6. Dios tiene el futuro en sus manos
Noemí le explicó con detalles y con sabiduría los pasos que debía hacer Rut para
tener un esposo. En Jeremías 29:11 dice: “Porque yo sé los pensamientos que
tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal,
para daros el fin que esperáis”. Rut siguió los consejos de su suegra, fue una
decisión acertada. La historia coloca a Rut en el momento justo para que Booz
pudiera ser su redentor.
¿Será que fue la historia? NO, la verdad, fue Dios, ¡porque Él tiene el futuro en
sus manos! A pesar que Rut siguió el consejo de su suegra, surgía un problema,
Booz no era el primero en la lista para ser el redentor de Rut. La Biblia nos dice que
Booz fue a ver al pariente cercano que le correspondía hacerlo y le explic ó la
situación. El pariente no estaba en condiciones de redimir los bienes de Elimelec y
sus hijos, por lo tanto, cedió ante los ancianos el derecho de redimirlas a Booz..Dios
bendijo el matrimonio de Rut y Booz dándoles un hijo que se llamó Obed. En Mateo
1:5 “Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed
a Isaí”.
¡Qué honor le fue concedido a Rut, la moabita, ser contada en la genealogía
del Mesías! Ella supo escoger acertadamente, Arraigarse en el Dios Único.

Conclusión: Estar arraigadas en Cristo es una decisión personal, ¿Podrás tomar


la decisión correcta, así como lo hizo Rut? Hermana es necesario que tomes la
decisión correcta, que tomemos la decisión correcta, que es seguir a Cristo, servirle
y amarle, porque él nos ama. 1a Juan 4:19 “Nosotros le amamos a él, porque él nos
amó primero”. El pariente redentor fue instaurado por Dios y aún sigue vigente.
Jesucristo nos redimió pagando el precio de nuestro pecado. Romanos 6:23
“Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en
Cristo Jesús Señor nuestro”. Cuando tomamos la decisión de tener una relación
personal con el Dios Único, todas las otras decisiones de la vida, pueden ser
contestadas por medio de la oración, buscando su consejo a través de su Palabra
y también a través de personas como Noemí que Dios pone a en nuestro camino
para darnos sabios consejos. Salmo 119:105 “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y
lumbrera a mi camino”.
Que todo este estudio nos lleve a “Afirmar Nuestra Fe” para estar “Arraigadas en
Cristo”. 1a Corintios 16:13 BDHH “Manténganse despiertos y firmes en la fe. Tengan
mucho valor y firmeza”.

¡QUÉ NUESTRO DIOS, BENDIGA SUS VIDAS!

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Enfocadas en el propósito
“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, …”. Hebreos 12:2

Dentro de nuestra vida como cristianas tenemos períodos en los que es fácil
permanecer enfocadas en lo eterno; pero también vienen otros periodos donde
perdemos de vista lo espiritual y se presentan opciones donde nuestra atención se
enfoca en las circunstancias adversas, el temor, la duda, el dolor, etc., pero siempre
la opción correcta debe ser Dios y su propósito para nuestras vidas.

Enfocarse es establecer nuestra


atención en que lo que realmente
es importante. Si estamos
enfocadas en Cristo, debemos
centrarnos en él y en su palabra.
“Cuando Cristo tiene nuestra
atención; experimentamos paz y
gozo, y podemos impactar al
mundo de una manera positiva”.

El desenfoque produce:

- Desobediencia a Dios y a su palabra


- Paraliza tus bendiciones
- Hace que mires las circunstancias y no el resultado

En nuestro mundo tan acelerado y demandante es fácil quedar atrapada en el


ajetreo diario, distraerse y perder de vista nuestro verdadero propósito en la vida.
El sistema en el que vivimos está diseñado para socavar los cimientos de nuestra
fe, solamente enfocadas en Dios, en su propósito podremos permanecer firmes.
Si logramos enfocar nuestra mirada en Él, podemos tener la seguridad que, aunque
todo a nuestro alrededor esté adverso, tenemos la promesa del Señor que siempre
nos ayudará. “El Señor es mi fuerza y mi escudo; mi corazón en él confía, de
él recibo ayuda”. Salmo 28:7a

pág. 20
Cuando tienes enfoque tienes dirección ¡NO TE DISTRAIGAS! El enemigo de
nuestra fe es especialista en enviar distracciones para desenfocarnos del propósito
donde debe estar puesta nuestra confianza.
Distracción: Una distracción es cualquier cosa que evita que nos movamos en
dirección a nuestra meta, llamado o propósito en nuestra vida. Puede presentarse
como una persona, cosa o un lugar.
Pedro se distrajo, se desenfocó, dejó de ver a Jesús y puso su mirada, su atención
en el viento y a raíz de ello empezó a hundirse. “Pero al ver el fuerte viento, tuvo
miedo, y comenzó a hundirse”. Mateo 14:30
Nunca lograremos el propósito que Dios tiene para nuestras vidas si estamos
distraídas. Por lo tanto, amadas, a fin de mantener firme nuestra fe en medio de las
tormentas, mantengamos los ojos en el poder de Cristo y no en nuestras
incapacidades.

Consecuencias de las distracciones:

- Nos hacen perder el enfoque


- Retrasan nuestro proceso
- Nos detienen a tomar decisiones
- No nos dejan comprometernos
- No permiten que cumplamos nuestro llamado
- Tu fe es cauterizada por la incredulidad

Qué importante es aprender que a pesar de los retos que pueda haber a nuestro
alrededor si somos capaces de estar enfocadas en Dios, podemos prevalecer.

Persevera en mantener tu mirada puesta en Jesús


Hebreos 12:1-2 “Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan
grande nube de testigos, despojémonos de todo peso, y del pecado que nos
asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos
los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual, por el gozo puesto
delante de él sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza, y se sentó a la
diestra del trono de Dios”.

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El Señor nos dice: “Corramos con paciencia la carrera que tenemos por
delante”. Ésta es una carrera de fe y resistencia; la palabra paciencia aquí se
traduce del griego Jupomone, que además significa perseverancia, resistencia.
Luego el Espíritu Santo nos dice en el versículo dos cómo podemos correr con
perseverancia y resistencia: “puestos los ojos en Jesús”. Entonces podemos
concluir que el poder de la perseverancia o de la inconstancia está en lo que
miramos. Amada “tu visión de la vida es conforme a tu visión en Cristo”.
El enemigo de nuestras almas procura distraernos para desenfocarnos y que nos
concentremos más en los problemas que en el poder de Cristo para solucionarlos.
Mirar a Jesús nos inspira, nos fortalece, nos da seguridad y confianza. Nos recuerda
que, así como el venció también nosotras podemos vencer porque él vive en cada
una de nosotras. ¡Gloria a Dios!
“Al vivir una vida enfocada estamos viviendo en el propósito de Dios por el cual
fuimos creadas para reflejar la belleza y las maravillas de su camino, para glorificarle
y adorarle eternamente y para siempre”. Isaías 43:7

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová,


pensamientos de paz y no de mal, para daros el fin que esperáis”.
Jeremías 29:11

No pierdas el enfoque, mantén tu mirada puesta en Jesús


¡EL PROPÓSITO TE DA FIRMEZA!

pág. 22
MANTENTE ALERTA
“Manténganse siempre en estado de alerta, pero confiados en Cristo…” 1a Corintios 16:13

“Pablo nos dice algo muy cierto, debemos estar en estado de alerta, permaneced
constantemente en vela porque el enemigo no duerme, está presto para
derrotarnos; siempre y cuando usted y yo se lo permitamos.
1 Pedro 5:8 dice: “Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”.
Sobrio: Implica estar alerta mentalmente y auto control (dominio propio). La falta de
dominio propio refleja nuestra baja capacidad de tomar decisiones que nos
convengan y no nos destruyan. Los que se mantienen alertas son capaces de
detectar al enemigo.
Amadas nada nos puede devorar si caminamos junto al Espíritu Santo, quien nos
preserva impartiendo en nosotros su amor, su poder y su dominio propio.
Alerta: Vigilante y atento.
Permanecer alerta significa
permanecer completamente
despierto.
Estar alerta o despiertos
implica no dormitar o
permanecer en el letargo, y
estar con la mente y los
sentidos bien agudizados. No
acomodarnos al estilo de vida
en que se maneja nuestra
sociedad, este mundo.
Vigilar: Proviene de la
traducción de una de las dos
palabras griegas: (gregoreuo y
agrupneo), que tienen
significados similares:
permanecer despiertos, estar
alertas, tener cuidado, estar en
vela, estar en guardia,
consciente. Debemos estar
alertas o estar en guardia.
Vigilar nuestra vida y comprobar que todavía nos encontramos en la fe verdadera.
Es de suma importancia entender que el enemigo de nuestras almas quiere
destruirnos, por lo tanto, mantente despierta y alerta ante cualquier ataque.

pág. 23
Pablo nos exhorta a estar despiertas para saber o entender lo que creemos, estar
conscientes, lúcidas en el conocimiento de las escrituras, debemos tener un juicio
crítico (critico de análisis, de examinación) contra aquella enseñanza o predicación
que escuchamos, no sea cosa que nos engañen.
No debemos bajar la guardia y comenzar a aceptar otro evangelio, donde “Cristo no
es central, donde la cruz no es central, donde la renuncia al pecado no es central,
donde la santidad no es central, donde la adoración a Dios como estilo de vida no
es central, sino que lo central pasa a ser uno mismo”.

El llamado es a velar y esto implica estar:


- Siempre alertas y atentas a las influencias negativas del mundo y del enemigo.
- En constante oración, pidiendo la guía y la protección de Dios en todo momento.
1 Pedro 5:8 (NBV) nos dice: “Tengan cuidado y estén siempre alertas, pues su
enemigo, el diablo, anda como león rugiente buscando a quien devorar”. Este
versículo nos recuerda la importancia de estar alerta y vigilantes en nuestra vida
cristiana. Como hijas de Dios no podemos descuidar nuestra vida devocional,
nuestra comunión con el Señor, la lectura de su palabra, el servir en un ministerio
porque eso contribuye a mantenernos firmes en la fe.
Amadas hermanas la actitud de velar (estar despiertas), no es una sugerencia para
el creyente, sino una orden directa de parte de Dios. Debemos. permanecer
constantemente en vela, ahuyentando de nosotras la somnolencia espiritual, porque
nuestro adversario no duerme. ¡Manténganse alertas y no bajen la guardia!
“No permitamos que nuestro corazón se llene de disipación”, seamos de espíritu
sobrio, dejando las cosas superfluas de este mundo, velando en oración en todo
tiempo, afirmando nuestra confianza en el Señor, resistiendo con fe las artimañas
del enemigo de nuestras almas, empleando toda la armadura de Dios, descrita en
Efesios 6:10-18

“Sobre toto, tomad el escudo de la fe; con el que podáis apagar todos
los dardos de fuego del maligno”. Efesios 6:16

pág. 24
PERMANEZCAN FIRMES EN LA FE
“Estén alerta, permanezcan firmes en la fe…”
1a Corintios 16:13 NTV

Dios nunca nos pedirá hacer algo que no seamos capaces de lograr. Al analizar,
“Estad firmes en la fe”, nos damos cuenta que en este consejo se observan dos
componentes: “Estad firmes” y “en la fe”.

Las invito a reflexionar por medio de la palabra en cada una de ellos para tomar las
enseñanzas y aplicarlas en nuestras vidas.

Estad firmes, el diccionario de la RAE


define la palabra firme como: estable,
fuerte, que no se mueve ni vacila.
Mientras que la palabra usada por Pablo
para firme en el original “hedraíos”, que
significa: bien establecido y firmemente
cimentado.
Mantenerse firme es un término militar que
significa: “mantener su posición”. No debe
haber retirada.
La palabra griega para esto es “Steko” y
nos recuerda a clavar una estaca en el
suelo.
Firme es estar completamente fijo en algo, no estar sujeto a cambios, ser de
creencias y de resolución sólidas, ser leal y fiel. Igualmente equivale a no ceder y a
ser incapaz de moverse ni desviarse, ser inmutable.
El permanecer firmes e inmutables en la fe requiere que el Evangelio de Jesucristo
penetre el corazón y el alma, una vida que se somete firmemente al señorío de
Jesucristo lo que significa que se convierta no solo en una de las muchas influencias
en la vida de una persona, sino en la orientación determinante de su vida y su
carácter. Tenemos que estar firmemente adheridas a la verdadera doctrina del
Evangelio, ella nos asegura que estamos edificando nuestra vida cristiana sobre la
base sólida de la palabra de Dios, nos permite discernir entre la verdad y el error, y
nos capacita para dar respuestas a aquellos que cuestionan nuestras creencias.

pág. 25
Hoy estamos viendo cómo muchos no están soportando la sana doctrina y se están
yendo tras enseñanzas que distan de la verdad del Evangelio; han elegido las
enseñanzas que apelan a las emociones, que estimulan el sentido de bienestar y
autosuficiencia, dejando de lado la gloriosa verdad de la salvación de Jesucristo.
Amadas tenemos que tener cuidado con aquellas personas que predican una
doctrina diferente, extraña, no conforme a lo que enseña la palabra de Dios
(Romanos 16:17), (Hebreos 13:9). Tenemos que poner nuestra mirada en el Señor
y no en los hombres (Hebreos 12:1-2).

En la fe: Este componente no puede faltar en nuestras vidas. “Firmes en la fe”, es


decir en nuestra comunión con Dios, en nuestra confianza en él, aprendiendo a
depender de él en todo lo que hagamos.

La firmeza de nuestra fe depende de dos factores:


- De nuestra raíz (arraigados). La raíz es lo que hace que una planta tenga
estabilidad, que tenga alimento, que esté nutrida y fuerte. Pero como
sabemos la raíz es la parte de la planta que no se ve pues está dentro de la
tierra
.
Así es nuestra vida cristiana, la estabilidad, la fortaleza y la solidez de nuestra
espiritualidad no está basada solamente en lo que las personas ven sino en
lo que no ven, en nuestra comunión íntima y personal con nuestro Dios
(Mateo 6:6).

Los frutos y las bendiciones que las personas ven en nuestras vidas son el
resultado de estar arraigados en Cristo, él es la buena tierra que nos hace
fructificar.

- De nuestro fundamento (sobreedificados). La palabra sobreedificar nos


habla de construir encima de algo, y los verdaderos hijos de Dios edifican
sobre el verdadero fundamento que es Cristo Jesús, eso le da estabilidad y
firmeza a nuestra vida (Mateo 7:25). No hay mejor fundamento para nuestra
vida espiritual que Cristo, en él tiene que estar fundada y sobreedificada
nuestra fe (Isaías 28:16).

La única piedra que puede darnos un cimiento verdaderamente firme y


estable es Jesús. Mientras todo se sacude, la fe debe permanecer sólida e
inconmovible. Recuerde siempre que Jesucristo es nuestro apoyo en tiempos
de tormenta y la esperanza en medio de la adversidad.

pág. 26
Hermanas caminemos de la mano de nuestro Dios y con su ayuda podremos
edificar hogares que sean fortalezas de rectitud “La mujer sabia edifica su casa”.
Proverbios 14:1a
Permanezcamos firmes en nuestras creencias, jamás olvidemos que estamos
estableciendo un fundamento sólido para nuestra familia sobre la roca que es
Jesucristo nuestro Redentor
En este tiempo hay muchos pies que podemos afirmar, manos que podemos
estrechar, mentes que podemos alentar, corazones que podemos animar y almas
que podemos salvar. Somos nosotras las que tenemos que anunciar que hay
esperanza de salvación; Siempre mantenernos firmes en su palabra y con la
seguridad puesta en aquel que es invariable y sigue siendo Dios soberano.
Dios necesita mujeres de valor, que se pongan en pie frente a una cultura donde lo
bueno se hace ver malo y lo malo bueno. Si tenemos una vida firme, ser emos
buenos ejemplos para nuestros hijos y podremos ayudarlos a crecer en la fe.

No olvidemos que debemos iNflueNciar positivameNte a


otros coN Nuestras palabras y ejemplo.

Mantenerse firme en el Señor es una acción de decisión. Mantenerse firme no es


retirarse. Cuando Pablo nos dice: “Estad firmes en la fe”, nos está diciendo:
“Demuestren tenacidad, sean intransigentes y decididas”.

¡Afirma tu fe en Jesús!

pág. 27
¡SEAN FUERTES Y VALIENTES!
“Así que, sean fuertes y valientes, ustedes los que ponen su esperanza en el Señor”.
Salmo 31:24

Estas mismas palabras fueron dadas a Josué “sé fuerte y valiente”. Dios le
asegura a Josué que podía ser “fuerte y valiente” ante las pruebas y los problemas
por muy difíciles o insuperables que parecieran; Si él obedecía y hacía conforme a
toda la ley, tenía la garantía de que el Señor estaría con él y lo ayudaría en todo.
Dios nos llama a fortalecernos: La palabra griega traducida como “Fortaleceos
en el Señor”, se puede entender mejor como “Sé fortalecido”, Sé fuerte.

1.- “Sé fuerte” El verbo nos recuerda el “esfuérzate”, que tantas veces aparece en
Josué 1: 1-18, como si dijese: “muestra que eres fuerte para mantenerte firme”
recordándole siempre que nuestra fuerza viene del Señor.
Pablo en Efesios 6:10 exhorta a los cristianos a tomar fuerzas del Señor “Por lo
demás hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza”.
En 2da Timoteo 2:1, el apóstol aconseja a su discípulo Timoteo a esforzarse en la
gracia que es en Cristo Jesús.
Amadas lo que nos hace fuerte es su gracia. El ser fuerte implica que nos apoyamos
en nuestro Dios para recibir fortaleza porque nuestras fuerzas son limitadas. Esta
fortaleza es algo que viene cuando estamos “en el Señor”, es solo cuando estamos
en unión con Cristo que podemos ser fortalecidas por Él.

¿Por qué debemos ser fortalecidas?

- Porque sin la fuerza del Señor somos débiles


- Porque la vida cristiana es una constante lucha
- Porque el Señor es la fuente de toda fortaleza

2.- “Sé Valiente” es jamás renunciar aun cuando la situación sea intimidante;
Valiente para que cumpla la misión que se le ha encomendado. La Valentía no es
la ausencia de temor, sino una respuesta ante el miedo. Puede ser definida como la
actitud de la mente y el corazón que nos permite afrontar miedos, peligros,
dificultades, obstáculos y los desafíos de la vida sin temor, pero firmes en Dios.

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En la biblia, una de las palabras hebreas traducidas como valentía significa ser
fuerte. Somos valientes cuando recordamos todas las promesas de Dios y seguimos
adelante en la dirección que Él nos lleva (Filipenses 3:14 “Prosigo a la meta, al
premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”).
Elegir obedecer a Cristo en todo, sin importar el costo personal, es el acto supremo
de valentía (Lucas 9:23 “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí,
niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”).
El buen coraje siempre depende del poder sobrenatural de Dios para fortalecer y
motivar a las mujeres cristianas a ser valientes como hijas de Dios (Salmo 138:3
“En el día que invoqué, me respondiste; me hiciste valiente con fortaleza en
mi alma”).

Situaciones específicas que requieren valentía:

- Cuando esperamos en él (Salmo 27:14).


- Cuando enfrentamos peligros inminentes (Mateo 14:27).
- Cuando nos rodea la incertidumbre (Juan 16:33).
- Cuando consideramos la fragilidad humana y la muerte (2 da Corintios 5:6-8).
- Cuando una tarea nos abruma (Josué 1:6, 7-9).

Queridas hermanas a todas nos sobrevienen momentos complejos, de los cuales


hay ocasiones en que no sabemos cómo salir de ellos porque pensamos que no
tenemos la suficiente fuerza para enfrentarlos. Dios te dice hoy: “Te basta mi
gracia, mi mayor fuerza se manifiesta en la debilidad”. 2da Corintios 12:9
La vida puede estar llena de desafíos, dolores, sufrimientos y decisiones difíciles,
pero aun en medio de esas dificultades, el Señor nos pide que seamos fuertes y
valientes. Necesitamos estas dos características para no atemorizarnos y
retroceder. No debemos rendirnos porque la esperanza puesta en Él es firme y esa
esperanza nos permite perseverar a pesar de la oposición o la adversidad.

¡Esfuérzate y sé valiente! Cristo viene pronto “Aférrate a lo que tienes, para que
nadie te quite la corona”. Apocalipsis 3:11

pág. 29
En el Salmo 46 podemos descubrir algunas maneras de hallar fortaleza (fuerza y
valor) para nuestras vidas:

- 1-. Dejar que Dios sea tu fortaleza (Salmo 46:1)


- 2-. No temer por la magnitud de los problemas (Salmo 46 2-6)
- 3-. Confiar en que Dios está contigo (Salmo 46:7)
- 4-. Recordar lo que Dios ha hecho por ti (Salmo 46:8-9)
- 5-. Nunca luchar con nuestras propias fuerzas (Salmo 46:10)

Conclusión: La Biblia nos proporciona principios y enseñanzas que pueden


ayudarnos a mantenernos fuertes en nuestra fe, no sólo siendo oidoras sino también
hacedoras de ella, buscando la presencia del Señor a través de la lectura de su
palabra y por medio de la oración.
Es importante acompañarnos de mujeres cristianas, temerosas de Dios, mujeres
valientes y esforzadas, quienes pueden darnos aliento e interceder con sus
oraciones ante el Padre por nosotras para que podamos estar firmes y no desmayar.
Es bueno también buscar consejo en nuestros pastores, a quienes podamos abrirles
nuestro corazón y expresarles lo que estamos viviendo. No debemos caminar solas,
o creer que podemos hacer todo con nuestras propias fuerzas. ¡Necesitamos la
fortaleza de nuestro Dios!
En los momentos de dificultad, de dolor, de incertidumbre, es la confianza en sus
promesas las que nos levantan. La fe inquebrantable en nuestras convicciones son
las que nos sostienen especialmente ante la adversidad. El Señor usará las
circunstancias adversas para afirmar nuestra fe.

TESTIMONIO: *Cuando diagnosticaron de cáncer a mi mamá, recibimos la noticia


como un balde de agua fría, lloramos juntas; fue justo antes de año nuevo, lo que
era yo, no tenía ganas de celebrar nada, me sentía molesta porque otros festejaban
y nosotras no teníamos nada que celebrar, todo lo contrario, teníamos un
diagnóstico lapidario, nada esperanzador.
Fue un año difícil con muchos exámenes; Mi mamita frágil, sin fuerzas, sin ganas
de hacer nada. Tuvimos que viajar a distintas ciudades, dejando a mis hijos solos
muchas veces. No fue nada fácil, me sentía cansada, débil y sin ganas de seguir;
No podía responder a mis deberes como creyente y mucho menos con mis
responsables en el ministerio. En el proceso que vivimos no nos damos cuenta que
no son nuestras fuerzas las que nos sostienen, sino que es el poder de Dios
esperando que lo dejemos actuar en nuestras vidas. ¡Gloria a Dios! cuando lo
entendemos.

pág. 30
Agradezco a Dios, a las oraciones de amigas, hermanas y especialmente a mis
pastores que nunca me dejaron sola, quienes me acompañaron, recordándome a
través de la palabra, maravillosas promesas, que las abracé fuertemente, pudiendo
decir con total convicción: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”,
llenándome de fuerza y valor para seguir adelante. ¡Dios es nuestro amparo,
nuestra fortaleza! ¡Gloria a nuestro Dios!
El salmista David podía expresar “Aunque ande en valle de sombra de muerte,
no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me
infundirán aliento”.
Dios nunca nos abandona, siempre está a nuestro lado y nos dice:” No temas, yo
estoy contigo”.
Mi mamita tuve que realizarse muchos exámenes, hacerse una operación y
posteriormente radioterapias y en cada uno de esos procesos la vi bendecir al
médico, a las enfermeras, a los tecnólogos diciéndoles a ellos que “era cristiana…
que el Señor era bueno y que haría un milagro en su vida” y ¡Aleluya! Dios así lo
hizo.
Qué importante es mantenernos firmes, comprender los tiempos, buscar el consuelo
y aliento en su palabra y saber que, en nuestras luchas, momentos difíciles, malos
diagnósticos, no estamos solas. El Señor siempre está con nosotras,
ayudándonos a “mantenernos fuertes y valientes”.

“Fortalécete en el Señor, sé fuerte y valiente hasta que él venga”. Amén

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“AFIRMA TU FE”
“Manténganse despiertos y firmes en la fe. Tengan mucho valor y firmeza”.
1 corintios 16:13

“Como mantener la fe en medio de las crisis”

Isaías 58:11, Isaías 43:1-3, Salmo 23


Canción: “No me soltarás” Interprete – Rojo

¿Qué entendemos por una crisis?


Crisis es un cambio negativo, una situación complicada, difícil e inestable durante
un proceso.
Una situación de crisis puede referirse a todos los ámbitos como, por ejemplo: crisis
económica, crisis política, crisis existenciales del ser humano, crisis energéticas del
medioambiente o crisis social, pero que siempre permitirá con la ayuda de Dios
Padre, Jesús, el Espíritu Santo, la Palabra, la alabanza y la oración, un crecimiento
para un fin mayor Jeremías 29:11 Para ese fin mayor en necesaria la fe.

¿Cómo reconocer que se avecina una crisis? aquí, algunos síntomas:


 Sensación de peligro o fatalidad inminente: La persona puede sentir que algo
terrible está a punto de suceder.
 Miedo a perder el control o a la muerte: Se experimenta un temor intenso y
desproporcionado.
 Taquicardia y palpitaciones: El corazón late rápidamente y de forma irregular.
 Temblores o sacudidas: Puede haber temblores en las extremidades.
 Falta de aliento u opresión en la garganta: La respiración se vuelve
dificultosa.
 Sudoración excesiva: Las manos pueden estar húmedas.
 Entumecimiento en las manos: Sensación de hormigueo o adormecimiento.
 Dolor en el pecho: A veces, se experimenta dolor o presión en el pecho.

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Desde una perspectiva bíblica, podemos encontrar muchos relatos que nos dan
consejos prácticos para sobre llevar las crisis cimentadas en la fe; fe que es la
seguridad de que Dios tiene todo bajo control, fe es la plataforma firme inamovible
en nuestra existencia, aunque todo cambie.
Si bien es muy recomendable la asistencia de un especialista en esa área, no
debemos olvidar la eficacia de las escrituras. Hebreos 4:12 nos dice: “Porque la
palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos.
Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y
es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.” (NBLA)
La palabra de Dios no está muerta, no es solo tinta sobre papel. Cuando aplicamos
sus principios y enseñanzas, podemos experimentar una transformación real,
duradera y sanadora.
Enfrentar las crisis desde una perspectiva bíblica, es fundamental para encontrar
fortaleza y esperanza en tiempos difíciles. La Biblia ofrece sabiduría y consuelo para
afrontar las tormentas de la vida.
Una enseñanza bíblica que me gusta mucho y que ha sido un aliciente, un bálsamo
en tiempos difíciles y muy buena consejera para compartir con personas viviendo
en crisis, la encuentro en el libro de Hechos cap. 27. Te invito a leer todo el capítulo.
(Aquí dejo unos consejos extraídos de un bosquejo que hace un tiempo leí).

¿De qué nos habla este capítulo?

 Pablo es enviado a Roma

 La tempestad en el mar

 El naufragio

Algunos consejos que esta historia nos entrega para mantener la fe en


tiempos de crisis:

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No te dejes llevar a por la corriente: En momentos de crisis, es común
sentirnos desorientadas y perdidas, así como los marineros a bordo del barco
donde llevaban a Pablo, que quedaron atrapados por la tempestad y se
dejaron llevar a la deriva, debemos aferrarnos a nuestra fe. Mantén firme la
esperanza y confía en el Dios fiel que ha hecho promesas para sacarte de la
crisis. Hechos 27:15
La crisis hace que perdamos la dirección, nos llevan a la deriva, se pierde de
vista la meta y se olvida a donde nos dirigimos. Los marineros no manejaban
herramientas como para ser guiados, las estrellas apenas se distinguían por
la tempestad, estaban en completa oscuridad. ¿Qué se podrá hacer
entonces?

1- Desanimarte y dejarte llevar por las circunstancias o tempestad


2- Hacer lo opuesto: Te aferras con fuerzas a la fe.
Hebreos 10: 23, 35 y 36 “Mantengamos firme la esperanza que
profesamos, porque fiel es el que hizo la promesa. Así que no abandonen su
confianza, la cual ha de ser grandemente recompensada. Ustedes necesitan
perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios,
reciban lo que él ha prometido”. (NVI)
Dios es fiel, ¿te ha fallado alguna vez? No, y tampoco lo hará hoy.
Leamos lo que nos dice Hechos 27: 22, 23, 24a - “Pero ahora os exhorto
a tener buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros,
sino solamente de la nave. 23 porque esta noche ha estado conmigo el ángel
del Dios de quien soy y a quien sirvo, 24 diciendo: Pablo, no temas”; por lo
tanto, no des nunca lugar a la duda, Dios te sacará de la crisis.

No te deshagas de lo importante: Hechos 27:19. Cuando enfrentamos


dificultades, la tentación es deshacernos de lo valioso.
Los marineros arrojaron al mar la carga preciada, los aparejos del barco, (En
náutica, el aparejo es el conjunto de palos, vergas jarcias y velas que
permiten a la embarcación ponerse en movimiento aprovechando el
movimiento del aire que los impulsa) y hasta la comida.
En la vida, también podemos sentir la presión de desechar lo que
necesitamos. Sin embargo, es crucial mantener nuestra fe, nuestros valores
y nuestra esperanza en Dios.

¿Qué cosas desecharon? Echemos un vistazo tal vez encuentres similitud con
lo que vives.

1- La carga valiosa (Esperanza en Dios)


2- Los aparejos del barco, algo que le podía dar estabilidad (fe)

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3- La comida, el sustento (Los nutrientes de la Verdad la Palabra y sus promesas)
4- A ellos mismos, ya que saltaron por la borda (La compañía, consejo y contención)

Hechos 27:18-19 “Al día siguiente, dado que la tempestad seguía arremetiendo con
mucha fuerza contra nosotros, comenzaron a arrojar la carga por la borda. Al tercer
día, con sus propias manos arrojaron al mar los aparejos del barco”.

¿A qué nos anima la palabra de Dios?


1- No volverse Impulsivo
2- No botemos por la borda nuestros ideales y valores
3- No abandonemos a nuestros amigos

Josué nos dice: “Permanezcan unidos al Señor su Dios, como lo han hecho hasta
ahora”. Salmo 31:24 “Cobren ánimo y ármense de valor, todos los que en el Señor
esperan”. 1ª Corintios 15:58 “Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténganse
firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de
que su trabajo en el Señor no es en vano”.

¿Estás debatiéndote con algo que te está zarandeando? ¿Has llegado a un punto
de tirarlo todo por la borda? La lectura bíblica nos dice que los marineros perdieron
toda esperanza. Olvidaron que Dios tenía todo bajo control, Él tenía un plan y
quería inyectar esperanzas en las situaciones difíciles.
Cuando se habla de esperanza, no se refiere a la buena suerte o casualidad; es la
fe enfocada en Dios.

Reconocer las limitaciones y buscar a Dios: Jesús nos insta a no temer y


a confiar en Él. Aunque las crisis pueden ser abrumadoras, recordemos que
Jesús está con nosotras en la barca.

Busquemos a Dios en oración y meditemos en Su Palabra. Él nos cuida


y nos sostiene incluso en los momentos más oscuros. Hechos 27:33-37

“Cuando comenzó a amanecer, Pablo exhortaba a todos que comiesen,


diciendo: Este es el decimocuarto día que veláis y permanecéis en ayunas,
sin comer nada. Por tanto, os ruego que comáis por vuestra salud; pues ni
aun un cabello de la cabeza de ninguno de vosotros perecerá. Y habiendo
dicho esto, tomó el pan y dio gracias a Dios en presencia de todos, y
partiéndolo, comenzó a comer. Entonces todos, teniendo ya mejor ánimo,
comieron también”.

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La Biblia declara que Dios es soberano sobre todas las cosas. Aunque no
siempre entendamos el “por qué” de las crisis, podemos confiar en que Él
tiene el control y puede obrar incluso en medio del sufrimiento. Romanos 8:28
nos asegura: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les
ayudan a bien”.

Conoce mediate la Palabra las señales Lucas 21:7-28

¿Qué nombre le pondrás a lo crees que pueda estar proyectándose para


que entres en crisis? Desarrollar una perspectiva bíblica con respecto a lo
que sucede mundialmente, permite que actúes viendo las circunstancias de
manera diferente. ¿Recuerdas la pandemia del Covid-19? No podemos
negar que nos ha recordado la fragilidad de la vida y la importancia de mirar
las circunstancias desde una perspectiva bíblica. La Palabra de Dios advierte
sobre pestes y desastres en los últimos tiempos. Aunque aún no hemos
llegado a la escala descrita en Apocalipsis, es esencial prepararnos y
entender que Dios está en control.

Acepta ser aconsejada: Éxodo 18:13-19

En el proceso de manejo de crisis necesitamos primeramente conocer el


origen de ésta. Puede originarse en algo que está fuera de nuestro control,
como, por ejemplo: una pandemia, un desastre natural, un despido
injustificado, un accidente, la muerte inesperada de un familiar, entre otras
cosas.

Casos de manejo de crisis en la Palabra de Dios


La Palabra de Dios nos muestra casos donde un correcto manejo de crisis evitó
males mayores, debido a una consejería oportuna. Tal como fue el caso de Moisés
y su suegro Jetro. En el libro del Éxodo se nos cuenta que Jetro al ver que Moisés
había asumido la responsabilidad total en la administración de los asuntos del
pueblo, le hizo ver que estaba actuando de forma insensata al trabajar
excesivamente y que podría colapsar en el proceso. En resumen, la Biblia nos
ofrece principios para enfrentar las crisis con fe, esperanza y sabiduría. Aferrarnos
a Dios y encontrar consuelo en Su Palabra en medio de las tormentas de la vida,
nos llevan a ver las circunstancias de la mano de Dios.
Amada hermana, confiar en Dios, esperar en sus promesas y pedir ayuda harán
que salgas airosa de lo que pueda provocar una crisis. Recuerda Dios te ama y
siempre te ayudará y recuerda que la fe es tu escudo. Lean todas juntas estos
hermoso textos Isaías 58:11, Isaías 43:1-3, Salmo 23:4

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FORTALECIENDO NUESTRA FE

Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. (Romanos 10:17 RVR1960).
Así que la fe viene por oír, es decir, por oír la Buena Noticia acerca de Cristo.
(Romanos 10:17 NTV).

En la actualidad estamos bombardeadas por un sinfín de atracciones como las


redes sociales (Instagram, Facebook, TikTok, Netflix, etc.), además de revisar
nuestros celulares todo el tiempo, dándonos cuenta de que perdemos el tiempo en
cosas que no nos edifican muchas veces.
La palabra de Dios nos enseña que “todo me es lícito, pero no todo me conviene;
todo me es lícito, pero no todo edifica” (1ª Corintios 10:23) está en nuestra
decisión poner control a todas aquellas cosas.
Nosotras como hijas del Rey, debemos fortalecer nuestra fe y poner cuidado a lo
que escuchamos y vemos, para así cuando venga el tiempo malo, estemos
preparadas para enfrentar cualquier situación porque nuestra confianza estará
puesta en Jesús, nuestra torre fuerte, nuestro alto refugio, obedeciendo su palabra.
Para fortalecer nuestra fe día a día debemos:
a) ORAR SIN CESAR: 1ª Tesalonicenses 5:17 nos dice: “Orad sin cesar”, la
comunicación constante en oración con el Señor nos edifica, nos mantiene
cercanas a Dios e intercediendo en todo momento.

b) ESCUDRIÑAR LAS ESCRITURAS: La lectura diaria de su palabra nos


ayuda a entender lo que Dios quiere para nuestras vidas, si obedecemos a
ella, nos corrige, nos instruye, y nos guía en nuestro caminar.

2da de Timoteo 3 :16-17 dice: “Toda la


Escritura es inspirada por Dios, y útil
para enseñar, para redargüir, para
corregir, para instruir en justicia, a fin
de que el hombre de Dios sea perfecto,
enteramente preparado para toda
buena obra” y Salmo 119:105 nos dice:
“Lámpara es a mis pies tu palabra, Y
lumbrera a mi camino”.

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c) CREER A SU PALABRA: Si deseamos fortalecer nuestra fe debemos creer
a su palabra y sus promesas, vivimos en tiempos difíciles que muchas veces
podrán hacer decaer nuestra confianza en la palabra de Dios, como dice 1ª
Timoteo 4:1 “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros
tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus
engañadores y a doctrinas de demonios”.

d) HACER BUENAS OBRAS: Cuando habita Cristo a través de su Espíritu


Santo en nuestras vidas, se verá reflejado más en lo que hacemos que en lo
que hablamos, siendo luz delante de los hombres, Mateo 5:16 dice: “Así
alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras
buenas obras, y glorifiquen a vuestro padre que está en los cielos”.

e) SER LLENOS DEL ESPIRITU SANTO: Como dice su palabra en Hechos 1:8
“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu
Santo, y se me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria,
y hasta lo último de la tierra”, esto quiere decir que el Espíritu Santo que
mora en nosotros nos ayudará a llevar el mensaje de Jesucristo a todas las
personas en cualquier lugar en que podamos estar.

Hebreos 11:6 nos recuerda:


“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se
acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”.

Conclusión
La importancia de fortalecer nuestra fe en Jesucristo es cuidar cada una de estas
áreas en nuestra vida personal y espiritual con Él; Por consiguiente, tendremos la
oportunidad de llegar a más mujeres que no conocen a Jesucristo.

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FORTALECIENDO A LAS FAMILIAS EN LA FE
Dios dice, en Isaías 60:21, “Ellos son el renuevo que planté, obra de mis manos,
para la manifestación de mi esplendor”. Así como también, 1a Corintios 16:13.

INTRODUCCION
Puedes tener confianza en tu llamado a hacer crecer una familia de fe PORQUE
Dios es fiel. Dios creó nuestras familias y Él está constantemente recreando
nuestras familias a través de su gracia y para su gloria. Y algún día, nuestros hijos
serán llamados “Robles de Justicia”, plantación de Jehová para exhibición de su
esplendor. Sin embargo, no empezamos como los árboles; nuestras familias no
comienzan como “robles de justicia”, empezamos como SEMILLAS.
Tomando este ejemplo, vemos que todo parte con una semilla, luego la cápsula de
la semilla se rompe y sale una pequeña raíz. La primera hoja sale y busca luz, y
finalmente se abre paso a través de la superficie del suelo. Luego le crecen algunas
hojas más, pero la mayor parte del crecimiento inicial en una planta sana ocurre
debajo de la superficie, en las raíces. Una vez que las raíces absorban felizmente
agua y nutrientes, la planta estará lista para un crecimiento poderoso. Se vuelve
más alto, más fuerte y más ancho y con el tiempo, empieza a dar frutos.
La fe familiar es la misma. Tu familia se ve diferente a la mía, con una tasa de
crecimiento diferente. Daremos frutos diferentes y tendremos diferentes cosas que
ofrecer al mundo. Pero todos seguimos el mismo camino general.

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Todo comienza en nuestros hogares. De todas las personas con las que entra en
contacto, sus propios hijos y cónyuge son aquellos con quienes tiene la conexión
más cercana y sobre quienes tiene el potencial de tener el mayor impacto. Vivir con
personas de manera tan intima te brinda una de las mejores oportunidades para
vivir tu fe auténtica, mostrándoles el amor y el cuidado de Dios de una manera
profunda. Para muchos padres cristianos, la idea de ayudar a la familia a crecer en
la fe resulta muy difícil. La formación de la fe familiar es un viaje, no un destino, y
crecer en la fe es una aventura. A lo largo de ese viaje habrá momentos de descubrir,
de alegría, tiempos difíciles y tiempos de confusión. Pero tu guía en esta aventura
no es otro que el Espíritu Santo, así que ¡avancemos sin temor!
En el proceso le animo a ser una madre con liderazgo competente y recomiendo
practicar las siguientes disciplinas espirituales para crecer y fortalecer a nuestra
familia en la FE.

1.- ORAR JUNTOS COMO FAMILIA


Dios escucha cada oración, incluso
aquellas oraciones hechas en silencio en lo
más profundo de nuestro corazón. Él nos
escucha cuando caminamos, cuando lo
hacemos en medio de una multitud o en
una reunión cualquiera.
No hay ningún lugar al que podamos ir
donde Dios no pueda escuchar nuestras
oraciones. Tener tiempo de oración
individual es crucial para mantener una
vida de oración saludable. Sin embargo,
orar colectivamente con nuestra familia
también puede ser una experiencia
maravillosa que genera recuerdos
profundos y duraderos para nuestros
hijos.
Orar juntos puede ser una excelente manera de modelar nuestra fe ante nuestros
hijos. Al orar juntos como familia, podemos mostrarles a nuestros hijos que la fe es
una parte importante de nuestras vidas y que es algo que tomamos en serio. Orar
juntos como familia puede ayudar a fomentar un sentido de unidad en un amor
compartido por el Señor.

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2. REVISE Y COMUNIQUE LAS HISTORIAS DE DIOS
Si le resulta difícil reunir a toda la familia para los devocionales después de alguna
comida, busque otras formas y momentos para mirar juntos la palabra de Dios. Use
diferentes estrategias. Considere elegir, memorizar o mostrar un “verso temático”
familiar y utilícelas como tema de debate o coloque un breve pasaje en su
refrigerador y luego hable sobre él al final de la semana, después de haber tenido
tiempo de “vivirlo” juntos.

3. COMPARTE TUS TESTIMONIOS DE LA VIDA COTIDIANA


Compartir historias de fe vividas con familiares, amigos y miembros de la iglesia es
una de las mejores maneras de crecer en la fe. Para empezar, haga preguntas como
estas: ¿Dónde viste a Dios hoy? Cuente acerca de un momento en el que sintió que
Dios estaba realmente cerca de usted. Cuente acerca de un punto crítico en su vida
y cómo Dios estuvo involucrado.

4. CRECER JUNTO AL PUEBLO DE DIOS


Dios nos creó como personas que necesitan comunidad. Muestre a sus hijos que el
cuerpo de Cristo es una parte importante de su vida pasando tiempo con otros
miembros de su familia de fe mientras adoran, sirven, aprenden y se divierten juntos.
Recuerde que ellos observan nuestro comportamiento e imitan todo lo que
hacemos. Si para usted es importante estar con sus hermanos para sus hijos
también lo será.
La iglesia proporciona una comunidad de creyentes que nos apoyan y alientan en
nuestro camino de fe. Hay algo especial en adorar a Dios junto con otros creyentes.
Es una oportunidad para dejar nuestras cargas a los pies de Jesús (Mateo 11:28) y
recibir su fuerza y paz. Mientras cantamos alabanzas a Dios y escuchamos su
Palabra, nuestros corazones se llenan de esperanza y gozo. Cuando hacemos de
la iglesia una prioridad en nuestra relación, puede ayudar a mantener nuestra
relación enfocada en Dios.

5. BUSQUE ALGUNOS FIELES QUE SEAN PARTE DE TU FAMILIA


Su familia extendida, sus amigos y su familia de la iglesia pueden tener un impacto
profundo en la fe de sus hijos. De hecho, la participación de algunos adultos que no
pertenecen a la familia es clave para la formación de la fe de los niños. ¿Quiénes
podrían ser estos fieles que serán parte de sus hijos?

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6. CELEBRE LOS ACONTECIMIENTOS IMPORTANTES
Los bautismos, los cumpleaños, las graduaciones, etc. Estos son acontecimientos
que las familias pueden marcar juntas de manera que apunten a Dios. Reúnanse
para una oración de agradecimiento y bendigan a la persona que ha alcanzado este
logro. Regístrelo en un álbum de fotografías. Regale un obsequio especial que
conmemore el momento especial y además si es posible celebre con una torta.

7. SIRVA CON AMOR A QUIEN LO NECESITE, PRACTIQUE EL SERVICIO


Llegar a ser más como Jesús significa entrelazar el servicio y la hospitalidad en tu
vida familiar. Cuando abres tu hogar para bendecir a alguien que lo necesite, tus
hijos serán edificados en gran manera. Ofrézcase como voluntario para las
personas y las causas que le interesan. Conozca a la gente de su vecindario. Cuide
a los miembros de su iglesia y comunidad que están sufriendo. Sean las manos y
los pies de Jesús. Involucre a su familia en ello.

8. TÓMATE UN DESCANSO, SIEMPRE ES NECESARIO


Dios sabe que el descanso es importante para nuestra salud física y espiritual.
Desarrolle algunas prácticas sabáticas familiares mientras reserva tiempo regular
para el descanso y la recreación. Adorad juntos. Jugar juntos es clave. Apague la
tecnología por un tiempo. Ir a tomar once en una playa, rio o un local de comida si
está a su alcance. Recarga tus baterías.

9. CALOR DE HOGAR
Hágales saber a sus hijos que su familia es un lugar seguro donde los aman y donde
pueden hacer preguntas y dudas sobre la fe. Ninguna pregunta o problema es
demasiado grande para que Dios o tu familia lo comenten juntos.

10. CREE NUEVAS TRADICIONES EN FAMILIA


Si está buscando maneras de unir a su familia y acercarse a Dios, considere crear
nuevas tradiciones como familia. Una tradición que tal vez quieras comenzar es
asistir juntos a un estudio bíblico semanal o a un grupo de oración. Esto puede
ayudarle a aprender más sobre su fe y a acercarse más a Dios como familia.
También puede utilizar este tiempo para vincularse con sus hijos y enseñarles sus
creencias. Practicar y celebrar en familia algunas fiestas típicas de nuestro país,
donde cocinamos, oramos, disfrutamos juntos. Marcamos sus vidas.

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CONCLUSIONES FINALES

Si bien el tiempo individual con Dios es muy importante, el encuentro con Dios como
familia también es esencial. Como miembros de la familia, pueden ayudarse
mutuamente a permanecer enfocados en Cristo. Allí practicamos la consejería, los
debates con amor, la crítica constructiva y también el perdón. Ayudar a su familia a
acercarse a Dios es una experiencia maravillosa. Puede ayudar a mejorar la
comunicación y profundizar la relación con sus seres queridos. Además, puede
brindar oportunidades de crecimiento personal, enriquecimiento espiritual y
discipulado compasivo. Al tomarse el tiempo para orar juntos, leer la Biblia y servir
a los demás juntos, pueden ayudar a su familia a acercarse a Dios y experimentar
todos los beneficios que esto conlleva.

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AFIRMA TU FE PARA ALCANZAR A OTRAS

Lucas relata que Jesús, después de haber resucitado, reunió a sus discípulos y les
dijo dos cosas importantes. La primera es que el Antiguo testamento enseñaba
claramente que el Mesías debía morir y resucitar. Y también les dijo que el evangelio
sería predicado a todas las naciones. “Y dijo: efectivamente se escribió hace
mucho tiempo que el Mesías debería sufrir, morir y resucitar al tercer día.
También se escribió que este mensaje se proclamará con la autoridad de su
nombre a todas las naciones, comenzando con Jerusalén: hay perdón de
pecados para todos los que se arrepientan”. (Lucas 24:46-47)
La orden de hacer misiones es muy clara en el Nuevo Testamento, sin embargo,
Jesús buscó en el Antiguo Testamento la base para esa declaración. Si leemos la
biblia sin observar su énfasis sobre misiones, probablemente estamos leyendo
superficialmente, pues el tema central de la palabra de Dios es la redención del
hombre por medio de Jesucristo, y desde génesis a apocalipsis podemos ver el plan
de Dios cumpliéndose. Dios ha estado de misión a lo largo de la historia para cumplir
su propósito en la tierra. Cada vez que vemos a Dios en la biblia, Él está obrando
de acuerdo a su propósito: revelarse a sí mismo para que su nombre sea glorificado,
para que su reino sea establecido y para que personas de cada etnia, pueblo y
nación sean reconciliadas con él. Es interesante ver que Dios en vez de llevar a
cabo su plan por sí mismo, Él optó por involucrar a su pueblo a esta misión, obrando
por medio de ellos para llevar a cabo sus propósitos eternos. Dios obró de esta
manera con diferentes personas que fueron invitados a unirse a su misión para que
todas las etnias de la tierra le conozcan y le adoren, algunos ejemplos de ellos son:
Abraham, Moisés, David, Noemí, Ester, María, la mujer samaritana, los discípulos y
por, sobre todo, Jesús, el misionero enviado por Dios para salvarnos. Como hijas
de Dios estamos llamadas a ser socias con Cristo, y esto involucra reconciliar a un
mundo perdido con Dios. Estar relacionada con Cristo es estar en una misión con
él, pues no podemos tener una relación con Jesús sin ser parte de esta misión.
(Juan 20:21). Así como Jesús estaba en una misión con el Padre, él llama a cada
una de sus seguidoras a que se unan a él en esa relación de amor, poder y
propósito.
El libro de Hechos registra el relato de Priscila, una mujer usada por Dios de manera
especial para tocar a las personas de varias naciones. Una mujer judía que vivía en
Roma con su esposo Aquila, y que trabajó junto con Pablo. Algunos eruditos
sugieren que Priscila fue una mujer influyente en la iglesia, realizó un importante
trabajo transcultural, su liderazgo y enseñanzas marcaron la diferencia en su
tiempo. Es interesante ver que cuando se menciona su nombre casi siempre se
menciona antes que su esposo Aquila, mostrándonos su rol relevante en la obra de
Cristo (Hechos 18).

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Hoy en general, es probable que dos tercios de los misioneros en el mundo sean
mujeres, entonces esto nos muestra el importante papel que tenemos en medio de
la sociedad partiendo por nuestras familias extendiéndose hasta lo último de la
tierra. La misión de Dios es un privilegio en cual podemos participar, entonces es
nuestra tarea y nuestro desafío que nuestras vidas funcionen, se desgasten para
proclamar la buena noticia de salvación por medio de Cristo, y que por donde
vayamos anunciemos las obras maravillosas de aquel que nos llamó de las tinieblas
a su luz admirable (1 Pedro 2:9).

LA FE MANIFESTADA Y FORTALECIDA EN OBRAS DE REDENCIÓN

Para ser fortalecidas en nuestra fe, debemos entender lo que significa la palabra fe
y claramente encontramos esta definición en el libro de hebreos capítulo 11
versículo 1: “La fe (es) la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que
no se ve”. En otras palabras, entendemos que tener fe es tener una profunda
convicción de aquellas cosas que no podemos ver. El evangelio lo vivimos por la fe,
no vemos a aquel que nos llamó, no podemos ver físicamente muchos aspectos del
evangelio, pero la fe nos hace creer en que todo lo que se predica es real. Este
evangelio lo proclamamos por la esperanza. Esperanza es esperar, tener la
expectativa de que sus palabras, de que promesas se cumplirán. Esta esperanza
es la que nos mueve a alcanzar a otros obedeciendo su palabra.

Cuando hablamos de visión misionera, la gran imagen, el gran panorama y la gran


profecía se cumple en apocalipsis 7:9 “Después de esto miré, y he aquí una gran
multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y
lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos
de ropas blancas, y con palmas en las manos y clamaban a gran voz, diciendo:
La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al
Cordero”.

Cuando Dios miró su plan redentor luego de la caída del hombre, este plan se
manifiesta a lo largo de la Biblia, usó al pueblo de Israel buscando extenderse a
otras naciones, lo que se cumplió con el evangelio alcanzando gentiles en el nuevo
testamento, Dios termina el panorama misionero en apocalipsis dándonos a
conocer esta imagen increíble, que es una profecía y una esperanza para cada una
de nosotras y nos las entregó para atesorarla y para ser parte de ese gran día.

Dios busca revelarse y darse a conocer a la humanidad, así como lo hizo contigo y
conmigo y usa hombres y mujeres de distintas culturas, niveles socioculturales,
contextos e ideas. Estas personas son transformadas por el poder de su Espíritu
Santo a la imagen de Cristo por el poder del evangelio.

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Lo más increíble es que Dios quiere hacernos parte de este gran día, no solo siendo
participes de esta gran multitud, sino que siendo agentes que llevan el evangelio a
todos los que no conocen todavía y así, podemos hacer a otros parte de esto para
que muchos más conozcan su amor y le adoren en esta vida y eternamente. A lo
largo de toda la Biblia Dios se ha empeñado en usar a su pueblo para que todos los
pueblos le adoren y le conozcan (Génesis 12: 2-3; 1 Crónicas 16:23-36; Salmos
96:2-3; Salmos 67; Mateo 28:19-20). Estamos llamados e invitados a portar este
mensaje poderoso.

La fe viene por el oír, por lo que la predicación fue el medio que Dios escogió para
revelar a Cristo. (Romanos 10:17). Dios nos invita a ser parte de la misión: Ser
puentes para que vidas sean reconciliadas con Dios por medio de Jesucristo.
Claramente el apóstol lo estipula en 2 corintios 5:17-20: (NTV) “Esto significa que
todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida
antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado! Y todo esto es un regalo de
Dios, quien nos trajo de vuelta a sí mismo por medio de Cristo. Y Dios nos ha dado
la tarea de reconciliar a la gente con él. Pues Dios estaba en Cristo reconciliando al
mundo consigo mismo, no tomando más en cuenta el pecado de la gente. Y nos dio
a nosotros este maravilloso mensaje de reconciliación”.

Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de nosotros.
Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: «¡Vuelvan a Dios!».

¡Dios nos da una nueva vida! Y un nuevo propósito por medio de Jesús. Este
propósito es reconciliar al mundo con él. Es un mensaje maravilloso que te hace
EMBAJADORA de Cristo, esto significa que eres REPRESENTANTE DE ÉL en la
tierra. Él llama a las personas a través de nosotros, ¡ESTA ES NUESTRA TAREA!
Pero también es nuestro privilegio.

¿Cómo podemos hacer esto de manera práctica?

 INTERCEDE: No menosprecies la intercesión. Es algo muy poderoso.


Nuestra lucha no es contra las personas o contra su sistema de pensamiento,
sino con los poderes que operan detrás de esto último. Ora, ora para que Dios
se haga visible en la vida de las personas. Pídele a Dios que Dios te lleve a
las personas correctas.

 PREDICA: La predicación es el medio que Dios escogió para hacerse


conocido. Predica el mensaje de Cristo. ¡Predica la buena noticia! La buena
noticia es lo suficientemente poderosa por sí misma como para necesitar algo
de nosotras. ¡Predica con valentía en tiempo y fuera de tiempo!

pág. 46
(Somos pecadores, necesitamos un salvador, por medio de la fe, todo el que
cree y se arrepiente de sus pecados Dios le perdona, le restaura, le da un
nuevo ser y nos desafía a vivir para él)

 HAGAN CULTOS/ACTIVIDADES EVANGELISTICAS: Jesús dijo que Los


campos están listos, la cosecha está lista, solo debemos recogerla. Bajo esta
promesa, busquen estrategias para alcanzar a otras y confíen en la promesa
de Dios de que unos siembran, otros riegan, pero es él el que da el
crecimiento. Seamos sembradores conscientes de que hacemos nuestro
trabajo de dar a conocer el mensaje, pero que es Dios el que da el crecimiento
y todo convencimiento de él.

 INVOLUCRATE EN MISIONES: Misiones es un estilo de vida y todos


estamos llamados a ser parte. El propósito de misiones es que Dios sea
adorado y reconocido como Dios. Es por eso que predicamos, porque todavía
hay muchas personas que no le conocen ni le adoran con su vida. Cada
corazón sin Cristo es un campo misionero, un lugar disponible para trabajar
para Dios. Ora para que Dios despierte a la iglesia con esta visión, ofrenda
para que los que quieren ir a lugares más lejano a predicar puedan ir, incentiva
a otros a movilizarse en evangelismo y misiones. ¡Sé parte del plan de Dios!
El ganar personas para Cristo es un privilegio y te hará crecer en fe. La fe es
fortalecida cuando ves respuestas de Dios, milagros en los corazones y
personas convertidas y rendidas a él y su palabra. ¡Desafíate! No hay mayor
fruto de gratitud a Dios que mostrar a Cristo y trabajar para que él sea
conocido y adorado entre todos los que no lo conocen, hasta lo último de la
tierra.

¡Despierta a misiones!

Este es el propósito de Dios y tú estás llamada a ser parte de él.

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Tómate un momento para orar

 Ora para que Dios despierte tu corazón a alcanzar a otras personas en


todos tus contextos (familia, trabajo, cerca de la iglesia, ciudad, país,
etc.)
 Ora para que Dios te de osadía y sabiduría para predicar la palabra del
Señor.
 Ora para que el grupo DUC donde participas despierte a una visión
misionera y evangelista y puedan alcanzar a otras.
 Que Dios les dé estrategias para alcanzar a otras mujeres y para
enseñarles la verdad y que aquellas que son más débiles sean
fortalecidas en su fe.
 Para traer a aquellas que se han quedado y que un día fueron parte del
grupo.

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UNA DECISIÓN DE FE: PERDONAR

PERDONAR, NO ES FÁCIL, JESÚS PAGÓ CON SU VIDA POR NUESTRO


PERDÓN
Perdonar no es una opción, es un mandamiento, con su ejemplo Dios nos enseña
a “perdonar lo inexcusable en otros, porque él perdonó lo inexcusable en usted y en
mi”. La forma más abrumadora de revelar a Dios en su vida es tener un corazón
perdonador, nos une a Cristo crucificado, crucificando su ego, al otorgar perdón a
su ofensor. En la enseñanza del Padre nuestro, Mateo 5:5-13. Dice: “Y perdónanos
nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores ”.
Efesios 2:5 “aun estando nosotros muertos en pecado, nos dio vida juntamente con
Cristo” (por gracia sois salvos), el perdón no es algo que se da a alguien que lo
merece, sino que es por misericordia y gracia. Después de terminada la oración del
Padre nuestro, Jesús vuelve a hacer hincapié en que es necesario perdonar para
ser perdonadas. “Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará
también a vosotros vuestro Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus
ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas”. Mateo 6:14-15.

¿QUÉ O QUIÉN ES UN OFENSOR?


Es esa persona la que consciente o inconscientemente le hizo daño a usted o a
alguien a quien ama causó dolor en su corazón, quizás por años, un dolor tan grande
que, si cuenta su experiencia, sería para el común de las personas “algo
imperdonable”. El Rey David, tenía a su propio ofensor, Saúl, durante años persiguió
a David, día tras día, pero Dios usó esas injusticias para forjar en David “Un hombre
conforme al corazón de Dios” Ese título no es exclusivo de David, mi amada
hermana usted, también pertenece a la familia real, y mediante este tema del
perdón, el Señor irá forjando en usted “una mujer conforme el corazón de Dios” un
corazón que se parezca cada día más al de su hijo amado Jesús, a la plenitud de
Cristo. Efesios 4:13.

¿QUÉ ES EL PERDÓN?
Es un punto alto en la vida espiritual cristiana, Jesús, dijo: amar, orar y bendecir a
tus enemigos. Cuando un creyente perdona a su ofensor, está gritando al mundo
sin decir ni una sola palabra, ¡cuán grande es el Dios en el que deposita su
confianza! Mirando la cruz, entendemos que es el perdón, es ahí por el sacrificio del
Cordero Santo que nuestro pecado fue perdonado, nos mudó de las tinieblas a la
luz admirable y nos hizo olor fragante.

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YO HE SIDO LA OFENSORA
Todas alguna vez también hemos sido ofensoras consciente o inconscientemente,
debemos mirar la paja en nuestro propio ojo, primeramente. “Ponte de acuerdo
con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino”. Mateo 5:25
Equivocarnos es un defecto de todo ser humano, pedir perdón es una virtud
infrecuente y muy poco ejercitada en la sociedad actual, para pedir perdón debes
reconocer la ofensa, empatizar, escuchar sin justificarte, ser sincera. Ruegue al
Señor le de valentía para pedir perdón, ya que los silencios pesan como piedras,
las piedras se vuelven muros y los muros separan a las personas.
Si el Espíritu Santo le recuerda un hecho donde Ud., ha sido la ofensora, y puede
remediar el asunto acercándote a la víctima hágalo, póngase a cuenta. Por el
contrario, si le es imposible, pedir perdón porque la victima está lejos o ya partió del
escenario de esta tierra, pida perdón al Señor, y procure no volver a cometer el
mismo error con otra persona. Póngase a cuenta, tendrá paz interior, al decir “lo
siento, perdóname” liberará su alma. Pero nos escudamos poniendo barreras
como: “Sabe que no era mi intención”, “Voy a mostrarme débil”, “Yo fui herida
primero” “No fue mi culpa” “Fui mal interpretada”, “Otro día converso la situación”,
“Lo hecho. hecho está”. No puede cambiar lo que fue hecho o dicho, pero puede
hacer algo muy hermoso, pedir perdón, eso sanará no sólo la vid de la víctima, sino
también la suya.

EL PERDÓN VA MÁS ALLÁ DE LA PAZ.


La paz no siempre es posible sencillamente porque es cosa de dos, no depende de
una sola parte. Nuestra responsabilidad es intentarlo, tomar la iniciativa, hacer todo
lo posible para llegar a estar en paz con todos los hombres. A pesar de todos los
esfuerzos, hay ocasiones cuando no se logra restaurar una relación rota. El Apóstol
Pablo, hombre curtido por conflictos, inicia el versículo de Rom. 12:18, con dos
notas previas: si es posible y en cuanto dependa de vosotros. Estas dos pequeñas
cláusulas le dan un toque de realismo y nos liberan de expectativas exageradas.
Los resultados ya no están solamente en nuestras manos, también depende la paz
que la persona ofendida quiera perdonar. Su mayor muestra que de verdad estás
arrepentida es su cambio de actitud. El Señor verá la sinceridad de su corazón, y
tomará en cuenta su obediencia a la guía de su Santo Espíritu.

Volvamos a cuando usted, mi querida hermana es la afectada.

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¿PODRÍA UNA MUJER CRISTIANA NO TENER UN CORAZÓN PERDONADOR?
Todas hemos sido ofendidas por alguien, que hiere sus sentimientos, alguien que le
traiciona, alguien que defrauda sus expectativas. Al ser ofendida, el alma percibe la
necesidad de ser compensada. Es como que el alma anhela que el ofensor haga o
diga algo para resarcir la ofensa. Pero en realidad perdonar significa anular la
deuda, aun cuando su ofensor no haga ni diga nada para remediar la ofensa. Si
decimos ser discípulas del Maestro, tenemos que seguir las huellas del maestro.
Una mujer cristiana deber ser una persona que aprende a perdonar, aunque no le
pidan perdón, no perdonar es “destruir el puente por el cual algún día tendremos
que pasar”. Mateo 18:35. No perdonar te pone en conflicto con Dios mismo, ya que
la Palabra de Dios nos enseña que, sino perdonamos, él tampoco perdonará
nuestras ofensas, estaremos reteniendo sobre nuestra propia vida la gracia del Dios
Cada día al orar, pedimos cruzar por el puente del perdón. Perdonar es el antídoto
contra el veneno que quiere amargar su corazón, es muy triste ver creyentes que
se niegan a perdonar, negándose a sí mismas, la oportunidad de que el alfarero
moldee su corazón. “Cuida tu corazón más que otra cosa, porque él es la fuente de
la vida”, Prov. 4:23.
¿Quién debe quitar la amargura del corazón? Nadie más que nosotras, es
nuestra responsabilidad dar ese paso, para mantener el corazón limpio. “Quítense
de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes
sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como
Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”. Efesios 4:31-32.

¿QUÉ SUCEDE SI ME NIEGO A PERDONAR?


Si se niegas a perdonar, pone resistencia a la gracia de Dios, por la falta de perdón,
quedamos presas de nuestra falta de perdón, retenemos la respuesta a nuestras
oraciones, por la falta de perdón Dios no acepta nuestras ofrendas, por la falta de
perdón el cuerpo se puede enfermar, los médicos afirman que ciertas enfermedades
están ligadas con los deseos de venganza y rencor, lo que llamamos raíz de
amargura. “Mirad bien de que nadie deje de alcanzar la gracia de Dios; de que
ninguna raíz de amargura, brotando, cause dificultades y por ella muchos sean
contaminados”. Hebreos 12:15.
La falta de perdón hará que ese asunto ronde su mente, estará allí cuando
despierte, y será lo último que pensará por la noche. Imaginará situaciones, sin tener
en cuenta que su ofensor no puede ni quiere pedir perdón y Ud., será la única
perjudicada.

pág. 51
Los romanos expertos en torturas, cuando descubrían a un asesino tomaban el
cadáver de la víctima, con alambre con puntas unían el cuerpo muerto con el del
asesino, esas puntas habrían heridas en el cuerpo del asesino y los echaban
amarrados en una fosa, mientras el cadáver de la víctima se iba pudriendo, el
asesino se iba contaminando, hasta envenenarse con su propia víctima, y morir.
Cuando Ud., guarda rencor contra una persona es contado como asesinato. “Todo
aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene
vida eterna permanente en él”. 1 Juan 3:15.
Mientras tanto la falta de perdón va pudriendo su alma, la que se está envenenando
es Ud., mi amada hermana. Libere, perdone a su ofensor y serás liberada. Hoy es
el día para perdonar a aquella persona que llamamos ofensor, quizás no es una sola
persona, sino varias.
Cuando hablamos de nuestro dolor, habitualmente escuchamos “olvídalo”, “has
como que no ocurrió”, “no le des importancia”, “no es para tanto”. Pero no es posible
olvidar, porque si ocurrió, si causó daño, si su corazón fue quebrantado en mil
pedazos, pero sólo aquella que se quebró en pedazos puede hablar de un Dios que
convierte las ruinas en una obra de arte. “Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó
a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo,
él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca”. 1 Pedro 5:10.
No podemos borrar los recuerdos de nuestra mente, pero sí podemos quitar el
veneno de esos recuerdos. En realidad, recordar puede ser positivo porque nos
evita repetir los mismos errores o faltas. Alguien dijo, refiriéndose al holocausto
judío, que recordar es la mejor vacuna para no repetir.
El problema con la frase “yo perdono, pero no olvido”, frecuente en labios de algunas
personas, es que siguen albergando deseos de venganza y resentimiento en su
corazón. No hay un simple recuerdo; es el recuerdo más su correspondiente dosis
de veneno llamado rencor. Esta actitud es pecado, pues resiste a la voluntad de
Dios. Para una hija de Dios perdonar no se trata tanto de olvidar, sino de recordar
la cruz, el lugar de mayor humildad, donde perderá el derecho a ser vengada o
recompensada, donde dejará de esperar un “perdóname”, pero que en realidad
estará ganando lo más valioso identificarse con Jesucristo. “Entonces Jesús dijo a
sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su
cruz, y sígame”. Mateo 16:24.

¿CÓMO QUIERE DIOS QUE PERDONE?


Todo lo que recibimos de Dios es por gracia (un favor inmerecido), cuando nos
ofenden nuestro corazón se duele, una se molesta, y si guardamos resentimiento,
se transforma en amargura.

pág. 52
Debemos DECIDIR perdonar por pura gracia, así como Dios lo hizo con nosotras,
no siendo merecedoras de nada. “Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos
a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así
también hacedlo vosotros”. Colosenses 3:13.

NO BASTA DECIR “PERDONO A MI OFENSOR”


La clave es hacerlo “de la manera que Cristo os perdonó” no es suficiente decir
perdono a mi ofensor y después orar pidiendo que Dios vengue nuestra ofensa, “te
pido que trates con él o ella”, Señor tú eres mi vengador (humíllale un poco, aclara
quién tenía la razón, te pido que coseche lo que ha sembrado). Se imagina Ud., que
Jesús hubiese orado así “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen, pero
que cosechen lo que han sembrado”. La pregunta es ¿Hermana, quiere perdonar
como lo hizo Jesús? Que Dios borre la ofensa, que haga como que nunca ocurrió,
que no ejecute venganza, que libere de juicio al ofensor. Piense, cuando aceptó a
Jesús como Salvador, el borró sus ofensas, no ejecutó venganza contra Ud., le
liberó del juicio de Dios. “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es;
las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. 2a Corintios 5:17. Eso
es perdonar como Cristo nos perdonó, no es sentir, es decidir, perdonar.
En la medida que Ud., desee la bendición para su enemigo, tendrás una mayor
presencia de Dios en su vida. Y eso vale más mucho más, que ver a nuestro ofensor
humillado. La prueba genuina de que ha perdonado, es cuando comienza a orar de
todo corazón por ellos, y se convierte en una intercesora como Jesucristo, cuando
oró “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen” con esas preciosas palabras
se convirtió en intercesor por sus enemigos, literalmente estaba diciendo no tomes
en cuenta esta ofensa, todos sus insultos, todos sus abusos, todo el castigo
propinado en mí, has como si nunca hubiese ocurrido, no ejecutes tu venganza.
Padre yo los perdono, te pido la amnistía para ellos.
Dios es vengador, mía es la venganza dice el Señor, en Dios la venganza es santa,
equilibra toda acción en el universo, su venganza en vindicativa. “No os venguéis
vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito
está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor”. Romanos 12:19. Buscar
vengarnos nosotras en cualquier forma, es entrometernos en un asunto que le
compete sólo al Señor y a su soberanía. Ore y el Santo Espíritu le dará fuerza para
perdonar, vea el ejemplo de Esteban, mientras oraba por sus enemigos,
“Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado
Y habiendo dicho esto, durmió” Hechos 7:60. Sabe Dios, si esa oración también fue
un factor que contribuyó a encender la mecha de un avivamiento entre los gentiles,
porque entre los enemigos de Esteban, se encontraba al que ahora conocemos
como el Apóstol de los gentiles, nuestro hermano Pablo.

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Su oración intercesora puede transformar la vida de su ofensor y hacerle un
instrumento precioso en las manos de Dios. Su perdón puede abrir el cielo.
¿Cuál es la prueba genuina que verdaderamente ha perdonado a su ofensor?,
cuando de víctima se transforma en intercesora. Pero yo os digo: “Amad a vuestros
enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y
orad por los que os ultrajan y os persiguen”. Mateo 5:44.

CÓMO SE DEBE PERDONAR AL HERMANO (Mateo 18:15-17)


No tiene que sentir algo especial en su corazón, el querer perdonar es una decisión,
obediencia a Dios. Si puede conversar con su ofensor para otorgarle perdón,
recuerde que no debe encarar o reprender, para hacer que reflexione de su mal
proceder. Algo muy importante es conversar “estando Ud., y él solos”.
El día de hoy, este versículo está siendo ignorado, a través internet, porque las
personas discuten por redes sociales, o desacreditan a alguien, desahogando su
amargura en sus perfiles, recibiendo “me gusta”, más chismes y comentarios al
respecto. Debemos cuidar nuestro testimonio. “Sean gratos los dichos de mi boca y
la meditación de mi corazón delante de ti” Salmo 19:14.
La Biblia no dice en ninguna parte, “cuiden también lo que escriben, a lo que ponen
me gusta o lo que opinan en redes sociales” pero está implícito en las palabras de
Jesús. “Mas yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella
darán cuenta en el día del juicio”. Mateo 12:36.

¿CUÁNTAS VECES DEBO PERDONAR? (Mateo 18:15-22)


El contexto cultural y religioso de ese tiempo, decía que debían perdonar solo hasta
3 veces. “Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Damasco, y por el cuarto, no
revocaré su castigo; porque trillaron a Galaad con trillos de hierro” Amos 1:3.
Ellos enseñaban que Dios perdonaba hasta 3 ofensas y a la cuarta enviaba castigo.
Pedro trato de mostrar un corazón perdonador, señalando “Hasta siete veces”.
Jesús le dijo: “No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete”. Mateo
18:22 Enseñándole, que en cuestión de perdón no hay límite. Jesús ilustra lo
ilimitado del perdón con este ejemplo:

PARÁBOLA DE LOS DOS DEUDORES (Mateo 18:23-35)


Es conocida esta parábola de los dos deudores, pero si tomamos en cuenta
matemáticamente a cuánto ascendía cada una de las deudas nos daremos cuenta

pág. 54
que nuestra propia deuda era imposible de pagar, por lo tanto, nunca recibiríamos
perdón por nuestros propios méritos.
Lea con atención: Para que un obrero obtuviera 1 talento debía trabajar 6.000 días,
es decir, 16 años. El siervo debía al Rey 10.000 talentos, si multiplicamos 10.000
por 6.000 son 160.000 años de trabajo; Un promedio de 80 años de vida, dividamos
160.000 por 80 es igual a 2.000 vidas.
Jesús enseñó lo impagable que era pagar por el perdón de nuestros pecados,
estamos sumamente endeudadas con Dios. Necesitaríamos vivir 2000 veces,
tenemos una sola vida. “Y de la manera que está establecido para los hombres que
mueran una sola vez, y después de esto el juicio”. Hebreos 9:27. Cristo pagó nuestra
deuda, y el Padre nos perdonó. Por pura gracia.
¿Le pregunto mi amada hermana, que tan grande es la deuda de su ofensor o
sus ofensores que no quiere perdonar, la ofensa que recibió, es más grande
que la deuda que Jesucristo pagó por Ud., en la cruz?
En el versículo de Mateo 18:30 vemos una frase pequeña pero que envuelve todo
el tema del perdón, “más él no quiso”. Esto es asunto de voluntad, pero nos
excusamos diciendo, “es que no estoy lista”, “es que no puedo”, “es que no siento”,
“es que no me nace” “es que no sentí que su arrepentimiento fuera sincero”, “es que
si perdono volverá a hacer lo mismo”, “es que no lo merece” “es que no quiero”,
“algún día lo haré”, etc. Hay cristianos que eligen vivir así. Su deuda de pecado fue
perdonada, y Ud., no quiere perdonar, a sus padres, a su cónyuge, a su hijo (a), a
su familiar, a su amigo (a) a su pastor, a sus ofensores ¿por qué quiere estar así?
Atada al cadáver de tu ofensor, perjudicándose a sí misma.
Hoy es el día, el tiempo para cancelar deudas,
para terminar con aquello que le aparta de un
corazón perdonador, para decidir perdonar,
porque es cuestión de voluntad mi amada
hermana, Ud., decide perdonar o mantenerse
atada al cadáver de ofensor pudriendo su corazón
día tras día.
Mi amada hermana derrame voluntariamente, el
perfume grato del perdón a los pies del Amado, así
su corazón será libre, teniendo un corazón
perdonador. Debemos tener una actitud correcta
con aquellos que nos ofenden, no dejarnos pisotear, quizás hasta tengamos que
apartarnos de aquellos que nos hacen mal, pero tampoco guardar rencor, pues nos
impide tener el corazón conforme la voluntad de Dios.

pág. 55
CONCLUSIÓN
PERDONAR NO ES SÓLO UN MANDAMIENTO, SINO TAMBIÉN UN SECRETO
PARA EL ÉXITO EN LA VIDA.

No espere que su ofensor se gane su perdón, otórguelo simplemente por gracia.


Debemos tener en cuenta que nosotras al igual que nuestro ofensor, hemos
ofendido. “Porque todos ofendemos muchas veces” Santiago 3:2, no hay nadie que
nunca haya herido a otra persona. Dios espera que perdonemos a nuestros
semejantes.
El lema de este año 2024 es “Afirma Tu Fe”, una buena manera de poner cimientos
sólidos a nuestra fe, limpiando de impurezas nuestra vida. Debemos saldar las
cuentas pendientes, vivir sin perdonar y que la muerte le sorprenda mi hermana
querida, es un claro estorbo para entrar al cielo, NO PERDONAR ES UNA COSA
SERIA puede afectar su propia salvación, pida al Señor para que le de las fuerzas
para decir “Te perdono”, recuerde que no se trata de merecimiento se trata de amor
y misericordia. Practiquemos el perdón, así como Cristo nos perdonó a nosotras. El
perdón es cancelar la deuda de tu ofensor y no volverla a cobrar.

“Devolver mal por bien es actuar como demonio”


“Devolver mal por mal es actuar como animal”
“Devolver bien por bien es actuar como simple humano”
“Devolver perdón por ofensa es actuar como Cristo”

“El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces
bendito; Bendice al que lo da y al que lo recibe”.

pág. 56
pág. 57
AYUNO Y ORACIÓN NACIONAL
“Estén alerta. Permanezcan firmes en la fe…”.

Miércoles 1 de Mayo 2024


Miércoles 5 de Junio 2024
Miércoles 3 de Julio 2024
Miércoles 7 de Agosto 2024
Miércoles 4 de Septiembre 2024
Miércoles 2 de Octubre 2024
Miércoles 6 de Noviembre 2024
Miércoles 4 de Diciembre 2024

Miércoles 8 de Enero 2025


Miércoles 5 de Febrero 2025
Miércoles 5 de Marzo
pág. 58 2025
Miércoles 9 de Abril 2025
1a Corintios 16:13

☞Prepara un servicio especial junto a tu grupo D.U.C.


¡Hay tanto que podemos celebrar, compartir, agradecer
y servir!

☞A esta reunión puedes invitar a nuevas mujeres, para


que juntas trabajen este año, recuerda que todas ellas
tienen un talento, una vocación una profesión y un
llamado especial.

pág. 59
A F I R M A
Tu fe 1a Corintios 16:13

Señor, para adorarte y darte mi alabanza,


quiero postrarme y derramarme a tus pies

Recuerda $ 1.000 Mensuales

pág. 60
Una ofrenda
AFIRMA TU FE
1a Corintios 16:13

pág. 61
M
1a Corintios 16:13

A
Y
O
“La casa y el dinero se heredan de los padres,
pero la esposa inteligente es un don del
Señor”.
Proverbios 19:14
(NVI)

pág. 62
AFIRMA TU FE

1a Corintios 16:13

JUNIO

“Oh hombre, Él te ha declarado lo que es


bueno, y qué pide Jehová de ti:
solamente hacer justicia, y amar
misericordia, y humillarte ante tu Dios”.
Miqueas 6:8

pág. 63
Afirma
tu fe 1a Corintios 16:13

JULIO
pág. 64
AGOSTO

pág. 65
A f i r m a t u f e
1a Corintios 16:13

La Biblia: 2da Timoteo 3:16 (NVI)

“Toda la Escritura es inspirada por


Dios y útil para enseñar, para
reprender, para corregir y para
instruir en la justicia”.

Los jóvenes: 1a Timoteo 4:12 (NVI)

“Que nadie te menosprecie por ser


joven. Al contrario, que los creyentes
vean en ti un ejemplo a seguir en la
manera de hablar, en la conducta, en
amor, fe y pureza”.

La Patria: Salmo 33:12 (NTV)

“Que alegría para la Nación cuyo Dios


es el Señor, cuyo Pueblo Él eligió como
herencia”.

pág. 66
“Y al orar, no hablen solo por hablar como hacen
los gentiles, porque ellos se imaginan que serán
escuchados por sus muchas palabras”.

Mateo 6:7 (NVI)

pág. 67
1a Corintios 16:13

pág. 68
“Aún en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré
el mismo, yo los sostendré. Yo los hice y cuidaré
de ustedes; los sostendré y los libraré”.

Isaías 46:4

pág. 69
1a Corintios 16:13

pág. 70
1a Corintios 16:13

“El Señor cuidará tu salida y tu entrada, desde


ahora y para siempre”.

Salmo 121:8 (NVI)

pág. 71
pág. 72

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