Devocional D.U.C. 2024
Devocional D.U.C. 2024
1
ÍNDICE
- Saludo
- Coro lema, himno, credo
ESTUDIOS
- Fe inquebrantable
- Fundamentos de la fe
- Arraigadas en Cristo
- Enfocadas en el propósito
- Mantente alerta
- Permanezcan firmes
- Sean fuertes y valientes
- Cómo mantener la fe en medio de la crisis
- Fortalezcamos nuestra fe
- Fortaleciendo familias en la fe
- Afirma tu fe para alcanzar a otras
- Una decisión de fe: Perdonar
- ÉNFASIS
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Amadas D.U.C.
Todo lo que somos capaces de hacer y todo lo que creemos que podemos hacer
debe estar basado en la fe en Jesucristo, para que como hijas de Dios seamos
perfeccionadas, afirmadas, fortalecidas y establecidas en él.
Por lo tanto “AFIRMA TU FE”, es un lema que nos desafía a tener una fe
inconmovible, que no está sujeta a cambios; manteniéndonos firmes en nuestra
posición y nunca rendirnos. Dios nos dice: “Manténganse despiertos y firmes en
la fe. Tengan mucho valor y firmeza”. 1a Corintios 16:13
Amadas AFIRMEMOS NUESTRA FE en Jesucristo y en sus enseñanzas para
apagar cualquier dardo de fuego del maligno. Mantengámonos despiertas con una
mente alerta y un carácter firme para que nuestra fe crezca y sea capaz de resistir
toda adversidad que se presente en nuestras vidas. El Señor nos da valentía y
fuerza, para que aprendamos a depender de él en todo. Vistámonos la armadura de
Dios, ¡NO nos podemos rendir en la batalla!, porque cada proceso que podamos
vivir nos permitirá establecer un fundamento mayor de Cristo en nosotras.
En nuestros días Dios necesita mujeres valientes, que se pongan de pie, que
muestren valor y firmeza en sus convicciones, que den testimonio de su fe como
columna inquebrantable, que no renieguen de lo que han creído, que soporten con
valentía los vientos y las tempestades; Es tan importante que nuestra fe esté
anclada, fundamentada y arraigada en Jesucristo.
Mantenerse firmes es una conducta que se debe esperar como resultado de la fe
y de la acción del Espíritu Santo. “Mantengámonos firmes sin titubear en la
esperanza que afirmamos porque se puede confiar en que Dios cumplirá su
promesa”. Hebreos 10:23
“Que nuestros ojos siempre estén enfocados en Jesús y que nuestras vidas
le den gloria, honra y alabanza por los siglos de los siglos”.
Refuerza tus estacas, afírmate más fuerte, profundiza tus raíces porque es tiempo
de ensanchar nuestro territorio y creer en lo que Dios nos ha entregado.
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HIMNO D.U.C.
Las mujeres cristianas trabajan,
CORO
Nuestra fe, triunfará
CREDO
POR ÉL TENDREMOS, SOBRE TODO, LA PIEDAD;
GRANDEZA DE PENSAMIENTO Y ACCIÓN.
CON TIEMPO DEDICADO, ESFUERZO
CONSAGRADO, TRANQUILIDAD CULTIVADA,
SERENIDAD Y NOBLEZA.
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EN LO NO ESENCIAL, TOLERANCIA, EN LO
ESENCIAL, UNIDAD.
FE INQUEBRANTABLE
“Por lo tanto, no desechen la firme confianza que tienen en el Señor. ¡Tengan
presente la gran recompensa que les traerá!”. Hebreos 10:35
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En otras palabras, “Cuando la fe es inquebrantable no se pone ninguna duda
en la relación con Dios”.
Fe inquebrantable es una fe inamovible, no depende del estado de ánimo, sino de
la confianza total y permanente en Dios.
ANALISIS. -
Para vivir una Fe Inquebrantable, se debe tener un cambio de actitud en la relación
con Dios, analizar cuáles son las prioridades, como está la obediencia, como está
la relación personal con Jesucristo, No amar a Dios por las bendiciones que otorga,
sino por lo que él es “Yo soy”
¿Qué actitud se toma frente a la adversidad que se está viviendo?, ¿nacen dudas?,
¿nacen temores?, en fin, todo aquello es producto de una fe fluctuante. La actitud
que se debe tener frente a los obstáculos que se presenten es: “no lamentarse
pensando que Dios le ha abandonado” si no que fortalecer la confianza y firmeza
en las promesas que Dios tiene en su palabra.
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Se debe reconocer que la vida está en manos de Dios. - Confianza es estar seguro
de alguien, tener la certeza de que la presencia de Dios es efectiva en el corazón,
ante cualquier circunstancia; se debe descansar y depender de Jesucristo;
confianza firme y profunda en lo que no se ve, pero se sabe que es verdadero.
Hebreos 11:1 (leer)
La confianza genuina se expresa en una fe fortalecida; cuando la fe está fortalecida
(no hay dudas) es una fe inquebrantable; esta fe otorga paz y seguridad plena que
el Señor está obrando en el creyente y está bajo su voluntad, sabiendo que el Señor
está a su lado otorgando fortaleza, dando aliento al corazón f atigado, paz a esa
mente que piensa y piensa y no le permite descansar. Ayuda a enfrentar cada uno
de los retos que se presentan en el camino.
Fe es agarrarse de Dios con todo el ser, con toda la mente, con todo el espíritu;
simbólicamente aferrarse a Dios con sus manos, para no desfallecer, para no soltar
las manos del Señor. Se necesita fe para ser sostenidos en la enfermedad, en cada
lucha que se presenta en la vida, Fe para que la esperanza no se transforme en
desesperanza en cada lucha que debe enfrentar.
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Job 1:20 “Entonces Job se levantó y rasgó su manto y rasuró su cabeza, y se postró
en tierra y adoró”. Job 1:13-19, dice que él escuchó las malas noticias, una tras
otras, sin perder el control, no mostró angustia, sólo se quebrantó al saber de la
muerte de sus diez hijos; su reacción fue romper su vestuario y rasurarse el cabello
en señal de dolor profundo, pero su fe quedó intacta.
John MacArthur dice: “Hasta ese momento Job fue lo que Dios había dicho de él,
un verdadero creyente, con gran fe que no podía ser quebrada”.
Dios puede permitir una situación adversa a sus hijos, pero nunca está distante o
ajeno a esa situación que se está viviendo.
La prueba de la fe. - Como persona a nadie le gusta vivir pruebas, pero cuando no
ha experimentado dolor o quebranto, hay que preocuparse.
La prueba de la fe es una manera de reafirmar la fidelidad y plena confianza a Dios,
es un crecimiento espiritual, es madurez en quien se tiene puesta la esperanza.
“Estas pruebas demostraran que su fe es auténtica. Está siendo probada de la
misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es
mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en
tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo
sea revelado a todo el mundo”. 1a Pedro 1:7 NTV
Experimentar una fe inquebrantable es un desafío que lleva a cambiar de actitud en
el caminar con Jesucristo, una vida de obediencia y reconocimiento de la Soberanía
de Dios en cada uno.
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Un cambio de actitud marcará un antes y después en la vida espiritual, reconociendo
la Soberanía de Dios, él es dueño de todo, en cada circunstancia hay propósitos.
Este cambio no vendrá de arriba como de una varita mágica, sino que debe venir
de lo más profundo el cristiano; La confianza no se obtiene, se cría. La soberanía
de Dios se ve reflejada en 1 a de Crónicas 29:11
La fe inquebrantable hace permanecer firme ante las pruebas y cada momento difícil
que se presente.
CONCLUSION. -
Al momento de aceptar a Jesucristo como Salvador, usted es redimida por la sangre
derramada de Jesús; en otras palabras, ha tomado la mano de Dios, pero no
significa que desaparecerán los problemas de la vida terrenal.
En la palabra de Dios, en ningún momento se dice “Ahora todos los problemas han
sido resueltos, ya no tendrá enfermedades, pruebas, no se sufrirá más. La única
promesa que dice que ya no habrá más dolor, ni enfermedad será cuando se
encuentre eternamente en la presencia de Dios. Siempre Jesucristo peleará cada
una de las batallas que enfrente (Isaías 41:10); de eso debe estar convencida,
aunque el horizonte se vea negro. Si pone su confianza en Cristo y se aferra a su
mano como a una roca fuerte, todo será mejor, aunque al momento no se dará
cuenta (Mateo 7:24).
En el diario vivir habrá días soleados, con manantiales de agua refrescantes, pero
en otros habrá días nublados, tormentas, vientos fuertes que trataran de derrumbar
lo que hay; tener la plena confianza en Dios, es fe y saber que habrá victoria es fe
inquebrantable; con la fe inquebrantable, nada ni nadie tiene el poder de soltarle de
la mano de Jesucristo.
Como personas redimidas por la sangre de Jesucristo, el Reino de Dios vive en
cada uno de nosotros; aunque vivamos en este mundo con la protección de Dios,
nadie está exento de pruebas o adversidades, es ahí que la confianza en el Señor
debe estar arraigada, cimentada con la plena confianza de la fe que Dios jamás le
abandonará y que siempre estará a su lado para que la Fe en Él sea fortalecida día
a día y pueda vivir el producto de una fe inquebrantable.
Que la fe sea una convicción sólida y permanente en la vida de cada creyente.
Que el enfoque de su vida sea enraizado en Jesucristo, Qué su mirada jamás se
aparte de Él, que su confianza sea plena en Dios y jamás dudar en su corazón de
las promesas de Dios; tenga el ánimo de cultivar una fe inquebrantable
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FUNDAMENTOS DE LA FE
Introducción
Hay dos razones para el fracaso en vivir una vida cristiana victoriosa:
. - La primera razón es que algunos están intentando vivir como cristianos y nunca
han nacido de nuevo. Ellos no entienden las doctrinas básicas de Jesucristo: el
arrepentimiento de obras muertas, la fe hacia Dios, la doctrina de bautismos, la
imposición de manos, la resurrección de los muertos y el juicio eterno. No tienen el
fundamento para comenzar una vida nueva.
. - La segunda razón para el fracaso es no continuar para lograr la madurez
espiritual.
Desarrollo
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Siempre que los hombres levantan un edificio ellos deben poner un fundamento
apropiado primero, que sea capaz de resistir el peso de la construcción, como
también pueda soportar los embates de la naturaleza.
Así también el creyente debe tener un fundamento apropiado para poder construir
una buena casa espiritual, que resista los poderes de las tinieblas. Para ello el
fundamento debe ser puesto según el plan del constructor. La Biblia da el plan del
perito constructor, Jesucristo.
El propósito de construir
El Fundamento Espiritual
3. Es eterno: “Atesorando para sí buen fundamento para lo por venir, que echen
mano a la vida eterna”. 1a Timoteo 6:19
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Jesús: el fundamento
“Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual
es Jesucristo. Y si sobre este fundamento alguno edificare oro, plata, piedras
preciosas, madera, heno, hojarasca, la obra de cada uno se hará manifiesta;
porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada
uno cuál sea, el fuego la probará.” 1a Corintios 3:11-13.
Todas las obras llamadas "cristianas" serán probadas por Dios. La estructura de tu
vida espiritual será examinada para determinar si ésta fue construida sobre el
fundamento apropiado. El único fundamento de la vida espiritual que estará en pie
es lo que se construye en Jesucristo.
La doctrina de Jesús
“Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre
prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y
soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada
sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé
a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y
vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y
fue grande su ruina. Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de
su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los
escribas”. Mateo 7:24-29
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El fundamento correcto
En Lucas 6:47 encontramos los pasos a seguir para construir un buen fundamento
espiritual:
El fundamento errado
“Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre tierra,
sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue grande la
ruina de aquella casa”. Lucas 6:49
El hombre que construyó sobre un fundamento errado oyó la Palabra de Dios, pero
no tomó una acción personal sobre lo que él oyó. Jesús lo llamo hombre insensato
y fue comparado a un hombre que construyó en la arena, sin un fundamento.
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Construyes espiritualmente en la arena cuando:
La historia contada por Jesús sobre los dos constructores revela otra gran verdad.
Las circunstancias de la vida resultan en muchas crisis personales. Debemos
enfrentar la muerte, enfermedades, y desastres. Incluso los creyentes enfrentarán
esos problemas. En el libro de los Hechos 14:22 advierten que "Es necesario que
a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. " Jesús dijo:
“Estas cosas os he hablado, para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis
aflicción: más confiad, yo he vencido al mundo”. Juan 16:33. Nadie puede
escapar de las tormentas. Las circunstancias tormentosas de la vida están por todas
partes y son experimentadas por todas las personas. Las tormentas son las mismas,
pero lo que difiere es cómo las personas responden a ellas. Si tu vida espiritual no
tiene el fundamento correcto caerás. Así como la casa que se construyó en la arena,
la ruina será grande. Si tu vida está construida sobre el fundamento correcto de
Jesucristo y Su Palabra (la doctrina), la tormenta no podrá removerte. Si no
respondes a la Palabra de Dios, eres como el hombre descrito por el Apóstol
Santiago: “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores,
engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra,
pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un
espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego
olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la
libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la
obra, éste será bienaventurado en lo que hace”. Santiago 1:22-25
Recuerda que desde el momento que decides empezar el edificio de tu vida
espiritual sobre el fundamento apropiado, Dios te bendecirá. “Porque nadie puede
poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo”. 1a
Corintios 3:11
“…edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la
principal piedra del ángulo Jesucristo mismo, …”. Efesios 2:20
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ARRAIGADAS EN CRISTO
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Los hijos de Noemí tomaron esposas moabitas; Rut y Orfa vivieron con esta familia
judía, pudieron darse cuenta cómo eran en lo cotidiano, y amar al Dios único, que
sin duda fue la base para escoger cada una lo que quería.
¡Así mismo, nosotras podemos conocer al Dios Único y verdadero, para escoger
seguirlo, amarlo y arraigarnos en Él!
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En Rut 1:16 dice: “Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de
ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres,
viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”. Aquí podríamos
preguntarnos: ¿He tomado la decisión correcta de servir al Dios único? ¿Esta
decisión la conocen los que me rodean? Es tiempo de tomar la decisión de seguir
a Cristo, estar arraigadas en Él. En Efesios 3:17-19 “para que habite Cristo por la
fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, 18 -
seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la
anchura, la longitud, la profundidad y la altura, 19 y de conocer el amor de
Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la
plenitud de Dios”.
4. Dios da instrucciones
Cuando las viudas volvieron a Belén, no tenían sustento, sin embargo, en el Antiguo
Testamento, Dios había provisto el medio en el cual las viudas tuvieran alimento. En
Deuteronomio 24:19 Dios da instrucciones, “Cuando siegues tu mies en tu
campo, y olvides alguna gavilla en el campo, no volverás para recogerla; será
para el extranjero, para el huérfano y para la viuda; para que te bendiga Jehová
tu Dios en toda obra de tus manos”. Rut conocía esta ley, seguramente Noemí
se la había enseñado, así que le pide a su suegra que le dejara ir a recoger el grano
que caía detrás de los segadores, Noemí la dejo ir y fue al campo de Booz familiar
de Elimelec.
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En Rut 2:5-6, 8, 10-12 leemos: “5 - Y Booz dijo a su criado el mayordomo de los
segadores: ¿De quién es esta joven? 6 - Y el criado, mayordomo de los
segadores, respondió y dijo: Es la joven moabita que volvió con Noemí de los
campos de Moab; 8 - Entonces Booz dijo a Rut: Oye, hija mía, no vayas a
espigar a otro campo, ni pases de aquí; y aquí estarás junto a mis criadas. 10
- Ella entonces bajando su rostro se inclinó a tierra, y le dijo: ¿Por qué he
hallado gracia en tus ojos para que me reconozcas, siendo yo extranjera? 11
- Y respondiendo Booz, le dijo: He sabido todo lo que has hecho con tu suegra
después de la muerte de tu marido, y que dejando a tu padre y a tu madre y la
tierra donde naciste, has venido a un pueblo que no conociste antes. 12 -
Jehová recompense tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de
Jehová Dios de Israel, bajo cuyas alas has venido a refugiarte”. Dios no
desamparó a Rut, al contrario, siendo extranjera en Belén, halló gracia y
reconocimiento. Cuando estás dispuesta a seguir las instrucciones de Dios, todo es
perfecto, aunque pareciera que todo está en contra, Dios tiene todo bajo control.
Afirma tu fe, Dios da instrucciones para estar “Arraigadas en Cristo”.
5. Dios da la provisión
Dios da la provisión para Rut y Noemí, guiando a Rut al campo de un pariente de
Elimelec. Rut muestra su humildad al inclinarse ante Booz. Rut 2:10 “Ella entonces
bajando su rostro se inclinó a tierra, y le dijo: ¿Por qué he hallado gracia en
tus ojos para que me reconozcas, siendo yo extranjera?”. Él la reconoció y la
alabó por su lealtad hacia Noemí; Rut 2:11-12 “Y respondiendo Booz, le dijo: He
sabido todo lo que has hecho con tu suegra después de la muerte de tu
marido, y que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra donde naciste, has
venido a un pueblo que no conociste antes. 12 - Jehová recompense tu obra,
y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo cuyas
alas has venido a refugiarte”. Rut debe haber estado muy emocionada con la
reacción de Booz, ya que le dijo que comiera con sus criadas y dejó comida para
que le llevara a Noemí. Después les dijo a sus criados que dejaran caer grano
adicional para que lo recogiera sin ser avergonzada. Noemí estaba asombrada con
la reacción de aquel hombre y le preguntó el nombre del hombre que había sido tan
amable. Rut le dijo a su suegra que era Booz y Noemí se sintió animada al ver la
mano de Dios bendiciendo sus vidas; porque era su pariente aquel varón.
Hermanas como no estar arraigadas en Cristo, si Él es nuestro sustento, Él sabe
todas nuestras necesidades, por más secreta que sea, Él las conoce, la provisión
del Señor es perfecta y está como un milagro en nuestras vidas, ¡a la hora que la
necesitamos!
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6. Dios tiene el futuro en sus manos
Noemí le explicó con detalles y con sabiduría los pasos que debía hacer Rut para
tener un esposo. En Jeremías 29:11 dice: “Porque yo sé los pensamientos que
tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal,
para daros el fin que esperáis”. Rut siguió los consejos de su suegra, fue una
decisión acertada. La historia coloca a Rut en el momento justo para que Booz
pudiera ser su redentor.
¿Será que fue la historia? NO, la verdad, fue Dios, ¡porque Él tiene el futuro en
sus manos! A pesar que Rut siguió el consejo de su suegra, surgía un problema,
Booz no era el primero en la lista para ser el redentor de Rut. La Biblia nos dice que
Booz fue a ver al pariente cercano que le correspondía hacerlo y le explic ó la
situación. El pariente no estaba en condiciones de redimir los bienes de Elimelec y
sus hijos, por lo tanto, cedió ante los ancianos el derecho de redimirlas a Booz..Dios
bendijo el matrimonio de Rut y Booz dándoles un hijo que se llamó Obed. En Mateo
1:5 “Salmón engendró de Rahab a Booz, Booz engendró de Rut a Obed, y Obed
a Isaí”.
¡Qué honor le fue concedido a Rut, la moabita, ser contada en la genealogía
del Mesías! Ella supo escoger acertadamente, Arraigarse en el Dios Único.
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Enfocadas en el propósito
“Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, …”. Hebreos 12:2
Dentro de nuestra vida como cristianas tenemos períodos en los que es fácil
permanecer enfocadas en lo eterno; pero también vienen otros periodos donde
perdemos de vista lo espiritual y se presentan opciones donde nuestra atención se
enfoca en las circunstancias adversas, el temor, la duda, el dolor, etc., pero siempre
la opción correcta debe ser Dios y su propósito para nuestras vidas.
El desenfoque produce:
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Cuando tienes enfoque tienes dirección ¡NO TE DISTRAIGAS! El enemigo de
nuestra fe es especialista en enviar distracciones para desenfocarnos del propósito
donde debe estar puesta nuestra confianza.
Distracción: Una distracción es cualquier cosa que evita que nos movamos en
dirección a nuestra meta, llamado o propósito en nuestra vida. Puede presentarse
como una persona, cosa o un lugar.
Pedro se distrajo, se desenfocó, dejó de ver a Jesús y puso su mirada, su atención
en el viento y a raíz de ello empezó a hundirse. “Pero al ver el fuerte viento, tuvo
miedo, y comenzó a hundirse”. Mateo 14:30
Nunca lograremos el propósito que Dios tiene para nuestras vidas si estamos
distraídas. Por lo tanto, amadas, a fin de mantener firme nuestra fe en medio de las
tormentas, mantengamos los ojos en el poder de Cristo y no en nuestras
incapacidades.
Qué importante es aprender que a pesar de los retos que pueda haber a nuestro
alrededor si somos capaces de estar enfocadas en Dios, podemos prevalecer.
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El Señor nos dice: “Corramos con paciencia la carrera que tenemos por
delante”. Ésta es una carrera de fe y resistencia; la palabra paciencia aquí se
traduce del griego Jupomone, que además significa perseverancia, resistencia.
Luego el Espíritu Santo nos dice en el versículo dos cómo podemos correr con
perseverancia y resistencia: “puestos los ojos en Jesús”. Entonces podemos
concluir que el poder de la perseverancia o de la inconstancia está en lo que
miramos. Amada “tu visión de la vida es conforme a tu visión en Cristo”.
El enemigo de nuestras almas procura distraernos para desenfocarnos y que nos
concentremos más en los problemas que en el poder de Cristo para solucionarlos.
Mirar a Jesús nos inspira, nos fortalece, nos da seguridad y confianza. Nos recuerda
que, así como el venció también nosotras podemos vencer porque él vive en cada
una de nosotras. ¡Gloria a Dios!
“Al vivir una vida enfocada estamos viviendo en el propósito de Dios por el cual
fuimos creadas para reflejar la belleza y las maravillas de su camino, para glorificarle
y adorarle eternamente y para siempre”. Isaías 43:7
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MANTENTE ALERTA
“Manténganse siempre en estado de alerta, pero confiados en Cristo…” 1a Corintios 16:13
“Pablo nos dice algo muy cierto, debemos estar en estado de alerta, permaneced
constantemente en vela porque el enemigo no duerme, está presto para
derrotarnos; siempre y cuando usted y yo se lo permitamos.
1 Pedro 5:8 dice: “Sed sobrios y velad; porque vuestro adversario el diablo, como
león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar”.
Sobrio: Implica estar alerta mentalmente y auto control (dominio propio). La falta de
dominio propio refleja nuestra baja capacidad de tomar decisiones que nos
convengan y no nos destruyan. Los que se mantienen alertas son capaces de
detectar al enemigo.
Amadas nada nos puede devorar si caminamos junto al Espíritu Santo, quien nos
preserva impartiendo en nosotros su amor, su poder y su dominio propio.
Alerta: Vigilante y atento.
Permanecer alerta significa
permanecer completamente
despierto.
Estar alerta o despiertos
implica no dormitar o
permanecer en el letargo, y
estar con la mente y los
sentidos bien agudizados. No
acomodarnos al estilo de vida
en que se maneja nuestra
sociedad, este mundo.
Vigilar: Proviene de la
traducción de una de las dos
palabras griegas: (gregoreuo y
agrupneo), que tienen
significados similares:
permanecer despiertos, estar
alertas, tener cuidado, estar en
vela, estar en guardia,
consciente. Debemos estar
alertas o estar en guardia.
Vigilar nuestra vida y comprobar que todavía nos encontramos en la fe verdadera.
Es de suma importancia entender que el enemigo de nuestras almas quiere
destruirnos, por lo tanto, mantente despierta y alerta ante cualquier ataque.
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Pablo nos exhorta a estar despiertas para saber o entender lo que creemos, estar
conscientes, lúcidas en el conocimiento de las escrituras, debemos tener un juicio
crítico (critico de análisis, de examinación) contra aquella enseñanza o predicación
que escuchamos, no sea cosa que nos engañen.
No debemos bajar la guardia y comenzar a aceptar otro evangelio, donde “Cristo no
es central, donde la cruz no es central, donde la renuncia al pecado no es central,
donde la santidad no es central, donde la adoración a Dios como estilo de vida no
es central, sino que lo central pasa a ser uno mismo”.
“Sobre toto, tomad el escudo de la fe; con el que podáis apagar todos
los dardos de fuego del maligno”. Efesios 6:16
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PERMANEZCAN FIRMES EN LA FE
“Estén alerta, permanezcan firmes en la fe…”
1a Corintios 16:13 NTV
Dios nunca nos pedirá hacer algo que no seamos capaces de lograr. Al analizar,
“Estad firmes en la fe”, nos damos cuenta que en este consejo se observan dos
componentes: “Estad firmes” y “en la fe”.
Las invito a reflexionar por medio de la palabra en cada una de ellos para tomar las
enseñanzas y aplicarlas en nuestras vidas.
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Hoy estamos viendo cómo muchos no están soportando la sana doctrina y se están
yendo tras enseñanzas que distan de la verdad del Evangelio; han elegido las
enseñanzas que apelan a las emociones, que estimulan el sentido de bienestar y
autosuficiencia, dejando de lado la gloriosa verdad de la salvación de Jesucristo.
Amadas tenemos que tener cuidado con aquellas personas que predican una
doctrina diferente, extraña, no conforme a lo que enseña la palabra de Dios
(Romanos 16:17), (Hebreos 13:9). Tenemos que poner nuestra mirada en el Señor
y no en los hombres (Hebreos 12:1-2).
Los frutos y las bendiciones que las personas ven en nuestras vidas son el
resultado de estar arraigados en Cristo, él es la buena tierra que nos hace
fructificar.
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Hermanas caminemos de la mano de nuestro Dios y con su ayuda podremos
edificar hogares que sean fortalezas de rectitud “La mujer sabia edifica su casa”.
Proverbios 14:1a
Permanezcamos firmes en nuestras creencias, jamás olvidemos que estamos
estableciendo un fundamento sólido para nuestra familia sobre la roca que es
Jesucristo nuestro Redentor
En este tiempo hay muchos pies que podemos afirmar, manos que podemos
estrechar, mentes que podemos alentar, corazones que podemos animar y almas
que podemos salvar. Somos nosotras las que tenemos que anunciar que hay
esperanza de salvación; Siempre mantenernos firmes en su palabra y con la
seguridad puesta en aquel que es invariable y sigue siendo Dios soberano.
Dios necesita mujeres de valor, que se pongan en pie frente a una cultura donde lo
bueno se hace ver malo y lo malo bueno. Si tenemos una vida firme, ser emos
buenos ejemplos para nuestros hijos y podremos ayudarlos a crecer en la fe.
¡Afirma tu fe en Jesús!
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¡SEAN FUERTES Y VALIENTES!
“Así que, sean fuertes y valientes, ustedes los que ponen su esperanza en el Señor”.
Salmo 31:24
Estas mismas palabras fueron dadas a Josué “sé fuerte y valiente”. Dios le
asegura a Josué que podía ser “fuerte y valiente” ante las pruebas y los problemas
por muy difíciles o insuperables que parecieran; Si él obedecía y hacía conforme a
toda la ley, tenía la garantía de que el Señor estaría con él y lo ayudaría en todo.
Dios nos llama a fortalecernos: La palabra griega traducida como “Fortaleceos
en el Señor”, se puede entender mejor como “Sé fortalecido”, Sé fuerte.
1.- “Sé fuerte” El verbo nos recuerda el “esfuérzate”, que tantas veces aparece en
Josué 1: 1-18, como si dijese: “muestra que eres fuerte para mantenerte firme”
recordándole siempre que nuestra fuerza viene del Señor.
Pablo en Efesios 6:10 exhorta a los cristianos a tomar fuerzas del Señor “Por lo
demás hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza”.
En 2da Timoteo 2:1, el apóstol aconseja a su discípulo Timoteo a esforzarse en la
gracia que es en Cristo Jesús.
Amadas lo que nos hace fuerte es su gracia. El ser fuerte implica que nos apoyamos
en nuestro Dios para recibir fortaleza porque nuestras fuerzas son limitadas. Esta
fortaleza es algo que viene cuando estamos “en el Señor”, es solo cuando estamos
en unión con Cristo que podemos ser fortalecidas por Él.
2.- “Sé Valiente” es jamás renunciar aun cuando la situación sea intimidante;
Valiente para que cumpla la misión que se le ha encomendado. La Valentía no es
la ausencia de temor, sino una respuesta ante el miedo. Puede ser definida como la
actitud de la mente y el corazón que nos permite afrontar miedos, peligros,
dificultades, obstáculos y los desafíos de la vida sin temor, pero firmes en Dios.
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En la biblia, una de las palabras hebreas traducidas como valentía significa ser
fuerte. Somos valientes cuando recordamos todas las promesas de Dios y seguimos
adelante en la dirección que Él nos lleva (Filipenses 3:14 “Prosigo a la meta, al
premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”).
Elegir obedecer a Cristo en todo, sin importar el costo personal, es el acto supremo
de valentía (Lucas 9:23 “Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí,
niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame”).
El buen coraje siempre depende del poder sobrenatural de Dios para fortalecer y
motivar a las mujeres cristianas a ser valientes como hijas de Dios (Salmo 138:3
“En el día que invoqué, me respondiste; me hiciste valiente con fortaleza en
mi alma”).
¡Esfuérzate y sé valiente! Cristo viene pronto “Aférrate a lo que tienes, para que
nadie te quite la corona”. Apocalipsis 3:11
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En el Salmo 46 podemos descubrir algunas maneras de hallar fortaleza (fuerza y
valor) para nuestras vidas:
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Agradezco a Dios, a las oraciones de amigas, hermanas y especialmente a mis
pastores que nunca me dejaron sola, quienes me acompañaron, recordándome a
través de la palabra, maravillosas promesas, que las abracé fuertemente, pudiendo
decir con total convicción: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”,
llenándome de fuerza y valor para seguir adelante. ¡Dios es nuestro amparo,
nuestra fortaleza! ¡Gloria a nuestro Dios!
El salmista David podía expresar “Aunque ande en valle de sombra de muerte,
no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me
infundirán aliento”.
Dios nunca nos abandona, siempre está a nuestro lado y nos dice:” No temas, yo
estoy contigo”.
Mi mamita tuve que realizarse muchos exámenes, hacerse una operación y
posteriormente radioterapias y en cada uno de esos procesos la vi bendecir al
médico, a las enfermeras, a los tecnólogos diciéndoles a ellos que “era cristiana…
que el Señor era bueno y que haría un milagro en su vida” y ¡Aleluya! Dios así lo
hizo.
Qué importante es mantenernos firmes, comprender los tiempos, buscar el consuelo
y aliento en su palabra y saber que, en nuestras luchas, momentos difíciles, malos
diagnósticos, no estamos solas. El Señor siempre está con nosotras,
ayudándonos a “mantenernos fuertes y valientes”.
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“AFIRMA TU FE”
“Manténganse despiertos y firmes en la fe. Tengan mucho valor y firmeza”.
1 corintios 16:13
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Desde una perspectiva bíblica, podemos encontrar muchos relatos que nos dan
consejos prácticos para sobre llevar las crisis cimentadas en la fe; fe que es la
seguridad de que Dios tiene todo bajo control, fe es la plataforma firme inamovible
en nuestra existencia, aunque todo cambie.
Si bien es muy recomendable la asistencia de un especialista en esa área, no
debemos olvidar la eficacia de las escrituras. Hebreos 4:12 nos dice: “Porque la
palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos.
Penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y
es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.” (NBLA)
La palabra de Dios no está muerta, no es solo tinta sobre papel. Cuando aplicamos
sus principios y enseñanzas, podemos experimentar una transformación real,
duradera y sanadora.
Enfrentar las crisis desde una perspectiva bíblica, es fundamental para encontrar
fortaleza y esperanza en tiempos difíciles. La Biblia ofrece sabiduría y consuelo para
afrontar las tormentas de la vida.
Una enseñanza bíblica que me gusta mucho y que ha sido un aliciente, un bálsamo
en tiempos difíciles y muy buena consejera para compartir con personas viviendo
en crisis, la encuentro en el libro de Hechos cap. 27. Te invito a leer todo el capítulo.
(Aquí dejo unos consejos extraídos de un bosquejo que hace un tiempo leí).
La tempestad en el mar
El naufragio
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No te dejes llevar a por la corriente: En momentos de crisis, es común
sentirnos desorientadas y perdidas, así como los marineros a bordo del barco
donde llevaban a Pablo, que quedaron atrapados por la tempestad y se
dejaron llevar a la deriva, debemos aferrarnos a nuestra fe. Mantén firme la
esperanza y confía en el Dios fiel que ha hecho promesas para sacarte de la
crisis. Hechos 27:15
La crisis hace que perdamos la dirección, nos llevan a la deriva, se pierde de
vista la meta y se olvida a donde nos dirigimos. Los marineros no manejaban
herramientas como para ser guiados, las estrellas apenas se distinguían por
la tempestad, estaban en completa oscuridad. ¿Qué se podrá hacer
entonces?
¿Qué cosas desecharon? Echemos un vistazo tal vez encuentres similitud con
lo que vives.
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3- La comida, el sustento (Los nutrientes de la Verdad la Palabra y sus promesas)
4- A ellos mismos, ya que saltaron por la borda (La compañía, consejo y contención)
Hechos 27:18-19 “Al día siguiente, dado que la tempestad seguía arremetiendo con
mucha fuerza contra nosotros, comenzaron a arrojar la carga por la borda. Al tercer
día, con sus propias manos arrojaron al mar los aparejos del barco”.
Josué nos dice: “Permanezcan unidos al Señor su Dios, como lo han hecho hasta
ahora”. Salmo 31:24 “Cobren ánimo y ármense de valor, todos los que en el Señor
esperan”. 1ª Corintios 15:58 “Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténganse
firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de
que su trabajo en el Señor no es en vano”.
¿Estás debatiéndote con algo que te está zarandeando? ¿Has llegado a un punto
de tirarlo todo por la borda? La lectura bíblica nos dice que los marineros perdieron
toda esperanza. Olvidaron que Dios tenía todo bajo control, Él tenía un plan y
quería inyectar esperanzas en las situaciones difíciles.
Cuando se habla de esperanza, no se refiere a la buena suerte o casualidad; es la
fe enfocada en Dios.
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La Biblia declara que Dios es soberano sobre todas las cosas. Aunque no
siempre entendamos el “por qué” de las crisis, podemos confiar en que Él
tiene el control y puede obrar incluso en medio del sufrimiento. Romanos 8:28
nos asegura: “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les
ayudan a bien”.
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FORTALECIENDO NUESTRA FE
Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. (Romanos 10:17 RVR1960).
Así que la fe viene por oír, es decir, por oír la Buena Noticia acerca de Cristo.
(Romanos 10:17 NTV).
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c) CREER A SU PALABRA: Si deseamos fortalecer nuestra fe debemos creer
a su palabra y sus promesas, vivimos en tiempos difíciles que muchas veces
podrán hacer decaer nuestra confianza en la palabra de Dios, como dice 1ª
Timoteo 4:1 “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros
tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus
engañadores y a doctrinas de demonios”.
e) SER LLENOS DEL ESPIRITU SANTO: Como dice su palabra en Hechos 1:8
“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu
Santo, y se me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria,
y hasta lo último de la tierra”, esto quiere decir que el Espíritu Santo que
mora en nosotros nos ayudará a llevar el mensaje de Jesucristo a todas las
personas en cualquier lugar en que podamos estar.
Conclusión
La importancia de fortalecer nuestra fe en Jesucristo es cuidar cada una de estas
áreas en nuestra vida personal y espiritual con Él; Por consiguiente, tendremos la
oportunidad de llegar a más mujeres que no conocen a Jesucristo.
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FORTALECIENDO A LAS FAMILIAS EN LA FE
Dios dice, en Isaías 60:21, “Ellos son el renuevo que planté, obra de mis manos,
para la manifestación de mi esplendor”. Así como también, 1a Corintios 16:13.
INTRODUCCION
Puedes tener confianza en tu llamado a hacer crecer una familia de fe PORQUE
Dios es fiel. Dios creó nuestras familias y Él está constantemente recreando
nuestras familias a través de su gracia y para su gloria. Y algún día, nuestros hijos
serán llamados “Robles de Justicia”, plantación de Jehová para exhibición de su
esplendor. Sin embargo, no empezamos como los árboles; nuestras familias no
comienzan como “robles de justicia”, empezamos como SEMILLAS.
Tomando este ejemplo, vemos que todo parte con una semilla, luego la cápsula de
la semilla se rompe y sale una pequeña raíz. La primera hoja sale y busca luz, y
finalmente se abre paso a través de la superficie del suelo. Luego le crecen algunas
hojas más, pero la mayor parte del crecimiento inicial en una planta sana ocurre
debajo de la superficie, en las raíces. Una vez que las raíces absorban felizmente
agua y nutrientes, la planta estará lista para un crecimiento poderoso. Se vuelve
más alto, más fuerte y más ancho y con el tiempo, empieza a dar frutos.
La fe familiar es la misma. Tu familia se ve diferente a la mía, con una tasa de
crecimiento diferente. Daremos frutos diferentes y tendremos diferentes cosas que
ofrecer al mundo. Pero todos seguimos el mismo camino general.
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Todo comienza en nuestros hogares. De todas las personas con las que entra en
contacto, sus propios hijos y cónyuge son aquellos con quienes tiene la conexión
más cercana y sobre quienes tiene el potencial de tener el mayor impacto. Vivir con
personas de manera tan intima te brinda una de las mejores oportunidades para
vivir tu fe auténtica, mostrándoles el amor y el cuidado de Dios de una manera
profunda. Para muchos padres cristianos, la idea de ayudar a la familia a crecer en
la fe resulta muy difícil. La formación de la fe familiar es un viaje, no un destino, y
crecer en la fe es una aventura. A lo largo de ese viaje habrá momentos de descubrir,
de alegría, tiempos difíciles y tiempos de confusión. Pero tu guía en esta aventura
no es otro que el Espíritu Santo, así que ¡avancemos sin temor!
En el proceso le animo a ser una madre con liderazgo competente y recomiendo
practicar las siguientes disciplinas espirituales para crecer y fortalecer a nuestra
familia en la FE.
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2. REVISE Y COMUNIQUE LAS HISTORIAS DE DIOS
Si le resulta difícil reunir a toda la familia para los devocionales después de alguna
comida, busque otras formas y momentos para mirar juntos la palabra de Dios. Use
diferentes estrategias. Considere elegir, memorizar o mostrar un “verso temático”
familiar y utilícelas como tema de debate o coloque un breve pasaje en su
refrigerador y luego hable sobre él al final de la semana, después de haber tenido
tiempo de “vivirlo” juntos.
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6. CELEBRE LOS ACONTECIMIENTOS IMPORTANTES
Los bautismos, los cumpleaños, las graduaciones, etc. Estos son acontecimientos
que las familias pueden marcar juntas de manera que apunten a Dios. Reúnanse
para una oración de agradecimiento y bendigan a la persona que ha alcanzado este
logro. Regístrelo en un álbum de fotografías. Regale un obsequio especial que
conmemore el momento especial y además si es posible celebre con una torta.
9. CALOR DE HOGAR
Hágales saber a sus hijos que su familia es un lugar seguro donde los aman y donde
pueden hacer preguntas y dudas sobre la fe. Ninguna pregunta o problema es
demasiado grande para que Dios o tu familia lo comenten juntos.
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CONCLUSIONES FINALES
Si bien el tiempo individual con Dios es muy importante, el encuentro con Dios como
familia también es esencial. Como miembros de la familia, pueden ayudarse
mutuamente a permanecer enfocados en Cristo. Allí practicamos la consejería, los
debates con amor, la crítica constructiva y también el perdón. Ayudar a su familia a
acercarse a Dios es una experiencia maravillosa. Puede ayudar a mejorar la
comunicación y profundizar la relación con sus seres queridos. Además, puede
brindar oportunidades de crecimiento personal, enriquecimiento espiritual y
discipulado compasivo. Al tomarse el tiempo para orar juntos, leer la Biblia y servir
a los demás juntos, pueden ayudar a su familia a acercarse a Dios y experimentar
todos los beneficios que esto conlleva.
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AFIRMA TU FE PARA ALCANZAR A OTRAS
Lucas relata que Jesús, después de haber resucitado, reunió a sus discípulos y les
dijo dos cosas importantes. La primera es que el Antiguo testamento enseñaba
claramente que el Mesías debía morir y resucitar. Y también les dijo que el evangelio
sería predicado a todas las naciones. “Y dijo: efectivamente se escribió hace
mucho tiempo que el Mesías debería sufrir, morir y resucitar al tercer día.
También se escribió que este mensaje se proclamará con la autoridad de su
nombre a todas las naciones, comenzando con Jerusalén: hay perdón de
pecados para todos los que se arrepientan”. (Lucas 24:46-47)
La orden de hacer misiones es muy clara en el Nuevo Testamento, sin embargo,
Jesús buscó en el Antiguo Testamento la base para esa declaración. Si leemos la
biblia sin observar su énfasis sobre misiones, probablemente estamos leyendo
superficialmente, pues el tema central de la palabra de Dios es la redención del
hombre por medio de Jesucristo, y desde génesis a apocalipsis podemos ver el plan
de Dios cumpliéndose. Dios ha estado de misión a lo largo de la historia para cumplir
su propósito en la tierra. Cada vez que vemos a Dios en la biblia, Él está obrando
de acuerdo a su propósito: revelarse a sí mismo para que su nombre sea glorificado,
para que su reino sea establecido y para que personas de cada etnia, pueblo y
nación sean reconciliadas con él. Es interesante ver que Dios en vez de llevar a
cabo su plan por sí mismo, Él optó por involucrar a su pueblo a esta misión, obrando
por medio de ellos para llevar a cabo sus propósitos eternos. Dios obró de esta
manera con diferentes personas que fueron invitados a unirse a su misión para que
todas las etnias de la tierra le conozcan y le adoren, algunos ejemplos de ellos son:
Abraham, Moisés, David, Noemí, Ester, María, la mujer samaritana, los discípulos y
por, sobre todo, Jesús, el misionero enviado por Dios para salvarnos. Como hijas
de Dios estamos llamadas a ser socias con Cristo, y esto involucra reconciliar a un
mundo perdido con Dios. Estar relacionada con Cristo es estar en una misión con
él, pues no podemos tener una relación con Jesús sin ser parte de esta misión.
(Juan 20:21). Así como Jesús estaba en una misión con el Padre, él llama a cada
una de sus seguidoras a que se unan a él en esa relación de amor, poder y
propósito.
El libro de Hechos registra el relato de Priscila, una mujer usada por Dios de manera
especial para tocar a las personas de varias naciones. Una mujer judía que vivía en
Roma con su esposo Aquila, y que trabajó junto con Pablo. Algunos eruditos
sugieren que Priscila fue una mujer influyente en la iglesia, realizó un importante
trabajo transcultural, su liderazgo y enseñanzas marcaron la diferencia en su
tiempo. Es interesante ver que cuando se menciona su nombre casi siempre se
menciona antes que su esposo Aquila, mostrándonos su rol relevante en la obra de
Cristo (Hechos 18).
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Hoy en general, es probable que dos tercios de los misioneros en el mundo sean
mujeres, entonces esto nos muestra el importante papel que tenemos en medio de
la sociedad partiendo por nuestras familias extendiéndose hasta lo último de la
tierra. La misión de Dios es un privilegio en cual podemos participar, entonces es
nuestra tarea y nuestro desafío que nuestras vidas funcionen, se desgasten para
proclamar la buena noticia de salvación por medio de Cristo, y que por donde
vayamos anunciemos las obras maravillosas de aquel que nos llamó de las tinieblas
a su luz admirable (1 Pedro 2:9).
Para ser fortalecidas en nuestra fe, debemos entender lo que significa la palabra fe
y claramente encontramos esta definición en el libro de hebreos capítulo 11
versículo 1: “La fe (es) la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que
no se ve”. En otras palabras, entendemos que tener fe es tener una profunda
convicción de aquellas cosas que no podemos ver. El evangelio lo vivimos por la fe,
no vemos a aquel que nos llamó, no podemos ver físicamente muchos aspectos del
evangelio, pero la fe nos hace creer en que todo lo que se predica es real. Este
evangelio lo proclamamos por la esperanza. Esperanza es esperar, tener la
expectativa de que sus palabras, de que promesas se cumplirán. Esta esperanza
es la que nos mueve a alcanzar a otros obedeciendo su palabra.
Cuando Dios miró su plan redentor luego de la caída del hombre, este plan se
manifiesta a lo largo de la Biblia, usó al pueblo de Israel buscando extenderse a
otras naciones, lo que se cumplió con el evangelio alcanzando gentiles en el nuevo
testamento, Dios termina el panorama misionero en apocalipsis dándonos a
conocer esta imagen increíble, que es una profecía y una esperanza para cada una
de nosotras y nos las entregó para atesorarla y para ser parte de ese gran día.
Dios busca revelarse y darse a conocer a la humanidad, así como lo hizo contigo y
conmigo y usa hombres y mujeres de distintas culturas, niveles socioculturales,
contextos e ideas. Estas personas son transformadas por el poder de su Espíritu
Santo a la imagen de Cristo por el poder del evangelio.
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Lo más increíble es que Dios quiere hacernos parte de este gran día, no solo siendo
participes de esta gran multitud, sino que siendo agentes que llevan el evangelio a
todos los que no conocen todavía y así, podemos hacer a otros parte de esto para
que muchos más conozcan su amor y le adoren en esta vida y eternamente. A lo
largo de toda la Biblia Dios se ha empeñado en usar a su pueblo para que todos los
pueblos le adoren y le conozcan (Génesis 12: 2-3; 1 Crónicas 16:23-36; Salmos
96:2-3; Salmos 67; Mateo 28:19-20). Estamos llamados e invitados a portar este
mensaje poderoso.
La fe viene por el oír, por lo que la predicación fue el medio que Dios escogió para
revelar a Cristo. (Romanos 10:17). Dios nos invita a ser parte de la misión: Ser
puentes para que vidas sean reconciliadas con Dios por medio de Jesucristo.
Claramente el apóstol lo estipula en 2 corintios 5:17-20: (NTV) “Esto significa que
todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida
antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado! Y todo esto es un regalo de
Dios, quien nos trajo de vuelta a sí mismo por medio de Cristo. Y Dios nos ha dado
la tarea de reconciliar a la gente con él. Pues Dios estaba en Cristo reconciliando al
mundo consigo mismo, no tomando más en cuenta el pecado de la gente. Y nos dio
a nosotros este maravilloso mensaje de reconciliación”.
Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de nosotros.
Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: «¡Vuelvan a Dios!».
¡Dios nos da una nueva vida! Y un nuevo propósito por medio de Jesús. Este
propósito es reconciliar al mundo con él. Es un mensaje maravilloso que te hace
EMBAJADORA de Cristo, esto significa que eres REPRESENTANTE DE ÉL en la
tierra. Él llama a las personas a través de nosotros, ¡ESTA ES NUESTRA TAREA!
Pero también es nuestro privilegio.
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(Somos pecadores, necesitamos un salvador, por medio de la fe, todo el que
cree y se arrepiente de sus pecados Dios le perdona, le restaura, le da un
nuevo ser y nos desafía a vivir para él)
¡Despierta a misiones!
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Tómate un momento para orar
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UNA DECISIÓN DE FE: PERDONAR
¿QUÉ ES EL PERDÓN?
Es un punto alto en la vida espiritual cristiana, Jesús, dijo: amar, orar y bendecir a
tus enemigos. Cuando un creyente perdona a su ofensor, está gritando al mundo
sin decir ni una sola palabra, ¡cuán grande es el Dios en el que deposita su
confianza! Mirando la cruz, entendemos que es el perdón, es ahí por el sacrificio del
Cordero Santo que nuestro pecado fue perdonado, nos mudó de las tinieblas a la
luz admirable y nos hizo olor fragante.
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YO HE SIDO LA OFENSORA
Todas alguna vez también hemos sido ofensoras consciente o inconscientemente,
debemos mirar la paja en nuestro propio ojo, primeramente. “Ponte de acuerdo
con tu adversario pronto, entre tanto que estás con él en el camino”. Mateo 5:25
Equivocarnos es un defecto de todo ser humano, pedir perdón es una virtud
infrecuente y muy poco ejercitada en la sociedad actual, para pedir perdón debes
reconocer la ofensa, empatizar, escuchar sin justificarte, ser sincera. Ruegue al
Señor le de valentía para pedir perdón, ya que los silencios pesan como piedras,
las piedras se vuelven muros y los muros separan a las personas.
Si el Espíritu Santo le recuerda un hecho donde Ud., ha sido la ofensora, y puede
remediar el asunto acercándote a la víctima hágalo, póngase a cuenta. Por el
contrario, si le es imposible, pedir perdón porque la victima está lejos o ya partió del
escenario de esta tierra, pida perdón al Señor, y procure no volver a cometer el
mismo error con otra persona. Póngase a cuenta, tendrá paz interior, al decir “lo
siento, perdóname” liberará su alma. Pero nos escudamos poniendo barreras
como: “Sabe que no era mi intención”, “Voy a mostrarme débil”, “Yo fui herida
primero” “No fue mi culpa” “Fui mal interpretada”, “Otro día converso la situación”,
“Lo hecho. hecho está”. No puede cambiar lo que fue hecho o dicho, pero puede
hacer algo muy hermoso, pedir perdón, eso sanará no sólo la vid de la víctima, sino
también la suya.
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¿PODRÍA UNA MUJER CRISTIANA NO TENER UN CORAZÓN PERDONADOR?
Todas hemos sido ofendidas por alguien, que hiere sus sentimientos, alguien que le
traiciona, alguien que defrauda sus expectativas. Al ser ofendida, el alma percibe la
necesidad de ser compensada. Es como que el alma anhela que el ofensor haga o
diga algo para resarcir la ofensa. Pero en realidad perdonar significa anular la
deuda, aun cuando su ofensor no haga ni diga nada para remediar la ofensa. Si
decimos ser discípulas del Maestro, tenemos que seguir las huellas del maestro.
Una mujer cristiana deber ser una persona que aprende a perdonar, aunque no le
pidan perdón, no perdonar es “destruir el puente por el cual algún día tendremos
que pasar”. Mateo 18:35. No perdonar te pone en conflicto con Dios mismo, ya que
la Palabra de Dios nos enseña que, sino perdonamos, él tampoco perdonará
nuestras ofensas, estaremos reteniendo sobre nuestra propia vida la gracia del Dios
Cada día al orar, pedimos cruzar por el puente del perdón. Perdonar es el antídoto
contra el veneno que quiere amargar su corazón, es muy triste ver creyentes que
se niegan a perdonar, negándose a sí mismas, la oportunidad de que el alfarero
moldee su corazón. “Cuida tu corazón más que otra cosa, porque él es la fuente de
la vida”, Prov. 4:23.
¿Quién debe quitar la amargura del corazón? Nadie más que nosotras, es
nuestra responsabilidad dar ese paso, para mantener el corazón limpio. “Quítense
de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes
sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como
Dios también os perdonó a vosotros en Cristo”. Efesios 4:31-32.
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Los romanos expertos en torturas, cuando descubrían a un asesino tomaban el
cadáver de la víctima, con alambre con puntas unían el cuerpo muerto con el del
asesino, esas puntas habrían heridas en el cuerpo del asesino y los echaban
amarrados en una fosa, mientras el cadáver de la víctima se iba pudriendo, el
asesino se iba contaminando, hasta envenenarse con su propia víctima, y morir.
Cuando Ud., guarda rencor contra una persona es contado como asesinato. “Todo
aquel que aborrece a su hermano es homicida; y sabéis que ningún homicida tiene
vida eterna permanente en él”. 1 Juan 3:15.
Mientras tanto la falta de perdón va pudriendo su alma, la que se está envenenando
es Ud., mi amada hermana. Libere, perdone a su ofensor y serás liberada. Hoy es
el día para perdonar a aquella persona que llamamos ofensor, quizás no es una sola
persona, sino varias.
Cuando hablamos de nuestro dolor, habitualmente escuchamos “olvídalo”, “has
como que no ocurrió”, “no le des importancia”, “no es para tanto”. Pero no es posible
olvidar, porque si ocurrió, si causó daño, si su corazón fue quebrantado en mil
pedazos, pero sólo aquella que se quebró en pedazos puede hablar de un Dios que
convierte las ruinas en una obra de arte. “Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó
a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo,
él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca”. 1 Pedro 5:10.
No podemos borrar los recuerdos de nuestra mente, pero sí podemos quitar el
veneno de esos recuerdos. En realidad, recordar puede ser positivo porque nos
evita repetir los mismos errores o faltas. Alguien dijo, refiriéndose al holocausto
judío, que recordar es la mejor vacuna para no repetir.
El problema con la frase “yo perdono, pero no olvido”, frecuente en labios de algunas
personas, es que siguen albergando deseos de venganza y resentimiento en su
corazón. No hay un simple recuerdo; es el recuerdo más su correspondiente dosis
de veneno llamado rencor. Esta actitud es pecado, pues resiste a la voluntad de
Dios. Para una hija de Dios perdonar no se trata tanto de olvidar, sino de recordar
la cruz, el lugar de mayor humildad, donde perderá el derecho a ser vengada o
recompensada, donde dejará de esperar un “perdóname”, pero que en realidad
estará ganando lo más valioso identificarse con Jesucristo. “Entonces Jesús dijo a
sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su
cruz, y sígame”. Mateo 16:24.
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Debemos DECIDIR perdonar por pura gracia, así como Dios lo hizo con nosotras,
no siendo merecedoras de nada. “Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos
a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así
también hacedlo vosotros”. Colosenses 3:13.
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Su oración intercesora puede transformar la vida de su ofensor y hacerle un
instrumento precioso en las manos de Dios. Su perdón puede abrir el cielo.
¿Cuál es la prueba genuina que verdaderamente ha perdonado a su ofensor?,
cuando de víctima se transforma en intercesora. Pero yo os digo: “Amad a vuestros
enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y
orad por los que os ultrajan y os persiguen”. Mateo 5:44.
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que nuestra propia deuda era imposible de pagar, por lo tanto, nunca recibiríamos
perdón por nuestros propios méritos.
Lea con atención: Para que un obrero obtuviera 1 talento debía trabajar 6.000 días,
es decir, 16 años. El siervo debía al Rey 10.000 talentos, si multiplicamos 10.000
por 6.000 son 160.000 años de trabajo; Un promedio de 80 años de vida, dividamos
160.000 por 80 es igual a 2.000 vidas.
Jesús enseñó lo impagable que era pagar por el perdón de nuestros pecados,
estamos sumamente endeudadas con Dios. Necesitaríamos vivir 2000 veces,
tenemos una sola vida. “Y de la manera que está establecido para los hombres que
mueran una sola vez, y después de esto el juicio”. Hebreos 9:27. Cristo pagó nuestra
deuda, y el Padre nos perdonó. Por pura gracia.
¿Le pregunto mi amada hermana, que tan grande es la deuda de su ofensor o
sus ofensores que no quiere perdonar, la ofensa que recibió, es más grande
que la deuda que Jesucristo pagó por Ud., en la cruz?
En el versículo de Mateo 18:30 vemos una frase pequeña pero que envuelve todo
el tema del perdón, “más él no quiso”. Esto es asunto de voluntad, pero nos
excusamos diciendo, “es que no estoy lista”, “es que no puedo”, “es que no siento”,
“es que no me nace” “es que no sentí que su arrepentimiento fuera sincero”, “es que
si perdono volverá a hacer lo mismo”, “es que no lo merece” “es que no quiero”,
“algún día lo haré”, etc. Hay cristianos que eligen vivir así. Su deuda de pecado fue
perdonada, y Ud., no quiere perdonar, a sus padres, a su cónyuge, a su hijo (a), a
su familiar, a su amigo (a) a su pastor, a sus ofensores ¿por qué quiere estar así?
Atada al cadáver de tu ofensor, perjudicándose a sí misma.
Hoy es el día, el tiempo para cancelar deudas,
para terminar con aquello que le aparta de un
corazón perdonador, para decidir perdonar,
porque es cuestión de voluntad mi amada
hermana, Ud., decide perdonar o mantenerse
atada al cadáver de ofensor pudriendo su corazón
día tras día.
Mi amada hermana derrame voluntariamente, el
perfume grato del perdón a los pies del Amado, así
su corazón será libre, teniendo un corazón
perdonador. Debemos tener una actitud correcta
con aquellos que nos ofenden, no dejarnos pisotear, quizás hasta tengamos que
apartarnos de aquellos que nos hacen mal, pero tampoco guardar rencor, pues nos
impide tener el corazón conforme la voluntad de Dios.
pág. 55
CONCLUSIÓN
PERDONAR NO ES SÓLO UN MANDAMIENTO, SINO TAMBIÉN UN SECRETO
PARA EL ÉXITO EN LA VIDA.
“El perdón cae como lluvia suave desde el cielo a la tierra. Es dos veces
bendito; Bendice al que lo da y al que lo recibe”.
pág. 56
pág. 57
AYUNO Y ORACIÓN NACIONAL
“Estén alerta. Permanezcan firmes en la fe…”.
pág. 59
A F I R M A
Tu fe 1a Corintios 16:13
pág. 60
Una ofrenda
AFIRMA TU FE
1a Corintios 16:13
pág. 61
M
1a Corintios 16:13
A
Y
O
“La casa y el dinero se heredan de los padres,
pero la esposa inteligente es un don del
Señor”.
Proverbios 19:14
(NVI)
pág. 62
AFIRMA TU FE
1a Corintios 16:13
JUNIO
pág. 63
Afirma
tu fe 1a Corintios 16:13
JULIO
pág. 64
AGOSTO
pág. 65
A f i r m a t u f e
1a Corintios 16:13
pág. 66
“Y al orar, no hablen solo por hablar como hacen
los gentiles, porque ellos se imaginan que serán
escuchados por sus muchas palabras”.
pág. 67
1a Corintios 16:13
pág. 68
“Aún en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré
el mismo, yo los sostendré. Yo los hice y cuidaré
de ustedes; los sostendré y los libraré”.
Isaías 46:4
pág. 69
1a Corintios 16:13
pág. 70
1a Corintios 16:13
pág. 71
pág. 72