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Responsabilidad del Estado por ataque guerrillero

El documento describe un caso de responsabilidad extracontractual del Estado por daños causados a una propiedad privada durante un ataque guerrillero a una estación de policía. El Tribunal Administrativo declaró responsable a la Nación por los daños bajo criterios de daño especial y ordenó una indemnización. Tanto la actora como la demandada apelaron la sentencia.
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Responsabilidad del Estado por ataque guerrillero

El documento describe un caso de responsabilidad extracontractual del Estado por daños causados a una propiedad privada durante un ataque guerrillero a una estación de policía. El Tribunal Administrativo declaró responsable a la Nación por los daños bajo criterios de daño especial y ordenó una indemnización. Tanto la actora como la demandada apelaron la sentencia.
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ACCIÓN DE REPARACIÓN DIRECTA - Accede, condena.

Caso ataque
guerrillero a estación de policía en el municipio de Fuente de Oro

NOTA DE RELATORÍA: Síntesis del caso. El 1 de mayo de 2001, la Estación de


Policía del municipio Fuente de Oro (Meta) fue objeto de un ataque subversivo,
que conllevó el enfrentamiento entre los miembros de la Policía Nacional y el
grupo armado ilegal, en el que resultó destruida la vivienda de propiedad de la
demandante, (…) la cual colindaba con el cuartel.

RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL DEL ESTADO POR ATAQUE


GUERRILLERO - Daño a bien inmueble de población civil / DAÑO ESPECIAL
- Ruptura de equilibrio de las cargas. Lesión al derecho de propiedad / DAÑO
ESPECIAL - Pérdida o destrucción de bien inmueble de población civil por
ataque a estación de policía / GRAVE VIOLACIÓN O AFECTACIÓN A BIEN
CONVENCIONAL Y CONSTITUCIONALMENTE AMPARADO - Lesión al
derecho a la propiedad /

Para el caso en concreto, se encuentra acreditado el daño antijurídico, consistente


en la lesión del derecho a la propiedad privada de la parte actora, el cual se
encuentra protegido por el artículo 53 constitucional y demás normas
concordantes (…), de manera que, en lo que respecta a la imputación fáctica y
jurídica del daño a la entidad demandada, la Sala coincide con los argumentos
expuestos por el A quo, quien consideró atribuir el daño antijurídico bajo los
criterios del daño especial, (…) puesto que, (…) en casos como el que aquí se
estudia, es evidente que se presenta una ruptura del equilibrio en las cargas
públicas, y la solidaridad como trasfondo filosófico que la orienta, impone al
Estado, en representación de la sociedad, la obligación de indemnizar a quienes
materialmente se han visto afectados con el despliegue de una acción ejecutada
por grupos armados insurgentes, donde corresponde al Estado prestar asistencia
y protección y restituir a quienes se encuentren afectados (…), en consecuencia la
Sala confirma la sentencia proferida por el Tribunal Administrativo. NOTA DE
RELATORÍA: Con salvamento y aclaración de voto del consejero Guillermo
Sánchez Luque, al respecto ver las consideraciones expresadas en el salvamento
del exp. 36343/16 numeral 1, y, las disertaciones consagradas en la aclaración de
voto del exp. 38870 numeral 1.

RESPONSABILIDAD EXTRACONTRACTUAL DEL ESTADO - Cláusula general


de responsabilidad. Artículo 90 constitucional / RESPONSABILIDAD
EXTRACONTRACTUAL DEL ESTADO - Presupuestos

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 90 de la Constitución, cláusula


general de la responsabilidad extracontractual del Estado, se desprende que esta
tiene como fundamento la determinación de un daño antijurídico causado a un
administrado y la imputación del mismo a la administración pública, tanto por su
acción como por su omisión, ya sea atendiendo a los criterios de falla en el
servicio, daño especial, riesgo excepcional o cualquier otro.

FUENTE FORMAL: CÓDIGO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO-ARTÍCULO 86/


CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL-ARTÍCULO 298.

CONSEJO DE ESTADO

SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO

SECCIÓN TERCERA
SUBSECCIÓN C

Consejero ponente: JAIME ORLANDO SANTOFIMIO GAMBOA

Bogotá, D.C., diecinueve (19) de julio del dos mil diecisiete (2017).

Radicación número: 50001-23-31-000-2001-10478-01(37498)

Actor: MARÍA EMMA GONZÁLES BARBOSA Y OTROS

Demandado: NACIÓN - MINISTERIO DE DEFENSA - POLICÍA NACIONAL

Referencia: ACCIÓN DE REPARACIÓN DIRECTA (APELACIÓN SENTENCIA)

Descriptor: Confirma la sentencia apelada que declara la responsabilidad bajo los


criterios del daño especial. Restrictor: Valoración probatoria – declaraciones extra
proceso / Presupuestos de la responsabilidad extracontractual del Estado / La
imputación de responsabilidad en tratándose de daños causados por las acciones
de grupos armados insurgentes.

Decide la Sala en segunda instancia los recursos de apelación interpuestos por la


parte actora1 y la entidad demandada2 contra la sentencia3 proferida por el
Tribunal Administrativo del Meta el 24 de junio de 2009 mediante la cual se
resolvió “declarar administrativamente responsable a la Nación – Ministerio de
Defensa – Policía Nacional de los daños y perjuicios causados a la demandante
María Emma Gonzáles Barbosa, con la destrucción de su vivienda de habitación
durante la incursión subversiva al municipio de Fuente de Oro el día 1 de mayo de
2001”.

ANTECEDENTES

1. La demanda.

Fue presentada el 13 de noviembre de 20014 por María Emma Gonzáles Barbosa


(víctima), Oscar y Edilson Gonzáles (hijos) quienes mediante apoderado judicial5 y
en ejercicio de la acción de reparación directa contenida en el artículo 86 del
C.C.A, solicitaron que se declare a la Nación – Ministerio de Defensa – Policía
Nacional, administrativa y patrimonialmente responsable de los perjuicios

1
Fls.244 C.P
2
Fls.243 C.P
3
Fls.361-377 del C.P
4
Fls.3-13 C.1
5
Fls.1-2 C.1
ocasionados con la “destrucción del inmueble de su propiedad, en hechos
sucedidos el 1 de mayo de 2001 en Fuente de Oro (Meta)”.

1.1 Pretensiones

Como consecuencia de la anterior declaración, la parte actora solicitó condenar a


las entidades demandadas a pagar:

- Por concepto de lucro cesante a favor de María Emma Gonzáles Barbosa, la


suma de $[Link], “en razón de que la destrucción del mencionado
inmueble le ha ocasionado un grave perjuicio económico, debido a que se ha visto
obligada a tomar en arriendo otro inmueble para vivir con su familia, debiendo
cancelar mensualmente un canon de $200.000”.

- Por concepto de daño emergente a favor María Emma Gonzáles Barbosa la


suma de $[Link] derivados de los gastos judiciales, honorarios de
abogados y “en fin todos los gastos sufridos” por la demandante con ocasión de la
destrucción de su vivienda.

- Por concepto de perjuicio moral, para cada uno de los demandantes, el


equivalente a 1000 SMLMV por el “profundo trauma psíquico” que sufrieron por la
destrucción de su único patrimonio familiar.

- Reconocer las sumas indexadas y los intereses a partir de la ejecutoria de la


sentencia que decida favorablemente las pretensiones.

1.2 Como fundamento de sus pretensiones la parte actora expuso los


hechos que la Subsección sintetiza así6:

El 1 de mayo de 2001, la Estación de Policía del municipio “Fuente de Oro –


Meta” fue objeto de un ataque subversivo, que conllevó el enfrentamiento entre los
miembros de la Policía Nacional y el grupo armado ilegal, en el que resultó
destruida la vivienda de propiedad de la demandante, ubicada en la carrera 12 No.
10-59/63, la cual colindaba con el cuartel.

2. El trámite procesal

6
Fls.5-6 C.1
2.1.- El 22 de enero de 2002, el Tribunal Administrativo del Meta admitió la
demanda7 que fue noticiada a la entidad demandada8. El asunto se fijó en lista.

2.2.- El 9 de abril de 2002 la Nación – Ministerio de Defensa – Policía Nacional,


contestó la demanda9 oponiéndose a todas y cada una de las pretensiones por
cuanto “los hechos fueron cometidos por terceros ajenos a la Institución, de una
parte, y adicionalmente no existe falla alguna de la Policía Nacional, ya que el
actuar de los uniformados y el uso de sus armas de dotación oficial se
circunscribió de manera estricta a la defensa de sus vidas en primera medida y la
protección de la población civil”.

2.3.- Apertura a pruebas y alegatos de conclusión

El 19 de septiembre de 2003 el Tribunal Administrativo del Meta abrió el proceso


a pruebas10.

El 2 de noviembre de 2007 el Tribunal Administrativo del Meta corrió traslado a


las partes por el término de 10 días para que presentaran sus alegatos de
conclusión y al Ministerio Público para que rindiera el concepto de rigor 11.
Oportunidad que fue aprovechada por la parte demandada quien reiteró lo
manifestado en el escrito de contestación12.

II. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA

El 24 de junio de 2009 el Tribunal Administrativo del Meta accedió parcialmente a


las pretensiones de la demanda, porque consideró13:

“(…) Valorada en su conjunto la prueba documental, se percibe con


perfecta claridad que la Policía Nacional en ejercicio de actividad legitima,
rompe el equilibrio de las cargas públicas, porque le causó al administrado
un daño que no se encontraba en el deber de soportar; no duba la Sala en
concluir que el ataque guerrillero estaba dirigido directamente a la Estación
de Policía Nacional del municipio de Fuente de Oro que se encontraba en
los predios adjuntos a la casa de la accionante donde residía con su familia,
circunstancia que se encuentra amplia y suficientemente demostrada;
indistintamente de quien haya ocasionado la destrucción de la casa y los
perjuicios morales, los demandantes son personas ajenas al conflicto
armado y al combate que se suscitó por el hostigamiento de la insurgencia.
7
Fl.29-30 C. 1
8
Fls.33 C 1
9
Fls.38-44 C. 1
10
Fls.51-54 C. 1
11
Fl.222 C.1
12
Fls.223-228 C.1
13
Fls.231-241 C.P
De otro lado, se advierte, que el enfrentamiento armado del 1 de mayo de
2001, se causó en el acometida (sic) de la guerrilla subversiva a la Policía
Nacional en la zona, quienes obviamente se encontraban cumpliendo su
función”.

En consecuencia, el A quo procedió al reconocimiento y liquidación de perjuicios,


a saber los siguientes:

“(…) SEGUNDO: CONDENAR a la NACIÓN – MINISTERIO DE DEFENSA


NACIONAL – POLICÍA NACIONAL a pagar a MARÍA EMMA GONZÁLES
BARBOSA por concepto de PERJUICIOS MATERIALES en la modalidad
de daño emergente CUARENTA Y CINCO MILLONES, UN MIL
SETECIENTOS TREINTA Y CINCO PESOS ($45.001.735).

TERCERO: NEGAR las demás pretensiones de la demanda


(…)”.

III. RECURSOS DE APELACIÓN

1.- El 31 de julio de 2009 la entidad demandada interpuso el recurso de


apelación14 que, fue sustentado el 11 de noviembre de 200915 en el sentido de
solicitar que se revoque la sentencia de primera instancia porque:

“(…) Conforme a lo narrado en la demanda y lo probado en la misma, no


hubo falla alguna por parte de la entidad que represento, ya que no hubo
aviso alguno por parte de la ciudadanía de que iba a realizarse un ataque
contra dicha población, tampoco existen informes de inteligencia, lo cual
hace que este sea imprevisible para la fuerza pública.

No se puede pretender que la fuerza pública concentre todo el personal en


una zona determinada, ya que por una parte el territorio colombiano es muy
extenso y de otra parte la topografía y situación de orden público dificultan
dar protección en un 100% a toda la población.

Debe tenerse en cuenta los ataques a la población son inesperados y los


grupos al margen de la ley aprovechan lo extenso del territorio para realizar
los actos terroristas”.

2.- Por su parte, el 31 de julio de 2009 los demandantes interpusieron el recurso


de apelación16 que fue sustentado el 19 de octubre de 200917 y solicitaron
“reconocer como indemnización por el perjuicio material sufrido por la Sra. María
Emma Gonzáles Barbosa, la suma de $[Link], la que deberá ser
actualizada en el momento de la sentencia de segunda instancia, en lugar de los
$45.001.735 que allí se liquidaron, acogiendo en su totalidad el dictamen pericial
que fuera rendido por el Sr. José de Jesús Salcedo Manrique”.

14
Fl.243 C.P
15
Fls.253-256 C.P
16
Fls.244 C.P
17
Fls.250-251 C.P
El 25 de agosto de 2009 el Tribunal Administrativo del Meta concedió los recursos
de apelación interpuestos por la parte actora y la entidad demandada18.

IV. TRÁMITE DE SEGUNDA INSTANCIA

El 18 de diciembre de 2009 esta Corporación admitió las apelaciones


interpuestas por la parte demandante y la entidad demandada19 y, seguidamente,
el 5 de febrero de 2010 corrió traslado a las partes para que presentaran sus
alegatos de conclusión y al Ministerio Público para que rindiera el concepto de
rigor20. Oportunidad que fue aprovechada por la Policía Nacional21

A continuación, esta Corporación fijó el día 23 de abril de 2013 como fecha para
llevar a cabo audiencia de conciliación judicial 22. Llegado el día y la hora
programada, la diligencia se declaró fallida por falta de ánimo conciliatorio de la
entidad demandada23.

V. CONCEPTO DEL MINISTERIO PÚBLICO

El 23 de marzo de 2010 el Ministerio Público presentó el Concepto No. 10-55 en


el que solicitó que se confirme la sentencia de primera instancia por cuanto en el
caso concreto se encuentra configurada la “responsabilidad objetiva bajo el título
de daño especial, en cabeza de la Nación – Ministerio de Defensa – Policía
Nacional, en razón del comportamiento lícito desplegado por el cuerpo de la
Policía Nacional del municipio de Fuente de Oro, en los hechos ocurridos el 01 de
mayo de 2001 con el cual se le generó a unos particulares un daño no querido por
ende no esperado y diferente del que asumieron otros ciudadanos”.

No existiendo causal de nulidad que pueda invalidar lo actuado, la Sala procede a


resolver la alzada, previas las siguientes:

VI. CONSIDERACIONES

18
Fls.244 C.P
19
Fl. 257 C.P
20
Fl.259 C.P
21
Fls.262-266 C.P
22
Fls.283 C.P
23
Fls.429 C.P
La Sala, retomando la problemática jurídica propuesta por la parte actora,
precisará el alcance de los conceptos adoptados como ratio decidendi para
sustentar su decisión así: 1.- Valoración probatoria – declaraciones extra proceso;
2.- Presupuestos de la responsabilidad extracontractual del Estado; 3.- La
imputación de responsabilidad en tratándose de daños causados por las acciones
de grupos armados insurgentes; 4.- Caso concreto; y 5.- Liquidación de perjuicios.

1.- Valoración probatoria – declaraciones extra proceso

En cuanto a las declaraciones extra proceso24, esta Corporación había previsto


que “El artículo 298 del C.P.C. taxativamente establecía en cabeza del juez el
deber de rechazar de plano los testimonios extra proceso que pretendieran usarse
para fines judiciales, cuando estos no cumplieran con los requisitos allí
establecidos, es decir: (i) cuando no se trataran como prueba anticipada, (ii)
cuando no se practicaran por persona gravemente enferma y (iii) cuando se
omitiera la citación de la parte contraria, a menos que se declarara bajo la
gravedad de juramento que se ignoraba su ubicación.

No obstante lo anterior, en diferentes pronunciamientos el Consejo de Estado –


Sección Tercera - Subsección A, avanzó en el sentido de señalar que:

“Aun cuando se ha predicado que la validez de las declaraciones extra


juicio allegadas dentro de un proceso judicial se encuentra sujeta a la
citación de la parte contraria, a la posterior ratificación de las mismas o a
aquellos casos en los que exclusivamente la ley les habilita como prueba
sumaria -como garantía procesal que milita a favor de la parte contraria en
virtud del derecho de contradicción y de defensa-, éstas pueden ser tenidas
en cuenta, en los eventos en que hayan sido de pleno conocimiento de la
parte demandada, ya sea desde el agotamiento de la vía gubernativa, o en
el debate judicial mismo.”25

En el mismo sentido, en pronunciamiento más reciente, la Subsección B de la


Sección Tercera, también sostuvo que:

“(...) los documentos que contengan testimonios de terceras personas, por


haberse vertido ante el juez, en otro proceso o extraprocesalmente, sin
intervención de la parte contra quien se aducen o bien por haberse
producido sin otra intervención que la del otorgante, deben ser valorados
por el fallador sin necesidad de ratificarlos (…) no es posible sostener que,
en todos los casos, la prueba deba ser objeto de ratificación o que siempre
la contraparte deba tener la posibilidad de contrainterrogar en el mismo
momento, como tampoco que determinada prueba deja de serlo porque la
24
Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Subsección C.
Sentencia de 12 de noviembre de 2014. Exp.: 27.578
25
Consejo de Estado, Sección Segunda, Subsección A, sentencia de 15 de febrero de 2012, Rad.
11001-03-15-000-2012-00035-00(AC), M.P. Gustavo Eduardo Gómez Aranguren.
contraparte no fue citada, pues, en todos los casos, lo esencial tiene que
ver con que quien no participó en su formación, tenga acceso, con igualdad
probatoria y posibilidad, a oportunidades reales y efectivas de
contradicción. (…)”26

Asimismo, la Subsección C de esta misma Sección, consideró que los artículos


188 y 222 del nuevo Código General del Proceso permitieron que “las
declaraciones extraprocesales que se aporten con la demanda pueden ser
valoradas sin necesidad de que sean ratificadas (…) aun cuando no hayan sido
practicadas con audiencia de la entidad demandada (…)”.

En atención a las decisiones mencionadas y a la normatividad citada, y aunque


previó que la norma no era aplicable al caso que allí se estudió, por ser posterior a
la práctica de las declaraciones extra proceso sobre las cuales se discutía e,
incluso, a la presentación e iniciación del proceso objeto de debate 27, la
Subsección C aclaró que estos avances recogen “el giró que en materia probatoria
ha dado nuestro derecho procesal e ilumina la interpretación o valoración que el
Juez contencioso administrativo, dentro del Estado Social de Derecho debe hacer
de la prueba, en atención a los principios de prevalencia del interés sustancial o
material de los derechos subjetivos28 sobre el simplemente formal o procesal”29, y
bajo estas consideraciones ha tenido a bien valorar las declaraciones rendidas
extraprocesalmente, conjuntamente y a la luz del restante material probatorio.

En este sentido la Corte Constitucional, en reciente sentencia de unificación,


manifestó:

“El Juez del Estado Social de Derecho es uno que ha dejado de ser el “frio
funcionario que aplica irreflexivamente la ley”30, convirtiéndose en el funcionario
-sin vendas- que se proyecta más allá de las formas jurídicas, para así atender
vigilante, activo y garante de los derechos materiales31”32

En consecuencia, la Sala procederá a valorar las declaraciones extra proceso que


obran en el plenario, en conjunto con el restante material probatorio y a la luz de la
sana crítica.
26
Consejo de Estado, Sección Tercera, Subsección B, sentencia de 29 de agosto de 2013, Exp.
27.521, M.P. Stella Conto Díaz del Castillo.
27
Al respecto debe preverse que el artículo 40 de la Ley 153 de 1887 estableció:
“Artículo 40. Modificado por el art. 624, Ley 1564 de 2012. Las leyes concernientes a la sustanciación
y ritualidad de los juicios prevalecen sobre las anteriores desde el momento en que deben empezar
a regir. Pero los términos que hubieren empezado a correr, y las actuaciones y diligencias que ya
estuvieren iniciadas se regirán por la ley vigente al tiempo de su iniciación.”
28
Al respecto debe tenerse en cuenta lo dispuesto por el artículo 103 del C.C.A.
29
Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera. Sentencias de 12
de noviembre de 2014. Exp.: 27.578 y de 27 de agosto de 2015. Exp.:48.995.
30
Corte Constitucional, Sentencia T-264 de 2009
31
Corte Constitucional, Sentencia T-159 de 2007
32
Corte Constitucional, sentencia de tutela SU-768 del 16 de octubre de 2014.
2.- Presupuestos de la responsabilidad extracontractual del Estado

Con relación a la responsabilidad del Estado, la Carta Política de 1991 produjo su


“constitucionalización” al erigirla como garantía de los derechos e intereses de los
administrados y de su patrimonio, sin distinguir su condición, situación o interés.

De lo dispuesto en el artículo 90 de la Constitución, cláusula general de la


responsabilidad extracontractual del Estado, se desprende que esta tiene como
fundamento la determinación de un daño antijurídico causado a un administrado y
la imputación del mismo a la administración pública, tanto por su acción como por
su omisión, ya sea atendiendo a los criterios de falla en el servicio, daño especial,
riesgo excepcional o cualquier otro.

En síntesis, la responsabilidad extracontractual del Estado se configura con la


demostración del daño antijurídico y de su imputación a la administración.

El daño consiste en el menoscabo del interés jurídico tutelado y la antijuridicidad


en que él no debe ser soportado por el administrado, ya sea porque es contrario a
la Carta Política o a una norma legal, o, porque es “irrazonable,” sin depender “de
la licitud o ilicitud de la conducta desplegada por la Administración.”33.

La imputación no es otra cosa que la atribución fáctica y jurídica que del daño
antijurídico se hace al Estado, de acuerdo con los criterios que se elaboren para
ello, como por ejemplo la falla del servicio, el desequilibrio de las cargas públicas –
daño especial, la concreción de un riesgo excepcional, o cualquiera otro que
permita hacer la atribución en el caso concreto.

Finalmente, debe considerarse que la responsabilidad extracontractual no puede


ser concebida simplemente como una herramienta destinada a la reparación, sino
que debe contribuir con un efecto preventivo34 que permita la mejora o la
optimización en la prestación, realización o ejecución de la actividad administrativa
globalmente considerada.

33
Corte Constitucional, sentencia C-254 de 2003.
34
“En consecuencia, la función de la responsabilidad extracontractual (sic) no puede ser ni única ni
primariamente indemnizatoria. Tiene que ser, ante todo, preventiva o disuasoria, o se trataría de
una institución socialmente absurda: ineficiente”. PANTALEÓN, Fernando. “Cómo repensar la
responsabilidad civil extracontractual (También de las Administraciones públicas)”, en AFDUAM,
No.4, 2000, p.174.
3.- La imputación de responsabilidad en tratándose de daños causados por
las acciones de grupos armados insurgentes.

Cabe señalar que en la dilatada jurisprudencia de la Corporación se ha abordado


la responsabilidad del Estado con ocasión de actos de grupos armados a partir de
tres criterios de imputación, a saber: falla en el servicio, riesgo excepcional y el
daño especial, según la determinación fáctica de cada caso y la atribución jurídica
que proceda.

En efecto, la falla del servicio, que es el criterio de imputación principal para


establecer la responsabilidad del Estado, en tratándose de daños causados por
grupos armados insurgentes tiene como presupuesto el reconocimiento de la
existencia de mandatos de abstención –deberes negativos- como de acción –
deberes positivos- a cargo del Estado, empero, para que se genere
responsabilidad con fundamento en ello es menester acreditar, a título de ejemplo,
i) el incumplimiento o deficiente cumplimiento de deberes normativos, ii) la omisión
o inactividad de la administración pública, o ii) el desconocimiento de la posición
de garante institucional que pueda asumir la administración. Como en los daños
causados por la acción de grupos insurgentes se está en presencia de un hecho
de un tercero, desde un plano causal, deberá demostrarse la cognosibilidad real
del peligro que corre el bien jurídico que debe ser protegido, al igual que la
posibilidad material de actuar en defensa del mismo, o bien por el negligente o
inadecuado despliegue de las acciones de defensa ejecutadas por la fuerza
pública.

Al respecto el precedente jurisprudencial de esta Corporación ha precisado que


para determinar si la conducta del Estado fue anómala o irregular, por acción o por
omisión, frente al hecho dañoso perpetrado por el tercero debe analizarse si para
la Administración y para las autoridades era previsible que se desencadenara el
acto terrorista. Este aspecto constituye uno de los puntos más importantes a
analizar dentro de este régimen, pues no es la previsión de la generalidad de los
hechos (estado de anormalidad del orden público) sino de aquellas situaciones
que no dejan casi margen para la duda, es decir, las que sobrepasan la situación
de violencia ordinaria vivida.

En lo que concierne a la operancia del riesgo excepcional como criterio de


imputación en los casos de daños antijurídicos causados por la actividad de
grupos armados insurgentes, habrá lugar a encuadrar en el mismo cuando el daño
ocurre como consecuencia de la actividad legítima de la administración pública,
que comporta un riesgo de naturaleza anormal, o que resulta excesivo bien sea
porque incrementó aquel que es inherente o intrínseco a la actividad, o porque en
el despliegue de la actividad se crean riesgos que en atención a su exposición e
intensidad desbordan o exceden lo razonablemente asumible por el perjudicado.

En efecto, es claro que en el desarrollo de las actividades cotidianas del mundo


moderno la sociedad se enfrenta a situaciones de riesgo que le son ineludibles, y
dentro de tal contexto la administración pública, como lo indica Forsthoff “puede
crear estas situaciones excepcionales de peligro a las que nadie puede sustraerse
y en las que ninguna protección existe para el particular”, lo cual impone al Estado,
por razón de justicia distributiva, la reparación de los daños causados. Sobre este
tema esta Corporación ha aplicado este criterio de imputación, en ciertas
ocasiones, guiado por un argumento causal, como es que el ataque del grupo
armado se haya dirigido en contra de un establecimiento del Estado.

Y por último, el otro criterio de imputación aplicable en casos en los que se discute
la responsabilidad del Estado por acciones de grupos armados insurgentes es el
de daño especial, que corresponde a un criterio de imputación en donde el
desequilibrio de las cargas públicas, la equidad y la solidaridad son sus
fundamentos como materialización del reequilibrio ante una ruptura de la igualdad
frente a las cargas públicas, fruto del perjuicio especial y anormal que debe
soportar el administrado.

Así, en cada caso, lo que debe examinarse es si por las condiciones que revista el
daño antijurídico este se puede considerar como un acentuado y singular
desequilibrio anormal de las cargas públicas que deben ser asumidas por los
administrados entendiéndose como normal aquella carga que es ordinaria a la
vida en sociedad.

Para el caso concreto de los ataques de grupos armados insurgentes no hay duda
que excede a lo normal la afectación a los bienes muebles o inmuebles que se
produce como consecuencia del armamento empleado y que conlleva la
destrucción, depreciación o disminución del valor, cantidad y/o destinación de los
mismos. Sobre la aplicación del daño especial cuando se presentan actos
terroristas la jurisprudencia de la Corporación ha reconocido su aplicación
partiendo de la propia concepción de lo que supone un ataque terrorista, pues,
este se dirige contra la sociedad en general pero se realiza, materialmente, en una
determinada persona o grupo de personas que, en razón a esa excesiva carga
asumida, son merecedoras de una indemnización asumida por toda la sociedad.

Por su singular configuración; en este régimen no se lleva a cabo un juicio de


reproche, de carácter normativo, a la actividad desplegada por el Estado, pues,
presupuesto ineludible de este régimen de responsabilidad es que la
Administración ha obrado con sujeción al ordenamiento jurídico; por tanto, el daño
antijurídico se atribuye al Estado, en virtud el principio de solidaridad, aquello que
representa la ruptura del equilibrio de las cargas públicas en cumplimiento de una
actividad legal y legítimamente amparada. Sobre la aplicación del daño especial
en materia de atentados terroristas el precedente de la Sala ha reiterado:

“Las explicaciones que se dieron en el capítulo anterior sobre el daño


especial como título de imputación por ataques terroristas, permiten
deducir la responsabilidad del Estado a partir del resultado dañoso,
superior al que ordinariamente deben soportar y diferente del que asumen
los demás pobladores, y proveniente del enfrentamiento armado entre las
fuerzas del orden y el grupo subversivo de quien provino el ataque
terrorista. Si bien como consecuencia de dicho enfrentamiento se
causaron daños a los inmuebles contiguos al sitio de ubicación de la
estación de policía, objeto central del atentado, la actuación de la fuerza
pública fue legítima, en cuanto se desarrolló en cumplimiento de su
obligación constitucional de defender la vida y los bienes de los
administrados (…)”35.

Es la ruptura del equilibrio de las cargas públicas, y la solidaridad como trasfondo


filosófico que la orienta, el eje de la atribución de responsabilidad en estos casos,
pues comprendida dentro del marco del Estado Social de Derecho, -y consagrada
normativamente en el artículo 1° constitucional - resulta razonable imponer al
Estado, en representación de la sociedad, la obligación de indemnizar a quienes
materialmente se han visto afectados con el despliegue de una acción ejecutada
por grupos armados insurgentes, pues en virtud de dicho fin constitucional al
Estado le corresponde garantizar unas condiciones mínimas de vida digna a todas
las personas, y para ello debe prestar asistencia y protección a quienes se
encuentren en circunstancias de inferioridad, a través de la inversión en el gasto
social o adoptando medidas en favor de aquellas personas que por razones
económicas, físicas o mentales, se encuentren en circunstancias de debilidad
manifiesta.

4.- Caso concreto

35
Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo, Sección Tercera, Subsección C.
Sentencia de 16 de febrero de 2017. Exp.34.928.
En el caso de autos, lo primero que la Sala quiere advertir es que se encuentra
acreditado que María Emma Gonzáles Barbosa, es propietaria del inmueble
ubicado en la carrera 12 No. 10-59 del municipio de Fuente de Oro – Meta,
identificado con el folio de identificado con la matricula inmobiliaria No. 236-22816
y ficha catastral No. 01-00-035-0012, tal como consta en los siguientes
documentos:

- Copia simple de la escritura pública No. 1.834 suscrita ante la Notaría única del
Circulo de Granada - Meta el 25 de noviembre de 1994 por medio del cual
Albenio Amezquita (vendedor) le transfirió a María Emma Gonzáles Barbosa
(compradora), a título de venta el derecho real de dominio del inmueble
identificado con cédula catastral No. 01-00-035-012-000 y el cual se encuentra
ubicado en la K 12 No. 10-59 /63 del municipio de Fuente de Oro – Meta36.

- Certificado de tradición y libertad expedido el 4 de junio de 2001 por la Oficina


de Registro de Instrumentos Públicos de San Martin – Meta en el que consta que
mediante escritura pública No. 1.834 del 25 de noviembre de 1994, Albenio
Amezquita le transfirió a María Emma Gonzáles Barbosa, la propiedad del
inmueble identificado con matricula inmobiliaria No. 236-22816 y ficha catastral
No. 01-00-035-0012 ubicado en la carrera 12 No. 10-59 del municipio de Fuente
de Oro – Meta37.

Asimismo, se encuentra acreditado que el día 1º de mayo de 2001, en horas de la


noche, miembros del grupo subversivo FARC incursionaron en el municipio de
Fuente de Oro – Meta, con el propósito de tomarse la Estación de Policía de esa
jurisdicción; situación que generó el enfrentamiento entre los subversivos y los
miembros de la fuerza pública, en la cual resultó afectado el inmueble de
propiedad de la demandante.

Lo anterior se encuentra acreditado con los siguientes medios probatorios:

- Informe de novedades suscrito el 3 de mayo de 2001 por el Comandante de la


Estación de Policía de Fuente de Oro – Meta, en el que consta38:

“(…) 1º.- El día 01-05-01 a las 23:30 horas, un número indeterminado de


bandoleros armados al margen de la ley, atacaron las instalaciones
policiales lanzando granadas de fusil, granadas MGL y cilindros de gas de
cuarenta libras cargados con explosivos, los cuales hicieron blanco,
36
Fls.18-19 C.1
37
Fls.20 y 83-84 C.1
38
Fls.208 C.1
dejando en escombros el sector de los baños, la cocina, un lavadero, el
cuarto para el archivo de la Unidad, destrucción total de una garita con
bunker y destrucción parcial del techo de la Estación.
2º.- A las 02:00 horas aproximadamente se recibió el apoyo del Ejército y
del avión fantasma, terminando así la incursión subversiva (…)”.

- Certificado emitido el 1 de junio de 2001 por la Alcaldesa de Fuentes de Oro39


en el que consta que “la señora María Emma Gonzáles (…), se vio afectada por el
enfrentamiento entre la Policía Nacional y la Guerrilla el primero de mayo del
presente año, donde su casa de habitación fue totalmente destruida, razón por la
cual se encuentra pagando arriendo en otra vivienda dentro del mismo municipio”.

- Oficio No. RSS – AGM – 16474/04 del 2 de julio de 2004, por medio del cual la
Coordinadora del programa de atención a víctimas de la violencia de acción social
puso en conocimiento del Tribunal Administrativo del Meta que en virtud de la
toma guerrillera perpetrada el 1 de mayo de 2001 en el municipio de Fuente de
Oro – Meta, se otorgaron las siguientes ayudas humanitarias40:

“(…) Se canceló la suma de $572.000 a cada una, para un total de


$17.732.000 de acuerdo con reporte anexo “víctimas de la violencia por
Estado – Departamento desde el 01/05/2001 hasta el 01/05/200141”.

Es de aclarar que por concepto de pérdida de bienes la suma que se


reconoce asciende a 2 salarios mínimos mensuales legales vigentes del
año de ocurrencia del hecho, para este caso equivale a $572.000.

Entre las personas a quienes se entregó ayuda humanitaria por pérdida de


bienes se encuentra la señora María Emma Gonzáles Barbosa (…)
habiéndose entregado la suma de $572.000”.

- Oficio del 1 de septiembre de 2004 por medio del cual la personería municipal
del municipio de Fuente de Oro – Meta, puso en conocimiento del A quo que se
envió a la Red de Solidaridad Social “un listado de personas cuyas viviendas
salieron afectadas por el atentado terrorista ocurrido el primero de mayo de 2001,
donde se encontraba inscrita la señora María Emma Gonzáles, entre otros
damnificados”42.

- Oficio No. 2869 Coman Codin – Demet del 28 de septiembre de 200443, por
medio del cual el Departamento de Policía del Meta le informó al Tribunal
Administrativo del Meta que “efectivamente para el día 1 de mayo de 2001 la
localidad de Fuente de Oro – Meta, fue objeto de un ataque subversivo por parte
39
Fls.28 C.1
40
Fls.69-70 C.1
41
Fls.71-72 C.1
42
Fls.85 C.1
43
Fls.206-207 C.1
de un grupo subversivo al margen de la ley, especialmente contra la estación de
Policía ubicada en esa localidad; el personal uniformado contaba cada uno con un
fusil galil calibre 7.62 con 4 proveedores y 300 cartuchos para el mismo”.

- Testimonio rendido por María Isabel Alape de Tique 44, arrendadora del inmueble
alquilado por la demandante, quien manifestó que “cuando hubo la explosión aquí
en el centro cuando se entró la guerrilla, no recuerdo la fecha, pero la casa de la
señora estaba detrás del puesto de la policía y le quedó dañada”.

- Testimonio rendido por Jesús Antonio Londoño, quien manifestó haber conocido
a la señora María Emma Gonzáles y, sobre las circunstancias de tiempo, modo y
lugar en que ocurrieron los hechos, sostuvo45:

“(…) Efectivamente el 1 de mayo del año 2001, hubo una incursión


guerrillera al centro urbano de Fuente de Oro. En (sic) dicha incursión o
toma guerrillera fue propiciada por las FARC, grupo insurgente ampliamente
conocido en Colombia y como es normal ellos buscan atentar contra las
instituciones gubernamentales y de policía en este caso. Se establece una
confrontación armada entre las dos fuerzas, policía y guerrilla, quedando la
población civil en medio de este cruce de balas, la ubicación de uno de los
frentes guerrilleros quedó exactamente en la calle muy cerca de la
habitación de personas entre ellas, la casa de la señora Emma Gonzáles,
motivo por el cual, se genera un pánico, una desesperación con
consecuencias psicológicas, pero aún más las consecuencias materiales
ocasionadas en el deterioro y destrucción de las viviendas. Doña Emma fue
altamente afectada, su casa quedó semi destruida y pues de ahí para
adelante las consecuencias, los problemas que se tienen de no poder
habitar una residencia en esas condiciones, adicionado a los efectos
psicológicos de ella y de las demás personas involucradas
involuntariamente en este hecho de violencia. PREGUNTADO: Cuéntele al
Despacho cuanto duró la confrontación armada a que hace referencia.
CONTESTÓ: Pues exactamente no recuerdo la duración, pero si empezó,
como a las 11 de la noche y se prolongó hasta altas horas de la mañana
siguiente 6 o 7 horas más o menos. PREGUNTADO: Nárrele al Despacho si
sabe o le consta cuál pudo ser el móvil del ataque guerrillero. CONTESTÓ:
Pues eso es una filosofía popular que la guerrilla busca la desestabilización
de la institucionalidad, pero de paso afecta a la población civil, como ocurrió
concretamente en este hecho. Eso generalmente se escucha el rumor, días
antes de esas tomas, a veces se llevan a cabo otras veces no.
PREGUNTADO: Cuéntele al Despacho si los ataques guerrilleros en la
población de Fuente de Oro (Meta) se presentan con alguna frecuencia.
CONTESTÓ: Si, si ha habido dos o tres incursiones guerrilleras en toda la
historia del municipio, hubo una como en el 95 y dos seguidas como en el
2000 y 2001 y la del 2001 es la que nos estamos refiriendo.
PREGUNTADO: Manifiéstele al Despacho si usted visitó la casa de
propiedad de la demandante, antes de los hechos que se ha referido en
esta diligencia. CONTESTÓ: Claro, era un negocio público y uno con
frecuencia iba allí. PREGUNTADO: Manifiéstele al Despacho en qué
condiciones estaba la casa de la demandante antes del ataque, haciendo
44
Fls.205 C.1
45
Fls.218-220 C.1
énfasis en su estructura física, como a su amoblamiento. CONTESTÓ: Era
una casa de vivienda, era una residencia, combinada con un local comercial
construida en material, con techos de eternit, con sus puertas, sus servicios
sanitarios, en muy buenas condiciones de vivir, amoblada con alcobas,
comedor, cocina, es decir, en condiciones óptimas para la vivienda digna.
Todos los electrodomésticos necesarios para la vida, nevera, televisor,
licuadora, plancha. Las paredes se encontraban en muy buena
presentación. PREGUNTADO: Manifieste al Despacho en qué ubicación se
encuentra la estación de Policía en la población de Fuente de Oro (Meta),
haciendo relación a la casa que fuera de propiedad de la señora Emma
Gonzáles. CONTESTÓ: Bueno, el puesto de policía queda a cuadra y
media máximo, o sea a 150 metros de distancia de la casa afectada, sin
que de por medio haya obstáculos físicos. (…)”.

Dados los medios probatorios que anteceden, la Sala encuentra acreditado que el
inmueble de propiedad de la demandante quedó seriamente afectado en razón del
enfrentamiento armado que tuvo lugar el día 1º de mayo de 2001, luego de que
grupos armados al margen de la ley atacaran la Estación de Policía del municipio
“Fuente de Oro - Meta”.

De manera que, en el caso de autos se encuentra acreditado el daño antijurídico,


consistente en la lesión del derecho a la propiedad privada de María Emma
Gonzales, el cual se encuentra protegido por el artículo 53 constitucional y demás
normas concordantes.

Por otra parte, en lo que respecta a la imputación fáctica y jurídica del daño a la
entidad demandada, la Sala coincide con los argumentos expuestos por el A quo,
quien consideró atribuir el daño antijurídico bajo los criterios del daño especial.

En este sentido se dijo que, aunque no se encuentre acreditada la existencia de


una falla en el servicio público, en casos como el que aquí se estudia, es evidente
que se presenta una ruptura del equilibrio en las cargas públicas, y la solidaridad
como trasfondo filosófico que la orienta, impone al Estado, en representación de la
sociedad, la obligación de indemnizar a quienes materialmente se han visto
afectados con el despliegue de una acción ejecutada por grupos armados
insurgentes, donde corresponde al Estado prestar asistencia y protección y
restituir a quienes se encuentren afectados.

Así las cosas, la Sala confirmará la sentencia apelada por cuanto considera
acreditados el daño antijurídico y su imputación fáctica y jurídica a la entidad
demandada, bajo los criterios del daño especial.

5.- Liquidación de Perjuicios


Como previamente se dijo, el A quo condenó “a la NACIÓN – MINISTERIO DE
DEFENSA NACIONAL – POLICÍA NACIONAL a pagar a MARÍA EMMA
GONZÁLES BARBOSA por concepto de PERJUICIOS MATERIALES en la
modalidad de daño emergente CUARENTA Y CINCO MILLONES, UN MIL
SETECIENTOS TREINTA Y CINCO PESOS ($45.001.735).”, por concepto de los
daños y gastos en que incurrió para reparar su vivienda.

Por su parte, los demandantes interpusieron y sustentaron el recurso de


apelación46, para solicitar que se reconozca “como indemnización por el perjuicio
material sufrido por la Sra. María Emma Gonzáles Barbosa, la suma de
$[Link], la que deberá ser actualizada en el momento de la sentencia de
segunda instancia, en lugar de los $45.001.735 que allí se liquidaron, acogiendo
en su totalidad el dictamen pericial que fuera rendido por el Sr. José de Jesús
Salcedo Manrique”.

Dado esto, con relación a la acreditación de los perjuicios materiales, la Sala


observa que obra dentro del plenario el presupuesto de obra elaborado el 6 de
junio de 2001 por el Arq. Cesar Guzmán en el que conceptúa que la
reconstrucción de la vivienda de propiedad de la actora, objeto de demanda, tiene
un costo de $[Link] por los siguientes conceptos47:

Concepto Valor
Costos directos (desmontaje de ventanas, cielorraso e $[Link]
instalaciones eléctricas, mampostería, estructura, cubierta,
pañetes, carpintería metálica, enchapes y accesorios,
aparatos sanitarios, instalaciones eléctricas e hidráulicas,
carpintería de madera, cerraduras, pintura, vidrios, aseo,
arriendo de equipos y transporte)
Administración, imprevistos y honorarios de $[Link]
construcción
TOTAL $[Link]

Por otra parte se encuentra el inventario sin fecha elaborado por María Emma
Gonzáles Barbosa en el que describe los muebles y enseres que se hallaban en el
inmueble de su propiedad, en el momento en que fue destruido: 3 juegos de cama,
1 cama cuna, 1 televisor de 24 pulgadas, 1 nevera, 1 juego de sala, 1 juego de
comedor, 1 grabadora, 1 licuadora, 1 molino, 1 juego de ollas, 1 equipo de sonido,
1 estufa a gas, 1 estufa a gasolina, 1 biblioteca, 1 lavadora de 20 lbs, 1 mesa para
planchar, 1 chifonier, 1 horno microondas, 1 vhs, 1 olla arrocera, 1 sanduchera, 1

46
Fls.244 C.P
47
Fls.21-23 C.1
reloj de pared, 1 juego de cubiertos, 6 juegos de sabanas y sobre cama, ropa de
vestir y ollas y loza y los cuales sumados ascienden a la suma de
$17.000.000.oo48.

En este mismo sentido se halla la declaración extra proceso – juramentada,


rendida ante la Notaría única del Círculo de Granada – Meta el 19 de junio de
2001, por la demandante49 en la que manifestó que “el día 1 de mayo del presente
año, en el enfrentamiento entre la Policía Nacional y la Guerrilla en el municipio de
Fuente de Oro, Meta, me fue destruida una casa de habitación y en ella los bienes
muebles tales como: televisor, equipo de sonido, nevera, vajilla de losa, estufa a
gas, cama, chifonier, juego de comedor, juego de sala, colchones, bife en vidrio,
peinador, toda la batería de cocina, sabanas, cobijas. Todo esto por un valor de
$[Link]”.

Asimismo, dentro del material probatorio obra el contrato de arrendamiento


suscrito el 2 de mayo de 2001 entre María Isabel Alape y María Emma Gonzáles
Barbosa sobre el inmueble ubicado en la carrera 15 #15-78 del municipio de
Fuente de Oro – Meta, por el término de 1 año, contado a partir de la mencionada
fecha, por un valor mensual de $200.000.oo50.

Y, corrobora lo anterior, el testimonio rendido por María Isabel Alape de Tique,


arrendadora del inmueble, quien manifestó que la actora tomó en arriendo el bien
de su propiedad el día 2 de mayo de 2001 y que “duró un año en la casa pagando
arriendo”51.

Finalmente, se observa el dictamen pericial rendido el 2 de septiembre de 2004


por José de Jesús Salcedo Manrique, perito avaluador, en el que consta52:

“Pregunta tres.- Cuál es el estado actual de la misma [vivienda de la


demandante], explicando si puede ser reconstruida sobre lo que
encontraron o debe ser nuevamente construida totalmente, como se
describió en el punto primero la casa no se halla habitable, por cuanto los
techos, puertas, pisos y paredes presentan averías de gran consideración
que no permite su uso a la fecha para su utilización y recuperación, la
familia deberá realizar inversiones económicas altas.

Pregunta cuarta.- Cuánto debe invertir actualmente su propietaria para


reparar o rehacer su vivienda, tomando como base los elementos
materiales y mano de obra de construcción actuales – aunque no soy un
48
Fls.24-25 C.1
49
Fls.27 C.1
50
Fls.26 y 203 C.1
51
Fls.205 C.1
52
Fls.168-170 C.1
experto en calculo, diseño y ejecución de este tipo de obras y teniendo en
cuenta el alto costo de materiales básicos necesarios para la reconstrucción
de la vivienda considero que su valor tentativo puede sobrepasar los
$[Link].

Pregunta quinta.- Qué bienes muebles y enseres se perdieron en los


mismos hechos en la casa de la afectada, y a cuánto asciende su valor,
informes suministrados por los interesados en el momento de la diligencia
indican que toda la dotación básica de la vivienda fue destruida en su
totalidad y que su valor sobre pasa los $[Link].

Pregunta sexta.- En dónde habita actualmente la señora María Emma


Gonzáles y cuánto paga mensualmente de arriendo.- Una vez sucedidos los
hechos en el año 2001, la demandante tuvo que abandonar la residencia y
tomar una vivienda en arriendo a la señora María Isabel Alape en la Cra. 15
No.15-78 por vlr de $200.000 mensuales para albergarse con sus hijos
Oscar y Edilson Gonzáles, donde vivió hasta su fallecimiento en septiembre
14 del año 2002 (…)

Considero que el daño emergente ocasionado por efectos de la onda


explosiva a la residente, muebles y enseres se calculan así:
Daños a muebles y enseres la suma de $[Link]
Daños totales a la vivienda la suma de $[Link]
Gran Sub. Total Total (sic) $[Link]
Como flujo cesante los valores cancelados como arrendamiento y dejados
de percibir desde mayo primero del año 2001 hasta septiembre primero del
año 2004, son cuarenta meses a $200.000 para un total de $[Link]
Gran total con dos estimativos: $[Link]”.

Visto el material probatorio, con relación a la reconstrucción de la casa de


habitación de los demandantes, la Sala no puede dar validez a lo conceptuado por
el perito con relación al costo de la reparación del inmueble, toda vez que él
mismo manifiesta que “no soy un experto en calculo, diseño y ejecución de este
tipo de obras”, de modo que su concepto es simplemente apreciativo y no ofrece
certeza alguna.

Por el contrario, la Sala prevé que el concepto emitido por el Arq. Cesar Guzmán
ofrece mayores criterios de credibilidad, por lo cual reconocerá como precio de la
reconstrucción de la vivienda el valor de $[Link].

Lo propio ocurre en lo que respecta a los muebles y enseres que se perdieron en


los hechos donde resultó destruida la casa de habitación de los demandantes,
sobre lo cual el dictamen pericial no ofrece elemento alguno de credibilidad, por
una parte, porque se fundamenta en los “informes suministrados por los
interesados en el momento de la diligencia” y, además, porque conceptúa sobre el
valor de los bienes de manera especulativa y carente de concreción, así indica “su
valor sobre pasa los $[Link].”, de modo que no ofrece el valor exacto
frente al costo de los muebles y enseres.
De manera que la Sala no encuentra un medio probatorio que acredite a cuánto
asciende el valor de los muebles y enseres que se encontraban en la vivienda de
los demandantes el día de los hechos, y ni siquiera encuentra acreditada la
existencia de los bienes relacionados por la demandante o el estado en que estos
se encontraban antes y después de los hechos; razón por la cual es procedente
negar este reconocimiento.

Finalmente, en lo que respecta al pago del canon de arrendamiento durante un


año, la Sala considera plenamente acreditado este concepto, en razón a lo cual
procederá a su reconocimiento en la suma de $[Link], correspondientes a
$[Link] mensuales durante 12 meses.

Así las cosas, el total de los perjuicios se estiman de la siguiente manera

Concepto Valor
Reconstrucción del inmueble $[Link]
Cánones de arrendamiento $[Link]
Total $[Link]

El valor total del daño emergente es la suma de $[Link] que la Sala


procederá a actualizar, conforme a la fórmula acogida por la jurisprudencia:

Ra = Rh X IPC final (junio de 2017)


IPC inicial (mayo de 2001)

Ra = $35.400.000 X 137,40
79,51

Ra = $61.174.191,92

Así las cosas, la Sala procederá a reconocer a favor de María Emma Gonzáles
Barbosa, por concepto de perjuicios materiales en la modalidad de daño
emergente, la suma de $61.174.191,92.

En mérito de lo expuesto la Subsección C de la Sección Tercera de la Sala de lo


Contencioso Administrativo del Consejo de Estado, administrando justicia en
nombre la de la República de Colombia y por autoridad de la ley.

RESUELVE
MODIFICAR la sentencia53 proferida por el Tribunal Administrativo del Meta el 24
de junio de 2009, por lo expuesto en la parte motiva de esta providencia. Y en su
lugar dispone:

PRIMERO. Declarar administrativamente responsable a la NACIÓN – MINISTERIO


DE DEFENSA – POLICÍA NACIONAL de los daños y perjuicios causados a los
demandantes, con la destrucción de la vivienda de habitación durante la incursión
subversiva al municipio de Fuente de Oro el día 1 de mayo de 2001.

SEGUNDO: CONDENAR a la NACIÓN – MINISTERIO DE DEFENSA NACIONAL


– POLICÍA NACIONAL a pagar a María Emma Gonzáles Barbosa, por concepto de
perjuicios materiales en la modalidad de daño emergente la suma de
$61.174.191,92.

TERCERO: DEVUELVASE el expediente al Tribunal de origen una vez


ejecutoriada la presente sentencia.

CÓPIESE, NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE

JAIME ENRIQUE RODRÍGUEZ NAVAS GUILLERMO SÁNCHEZ LUQUE


Magistrado Magistrado
Salvamento de Voto Cfr. Rad 36343/16 #1;
SV 48842/16#1; AV 38870/16 #1

JAIME ORLANDO SANTOFIMIO GAMBOA


Presidente de la Sala

53
Fls.361-377 del C.P

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