Reporte de lectura.
Relajación Kum Nye de Tarthang Tulku
La técnica de relajación Kum Nye es un sistema de tratamiento suave que ayuda a aliviar el
estrés, aumentar la energía positiva, encontrar un equilibrio, entre otras cosas. Gracias al
Kum Nye se puede obtener una conexión vital y duradera entre la mente y el cuerpo y con
esto se logra apreciar y disfrutar más de la vida.
El masaje interno y el masaje externo de la sensación.
El Kum Nye es una forma de encontrar un equilibrio entre lo interno y lo externo, es una
manera de integrar al cuerpo, la mente, los sentidos, las sensaciones, los sentimientos y el
ambiente en un todo. La clave para esta integración equilibrada se encuentra en los
sentimientos y las sensaciones. Por medio de la relajación es posible tomar consciencia del
campo de energía que existe dentro del cuerpo y más allá de este. Dicha energía es capaz
de autoestimularse internamente y volver a una persona más fuerte y sensible y ayuda a
encontrar el verdadero significado del equilibrio. Al integrar los sentidos, las percepciones y
los pensamientos y conseguir una armonía entre los actos, las relaciones, las ideas y los
movimientos se consigue una nueva consciencia que permite controlar la vida propia con
confianza.
Cuando uno no se da cuenta de la importancia de integrar el cuerpo y la mente en la vida
diaria, pone énfasis en los logros mentales o el cuerpo físico a costa de los sentimientos y
sensaciones. La gran mayoría de personas se ha dejado cautivar por la idea de que la
satisfacción se encuentra únicamente en el afuera cuando la realidad es todo lo contrario,
pues se encuentra dentro de uno mismo y para encontrar dicha satisfacción es necesario
desarrollar las energías naturales de los sentimientos y las sensaciones.
El Kum Nye comienza desarrollando la quietud del cuerpo, de la respiración y de la mente,
dando la oportunidad de apreciar los sentimientos por medio de la relajación y usando como
complemento a la respiración, ya que cuando la respiración se vuelve tranquila permite la
disminución de los pensamientos e ideas que distraen y logra avivar el cuerpo. A través del
Kum Nye se descubren sentimientos que funcionan como un “masaje” interior profundo que
permite la entrada de sentimientos o energías al cuerpo. Cuando se alcanza un nivel más
profundo de relajación es posible sentir las interconexiones existentes entre la respiración,
los sentidos, el cuerpo y la mente. Al encontrar la respiración y el cuerpo calmados y
relajados, surge un sentimiento de gozo que se acumula y se expande, esta es la esencia
del Kum Nye.
Cada ejercicio del Kum Nye se compone por tres niveles: en el primer nivel las sensaciones
son fáciles de identificar y describir, son, de cierta forma, superficiales. Si se presta atención
a estas sensaciones y sentimientos, se logra entrar a un nivel de mayor densidad y firmeza
que se caracteriza por el bloqueo del flujo de energía; en este nivel comienza una impresión
de que el ejercicio se realiza solo. Finalmente, en el tercer nivel existe una fusión de todos
los sentimientos causando que no puedan identificarse, es la energía o experiencia pura; se
alcanza un nivel de plenitud que es la auténtica relajación y al conseguir esta relajación se
aprende a manejar las sensaciones y emociones con alegría y todo se vuelve relajación.
Preparación.
Hay que elegir un lugar limpio y tranquilo donde se eviten las interrupciones y distracciones,
debe haber una temperatura confortable y una iluminación suave.
Al comenzar con la práctica es necesario concentrarse en los sentimientos y las
sensaciones que surjan y en cada ejercicio hay que involucrar todo el ser. Cada ejercicio
cuenta con características positivas (cálidas y suaves que llegan al corazón), negativas
(algo impreciso y oscuro en el estómago) y neutras (ligeras, equilibradas y tranquilas).
La clave para practicar el Kum Nye es no manipular o calificar las sensaciones y no darse
instrucciones a sí mismo.
Posición sedente.
El Kum Nye inicia con una posición sedente que facilita la relajación del cuerpo y la mente.
Esta posición se compone por siete gestos:
1. Sentarse con las piernas cruzadas (en caso de que sea muy difícil, sentarse en una
silla plana sin cruzar las piernas y sin recostarse).
2. Manos sobre las rodillas con las palmas hacía abajo.
3. Columna vertebral equilibrada sin estar rígida.
4. Cuello ligeramente hacía atrás y la cabeza un poco hacía adelante.
5. Ojos entornados mirando al suelo siguiendo una línea que desciende a lo largo del
caballete de la nariz, mirada suave y compasiva.
6. Boca entreabierta y mandíbula relajada.
7. Punta de la lengua tocando ligeramente el borde del paladar.
Dentro de la práctica del Kum Nye se realizan diferentes ejercicios que ayudan a dejarse ir,
disolver la tensión, saborear la relajación, dejar fluir las sensaciones y expandirlas. El Kum
Nye debe practicarse con regularidad con el fin de adquirir más confianza en el cuerpo y
lograr que los pensamientos se vuelvan más lentos para así conseguir una armonía interna.