ARQUITECTURA
COLONIAL
Introducción
La arquitectura y estilo colonial se define como una mezcla de la
cultura indígena o pueblos originarios y la española, que se
caracteriza por esta confluencia de estilos ideológicos, sociales,
culturales, religiosos, constructivos y decorativos que se fueron
adaptando e influenciado por el clima, las costumbres y materiales
de cada región.
Este proceso arquitectónico tuvo su periodo de apogeo
especialmente en México, desde el descubrimiento del continente
en 1542 hasta la independencia a principios del XIX. Durante este
tiempo España enfocó su arquitectura principalmente en edificios
religiosos, debido a que tenían la necesidad de evangelizar a la
llamada “Nueva España” (ahora México).
La inmensa mayoría de obras de la arquitectura colonial
pertenecen al siglo XVIII. De este modo, desde mediados del siglo
XVII, el estilo barroco tomó fuerza en América Latina sobre todo en
los actuales territorios de México y Guatemala y en las ciudades
peruanas de Cuzco y Lima.
Características
La arquitectura colonial se expresó sobre todo en las
construcciones religiosas: Iglesias, capillas, conventos,
monasterios, etc., etc., pero también hubo una
arquitectura civil concretada en los palacios, casonas
señoriales y en el diseño y construcción de las
ciudades.
Mérida, Yucatán
Yucatán que fue unos de los primeros estados en
ser colonizados por Francisco de Montejo y su
ejército español. El periodo colonial comprendió
desde mediados del siglo XVI hasta finales del XIX.
De esta forma, la ciudad comenzó a organizarse en
capas y secciones.
En la actualidad este estilo arquitectónico ha
evolucionado y logrado un estilo muy atractivo, por
ejemplo, se han conservado las techumbres
inclinadas con vigas de madera y columnas
arcadas son características muy marcadas de este
estilo. También se ha buscado experimentar con
cambios tecnológicos y artísticos, de manera
intermitente convirtiéndola en una vanguardia y una
joya arquitectónica.
Zacatecas, Zacatecas
Zacatecas se ha considerado como la ciudad
mexicana con mejor arquitectura colonial, gracias a
sus edificios con estilos barroco novohispano,
neoclásico y neogótico.
Nombrada Patrimonio Cultural de la Humanidad,
esta ciudad tiene una de las catedrales más
imponentes del país, con cantera rosa y detalles
barrocos, churriguerescos y neoclásicos. El Templo
de Fátima, la Casa de la Cultura, el Acueducto y el
Museo Rafael Coronel, son algunos de los edificios
más famosos.
Antigua, Guatemala
La época colonial en El Salvador se extendió desde
la llegada de Pedro de Alvarado desde Guatemala
en 1524 hasta la independencia formal firmada en
1821, es decir prácticamente tres siglos, durante los
cuales se produjeron algunas obras de arquitectura
notables que subsisten hasta nuestros días y de las
cuales es posible hacer una lectura continúa. Se
trata de una arquitectura realizada en una provincia
relativamente marginal dentro del imperio español
en el Nuevo Mundo, poco vinculada a sus centros de
dominio político o a las zonas de mayor producción
de riqueza mineral.
Urbanismo:
Imperio Español e Imperio Portugués
Imperio Español
Las ciudades se construían y organizaban según el modelo castellano, y la
misma Ley sugería también que las casas deberían presentar igual forma
y lenguaje, para presentar unidad, armonía y gracia.
La ciudad colonial española fue el organismo administrativo básico de los
virreinatos españoles en América. Allí, la traza urbana de proviene del
damero usado por el campamento militar romano y tiene como
componentes fundamentales y básicos la plaza, la calle Y la casa.
Imperio Portugués
El urbanismo colonial en Brasil se caracterizó frecuentemente por la
adaptación del trazado de las calles, plazas y murallas al relieve del
terreno y posición de edificios importantes, como conventos e iglesias. A
pesar de no seguir el rígido patrón de tablero de ajedrez de las
fundaciones españolas en el Nuevo Mundo, actualmente se considera que
muchas ciudades coloniales, comenzando por Salvador, tuvieron sus calles
trazadas con relativa regularidad.