Articulo 1
Articulo 1
REVOLUCIONARIO DE LAS
FUERZAS ARMADAS Y SU
REPERCUSIÓN EN LA SOCIEDAD
PP. 5-36
Resumen
La primera fase del Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas (GRFA)
(1968-1975) tuvo como líder al General de División del Ejército del Perú Juan Francisco
Velasco Alvarado, quien fue responsable de cambios significativos en el Estado peruano
para hacer frente a los problemas nacionales que arrastraba el país desde los inicios de la
Página 5
república, particularmente a los males sociales heredados del periodo virreinal. Las
medidas tomadas por el General durante este periodo fueron hechas para contrarrestar las
amenazas que se presentaban en el contexto nacional e internacional; sin embargo, a pesar
de los años transcurridos, aquellas disposiciones adoptadas tanto en la reforma agraria
como en la educativa, así como en el desarrollo tecnológico, han motivado diferentes
discusiones en el ámbito académico y político. El objetivo del presente artículo es analizar
el contexto en que se llevaron a cabo las reformas dispuestas por el Gobierno
Revolucionario de las Fuerzas Armadas durante la etapa del general Velasco y sus
alcances sociales, contribuyendo de esta manera con la reflexión y la argumentación
analítica sobre el tema.
Página 6
Introducción
la naturaleza ha hecho a los hombres tan iguales en las facultades del cuerpo y del
espíritu que, si bien un hombre es, a veces, evidentemente, más fuerte de cuerpo
o más sagaz de entendimiento que otro, cuando se considera en conjunto, la
diferencia entre hombre y hombre no es tan importante que uno pueda reclamar,
a base de ella, para sí mismo, un beneficio cualquiera al que otro no pueda aspirar
como él. (p. 95)
Página 7
Por su parte, Henry Pease (s.f.) señaló que «en los años sesenta era evidente el
aumento de la pobreza urbana y los contrastes que se advertían entre las ciudades y los
cinturones de las ‘barriadas’»1(p. 228). El mismo autor agrega que, desde la década de
los treinta, comenzaron los levantamientos y las invasiones de las tierras como parte del
interés por la propiedad agraria (Pease, s.f.). Por tanto, se infiere que la situación de la
mayoría de la población era precaria y que éste era uno de los principales problemas de
la nación.
el pueblo auténtico del Perú, en mucho gestor del aliento que hizo posible la
liquidación de la colonia, no fue el verdadero beneficiario de la victoria
independentista. Continuó siendo un pueblo explotado y misérrimo, cuya pobreza
fue el sustento final de la inmensa fortuna de quienes, en realidad, fueron los
herederos de la riqueza y del poder que antes en gran parte estuvieron en manos
extranjeras. (como se citó en Aguirre y Drinot, 2018, p. 49)
1
Se identifica con dicho denominativo a las poblaciones migrantes que empezaban a llegar a la
capital y se asentaban en las zonas periféricas, también se las catalogan como «pueblos
jóvenes».
Página 8
Otro de los ejes fueron la realización de una reforma agraria, que reivindicase al
indígena (tradicionalmente llamado indio) como ciudadano; y la «reforma de los medios
de comunicación social», a fin de contribuir directamente con los cimientos de una
«reforma educativa» y, progresivamente, nacionalizar al país e impulsar su participación
de manera más activa en el desarrollo nacional (Zimmermann, s.f.). Ante estos
acontecimientos, ocurridos hace más de cincuenta años, el presente trabajo analiza los
alcances sociales y el contexto en que se llevaron a cabo las reformas impulsadas durante
el mandato del General Velasco.
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) fue uno de los periodos más lamentables
de la historia universal debido a la alta mortandad ocurrida en el viejo continente y al
impacto ocasionado en las sociedades que participaron directa o indirectamente en ella
(Briones, s.f.). Los motivos bajo los cuales se desarrolló se enmarcan en el interés de
Alemania por recuperar su espacio vital, es decir, un interés expansionista (Briones, s.f.).
Para ello, se empleó como herramienta social la exacerbación del nacionalismo, elemento
que fue fundamental en los países participantes de la contienda y que se evidenciaron en
los discursos de Estado ofrecidos a través de los mítines, así como en los medios de
comunicación de la época, y «… los variados ámbitos de la vida cotidiana» (Briones, s.f.,
p. 80).
Página 9
La Guerra Fría (1945-1991) fue la etapa en la que dos ideologías, la capitalista y
la comunista, se disputaron la hegemonía del mundo, competencia que fue liderada por
los Estados Unidos de América (EE. UU.) y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas
(URSS), respectivamente (Salgado, 2013). Si bien no hubo un enfrentamiento bélico de
alcance mundial, las disputas entre ambas formas de entender la política y la economía
conllevaron al desarrollo de tecnologías que, en su lógica, demostrarían cuál de los grupos
era mejor que el otro, por lo que ambos «… defendieron modelos sociales, políticos y
económicos mutuamente excluyentes y buscaron sentar su supremacía sobre su oponente
sin llegar a un conflicto bélico abierto entre ellas» (Salgado, 2013, p. 20). Este
enfrentamiento afectó a todos los países vinculados, pues cada grupo quería demostrar
ser el mejor y contar con más seguidores.
Página 10
embargo, estos cambios no fueron recibidos de manera positiva por los soviéticos,
quienes decidieron invadir el país con tanques y tropas del Pacto de Varsovia y así, en un
lapso de ocho meses, tomar el territorio. Checoslovaquia permaneció bajo el control de
la URSS hasta 1989 cuando comenzó un proceso que concluiría con la retirada del ejército
en 1991. (Santora, 23 de agosto de 2018).
Sin embargo, debido al alto índice de mortandad, los gastos en cuanto a recursos,
la dificultad que implicaba estar en un espacio territorial que no era el propio, y las
protestas de un amplio sector de la población americana en contra de la guerra de
Vietnam, obligó a Estados Unidos de América a retirarse del país del sudeste asiático.
Cabe recalcar que la actitud crítica e involucrada de la sociedad americana respecto a la
guerra sirvió para cuestionar la forma de hacer política.
Página 11
La Sociedad Peruana Hasta 1968
La influencia del mundo bipolar había generado que en el país también se
organizaran guerrillas y que el Estado, mediante sus FF. AA., enfrentó. Por ejemplo, «en
1962, Hugo Blanco propició invasiones de tierras y fomentó enfrentamientos armados en
La Convención (Cusco) entre los campesinos andinos, los hacendados y la policía (Pease,
s.f., p. 229). Otros grupos guerrilleros que también refiere Pease (s.f.) son los que
aparecieron en Madre de Dios (de procedencia boliviana y neutralizados rápidamente),
Cusco y en el norte. También resaltan los grupos de Luis de la Puente Uceda (APRA
rebelde y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria [MIR]) quien deseaba hacerse del
poder. Sin embargo, su propuesta ideológica no fue de interés para la población, por lo
que no lo respaldaron, además, mantendría a la población en riesgo debido a las acciones
sorpresivas que realizaría. Frente a este escenario, el trabajo de inteligencia del Ejército
fue vital para realizar el proceso de identificación de los guerrilleros y de los lugares
donde habitualmente se desempeñaban (Pease, s.f., p. 229), de modo que, los intentos de
subversión no prosperaron.
Las derrotas de las guerrillas que se presentaron en el interior del país, gracias a
la intervención de los militares, coincidieron con el primer mandato presidencial del
arquitecto Fernando Belaunde Terry en 1963 (Gómez de la Torre y Medrano, 2017). Él
se comprometió ante la población a realizar una serie de reformas en todos los campos, a
fin de evitar una gran revolución social que desestabilizara toda la nación y por ende se
produjera la anarquía en su interior. En principio, la «cooperación popular» del partido
político del presidente, Acción Popular, desarrolló un programa en el que participaron
diferentes actores sociales como jóvenes y universitarios para realizar obras públicas y
construcción vial a muy bajo costo que fomentarían el desarrollo: toda la labor se
acompañó de la frase el pueblo lo hizo (Pease, s.f., p. 229).
Página 12
Finalmente, el Estado peruano y la International Petroleum Company (IPC)
firmaron el Acta de Talara, que se supondría beneficiaría al país; no obstante, el periodista
Carlos Loret de Mola denunció la pérdida de la última página del documento (número
once), cuestión que provocó la desconfianza de la nación hacia su gobierno. Finalmente,
la crítica situación económica terminó de agravar el escenario nacional.
Entre los años sesenta y setenta del siglo XX, Perú era un país que mantenía una
dependencia económica, es decir, no se contaba con un mercado interno, además, las
diferencias entre el poder Ejecutivo y el Legislativo mellaban la estabilidad política.
El golpe institucional de las tres armas de las Fuerzas Armadas fue dirigido personalmente
por el general Juan Velasco Alvarado, presidente del comando conjunto, desde el Centro
de Instrucción Militar del Perú (CIMP) (Rojas, 2021 y Pease, s.f.). Se debe señalar que la
Marina y la Fuerza Aérea aceptaron participar luego de amplias negociaciones (Rojas,
2021).
Página 13
Es decir, el interés estaba puesto en que la identidad nacional fuera el pilar fundamental
para planear un desarrollo nacional justo, equitativo e igualitario con todos los peruanos.
En términos de Pásara (2019, p. 21), el proyecto militar de 1968 se sostenía en tres
aspectos centrales: 1. La extirpación de la llamada oligarquía de base terrateniente; 2. La
implantación de un conjunto de reformas dirigidas a homogenizar el país en términos de
distancias sociales; y 3. El desarrollo de una posición internacional propia, que afirme la
soberanía nacional contra la hegemonía estadounidense.
Al país le consta, que no quisimos nunca tomar este camino. Habríamos preferido
que las grandes cuestiones nacionales fueran resueltas dentro del marco de un
gobierno civil. No tuvimos otra alternativa. Fue la inepcia, la insensatez, la
corrupción y la insensibilidad de los malos gobernantes lo que nos hizo
comprender, que era nuestra la responsabilidad de asumir la tarea que la cobardía
y la complicidad tornaron imposible a manos de un Ejecutivo y un Parlamento en
los cuales, los electores depositaron una confianza que no supieron respetar, una
fe que defraudaron, una esperanza de la que hicieron burla. (p. 56)
De lo que se infiere que, fue una revolución necesaria, sin disparos, sin
resistencias, con el único propósito de que el comunismo, como tal, no triunfase en el
Perú; puesto que en la sierra ya se estaban gestando movimientos subversivos, debido al
estado de inacción del gobierno frente al problema del indio (sumisión del campesinado).
De acuerdo con Aguirre (2018), «Velasco veía la independencia como una ‘obra trunca’
y una ‘promesa no cumplida’» (p. 49). Es decir, esta propuesta de desarrollo nacional
quería superar esas brechas que se mantenían desde la República y beneficiar a la mayoría
de los peruanos. Cabe mencionar que Velasco argumentó que el periodo previo a su
gobierno fue
Página 14
Quizás violar el sistema democrático fue una necesidad vital ante la inacción e inercia de
los que en su momento ejercieron el poder político. En términos del mismo general
Velasco Alvarado, en la entrevista que le hace César Hildebrant (17 de junio de 2015):
Los civiles tuvieron 150 años en el gobierno y no las hicieron [las reformas]. Por
eso es que la Fuerza Armada tuvo que hacer la revolución. El consuelo que tengo
es que la revolución hizo vibrar. Porque hasta los enemigos nuestros vibraron de
contento cuando... recuperamos Talara… (párr. 30)
Página 15
Fundamentos Constitucionales de la Intervención Militar
La intervención militar de aquel 3 de octubre de 1968 se dio por la convergencia
de múltiples causas. En principio, fueron los irresueltos problemas del país y la inacción
por parte del presidente Fernando Belaunde Terry, quien fue líder y fundador del partido
Acción Popular (Masterson, 2001) y cuyo primer gobierno se inició en 1963, previas
elecciones convocadas por la Junta Militar, convocada por Ricardo Pérez Godoy y
Nicolás Lindley Lopez (1962-1963) (Masterson, 2001).
Por otro lado, el descontento de la población originado por la desaparición de una
de las páginas (la once) del contrato con la International Petroleum Company (IPC); el
viejo sistema patrimonialista de los latifundios (pocos propietarios de inmensas
extensiones de tierras casi del tamaño de distritos o provincias) de grandes hacendados y
gamonales, quienes tenían en condiciones de sumisión a los peones, además de tener a su
disposición a jueces, comisarios y periodistas, entre otros.; y, finalmente, las prácticas de
injusticia y violación a los derechos por parte de los políticos que tenían relación directa
con los intereses latifundistas. Todos estos motivos bastaron para justificar la demanda
social de una intervención militar.
Sobre la legalidad de las acciones realizadas por el Gral. Velasco Alvarado en
1968 a fin de preservar al País, se recurre a los artículos 34, 35, 211 y 213 de la
Constitución Política, vigente en ese tiempo, que fundamentan la legitimidad del
movimiento.
Artículo 34.- La propiedad debe usarse en armonía con el interés social. La ley
fijará los límites y modalidades del derecho de propiedad.
Artículo 35.- La ley puede, por razones de interés nacional, establecer
restricciones y prohibiciones especiales para la adquisición y la transferencia de
determinada clase de propiedad, sea por su naturaleza, o por su condición, o por
su situación en el territorio.
Artículo 211.- El Estado procurará de preferencia adjudicar tierras a las
comunidades de indígenas que no las tengan en cantidad suficiente para las
necesidades de su población, y podrá expropiar, con tal propósito, las tierras de
propiedad privada conforme a lo dispuesto en el párrafo segundo del artículo 29.
Artículo 213.- La finalidad de la fuerza armada es asegurar los derechos de la
República, el cumplimiento de la Constitución y de las leyes y la conservación del
orden público. (Congreso de la República del Perú)
Página 16
Como se lee, en la Constitución de 1933 se priorizó el bienestar de la nación y de los
elementos fundamentales a los cuales todos deben tener derecho. Además, según lo indica
el Artículo 213, la fuerza armada debe asegurar el cumplimiento de los mismos.
Como señala la página web oficial del CAEN (2022) sobre su proceso de creación,
Fue en 1950 que se dispuso la creación del Centro de Altos Estudios Militares
(CAEM) y se logró establecer una concepción critica de la realidad nacional. Ello
permitió a los oficiales del Ejército el estudio profundo y reflexivo de la realidad nacional
que devino en la idea de grandes reformas de carácter necesario, principalmente en el
campo educativo, el campo social, la agricultura, la economía, las relaciones
internacionales, la búsqueda de la industrialización del país y, sobre todo, en el manejo
de los activos críticos nacionales (nomenclatura no empleada entonces), sostén principal
para la supervivencia del Estado-nación. Los estudios impartidos en el CAEM causaron
una evolución cultural en la mentalidad militar que existía en ese tiempo.
Cabe señalar que este tipo de intereses no estuvieron aislados de lo que ocurría en
otros países; en ese sentido Masterson (2001), en su obra «Fuerza Armada y Sociedad en
el Perú Moderno: Un estudio sobre relaciones civiles militares 1930-2000», destaca la
influencia francesa después de la Segunda Guerra Mundial en la adecuación de una
doctrina nacional que se base fundamentalmente en alcanzar Objetivos Nacionales,
implantada por los Galos bajo el mandato del Gral. Charles de Gaulle.
Página 17
Precisamente en el CAEM, como espacio de discusión, comenzó a surgir un
discurso de la prospectiva nacional, es decir, se cuestionaban cómo debería ser la nación
peruana. Hurtado (2018) señala que «desde la perspectiva del Ejercito, los cuarteles
borraban las diferencias sociales y étnicas entre los peruanos, y todos los miembros de las
Fuerzas Armadas —oficiales, suboficiales y reclutas eran igualmente importantes»
(p. 240). El sentido de la inclusión imperaría; en otras palabras, había un significativo
interés por contar con profesionales, jefes aptos para comandar las grandes unidades,
formados con la mayor calidad y conocedores de la realidad nacional que, al proponer
políticas, estas fueran consecuentes con la coyuntura nacional.
Las pugnas por el poder representativas de los sesenta y setenta ocasionadas por
los partidos políticos (APRA, Acción Popular, Democracia Cristiana, Partido Comunista
del Perú) causaron inestabilidad en el rumbo del país, es por ello, que menciona Gálvez
(2021)
A partir de julio de 1962, las veces que el Ejército se ha visto obligado a intervenir
directamente en política, ha sido en forma institucional y corporativa, en
circunstancias excepcionales y ante situaciones de alto riesgo que ponían en
peligro la existencia futura del estado de derecho. (p. 41)
Página 18
fue un intento de parar al comunismo, un intento de que el comunismo no triunfara
en el Perú, pues eso era lo que se venía… si hubo Sendero [Sendero Luminoso]
con las reformas que hicieron los militares, imagínese lo que habría sido Sendero
sin las reformas que hicieron los militares… (pp. 16-46)
Por otro lado, es necesario poner de relieve que desde 1961, de manera progresiva,
diversos países de África que habían sido colonias de los imperios líderes de la revolución
industrial empezaron procesos de descolonización y estaban interesados en mantener una
posición neutral, es decir, no alinearse a ninguna superpotencia del mundo bipolar y, por
el contrario, pertenecer al Movimiento de Países No Alineados (MPNA). Todo ello se
inició en la Conferencia de Bandung. Durante la década de los setenta y los ochenta, este
grupo siguió asumiendo una postura que se alejaba del conflicto entre los Estados Unidos
de América y la URSS, para concentrarse en su propio desarrollo (Malacalza, 2016). Perú
participó desde 1973 y, de acuerdo con Mercado (1974), el gobierno de Velasco:
Página 19
La seguridad de todos habrá de buscarse en el mejoramiento y la dignificación de
las condiciones de vida de todos los hombres. Es esta y no otra la seguridad que
requerimos, seguridad que será de todos o no será de nadie. Es la seguridad de que
progresivamente la paz, entendida como algo cualitativamente superior a la
ausencia de conflictos bélicos, se irá implantando en el orbe. (como se citó en
Alburquerque, 2017, p. 161)
Cambios en la Sociedad
En el mensaje a la nación en el primer aniversario de la revolución (3 de octubre
de 1969), el general Velasco señalaba que «Toda revolución genuina sustituye un sistema
político, social y económico por otro cualitativamente diferente» (párr. 7). Es decir, los
cambios a establecer serían para alcanzar los objetivos de justicia e igualdad; resumido
en una frase: «el campesino del Perú será un ciudadano libre» (24 de junio 1969). Por su
parte, César Hildebrandt, respecto del nuevo paradigma en el gobierno revolucionario de
las FF. AA., señaló que los cambios ambicionados quedaron registrados en el Plan Inca,
un fajo significativo de papeles en los que estaba inscrita la forma en que se transformaría
el país mediante la reforma agraria, la reforma industrial y la sustitución de importaciones,
según la recomendación de la CEPAL. (Hurgan en la Memoria, 30 de septiembre de 2021
segundo 00:03-00:46).
Página 20
La Reforma Agraria implicaba desplazar del poder a los terratenientes, quienes,
desde la época colonial, habían ejercido el poder despóticamente en la Sierra, en
un sistema cuasi-feudal, en el cual los campesinos (en su mayoría indígena y
mestizos), si bien eran libres por derecho, estaban reducidos a la condición de
siervos. (Marutián, 2003, p. 40)
Compatriotas: Este es un día histórico. Y bien vale que todos seamos plenamente
conscientes de su significado más profundo. Hoy día el Gobierno Revolucionario
ha promulgado la Ley de la Reforma Agraria, y al hacerlo ha entregado al país el
más vital instrumento de su transformación y desarrollo. (Marutián, 2003, p. 41)
Página 21
En la concepción de Velasco, el campo estaría poblado de cooperativas y
empresas agrarias que tuviesen adecuadas tecnologías que les permitiesen ser modernas
y productivas (Rojas, 2021). A pesar de que las denominadas Cooperativas Agrarias de
Producción (CAP) sí se desarrollaron, en la costa central y el norte, lamentablemente en
muchos casos los trabajadores agrícolas no contaban con experiencia y competencias
asociadas a la labor empresarial (Rojas, 2021). Una de las principales críticas a la
Reforma estuvo dirigida a la forma en la que se desarrolló, pues no era como la habían
querido los campesinos, es decir, la separación por parcelas y de manera individual a
diferencia de lo que el Estado había dispuesto (TV Perú, 21 de diciembre de 2016).
Esta propuesta también cuenta con bases de análisis de la realidad nacional que,
como se describió en párrafos anteriores, habían sido analizados desde la década de los
cincuenta. Se contrataron a personalidades destacadas, especialistas en el sector
educación (Augusto Salazar Bondy, por ejemplo), para desempeñar la tarea de diseñar
una educación nacional que revalorase «la diversidad cultural, regional y lingüística
nacional» Así, «la Ley de Educación reorganizaba el sistema educativo» en sus diferentes
niveles y «la escuela, debía contribuir con los protectores para desarrollar una industria
nacional fuerte, autónoma y enraizada en los sectores populares» (Rojas, 2021,
pp. 109-110).
Página 22
Sin embargo, el camino hacia el desarrollo no estuvo libre de obstáculos: una gran
dificultad para el alcance de los objetivos fue el poder competir con los productos y con
el mercado internacional en general. No solo eso, en términos de Rojas (2021), «El
principal escollo que impidió que los empresarios se sintieran cómodos con el gobierno
militar eran las denominadas ‘comunidades industriales’, un nuevo modelo de
organización de la propiedad industrial» (Rojas, 2021, p. 94).
Cabe indicar que los Estados Unidos de América no avalaron el régimen, puesto
que el GRFA había colisionado con sus intereses de manera frontal, por el contrario, se
enfrentó al gobierno militar. Primero, ante la negativa de venta de armamento de origen
norteamericano: el General Velasco se acercó al bloque socialista, recibiendo apoyo y
ayuda internacional del poderoso opositor a EE. UU. y al capitalismo dominante (Rojas,
2021). Por este motivo, el régimen impulsó el Movimiento de Países No Alineados,
mediante el Grupo de los 77, o sea, los países del tercer mundo y coincidentes con la
realidad peruana (Rojas, 2021). Segundo, terminado el régimen militar, hubo un proceso
de contrarrevolución encabezado por los grupos político-económicos que fueron
perjudicados con la serie de reformas, quienes se dedicaron a hacer una campaña de
estigmatización y desprestigio de las principales obras realizadas; por ejemplo, generar
en el inconsciente colectivo la idea, que perdura hasta la actualidad, de que el general
Velasco fue un comunista o socialista (Rojas, 2021).
Página 23
Así pues, desde el Estado se diseñaron cambios estructurales para que la
sociedad desarrollara un sentido de pertenencia que fomentara una cultura nacional
inclusiva para todos, tanto limeños como cualquier otro ciudadano, independientemente
del lugar de procedencia o residencia. Los cambios tanto en la agricultura, la educación
y la tecnología eran considerados el camino para lograr ese nuevo sentir peruano.
Si bien de las reformas realizadas no todas tuvieron éxito, fue el primer intento
fáctico que se hizo para afrontar de manera directa y casuísticamente el origen de todas
estas problemáticas nacionales. Particularmente en la reforma agraria, la serie de
afectados (terratenientes oligarcas en su mayoría) mantienen hasta hoy un discurso en
contra de ella. Esta perspectiva se basa en que se realizó la expropiación de esas tierras
sin antes haber analizado la situación de los expropiados. También se señalan la mala
conducción que posterior al régimen se les dio a las empresas nacionales, el
debilitamiento de la Oficina Nacional de Planificación (ONP) y la desarticulación de la
Dirección de Asuntos Estratégicos (DIRAE) y del Sistema Nacional de Movilización
Social (SINAMOS) (Rojas, 2021), entre otras acciones que no permitieron el logro de los
objetivos nacionales propuestos en esta fase.
Página 24
Es importante destacar que, en consideración a la Constitución de 1933, en su
Artículo 37:
Las minas, tierras, bosques, aguas y, en general, todas las fuentes naturales de
riqueza pertenecen al Estado, salvo los derechos legalmente adquiridos. La ley
fijará las condiciones de su utilización por el Estado, o de su concesión, en
propiedad o en usufructo, a los particulares.
De lo que se desprende que todos los jefes de Estado deben velar por la protección
y correcta administración de los recursos del Estado, ahora denominados activos críticos
nacionales (ACN), puesto que representan el medio de supervivencia y sostenimiento de
la población, aspectos sobre los cuales es necesario concientizar a la población. Es aquí
donde se debe reflexionar sobre el impacto a estos días de la serie de privatizaciones
realizadas en la primera parte de la última década del siglo anterior.
Página 25
Obstáculos y Errores del Régimen
De acuerdo con Orrego (2014), «El golpe militar de 1968 ha sido interpretado
como el punto final del orden oligárquico en el Perú; en su momento, fue visto como el
inicio de una revolución prometedora» (p. 181). Lo que se afirma en la consideración de
la propuesta de cambios estructurales que el nuevo gobierno militar proponía.
Primero, era una reforma con una orientación industrialista que tenía:
Sin embargo, no se logró consolidar esa alianza, ya que los industriales decidieron invertir
de manera muy controlada, según era conveniente para ellos, en gran medida por la
desconfianza de la manera en que se tildaba al gobierno. Asimismo, Rojas (2021) apunta
que «las presiones de la derecha política bloquearon cualquier entendimiento con el
gobierno» (p. 223). De modo que la Ley Industrial tuvo efectos parciales al ser asumida
en gran parte por el Estado, sin la participación del sector privado, al expropiar empresas
y crear las industrias que se consideraba que eran conveniente para la nación (Rojas,
2021). Pease (s.f.) agrega que el Estado era responsable de toda la producción:
Página 26
Cabe señalar que, como refirió Máximo Vega Centeno, la política de incentivos
fue empleada de manera provechosa por la industria, pero sin llegar a generar tecnologías
o innovaciones en los procesos de producción (Rojas, 2021, p. 224). Orrego (2014)
agregó que «en 1974, había 3,500 comunidades industriales con 200,000 obreros que
controlaban el 13 % de las acciones de sus empresas» (p. 185). Por lo tanto, los
empresarios, que no contaban con un plan a largo plazo, tampoco evidenciaron interés en
la propuesta del gobierno. Finalmente, en 1969, el gobierno militar se animó a intervenir
en las universidades a fin de sumarlas al plan, «pero los estudiantes radicalizados se
opusieron a la Ley Universitaria y convirtieron a las universidades en focos de oposición
al régimen. Se perdió así la colaboración de una institución fundamental para el desarrollo
manufacturero» (Rojas, 2021, p. 224). Por otro lado, «los gremios de trabajadores
sintieron que las reformas no satisfacían sus demandas y empezaron a presionar» (Orrego,
2014, p. 185). Como puede colegirse, las tensiones y el conflicto entre los diversos grupos
del campo industrial son decisivos para entender de qué manera se desarrolló el plan de
industrialización nacional.
Asimismo, la reforma agraria implicó la expropiación de 10.5 millones de
hectáreas 56 % de la superficie agrícola) según un informe del Instituto de Estudios
Peruanos (IEP) (El Comercio, 3 de octubre de 2021). El mismo documento señala que en
ese período las haciendas se convirtieron en aproximadamente 1,200 empresas
asociativas o cooperativas, pero la mayoría de estas fracasaron rápidamente, siendo
parceladas o abandonadas (El Comercio, 2021, 3 octubre). Ahora, si bien es cierto que la
reforma agraria no tuvo el éxito económico esperado, el trasfondo y esencial logro fue la
dignificación del habitante ancestral del Perú, la transformación del indio en ciudadano
de derecho en términos pragmáticos, condiciones que habían sido escritas en documentos
pero que en la vida práctica eran completamente ajenas a ellos. Orrego (2014) agrega que:
el gobierno fue víctima de las expectativas que había generado entre los sectores
populares. Los viejos grupos despojados, a su vez, no ocultaron su horror ante la
usurpación de su patrimonio. La respuesta de los militares fue controlar poco a
poco los medios de comunicación hasta que, en 1974, se completó la
confiscación de los periódicos, la radio y la televisión. (p. 185).
Página 27
Esto se explica porque el sector de derecha era dueño de los medios de
comunicación masivos y los empleaba para expresar su sentir respecto del gobierno
militar. Se debe señalar que la Oficina Central de Información, creada por el gobierno
militar, tenía como responsabilidad realizar un filtro respecto de las noticias que se
publicarían, de ahí que, gran sector de la prensa nacional señalara esta práctica como
limitación a la libertad de prensa (Batalla, 1 de octubre de 2021). En este sentido, Rojas
(2021) defiende que «la estatización de la prensa fue una señal de debilidad del régimen,
pues se trataba de un sector relativamente pequeño que no representaba un peligro real
para la estabilidad gubernamental» (p. 255). Desde esta perspectiva, sería comprensible
que los medios de comunicación sintiesen rechazo por el gobierno de Velasco y que se
haya generado un discurso en su contra que podría ser vigente hasta la actualidad. En
cuanto a la debilidad de la que habla Rojas, se puede agregar que, en aquel momento, el
gobierno se encontraba frágil y «acosado por las fracturas internas de las FF. AA., el
estancamiento económico derivado de la crisis del petróleo y por el alza de las huelgas de
los sindicatos de oposición» (Rojas, 2021, p. 256).
Página 28
contemplaba una formación «que se preocupó de la educación más allá de las aulas y los
centros educativos, fue la única que buscó la articulación del sistema educativo formal
con la educación informal» (Delgado, 1992, p. 52). Dicho de otro modo, la propuesta se
basó en trascender las aulas, gestar ciudadanos comprometidos con la realidad, establecer
las bases necesarias para el desarrollo de oportunidades igualitarias y democratizar la
educación. Además, el Plan Educativo 1971-1975 vislumbraba un perfil de ciudadano
que sorprendió al mundo por ser una propuesta muy original y que integraba elementos
que antes no se habían considerado en ningún escenario, tal como la educación básica
laboral para adolescentes y adultos, la calificación profesional extraordinaria, la
educación especial, la educación en áreas rurales y extensión educativa, la educación con
núcleos comunales y la Junta Permanente de Coordinación Educativa (Barrantes, 1989,
p. 101).
Tercero, el problema de las barriadas o los pueblos jóvenes también fue una
preocupación que tenía que el Estado. «Solo en la capital los migrantes superaban el
millón y la cifra iba en aumento. La situación era explosiva, especialmente cuando se
producían las invasiones a terrenos privados o del Estado» (Orrego, 2014, p. 185). Este
escenario fue atendido por el Sistema de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS)
que encontró como solución la repartición de títulos de propiedad, actividad a cargo de la
Oficina Nacional para el Desarrollo de Pueblos Jóvenes, una de las nuevas dependencias
estatales, un ejemplo de lo que Orrego (2014) señala como el crecimiento
desproporcionado de la estructura del Estado. Otra de las actividades que era objetivo del
SINAMOS fue «vincular al régimen con las cooperativas campesinas, los sindicatos
obreros y las organizaciones vecinales de la periferia urbana» (Orrego, 2014, p. 184). Es
en este tipo de prácticas que se puede identificar el motivo de las expectativas que tenía
Página 29
la nación respecto del gobierno y la razón por las que, después de algún tiempo, se
tornaron en diferencias.
Adicionalmente, la popularidad del régimen de Velasco decreció debido a los
problemas económicos que trajo el mercado internacional:
el gobierno amplió y aumentó el control de precios, sin considerar que al bajar los
precios agrícolas se perjudicaba a los agricultores en beneficio del mantenimiento
de un costo de vida por debajo del real en las ciudades […] ello generó el
espejismo de una bonanza urbana. (Pease, s.f., p. 232).
La situación se vio agravada por el crecimiento de la deuda pública:
Cuando se obtenían los primeros resultados positivos de la explotación petrolera
estatal en la selva, 1973, subió el precio del petróleo. […] Confiado en su éxito,
el gobierno hizo crecer el endeudamiento externo […] la deuda pública
internacional subió de 797 millones a 3 mil 66 millones de dólares y el porcentaje
de las exportaciones dedicado a su servicio, del 15 al 30 %. (pp. 232-233)
En consecuencia, la economía empezó un proceso de desplome que fue
incontrolable. Orrego (2014) agrega que «la situación económica terminó derrumbando a
Velasco. Cayeron las exportaciones (cobre, azúcar y harina de pescado) y no se
descubrieron nuevos yacimientos de petróleo. Aumentaron el déficit presupuestal y la
deuda externa» (p. 186), lo que incrementó las huelgas que –para 1975– se contabilizan
en 779, y un saqueo en Lima. (Orrego, 2014). Este fue el escenario para el fin de la
primera fase del gobierno militar.
Finalmente, cabe indicar que hubo sectores de la izquierda que fueron opositores
al Gobierno Revolucionario, bajo la razón de que Velasco fraccionó a la izquierda
quitándoles sus principales motivaciones de lucha (Pease, s.f.), incluido el APRA.
Posteriormente, tanto el APRA como sectores de la izquierda que empezaron a alejarse
del régimen y replantear sus propios objetivos harían caer al gobierno de Velasco. Ello
rompió el ideario político que existía hasta ese momento. Velasco hizo lo contrario que
pensaban hacer esos partidos (reformas provenientes del campo y/o proletariado), realizó
reformas desde el más alto nivel del Estado. Pease (s.f.) agrega que, «los partidos
democráticos rechazaron el gobierno de Velasco» (p. 233) y esto provocó que el régimen
respondiera, lo que a su vez aumentó la tensión entre los grupos e incrementó las
diferencias con el régimen.
Página 30
Así fue como la suerte de Estado corporativo (Orrego, 2014, p. 185) planteado
por el GRFA en el que la organización proponía una movilización desde arriba y que, con
las bases en la industrialización, el desarrollo económico y la reducción de conflictos
sociales, resultaría en la quiebra de «la espina dorsal de la oligarquía» (Pease, s.f., p. 232)
y terminó en la fragmentación social en varios niveles.
Conclusiones
Primero, han transcurrido más de 50 años y la nación, en más de una forma, sigue
padeciendo problemas semejantes a los que se tenían antes de la 1.ra fase del gobierno
revolucionario de las FF. AA. Asimismo, las FF. AA., permanecen vigilantes de la
seguridad e integridad territorial, laborando a lo largo de todo el país en el cumplimiento
de sus roles estratégicos. En este sentido, se adopta una férrea posición de respeto y
protección de la democracia que, debido a diferentes sucesos, ha costado alcanzar y que,
a veces, se encuentra cuestionada o resulta contradictoria para algunos ciudadanos.
Segundo, las reflexiones vertidas en este análisis no justifican las acciones que se
realizaron en la etapa abordada, sino que se plantea como aporte para aclarar que sus
protagonistas tuvieron una necesidad imperiosa y ulterior que quizás –hasta la fecha– no
sea entendida en su total magnitud. Asimismo, se han identificado cuatro ejes
fundamentales que se deben de considerar para toda reflexión de este periodo de la
historia: (1) Los activos críticos nacionales, así como las zonas geoestratégicas siempre
deben encontrarse bajo control del Estado; (2) hasta ahora, se debate por una verdadera
reforma educativa; ello va de la mano con la investigación, la cual es la base para la
innovación, autonomía, tecnológica y despegue industrial de nuestra nación; (3) la
identidad e identificación nacional, en los años setenta, tuvieron al nacionalismo como
elemento de impulso muy relevante a todos los hechos que acontecieron a partir del
gobierno del General Juan Velasco Alvarado; (4) la reforma agraria, brindó dignidad al
indio, volviéndolo ciudadano de derecho, desde la perspectiva del Estado, pero
fundamentalmente evitó que cuando emergió el PCP Sendero Luminoso, éste no tenga un
argumento tangible de lucha.
Página 31
Tercero, las Fuerzas Armadas tienen el deber de respetar irrestrictamente los
derechos fundamentales, siendo esta tarea el sostén más fuerte de la democracia y del
estado de derecho. Las acciones que se realizaron en esta 1ra Fase del Gobierno
Revolucionario de las FF. AA., en el contexto del tiempo y de las diversas problemáticas
nacionales que se vivía, merecen un análisis concienzudo, pues de no haberse realizado
en su momento, las amenazas que acontecían podrían haber atentado el debido desarrollo
del país y generado más problemas que soluciones.
Cuarto, lamentablemente, a partir del 29 de agosto de 1975, todas estas reformas
fueron desmanteladas sistémicamente, volviendo de manera progresiva a la anterior
dependencia extranjera la cual, hasta la fecha, impide la correcta educación, desarrollo,
industrialización y toma de conciencia de los verdaderos problemas que aquejan a la
nación.
Quinto, el régimen militar se desgastó a partir de la enfermedad de su conductor
y guía principal, y a lo que sobrevino en una serie de protestas, manifestaciones y paros
organizados por la sociedad civil, los cuales configuraron el advenimiento de la II Fase
del Gobierno Militar y una serie de contrarreformas a las que se había realizado. El
descontento popular desembocó en la inclusiva Asamblea Constituyente de 1979 que
produjo la Constitución de 1980 la cual, además de convertir al Perú, en un Estado
Nación, rescata las principales reformas hechas por los militares.
Sexto, el poblador del Perú requería reformas de tipo educativo, agrario e
industrial; reformas que los partidos políticos tradicionales fueron incapaces de realizar.
Se buscó el desarrollo industrial autogestionario, para garantizar independencia
económica lo cual implicó la transformación de un país que era oligárquico, en donde
reinaba la servidumbre y el gamonalismo.
Sétimo, en el actual espacio y tiempo histórico, las principales reformas en la
historia republicana fueron concebidas por militares como Luis Miguel Sánchez Cerro
(Constitución de 1933), Manuel A. Odría Amoretti (Grandes edificaciones del estado),
Nicolás Lindley López (Creación del Sistema Nacional de Planificación), las que, junto
con Juan Velasco Alvarado, muchas veces no son estudiadas o tomadas en cuenta en la
memoria colectiva, lo que desvirtúa el conocimiento y preparación que tuvieron los
militares en la conducción de la nación, cuando les ha correspondido la oportunidad de
gobernar.
Página 32
Referencias
Albuquerque, G. (2017). No Alineamiento, Tercermundismo y Seguridad en Perú: La
Política Exterior del gobierno de Juan Velasco Alvarado (1968-1980). América
Latina Hoy, 75. DOI: https://doi.org/10.14201/alh201775149166
Aguirre, C. y Drinot, P. (2018). La revolución peculiar. Editorial EIP.
Alvarado, X. (2017). La libertad de expresión: análisis de la línea editorial del diario
la prensa durante su intervención [Tesis de Licenciatura, Universidad Jaime
Bausate y Meza]. Repositorio Institucional - Universidad Jaime Bausate y
Meza.
http://repositorio.bausate.edu.pe/bitstream/handle/bausate/56/Xavier_Alvarado
_Chavez_Tesis_bachiller_2017.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Angell, A. (1984). El gobierno militar peruano de 1968-1980: el fracaso de la
revolución desde arriba. Foro Internacional, 25 1 (97) 33-53.
https://forointernacional.colmex.mx/index.php/fi/article/view/971/961
Batalla, C. (1 de octubre de 2021). Día del Periodista: cuando Velasco Alvarado
confiscó El Comercio y otros medios de prensa en 1974. El Comercio.
https://elcomercio.pe/archivo-elcomercio/dia-del-periodista-cuando-velasco-
alvarado-confisco-el-comercio-y-otros-medios-de-prensa-en-1974-fotos-
confiscacion-de-medios-gobierno-militar-juan-velasco-alvarado-diario-el-
comercio-1974-nnsp-noticia/?ref=ecr
Barrantes, E. (1989). Historia de la educación en el Perú. Mosca Azul Editores.
Cornejo, R.-E. (1994). Las Leyes Universitarias en el Perú. Universidad Ricardo Palma.
Congreso de la República del Perú. (s.f.). Constitución 1933.
https://www4.congreso.gob.pe/dgp/constitucion/constituciones/Constitucion-
1933.pdf
Delgado, K. (1992). Reformas educativas en el Perú republicano. En C. Rojas (Ed.),
Hacia una nueva historia de la educación peruana (pp. 49-64). Editoria
Magisterial.
Elche, F. (2008). La lógica de las crisis políticas: los golpes de estado de 1968 y 1992
en Perú (Memoria Doctoral Universidad Complutense de Madrid.).
Repositorio Institucional de la UCM.
https://eprints.ucm.es/id/eprint/8543/1/T30380.pdf
Página 33
El Comercio. (3 de octubre de 2021). IPE: ¿Qué impacto produjo la reforma agraria
iniciada en el Perú hace medio siglo? El Comercio.
https://elcomercio.pe/economia/peru/ipe-que-impacto-produjo-la-reforma-
agraria-iniciada-en-el-peru-hace-medio-siglo-noticia/?ref=ecr
Velasco Alvarado, J. (2012). Mensaje a la nación en el primer aniversario de la
revolución 3 de octubre de 1968. En J. Fajardo (Transcrp.) Archivo de Juan
Velasco Alvarado.
https://www.marxists.org/espanol/velasco/1969/octubre/03.htm
Gálvez, S. (2021). Juan Velasco Alvarado – Idea de un Perú Libertario. Expresión
Militar, 2(85), 41-48.
Gómez de la Torre, A. y Medrano, A. (2017). Orígenes en el proceso de inteligencia en
el Perú. Revista Latinoamericana de Estudios de Seguridad, 21, 104-120.
https://revistas.flacsoandes.edu.ec/urvio/article/download/2940/2088?inline=1
Hildebrandt, C. (17 de junio de 2015). Entrevista a Juan Velazco Alvarado; Una
entrevista del periodista César Hildebrandt a Juan Velasco Alvarado, publicada
en la revista Caretas el 3 de febrero de 1977. Puma Indomable.
http://pumaindomable.blogspot.com/2015/06/entrevista-juan-velazco-
alvarado.html
Hildebrant, C. (3 de febrero1977). ¡Increíble, Velasco se nos confiesa! Caretas, 512.
Prieto, F. (1996) Regreso a la Democracia, Entrevista al General Francisco Morales
Bermúdez Cerruti, Presidente del Perú (1975-1980). Realidades.
Hobbes, T. (1984). Leviathán.
https://omegalfa.es/downloadfile.php?file=libros/leviathan.pdf
Hurgan en la Memoria. (30 de septiembre de 2021). [@hurgamemoriaPE]. Interesante
análisis comparativo de César Hildebrandt de los gobiernos de izquierda de
Velasco y de Pedro Castillo[vídeo].
https://twitter.com/hurgamemoriape/status/1443677844140404736
Hurtado, L. (2018). Velasco, retórica nacionalista y cultura militar en el Perú de la
Guerra Fría. En C., Aguirre, y P., Drinot (Ed.) La revolución peculiar.
Instituto de Estudios Peruanos.
Jiménez, F. (2001). Capítulo 7. El modelo neoliberal peruano: límites, consecuencias
sociales y perspectivas. CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias
Sociales. http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/gt/20101003020549/8cap07.pdf
Página 34
Julca, E. (2017). Las medidas políticas del ‘Velascato’ y la (re) construcción de
identidad nacional. XVI Jornadas Interescuelas/Departamentos de Historia.
Departamento de Historia. Facultad Humanidades. Universidad Nacional de
Mar del Plata. https://www.aacademica.org/000-019/162
Legion Kunter. (20 de enero de 2016). Cesar Hildebrant simpatizo con Juan Velasco
Alvarado. Youtube. https://www.youtube.com/watch?v=LrqzOJ1-9eg
López, F. (2017). El gobierno militar de Manuel A. Odría en Perú (1948-1956): un
vistazo diplomático. Centro de Investigaciones sobre América Latina y el
Caribe.
http://www.librosoa.unam.mx/bitstream/handle/123456789/415/Gobierno%20
Odri%CC%81a.pdf?sequence=2&isAllowed=y
Malacalza, B. (2016). La Cooperación Sur-Sur y Triangular: ¿Subversión o adaptación
de la cooperación internacional? Bruno Ayllón. Estudios internacionales
(Santiago), 48(183), 199-205. https://dx.doi.org/10.5354/0719-
3769.2016.39886
Marutián, J. (2003). El gobierno del general Juan Velasco Alvarado, estudio de un caso
histórico de Cesarismo. Documento de Trabajo N°17.
http://csoc.usal.edu.ar/archivos/csoc/docs/idicso-sdti017.pdf
Masterson, D. (2001). Fuerza Armada y Sociedad en el Perú Moderno: Un estudio
sobre relaciones civiles militares 1930-2000. Instituto de Estudios Políticos y
Estratégicos.
Muena, J. (s.f.). Análisis comparativo de antecedentes, desarrollo y consecuencias entre
la Primera y Segunda Guerras Mundiales. [Tesis de Maestria, Universidad del
Bio-Bio]. Repositorio de la Universidad del Bío Bío.
http://repobib.ubiobio.cl/jspui/bitstream/123456789/1937/1/Muena_Cerda_Jos
e.pdf
Niño, L. (13 de mayo de 2018). Mayo del 68. France 24.
https://www.france24.com/es/20180507-francia-mayo-68-protesta-foto
Orrego Penagos, J. (2014). El Perú del siglo XXI. Fondo Editorial Pontificia
Universidad Católica del Perú.
Paredes, J. (2018). “La Brea y Pariñas”, una antigua y espinosa controversia en la
historia peruana. Runa Yachachiy, revista digital. http://www.alberdi.de/Brea-
Parinas-Paredes.pdf
Página 35
Pásara, L. (2019). Velasco, el fracaso de una revolución autoritaria. Fondo Editorial de
la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Pease, F. (s.f.). Gran Historia del Perú. El Comercio.
Rojas, R. (2021). Los años de Velasco (1968-1975). Instituto de Estudios Peruanos.
Lima.
Santora, M. (23 de agosto de 2018). Lo que nos enseñó la Primavera de Praga (y el
invierno de su represión). The New York Times.
https://www.nytimes.com/es/2018/08/23/espanol/primavera-praga-aniversario-
50-urss.html
Salgado, J. (2013). La Guerra Fría llega a América Latina: La IX Conferencia
Panamericana y el 9 de abril. Análisis Político, 79, 19-34.
http://www.scielo.org.co/pdf/anpol/v26n79/v26n79a02.pdf
Sánchez, J. (2003). Perú 28 de julio: discurso y acción política el día de fiestas patrias,
1969-1999. Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
Sosa, E. (2019). Perú: la reforma educativa durante el gobierno militar de Juan Velasco
Alvarado (1968-1975). Pacarina del Sur, 11(42).
http://pacarinadelsur.com/nuestra-america/amautas-y-horizontes/1836-peru-la-
reforma-educativa-durante-el-gobierno-militar-de-juan-velasco-alvarado-1968-
1975#:~:text=Resumen%3A%20Cinco%20meses%20despu%C3%A9s%20de,
Ley%20General%20de%20Educaci%C3%B3n%20n%C3%BAm.
Taype, J. (2018). Los sucesos de la madrugada del 3 de octubre de 1968. Expresión
Militar, 2(73), 48-49.
TV Perú. (21 de diciembre de 2016). Sucedió en el Perú - Juan Velasco Alvarado -
17/10/2016 [documental]. https://www.youtube.com/watch?v=0PQrxtQBuYM
Verba, S., Black, G., Brody, R., Ekman, P., Nie, N., Parker, E., Polsby, N., Rossi, P., y
Sheatsley, P. (2017). La opinión pública en los Estados Unidos de América
sobre la guerra de Vietnam. Revista mexicana de opinión pública, (22),
111-127. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2448-
49112017000100111&lng=es&tlng=es
Zimmermann, A. (s.f.). El Plan Inca, Objetivo: Revolución peruana. Diario oficial El
Peruano.
Página 36