LA PRODUCTIVIDAD DE LA MUJER
Existe mucho énfasis en la diferencia de sexos en nuestra sociedad, lo cual tiende
a destruir el respeto que le pertenece a la mujer. Por otro lado las Escrituras
ponen a la mujer en alta estima. Tanto la mujer como el hombre son importantes
para establecer la “imagen de Dios” en la humanidad.
(Gen. 1.27). “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y
hembra los creó” Y aunque la mujer está subordinada al hombre en ciertas
actividades, tiene el mismo acceso a la gracia de Dios.
(Gal. 3.28). “Y ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni
mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús”
Debemos entender que para Cristo somos uno solo y todos estamos dotados de
dones, talentos, capacidades y sobre todo de la gracia divina y tenemos acceso a
ella gracias a su sangre preciosa,
Esta noche vamos a Hablar de una mujer sumamente productiva: tanto en el
Hogar, en la iglesia y en su entorno o en la Sociedad,
Lidia fue una mujer que asumió su papel como dirigente o cabeza de la casa, tanto
en lo material, como en lo espiritual.
Lidia era una vendedora de pú rpura, (hechos 16,11-15)
La industria de la púrpura
La pú rpura se extraía, de manera primitiva, de una o má s especies de mariscos.
Gracias a diversos procedimientos se obtenían muchos tintes.
De Lidia se nos dice que dirigía el almacén del negocio familiar, negocio que
funcionaba en su casa. Ella vivía en una colonia romana, era gentil, es decir, no
era judía, era procedente de Tiatira, un lugar donde se practicaba con especialidad
el arte de teñ ir de pú rpura,
Estas actividades permitían a las personas un desarrollo de sus potencialidades
de manera general. Proverbios 31,10-31.
Por qué la palabra de Pablo caló tan hondo en el corazó n de Lidia?
Suponemos que la total devoció n, fidelidad, lealtad de Pablo a Jesú s le permitió
reconocerlo como “Señ or nuestro” que significa AMO,
Romanos 8,38-39, y su fuerza liberadora, llevá ndolo a confesar en Gá latas 3,28
“no hay distinció n entre varó n y mujer”, por eso ella se sintió identificada con el
discurso y acogida en su totalidad.
Desde entonces su casa también fue la de Pablo y asumió su rol de servidora del
Reino.
El liderazgo de Lidia
Cuantas mujeres cabeza de hogar hay aquí en esta noche?
Las mujeres autodependientes, que no necesitan a los hombres para actuar,
Lidia actú a desde sí misma y desde su espacio, su casa. “De la casa de la mujer va a
salir algo totalmente nuevo e increíble.”
Lidia es líder por excelencia, se presenta como jefa de hogar, de condició n
modesta, que debe trabajar arduamente para subsistir, recibe a Pablo en su casa,
no porque sea rica como afirman algunos comentaristas, sino porque apela a su
fidelidad al Señ or.
El caso de Lidia nos muestra la mujer que asume su papel como dirigente de la
casa, tanto en lo material, como en lo espiritual.
Así que si lo que tienes es una mesa de vender fritos, una maquina de coser, una
tapita para hacer empanadas después que Cristo sea tu socio lo tienes todo,
Con Jesucristo de la mano podemos salir adelante en nos lleva de lo poco a lo
mucho.