Alumno: Marcos Walter Nuñez Espejo
Acciones correctivas sanitarias.
En nuestro día a día la población en general emite cientos de toneladas de basura que son
recolectadas por camiones recolectores en cada distrito, esto como parte de la función municipal
en beneficio de los vecinos de cada comuna. ¿Pero nos hemos puesto a pensar que sucede con la
basura o residuos hospitalarios? ¿es acaso el municipio encargado del recojo de esta o los puntos
de acopio son los mismos? pues bien estas y otras interrogantes ayudaran a conocer que acciones
correctivas sanitarias se pueden emplear para minimizar los riesgos.
En primer lugar, tenemos que saber, que efectos contra la salud conllevaría el mal manejo o recojo
de los residuos hospitalarios. Actualmente, las prácticas de cuidado de la salud en consultorios,
hospitales o clínicas generan residuos que, paradójicamente, pueden provocar nuevos problemas
en la salud de la población. En América Latina y en Perú en especial se generan entre 1 y 4 kg y
medio de residuos por cama de hospital por día, la mayoría de estos residuos son similares a los
que generamos en nuestros hogares y se consideran residuos comunes, como los de papel que
salen de las oficinas administrativas, los plásticos o envases descartables etc, mientras que una
fracción muy pequeña pertenece a lo que llamamos residuos peligrosos. Uno de los principales
riegos de residuos sanitarios compone, los objetos cortopunzantes, que deben ser incluidos en
contenedores rígidos. Una buena segregación de estos residuos, garantiza que las demás
Corrientes de desechos no se contaminen con agentes patógenos presentes en esta fracción, las
principales categorías incluidas en esta fracción son las siguientes, desechos o material
descartable de autopsias, tejidos órganos, sangre y hemoderivados, piezas humanas o animales,
desechos de sala de aislamiento restos de cultivo de laboratorio etc., la mayoría de estos
residuos, una vez segregados, pueden tratarse por tecnologías de desinfección. Como
autoclaves o microondas. En nuestro país cuando los residuos no terminan en vertederos o
rellenos sanitarios, suelen ser incinerados. En las últimas décadas, los estudios epidemiológicos
han permitido conocer algunos efectos sobre la salud que se vinculan con las emisiones de los
incineradores. El Convenio de Estocolmo, vigente en la mayor parte de los países de América
Latina, obliga a la reducción de las emisiones de dioxinas al ambiente, con el objetivo final de su
eliminación. Identifica además a los incineradores de residuos hospitalarios, entre las principales
fuentes de esos tóxicos.
En segundo lugar, la manera de cómo controlar los residuos hospitalarios es la selección o
clasificación de estas, para Ignacio Astorga Especialista líder en salud de la división de Protección
Social y Salud del Banco Interamericano de Desarrollo. “La denominación de los RES (residuos
sanitarios) puede cambiar entre países, y suelen clasificarse en tres grandes grupos:
Comunes o no peligrosos son la mayoría de los residuos encontrados en los
servicios de salud, y son similares a los residuos generados por otros organismos e
instituciones (principalmente papel), restaurantes (residuos orgánicos y envases),
hoteles (basura general), depósitos (envases y embalajes), residuos de construcción
y otros residuos encontrados comúnmente en el grueso de los residuos municipales.
Biológicos: infecciosos, punzocortantes y anatómicos los residuos generados en los
diagnósticos o tratamientos directos con pacientes que se supone contienen
patógenos (bacterias, virus, parásitos u hongos) en cantidad, concentración o
virulencia suficiente como para causar enfermedades en las personas susceptibles.
Esto incluye a los cultivos y "stocks" de laboratorios, sangre, elementos punzantes y
restos humanos o animales
Peligrosos: farmacéuticos, citotóxicos, químicos y radiactivos, una gran cantidad de
residuos químicos peligrosos es usada en los hospitales para desinfectar, limpiar y
operar los equipos, tratar y diagnosticar enfermedades. Estos varían desde los
químicos genotóxicos utilizados en los tratamientos para el cáncer, a aceites y
solventes usados para operar calderas.
Según la OMS, entre un 75% y un 90% de los RES son residuos médicos asimilables a comunes o no
peligrosos; aproximadamente entre un 25% y un 10% son catalogados como biológicos y un 5%
como peligrosos). Cada uno de los tipos de RES cuenta con patrones específicos de gestión.”
(Astorga y Tello ,2021, p.8). Según la revista de salud ojo público en Lima, solo tres hospitales
tienen plantas de tratamiento para la gestión de basura bio contaminada. La norma también
señala que los establecimientos de salud pueden tener sus propias plantas de tratamiento para
residuos bio contaminados. Según datos del MINSA solo tres nosocomios cuentan con esta
tecnología: el Hospital Lima Este de Ate-Vitarte (donde se dedicaron a la atención Covid-19 en
época de pandemia), el Hospital Nacional Hipólito Unanue (ubicado en el distrito limeño de El
Agustino) y el Hospital de Emergencias Villa El Salvador. La tecnología permite reducir el
volumen inicial de los residuos a más de la mitad, así como la destrucción de agentes infecciosos
para su posterior transformación en desechos comunes. La maquinaria al interior de la planta
tritura los residuos, en otra etapa los calienta a más de 100 grados centígrados para
esterilizarlos y finalmente son transportados al relleno sanitario correspondiente. El proceso, de
acuerdo con información publicada por el Hospital Hipólito Unanue, toma en promedio una hora
y cuarto por cada 150 kilos de residuos hospitalarios. Este nosocomio genera alrededor de 1.200
kilos diarios de desechos. ( Castro, A.2020, p.6).
En tercer lugar, la gestión y plan de acción para una mejor selección y recojo de residuos
hospitalarios esta a cargo del Ministerio de Salud (MINSA) que en coordinación con el gobierno
de turno y en sesión de consejo de ministros aprueban un plan y destinan los recursos
económicos para la ejecución de esta. según la R.M N°217 – 2004 MINSA “El manejo de los
residuos sólidos hospitalarios, es un sistema de seguridad sanitaria que se inicia en el punto de
generación, para continuar su manejo en las diferentes unidades del hospital, hasta asegurar que
llegue a su destino final fuera del establecimiento, para su tratamiento o disposición adecuada. El
manejo sanitario y ambiental de los residuos sólidos en el país, es una tendencia cada vez más
creciente que se verifica en la conciencia ambiental de la comunidad, los gobiernos locales y las
diversas instituciones que tienen responsabilidad directa, como es el caso del Ministerio de Salud
que tiene un rol importante en el esquema institucional definido en la Ley N° 27314. Ley General de
Residuos Sólidos”.
En cuarto lugar, debemos tener en consideración que aún faltan políticas de estado, que sirvan a
implementar plantas de tratamiento para el control de la basura hospitalaria, necesidad
indispensable en protección de los cuidadnos y la salud pública. La solución estará constituida por
un conjunto de pasos, no tan sólo por una tecnología de tratamiento si no también, teniendo en
consideración que la mayor parte de los residuos de un establecimiento de salud es similar a los
generados en los domicilios y el resto, menos de un 5%, lo constituyen residuos químicamente
peligrosos y radiactivos, menos del 10% representa un riesgo potencial de transmisión de
enfermedades infecciosas. El primer paso debe ser analizar los residuos generados para conocer
mejor el problema de cada hospital. Es necesario poner en práctica estrategias para reducir su
generación, evitando embalajes innecesarios y productos descartables de uso en oficinas o en la
cocina de los establecimientos de salud. Los residuos que no puedan evitarse pueden ser
separados para reciclarse. Es el caso de papeles y cartones, que constituyen gran parte de los
residuos generados en las áreas administrativas de los hospitales, así como de los plásticos de
muchos envases y embalajes que al reciclar se permiten aprovechar los recursos naturales y
generar empleo. Esta fracción es clave en la reducción de los costos y de la cantidad de residuos
a tratar, ya que a menudo envases de gaseosas, papeles o cartones acaban en las bolsas que
contienen desechos patogénicos o infecciosos. Esta Mínima fracción de los residuos de un
establecimiento de salud se debe destinar a un tratamiento específico para evitar la eventual
transmisión de enfermedades infecciosas.
Quinto lugar, a la pregunta ¿si deberían los municipios hacerse cargo del recojo de residuos
hospitalarios? Consideramos que No, salvo que se implementen tipos de categorización de
basura en los hospitales de manera que desechos como cartones, hojas de papel, desechos
plásticos si puedan ser transportados por los camiones recolectores de basura municipales,
recordemos que muchos de los desechos hospitalarios son de mucho riego de contaminación y
enfermedades así como los desechos radioactivos además de la peligrosidad de los desechos
corto punzantes o tóxicos NO deben ir en bolsas plásticas o en contenedores de la vía pública,
pueden herir a funcionarios o a otros ciudadanos.
CONCLUSIONES:
1. Es necesario garantizar la existencia de los equipos de protección personal adecuados para el
manejo de residuos hospitalarios, de esta manera se protege la salud de los colaboradores en
recojo de los residuos hospitalarios. Así como la implementación de plantas de tratamiento en
residuos sanitarios.
2. La reducción de la generación de residuos químicamente peligrosos a través del reemplazo de
insumos que contienen tóxicos como solventes, desinfectantes o metales pesados como el
mercurio, disminuirá los riesgos ambientales que provoca el sector salud. En muchos países ya
se están descartando los tensiómetros y termómetros que contienen mercurio por el daño no
solo ambiental si no también a los pacientes como los niños
3. Los medicamentos vencidos, pueden ser devueltos a las empresas farmacéuticas para su
tratamiento seguro, sin emplear la incineración. En adelante, además, es importante
establecer mecanismos para comprar sólo aquellos medicamentos que se van a consumir y así
evitar su descarte.
4. Los residuos como las drogas oncológicas por su parte deben ser segregados y tratados
independientemente sin emplear la incineración de los residuos radiactivos suelen tener un
destino fijado por las autoridades de cada país responsables en materia nuclear en el año.
BIBLIOGRAFIA:
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establecimientos de salud. Recuperado de:
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%C3%A9todos%20de%20tratamiento%20m%C3%A1s,microondas%20y
%20la%20desinfecci%C3%B3n%20qu%C3%ADmica.
1. ¿Qué efectos contra la salud conlleva el mal manejo de los residuos
hospitalarios?
2. ¿Cómo controlar los residuos hospitalarios?
3. ¿A quién corresponde gestionar el plan de acción para la recolección de
residuos hospitalarios?
4. ¿Qué políticas de estado se deberían implementarse en salud para mejorar
la recolección de residuos hospitalarios?
5. ¿Debería la municipalidad hacerse cargo de la recolección de residuos
hospitalarios? ¿Por qué?