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Obesidad: Causas, Efectos y Prevención

El documento habla sobre la obesidad, incluyendo sus causas, síntomas y factores de riesgo. La obesidad se define como un exceso de grasa corporal y puede causar problemas de salud. Se puede diagnosticar usando el índice de masa corporal. La obesidad se debe a múltiples factores como la genética, dieta, falta de ejercicio y algunas enfermedades.

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Obesidad: Causas, Efectos y Prevención

El documento habla sobre la obesidad, incluyendo sus causas, síntomas y factores de riesgo. La obesidad se define como un exceso de grasa corporal y puede causar problemas de salud. Se puede diagnosticar usando el índice de masa corporal. La obesidad se debe a múltiples factores como la genética, dieta, falta de ejercicio y algunas enfermedades.

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UNIVERSIDAD AUTONOMA DE VERACRUZ

DOCENTE: [Link] HERNANDEZ BAUTISTA

ALUMNA: JENNIFER REYES DEL ROSAL

MATERIA: DIETOTERAPIA

LICENCIATURA: ENFERMERÍA

GRUPO: 601

TRABAJO FINAL: OBESIDAD

FECHA DE ENTREGA: 03 de febrero de 2024


En el siguiente tema hablaremos del tema de la obesidad, los problemas que
causa, cuáles son las características, como se puede prevenir, como tratar esa
enfermedad, a pesar de que se llega al dilema de que es o no una enfermedad, si
lo es.
Se dice que la obesidad no es solo estético, sino que se le llama así al exceso de
grasa corporal que tenemos acumulada, ya sea por una mala alimentación, o no
solo eso si no que también el no comer a la hora indicada nos hace un desorden
alimenticio, también depende mucho el metabolismo de las personas, ¿cómo
podemos monitorear nuestro peso y saber cuándo tenemos exceso de grasa?
Con el índice de masa corporal podemos calcular la grasa que tenemos o la masa
corporal.
Como ya lo habíamos mencionado antes se sabe que existen muchos factores
que provocan el sobrepeso, mencionare algunos de ellos:

• Herencias e influencias familiares.

• Opciones y estilo de vida.

• Ciertas enfermedades que complican su peso, o medicamentos.

• Problemas sociales y económicos.

• Entre otros…

En este tema veremos las formas, maneras, o consejos de como mejorar y tener
un peso adecuado se nos sugerirán, métodos que debemos adoptar para
mantenernos saludables, activos físicamente y mejorar la condición tanto física,
mental y saludablemente….
OBESIDAD
La obesidad es una enfermedad compleja que consiste en tener demasiada grasa
corporal. La obesidad no es solo un problema estético. Es un problema médico
que aumenta el riesgo para muchas otras enfermedades y problemas de salud.
Estos pueden incluir enfermedades cardíacas, diabetes, presión arterial alta,
colesterol alto, enfermedad hepática, apnea del sueño y determinados tipos de
cáncer.
Hay muchas razones por las que algunas personas tienen dificultad para perder
peso. A menudo, la obesidad es el resultado de factores hereditarios, fisiológicos y
ambientales, combinados con la alimentación, la actividad física y las opciones de
ejercicio.
Lo bueno es que incluso una modesta pérdida de peso puede mejorar o prevenir
los problemas de salud relacionados con la obesidad. Una alimentación más
saludable, un mayor nivel de actividad física y los cambios de conducta pueden
ayudarte a bajar de peso. Los medicamentos recetados y los procedimientos para
bajar de peso son otras opciones para tratar la obesidad.
SÍNTOMAS

El índice de masa corporal, o IMC, se suele utilizar para diagnosticar la obesidad.


Para calcular el índice de masa corporal, multiplica el peso en libras por 703,
divídelo por la estatura en pulgadas y vuelve a dividirlo por la estatura en
pulgadas. O divide el peso en kilogramos por la estatura en metros al cuadrado.
Hay varias calculadoras en línea disponibles que ayudan a calcular el índice de
masa corporal.

Índice de masa corporal Peso

Inferior a 18,5 Peso insuficiente

De 18,5 a 24,9 Sano

De 25,0 a 29,9 Sobrepeso

30,0 o superior Obesidad


Para la mayoría de las personas, el índice de masa corporal brinda un cálculo
aceptable de la grasa corporal. Sin embargo, el índice de masa corporal no mide
directamente la grasa corporal. Algunas personas, como los atletas musculosos,
pueden tener un índice de masa corporal en la categoría de obesidad, aunque no
tengan un exceso de grasa en el cuerpo.

Muchos profesionales de la salud también miden el contorno de la cintura de una


persona para ayudar a orientar las decisiones de tratamiento. Esta medición se
conoce como circunferencia de la cintura. Los problemas de salud relacionados
con el peso son más comunes en los hombres con una circunferencia de la cintura
superior a 40 pulgadas (102 centímetros) y en las mujeres con una medida de
cintura superior a 35 pulgadas (89 centímetros). El porcentaje de grasa corporal es
otra medida que se puede usar durante un programa de pérdida de peso para
hacer un seguimiento del avance.

CAUSAS
Aunque existen influencias genéticas, conductuales, metabólicas y hormonales en
el peso corporal, la obesidad ocurre cuando se ingieren más calorías de las que se
queman con las actividades diarias típicas y el ejercicio. El cuerpo almacena ese
exceso de calorías en forma de grasa.

En los Estados Unidos, la alimentación de la mayoría de las personas es


demasiado rica en calorías, a menudo procedentes de comida rápida y bebidas
altas en calorías. Las personas con obesidad podrían comer más calorías antes
de sentirse satisfechas, sentir hambre antes o comer más debido al estrés o la
ansiedad.

Muchas personas que viven en países occidentales ahora tienen trabajos con
muchas menos exigencias físicas, por lo que no suelen quemar tantas calorías en
el trabajo. Incluso las actividades cotidianas consumen menos calorías, gracias a
comodidades como los controles remotos, las escaleras mecánicas, las compras
en línea y los restaurantes y bancos con ventanilla para autos.
FACTORES DE RIESGO

La obesidad suele ser el resultado de una combinación de causas y factores


contribuyentes:

Herencia e influencias familiares

Los genes que heredas de tu padre y madre pueden afectar la cantidad de grasa
corporal que almacenas y dónde se distribuye esa grasa. La genética también
puede cumplir un papel importante en la eficiencia con la que tu cuerpo convierte
los alimentos en energía, en la forma en la que regula tu apetito y en la forma en la
que quema calorías durante el ejercicio.

La obesidad tiende a presentarse en toda la familia. Eso no es solo por los genes
que comparten. Los miembros de la familia también tienden a compartir hábitos
alimenticios y de actividad similares.

Opciones de estilo de vida

• Dieta poco saludable. Una dieta que contiene muchas calorías, mucha
comida rápida, bebidas altamente calóricas y porciones demasiado
grandes, pero pocas frutas y vegetales contribuye al aumento de peso.

• Calorías líquidas. Las personas beben muchas calorías sin sentir saciedad,
especialmente las calorías provenientes del alcohol. Otras bebidas altas en
calorías, como los refrescos azucarados, pueden contribuir a un aumento
de peso.

• Inactividad. Si tienes un estilo sedentario de vida, fácilmente puedes ingerir


al día más calorías de las que quemas a través del ejercicio y las
actividades de la rutina diaria. Mirar las pantallas de computadoras, tabletas
y teléfonos es inactividad. La cantidad de horas que pasas frente a una
pantalla está altamente asociada con el aumento de peso.
Ciertas enfermedades y medicamentos

En algunas personas, la obesidad puede tener una causa médica, como el


hipotiroidismo, el síndrome de Cushing, el síndrome de Prader-Willi u otras
afecciones. Los problemas médicos, como la artritis, también pueden hacer
disminuir la actividad física, lo que puede provocar el aumento de peso.

Algunos medicamentos pueden llevar a un aumento de peso si no los compensas


mediante la alimentación o la actividad física. Estos medicamentos incluyen
esteroides, algunos antidepresivos, medicamentos anticonvulsivos, medicamentos
para la diabetes, medicamentos antipsicóticos y ciertos betabloqueadores.

Problemas sociales y económicos.

Hay factores sociales y económicos relacionados con la obesidad. Es difícil evitar


la obesidad si no tienes lugares seguros para caminar o hacer ejercicio. Puede
que no hayas aprendido a cocinar de forma saludable, o quizás no tengas acceso
a alimentos más saludables. Además, las personas con las que pasas tiempo
pueden influir en tu peso. Es más probable que desarrolles obesidad si tienes
amigos o parientes obesos.

Edad

La obesidad puede ocurrir a cualquier edad, incluso, en niños pequeños. Sin


embargo, a medida que envejeces, los cambios hormonales y un estilo de vida
menos activo aumentan el riesgo de obesidad. La cantidad de músculo en el
cuerpo tiende a disminuir con la edad. Una menor masa muscular suele derivar en
una disminución del metabolismo. Estos cambios también reducen las calorías
que necesitas y pueden hacer que resulte más difícil evitar el exceso de peso. Si
no controlas de forma consciente lo que comes y no haces más actividad física a
medida que envejeces, es probable que aumentes de peso.
Otros factores

• Embarazo. El aumento de peso es común durante el embarazo. Para


algunas mujeres, después del nacimiento del bebé, es difícil perder ese
peso que aumentaron. Ese aumento de peso puede contribuir al desarrollo
de la obesidad en las mujeres.

• Dejar de fumar. Con frecuencia, dejar de fumar está asociado con el


aumento de peso. Para algunas personas, puede llevar a un aumento de
peso suficiente para calificar como obesidad. A menudo, esto sucede
cuando la gente usa los alimentos para hacer frente a la abstinencia de
fumar. Sin embargo, en general, dejar de fumar sigue siendo un beneficio
mayor para la salud que continuar fumando. El equipo para la atención de
la salud te puede ayudar a evitar un aumento de peso después de dejar de
fumar.

• Falta de sueño. No dormir lo suficiente causa cambios hormonales que


aumentan el apetito. Lo mismo ocurre al dormir demasiado. También es
posible que sientas ganas de comer alimentos con alto contenido de
calorías e hidratos de carbono, lo que puede contribuir al aumento de peso.

• Estrés. Muchos factores externos que afectan el estado de ánimo y el


bienestar pueden contribuir a la obesidad. Las personas a menudo buscan
más alimentos ricos en calorías cuando se enfrentan a situaciones
estresantes.

• Microbioma. La composición de las bacterias intestinales se ve afectada por


lo que comemos y puede contribuir al aumento de peso o a la dificultad
para perderlo.

Aunque tengas uno o más de estos factores de riesgo, no significa que estés
destinado a tener obesidad. Puedes contrarrestar la mayoría de los factores de
riesgo mediante dieta, actividad física y ejercicio. Los cambios de la conducta, los
medicamentos y los procedimientos para la obesidad también pueden ayudar.
Complicaciones

Es más probable que las personas con obesidad desarrollen diversos problemas
de salud potencialmente graves, como los siguientes:

• Enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. La obesidad


aumenta las probabilidades de tener presión arterial alta y niveles no
saludables de colesterol, que son factores de riesgo para las enfermedades
cardíacas y los accidentes cerebrovasculares.

• Diabetes tipo 2. La obesidad puede afectar la manera en que el cuerpo usa


la insulina para controlar los niveles de glucosa en la sangre. Esto aumenta
el riesgo de resistencia a la insulina y de diabetes.

• Ciertos cánceres. La obesidad puede aumentar el riesgo de cáncer uterino,


cuello del útero, endometrio, ovarios, mama, colon, recto, esófago, hígado,
vesícula, páncreas, riñón y próstata.

• Problemas digestivos. La obesidad aumenta la probabilidad de desarrollar


acidez estomacal, enfermedad de la vesícula biliar y problemas hepáticos.

• Apnea del sueño. Las personas con obesidad son más propensas a tener
apnea del sueño, un trastorno potencialmente grave en el que la respiración
se detiene y se reanuda de forma repetida durante el sueño.

• Osteoartritis. La obesidad aumenta la presión que se ejerce sobre las


articulaciones que soportan el peso corporal. También fomenta la
inflamación, que incluye hinchazón, dolor y sensación de calor en el cuerpo.
Estos factores pueden llevar a complicaciones como la osteoartritis.
• Enfermedad del hígado graso. La obesidad aumenta el riesgo de tener
enfermedad del hígado graso, una afección que se debe a los depósitos
excesivos de grasa en el hígado. En algunos casos, esto puede llevar a
daños graves del hígado, que se conocen como cirrosis.

• Síntomas graves de la COVID-19. La obesidad aumenta el riesgo de


presentar síntomas graves si te infectas con el virus que causa la
enfermedad por coronavirus 2019, también llamada COVID-19. Las
personas que tienen casos graves de COVID-19 pueden necesitar
tratamiento en unidades de cuidados intensivos o incluso asistencia
mecánica para respirar.

Calidad de vida

La obesidad puede disminuir la calidad de vida en general. Es posible que no


puedas hacer las actividades físicas de las que solías disfrutar. Tal vez evites los
lugares públicos. Las personas con obesidad pueden incluso sufrir discriminación.

Otros problemas relacionados con el peso que pueden afectar tu calidad de vida
son los siguientes:

• Depresión.

• Discapacidad.

• Vergüenza y culpa.

• Aislamiento social.

• Menor rendimiento en el trabajo.


¿Qué aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad?

Hay muchos factores de riesgo de sobrepeso y obesidad. Algunos son factores


individuales, como el conocimiento, las habilidades y las conductas. Otros se
encuentran en el entorno, como la escuela, el lugar de trabajo y el vecindario.
Además, las prácticas de la industria alimentaria y el marketing y normas y valores
sociales y culturales también pueden influir en el riesgo.

Tal vez no pueda modificar todos sus factores de riesgo para sobrepeso y
obesidad. Pero conocer su riesgo es importante como ayuda para tomar medidas
para alcanzar un peso saludable y disminuir el riesgo de problemas de salud
relacionados con la obesidad, como la enfermedad cardíaca.

Falta de actividad física

La falta de actividad física, combinada con muchas horas de televisión,


computadora, videojuegos u otras pantallas, se ha asociado con un índice de
masa corporal (IMC) alto. La mayoría de los adultos necesitan al menos 150
minutos de actividad aeróbica por semana. También se recomienda que los
adultos hagan actividades de fortalecimiento muscular de los principales grupos
musculares 2 o más días por semana, ya que esas actividades tienen beneficios
adicionales para la salud. Los niños deben hacer 60 minutos de actividad aeróbica
por día. Vea las recomendaciones de actividad física para diferentes grupos
etarios.

Hábitos alimentarios poco saludables

Algunos hábitos alimentarios poco saludables pueden aumentar el riesgo de


sobrepeso y obesidad.

• Comer más calorías de las que se usan: La cantidad de calorías que


necesita varían según el sexo, la edad y el nivel de actividad física.
Consulte las necesidades u objetivos de calorías para adultos como parte
del plan alimentario DASH (en inglés). También puede hallar Hojas de
consejos para padres (en inglés), donde encontrará una guía sobre la
cantidad de calorías que los niños necesitan y maneras de reducir el tiempo
que pasan frente a una pantalla.

• Comer demasiadas grasas saturadas: Según las Pautas alimentarias para


los estadounidenses (en inglés), la cantidad de grasas saturadas en la
alimentación diaria no debe ser superior al 10% de las calorías totales. En
una dieta de 2,000 calorías, eso representa alrededor de 200 calorías, o
unos 22 gramos de grasas saturadas.

• Comer alimentos con alto contenido de azúcar agregado: En la rutina diaria,


trate de limitar la cantidad de azúcar agregado de su dieta a no más de
10% de las calorías ingeridas.

No tener suficientes horas de sueño de calidad

Las investigaciones muestran que existe una relación entre dormir mal —no dormir
suficientes horas o no tener suficiente sueño de buena calidad— y un IMC alto.
Dormir menos de 7 horas por noche habitualmente puede afectar las hormona que
controlan el impulso por comer. En otras palabras, no tener suficientes horas de
sueño de calidad puede volvernos más propensos a comer en exceso o a no
reconocer las señales de saciedad del cuerpo. Visite Privación y deficiencia del
sueño (en inglés) para ver más información sobre los efectos de la falta de sueño
en la salud.

Grandes cantidades de estrés

El estrés a largo plazo y a corto plazo puede afectar el cerebro y llevar al cuerpo a
producir hormonas, como el cortisol, que controlan los equilibrios de energía y el
impulso por comer. Esos cambios hormonales pueden llevar a comer más y
almacenar más grasa.

Afecciones médicas
Algunas afecciones, como el síndrome metabólico (en inglés) y el síndrome de
ovario poliquístico, conducen a un aumento de peso. Esas afecciones médicas
deben ser tratadas para que el peso de la persona se acerque al rango normal o
esté en el rango normal.

Genética

Algunas personas tienen una predisposición a un mayor peso. Los investigadores


hallaron al menos 15 genes que influyen en la obesidad. Algunos estudios
muestran que la genética puede tener un rol más importante en las personas que
tienen obesidad que en aquellas que tienen sobrepeso. En personas con alto
riesgo genético de obesidad, hacer cambios para un estilo de vida saludable
puede ayudar a reducir ese riesgo.

Medicamentos

Algunos medicamentos provocan aumento de peso al alterar las señales químicas


que le dicen al cerebro que tenemos hambre. Estos incluyen:

• Antidepresivos

• Antipsicóticos

• Betabloqueantes, que se usan para tratar la presión arterial alta

• Anticonceptivos

• Glucocorticoides, que suelen usarse para tratar enfermedades autoinmunes


• Insulina, que es una hormona que se usa para controlar los niveles de
azúcar en sangre en personas con diabetes

Hable con su proveedor si nota que aumenta de peso mientras está usando uno
de esos medicamentos. Pregúntele si hay otras formas del mismo medicamento u
otros medicamentos que sirvan para tratar su afección médica pero que tengan un
menor efecto en el peso.

El entorno

El entorno puede contribuir a una alimentación poco saludable y a la falta de


actividad física. El entorno incluye todas las partes en las que uno vive y trabaja: el
hogar, los edificios en los que se trabaja o se hacen las compras, las calles y los
espacios abiertos. El tipo de restoranes y la cantidad de espacios verdes pueden
contribuir al sobrepeso y la obesidad.

Algunos estudios mostraron que el acceso a aceras y espacios verdes puede


ayudar a las personas a hacer más actividad física, y la presencia de tiendas de
alimentos y mercados de agricultores puede ayudar a comer alimentos más
saludables. Por el contrario, las personas que viven en vecindarios con más
restoranes de comida rápida y con aceras inaccesibles o sin aceras o senderos
son más propensas al sobrepeso y la obesidad.

La obesidad se puede prevenir

La obesidad es una enfermedad crónica, es decir, que avanza poco a poco. Es


producida por el consumo excesivo de grasas, azúcares y carbohidratos, lo que
provoca la acumulación de grasa en nuestro cuerpo.

La encuesta nacional de salud y nutrición, (ensanut), 2006, señala que en México


uno de cada cinco niños tiene sobrepeso u obesidad y se estima que 30 millones
de adultos viven con sobrepeso u obesidad: 18.5 millones con sobrepeso y 11.4
millones con obesidad. Recomendaciones generales
• Para mejorar la salud de las personas que tienen sobrepeso u obesidad,
existen algunas recomendaciones simples:

• Toma agua simple, entre 6 y 8 vasos al día (cada vaso de 250 mililitros).
Evita el consumo de refrescos, jugos o cualquier bebida que contenga
azúcar.

• Realiza actividad física. 30 minutos diarios es lo recomendable para adultos


y 1 hora para niñas, niños y adolescentes.

• Puedes realizar actividades sencillas como; caminar, trotar, correr, subir y


bajar escaleras, se trata de rutinas básicas para mover tu cuerpo y que
puedes realizar aumentando gradualmente la intensidad y el tiempo.

¡Lo más importante es mantenerse activo!

• Modifica tu alimentación. Aumenta el consumo de verduras y frutas y


disminuye el consumo de alimentos que contengan grasas, carbohidratos y
sal.

Bebe agua simple en abundancia, ponte en movimiento y cuida tu alimentación.


Siguiendo estas tres medidas, mejorará tu salud y te sentirás estimulado para
perder peso.

Recomendaciones para una alimentación correcta

• Evita el consumo de alimentos que contengan muchas calorías, como las


frituras, bebidas azucaradas, alimentos industrializados y “comidas
rápidas”, son alimentos que aportan una gran cantidad de energía,
comerlos en exceso causa aumento de peso.
• Distribuye tus alimentos en 5 tiempos de comida: 3 comidas principales
(desayuno, comida y cena) y dos colaciones (una matutina y una
vespertina).

• Consume alimentos ricos en fibra, principalmente de tipo soluble, es decir,


proveniente de alimentos como verduras y frutas, que de preferencia se
consuman crudas y con cáscara. Aliméntate también con leguminosas que
son una fuente rica en fibra.

• Limita el consumo de bebidas alcohólicas.

• Si tienes sobrepeso u obesidad, se recomienda sustituir el uso de azúcar


refinada por edulcorantes no nutritivos (sin calorías), como el aspartame,
sacarina, acesulfame k y sucralosa, ya que su consumo de forma moderada
no representa ningún daño para la salud.

• Sirve raciones pequeñas en platos pequeños, esto con la finalidad de que la


persona pueda apreciar un mayor volumen de alimentos en un menor
tamaño.

• Establece horarios fijos de comidas.

• Evita el consumo de alimentos frente a la televisión o computadora.

• Incluye diariamente en tu alimentación verduras y frutas.

• Prefiere los cereales de tipo integral (tortilla, pan integral, pastas, galletas o
avena) por su fuente de fibra.
• Evita alimentos donde se combinen los azúcares con las grasas, como por
ejemplo: pan dulce, helados, chocolates, pasteles y otros productos.

Prepara los alimentos siguiendo estos consejos:

• Hornea, asa o hierve en vez de freír, capear o empanizar.

• Cocina los frijoles y el arroz sin manteca, tocino u otros embutidos con alto
contenido de grasas.

• Usa aceite en aerosol o pequeñas cantidades de aceite vegetal para


cocinar.

• Prepara las ensaladas con vinagre, limón o aderezos bajos en grasas.

• Incluye carnes magras (bajas en grasas) y quita el exceso de grasa visible


antes de su consumo. En el caso del pollo elimina la piel.

• Disminuye el consumo de carnes procesadas y embutidos (jamón,


longaniza, chorizo, mortadela, salchichas salami, etc.)

• Prefiere el consumo de lácteos descremados, por su bajo aporte de grasa


(yogurt, leche de vaca o de soya, queso panela, queso fresco, queso ricotta
o canasto y requesón)

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