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Análisis sinóptico de la tempestad calmada

Los tres evangelios sinópticos relatan un evento en el que Jesús calma una tormenta mientras viaja en barca con sus discípulos. Los relatos coinciden en que Jesús se duerme durante la tormenta y luego calma los vientos y las olas a pedido de los asustados discípulos. Después del milagre, los discípulos se preguntan sobre la identidad de Jesús.

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Análisis sinóptico de la tempestad calmada

Los tres evangelios sinópticos relatan un evento en el que Jesús calma una tormenta mientras viaja en barca con sus discípulos. Los relatos coinciden en que Jesús se duerme durante la tormenta y luego calma los vientos y las olas a pedido de los asustados discípulos. Después del milagre, los discípulos se preguntan sobre la identidad de Jesús.

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Trabajo sinóptico.

La tempestad calmada Mt 8,23-27; Mc 4,35-41; Lc 8,22-25


Juan Marcos Saralegui

En el siguiente trabajo, haremos una lectura sinóptica de la perícopa de la tempestad calmada. Para comenzar,
en el contexto del relato en Marcos, el evento ocurre al final de las parábolas. El sembrador (4,1-34). En
cambio, en el relato de Mateo, el evento ocurre luego del relato de las curaciones (8,1-17). En Mateo, la causa
del mandato a cruzar a la otra orilla es la cantidad de gente que se había acumulado (v.18). Pero antes de
hacerse a la mar, se relata la discusión del seguimiento a Jesús entre Él y escriba y un discípulo (vv. 19-22).
Los tres relatos coinciden en el evento posterior: el endemoniado de Gerasa, aunque en Mateo son dos
endemoniados y no son de Gerasa sino de Gadara (tal vez el mismo pueblo, pero en diferente idioma). A
continuación, se analizarán los textos por medio de la estructura planteada.

1. Subida a la barca
a. Mt 8,23: Es Jesús el que preside la subida a la barca, y los discípulos le siguen. En el v.18, había dado
el mandato de cruzar a la otra orilla, por eso dentro de la perícopa este mandato no aparece
b. Mc 4,35-36: A diferencia de Mateo, la perícopa comienza con el mandato de cruzar el lago (v.35) y
con las palabras “ese día al atardecer” y la despedida de la gente en el v.36, Marcos une ésta perícopa
con lo anterior. Es interesante que esta vez no es Jesús el que preside, sino que los discípulos son los
que le llevan a la barca. Además, es el único de los tres que agrega que otras barcas acompañaban a la
de Jesús.
c. Lc 8,22: La perícopa comienza con la fórmula “cierto día”, aislando el evento de los sucesos anteriores.
Primero Jesús y sus discípulos entran en la barca, y recién dentro Jesús da la orden de cruzar el lago.
2. Inicio de la tempestad y clamor a Jesús
a. Mt 8,24-25: Sobre la durmición, sólo de modo indirecto, Mateo dice que “lo despertaron”. El clamor
parece que fuera una oración a Dios, pues comienza con el vocativo ¡Señor! Mateo es el único que
utiliza ese nombre propio de Dios. Parece una plegaria de la comunidad que forma este Evangelio.
b. Mc 4,37-38: Primero explica la tempestad, y luego comenta que Jesús dormía. El clamor de los
discípulos está relatado en forma de pregunta que parece como reproche: “¿no te importa que nos
hundamos? Se le trata de Maestro y no de Señor.
c. Lc 8,23-24a: Lucas primero relata que Jesús se queda dormido mientras los discípulos navegan. Los
discípulos simplemente avisan su situación: no piden ni exigen nada. El clamor advierte “¡Nos
hundimos!”, en cambio la palabra que utilizan las dos versiones anteriores es “¡perecemos!”.
3. Reprensión y milagro
a. Mt 8,26: En Mateo, el reproche de Jesús en forma de pregunta es por tener miedo, y ya da por sentado
que tienen poca fe con las palabras “hombres de poca fe”. El milagro viene después de la reprensión
b. Mc 4,39-40 Primero hace el milagro (v.39) y luego reprende (v.40). Es el único relato en el que Jesús
le habla a la tempestad “¡Calla, enmudece!”. El reproche, también en forma de pregunta, es por el
miedo y también da por sentado la falta de fe, aunque pregunta la causa de esto.
c. Lc 8,24Bb-25a: Al igual que Marcos, primero hace el milagro y luego reprende. La reprensión no es
por el miedo ni tampoco por la falta de fe; no reprocha falta de fe, sino que evoca la que ya está por
medio de una pregunta reprochadora.
4. Pregunta sobre la identidad de Jesús
a. En los tres pasajes, la pregunta que se hacen es idéntica. Los detalles que se pueden observar es que
Mc y Lc afirman que la pregunta se realiza con mucho temor, sin embargo la actitud de los discípulos
que Mt sugiere, es la de admiración; este cambio tal vez se deba a que, según Mateo, los discípulos ya
conocían la identidad de Jesús pues le llaman “¡Señor!”, en cambio en Lc y en Mc simplemente le
llaman “¡Maestro!”; si es así, puede que la pregunta en Mateo sea más retórica que en los otros dos
que realmente se preguntan con temor sobre la identidad de Jesús.

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