Tema 8
Tema 8
Intervención en
trastornos del lenguaje
y la comunicación
derivados de
discapacidad u otros
trastornos
Índice
Esquema 3
Ideas clave 4
8.1. Introducción y objetivos 4
8.2. Aspectos diferenciales en el desarrollo de la
comunicación y el lenguaje en estudiantes con TEA y
sus NEE 4
8.3. Aspectos diferenciales en el desarrollo de la
comunicación y el lenguaje en estudiantes con TDI y
sus NEE 9
8.4 Aspectos diferenciales en el desarrollo de la
comunicación y del lenguaje en discapacidad auditiva
y sus NEE 20
8.5. Aspectos diferenciales en el desarrollo de la
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A fondo 39
Test 40
Esquema
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Por ello, no debemos olvidar que muestro marco de acción aborda una perspectiva
educativa de la evaluación que dé respuesta a las necesidades curriculares de los
estudiantes con dificultades del lenguaje y comunicación, mediante los diferentes
tipos de apoyo y medidas organizativas.
En este sentido, el DSM-5-TR aclara que para que se cumpla ese criterio diagnóstico
se tienen que dar los tres apartados. El objetivo no es otro que evitar el
sobrediagnóstico y por tanto la prevalencia asociada a dicho trastorno.
La gran mayoría de los niños con TEA presentan dificultades en el desarrollo del
lenguaje. De hecho, junto con las competencias sociales, el lenguaje es el proceso
que más afecta de estos niños. Según García (2002), los niños con TEA no presentan
apenas lenguaje alrededor de los dos años y, en el 50 % de los casos, este aún es nulo
a la edad de cinco.
Dentro de la población de niños con TEA, podemos encontrar una gran variabilidad
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De manera general, las dificultades del lenguaje en los niños con TEA están
relacionadas con un deterioro de los patrones de comunicación a nivel verbal y no
Tamarit (1992) realiza una clara distinción entre comunicación y lenguaje en los
niños con TEA, ya que puede existir comunicación sin lenguaje oral (en el que se
utilicen gestos, sistemas alterativos de comunicación, etc.) al igual que puede darse
lenguaje oral sin comunicación (como en los casos de ecolalias no funcionales).
Dificultades en semántica
Dificultades en pragmática
Las necesidades del alumnado con TEA son heterogéneas y dependen del grado que
presentan dentro del espectro, así como de otros factores (edad, integración, apoyo
familiar, apoyo externo…).
Al igual que ocurría con los estudiantes con discapacidad auditiva, sus necesidades
educativas tendrán como respuesta genérica adaptaciones de acceso (en mayor o
menor grado) y, en algunos casos, adaptaciones curriculares no significativas y/o
significativas, así como el uso de sistemas aumentativos y alternativos de
comunicación (SAAC). No obstante, también deberán de tener en cuenta las
vertientes social y emocional, afectadas en este trastorno. Recordemos que, en el
caso de estudios posobligatorios, no se pueden realizar adaptaciones curriculares
significativas, tan solo metodológicas y de acceso.
Algunas pautas para trabajar con el alumnado con TEA son las siguientes:
Fomentar situaciones que faciliten la interacción con sus iguales dentro del aula.
Metodologías cooperativas pueden resultar beneficiosas, siempre que se guíe la
formación de los grupos, debido a sus dificultades para integrarse o
proporcionarles la opción de trabajar individualmente.
Descomponer las tareas en pasos más pequeños, con guiones claros de trabajo en
los que se destaque: qué hay que hacer, los pasos que seguir, el tiempo de
realización, los materiales necesarios.
Establecer una persona de referencia clara dentro del centro a la que se pueda
dirigir (preferentemente, tutor) en situaciones de crisis, especialmente en
secundaria, donde la figura del tutor pierde presencia horaria debido al número
de asignaturas que conforman esta etapa educativa.
y sus NEE
Criterio pedagógico: el sujeto con déficit cognitivo es aquel que tiene una
dificultad, mayor o menor, para proseguir con un proceso de aprendizaje de
carácter ordinario y presenta NEE.
Definiciones
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TDI leve.
TDI moderado.
TDI severo.
TDI profundo.
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Clasificación
Tabla 1. Niveles de desarrollo de los distintos tipos de TDI. Fuente: elaboración propia.
Respecto a las causas del TDI, se desconocen en la mitad de los casos, sobre todo en
los niños menos afectados (CI >45), y se relaciona con factores prenatales,
perinatales y postnatales.
Causas prenatales:
• Genéticas: intolerancia a la lactosa, fenilcetonuria, etc.
• Cromosomáticas: síndrome de Down, síndrome X frágil.
• Enfermedades infecciosas: rubeola, hepatitis, etc.
• Agentes tóxicos: intoxicaciones maternas (café, alcohol, drogas).
Causas perinatales:
• Traumas obstétricos (lesión en el parto).
• Prematuridad o posmaduro.
• Hipoxia perinatal o sufrimiento fetal.
Causas postnatales:
• Infecciones cerebrales: encefalitis, meningoencefalitis, etc.
• Malnutrición.
• Traumatismo.
• Ambientales.
• Intoxicaciones.
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Desconocidas:
• Defectos cerebrales congénitos, anomalías craneanas primarias…
Etapa prelocutiva:
• Retraso de las primeras adquisiciones motrices.
• Comunicación gestual y mímica limitadas, según grado de discapacidad.
• Llantos más breves y con emisiones vocálicas más pobres.
• Balbuceo limitado.
• Deficiente control de la respiración y de los órganos de la fonación.
• Pobre movilidad bucofacial.
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Dificultades en morfosintaxis:
• Alteraciones en el uso de los morfemas gramaticales: concordancias, género,
número, flexiones verbales, etc.
• No son frecuentes las frases complejas. Abundan las construcciones sintácticas
simples (S-V-O) y frases cortas.
• Mayores dificultades en la construcción gramatical, especialmente en las
estructuras sintácticas más que en las morfológicas.
• Lenta evolución en la conjugación de las formas verbales.
• Construcciones ecolálicas.
Dificultades en semántica:
• Pobreza semántica (vocabulario reducido).
• Desarrollo lexical más lento.
• Vocabulario automático y más limitado.
• Verborrea (en ocasiones).
• Evoca palabras por analogía de imagen o sonido, no por razonamiento lógico.
Dificultades en pragmática:
• Aspectos lingüísticos pragmáticos del lenguaje, condicionados por el ambiente
lingüístico que rodea al niño, las interacciones con iguales y el centro escolar.
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Figura 3. Síndromes que llevan asociada discapacidad intelectual. Fuente: elaboración propia.
Síndrome X frágil:
• Contacto visual escaso con el interlocutor.
• Aparición tardía del lenguaje (hacia los tres años).
• Mejor comprensión que expresión del lenguaje.
• Lenguaje perseverativo (ecolalias diferidas, utilizadas para disminuir la
ansiedad).
• Habilidades sintácticas equivalentes a la edad del lenguaje. Facilidad para la
sintaxis y la adquisición de vocabulario nuevo.
• Dificultades con la relación semántica (inferencias, conceptos secuenciales,
temporales).
• Escasa capacidad para el razonamiento abstracto.
• Problemas con la memoria auditiva y la secuenciación.
• Dificultades pragmáticas (comentarios fuera de contexto).
• Dificultades en el habla, habla rápida y entrecortada, con volumen poco
adecuado a la situación y dificultades para pronunciar algún sonido.
• Dificultades en habilidades comunicativas. No respetan los turnos de palabras,
no miran al interlocutor y no mantienen el tema de conversación.
• Excelentes habilidades verbales y de imitación de comportamientos.
• Repetición de frases y temas y uso de frases automáticas.
• Verborrea y lenguaje evasivo.
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Las limitaciones que presentan los niños con TDI provocan que su aprendizaje y
desarrollo sean más lentos que los de otro menor sin limitaciones. Suelen presentar
propensión a padecer dificultades de diversa índole en el colegio. Conseguirán
aprender, pero será necesario más tiempo, aunque existe la posibilidad de que
ciertas destrezas y conocimientos nunca sean adquiridos.
Entendemos discapacidad auditiva como una pérdida del grado de audición, medida
en decibelios, que puede causar al estudiante problemas a la hora de comunicarse
Causas genéticas: López (2001, citado en Castejón y Navas, 2013) determina que
se puede deber a un gen de carácter dominante o recesivo, que se transmite por
parte de un progenitor o de ambos.
Sordera prelocutiva:
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Sordera perilocutiva:
• Pérdida en torno a los treinta-cuarenta meses.
Sordera mixta:
• Combina una lesión en el oído externo o medio y en el oído interno.
Sordera central:
• Lesión en el nervio auditivo o en las zonas cerebrales encargadas de la
percepción auditiva.
• Clasificación según el grado de pérdida
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Hay que tener en cuenta que, en una audición normal, el umbral mínimo de audición
está entorno a los veinte decibelios (dB).
Cofosis:
• Umbral mínimo de audición de más de ciento veinte dB.
• Se considera una ausencia total de restos auditivos.
La gran variabilidad entre los niños con discapacidad auditiva hace que las
dificultades en el desarrollo se manifiesten de muy diversa forma. Concretamente,
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en lo que al lenguaje se refiere, estas dependerán del grado de pérdida, del momento
y de las ayudas que tenga el niño. Por ello, a continuación, plantearemos las
dificultades lingüísticas según el tipo de discapacidad auditiva, atendiendo al grado
de pérdida (García-Fernández et al., 2001).
• Problemas de articulación.
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A nivel de centro:
A nivel individual
Entendemos por trastornos motores las dificultades del sistema nervioso, muscular
u óseo. Dichos trastornos pueden ser causados por factores genéticos, infecciones o
accidentes pre- y perinatales. Asimismo, la localización de la lesión que causa
limitaciones motoras puede ser cerebral, espinal, muscular u osteoarticular. Según
el DSM-5 (American Psychiatric Association, 2013), los trastornos motores entran
dentro de los trastornos del neurodesarrollo, junto con, por ejemplo, el TEA o el TDI.
Existe una gran variabilidad dentro de los trastornos motores, pero la mayoría
comparte una serie de alteraciones en el lenguaje. Gran parte de ellas están
determinadas por una perturbación de los órganos motrices bucofonatorios. Estas
dificultades bucofonotarias influyen en otras funciones como la respiración, la
deglución o el control del babeo.
Según etiología
Según su origen
Te recomendamos que leas el libro El niño con parálisis cerebral, que está
disponible en la sección A fondo.
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En niños con trastornos motores, existe mucha casuística que puede alterar el
desarrollo del lenguaje. La mejor manera de fundamentar este punto será partiendo
desde la base de la integración de los sistemas sensoriales de visión y audición con
el sistema anatómico funcional, el sistema fonoarticulatorio y el sistema nervioso
Las alteraciones del lenguaje vienen determinadas por una perturbación de los
órganos motrices bucofonatorios, que influyen en otras funciones como la
respiración, la deglución, la masticación o el control del babeo. Si no se dan estos
problemas asociados, se produce una correcta comprensión del lenguaje. Sin
embargo, si aparecen, pueden surgir dificultades a nivel de adquisición del lenguaje
similares a los de la sordera, dificultades debidas a déficits cognitivos o agnosias
auditivas, que impiden el reconocimiento de los sonidos del lenguaje. El grado de
afectación de las dimensiones del lenguaje variará en cada caso.
Dificultades en fonética
Dificultades en semántica
Dificultades en pragmática
Comunicación lenta.
Interacciones comunicativas restringidas.
Unidas a estas alteraciones articulatorias, hay que añadir la dificultad para mover
sus órganos fonoarticulatorios al realizar cualquier actividad (succionar, soplar…).
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Las necesidades educativas de los estudiantes con trastornos motores pueden ser:
Sin embargo, es un hecho que hay niños con trastornos motores que tienen otros
trastornos asociados, tales como intelectuales o sensoriales. Estos casos se
categorizan como pluridiscapacidad y, en ellos, las medidas de atención a la
En este apartado, veremos dos casos prácticos y cómo resolverlos para garantizar una
correcta intervención en el ámbito escolar.
Ismael tiene de diez años y cinco meses y está diagnosticado con un TEA de
nivel 2. Lleva escolarizado desde los tres años en el colegio y, además, recibe
intervención logopédica fuera del centro educativo dos veces por semana, en
sesiones individuales.
Hoy en día, las principales dificultades de Ismael son sus limitaciones a nivel
pragmático y de comprensión verbal. Además, no tolera los cambios de rutina
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Vocabulario reducido.
Frases simples.
Retraso en lectoescritura.
Dificultades a nivel pragmático.
Limitación en la comprensión verbal.
Tras esto, podemos ver que estas características coinciden con las dificultades
presentes en los casos de TEA.
Rebeca es una niña de diez años diagnosticada con síndrome de Down, que
llega nueva al centro por motivos de cambio de domicilio familiar. Su
expediente indica que lleva en integración desde educación infantil y que el
curso anterior estuvo escolarizada en 3.o de primaria.
El primer paso será destacar las dificultades que tiene Rebeca actualmente. Estas
son:
Problemas de articulación.
Vocabulario reducido.
Dificultad en comprensión y expresión.
Tras esto, podemos ver que sus dificultades coinciden con las dificultades presentes
en los casos de TDI, concretamente, de síndrome de Down. ¿Qué medidas podemos
tomar para favorecer la comunicación y el rendimiento académico de Rebeca?
• Explicar las actividades del día de forma verbal y escrita, aprovechando el nivel
de lectoescritura que tiene.
• Hacer uso, en ocasiones, de herramientas visuales y de explicaciones que
favorezcan la comprensión durante las clases.
Los niños con síndrome de Down necesitan comunicarse como cualquier otro niño,
pero su habla y su lenguaje pueden verse dificultados por sus características físicas y
su nivel cognitivo.
Este interesante artículo nos acerca a la realidad, a nivel del lenguaje, de un síndrome
poco conocido y muy interesante.
Rosa, A., Montero, I. y García, M. C. (1993). El niño con parálisis cerebral: enculturación,
desarrollo e intervención. CIDE. https://dialnet.unirioja.es/servlet/libro?codigo=84784
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Este libro incluye un análisis pormenorizado, desde el punto de vista cultural, del
desarrollo y de la intervención en los diferentes ámbitos de socialización de los niños
con déficit motórico.
2. Actualmente, los criterios diagnósticos del trastorno del espectro autista (TEA) han
sido revisados en:
A. En el DSM-IV.
B. En el DSM-5.
C. En el DSM-5-TR.
D. En la CIE-11.
3. Las necesidades educativas de los estudiantes con trastornos motores pueden ser:
A. Genéricas o específicas.
B. Transitorias o permanentes.
C. Concretas o difusas.
D. Ninguna de las anteriores.