CATEDRA: UDPF
Uso: Acción de usar
Progresivo: Que avanza o aumenta gradualmente.
Fuerza: Es cualquier acción, esfuerzo o influencia que puede alterar el estado de
movimiento o de reposo de cualquier cuerpo. Esto quiere decir que una fuerza
puede dar aceleración a un objeto, modificando su velocidad, su dirección o el
sentido de su movimiento. Cuando hablamos de fuerza, estamos refiriendo a una
magnitud física que se manifiesta de manera lineal y representa la intensidad de
intercambio entre dos partículas o cuerpos (sistema de partículas). A partir de la
fuerza, se puede modificar el movimiento o la forma de los cuerpos.
Policial: Perteneciente o relativo a la policía.
Uso progresivo de la fuerza policial: El uso progresivo y diferenciado de la
fuerza se concreta en un conjunto de técnicas que usan los cuerpos de seguridad
para que los funcionarios y funcionarias que actúan en un procedimiento hagan un
uso adecuado o proporcionado de sus elementos de trabajo: bastón policial,
esposas, armamento, entre otros.
UPDF: La fuerza policial se aplica para prevenir, contener, neutralizar y luego
hacer descender el nivel de confrontación y resistencia del ciudadano o
ciudadana, sujeto al procedimiento policial. La aplicación de este método está
condicionada por la aplicación de normas y principios sobre la base del
conocimiento y habilidades adquiridas en los cursos de formación en UPDF,
dictados por la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES) o los
Instructores de UPDF certificados por ésta.
MAS: El uso de la fuerza por parte de los cuerpos de policía estará orientado por
el principio de afirmación de la vida como valor supremo constitucional y legal, la
adopción de escalas progresivas para el uso de la fuerza en función del nivel de
resistencia y oposición de la ciudadana o ciudadano, los procedimientos de
seguimiento y supervisión de uso, entrenamiento policial permanente y difusión de
instructivos entre la comunidad, a fin de facilitar la contraloría social en esta
materia.
El traspaso en el uso de la fuerza mortal sólo estará justificado para la defensa de
la vida de la funcionaria o funcionario policial o de un tercero
CRITERIOS PARA GRADUAR EL USO DE LA FUERZA POLICIAL
Proporcionalidad: Las medidas tomadas a juicio de los funcionarios o
funcionarias policiales, deberán mantener la debida proporcionalidad y adecuación
con el supuesto de hecho, actitud o conducta de la persona sujeta a un
procedimiento policial y el nivel de la fuerza a ser empleado por el funcionario o
funcionaria policial.
Progresividad: El nivel de fuerza empleado por la policía que se incrementa
a medida que aumenta la resistencia de la persona sujeta a un procedimiento
policial, de modo que el uso de la fuerza potencialmente mortal, sólo está
autorizado en una situación que constituya una amenaza cierta y efectiva a la vida
de cualquier persona envuelta en la situación, con el fin de preservarla.
Minimización: Los funcionarios y funcionarias policiales al aplicar la escala
para el uso progresivo y diferenciado de la fuerza policial, buscarán en todo
momento utilizar las técnicas menos lesivas posibles, de acuerdo al nivel de
resistencia, procurando siempre disminuir la situación de confrontación.
Instrumentalidad: La utilización de la fuerza física por parte de los
funcionarios y funcionarias policiales pretende exclusivamente, vencer la
resistencia, controlar la situación y reducir el riesgo de muerte o daño implicado en
cada situación de intervención, sin que pueda interpretarse como un castigo o
retribución por la conducta anterior o concomiante de la persona sujeta a un
procedimiento policial.
Diferenciado: A cada nivel de resistencia corresponde un nivel distinto de
fuerza policial a ser aplicado.
APLICACIÓN DEL USO PROGRESIVO Y DIFERENCIADO DE LA FUERZA
La Ley Orgánica del Servicio de Policía y del Cuerpo de Policía Nacional
Bolivariana establece en su artículo 70 que “las funcionarias y funcionarios
policiales emplearán la fuerza física con apego a los siguientes criterios:
1. Criterios para graduar el uso de la Fuerza
Las funcionarias y funcionarios policiales emplearán la fuerza física con
apego o los siguientes criterios:
El nivel del uso de la fuerza a aplicar está determinado por la conducta de la
persona y no por la predisposición de la funcionaria o funcionario.
El uso diferenciado de la fuerza implica que, entre la intimidación psíquica y
la fuerza potencialmente mortal, la funcionaria o funcionario graduará su utilización
considerando la progresión del método cuando se enfrenta a situaciones que van
desde la resistencia pasiva hasta la agresión que amenace la vida, por parte de la
persona.
La funcionaria y funcionario policial debe mantener el menor nivel del uso
de la fuerza posible para el logro del objetivo propuesto.
En ningún momento debe haber daño físico innecesario, ni maltratos
morales a las personas objeto de la acción policial, ni emplearse la fuerza como
forma de castigo directo.
2. Disposiciones Generales
El Método de Uso Progresivo y Diferenciado de la Fuerza Policial considera:
La obligación del funcionario o funcionaria policial de actuar de acuerdo a
los principios universales de legalidad, necesidad y proporcionalidad.
La obligación del funcionario o funcionaria policial de garantizar en todo
momento los derechos humanos de la ciudadana, el ciudadano o grupos de éstos.
La mayoría de los encuentros entre policías y ciudadanas, ciudadanos o
grupos de éstos, consisten en la mediación de conflictos e intervención en las
faltas, y no necesariamente tienen que ver con la neutralización de hechos
delictivos.
La actitud asumida por las personas durante la acción policial puede ser
cooperativa, indecisa, o no cooperativa. De ellas, se derivan los niveles de fuerza
a utilizar y es deber de quien conoce el método, crear las condiciones necesarias
para que la actitud ciudadana sea siempre cooperativa.
La aplicación de la fuerza debe ser justificada, proporcional, progresiva y
regresiva una vez neutralizada la resistencia; brindando seguridad desde el punto
de vista legal, médico y táctico, tanto a la ciudadana, al ciudadano o grupos de
éstos como al funcionario o funcionaria policial.
3. Actuación del funcionario o funcionaria policial
Ningún funcionario o funcionaria policial podrá ejercer sus labores
habituales, si no tiene la debida formación y certificación en el uso del equipo
básico policial obligatorio.
La formación del funcionario y funcionaria policial para vencer la resistencia
de la ciudadana, el ciudadano o grupos de éstos; debe incluir técnicas de control
que, al ser aplicadas aun con toda su potencia, produzcan el menor daño posible
desde el punto de vista médico legal.
La actualización del conocimiento del funcionario o funcionaria policial en el
área del uso progresivo y diferenciado de la fuerza debe realizarse como mínimo
una (1) vez al año, de acuerdo a los cursos diseñados por la Universidad Nacional
Experimental de la Seguridad (UNES), aprobados para tal efecto por el Órgano
Rector y reconocidos por la Defensoría del Pueblo. Esta formación debe ser
impartida por instructoras e instructores altamente capacitados que cuenten con la
autorización del por el Órgano Rector, previa certificación por parte de la
Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES).
Para obtener la certificación del curso de actualización del uso progresivo y
diferenciado de la fuerza policial, las funcionarias y funcionarios policiales deben
aprobar el curso.
PIRAMIDE DE RESISTENCIA-CONTROL
NIVELES DE RESISTENCIA DEL CIUDADANO O CIUDADANA
SIN AGRESIONES FÍSICAS CONTRA LOS FUNCIONARIOS O FUNCIONARIAS
POLICIALES:
Intimidación psicológica se refiere a la situación de desafío efectivo
mediante gestos y modales por parte del ciudadano, ciudadana o grupos de éstos,
que implica un riesgo latente de confrontación física y frente al cual el funcionario
o funcionaria policial responde con su presencia.
Indecisión se refiere al No acatamiento visible de la instrucción policial por
parte de la ciudadana, el ciudadano o grupos de éstos, frente al cual el funcionario
o funcionaria policial realiza el despliegue táctico de sus recursos disuasivos.
Violencia verbal se refiere al lenguaje rudo, obsceno e insultante por parte
del ciudadano, ciudadana o grupos de éstos, frente al cual el funcionario o
funcionaria policial utiliza el diálogo disuasivo. En estos casos, el contacto verbal
procura siempre disminuir la resistencia y hacer descender el nivel de
confrontación
Violencia pasiva: se refiere a la actitud de inmovilidad, peso muerto o
resistencia sin activación muscular por parte del ciudadano, ciudadana o grupos
de éstos, frente a la cual el funcionario policial aplicará técnica suave de control,
consistente en inducción física sin producción de dolor.
Violencia defensiva: se refiere a la oposición mediante activación muscular
que aplica la ciudadana, el ciudadano o grupos de éstos, frente a la cual el
funcionario o funcionaria policial aplicará técnica dura de control, consistente en
inducción física con producción de molestias físicas tendientes a hacer ceder la
resistencia u oposición.
CON AGRESIONES FÍSICAS CONTRA LOS FUNCIONARIOS O
FUNCIONARIAS POLICIALES:
Violencia activa: se refiere a la activación para atacar o agredir por parte del
ciudadano, ciudadana o grupos de éstos, frente a la cual el funcionario o
funcionaria policial puede utilizar armas intermedias o no letales para neutralizar la
conducta.
Violencia mortal: se refiere a la creación de una situación de riesgo mortal
parte del ciudadano, ciudadana o grupos de éstos, frente a la cual el funcionario o
funcionaria policial aplicará el Método del Uso de la Fuerza Potencialmente Mortal,
bien con el arma de fuego o con otra arma potencialmente mortal. Este método
sólo debe ser utilizado cuando sea estrictamente inevitable a fin de proteger la
vida del funcionario o funcionaria policial y/o de terceras personas.
NIVELES DE CONTROL POLICIAL
A. Niveles Ordinarios de Fuerza: Estos niveles están representados por la
presencia, el despliegue táctico policial y el diálogo, permitiendo en la mayoría de
los encuentros policiales controlar la resistencia de la ciudadana, el ciudadano o
grupos de éstos, sin necesidad del contacto físico.
B. Niveles de Transición: Estos niveles contienen técnicas suaves y duras de
control físico que al ser utilizadas podrían iniciar una escalada del conflicto o
producir el efecto contrario siendo este último el objetivo de su aplicación. Una vez
finalizada la resistencia, debe bajarse a los niveles ordinarios de control del uso
progresivo y diferenciado de la fuerza.
C. Niveles Extraordinarios de Fuerza: El uso de estos niveles sólo se justifica
cuando están dadas las condiciones de legítima defensa o estado de necesidad,
especificadas en el Código Penal Venezolano, en tanto refiere al uso de armas
intermedias y fuerza potencialmente mortal.
D. Niveles de control policial sin contacto físico con la ciudadana, el ciudadano o
grupo de estos:
Presencia: Consiste en el contacto visual entre el funcionario o funcionaria, el
ciudadano o ciudadana o grupos de éstos, y el manejo de los elementos tácticos
de control psicológico de los mismos. La presencia controla la intimidación
psicológica.
Despliegue Táctico Policial: Es la presencia policial según un método operativo
que permite incrementar el control psicológico necesario para un diálogo efectivo.
De notarse una conducta indecisa previa a la iniciación del diálogo por parte de la
ciudadana, ciudadano o grupos de éstos, el funcionario o funcionaria policial debe
proceder a ascender en la escala de uso de fuerza correspondiente al despliegue
táctico.
Diálogo: Es la principal técnica a ser utilizada por el funcionario o funcionaria
policial, con el fin de resolver la mayoría de las situaciones conflictivas donde se
usa violencia verbal. El diálogo como instrumento de fuerza evita causar daños
físicos innecesarios a la ciudadana, el ciudadano o grupos de éstos, mediante un
trato digno y respetuoso.
El funcionario o la funcionaria policial, al iniciar el diálogo, se dirigirá a la
ciudadana, el ciudadano o grupos de éstos, en los términos de señor o señora.
Debe comenzar el diálogo tendiendo la mano y con un saludo cortés acorde a la
hora del encuentro, identificando el cuerpo al que pertenece y manifestando la
intención de ayudar o resolver la situación que demandó su presencia.
El funcionario o la funcionaria policial al hacer acto de presencia debe colocarse
en un ángulo de 45º de frente a la ciudadana, el ciudadano o grupos de éstos, y
desde esta posición comenzará el diálogo (verbal y corporal) a través del cual
debe expresar y mostrar confianza, respeto, amabilidad, educación, inspirando
seguridad y la intención de solución pacífica del conflicto.
Todo funcionario policial, una vez establecido el contacto inicial, debe colocarse a
una distancia mínima de tres pasos e iniciar la fase investigativa del diálogo.
E. Nivel de control policial con contacto físico con la ciudadana, el ciudadano o
grupos de éstos.
Técnicas Suaves de Control Físico: Estas técnicas consisten en presionar
nervios sensoriales, a los fines de controlar la resistencia pasiva de la ciudadana,
el ciudadano o grupo de éstos.
Técnicas Duras de Control: Son técnicas utilizadas para controlar la resistencia
defensiva de las personas, afectando nervios (sensoriales o motores) y que, sin
causar lesiones graves, contrarrestan la resistencia defensiva.
Uso de Armas Intermedias: Técnicas aplicadas como medida extraordinaria
para el control de las agresiones activas, sin armas por parte de las personas que
al aplicarlas podrían causar lesiones graves. Implica el uso del bastón policial o
cualquier otro tipo de implemento o técnica no letal.
Uso de Fuerza Potencialmente Mortal: Es el último nivel extraordinario de
fuerza y su aplicación causa lesiones graves o la muerte, por lo que sólo debe ser
usado bajo condiciones de legítima defensa o estado de necesidad, sin que esto
implique la obligación de efectuar disparos para neutralizar las amenazas
mortales, en razón de la existencia de procedimientos tácticos previos. En este
nivel se incluyen las técnicas de defensa personal antes mencionadas.