Neurodesarrollo
Evolución del Sistema Nervioso Central
Durante el periodo de gestación el sistema nervioso comienza su desarrollo a partir de la
proliferación de las neuronas, célula principal de dicho sistema, gracias a esto se forma a partir de
las 2 semanas de la concepción la placa neural, que convertirá posteriormente en tubo neural. Ya
al primer mes de gestación el tubo neural se subdivide en 3 vesículas distintas: el prosencéfalo, el
mesencéfalo y el rombencéfalo. Una semana después de esto empiezan a desarrollarse lo que
serán los distintos órganos del encéfalo: telencéfalo (hemisferios cerebrales, sistema límbico y
núcleos basales), diencéfalo (tálamo e hipotálamo), mesencéfalo, metencéfalo (protuberancia
anular y cerebelo) y mielencéfalo (bulbo raquídeo). Este proceso conlleva los primero 7 meses de
gestación y una vez culminada comienza la última fase del desarrollo que es la formación de la
corteza cerebral.
Gracias al desarrollo del sistema nervioso el embrión, posteriormente conocido como feto,
adquiere distintas capacidades dentro del útero de la madre, ejemplo de esto es que a partir de las
6 semanas ya puede empezar a moverse y antes del segundo realizar los reflejos de succión,
deglución y la simulación de la respiración, que corresponde a una expansión torácica. A partir del
cuarto mes empieza a desarrollarse lo que el control motor y la memoria, así como impulsos
primitivos como el hambre. En el mes 7 ya es capaz de regular la temperatura corporal, controlar
la respiración y detectar los cambios de luz en el exterior por el desarrollo completo de la retina.
Durante el mes 6 se da el desarrollo del sentido de la audición, siendo capaz el feto de diferenciar
y memorizar distintos sonidos externos al útero, pero no es hasta el octavo mes que este sentido
se desarrolla completamente junto con el gusto, pudiendo identificar distintos sabores en el
líquido amniótico, mostrando preferencia por los de naturaleza dulce.
El proceso más duradero durante el desarrollo ontogénico del sistema nervioso corresponde a la
mielinización, el cual se inicia a partir de la tercera semana de fecundación, pero no se culmina
hasta los 15 años de edad del joven. Durante esta fase los axones de las de las neuronas se
recubren de mielina para mejorar la velocidad de transmisión de los impulsos nerviosos,
mostrando preferencia en primer lugar por aquellos relacionados a las vías extrapiramidales o
subcorticales.
Momentos luego del nacimiento, la corteza cerebral no se encuentra mielinizada, por esta razón el
sistema vascular destina un gran aporte sanguíneo a esta zona (haciéndola más propensa a
hemorragias), y durante los primeros meses de vida el desarrollo motor del niño está a cargo de
las áreas subcorticales (protuberancia anular, bulbo raquídeo, cerebelo, núcleo rojo, mesencéfalo,
núcleo caudado, globo pálido y putamen). La acción de estas distintas áreas permite el desarrollo
de diversos reflejos permitirán la correcta evolución de la motricidad gruesa y fina en el niño.
Reflejos Neonatales
Comprenden aquellas respuestas primitivas que pueden reproducirse en el neonato a través de
estímulos específicos. De igual manera, estos reflejos pueden presentarse posteriormente en
personas adultas si existe algún daño en el sistema nervioso central.
Reflejo Moro
Se sostiene la cabeza en decúbito supino desde atrás del tórax y la cabeza, se permita que la
cabeza caiga 10°. La respuesta es una abducción de los hombros y brazos, extensión y luego
flexión de los codos, al igual que sucede en los miembros inferiores. Desaparece gradualmente en
los primeros 3 o meses de vida, primero en miembro inferior y luego en superior. Está asociado
como un reflejo vestibular.
Prensión palmar
Neonato en supino con la cabeza a nivel medio, se coloca el dedo índice sobre la superficie palmar
de las manos y se hace presión, la respuesta es una fuerte flexión mantenida de los dedos por
varios segundos.
Prensión Plantar
Se provoca estimulando el pulpejo de los dedos de los pies, produce flexión activa de los mismos.
Reflejo de Hociqueo
Con el niño en decúbito supino y la cabeza en línea media, se estimula tirando lateralmente de las
comisuras labiales, produce lateralización de la cabeza, apertura y posterior cierre de boca, los
labios pueden estirarse hacia el lado estimulado.
Reflejo de Succión
Se estimula colocando el dedo índice en la boca del lactante, provoca succión fuerte y mantenida.
Reflejo de Marcha
Se sujeta al niño de pie con la barbilla y cabeza apoyada en los dedos del examinador, produce
pasos distinguibles con flexión de rodilla y cadera, alternando un lado y luego el otro. Desaparece
alrededor de las 4 semanas de nacido.
Reflejo tónico asimétrico del cuello
Aparece a los 2 meses de vida y desaparece a los 5 meses, se estimula rotando la cabeza hacia un
lado, lo que provoca extensión de miembro superior e inferior de ese lado y flexión del lado
contrario.
Reflejo tónico simétrico cervical
Se explora colocando al neonato en decúbito prono, lo que produce una extensión cervical a pocos
grados que desaparece si se induce la flexión del segmento.
Reflejo vestibular
Se estimula cambiando al infante de posición de decúbito supino a decúbito prono, produce
predominancia del patrón flexor en supino y del patrón extensor en prono.
La desaparición de estos reflejos durante el neurodesarrollo corresponde la evolución del sistema
nervioso central, por esto es que persisten o reaparecen ante algún daño de este sistema.
Desarrollo psicomotor del niño de 0-2 años
El desarrollo motor sucede en sentido cefalocaudal (contrario al sentido de mielinización), primero
se desarrolla control de la cabeza, luego del tronco y finalmente de las extremidades, en el caso de
la motricidad fina se desarrolla en los miembros en dirección próximo-distal.
Primeros 3 meses de vida
Se desarrolla control cefálico en posición prona, supina y sedente. La cabeza se mantiene erguida
cuando está en sedestación, en prono se produce extensión cervical con ligero apoyo de los
brazos, y en suspensión ventral hay extensión de cervical junto con cadera y hombros.
En cuanto al desarrollo de los sentidos es capaz de fijar la vista en un objeto, mostrando
preferencia hacia los colores llamativos, responde y reconoce sonidos como la voz de la madre y se
adapta a estímulos diarios como el baño, la comida y el ser cargado.
3-7 mes de vida
Se desarrolla control cefálico completo y equilibrio del tronco. La cabeza se mantiene al mismo
nivel del cuerpo en sedestación a la semana 24 y aparece la curvatura lumbar en esta posición a la
semana 28. En posición prona se extienden los miembros superiores, levantando el tronco del
suelo. Aparece la reacción de paracaídas, se estimula inclinando al niño hacia adelante y hacia
abajo y produce extensión de cervical con miembros superiores.
El control de tronco comienza a partir de la semana 24, con las rotaciones del niño desde prono a
supino y viceversa con apoyo de los brazos, de igual manera, empiezan las reacciones de equilibrio
en sedestación apoyándose con los brazos a los lados y las piernas en flexión.
Reflejo paracaídas
En su desarrollo sensorial, debido al control cefálico ya es capaz de girar la cabeza para observar
todo el ambiente a su alrededor, a la semana 16 ya se capaz de tomar objetos y la semana 24 lo
traslada de un lugar a otro, empieza a llevarse los objetos a la boca, así como las manos y pies.
Grita y ríe en voz alta.
7-13 mes
A la semana 28 ya puede permanecer sentado sin apoyo. En la semana 36 se inicia el gateo y
posterior a esto comienza la deambulación por escalas en diferentes muebles, acción que puede
predisponerse a la caminata independiente. A la semana 52 ya puede mantenerse de pie y
caminar si se le sujeta la mano.
Comienza el desarrollo de la motricidad fina, recoge objetos con el lado radial de la mano. En la
semana 36, señala objetos con el índice y usa pinza de prensión inferior que termina de
desarrollarse hacia la semana 45.
1-2 años de vida
Se desarrolla la marcha independiente alrededor de los 15 meses de vida, aunque algunos lo
logran a los 18 meses, suben escaleras, pero se deslizan hacia abajo. A los 2 años ya corre sin
problemas, puede evitar obstáculos, subir y bajar sillas, subir escaleras y bajarlas usando ambos
pies con apoyo del pasamanos.
Alteraciones del tono
El tono muscular se define como la resistencia o la respuesta que presenta un músculo al
estiramiento, muy diferente de la fuerza muscular que es la energía muscular producida por una
contracción muscular, por lo tanto, uno es de control involuntario y el otro voluntario.
Dependiendo del área del cerebro que se afecta, se observan diversas alteraciones del tono.
Alteración Área afectada Manifestaciones Clínicas
Flaccidez o Motoneurona inferior. • Ausencia de tono
Atonía Astas anteriores de la
• Parálisis parcial o total de 1 grupo
médula
muscular
• Disinergias
• Atrofia
Hipotonía Vía extrapiramidal. • Alteración del reflejo osteo-tendinoso
Cerebelo y tronco
• Fasciculaciones
encefálico
• Disminución de fuerza muscular
Ataxia Cerebelo y tronco • Disartria
encefálico. Vías aferentes
• Descoordinación
• Signo de Romberg
• Nistagmo
Hipertonía Vía piramidal. Corteza • Exageración del reflejo miotático
(Elástica) cerebral (efecto navaja)
• Presencia de clonus
• Exagerado reflejo de retirada
• Presencia de reflejos primitivos
Hipertonía Vía piramidal. Ganglios • Fenómeno “Rueda Dentada”
(Rígida) basales
• Predominancia del patrón flexor
Atetosis Ganglios Basales. • Alteraciones involuntarias de la postura
Putamen que empeoran con el estrés y los
movimientos voluntarios
Valoración Fisioterapéutica
La valoración del niño va a depender principalmente de la edad de este, ya que hay que tener en
consideración todos los hitos o capacidades que se adquieren durante el neurodesarrollo para la
correcta evaluación del niño. La principal fuente de información durante la entrevista serán los
padres, de quienes se obtendrán los datos de interés relacionados con la etapa prenatal, perinatal
y neonatal, sin embargo, si el infante ya es capaz de hablar es importante conversar con este ya
que puede brindarnos información importante que los padres no, así como también nos permite
observar su manera de expresarse. Además de esto, es de suma importante ganar gradualmente
la confianza del niño desde el inicio de la consulta, ya que de esta manera se hará el proceso de
exploración física más sencillo.
Luego de culminar la entrevista se procede a la exploración física donde se exploran los distintos
sistemas: tegumentario, vascular, respiratorio, cardiaco, muscular, articular y nervioso.
En cuanto a la evaluación del sistema nervioso se debe proceder a evaluar los reflejos osteo-
tendinosos, así como también los pares craneales y la presencia de los reflejos primitivos. Tales
como el reflejo de Babinski, que produce flexión y posterior extensión de las falanges del pie al ser
estimulado el borde lateral del mismo, y también el reflejo de Hoffman que produce flexión
interfalángica al estimular los pulpejos de los dedos.