Denken .
Pensar
Hannah Arendt dedica al “pensar” el primer volumen de The Life of the
Mind (1981), pero reflexiona también sobre este concepto en el artículo:
“Thinking and Moral Considerations”(1971). Su reivindicación de la vita
activa frente a la vita contemplativa en The Human Condition (1959) da
lugar a la necesidad de redefinir la vita contemplativa. Si en HC se preocupó
de “pensar en lo que hacemos”, en LM analiza ¿Qué hacemos cuando
pensamos? y describe la experiencia del “pensar” con el objetivo de captar
las condiciones contemporáneas del pensamiento. El “caso Eichmann” y las
dudas que le surgieron al final de HC le llevaron a intentar comprender si la
actividad del pensar podía empujar a los hombres a abstenerse de hacer el
mal y si era una actividad que pudiera ser política.
En esta entrada se analiza su forma de entender el pensar, primero, como
una “retirada del mundo”; en segundo lugar, se presenta el diálogo
socrático y la “identidad oculta” como base del pensar y, finalmente, las
implicaciones políticas de esta actividad del espíritu.
Su análisis parte de la separación entre cognición y pensar, realizada por
Kant, que es para ella crucial para “dar lugar al pensamiento”.
(“Understandig and Politics”, Partisan Review,XX,IV1953,ed. [Link], Essays
in Understanding, 1930-1954; “Thinking and Moral Consideration. A lecture”,
Social Research, 38:3,1971; LM, I,(1981) y “Thuth and Politics”,BPF,1968).
Consciente de que nuestras formas de pensar están en crisis, pero de que
no se ha perdido la capacidad de pensar, Arendt se afirma en que los
hombres somos seres pensantes. Para ella, había que exigir el ejercicio del
pensar a cualquier persona. Pensar es una actividad que no tiene objetos
que conocer, que no produce resultado, es energeia, como afirma
Aristóteles. La actividad del pensar es la vida, actividad que posee el fin en
sí misma. Por ello afirmará: “The only posible methaphor one may concive
of for the life of the mind is the sensation of being alive” (LM, I, 123).
La estrategia que sigue Arendt para abordar el problema de cómo pueden
aparecer las actividades del espíritu cuya característica es la invisibilidad
consiste en entender el pensar como “retirada del mundo” pero, a la vez,
como un diálogo con uno mismo que anticipa el diálogo con los otros. En
efecto, el pensamiento está, como afirmaba M. Heidegger, “fuera del
orden” porque interrumpe la acción, exige detenerse y pararse a pensar y
convierte en presente lo ausente: “ Thinking is out of order because the
quest for meaning produces no end result that will survive the activity, that
will make sense after the activity has come to its end.”(LM,I,123).
Al mismo tiempo, Arendt describe esa actividad como una actividad
dialógica, como Sócrates. “Mental activities, and as we shall see later,
especially thinking-the soundless dialogue of the I with itself-can be
understood as the actualization of the original duality or the split between
me and myself which is inherent in all consciousness”(LM,I,74-75). Al
hacerlo así, mantiene una tensión entre retirada y aparición cuya salida será
posible por la actividad de juzgar. Compara la necesidad de pensar, como
búsqueda de sentido, con la de narrar porque el pensamiento siempre
implica recuerdo, como la narración, memoria del pasado. El pensamiento
se da en el tiempo, pero en un instante –presente, que es una brecha entre
el pasado y el futuro.
Lo que llama “conscioussness” es lo que proporciona un testimonio de la
identidad personal que acompaña a todas nuestras representaciones ,
experiencias y memorias de un tiempo vital y como tal: “it expresses the act
of determining my existence” (LM,I,74; Critique of Pure Reason, B157).
Como Kant, entiende que el problema que introduce el pensar atañe a la
“identidad oculta” del yo pensante que no se revela, no aparece. Queda, por
lo tanto, “oculto” el modo según el cúal debo determinar mi existencia
aunque la existencia como tal quede determinada. El “yo pienso” parece
introducir un espacio opaco, ese “unconsciously conscious”, como le llama
Arendt, se caracteriza por su retirada de las apariencias y de la acción. Se
da mientras se mantiene la actividad, cesa cuando cesa la actividad. Para
Arendt, que la condición para el pensar sea la retirada de la acción se basa
históricamente en que sólo el espectador y no el actor puede conocer el
espectáculo. La posición de espectador es estar fuera de juego para poder
comprender el significado del espectáculo y juzgar.
Arendt presenta el problema de cómo hacer visible lo invisible. La pregunta
¿Qué nos hace pensar? en realidad inquiere por las formas y medios para
sacar al yo pensante de su ocultación y provocarle para que se manifieste.
(L.M. I, 17). Explica este fenómeno aludiendo al acuerdo con uno mismo
basándose en la frase socrática: “Es mejor que muchos hombres me
contradigan antes que yo, que no soy más que uno, esté en desacuerdo
conmigo y me contradiga” (“Thinking and Moral considerations. A lecture”;
L.M., I, 18). Su interpretación de la frase le lleva a considerar que si alguien
es idéntico a sí mismo no puede dejar de estar en armonía consigo mismo.
Lo originario para ella será la dualidad porque entiende que la actividad
pensante produce una escisión que se funde en uno cuando se le impone
desde el mundo de las apariencias exterior.
En consecuencia, pensar es par ella una empresa solitaria, pero no aislada,
es solitud, no soledad. El criterio del diálogo mental ya no es la verdad sino
el acuerdo, el ser coherente con uno mismo. “In brief, the specifically human
actualization of consciousness in the thinking dialogue between me and
myself suggests that difference and otherness,which are such outstanding
characteristics of the world of appearances as it is given to man for his
hábitat among a plurality of things, are the very conditions for the existence
of man´s mental ego as well, for this ego actually exists only in duality”
(LM,I, 187). De manera que la dualidad, el diálogo silencioso, es lo más
originario del pensar y es la clave de las implicaciones políticas del
pensamiento.
Implicaciones políticas que se dan porque entiende el pensar como una
necesidad de la vida humana, una prerrogativa de todos. Lo mismo que la
incapacidad para pensar (thougtlessness, atribuida a Eichmann) puede
darse en cualquier hombre. Arendt da una clara dimensión de autenticidad
humana al pensar: Saber si soy capaz de vivir en paz conmigo mismo
cuando llegue el momento de reflexionar sobre hechos y palabras.
Otra implicación política del pensar se da cuando se produce el rechazo de
algunos a participar en la acción, por no hacer irreflexivamente lo que todos
hacen, “ becomes a kind of action. In such emergencies, it turns out that
the purgin components of thinking is political by implication” (LM,I,192). La
clave de que el pensamiento sea implícitamente político se da porque esa
“destrucción” libera el juicio: “the faculty of judgement, which one may call
with some reason the most political of man´s mental abilities.”(LM,I, 192).
El juicio será la liberación del pensamiento, la capacidad por la que se
expresa el pensar. Lo invisible se hace visible, aparece. Para Arendt ese será
el hilo conductor para armonizar filosofía y política y redefinir las relaciones
entre vita activa y vita contemplativa. En el sentido de que se forma un
“espacio político” no por la acción sino por los juicios de los espectadores.
“Pensar” es otra forma de relacionarnos unos con otros que no es acción. En
palabras de Lessing que cita Arendt “Pensar es otra forma de movernos
libremente en el mundo”( MDT ).
Literatur
Hannah Arendt/Martin Heidegger, Briefe 1925-1975,[Link] Ursula Ludz,
Frankfurt am Main, 3 [Link].2002.
Birulés, Fina, Una Herencia sin testamento: Hannah Arendt, Herder,
Barcelona, 2007.
Canovan, Margarett, “Socrates o Heidegger? Hannnah Arendt´s Reflections
on Philosophy and Politics”, Social Research, 57:1(1990:Spring).
Gray, Glenn, “The winds of Thought”, Social Research, vol. 44, n. 1, 1977.
Jonas, Hans, “ Acting, Knowing, Thinking: Gleanings from Hannah Arendt´s
Philosophical Work”, Social Research, vol. 44. N.1, 1997
Kohn, Jerome, “Thinking/Acting”, Social Research, 57, (1990)
Tassin, Etienne, “La question de l´apperance”, Hannah [Link] et
Politique Tierce, 1989.
Tammineux, Jacques, La Fille de Thrace et le penseur professionel: Arendt et
Heidegger, Paris, Payot, 1992 .
Wollrath, Ernst “Hannah Arendt and the Method of Political Thinking”, Social
Research, vol. 44,n.1, 1977.
Young- Bruehl, Elisabeth, “Thinking and Judging”, Hichmann&Hischmann,
Hannah Arendt. Critical Essay Sunny, New York, [Link]. 331-364.
Ver también:
II,1.8; Das Spät Werk; III,1.2 Socrates/Platon; 1.9 Inmanuel Kant; 3.4 Martin
Heidegger; III,2.5 Walter Benjamin; IV, 30 Pluralität/Spontaneitä; 31 Politik,;
32. Politischer Raum/ Zwischen; 41, Urteilen/Einbilduskraft; 44 Verstehen;
V.3 Dichtung/Narrativität.
Abreviaciones
HC The Human Condition
LM The Life of the Mind
MDT Men in dark Times
Neus Campillo ( aus dem spanichen von Klaus Wrehde)