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03 Cuida Tu Viña

El documento habla sobre la importancia de cuidar la propia familia (la 'viña') a pesar de tener que cuidar otras responsabilidades ('viñas'). Explica que Dios nos pedirá cuentas de nuestra familia y que descuidarla puede permitir que el enemigo cause daño. Aconseja establecer prioridades, tomar decisiones valientes por la familia y reconocer que el descuido puede abrir la puerta a Satanás.

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03 Cuida Tu Viña

El documento habla sobre la importancia de cuidar la propia familia (la 'viña') a pesar de tener que cuidar otras responsabilidades ('viñas'). Explica que Dios nos pedirá cuentas de nuestra familia y que descuidarla puede permitir que el enemigo cause daño. Aconseja establecer prioridades, tomar decisiones valientes por la familia y reconocer que el descuido puede abrir la puerta a Satanás.

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DEFIENDE TU VIÑA, MAS NO LA DESCUIDES

CANTARES 1:6
No reparéis en que soy morena, Porque el sol me miró. Los hijos de mi madre se airaron contra mí;
Me pusieron a guardar las viñas; Y mi viña, que era mía, no guardé.

Introducción:
La viña es una figura espiritual de algo que Dios ha puesto en nuestras manos para cuidar, amar, proteger y sostener, la
viña tiene principalmente la figura de nuestra familia, nuestros ministerios, nuestro llamado, nuestros talentos.

Existe una amenaza hoy en día en contra de nuestras viñas, obviamente el enemigo quieren apoderarse de ella al precio
que sea, y definitivamente quitarnos la herencia que Dios nos ha dado.

Definitivamente muchos de nosotros podemos sentirnos identificados con lo que este texto nos dice: Me pusieron a
guardar las viñas, y mi viña que era mía no guarde.

Hoy en día es muy común que los padres y las madres de familia, los esposos y las esposas pasen la vida muy afanados
cuidando otras viñas, pero su viña, es decir su familia, no la están cuidando.

¿Cuáles son las viñas que muchos de nosotros cuidamos a veces aún más que nuestra propia viña?
El trabajo, los amigos, los negocios, las relaciones sentimentales, el deporte, los estudios.

Es triste reconocerlo pero muchas veces el éxito laboral, el éxito financiero, el éxito académico, muchas veces va
acompañado de fracasos en la familia y eso no debe ser así en la vida de un hijo de Dios.

¿Qué tenemos que hacer para no descuidar nuestra familia?

1.- Tenemos que tener bien claras cuáles son nuestras prioridades
Hay una gran diferencia entre “las viñas” y “mi viña” tenemos que comprender que Dios nos pedirá cuenta de lo que él
nos ha dado a nosotros.

Tenemos que reconocer ¿qué es más importante: El trabajo o MI familia, La universidad o MI familia, El negocio o MI
familia, etc.

Nuestra prioridad número uno tiene que ser agradar a Dios, y tenemos que reconocer que si algo no le agrada a Dios es
que queden familias descuidadas, 1 Timoteo 5:8 TLA Quien no cuida de sus parientes, y especialmente de su familia,
no se porta como un cristiano; es más, tal persona es peor que quien nunca ha creído en Dios.

2.- Tenemos que aprender a tomar decisiones valientes en beneficio de nuestra familia
En el texto encontramos una frase que nos debe hacer reaccionar “Me pusieron a guardar las viñas”, es decir que
muchas veces nosotros descuidamos nuestra familia por la presión de otros, por presión de trabajo, por presión de
negocios, por presión de estudios, por presión de amigos.

Lastimosamente muchas veces nos preocupa no quedar mal con los demás, pero no nos importa quedar mal y hacer
sentir mal a nuestra propia familia.

Tenemos que reconocer que todos somos reemplazables en un trabajo, en un equipo de fútbol, en un negocio, pero en
nuestra familia dejamos un gran vacío cuando ya no estamos.

3.- Tenemos que reconocer que no cuidar nuestra familia significa dejar una puerta abierta para satanás, 1 pedro
5:8
Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar;

Si descuidamos nuestra viña, satanás vendrá a sembrar su cizaña en ella, Mateo 13:24-27 24 Les refirió otra ,
diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; 25 pero mientras
dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. 26 Y cuando salió la hierba y dio fruto,
entonces apareció también la cizaña. 27 Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no
sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?

Esa cizaña se manifiesta en pleitos, en celos, dudas y falta de paz en el hogar.

Si descuidamos nuestra viña nuestro hogar se volverá un lugar donde ya no será agradable estar: Proverbios
24:30-32 TLA En cierta ocasión pasé por el campo y por la viña de un tipo tonto y perezoso. 31 Por todos lados vi
espinas. El terreno estaba lleno de hierba, y la cerca de piedras, derribada. 32 Lo que vi jamás se me olvidó,
y de allí saqué una lección:

Este texto nos dice que en la viña abandonada habían crecido los espinos, es decir todo aquello que lastima, que hiere,
así como el mal carácter, los comentarios hirientes, la indiferencia, mire hermano lo peor que puede suceder en una
familia, es que todos estén dentro de la misma casa, pero cada quien en su cuarto, el esposo por un lado, la esposa por
otro, los hijos por otro lado.

Es decir que cuando abandonamos nuestra viña el ambiente familiar se vuelve molesto, no será agradable y siempre las
personas van a preferir estar en cualquier otro lado que en su propia casa.

CONCLUSIÓN: Aunque tengamos otras viñas que cuidar, nosotros siempre tenemos que reconocer que la principal
viña que tenemos que cuidar es la nuestra, la que Dios nos ha dado, nuestra familia, nuestro matrimonio y nuestros
hijos, pues la palabra de Dios es verdadera y nos dice que es bueno y delicioso habitar juntos y en armonía.

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