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Propiedades Físicas del Suelo Agrícola

Este documento trata sobre las características y propiedades físicas de los suelos, incluyendo la composición, textura, color y relaciones agua-aire. Explica los componentes sólidos, líquidos y gaseosos de los suelos y cómo esto afecta las propiedades físicas. También describe las propiedades de textura como arena, limo y arcilla y cómo esto influye en la retención de agua y nutrientes.
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Propiedades Físicas del Suelo Agrícola

Este documento trata sobre las características y propiedades físicas de los suelos, incluyendo la composición, textura, color y relaciones agua-aire. Explica los componentes sólidos, líquidos y gaseosos de los suelos y cómo esto afecta las propiedades físicas. También describe las propiedades de textura como arena, limo y arcilla y cómo esto influye en la retención de agua y nutrientes.
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UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR

FACULTAD DE CIENCIAS AGRONOMICAS


EDUCACIÓN A DISTANCIA
INGENIERIA AGROINDUSTRIAL SEMIPRESENCIAL
DEPARTAMENTO DE RECURSOS NATURALES Y MEDIO AMBIENTE
ASIGNATURA: MANEJO DE SUELOS AGRICOLAS (MSA113D)

UNIDAD II: CONSTITUYENTES DEL SUELO

CARACTERÍSTICAS Y PROPIEDADES FISICAS DEL SUELO

La comprensión de las relaciones suelo-agua permite conocer el conjunto de factores y procesos


físicos que ocurren dentro del suelo y en su superficie, que son importantes para el crecimiento de
las plantas y manejo del suelo y el agua. A partir del conocimiento de las leyes físicas y las
propiedades del suelo y el agua es posible modificar adecuadamente las condiciones de cultivo.

Los tres componentes principales de los suelos son:

• Sólidos (que pueden ser inorgánicos o minerales y orgánicos).

• Agua.

• Aire.

Las proporciones de aire y agua están sujetas a rápidas y grandes fluctuaciones. Así mismo, la
composición del subsuelo difiere de la capa superficial. El subsuelo tiene menor contenido en
materia orgánica, el espacio poroso es algo menor y contiene un alto porcentaje de pequeños poros
que se encuentra llenos más tiempo por agua que por aire, es decir, el suelo junto con proveer
anclaje y soporte físico, reserva de agua y nutrientes, es un medio dinámico que influye
significativamente en el crecimiento de las plantas.

I. Fase sólida.

a) Constituyentes inorgánicos.

La porción inorgánica de los suelos es bastante variable en tamaño y composición. Dentro de los
componentes minerales del suelo podemos distinguir aquellos minerales que persisten con
pequeños cambios en su composición, conocidos como minerales primarios (por ejemplo, cuarzo y
feldespatos), son los que predominan en la fracción arena. Otros minerales, como silicatos de la
arcilla y óxidos de hierro, han sido formados por alteración de minerales menos resistentes. Son
llamados minerales secundarios y predominan en la fracción arcilla.

b) Constituyentes orgánicos.

La materia orgánica contenida en un suelo mineral es pequeña, variando de 1 a 6% en la zona


superficial y menor en el subsuelo. A pesar de su pequeña cantidad, su influencia en las propiedades
de los suelos es muy grande: agrega las partículas minerales, incrementa la cantidad de agua que
puede retener el suelo, es fuente de nutrientes (N, P, S), es capaz de retener iones, etc. La materia
orgánica es un constituyente transitorio del suelo, permaneciendo desde unas pocas horas hasta
unos cientos de años.

Además de los residuos de plantas y animales y sus productos de ruptura, la materia orgánica del
suelo incluye compuestos complejos que son relativamente resistentes a la degradación.
Estos materiales complejos junto con otros que han sido sintetizados por los microorganismos del
suelo, son conocidos como humus.

1. Características y Propiedades de la fase sólida

1.1. Características físicas

Las principales propiedades físicas del suelo son el color, la textura, la estructura y las relacionadas
con la capacidad de retención de agua en el suelo.

Color.

Esta característica permite deducir rasgos importantes en el


suelo: un color oscuro o negro indica contenido alto en
materia orgánica, color blancuzco presencia de carbonatos
y/o yesos, colores grises/verdes/azulados hidromorfía
permanente. El color se caracteriza por tres parámetros que
son: Matiz o Hue, que expresa la longitud de onda dominante
en la radiación reflejada. Se consideran cinco colores
principales (R, rojo; Y, amarillo; G, verde, B, azul y P, púrpura)
y cinco intermedios. Brillo o Value que expresa la porción de
luz reflejada y mide el grado de claridad o de oscuridad relativa
del color comparado con el blanco absoluto. Intensidad o
Croma que expresa la pureza relativa del color del matiz de
que se trate. Un horizonte puede presentar un color uniforme
o presentar manchas de distinto color.

Figura 1 Sistema de anotación Munsell

Figura 2 Color del suelo debido a diversos materiales orgánicos, minerales entre otros
Textura.

El suelo está constituido por partículas de diferente tamaño. Conocer la granulometría es esencial
para cualquier estudio del suelo. Para agrupar a los constituyentes del suelo según su tamaño se
han establecido muchas clasificaciones. Básicamente todas aceptan los términos de grava, arena,
limo y arcilla, pero difieren en los valores de los límites establecidos para definir cada clase. Los
sistemas más conocidos son los que han sido desarrollados por el departamento de agricultura de
EEUU y el sistema internacional, los cuales presentan los diferentes tamaños de las partículas.

Cuadro 1 Sistemas de tamaño de partículas de suelo

Sistema del Depto. de Agricultura de [Link] Sistema Internacional

Fracción del suelo Diámetro limite en mm. Diámetro limite en mm.

Arena muy gruesa 2.00 - 1.00

Arena gruesa 1.00 - 0.50 2.00 - 0.20

Arena media 0.50 - 0.25

Arena fina 0.25 - 0.10 0.20 - 0.002

Arena muy fina 0.10 - 0.05

Limos 0.05 - 0.002 0.20 - 0.002

Arcilla menos de 0.002 menos de 0.002

Definimos textura del suelo como la relación existente entre los porcentajes de las diferentes
fracciones (arena, limo y arcilla). Las combinaciones posibles de estos porcentajes pueden agruparse
en unas pocas clases de tamaño de partículas o clases texturales. Se utilizan numerosos tipos de
diagramas (circulares, de barras), pero el más ampliamente empleado es el triángulo de texturas o
Diagrama textural.

Desde un punto de vista práctico, los suelos pueden


agruparse en tres tipos distintos, según la clase
textural predominante:

1) Suelos pesados (arcillosos).

2) Suelos medios.

3) Suelos ligeros (arenosos).

La determinación del contenido de las arenas se hace mediante tamices de diferentes tamaños. La
del limo y arcilla mediante el método de la pipeta de Robinson o el Hidrómetro de Boyoucous, que
se basa en la velocidad de sedimentación de estas partículas según la ley de Stokes. A nivel de campo
la determinación de la textura se realiza al tacto haciendo frotar una muestra de suelo entre
húmedo a mojado entre los dedos índice y pulgar y se definen las sensaciones de suave al tacto para
franco, plástico y pegajoso para suelos arcillosos, áspero y con sonido al oído para los arenosos y
como mantequilla para los limosos, entre otras características.

En general se puede decir que los suelos arenosos tienen buena aireación, son fáciles de labrar, son
deficientes en nutrientes para las plantas, con baja retención de agua ya que se desecan con
facilidad y son muy permeables. En los suelos limosos se producen efectos de impermeabilidad y
mala aireación, carecen de propiedades coloidales y no tienen apenas la posibilidad de formar
agregados. Los suelos arcillosos son ricos en nutrientes, pero si hay un exceso de arcilla (>30%) son
impermeables, las labores agrícolas son difíciles debido a su fuerte plasticidad en estado húmedo o
a una excesiva compactación en estado seco. Los suelos con textura franca (equilibrada) es la ideal
para el cultivo, aunque hay que tener en cuenta otros factores como el contenido en materia
orgánica, régimen de humedad del suelo, clima, etc.

La determinación de las clases texturales que han sido descritas en la mayoría de los laboratorios a
nivel latinoamericano, se ha realizado mediante el método de Bouyoucus y se ha establecido un
triángulo textural que contiene 12 clases. Los resultados de laboratorio son expresados en
porcentajes de arena, limo y arcilla, y posteriormente son leídos en dicho triángulo textural;
mediante la ubicación de los porcentajes para el caso de arena en la base del triángulo y se lee en
forma oblicua hacia la izquierda, el porcentaje de arcilla se lee en el lado izquierdo de manera
horizontal y el del limo se lee en el lado derecho de forma oblicua. Donde convergen las tres lecturas,
corresponderá a la clase textural de las muestras que se estén leyendo.

Figura 3 Triángulo Textural

Relación de la textura con el comportamiento y valor agronómico

Textura arenosa: Los suelos arenosos se denominan suelos sueltos de partículas grandes. Se
caracterizan por tener una elevada permeabilidad por lo que tienen un buen drenaje, sin embargo
una deficiente retención de agua y baja fertilidad, por el bajo intercambio catiónico.
Textura arcillosa. Los suelos arcillosos se les denomina suelos pesados o fuertes por poseer
partículas muy pequeñas que dificultan su manejo. Presentan baja permeabilidad al agua y elevada
retención de agua por lo que se encharcan fácilmente y su drenaje es lento. Son ricos en nutrientes
para las plantas. Cuando están húmedos son Pegajosos. Cuando están secos son duros y forman
una masa si se labran.

La Textura limosa. Los suelos de textura limosa presentan carencia de propiedades coloidales
formadoras de estructura, formando suelos que se apelmazan con facilidad impidiendo la aireación
y la circulación del agua. Es fácil la formación de costras superficiales que impiden la emergencia de
las plántulas.

Textura franca: Se considera la textura ideal, porque tiene una mezcla de arena, limo y arcilla que
al tacto se siente suave Esto supone un equilibrio entre permeabilidad al agua y retención de agua
y de nutrientes. Estos suelos son los mejores porque son fáciles de cultivar, no se encharcan y son
ricos también en alimentos para las plantas. Al palparse con las manos, se sienten suaves.

Estructura.

Las partículas no se suelen presentar en el suelo de un modo totalmente independiente, sino que
se encuentran más o menos ligadas unas a otras, constituyendo los agregados. Así, la estructura de
un suelo se puede definir como “el modo de agregación o unión de los constituyentes del suelo
(partículas minerales, materia orgánica, etc.)”.

Entre los factores que influyen o determinan la morfología de la estructura están: a) la cantidad o
porcentaje del material o matriz que une las partículas del suelo (carbonatos, arcilla, materia
orgánica); b) la textura; c) la actividad biológica del suelo (lombrices) y d) la influencia humana (en
el horizonte cultivado se forma una estructura con una morfología totalmente distinta a la natural
que poseía el suelo).

Relación de la estructura - poros en el suelo

• La estructura tiene importancia en la vida de las plantas en relación con el espacio poroso,
que son los espacios entre las partículas sólidas del suelo.

• La porosidad juega un papel importante en el movimiento, almacenamiento y drenaje del


agua en el suelo y la aireación, así como en los procesos de germinación, crecimiento y
desarrollo de los cultivos.

• De esa manera las raíces serán capaces de explorar completamente el volumen del suelo
para conseguir humedad, aire y elementos nutritivos.

Densidad aparente

El suelo como todo cuerpo poroso tiene dos densidades. La densidad real (densidad media de sus
partículas sólidas) y la densidad aparente (teniendo en cuenta el volumen de poros).

La densidad aparente refleja el contenido total de porosidad en un suelo y es importante para el


manejo de los suelos (refleja la compactación y facilidad de circulación de agua y aire). También es
un dato necesario para transformar muchos de los resultados de los análisis de los suelos en el
laboratorio (expresados en % en peso) a valores de % en volumen en el campo.

Porosidad

La porosidad de los suelos se define como la porción de espacios o cavidades ocupados por aire y
agua que existen en la masa del suelo, esta propiedad va muy ligada a la textura y estructura del
suelo.

También se puede definir como el cociente entre el volumen de poros de una muestra
(comprendiendo los que están ocupados por gases o líquidos) y su volumen total aparente, es pues
un índice que nos da una idea de la cantidad de poros que tiene un terreno y el volumen relativo
que ocupan los mismos, y como tal informan el estado del suelo, de la disponibilidad de esta para
dejar paso a las raíces o de la mayor o menor permeabilidad hidráulica y gaseosa de la misma.

Un suelo ideal es aquel que tiene espacio poroso dividido por igual entre poros grandes y pequeños.
Tal suelo tiene un alto grado de características físicas favorables en relación con la aireación,
permeabilidad y retención de humedad.

El porcentaje de espacio poroso que hay en el suelo se puede calcular del Da y del Dr, si ambos se
expresan en la misma unidad de medida. Con la formula siguiente se obtiene el porcentaje de suelo
que está formado por partículas sólidas.

Ese porcentaje, restados del volumen total, nos dará el porcentaje de espacio poroso, de allí la
fórmula:
𝐷𝑎
% 𝑃 = (1 − 𝐷𝑟
) x 100

Donde:

% P: porcentaje de poros

Da: densidad aparente

Dr: densidad real

Para facilitar la formación de porosidad se requiere de prácticas de incorporación de materia


orgánica que sirve de alimento para macro, meso y microrganismos que contribuyen en la
descomposición, formación de diversas substancias, la mineralización hasta llegar a la estabilización
del humus; la rotación de cultivos que con los diversos sistemas radiculares contribuyen al procesos
de formación de poros y aportes de MO.

Clasificación de los poros por tamaño Diámetro equivalente

Poros útiles Poros de drenaje Drenaje rápido 30 micras

Drenaje lento 30 a 10 micras

Poros de almacenaje 10 a 0. micras

Poros de alta retención de humedad < 0.2 micras


Permeabilidad

Permeabilidad es la propiedad que tiene el suelo de transmitir el agua y el aire que depende de la
porosidad del suelo y en específico de los macroporos que permite el flujo del agua y el aire, ya sea
en forma gravimétrica u horizontal. Los microporos son de almacenamiento por lo que mayor
volumen de estos, reducen la permeabilidad del suelo. También es de mencionar que la
permeabilidad depende la textura del suelo, a mayor cantidad partículas de arcillas menos
Macroporos. Otro factor influyente es la estructura que determina el arreglo de las partículas. Esta
es una condición del suelo a conocer con fines del uso agronómico, riego, drenaje y la piscicultura.
Por ejemplo un estanque construido en suelo impermeable perderá poca agua por filtración. En otro
caso, suelo con baja permeabilidad facilita el crecimiento y desarrollo del arroz, pero no otros
cultivos que requieren mayor aireación.

Mientras más permeable sea el suelo, mayor será la filtración. Algunos suelos son tan permeables y
la filtración tan intensa que los cultivos sufren problema de sequía y ello requiere de la práctica de
cobertura del suelo para reducir la evaporación.

Profundidad efectiva

La profundidad efectiva de un suelo es el espacio en el que las raíces de las plantas comunes pueden
penetrar sin mayores obstáculos, con vistas a conseguir el agua y los nutrimentos indispensables.
Tal información resulta ser de suma importancia para el crecimiento de las plantas. La mayoría de
las últimas pueden penetrar más de un metro, si las condiciones del suelo lo permiten.

Un suelo debe tener condiciones favorables para recibir, almacenar y hacer aprovechable el agua
para las plantas, a una profundidad de por lo menos del metro. En un suelo profundo las plantas
resisten mejor la sequía, ya que a más profundidad mayor capacidad de retención de humedad. De
igual manera, la planta puede usar los nutrimentos almacenados en los horizontes profundos del
subsuelo, si éstos están al alcance de las raíces.

Cualquiera de las siguientes condiciones puede limitar la penetración de las raíces en el suelo:

• Roca dura

• Pedregosidad o rocosidad abundante

• Agua (nivel de la napa o manto freático cercano a la superficie)

• Talpetates

Con vistas a planificar su uso, los suelos pueden clasificarse en cuatro grupos, de acuerdo con su
profundidad efectiva:

Parámetro Profundidad en m
Suelos profundos tienen hasta llegar a una capa un metro o más
limitante
Moderadamente profundos tienen menos de. un metro pero más de 0.60 m
Suelos poco profundos tienen menos de un metro pero más de 0.60 m
Suelos someros tienen menos de 0.25 m
La profundidad de 0.60 m, es la mínima recomendable con vistas a la producción comercial de
especies, tales como los cítricos. Esta determinación se puede hacer abriendo un perfil de al menos
un metro de profundidad o haciendo uso de una barrena o sonda de suelos.

Recordemos que por estas razones la descripción y clasificación de suelos de la FAO se lleva a cabo
teniendo en cuenta tan solo el metro superficial (si el material parental o la roca madre no afloran
antes). Por el contrario, la USDA Soil Taxonomy toma en cuenta los horizontes de suelos existentes
hasta 2 metros de profundidad.

Drenaje del suelo

El drenaje consiste en la mayor o menor rapidez o facilidad para evacuar el agua por escurrimiento
superficial y por infiltración profunda en el suelo.

La función del drenaje es eliminar el exceso de agua reduciendo los niveles freáticos, mejorando la
aireación, la exploración radicular y el acceso a nutrientes. Asimismo, facilita la remoción de sales y
evita la resalinización de los suelos. Tales condiciones mejoran y devuelven la productividad a tierras
potencialmente fértiles que se encuentran marginadas del proceso productivo.

Hay drenaje interno y drenaje externo:

Drenaje interno: Es la rapidez con que el agua se mueve dentro del suelo.

Drenaje externo: Es la rapidez con que el agua se escurre por la superficie del terreno.

Cuando en un aguacero el agua no penetra en el suelo, o lo hace lentamente, corre sobre la


superficie del terreno hasta llegar a un arroyo o un río, esta agua se llama de escurrimiento
o escorrentía. Esta agua de escorrentía, es la que arrastra las partículas del suelo.

¿Cómo saber si el drenaje es bueno o malo?

Si tras una lluvia o riego copioso se forman charcos en el suelo que permanecen varios días, es
síntoma de mal drenaje.

Observado los horizontes del perfil del suelo o al abrir un agujero y si a unos 50 cm. de profundidad
o más, la tierra tiene un color gris, verde o gris con manchas rojas, es señal de que esa zona del suelo
permanece saturada de agua parte del año.

¿Cuál es el problema del mal drenaje?

Las plantas, ya sean árboles, arbustos, flores, hortalizas o césped, muestran síntomas de
amarillamiento porque las raíces se asfixian y los hongos que viven en el suelo aprovechan la
situación para infectarlas. Existen especies vegetales que son más resistentes que otras al exceso de
agua, hasta el punto que hay un grupo de Plantas Acuáticas que permanecen con las raíces
permanentemente inundadas.

¿Cuándo hay más riesgo de problemas de drenaje?

Si el suelo es arcilloso, más riesgo que si es arenoso. Aunque no todos los suelos arcillosos drenan
mal.
En áreas planas o cóncavas del terreno.

Al pie de pendientes, que es donde llega toda el agua de escorrentía.

¿Cómo se mejora el drenaje? Si el drenaje es realmente severo lo mejor será instalar una red de
tuberías de drenaje.

O también se puede hacer lo siguiente:

Cambiar los niveles del terreno elaborando canales de drenaje o se instala tubos de drenaje.

Pedregosidad

Los suelos PEDREGOSOS, son los que tienen muchas piedras, ya sean grandes o pequeñas. Son
difíciles para cultivar. Facilitan infiltración de agua por las barreras que estos forman en terrenos
con pendiente, reduciendo la velocidad de escorrentía.

Bibiliografía

Forsyte, W. 1985. Física de suelos: Manual de laboratorio. 1ª. Edición, San José costa Rica:
IICA, serie de libros educativos No.25.
[Link]

JARAMILLO J., D. 2010. Ciencia del suelo. Universidad Nacional de Colombia


Facultad De Ciencias. Medellín, Colombia.
[Link]

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