José Rafael Pocaterra
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José Rafael Pocaterra
José Rafael Pocaterra en 1940.
171.º Gobernador de Carabobo
1941-1943
Presidente Isaías Medina Angarita
Predecesor Antonio Minguett Letteron
Sucesor Tomás Pacanins
Embajador de Venezuela en Brasil
Presidente Rómulo Gallegos
Embajador de Venezuela en Estados Unidos
Presidente Rómulo Gallegos
Información personal
18 de diciembre de 1889
Nacimiento
Valencia, Venezuela
18 de abril de 1955 (65 años)
Fallecimiento
Montreal, Canadá
Nacionalidad Venezolano
Información profesional
Ocupación Escritor, periodista y diplomático.
Años activo desde 1910
Género Novela
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José Rafael Pocaterra (Valencia, estado Carabobo, 18 de diciembre de 1889 - Montreal,
Canadá, 18 de abril de 1955), fue un escritor, periodista y diplomático venezolano. Publicó
numerosos cuentos, novelas, artículos y crónicas de prensa. Su obra más conocida es
Memorias de un venezolano de la decadencia, una de las más severas críticas al régimen de
Juan Vicente Gómez. Fue partícipe en la invasión por Cumaná a bordo del vapor Falke, en
1929. En su calidad de periodista y funcionario diplomático vivió en Estados Unidos y
Canadá.
Índice
1 Biografía
o 1.1 Primeros años
o 1.2 Primera prisión
o 1.3 Escritos y cargos públicos
o 1.4 En La Rotunda
o 1.5 Libertad
2 Vida en el exterior
o 2.1 Nuevamente en Venezuela
3 Últimos años
4 Obra
o 4.1 Novelas
o 4.2 Poemas
o 4.3 Otros
o 4.4 Libros sobre Pocaterra
5 Véase también
6 Referencias
7 Bibliografía
8 Enlaces externos
Biografía
La casa natal de José Rafael Pocaterra funciona en la actualidad como centro cultural de la
ciudad de Valencia
Primeros años
Descendiente de funcionarios del Ejército Republicano por el lado paterno de funcionarios
de la Legión Británica y emparentado con Miguel de Unamuno por el lado materno, José
Rafael Pocaterra nace el 18 de diciembre de 1889 en la ciudad de Valencia, es el menor de
los tres hijos del matrimonio de Jaime Demetrio Pocaterra y Mercedes MacPherson. La
muerte de su padre a los pocos meses de cumplirse un año de su nacimiento hace que la
familia fije residencia junto a los abuelos paternos. Le aguarda una infancia muy dura,
signada por la escasez que años más tarde le dará un recurso único para su escritura: una
noción cruda y absoluta de la miseria.
Realiza sus primeros estudios en el Colegio Don Bosco de Valencia juntamente con el
joven escritor Javier Alexander Bravo Bonillo (y con la futura esposa de este, llamada
Leticia Moncayo), pero solo hasta el sexto grado de educación primaria pues las
limitaciones económicas del grupo familiar no le permiten continuar su escolaridad. Sin
embargo, en esa época, inicia una sólida formación autodidacta que se alimenta de sus
apasionados hábitos de lectura.
Más tarde, Javier y Leticia dieron al público la noticia de que serían padres de gemelos una
hembra y un varón, pero desgraciadamente la esposa muere al dar luz dejando huérfanos a
los niños y viudo al joven escritor Javier.
Primera prisión
En 1907 a los 18 años de edad, publica sus primeros escritos en el diario Caín. Se trata de
una aparición premonitoria. El contenido de sus textos es tan crítico contra Cipriano Castro
y su administración, que todos los redactores de la publicación son encarcelados en el
Castillo San Felipe de Puerto Cabello. El castigo es motivado, entre otras cosas, porque
Pocaterra ha publicado una lista de candidatos presidenciales para las elecciones de ese año
en la que incluía presos políticos y opositores del gobierno. Posteriormente es trasladado al
Castillo de San Carlos, en Maracaibo, en donde paga encarcelamiento por un año.
Durante esta primera estancia en prisión cultiva el latín, griego e inglés, y se aplica a leer
los autores clásicos y coetáneos que el comité de censura de la prisión le permite. De igual
forma se enriquece al compartir las experiencias de sus compañeros de celda, provenientes
de disímiles regiones y estratos sociales, cuyo único punto común es la expresión de su
descontento con la gestión de los gobernantes y sus intentos por combatirlos.
Gracias a la petición que realiza una de las hijas del historiador Francisco González Guinán
al presidente Castro, durante una recepción, a finales de 1908, el escritor es liberado de
prisión. A pesar de su experiencia en la cárcel, Pocaterra continuará fustigando críticamente
a Castro, y posteriormente a Gómez y algunos de los integrantes de sus respectivos
gabinetes. Sin embargo, antes de la ruptura definitiva con Gómez, desempeñará diversos
cargos.
Escritos y cargos públicos
Entre los años de 1911 y 1912 colabora con el periódico Patria y Unión y escribe su
primera novela, Política feminista, que luego es editada por la Imprenta Cultural de
Caracas. A finales de 1912 regresa a Caracas, escribe Veladas oscuras e incursiona en la
vida militar, al trabajar como secretario de un general. Probablemente de esa época datan
sus primeros contactos con Román Delgado Chalbaud, a quien acompañará en el futuro en
más de una conspiración.1
Pese a que Carlos Martínez «Calolalo», está vinculado con la conspiración de 1913,
Pocaterra sigue desempeñando cargos en la administración pública. Dos años más tarde se
traslada a Maracaibo para ejercer el cargo de intendente de tierras baldías del estado Zulia,
y colabora con el Diario El Fonógrafo, donde publicará artículos de opinión y relatos en su
columna Lectura del sábado. Durante ese mismo año asume la posición de adjunto al
director del diario, Eduardo López Bustamante, hasta 1916.
En 1915 empieza la publicación de Cuentos grotescos. En ellos, el escritor le da fuerza a un
nuevo estilo en la narrativa venezolana, más cercano al realismo social, enfrenta a los
personajes con sus miserias y los hunde en sus condiciones más duras. De alguna manera,
Pocaterra se encuentra en rebelión con la literatura de su época a la que considera sumida
en un lenguaje pacato, preciosista, demasiado poético; por eso, con sus cuentos, no pierde
oportunidad para afincarse en la realidad, describirla tan terriblemente como se presenta, y
utilizar un lenguaje directo, crudo, agudo.2
Tres años más tarde, en 1917, publica en El Fonógrafo un artículo en apoyo a la actuación
del frente aliado durante la I Guerra Mundial. Las consecuencias son nefastas: es llevado
temporalmente a la cárcel y se ordena el cierre del diario, cuya circulación se había
mantenido de forma continua por 38 años. Seguidamente, Pocaterra se traslada a Caracas
por su desacuerdo con la política que estableció contra la oposición el nuevo presidente del
estado Zulia.
De esta época datan sus columnas en El Universal y El Nuevo Diario, este último dirigido
entonces por Laureano Vallenilla Lanz. La editorial Atenea, de Caracas, publica su novela
Tierra del sol amada. También era colaborador de El Heraldo de Cuba.3
En 1918, en compañía de Leoncio Martínez, Francisco Pimentel (Job Pim) y José Antonio
Calcaño, funda el diario humorístico Pitorreos.
En La Rotunda
Se involucra nuevamente en una conspiración junto a los redactores de Pitorreos y es
apresado en La Rotunda en enero de 1919. Allí vivirá, en la celda número 41, tres años de
terribles torturas, castigos y soledad y será testigo de varias muertes. De esos días obtendrá
vivencias fundamentales para escribir años más tarde uno de los testimonios más agudos de
la represión: Memorias de un venezolano de la decadencia.
Mientras permanece en La Rotunda trabaja en la primera parte de la novela Juan de Abila
(que luego llevará por título La casa de los Abila). Lo que escribe, lo hace en hojas de papel
diminutas que son enrolladas para que puedan salir armadas como cigarrillos. El cabo de
los presos, Macedonio Guerrero, se convierte en su salvación: se ofrece como correo de la
obra que escribe y más adelante permite la entrada de libros a la cárcel. No deja descansar
su cabeza; con una exhaustiva rutina de trabajo, día y noche, traduce además la novela del
Dolf Willard, The pathway of the pioneers(fuente?) y los seiscientos actos de la obra de
teatro L'Aiglon, de Rostand.
Libertad
Finalmente es liberado en enero de 1922; descansa algunos días y luego se ocupa en un
nuevo proyecto: fundar dos meses más tarde una pequeña empresa editorial junto a Arvelo
Larriva, donde llegará a publicar las primeras páginas de la novela Ifigenia de Teresa de la
Parra. El tiempo en la cárcel, sin embargo, en nada cambia sus convicciones: su
disconformidad con el régimen no cesa, tal como lo demuestra en una publicación
clandestina conocida como La vergüenza de América. Muy pronto su vínculo con esta
publicación es descubierto, así que decide establecerse en Nueva York. A bordo del barco
conoce a quien será su esposa en agosto del mismo año: Mercedes Conde Flores. La fecha
de encuentro la recordará en su poema Diario de a bordo.
Vida en el exterior
Busto de José Rafael Pocaterra
En Estados Unidos, precisamente en la Ciudad de Nueva York continúa escribiendo, esta
vez colaborando en El Heraldo de Cuba con una columna titulada Cartas Hiperbóreas.4
Una vez más, un texto lo llevará a cambiar de residencia: la delegación de Venezuela en ese
país le crea problemas luego de un artículo publicado en el diario La reforma social. Se
traslada entonces, en 1923, a Montreal para ocupar el cargo de director del departamento
hispano de la Sun life Insurance and Co., dicta clases de español en la Universidad de
Montreal y publica los primeros capítulos de Memorias de un venezolano de la decadencia,
al tiempo que colabora con varios periódicos latinoamericanos; desde allí trata de continuar
su persistente campaña contra Gómez.
Es una década de conmociones familiares y de decisiones cruciales de índole político para
el escritor. Nacen sus hijos José Rafael y Héctor, en 1923 y 1924 respectivamente; su
esposa muere en 1925; y desde Montreal mantiene contacto con el grupo de exiliados del
régimen de Gómez, con quienes celebra una reunión en París en 1929 para planificar una
invasión a Venezuela por Cumaná. Para esta misión es designado primer vocal de la
conocida e infructuosa expedición de la embarcación Falke, realizada el 11 de agosto de
1929 y comandada por Román Delgado Chalbaud. El grupo de exiliados es sorprendido por
las tropas del gobierno, que estaban alertadas sobre la operación. Sin embargo, se culpa del
fracaso a Pocaterra, por su decisión de huir a Trinidad y arrojar las armas al mar, tras la
amenaza de los reclutas de unirse a las filas gomecistas. El incidente en el cual muere
Chalbaud, le hace alejarse de las actividades del exilio antigomecista. Nuevamente en
Montreal, contrae matrimonio en 1934 con una canadiense 17 años menor que él, Marthe
Arcand.
Nuevamente en Venezuela
Regresa a Venezuela en 1938, donde se incorpora al Congreso Nacional como secretario y
senador por el estado Carabobo. En 1939 ejerce cómo Ministerio de Trabajo y
Comunicaciones. Cargo que abandona en orden de asumir la presidencia del estado
Carabobo desde 1941 hasta 1943, dona a Naguanagua una cuadrícula de tierra (que son de
cuatro (4) por cinco (5) manzanas) parte de la Hacienda Tarapío, terrenos pertenecientes al
estado carabobeño, con la finalidad de que pertenecieran a ejidos municipales, pues
Naguanagua carecía de los mismos, es decir, sus propiedades eran netamente privadas.5
Al terminar su mandato como presidente de Carabobo es enviado extraordinario y ministro
plenipotenciario de Venezuela en Gran Bretaña; y el 8 de octubre de 1945 presenta
credenciales como embajador en Moscú, inaugurando así las relaciones diplomáticas entre
Venezuela y la Unión Soviética, pero renuncia al cargo al ser depuesto el presidente Isaías
Medina Angarita. En 1948 con el gobierno de Rómulo Gallegos forma parte de la
delegación venezolana ante la IX Conferencia Internacional Americana en Bogotá; y en
julio de ese año, es designado embajador de Venezuela en Brasil. Nombrado embajador de
Venezuela en Washington por el gobierno de la Junta Militar (marzo 1949). Cuando Carlos
Delgado Chalbaud es asesinado en 1950, renuncia a su cargo y regresa a su casa en
Montreal.
Últimos años
Durante estos años se dedica a realizar algunas traducciones y escribir poemas, algunos
reveladores de su estado de ánimo como Elegía de otoño, que parece reflejar cercanía con
la idea de la muerte. Es invitado a la celebración de los cuatrocientos años de Valencia, su
ciudad natal. Hecho que ocurre en 1955 en donde pronuncia un discurso ante diversas
autoridades locales y nacionales que posteriormente será publicado como el poema bajo el
nombre de Valencia, la de Venezuela.
Su continua actitud irreverente ante la justicia se mantiene siempre vigente: en las palabras
de su discurso no duda en cuestionar el gobierno de Marcos Pérez Jiménez. Esta será su
última visita al país, pues muere el 18 de abril de ese mismo año en Montreal, Canadá. El
gobierno perezjimenista no le rinde homenaje, a diferencia de otros escritores e
intelectuales nacionales.
Obra
Novelas
Política feminista: o, El doctor Bebé (1910)
Vidas oscuras (1912)
Tierra del sol amada (1917)
La casa de los Ábila (1946)
Poemas
Valencia, la de Venezuela (1955)
Otros
Memorias de un venezolano de la decadencia (1927)
Cuentos grotescos (1922, colección de relatos)
Libros sobre Pocaterra
Cartas a José Rafael Pocaterra (1889–1955) (2007). Editorial El Perro y la Rana.
ISBN 978-9803967406
José Rafael Pocaterra por Simón Alberto Consalvi (2009). Libros El Nacional.
Pocaterra, José Rafael (1888-1955).
Escritor venezolano, nacido en Valencia (estado de Carabobo) en 1888, y muerto en
Montreal (Canadá) en 1955. Novelista, ensayista y poeta, Pocaterra es una de las más
destacadas figuras de la literatura de Venezuela. Sus Cuentos grotescos (1922) constituyen
una de las obras clave de la cuentística venezolana. Entre sus novelas cabe señalar Política
feminista (1913), Vidas oscuras (1916) y La casa de los Abila (1946), caracterizadas por la
novelización de la sociedad venezolana contemporánea desde un punto de vista muy
realista. Pero todavía más importancia tienen en su obra los libros de memorias, de los
cuales Memorias de un venezolano de la decadencia (publicado en 1927) es su obra magna.
Se trata de un libro autobiográfico y político -redactado en parte durante el encarcelamiento
que sufrió tras participar en el levantamiento militar contra Juan Vicente Gómez- pero
escrito con una prosa de gran belleza.
Vida y Biografía de José Rafael Pocaterra
(Valencia, 1888 - Montreal, 1955) Escritor venezolano. Al igual que Rómulo Gallegos y
Teresa de la Parra, resaltó como de los mejores prosistas de venezuela de las primeras
décadas del siglo XX, intérvalo de tiempo literariamente gobernado por la narrativa
verdadera y naturalista. También cronista y poeta, José Rafael Pocaterra se considera,
además de esto, un enorme profesor del relato corto.
En 1907 fue encarcelado por su colaboración en el jornal opositor Caín; a su salida de la
prisión aceptó múltiples cargos públicos. Admirador de Zola, Gorki, Guy de Maupassant y
Eça de Queirós, entre otros muchos autores, por esos años empezó a divulgar sus primeras
proyectos: las novelas El doctor Bebé (1910), donde satirizó la figura de Samuel Eugenio
Niño, un personaje muy relacionado al gobierno de Cipriano Castro, y Vidas oscuras
(1912). Trasladado a Maracaibo en 1914, llegó a ejercer la Presidencia de la Cámara de
Diputados de la Asamblea Legislativa del Estado Zulia, creó la gaceta Caracteres y publicó
su tercera novela, Tierra del sol querida (1917).
De regreso a Caracas y también implicado en una conspiración contra Juan Vicente Gómez,
fue encarcelado en la alarmante prisión La Rotunda de 1919 a 1922. Allí escribió una de
sus 2 proyectos escenciales: Memorias de un venezolano de la caída (1927), la mejor
crónica redactada en su país sobre los hechos trágicos del caudillismo de Cipriano Castro y
Juan Vicente Gómez. También en la prisión escribió la novela La casa de los Ábila (1946),
y múltiples de los cuentos que tienen dentro su otra pieza maestra: los Cuentos ridículos.
Algunos de éstos han logrado la condición de simbólicos de puntos y situaciones de la vida
de los de venezuela. Así, "Panchito Mandefuá" sintetiza los aspectos del niño de la calle.
Exiliado de forma voluntaria a su salida de la prisión, cooperó desde Nueva York con El
Heraldo de Cuba. Un año después se instaló en Montreal, como usado de una empresa de
seguros. Participó en la errada expedición revolucionaria del Falke, apuntada por el general
Román Delgado Chalbaud en 1929. Regresó a Venezuela en 1938, y aceptó los cargos de
ministro de Trabajo y Comunicaciones, ministro plenipotenciario en Gran Bretaña y
embajador en Moscú, siendo él quien inauguró las relaciones diplomáticas entre Venezuela
y la Unión Soviética.
Todavía fue embajador de Venezuela en Brasil y en Washington, pero renunció a éste y a
algún otro cargo público venezolano tras el homicidio de Carlos Delgado Chalbaud, en
1950. Retirado en Canadá, ocupó hasta su muerte la cátedra de literatura sudamericana en
la Universidad de Montreal.