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Medusa

Este documento presenta varios mitos de la mitología griega, incluyendo la historia de Medusa, Pandora, Afrodita, Ícaro, Narciso, el Minotauro, Prometeo, Atenea y las Parcas.

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Este documento presenta varios mitos de la mitología griega, incluyendo la historia de Medusa, Pandora, Afrodita, Ícaro, Narciso, el Minotauro, Prometeo, Atenea y las Parcas.

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MEDUSA

La Medusa (Μέδουσα, es decir, “guardiana” o “protectora”) es uno de los monstruos más


populares de la mitología griega, cuyo mito sobrevive hasta nuestros días. La mayoría de los
relatos antiguos conservados concuerda en que se trataba de una criatura ctónica (o sea,
perteneciente al inframundo) cuyo cuerpo humano poseía alas y una cabellera de serpientes,
rodeando un rostro tremendamente hermoso, pero que convertía en piedra a quien osara
depositar en él la mirada.
Medusa era la tercera y única mortal de las gorgonas (del griego γοργών, “terrible”), tres
despiadados seres femeninos nacidos de las deidades marinas Forcis y Ceto (o en otras
versiones de los monstruos marinos Tifón y Equidna). Sus hermanas eran Esteno (“la
poderosa”) y Euríale (“la que surge lejos”). Las tres son descritas en numerosas fuentes
clásicas, desde Homero hasta la Teogonía de Hesíodo (siglo VII a. C.), con rasgos más o
menos monstruosos y se les atribuye un hogar en el mar, próximo a lo que hoy conocemos
como Libia.

Sin embargo, numerosas fuentes coinciden en que, a diferencia de sus hermanas, Medusa
tenía una belleza particular. Píndaro (518 – 438 a. C.) la llama “la de hermosas mejillas”, y
según el poeta romano Ovidio (43 a. C. – 17 d. C.) en su libro Las metamorfosis, la apariencia
terrible de Medusa fue consecuencia de un castigo de la diosa Atenea. Según esta versión,
Medusa era originalmente una sacerdotisa del templo de Atenea que fue violada y
embarazada por Poseidón. Y para arruinar su belleza, Atenea transformó sus cabellos en
serpientes y la condenó a convertir en piedra a quien admirase su rostro.
La caja de pandora
“Pandora fue la primera mujer humana, creada por Hefesto por orden de Zeus y
siendo dotada por los diferentes dioses de algunas de sus mayores cualidades y
virtudes, pero también incluyendo la capacidad de seducir y mentir. Su creación
obedece al deseo del rey del Olimpo de vengarse de Prometeo y los suyos.

El dios hizo que Pandora y el hermano de Prometeo, Epimeteo, se conocieran, y


propició que con el tiempo se casaran. Pero Pandora recibió también una caja
destinada a su marido, en la cual estaban encerrados todos los males del mundo,
con instrucciones de no abrirla jamás. Sin embargo uno de los dones que había
recibido Pandora era el de la curiosidad. Un día, la mujer abrió la caja para mirar
qué había dentro, algo que provocaría que todos los males salieran de la caja y se
repartieran por el mundo. Asustada, Pandora cerró la caja, pero en ella solo
quedaba la esperanza. Entonces Pandora se dedicó a ofrecer la esperanza a los
hombres, con el fin de ayudarles a soportar los males y vicisitudes del mundo".
Nacimiento de Afrodita
“Gea, la madre Tierra, dió a luz por sí misma a Urano, los cielos. Junto a él engendraría y
daría a luz a numerosos hijos, que sin embargo serían sepultados en su madre debido al
odio y temor que Urano le tenía a su prole. Un día el hijo menor, Cronos (titán que se
convertiría en el padre de los dioses Olímpicos, a los cuales devoraría), con la ayuda de
una hoz proporcionada por su madre, castró a su padre Urano cortándole los genitales.
Los restos de dichos genitales cayeron al mar, donde la sangre y el semen se mezclarían
con las aguas formando una espuma de la cual terminaría por nacer una deidad, Afrodita,
ya totalmente adulta desde su nacimiento".

la caída de icaro
“Ícaro era hijo de Dédalo, un anciano sabio de gran conocimiento que fue capaz
de construir el laberinto en el que el rey Minos encerró al minotauro. Dicho rey,
para evitar que nadie lograra nunca saber como encontrar la salida del laberinto,
decidió encerrar al sabio y a Ícaro de por vida en una torre.
Dédalo soñaba con escapar de su prisión, pero no podría escapar ni por tierra ni
por mar. Con el tiempo llegó a la conclusión de que podría escapar por el aire, y
de este modo fabricó con cera y plumas de pájaros dos grandes pares de alas de
cera. Antes de partir, el sabio Dédalo advirtió a Ícaro que no volara ni demasiado
alto ni demasiado rápido, ya que las alas de cera no aguantarían.
Ambos iniciaron el vuelo, escapando de su encierro. Pero Ícaro, viendo la belleza
del Sol, pasó por alto las indicaciones de su padre y voló cada vez más alto,
intentando acercarse hasta casi tocar el sol. Pero las alas no resistieron el calor,
deshaciéndose y provocando que Ícaro se precipatara al vacío y muriera".

Narciso
“Hijo del dios Cefiso y Liriope, Narciso era un joven muy hermoso y atractivo, que
según el gran adivino Tiresias viviría muchos años siempre y cuando no viera su
reflejo. El joven generaba la admiración tanto de hombres como de mujeres y era
consciente de su atractivo, hasta el punto de ser altamente engreído y despreciar
las virtudes y sentimientos de los demás, entre las cuales se encontró la ninfa Eco
o el joven Aminias.
A este último le entregaría una espada, con la cual el joven rechazado se daría
muerte. Poco antes de morir, rezó a la diosa de la venganza Némesis pidiendo
que Narciso conociera el amor no correspondido. La deidad respondió. Un día, al
acercarse a beber, Narciso vio su reflejo en el agua de un estanque y se enamoró
perdidamente de él. Finalmente, intentando acercarse a su amado, Narciso cayó a
las aguas y terminó por morir ahogado".

Minotauro
Este en concreto nos dice que el rey Minos de Creta ofendió al dios Poseidón, por
lo que hizo que su esposa Pasifae diese a luz a un ser monstruoso y agresivo, el
Minotauro, mitad hombre y mitad toro, que se alimentaba de carne humana. Para
ocultar el motivo de su vergüenza, el rey ordenó construir un laberinto en cuyo
interior debía vivir el Minotauro. Con la intención de apaciguarlo, cada nueve año
le ofrecería sacrificios humanos, obligando a jóvenes a entrar en el laberinto para
nunca regresar.
Sin embargo, eventualmente Teseo se ofreció a entrar en el laberinto para matar al
minotauro y poner fin a los sacrificios. Lo consiguió con la ayuda de la princesa
Adriadna, hija del rey Mnos, y de Dédalo, inventor del laberinto, quienes le hicieron
llegar un ovillo de hilo para que mo se perdiera en el laberinto.

prometeo
“Prometeo era uno de los titanes, hijo de Jápeto y Clímene. Según algunos mitos
junto con su hermano Epimeteo fue encargado con la tarea de crear a animales y
a los humanos, siendo Prometeo quien decidió dar al hombre la capacidad de
andar erguidos.
También burló y engañó a los dioses para favorecer a los mortales. En una
ocasión en que Zeus prohibió el fuego a los mortales y viendo las necesidades y
las dificultades del hombre para sobrevivir, decidió otorgarles el fuego. Por ello
Prometeo entró en el Olimpo y robó el fuego del carro de Helios utilizando una
caña, tras lo cual se lo entregó a los mortales de tal modo que pudieran calentarse
y alumbrarse.
Pero Zeus se enfureció ante el robo, condenando al titán a ser encadenado al
monte Caucaso, donde cada día y para siempre jamás, un águila acudiría a
devorar su hígado. El órgano le volvería a crecer durante el día, de manera que el
tormento se repetiría eternamente para este ser inmortal".

El origen de atenas
Cécrope I fue, según la mitología griega, rey del Ática y el primero de Atenas,
aunque según las viejas historias había nombrado esta ciudad a partir de su
nombre, bautizándola como Cecropia. Sin embargo, varios dioses del Olimpo se
fijaron en ese bonito núcleo urbano y decidieron competir entre ellos para llegar a
ser los patrones de su ciudad. Para mediar en esta disputa entre deidades, Zeus
determinó que cada una de las pares competidoras presentaría un regalo a los
ciudadanos de Cecropia para que ellos decidieran quién ganaría.
Así pues, un día los habitantes de la ciudad se dirigieron a una colina para ver
cómo se les iban presentando los regalos. En primer lugar, Poseidón partió con su
tridente una gran roca cercana a Cecropia y de ella brotó un manantial, mostrando
que a los pobladores jamás les afectaría la sequía. Sin embargo, estos advirtieron
que el agua de ese lugar sabía muy salada, algo lógico teniendo en cuenta que
Poseidón reinaba en el mar.
A continuación, Atenea clavó su lanza en el suelo, y de él brotó rápidamente un
gran olivo, que proporcionaría madera y alimento a los ciudadanos. Este presente
sí fue muy apreciado por las gentes del lugar, y de ahí es donde surgió el nombre
de la ciudad de Atenas.
Las tres hermanas del
destino
Las Moiras, conocidas en la mitología grecorromana como Parcas, eran conocidas
como las tres hermanas del destino según la mitología griega. Estas criaturas, que
se llamaban Láquesis, Cloto, Átropos, fueron descritas como las diosas de aquello
que está por venir, por lo que en sus manos discurría el destino de mortales y
dioses por igual, y lo hacían realizando una actividad propia de las hilanderas.
Para ello, iban hilando con lana blanca, trenzándola con hilos de lana negra e hilos
de oro. El negro representaba los momentos malos de la vida, y el oro, los
momentos buenos y de extrema felicidad. El corte final al hilo representaba el
momento de la muerte de la persona o dios al que corresponde ese hilo, sellando
así el destino de su defunción.
Así, la hermana más joven, Cloto, hace girar el ovillo para separar de él el hilo de
lana; Laquesis, la mediana, se encarga de la elaboración y la determinación de la
longitud del hilo que se trenza; finalmente, Átropos es la encargada del corte final.
Eco
“Eco era una oréades o ninfas del bosque y de la montaña. De sus labios salían
las más hermosas palabras, pero tan hermosas eran que Zeus empezaría a
sentirse atraído por ella. Hera, descubierta la traición, maldijo a Eco arrebatándole
la voz y haciendo que solo pudiera repetir las últimas palabras que le dijera su
interlocutor.
Pasó el tiempo y la ninfa se enamoró del joven Narciso, observándole a
escondidas. Un día, el joven se apartó de sus compañeros y percibiría a la ninfa.
Sin embargo la rechazó con crueldad, algo que provocó que la ninfa pasara a
esconderse en una cueva, donde se consumió hasta solo quedar su voz".

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