Programa Postdoctoral en Filosofía
Programa Postdoctoral en Filosofía
PROGRAMA POSTDOCTORAL EN
EN NUESTRA AMÉRICA
Aprobado por el Consejo de Educación Avanzada en su sesión N° 079, de fecha 29 de septiembre de 2017
0
AUTORIDADES DE LA UNIVERSIDAD
1
ÍNDICE
PRESENTACIÓN............................................................................................................................... 4
III. OBJETIVOS............................................................................................................................ 13
IV. POR QUÉ Y PARA QUÉ ESTUDIAR FILOSOFÍA Y CIENCIAS HUMANAS DESDE
NUESTRA AMÉRICA. ................................................................................................................. 13
2
PROGRAMA POSTDOCTORAL EN FILOSOFÍA Y
CIENCIAS HUMANAS EN NUESTRA AMÉRICA
.
Sueño con el intelectual destructor de evidencias y universalismos, el que
señala e indica en las sujeciones del presente los puntos débiles, las
aperturas, las líneas de fuerza, el que se desplaza incesantemente y no sabe
a ciencia cierta dónde estará ni que pasará mañana, pues tiene centrada
toda su atención en el presente, el que contribuya allí por donde pasa a
plantear la pregunta de si la revolución vale la pena (y qué revolución y qué
esfuerzo es el que vale) teniendo en cuenta que a esa pregunta sólo podrán
responder quienes acepten arriesgar su vida para hacerla
3
PRESENTACIÓN.
De igual modo, cabe también señalar, incluso como un antecedente propicio, que en el
seno de la Línea de investigación en Filosofías del arte, la política y la educación en Nuestra
América (LIPAFE), se ha venido propiciando un espacio académico para prácticas
investigativas en las cuales han participado estudiantes y egresados de doctorados, tanto de la
UNESR como de otras instituciones nacionales e internacionales.
1
Como concepto epistemológico, se refiere a aquellos ámbitos del saber que estudian al ser humano y su
cultura. A las ciencias humanas se les suele agregar y adjuntar con la significación de ciencias humanas y
sociales, con toda la validez epistemológica y ontológica que ello supone. Los orígenes de las ciencias
humanas se remontan siglos atrás. No obstante, se suele establecer su inicio de manera concreta alrededor
del siglo XIX, adquiriendo una figura sólida y propia en el siglo XX. Las ciencias humanas, en cuanto a su
acepción, es determinada por ciencias de la sociedad y la cultura, que al mismo tiempo son su objeto. A las
ciencias humanas además se les denomina en instituciones universitarias, como humanidades, por lo que es
habitual encontrar facultades con esta denominación.
4
El PPFCHNA que se presenta, se insertará en la dinámica de los programas de
educación avanzada y estará adscrito al Núcleo Regional de Educación Avanzada Caracas de la
Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez (NREAC-UNESR), en estrecha relación
con el Decanato de Educación Avanzada, sin que ello implique delimitar su desarrollo a los
confines del Núcleo, pues en su organización y despliegue podrán participar profesores(as) e
investigadores(as) de otros Núcleos y de otras Universidades, tanto en condición de
coordinadores de líneas de investigación, como en condición de postdoctorandos.
5
Desde lo expuesto, el propósito principal del el PPFCHNA, es el de impulsar y
fortalecer, en las respectivas áreas, prácticas formativas e investigativas orientadas a la
construcción de conocimientos que problematicen prácticas y discursos dominantes y
coadyuven a la comprensión de problemas y procesos, como apertura a otros modos de
pensarlos y de actuar en consecuencia.
Acorde con dicho propósito, el presente programa postdoctoral, a través de sus líneas de
investigación y formación, se orienta a la creación de conocimientos que pongan en juego el
paradigma de la complejidad en sus vínculos con la visión transdisciplinaria, con lo que se
busca favorecer una aproximación epistémica y metódica pertinente a la complejidad
constitutiva de los problemas contemporáneos, poniendo en juego el diálogo entre distintas
ciencias humanas.3
2
B. de Sousa Santos. “La caída del ángelus novus: más allá de la ecuación moderna”, en El milenio huérfano:
ensayos para una nueva cultura política. Madrid, Trotta/Ilse, 2005. Disponible en:
http://www.manuelugarte.org/modulos/biblioteca/d/milenio_huerfano.htm
3
E. Morín. El Método. El Conocimiento del Conocimiento. Madrid: Cátedra, 1999; y a Lara Romero, Héctor.
Interdisciplinariedad y ciencias humanas. Esfera. volumen 1, número 1. Enero - Junio 2011, pp. 105-110.
6
De igual modo, puede decirse que las prácticas formativas e investigativas de este
Programa Postdoctoral se orientarán, grosso modo, como el abrirse a una experiencia en la que
el sujeto pueda llegar a adquirir en el transcurso de la misma: «…una disciplina gracias a la cual
el espíritu toma conciencia de sí, asume la responsabilidad de sí y, finalmente, su libertad».4 Y
esa libertad implica, entre otras cosas, un despertar a la natividad, como nuevo inicio, como
nuevo comienzo, diríamos con Arendt; y también es dejar que el otro llegue a ser lo que se es.5
Y que cada ser humano se inicie, y re-inicie desde la constante infancia que le constituye, en el
conocimiento reflexivo de sus vivencias, de sus padeceres, de su pasión. Porque,
fenomenológicamente hablando, el sujeto debe dirigir su atención «…a la vivencia humana que
se reconoce y se declara experiencia, es decir, que se deja legítimamente convertir en
enseñanzas, en lecciones de cosas re-descubiertas o presentes. Incluso en nuestras relaciones
con los demás hombres y con el grupo social…»6
Es desde esta perspectiva que el PPFCH asume que las teorías son cajas de herramientas
que se despliegan en las investigaciones a realizar en las respectivas áreas de estudio y sus
articulaciones: la filosofía, el arte, la política, la ética, la educación, la comunicación, la cultura,
la organización y la administración, entre otras. Ello, reconociendo que quienes participen en
este programa desarrollen sus propios caminos de investigación, así como sus capacidades para
comunicar sus resultados por diversos medios: artículos especializados, ensayos, libros,
ponencias, audiovisuales.
Por otra parte, este programa postdoctoral se ubica en una concepción de las prácticas
de conocimiento y saber desde su inscripción en la sociedad como tejido de determinadas
relaciones sociales y condiciones de realidad (históricas, culturales, políticas, geográficas y
ambientales) que hacen posible la conformación de determinados discursos que, en la medida
en que se articulan en contextos específicos, entran en el juego de la semiósfera7 de una
sociedad dada, y pueden llegar a coadyuvar con la transformación de las condiciones que
contribuyeron a producirlos. Y, en consecuencia, se implica en procesos y debates de ideas,
teorías y conceptos, en los que se constituyen los sujetos humanos, sus organizaciones sociales
4
Lévinas, Emmanuel. Descubriendo la existencia con Husserl y Heidegger. Madrid, Síntesis, 2005, p. 34
5
O en un planteamiento más desafiante, en palabras de Séneca en el capítulo I de su De vita beata:
“Pergentes, non qua eundum est, sed qua itur”. O en castellano: hay que identificarse con el propio rumbo y
no con ninguno impuesto por el que se deba recorrer.
6
Lévinas, Emmanuel. Trascendencia e inteligibilidad. Madrid, Ediciones Encuentro, 2006, p. 21.
7
Véase a J.M. Lotman. La semiósfera. La semiótica de la cultura. Madrid, Cátedra, 1996.
7
y sus prácticas; así como en los que tales sujetos, como individuos y colectivos, transitan
siempre por la construcción de diversas narrativas y trayectos histórico/políticos y culturales.
De igual modo, puede decirse que la práctica de este programa postdoctoral se orientará,
grosso modo, como el abrirse a una experiencia académica e investigativa en la que el sujeto
pueda llegar a adquirir en el transcurso de la misma: «…una disciplina gracias a la cual el
espíritu toma conciencia de sí, asume la responsabilidad de sí y, finalmente, su libertad».10 Y esa
libertad implica, entre otras cosas, un despertar a la natividad, como nuevo inicio, como nuevo
comienzo, diríamos con Arendt; y también es dejar que el otro llegue a ser lo que se es.11 Y que
cada ser humano se inicie, y re-inicie desde la constante infancia que le constituye, en el
conocimiento reflexivo de sus vivencias, de sus padeceres, de su pasión. Porque,
fenomenológicamente hablando, el sujeto debe dirigir su atención «…a la vivencia humana que
se reconoce y se declara experiencia, es decir, que se deja legítimamente convertir en
8
Morín, Edgar. El Método. El Conocimiento del Conocimiento. Madrid: Cátedra, 1999; y a Lara Romero,
Héctor. Interdisciplinariedad y ciencias humanas. Esfera. volumen 1, número 1. Enero - Junio 2011, pp. 105-
110.
9
El Programa Postdoctoral deja abierta la posibilidad de incorporar nuevas líneas de investigación.
10
Lévinas, Emmanuel. Descubriendo la existencia con Husserl y Heidegger. Madrid: Síntesis, 2005, p. 34
11
O en un planteamiento más desafiante, en palabras de Séneca en el capítulo I de su De vita beata:
“Pergentes, non qua eundum est, sed qua itur”. O en castellano: hay que identificarse con el propio rumbo y
no con ninguno impuesto por el que se deba recorrer.
8
enseñanzas, en lecciones de cosas re-descubiertas o presentes. Incluso en nuestras relaciones
con los demás hombres y con el grupo social…».12
9
causales, o de estímulo-repuesta ya que las variaciones no suelen ser tan fácilmente delimitables
y comprensibles.15 Las ciencias humanas, en términos generales, tienen, por consiguiente, un
carácter ideográfico16 y no nomotético.17
Así, cabe la pregunta por el saber de las ciencias humanas que, siguiendo a Foucault, es
históricamente construido, esto es, lo que miramos y decimos no es ajeno a determinados
regímenes históricos de «visibilidad» y «enunciabilidad» en los que cobra cuerpo determinados
«regímenes de verdad», también históricos. De ahí que aquello que pensamos y decimos
supone un proceso de construcción de nosotros mismos, desde la verdad que nos constituye
como sujetos y objetos de conocimiento; y por ende, que las prácticas discursivas se acomodan
o subvierten el dominante régimen de verdad. Así, la realidad que estudian las ciencias
humanas es histórica y socialmente construida. De esta manera, se trata de definir las
condiciones que han hecho posibles determinadas maneras de pensar y decir.18
En este mismo orden ideas, cabe aquí referir la necesidad de asumir también las
epistemologías del Sur, propuestas por De Sousa Santos19, como referente epistémico que
15
A diferencia de las ciencias naturales que si cuentan, por sus características epistémicas, con tipos de
análisis, estudio, comprobación y reformulación claramente definidos y con fundamentos lógico formales y
matemáticos.
16
Es decir, el estudio de particularidades sin crear leyes o postulados generales.
17
Véase Sandia Rondel, Luisa Deyanira. “Las perspectivas nomotética e ideográfica en el trato a la realidad
estudiada por las ciencias sociales”. Revista Orientación y Consulta, Vol. 9, nro.1, 2003, pp.1-11.
18
Véase Michel Foucault. Las palabras y las cosas: una arqueología de las ciencias humanas. Buenos Aires,
Siglo XXI. 1999.
19
B. de Sousa Santos.. Una Epistemología del Sur. La reinvención del conocimiento y la emancipación social.
Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2009.
10
implica la exigencia de otros procesos de creación y valoración de saberes y de nuevas
relaciones entre distintos tipos de saberes desde las prácticas sociopolíticas sometidas a injustas
discriminaciones provenientes del capitalismo y del neocolonialismo. El desarrollo de la
epistemología del Sur supone tres premisas, a saber:
I. Que la comprensión del mundo es mucho más amplia que la comprensión occidental del
mundo. (…) y por eso la transformación del mundo puede también ocurrir por vías, modos,
métodos, impensables para Occidente o las formas eurocéntricas de transformación social.
II. Que la diversidad del mundo es infinita. Existen diferentes maneras de pensar, de sentir –de
sentir pensando, de pensar sintiendo–, de actuar; diferentes relaciones entre seres humanos –
diferentes forma de relación entre humanos y no humanos, con la naturaleza, o lo que
llamamos naturaleza; diferentes concepciones del tiempo, diferentes formas de mirar el pasado,
el presente y el futuro; diferentes formas de organizar la vida colectiva y la provisión de bienes,
de recursos, desde un punto de vista económico. Para las Epistemologías del Sur, esta gran
diversidad queda desperdiciada porque, debido al conocimiento hegemónico que tenemos,
permanece invisible. (…).
III. Que esta gran diversidad del mundo, que puede ser y debe ser activada, así como transformada
teóricamente y prácticamente de muchas maneras plurales, no puede ser monopolizada por una
teoría general. No existe una teoría general que pueda cubrir adecuadamente todas estas
diversidades infinitas del mundo. Por eso hay que buscar formas plurales de conocimiento.
Ahora estamos sumergidos en el pensamiento de la Epistemología del Norte, y estamos tan
acostumbrados al universalismo y a las teorías generales que necesitamos, sobre todo, una
teoría general sobre la imposibilidad de una teoría general. Eso es casi como hablar de un
universalismo negativo, para mostrar que nadie tiene todas las recetas, única y exclusivamente,
para resolver los problemas del mundo.20
Estas Epistemologías del Sur tienen el compromiso de dialogar, argumentar, debatir con
otras epistemologías. Asimismo, tales epistemologías suponen tres niveles, a saber: una
sociología o epistemología de las ausencias; una sociología epistemología de las emergencias y
el trabajo de traducción. El primero tiene por objetivo «transformar objetos imposibles en
posibles, y con base en ellos transformar las ausencias en presencias, centrándose en los
fragmentos de la experiencia social no socializados por la totalidad metonímica.»21 El segundo
está referido a «sustituir el vacío del futuro según el tiempo lineal (un vacío que tanto es todo
es nada) por un futuro de posibilidades plurales y concretas, simultáneamente, utópicas y
realistas, que se va construyendo en el presente a partir de actividades de cuidado.»"22 Y el
tercero se refiere al «procedimiento que permite crear inteligibilidad recíproca entre
20
B. De Sousa Santos. Introducción a la epistemología del Sur. Disponible en:
http://www.boaventuradesousasantos.pt/media/INTRODUCCION_BSS.pdf, pp. 16-17 (Consulta:
23/11/2015).
21
B. de Sousa Santos. Una Epistemología del Sur…, p. 109.
22
Ibídem., p. 127
11
experiencias del mundo, tanto disponibles como las posibles, reveladas por la sociología de las
ausencias y la sociología de las emergencias.»23
23
Ibídem., p. 136.
24
Martí, José. Nuestra América. Caracas: Fondo Editorial Fundarte, 2011, pp. 20-21.
12
III. OBJETIVOS
Ya Juan José Bautista se preguntaba ¿Qué significa pensar desde América Latina? Y la
respuesta suya es contundente:
…lo que se llama “pensar” ya no puede ocurrir como si el lugar, lo “locus” o el “desde”,
no importara, porque ahora se estaría empezando a tomar conciencia de que desde
“otros lugares”, “lo mismo”, en este caso la realidad, no se ve ni se comprende del
mismo modo que como se ve desde Europa o EUA. En este caso, ya no se trataría de
pensarnos solamente, sino de pensarnos “desde nosotros mismos”, o sea, desde la
realidad llamada Latinoamérica. Pero no única y exclusivamente a nosotros, sino la
realidad toda, pero, desde nosotros o, si no, desde la realidad que somos, desde la
realidad que hemos producido, pero también desde la realidad que hemos heredado.25
25
Bautista S., Juan José. ¿Qué significa pensar desde América Latina? (Premio Libertador al Pensamiento
Crítico). Caracas, Ministerio del Poder Popular para la Cultura, 2015, p.83.
13
Por cuanto, a pesar del desafío de Simón Rodríguez de pensarnos desde nuestra realidad
nuestra americana26, nos hemos acostumbrado a pensarnos desde Europa o USA, o desde el
pensamiento producido en esas realidades y no en la nuestra. Pensamiento éste, por cierto, que
no incluye nuestra realidad. Lo que no quiere decir, que no sostengamos un diálogo
permanente con ese pensamiento, eso sí, con una actitud de igualdad y sin complejos de
inferioridad.
Regresemos a las preguntas del encabezado ¿Por qué y para qué estudiar a Nuestra América?
con la intención de señalar, de manera sucinta, algunas de las muchas razones que pudieran
responder estas interrogantes:
- ¿Por qué estudiar la política, el arte y la educación, por citar tres ejemplos, desde la
realidad de América Latina? Para contribuir con una mejor comprensión de la misma.
- ¿Qué tienen que ver, por ejemplo, los movimientos sociales con la democracia y los
partidos políticos en este momento en Nuestra América?
26
Véase a Rodríguez, Simón. Obras completas. Caracas, Ediciones de la Presidencia de la República, 2001.
14
- La implantación del neoliberalismo generó en la década de los noventa del siglo pasado
una pauperización de las condiciones socio/laborales de millones de trabajadores
asalariados, campesinos, pequeños productores, entre otros.
- El mapa de los asuntos, temas y problemas a ser mirados desde perspectivas filosóficas
propias y reinterpretadas desde la realidad latinoamericana, son múltiples y variados, de
allí el gran reto de abordarlos de manera inmediata.
27
Véase a Cerruti, Horacio. Filosofar desde nuestra América. Ensayo problematizador de su modus operandi,
México, CRIM/CCyDEL/UNAM/Miguel Ángel Porrúa, 2000.
15
filosofías posestructuralistas y de la filosofía de la diferencia, la Escuela de Frankfurt, la
semiótica y el marxismo.28
V. LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN.
Presentación:
28
Véase a Cerruti, Horacio. Filosofía de la liberación latinoamericana. México, Fondo de Cultura
Económica,1983
16
educación. De igual modo, la educación es entendida como acontecimiento ético, estético y
político.
LIFE se orienta hacia el diálogo riguroso y profundo, entre nosotros y con los grandes
filósofos del Norte y del Sur, especialmente los latinoamericanos, teniendo en mente la
condición para mantener viva la vocación filosófica y su fuerza de transformación social y
educativa.
Fundamentación
LIFE se afirma y sustenta con base en, entre otras, las siguientes ideas:
17
implicar filosofía y educación, es entendido también como de resistencia afirmativa,
donde la persona de carne y hueso, al decir de Unamuno, es capaz de develar la
potencia de su pensamiento transformador y de afincarse en un pensamiento
crítico y expresivo.
29
Véase Giorgio Agamben. Estado de excepción. (Homo sacer II). Valencia, Pre-Textos, 2004.
18
«…quién sabe, para ser aquello que se quiere ser, la filosofía puede llegar a ser un
buen camino; porque para ser, antes es preciso preguntarse por aquello que se es,
por cómo alguien llega a ser aquel que es».30
Ejes de problematización.
30
Walter Kohan. Filosofía e infancia. La pregunta por sí misma. En W. Kohan y V. Waskman (Comps).
Filosofía para Niños. Discusiones y propuestas. Buenos Aires, Novedades educativas, 2004, p.22.
31
Valera- Villegas, Gregorio. La narración/formación del extraño: lectura/escritura de una bildung fronteriza.
En Revista Venezolana de Ciencias Sociales. UNERMB, Vol. 9 No. 2, 2005, 298 – 316, p.29
19
Infancia y filosofía.
Antropología simbólica y praxis escolar.
Filosofía de la enseñanza y enseñanza de la filosofía.
Genealogía de prácticas educativas en el presente en Nuestra América.
Avances y logros:
• Valera Villegas, Gregorio. Vida, formación y escritura. Una mirada otra del Che. Venezuela:
Fondo Editorial de Humanidades y Educación, UCV, 2016.
• Valera Villegas, Gregorio. El lector inquieto. Formación, tiempo y cuerpo. Saarbrücken,
Editorial Académica Española, 2012.
• Valera Villegas, Gregorio, y Madriz, Gladys. (Eds.) Filosofías del buen vivir, del mal vivir y
otros ensayos. Caracas, Coedición Fundarte y Ediciones del Solar, 2012.
• Valera Villegas, Gregorio, Madriz, Gladys y Carpio, Arleny. (Eds). Formación de la
sensibilidad. Filosofía, arte, pedagogía. Caracas, Decanato de Postgrado UNESR y GEFIE,
2011.
• Valera Villegas, Gregorio, Madriz y Gladys y Carpio, Arleny. (Comps). Entre filosofía y
filosofar. Pensamiento, infancia y ciudadanía. Caracas, CDCHT-UNESR y EEIASO, 2009.
• Madriz R., Gladys. Amor, vivencia y formación. Hermenéuticas de escrituras y lecturas. Caracas,
Fondo Editorial Fundarte, 2012.
• Madriz R., Gladys. La autobiografía en el aula universitaria. Saarbrücken, Editorial
Académica Española, 2012.
• Madriz R., Gladys. Soy desde ti. La lectura (entre) el tú y el (nos)otro(s).Caracas: Editorial El
Perro y la Rana, 2010.
• Álvarez de Entrena, Aura. Sentimientos de incertidumbre en democracia. España, Ediciones
Académicas, 2012.
• Gregorio Valera-Villegas. Genealogía de la mala vida. Entre la mala conciencia y la
iconoclasia. En: Valera Villegas, Gregorio, Madriz, Gladys. (Eds.) Filosofías del buen vivir,
del mal vivir y otros ensayos. Caracas, Coedición Fundarte y Ediciones del Solar, 2012,
pp.293-336
• Gregorio Valera-Villegas. Escritura, sensibilidad y creación. La constitución del sujeto
escritor. En: Valera Villegas, Gregorio, Madriz, Gladys y Carpio, Arleny. (Eds). Formación
de la sensibilidad. Filosofía, arte, pedagogía. Caracas, Decanato de Postgrado UNESR y
GEFIE, 2011, pp. 211-254.
• Valera-Villegas, Gregorio. Escritura, vida y saber de sí. Biografía y relato. En:
Pimentel T., Julio y González R., Vladimir (Coords.) Señal y Laberinto. Perspectivas
académicas en torno al arte y las humanidades. Chiapas: Universidad de Ciencias y Artes de
Chiapas, 2011, pp. 77-92.
20
• Gladys Madriz. Amor, confesión y búsqueda de sentido. De ronda hermenéutica con
el bolero ranchero. En: Valera Villegas, Gregorio, Madriz, Gladys y Carpio, Arleny.
(Eds). Formación de la sensibilidad. Filosofía, arte, pedagogía. Caracas, Decanato de Postgrado
UNESR y GEFIE, 2011, pp. 111-128.
• Gladys Madriz. Narrar la vida buena en el cruce de géneros literarios, desde Teresa de
la Parra. En: Valera Villegas, Gregorio, Madriz, Gladys. (Eds.) Filosofías del buen vivir, del
mal vivir y otros ensayos. Caracas, Coedición Fundarte y Ediciones del Solar, 2012, pp. 353-
384.
• Madriz, Gladys. Hermenéutica y pasión. Lectura, experiencia y formación. En:
Pimentel T., Julio y González R., Vladimir (Coords.) Señal y Laberinto. Perspectivas
académicas en torno al arte y las humanidades. Chiapas: Universidad de Ciencias y Artes de
Chiapas, 2011, pp. 77-92.
21
• III Simposio Internacional de Filosofía y Educación. Tema Central: Filosofías de la
vida buena y del buen vivir. 24, 25 y 26 de noviembre de 2011, Caracas, Museo de Bellas
Artes.
• Seminario Nacional sobre Arte, Amor y Filosofía. La formación de la sensibilidad.
Facultad de Humanidades y Educación. Universidad de Los Andes. Mérida, 13, 14 y 15
de mayo del 2010.
• Cine-foro Descalzo sobre la tierra roja de Oriol Ferrer, 2013 (Realizado en la Sala Feijoo
Colomine de la Escuela de Educación, UCV, 28/01/2016).
• Seminario abierto de temas y autores: La política unas perspectivas filosóficas. Entre
Nietzsche, Girard, Foucault y Agamben. (Desde el 11/02/2016 al 12/05/2016, en la
Sala de Conferencias del NREAC).
• Seminario abierto de temas y autores: Fenomenología y existencialismo. Unamuno,
Ortega y Gasset y María Zambrano. (Desde el 28/01/2015 al 27/05/2015, en la Sala de
Conferencias del NREAC).
• Seminario abierto de temas y autores: Dialéctica, política, potencia. Sócrates, Platón,
Foucault y Agamben. (Realizado del 09/07/2014 al 26/11/2014, en la Sala de
Conferencias del NREAC).
Seminario abierto de temas y autores: Epistemología: Verdad, Ciencias y Ficción. De
Nietzsche a Agamben. 24 Hrs. (Realizado del 05/02/2014 al 21/05/2014, en la Sala de
Conferencias del NREAC).
• Seminario abierto de temas y autores: Epistemología: De Hegel a Gadamer. Entre
verdades, objetos de estudio y métodos en Ciencias Humanas. 24 Hrs. (Realizado del
30/10/2013 al 22/01/2014, en la Sala de Conferencias del NREAC).
• Conversatorio “Filosofía y Educación: difícil relación, imprescindible relación”. Walter
Kohan. Realizado el 24/06/2014 en la Sala de Conferencias del NREAC.
• Ciclo de Cine – Foros: La violencia y la paz en los espacios cotidianos. Realizado en la
Sala de Conferencias del NREAC los días 07 y 28 de mayo de 2014, en el marco del
Movimiento por la Paz y por la Vida:
• Conferencia: “Alfabetización de jóvenes y adultos: Un diálogo entre el método yo sí
puedo y la pedagogía de Freire”, dictada por la Prof. Jaira Coelho Moraes, Universidad
Federal del Río Grande del Sur – Brasil. Realizada en la Sala de Conferencias del
NREAC el 21/05/2014.
22
• Seminario Libre: Leer y escribir en postgrado. (Desde el 04/02/2016 al 19/05/2016,
en la Sala de Conferencias del NREAC).
• Seminario Libre: La Tesis de Grado, aventura y desventura. (Desde el 04/02/2015 al
20/05/2015, en la Sala de Conferencias del NREAC).
• Seminario Libre: ¿Cómo hacer una investigación? Organizando las ideas y el método.
(Realizado del 16/07/2014 al 03/12/2014, en la Sala de Conferencias del NREAC).
• Seminario Libre: El proyecto de Investigación, problemas y soluciones. 24 Hrs.
(Realizado del 12/02/2014 al 28/05/2014, en la Sala de Conferencias del NREAC).
• Seminario Libre: ¿Cómo se elabora un proyecto de investigación? 24 Hrs. (Realizado
del 23/10/2013 al 04/12/2013, en la Sala de Conferencias del NREAC).
A. Investigadores(as) Permanentes
B. Investigadores Asociados
32
Los investigadores que aquí se nombran, son aquellos con los cuales esta línea se inicia; de manera que
irán incorporándose a ella nuevos investigadores que expresen su voluntad de hacer parte de ella.
23
C. Investigadores Adscritos
Formarán parte de esta línea de investigación, los posdoctorandos que soliciten adscripción a
ella, Profesores(as) Universitarios(as) interesados en desarrollar investigaciones en el marco de
esta línea de investigación; así como a participantes de Maestrías y Doctorados de la UNESR y
otras Universidades nacionales y extranjeras.
24
Presentación
25
En tal sentido, esta línea de investigación tiene como propósito fundamental propiciar el
desarrollo de estudios y elaboraciones teóricas diversas que enriquezcan el conocimiento de
procesos y problemas contemporáneos, desde una perspectiva que impulsa la integración del
análisis de las dimensiones políticas, culturales, éticas y educativas. Desde esta perspectiva, se
estimulará el desarrollo de estudios y de aproximaciones teóricas diversas, que presten especial
atención a procesos y problemas de América Latina y el Caribe, y estén orientados por
inquietudes asociadas a las plurales formas de desigualdad, exclusión, discriminación, injusticia,
dominación y violencia, así como a las plurales formas de resistencia frente a las condiciones
que las generan. Y, por ende, que pongan en juego nuevas claves interpretativas en el análisis y
comprensión de las nuevas formas de resistencia política y ética que, como ejercicios de
igualdad y de libertad, se despliegan en aras de la inacabada construcción de las formas de vida
democráticas, cruzadas por la diferencia, la responsabilidad y el encuentro en-lo-común. De
ahí la importancia que tendrá la difusión y socialización de los estudios que se generen desde
esta línea de investigación.
Con ello, se busca responder al propósito fundamental del Programa Postdoctoral en Filosofía
y Ciencias Humanas: «Impulsar y fortalecer, en las respectivas áreas, prácticas formativas e
investigativas orientadas a la construcción de conocimientos que problematicen prácticas y
discursos dominantes y coadyuven a la comprensión de problemas y procesos como apertura a
otros modos de pensarlos y decirlos».
Fundamentación
26
que el ejercicio de la libertad está severamente en riesgo ante las demandas de seguridad; que el
ejercicio de la responsabilidad ha dado paso a los comportamientos irresponsables frente al
otro y al mundo; que ya no sirven los Derechos Humanos, desafortunadamente reducidos a
una tolerancia liberal de «buenas intenciones»; que la tolerancia se ha vuelto indiferencia,
ejemplificada en el “todo vale”; etc.
27
«nociones como sentido, significado, enunciado, o discurso», como parte de un “«proceso de
producción de una realidad histórica fragmentada y escindida».33
Lo anterior resume, de cierta manera, el sentido de esta línea de investigación; así como
la perspectiva que, en clave de trans-complejidad, podríamos denominar ético-política, trazada a partir del
reconocimiento y valoración de plurales aportes teóricos por las importantes claves de
interpretación que ofrecen para el estudio de fenómenos del presente. Tales aportes, sin duda,
traducen enfoques diferenciados pero convergentes en su crítica a los modelos universalistas y
antropocéntricos que orientaron las maneras de pensar los ámbitos de la política, la ética y la
educación. Y los conceptos a ellos inherentes no solo son fundamentales para comprender las
preocupaciones de buena parte del pensamiento político, ético y educativo desde mediados del
siglo XX, y su impacto en diferentes registros discursivos, sino también por su importancia
actual para trazar alternativas frente a la predominantes formas de vida. Por ello proponemos
dialogar con pensadores, atendiendo al contexto que va desde finales de los años setenta del
siglo XX hasta la actualidad, que directa o indirectamente han impactado en los modos de
pensar la política, la ética y la educación; conectando de manera crítica sus aportes teóricos.
Ello, desde luego, no implica dejar de volver la mirada hacia pensadores como T. Adorno, M.
Horkheimer, H. Marcuse, W. Benjamin, H. Arendt, A.Gramsci, etc., o, desde América Latina, a
pensadores de la talla de Simón Rodríguez, José Martí, José Vasconcelos, Pedro Henríquez
Ureña, José Carlos Mariátegui, etc., quienes siguen ofreciéndonos importantes claves para
entender la actualidad y el cambio de época que vivimos.
33
Véase Miguel A. Contreras Natera. Otro modo del ser o más allá del euroccidentalismo. Caracas, Fundación
CELARG, 2014, p. 21 (nota 4).
28
y comprensión de los fenómenos del mundo actual, invitando a nuevas búsquedas teóricas
asociadas a las luchas por otras posibilidades de existencia, por otras formas de vida política.
Frente al predominante estado del mundo contemporáneo, estos autores han producido
problematizaciones teóricas que, de diversas maneras, ponen en tela de juicio las tradicionales
formas de entender la política y la democracia, al abrirse a cuestiones tales como la
interrupción de la soberanía estatal; el carácter agonístico constitutivo de la política; las relaciones
de poder y la resistencia al poder; los dispositivos del poder estatal y económico en el imperio-
mundo y la imposición de determinadas formas de vida; la pluralidad incontrolable de la
experiencia política; la eticidad democrática como asunción de la alteridad; la esfera pública y la
construcción de subjetividades democráticas, etc.
29
De Michel Foucault:
De Jacques Rancière:
De Ch. Mouffe
Estoy de acuerdo con quienes afirman que una democracia pluralista exige cierta cantidad
de consenso y que requiere lealtad a los valores que constituyen sus ‘principios ético-
políticos’. Sin embargo, dado que estos principios ético-políticos sólo pueden existir
mediante un gran número de interpretaciones diferentes y conflictivas, tal consenso será
forzosamente un “consenso conflictivo”.36
El conflicto, para ser aceptado como legítimo debe adoptar una forma que no destruya la
asociación política. Esto significa que debe existir algún tipo de vínculo común entre las
34
Michel Foucault. “Las relaciones de poder penetran en los cuerpos”. Entrevista realizada por Lucette Finas
para La Quinzaine Littéraire nro. 247 enero de 1977. En Microfísica del poder, Buenos Aires, Ediciones de la
Piqueta, 1993, p. 153.
35
Fragmento tomado de: “La distorsión: política y policía”, en Jacques Rancière. El desacuerdo. Política y
filosofía. Buenos Aires, Nueva Visión, 1996, p. 35
36
Mouffe, Ch. La paradoja democrática. Barcelona, Gedisa, 2003, p. 116
30
partes (…) que, aunque en conflicto, se perciben a sí mismas como pertenecientes a la
misma asociación política, compartiendo un espacio simbólico común.37
En el caso de América Latina, más allá de las coyunturas políticas, las reformulaciones de
la idea de democracia forman parte de mutaciones en los sistemas socio-políticos involucrando
replanteamientos sustantivos que toman en cuenta la permanencia de condiciones claramente
perturbadoras de la democracia, como la pobreza, la injusticia social y la discriminación,
agravadas con el efecto global de las políticas económicas de ajuste que, llevadas a cabo por
gobiernos democráticos, han aumentado las desigualdades y obstaculizado el ejercicio de los
derechos sociales y políticos. Pero, también, involucrando replanteamientos asociados a las
formas de subjetivación política y a las tensiones que implica la irrupción de plurales
movimientos sociales que transgreden las autorizadas formas de entender la política y la
democracia, al tiempo que plantean y demandan otra democracia. Movimientos cuyas
posibilidades de comprensión escapan a todos los grandes conceptos políticos con los que
Occidente pretendió explicar el cambio socio-político; cuestión de la que vienen dando cuenta
autores como Samir Amin y Walter Mignolo, pero que no ha sido suficientemente llevada al
estudio de los nuevos movimientos sociales en América Latina, y su configuración como
sujetos políticos.
De Rigoberto Lanz
Nadie parte de cero cuando emprende cualquier tarea intelectual. Menos aún si se trata del
mundo de lo político donde el hombre lleva siglos ensayando caminos para encarar aquella
clásica pregunta: “¿Podremos vivir juntos?”. Obligado es reconocer que arrastramos todo
tipo de herencias teóricas: las buenas y las insufribles, las que asumimos concientemente y
las que nos dominan en silencio. Eso vale para todos los ámbitos del pensamiento. También
para este debate sobre el socialismo… las corrientes socialistas en el mundo son
variadísimas, las experiencias que ostentan este calificativo igualmente diversas. No hay pues
chance alguno de colocarse en algún lugar privilegiado y sentenciar en nombre de “el”
socialismo. No hubo tal cosa en el pasado, no la hay en estos días y menos la habrá en un
futuro imaginable.
Aparece así más que justificado que cada socialismo se identifique con su respectivo
apellido, desde el “socialismo utópico” de siglos anteriores, pasando por el “socialismo
democrático” y sus variantes, hasta llegar a las búsqueda actuales con denominaciones
transitorias como “socialismo del siglo XXI”, “socialismo de mercado” o “socialismo
37
Mouffe, Ch. En torno a lo político. Buenos Aires, FCE, 2007, pp. 26-27
31
posmoderno”, entre otros perfiles que caben en la agenda que se discute en la actualidad.
No se trata de ejercitar el ingenio en un laboratorio publicitario para atinar con un nombre
simpático. El empeño debe más bien colocarse en otro lado: en la caracterización de los
vectores sustantivos que definen los contenidos de las relaciones sociales, de las prácticas en
todos los terrenos, de las lógicas de sentido que van a expresarse en los tejidos
intersubjetivos de la gente de carne y hueso. Es allí donde se juega lo que es una sociedad
(no importa como se llame). Es en la racionalidad de las prácticas (políticas, económicas,
culturales, etc.) donde se afincan los contenidos que caracterizan a una sociedad concreta.
Es en la médula de las relaciones sociales donde se condensa la naturaleza de un modo de
producir la vida en sociedad. 38
De Ernesto Laclau:
Para mí, lo político tiene un rol primariamente estructurante porque las relaciones sociales,
son en última instancia, contingentes, y cualquier articulación existente es el resultado de
una confrontación antagónica. 39
Respecto de lo político, nuestra posición es que lo político es el momento de institución de
lo social, tiene el estatus, si quieres ponerlo en esos términos, de una ontología de lo social.40
El debate desplegado desde los años sesenta del siglo XX hasta la actualidad, se
caracteriza por una pluralidad de perspectivas en las que nuevas preocupaciones éticas
evidencian la alteración del panorama de las éticas tradicionales. Estas preocupaciones tienen
como trasfondo el reconocimiento explícito e implícito de cuestiones, entre otras, que pueden
resumirse así: (a) la disolución del vínculo ontológico entre el ser humano y el mundo, implicada en la
civilización tecno-científica; (b) la pérdida de sentido de un mundo abandonado a las leyes del mercado y a
las estrategias del poder; (c) las múltiples formas de anulación del otro asociadas a razones sociales,
políticas, étnicas y culturales; (d) los márgenes de la libertad en las relaciones de poder. En torno a estas
cuestiones, los replanteamientos éticos asumen diversas perspectivas y formas, de las que aquí
se ofrece una aproximación parcial y breve.
38
R. Lanz. El discurso político de la posmodernidad. Caracas, FACES/UCV, 2006.
39
E. Laclau. ¿Por qué construir al pueblo es la principal tarea d una política radical? En Debates y Combates.
Por un nuevo horizonte de la política. Buenos Aires, F.C.E., 2008, p. 40.
40
E. Laclau. “El análisis político del discurso: entre la teoría de la hegemonía y la retórica” (entrevista).
Revista de Signis/2, Barcelona, Gedisa, 2002.
32
y los criterios morales capaces de regir la nueva civilización. En torno a esta cuestión se han
desarrollado las denominadas éticas de la vida, uno de cuyos representantes fundamentales es
Hans Jonas, para quien la acción humana técnicamente potenciada puede dañar
irreversiblemente la naturaleza y el propio ser humano; de manera que no solo la biosfera del
planeta sino la naturaleza como un todo pasa a estar implicada en la esfera de dicha acción y,
por tanto de su responsabilidad.41Este autor plantea que, desde mediados del siglo XX, se ha
ido conformando una sociedad cada vez más compleja y multidimensional cuyas aristas
económicas, sociales, culturales, políticas y ecológicas, implican la creciente interdependencia
entre lo individual y lo colectivo, entre lo vivo y lo no vivo, entre lo social y lo natural, lo que
reclama una ética que considere la vida como un campo de saber y de responsabilidad, de reflexión normativa y
de cuidado, en los tres ámbitos de experiencia: el corporal-existencial, el interpersonal-social y el
medioambiental.
La segunda cuestión, la pérdida de sentido de un mundo abandonado a las leyes del mercado y a las
estrategias del poder, implica la modelación del sujeto mediante la imposición de roles funcionales
y la disolución de su identidad narrativa en la sociedad contemporánea. Frente a tal cuestión se
han elaborado diversas propuestas éticas; entre ellas, las que comparten del reconocimiento del
socavamiento de una moral que vinculaba las vidas individuales con un ideal colectivo de la
buena vida, a través del ejercicio de las virtudes, pero que se diferencian e, incluso, se
contraponen en sus propuestas éticas. Como ocurre, sin ser la única, en la controversia entre
las diferenciadas posiciones universalistas contemporáneas –K. O. Apel, J. Habermas y J. Rawls,
entre otros- y las también diferenciadas posiciones comunitaristas –A. MacIntyre, Ch. Taylor y
Michael Walzer, entre otros-.En el debate universalismo-comunitarismo, las posiciones
universalistas convergen en establecer tres principios: el principio de universalización que se
presenta como el desarrollo analítico del concepto del deber, el principio de igualdad o de igual
dignidad de las personas, que se presenta como el contenido de la ley moral, y el principio de la
persona como fin en sí misma, que goza de una autonomía plena basada exclusivamente en la
autodeterminación de su propia razón. John Rawls, recurre a los conceptos de sociedad bien
ordenada y persona moral42; mientras Habermas, recurre a la noción de interés asociada a la de
41
H. Jonas. El Principio de Responsabilidad: ensayo de una ética para la civilización tecnológica. Barcelona.
Herder; 1995.
42
Rawls, J. Teoría de la Justicia. México, Fondo de Cultura Económica, 1997; y Liberalismo Político. México,
Fondo de Cultura Económica, 2002.
33
comunidad racional o «comunicativa»43En ambos autores, independientemente de sus recursos
argumentativos para articular la noción de «persona» con el principio de universalización, se
plantea el carácter de universalidad de los juicios morales, lo que enlaza sus propuestas éticas con la
tradición kantiana, aunque hayan abandonado a la «consciencia» como punto de partida
absoluto y busquen en el «lenguaje» la fundamentación de principios morales universales.
Este universalismo es el que ponen en cuestión las posiciones comunitaristas que, frente a la
sociedad abierta del liberalismo jurídico y del universalismo moral, propugnan una nueva moral
de la virtud basada en las formas particulares de vida con un nuevo sentido de comunidad. En
efecto, la actitud de rechazo al universalismo se vincula al particularismo moral que estas
posiciones sostienen, al plantear que hoy es imposible encontrar un conjunto homogéneo de
ciudadanos que puedan atribuirse un tipo de conducta que sirva de modelo para todos los
restantes miembros de la sociedad. Destacan al respecto, los planteamientos de Alasdair
MacIntyre, quien plantea que no existe, ni puede existir una moral en abstracto, existen
morales concretas situadas en tiempos y espacios determinados, en culturas y entornos sociales
específicos, razón por la cual las filosofías morales siempre expresan la moralidad de algún
punto de vista concreto social y cultural».44
La tercera cuestión, referida a las múltiples formas de anulación del otro, por razones
sociales, políticas, étnicas y culturales, asociadas a la construcción del otro como amenaza,
fuente de los miedos y objeto de violencias. Esta cuestión adquiere en nuestra actualidad
características inéditas de alcance planetario que incluyen desde la fobia a los inmigrantes y la
mixofobia (Bauman), hasta los miedos globales que han hecho cuerpo en la política exterior de
los poderosos países occidentales, bajo la égida de los Estados Unidos. 45Las diversas formas de
anulación del otro, parafraseando a Bauman, disuelven toda posibilidad de aprender el arte de acordar
sentidos y modos de coexistencia, para vivir con la diferencia.
43
J. Habermas. Conciencia moral y acción comunicativa. Barcelona, Ed. Península, 1983, p.130.
44
A. MacIntyre. Tras la virtud. Barcelona. Ed. Crítica, 2001.
45
Al respecto, algunos autores han postulado que los atentados terroristas en Nueva York, el 11 de
septiembre de 2001, dieron lugar a una mutación en la historia del miedo, pues a partir de entonces la
conjugación entre el régimen del sabotaje y la lógica del pánico pasó a ser el argumento central de la
justificación de la violenta política exterior norteamericana hacia países del medio oriente, dando lugar a la
escalada sucesiva del miedo asociado a dichos atentados.
34
Por ello nos parecen de especial interés los replanteamientos éticos hechos desde
esenciales reconceptualizaciones de la alteridad, como en el caso de la alteridad ética, de
Emmanuel Lévinas y de la alteridad ético-política, de Jacques Derrida, quienes, entre otros, han
profundizado en el alcance del concepto de alteridad, ineludible a la tarea de comprensión de
fenómenos del presente asociados a las formas de violencia y, con ello, a la tarea de trazar de
trazar propuestas para afrontarlos. Seguidamente se hace una breve aproximación a sus
planteamientos.
Lévinas46 invita a considerar con mayor atención crítica la cuestión de la relación yo-otro,
pues la recurrencia a esta relación suele perder la imprevisibilidad del Otro, su alteridad
absoluta, porque privilegia al sujeto a costa de la vida del Otro; un Otro que, así, se hace un
alter ego del dominio de un sujeto que se mantiene inalterable, siempre el Mismo, reduciendo la vida
del Otro a sus categorías cognitivas, a sus ideas y, por ende, ejerciendo sobre él su violencia.
Desde la alteridad surge el Otro en toda su complejidad: aparece el tema del Rostro y la huella;
irrumpe el de la autonomía y la heteronomía; emerge el de la intersubjetividad; y, sobre todo el
de la Responsabilidad. La ética de Lévinas se da en el encuentro con el Otro que no puede ser
reducido a un encuentro simétrico. En la experiencia ética cuando se produce el encuentro con el
Otro, el yo se revela en su condición de ser uno-para-el otro. De modo que el yo, después de quedar
vaciado de sí mismo, puede convertirse en don y generosidad. Esta es, a su juicio, una experiencia
ética que coincide con la configuración de una completa responsabilidad con el Otro. Es en torno
a esta experiencia que Lévinas despliega los conceptos centrales de su propuesta ética: alteridad,
Rostro, responsabilidad, subjetividad, etc.
El Rostro es «un modo de la alteridad», que precede y excede al Mismo conmoviéndolo pre-
ontológicamente y por el que el Yo y el Otro se relacionan éticamente al poner en juego la
interpelación que el Otro le dirige al yo, y a la que éste ha de responder, no como responder al otro
sino del Otro: «El rostro no es la cara, es la huella del Otro. El rostro no remite a nada, es la
<presencia viva> del Otro, pura significación y significación sin contexto. Por lo general el
sentido de algo depende en su relación de otra cosa. Aquí, por el contrario, el rostro es él sólo
sentido. Tú eres tú. Por esta razón el rostro no se ve, se oye, se lee. El rostro es la palabra del o
46
E. Lévinas. Totalidad e infinito. Ensayo sobre la exterioridad. Salamanca, Sígueme, 1999;
35
de la que no posee voz, la palabra del huérfano, de la viuda, del extranjero. El rostro es un
imperativo ético que dice: <¡No matarás!». El «No matarás» es la primera palabra del rostro. Es
una orden. Hay en la aparición del rostro un mandamiento, como si un amo me hablase. Sin
embargo, al mismo tiempo, el rostro del Otro está desprotegido; es el pobre por el que yo
puedo todo y a quien todo le debo».47
De ahí que la responsabilidad consista en responder del Otro, que se da y se deja reconocer en el
Rostro, al tiempo que el yo es imperativamente impulsado a la responsabilidad para con el Otro,
su libertad, su sufrimiento, su dolor, su muerte: «La responsabilidad para con el otro no puede
haber comenzado en mi compromiso, en mi decisión. La responsabilidad ilimitada en que me
hallo viene de fuera de mi libertad, de algo anterior-a-todo-recuerdo, de algo ulterior-a-todo
cumplimiento, de algo no-presente; viene de lo no-original por excelencia, de lo an-árquico, de
algo que está más acá o más allá de la esencia. La responsabilidad para con el otro es el lugar en
que se coloca el no-lugar de la subjetividad»48. Asimismo: «La responsabilidad no es un simple
atributo de la subjetividad como si ésta existiese ya en ella misma, antes de la relación ética. La
subjetividad no es un para sí; es inicialmente para el otro. El otro no es próximo a mí
simplemente en el espacio, o allegado como un pariente, sino que se aproxima esencialmente a
mí en tanto yo me siento -en tanto yo soy- responsable de él.»49 En pocas palabras, el Otro se me
impone como responsabilidad ética. No hay, pues, éticamente hablando, una responsabilidad
intencionada porque se espera una reciprocidad, o porque se actúe responsablemente de forma
racional, tomando en cuenta los elementos de la situación, calculando y decidiendo. La
responsabilidad con el Otro «se desplaza, ya no pertenece a la conciencia, no es la aplicación de
una reflexión actuante, ni siquiera es un deber que se impondría de fuera y de dentro…» 50
Como puede advertirse en las palabras «la subjetividad no es un para sí, sino un para Otro», en la
propuesta de Lévinas la (inter)subjetividad está lejos de ser pensada como relación dialógica
yo-tú.
47
E. Lévinas. Ética e infinito. Madrid, Graficas Rógar S.A., 2000, p. 75
48
E. Lévinas. De otro modo de ser, o más allá de la esencia. Salamanca, Ediciones Sígueme, 2003, p. 54.
49
E. Lévinas. Ética e infinito, p. 80
50
Ibid., pp. 73-74 (nota 5)
36
Jacques Derrida: la alteridad ético-política:
51
J Derrida. Adiós a Emmanuel Lévinas. Palabra de acogida. Madrid, Trotta, 1998, p. 50.
52
J. Derrida. La hospitalidad, Buenos Aires, Ediciones de la Flor, 2000, p. 81.
37
conocimiento, apropiación y, por ende, el huésped /el extranjero dejaría de ser tal, ya no sería
atendido hospitalariamente. Esta afirmación radical, el sí de la hospitalidad, es una respuesta a
un sí previo, que es el sí del otro. En otras palabras, la acogida del otro supone la irrupción del otro,
que se manifiesta en el mismo momento en que se cumple.
53
Derrida, J. La filosofía en una época de terror. Diálogos con Jürgen Habermas y Jacques Derrida. Buenos
Aires, Taurus, 2004,p. 193.
54
Ibídem.
55
Derrida, J.La filosofía en una época del terror, ed. cit., p. 184
56
Derrida, J.La hospitalidad, ed. cit., p. 83.
38
La alteridad ético-política derridiana ha tenido importantes resonancias en autores
latinoamericanos como Enrique Dussel57 y los estudiosos de la cuestión dela decolonización,
como W. Mignolo,58S. Castro-Gómez y R. Grosfoguel, 59
entre otros. A nuestro juicio, los
replanteamientos de Derrida, invitan a explorar los múltiples meandros que plantean las
nociones de identidad, comunidad, diferencia, alteridad, justicia, libertad, responsabilidad, etc.,
que se han vuelto centrales en nuestro actual horizonte de vida.
La cuarta de las cuestiones indicadas es la de los márgenes de la libertad en las relaciones de poder, a
propósito de la cual haremos una breve aproximación al replanteamiento de la ética de la
resistencia en M. Foucault.
39
sí mismos como sujetos de cierto tipo, por medio de una verdad que asumen sobre sí, lo que Foucault analiza
en términos de nuestra constitución como sujetos morales. Y es por esto que lo que está en juego
aquí es analizar «…las diversas formas por medio de las cuales los seres humanos se hacen
'sujetos' en el doble sentido del término: «sujeto sometido al otro por el control y la
dependencia», mediante formas de objetivación, y «sujeto» que se reconoce a sí mismo como atado su
propia identidad por la conciencia o el conocimiento de sí mismo.61
61
M. Foucault. “The Subject and Power”. Critical Inquiry 8, no 4, 1982, pp. 777-795.
62
Ibíd.
6363
M. Foucault. “The Subject and Power”.Op. cit.
64
Ibid.
65
M. Foucault. Hermenéutica del Sujeto. Madrid, La Piqueta, 1987, p. 111.México, Fondo de Cultura
Económica, 2002, p. 111.
40
tengan contra ellas todo lo que se empeña en hacerlas callar, para que tenga sentido escucharlas
y buscar lo que quieren decir.»66
Nos interesan en lo fundamental los abordajes que, en clave ético-política, ofrecen importantes
aportes para repensar la educación. Se trata de replanteamientos que, sin lugar a dudas, han
cuestionado el concepto de modernidad que hemos heredado desde la Ilustración europea y
sus implicaciones teóricas y prácticas en el terreno de la educación. Recordemos que el llamado
siglo de la ilustración es el período donde emergen los metarrelatos que constituyeron el
sustento de los discursos sobre la educación, animados por los principios de Razón, Sujeto,
Historia y Emancipación. Ahora bien, desde mediados del siglo XX, específicamente después
de la segunda guerra mundial, se han desplegado diversas concepciones críticas frente a la
experiencia histórica de la modernidad. Entre los primeros enfoques críticos destaca el
desarrollado por la Escuela de Frankfurt, cuyos representantes –Adorno, Horkheimer y
Marcuse-destacaron que la sociedad burguesa ha instrumentalizado la razón con fines de
dominio de unos hombres sobre otros, lo que conlleva la degradación de la cultura humana,
66
M. Foucault. “¿Es inútil sublevarse?” En Estética, ética y hermenéutica. Obras esenciales. Vol. III. Barcelona:
Paidós, 1999, pp. 203-208.
41
que ha quedado tecnificada y mecanizada. Más tarde, en las últimas tres décadas del mismo
siglo, la crítica posestructuralista, la crítica posmoderna y la crítica decolonizadora, han
destacado, de diversas maneras, no sólo el declive de los metarrelatos modernos: la Historia, el
Sujeto, la Razón, la Emancipación, etc., sino su pretensión homogeneizadora traducida en el
borramiento de la pluralidad constitutiva de la experiencia humana.
67
Se trata de lo que ha venido denominándose un cambio epocal que algunos autores han denominado y
analizado como condición posmoderna y otros como condición tardomoderna. Hay, desde luego, un
interesante debate teórico al respecto, pero del que no daremos cuenta aquí.
42
Paulo Freire:
Freire plantea la necesidad de una permanente actitud crítica para la lucha por la
humanización, siempre difícil, siempre amenazada por la opresión asociada a la renuncia –
construida- de los hombres «a su capacidad de decidir»68.No obstante, la alienación y la
deshumanización son situaciones históricas y, por lo tanto, superables con la conciencia crítica que
se logra con una educación dialogal y activa, orientada hacia la responsabilidad social y política.
Encontramos aquí el leivmotiv de la propuesta freireana: la pedagogía de la liberación, a la que define
e la siguiente manera: «en el fondo es la pedagogía de los hombres que se empeñan en la lucha
por su liberación [...] Y debe tener en los propios oprimidos que se saben o empiezan a
conocerse críticamente como oprimidos, uno de sus sujetos»69. Esta es la tesis en torno a las
cual se despliegan los hilos argumentativos de la propuesta freireana en torno a: su distinción
entre educación bancaria y educación liberadora; la oposición entre alfabetización ingenua y alfabetización
crítica; el reconocimiento del saber del alfabetizando y su contexto cultural; la construcción dialógica; el realismo
esperanzado, como reinvención de la posibilidad de imaginar otros mundos, desde la esperanza que
impulsa la conformación de vínculos sociales solidarios; el humanismo crítico, la concientización y
las prácticas emancipatorias, etc. De ahí que su propuesta pedagógica sea una apuesta ética y
política, que se asume con la intencionalidad de construir lo colectivo como soporte de los
procesos educativos, escolares y no escolares, orientados a la transformación social-política, y a
la vez una apuesta pedagógica asociada a la orientación de procesos de construcción del
conocimiento y de socialización que incluyen prácticas, saberes, resistencias culturales e
interacciones sociales inscritos en dicha transformación. En tal sentido, los procesos
68
Freire, P. La educación como práctica de la libertad, Madrid. Siglo XXI, 2002, p.33.
69
P. Freire, P. Pedagogía del oprimido, p. 52.
43
pedagógicos agenciados desde múltiples escenarios educativos, escolares y no escolares, se
hacen impensables como tales, si no se asumen desde una apuesta ética y una orientación
política.
En el marco de esta línea de investigación, se trata de dialogar con Freire, pero también
de poner en diálogo su pensamiento con algunos de los debates que viene elaborando las
propuestas decoloniales y sus implicaciones teóricas y prácticas en el campo de la educación.
Nos referimos a las propuestas, entre otros, de Enrique Dussel 70quien realiza una crítica
sostenida a la modernidad eurocéntrica y, por ende, a la colonialidad como la faceta negada de
la modernidad, sugiriendo caminos posibles en donde poner en cuestión los supuestos
epistémicos que constituyeron la hegemonía europea en América Latina, compartiendo, así,
con Freire la denuncia a la modernidad/colonialidad. En esta crítica Dussel sitúa la irrupción
de variadas respuestas «en un horizonte cultural más allá de la modernidad», como respuestas
que expresan un pensamiento crítico desde la exterioridad, desde lo que la modernidad
excluyó, negó, ignoró, como insignificante, sinsentido, bárbaro, «diversos nombres puestos a lo
no humano, a lo irrecuperable, a lo sin historia, a lo que se extinguirá con el avance arrollador
de la civilización».71Y, por ende, sitúa en dicha crítica, el papel de la “pedagógica”
latinoamericana en la filosofía ética de la liberación.
Henry Giroux:
70
E. Dussel. La Ética de la liberación en la era de la globalización y la exclusión. Madrid, Editorial Trotta, 2002;
La Pedagógica Latinoamericana en Filosofía ética de la liberación. Buenos Aires, Ed. Megalópolis, 1988
71
E. Dussel. “Sistema mundo y transmodernidad”. En: SaurabhDube, IshitaBanerjee y Walter Mignolo (eds.).
Modernidades coloniales. México. El Colegio de México, 2004. P. 222.
72
H. Giroux. Los profesores como intelectuales. Hacia una Pedagogía Crítica del Aprendizaje. Barcelona,
Paidós, 1997, p. 97.
44
sociedad: «…Percibir de dónde procede nuestro lenguaje, cómo está sustentado y cómo
funciona, para nombrar y construir experiencias particulares y formas sociales, es un aspecto
central del proyecto de teoría crítica».73 Ello supone el estudio del contexto socio-cultural en el
que se produce el lenguaje, así como sus usos socio-lingüísticos para producir, expresar, o
silenciar las diferentes formas de vida. En su Pedagogía y política de la esperanza,
Giroux,74argumenta que las prácticas pedagógicas involucran formas históricas y políticas de
producción cultural expresadas en formas de construcción de concepciones que modelan en
los seres humanos concepciones específicas de sí mismos de los otros y del mundo. Se trata de
construcciones mediadas por la subjetividad –historia, deseo, necesidades–,el conocimiento, los intereses políticos y
culturales, entre otros aspectos.75
Por otra parte, dado que estas prácticas tienden a ritualizarse, se hace necesario asumirlas
como espacios de comprensión y transformación de la cultura, ya que sin la reflexión acerca las
mismas, los educadores obvian la interpretación y la interrogación sobre los elementos
constitutivos de sus prácticas, que tienen en la vida cotidiana su contexto. Asimismo, la
práctica del maestro comporta su construcción como productor de conocimientos sobre lo
que hace, cómo lo hace, y para qué y quiénes lo hace; proceso en el cual recrea aquello con lo
cual lo formaron, produciendo nuevas prácticas en las que surgen otros saberes: saber propio,
saber del otro, saber de disputa, de protesta y de resistencia. Ello comporta la constitución de
comunidades de saber en diálogo que involucran no solo al espacio escolar sino también en
otros espacios sociales donde es posible generar procesos de transformación pedagógica. De
ahí la importancia que este autor atribuye a la necesidad de interrogar las configuraciones de las
prácticas educativas, desde sus componentes epistemológicos, contextuales y pedagógicos,
donde el maestro se constituye en constructor de reflexividad, al asumir que su propia práctica es
un texto y un pre-texto para problematizar y producir reflexiones de manera permanente.
45
como un espacio en el que se conjugan la crítica y la posibilidad. Crítica de las condiciones
estructurales de desigualdad en todas sus expresiones –económicas, políticas, culturales y
educativas–. Y posibilidad de implicarse en la lucha por construir modos de vida más justos,
más democráticos y más solidarios. Por ello, la pedagogía crítica, asimismo, abre un abanico de
preguntas que desinstalan las certezas que tenemos para otear en el inédito viable, como lo
nombra Freire, es decir, posibilidades de acción colectiva de transformación de las condiciones
existentes en la educación y en la sociedad.
Jacques Rancière:
76
J. Rancière. El maestro ignorante. Cinco lecciones sobre la emancipación intelectual. Barcelona, Laertes,
2003.
77
Ibídem, pág. 15.
46
inteligencia. Y lo que atonta a los ‘inferiores’ atonta al mismo tiempo a los ‘superiores’. Porque
sólo comprueba su inteligencia aquél que habla a un semejante capaz de verificar la igualdad de
las dos inteligencias.»78
78
Ibídem, p. 56.
79
J. Rancière. El espectador emancipado. Castellón, Ellago, 2010, p. 16.
80
Ibídem, p. 16.
81
Ibídem, .p. 20.
47
de una condición humana abstracta. Se trata de un supuesto, de un axioma, en el que es preciso
creer para ver qué se puede llevar a cabo bajo su impronta. Así, cuando el maestro se pone en
plano de igualdad de inteligencia con el alumno, el papel del maestro no es el de enseñarle nada
en el sentido de explicar, sino el de movilizar su voluntad «hacia una cosa en común»: «El
poder de la igualdad es, al mismo tiempo, el de la dualidad y es el de la comunidad. No existe
inteligencia allí donde existe agregación, atadura de un espíritu a otro espíritu. Existe
inteligencia allí donde cada uno actúa, cuenta lo que hace y da los medios para comprobar la
realidad de su acción. La cosa común, colocada entre as dos inteligencias, es la prueba de esa
igualdad, y eso con un título doble.»82Así pues, las dos inteligencias (maestro y alumno)
dependen a su vez de una tercera (la cosa común), la del libro o cualquier otro elemento que
funcione como sistema de referencia para ambos. En la acción educativa emancipadora, la
única relación de fuerza que cabe es la de la voluntad, pues sólo se emancipa al alumno cuando
se le hace usar su propia inteligencia y, por ende, cuando el aprendizaje se da, entonces, no
antes, quizá algo ha sido enseñado. Por eso «Toda la práctica dela enseñanza universal se
resume en la pregunta: ¿qué piensas tú,?».83
Alteridad y educación
82
J. Rancière. El maestro ignorante, ed. Cit., p. 47.
83
Ibídem, p. 52.
48
Destacan en esta línea de trabajo, los aportes de Fernando Bárcena y Joan – Carles
Melich84, quienes problematizan en torno a algunas ideas kantianas de la autonomía para
diferenciarla del concepto de heteronomía que se sustenta en la perspectiva de Lévinas.
Ambas, autonomía y heteronomía, que suelen presentarse como conceptos mutuamente
excluyentes, son, por el contrario, interdependientes y muy relevantes para repensar la
educación: «Nos encontramos ante un modo original de autonomía desde la heteronomía.
¿Cómo se puede entender una autonomía que se sabe constantemente cuestionada desde la
exterioridad del otro? ¿Qué autonomía moral puede tener por ejemplo un sujeto para quien el
concepto de justicia sólo se hace patente gracias a las interpelaciones de quién padece la
injusticia? Es una autonomía inestable esencialmente colectiva, siempre en devenir. Es una
autonomía eminentemente moral: propia de quién puede llegar a hacer el bien pero no a ser
bueno ni mucho menos decidir lo que es el bien». Y agregan, a partir de los argumentos de
Levinas, que «hemos de dar la vuelta al argumento kantiano y decir que la fuente de nuestra
responsabilidades morales emanan y están condicionadas, determinadas, por la presencia del
otro, singular concreto, irrepetible, con rostro. En este sentido, si buscamos la autonomía, si
aspiramos a incrementar nuestros grados de libertad e independencia, lo tenemos que hacer de
forma heterónoma. No renunciamos a la autonomía sino que la heteronomizamos».85
84
F. Bárcena y J.- C. Melich. La educación como acontecimiento ético: natalidad, narración y hospitalidad.
Barcelona, Paidós, 2000
85
Ibidem, pp. 142 y 145
49
otro, al nacimiento de algo nuevo que no soy yo: «En esta aventura, lo que quizás aprendemos
es a disponernos, a ser receptivos, a estar preparados para responder pedagógicamente a las
demandas de una situación educativa en la que otro ser humano nos reclama y nos llama.»86
Ello comporta asumir que «Nos encontramos ante un modo original de autonomía desde la
heteronomía. ¿Cómo se puede entender una autonomía que se sabe constantemente
cuestionada desde la exterioridad del otro? ¿Qué autonomía moral puede tener por ejemplo un
sujeto para quien el concepto de justicia sólo se hace patente gracias a las interpelaciones de
quién padece la injusticia? Es una autonomía inestable esencialmente colectiva, siempre en
devenir. Es una autonomía eminentemente moral: propia de quién puede llegar a hacer el bien
pero no a ser bueno ni mucho menos decidir lo que es el bien»87
Asimismo, son de gran interés los aportes de Carlos Skliar,88 quien poniendo en cuestión
los discursos cruzados por la «obsesión» por el otro –expresada no solo en la fabricación del
otro como amenaza a nuestra existencia, sino también en la idea de relación con el otro como
empatía, o como armonía, que pretende conjurar todo peligro pero que genera el peligro de la
no-alteridad–, propone entender el «cuidado del otro» desde las relaciones de alteridad, pues no se
trata de hacer del “otro” un tema, sino de intentar comprender la cuestión del otro asumiendo
«que nada es, por sí mismo, en sí mismo, sino en relación con algo, con alguien…» Y
asumiendo que: «Si el otro es…, lo que nos altera, lo que nos perturba, en fin, aquello que
irrumpe en nosotros, de allí no se sigue que el otro sea necesariamente una amenaza, un
enemigo que deba ser silenciado, ignorado, masacrado, desaparecido».89 Lo que ello implica es
que toda y cualquier relación de alteridad conlleva el dilema de que «algo, alguien, irrumpe
imprevistamente, algo, alguien altera el orden supuestamente preexistente y algo, alguien, nos
perturba en nuestra identidad aparente… y de aquí se desprende, casi por fuerza de ley, que
por relaciones de alteridad entendemos algo muy diferente de aquellas relaciones definidas a
través –y pretendidas como– de calma, de quietud, de empatía, de armonía, de tranquilidad, de
no-conflicto.»90
86
Ibidem, p. 162
87
Ibídem, p. 142
88
C. Skliar. ¿Y si el otro no estuviera ahí? Notas para una pedagogía (improbable) de la diferencia. Miño y
Dávila, Buenos Aires, 2001; C. Skliar. El cuidado del otro. Argentina, Ministerio de Educación, Ciencia y
Tecnología, s/f
89
C. Skliar. El cuidado del otro, p. 22.
90
Ibídem, p. 12
50
De ahí que Skliar se plantee que el desafío inicial para el «cuidado del otro» implica la
deconstrucción de esas imágenes y discursos que describen y etiquetan al otro, «que sólo
parecen ser capaces de reproducir, sostener y diseminar un tipo de lógica más bien dualística,
oposicional y binaria entre el<nosotros> (generalmente… hombres, saludables, profesionales,
letrados, normales, blancos, adultos, correctos, etc.) y <ellos>, los otros, los que permanecen
en la sombra, los que están en la periferia y que parecen constituir, así, una amenaza a nuestra
integridad, a nuestra identidad, a nuestra normalidad, a nuestra humanidad; en otras palabras: la
utilización del otro como una suerte de negativo de nosotros mismos.» 91Desafío al que vincula
la necesidad de «entender cómo la mirada del otro cambia nuestra propia mirada, cómo la
palabra del otro cambia nuestra propia palabra y cómo, finalmente, el rostro del otro nos
obliga a sentirnos responsables éticamente.»92Asumiendo tal desafío, Skliar despliega sus
planteamientos, dando cuenta de sus dilemas, en torno a la relación de alteridad, la hospitalidad
y el cuidado del otro, la relación de diversidad y la responsabilidad con el Otro, el
reconocimiento del Otro como un legítimo Otro, la aprehensión del Otro como Rostro en
plural, las formas de negar y censurar de la diversidad – homogenizándola, fragmentándola,
marginándola, invisibilizándola-; la hostilidad, el racismo, la tolerancia; la exclusión y la
inclusión; la autonomía y la independencia del otro con respecto al “nosotros”; el
acontecimiento del otro y las pedagogías; el lenguaje jurídico y la moralidad en torno al cuidado
del otro, etc.
91
Ibídem, p. 18
92
Ibídem.
51
donde la perturbación, la sensibilidad y la pasión de la relación quedarían fuera de lugar»; la
simplificación y banalización de la experiencia del otro, con la cual se crea «la ficción de que la
experiencia del otro puede ser rápidamente capturada, ordenada en categorías, definida sin
demasiado esfuerzo: la adolescencia es, así, “problemática” por naturaleza y podemos,
entonces, caracterizarla, hacerla universal para todos los adolescentes sin demasiados
esfuerzos»; etc. 93. Frente a tales argumentaciones y obstáculos los planteamientos propositivos
de Skliar resultan de indudable valor para repensar la educación desde la relación de alteridad.
De ello son una muestra los fragmentos que seguidamente se citan:
Creemos que habría que evitar esa ilusión de que el encuentro con el otro supone un
encuentro pacífico para proponerles pensar que, así como también ocurre con toda
conversación, los encuentros de alteridad suponen siempre algo de desestabilización,
algo de perturbación, algo de afección. Si nada de ello se produce, si no hay alteración,
no hay, tampoco, aquello que llamamos alteridad.94
El comienzo posible de un diálogo que, vale siempre recordarlo, supone la presencia
del otro que nos interpela desde su mirada, su palabra y sus necesidades, no significa
anular las diferencias sino, por el contrario, volverlas materia prima de ese diálogo,
convertirlas en punto de encuentro, de intercambio, de reconocimiento. Tal vez una de
las fallas claves de la educación radique en proyectar sobre el otro pura y
exclusivamente mi concepción del mundo, mi supuesta fortaleza, mi reino intocable de
valores, haciendo de ese otro una x de ausencia, una nada a la espera de ser convocado
por quienes dueño del saber y del sentido. Saber reconocerla propia fragilidad, los
propios límites es, también, encontrar las formas de la transmisión, abrir las puertas a
eso que denominamos diálogo95.
…es la alteridad la que pone a prueba y refuta toda intención y tentación de [que] lo
que ocurre, ocurre sólo ante nuestra mirada, ocurre delante de nuestras narices, ocurre
sólo dentro de nuestros discursos, ocurre únicamente bajo el dominio de nuestros
dispositivos racionales. Lo que diremos, entonces, es desde ya una suerte de obviedad,
sí, pero comúnmente olvidada: el otro vive y vivió, el otro existe y existió, en su
historia, en su narración, en su alteridad y en su experiencia, fuera de nuestros
dispositivos de control y disciplinamiento. Y para decirlo de un modo más
transparente, si acaso ello fuera posible: la alteridad se nos escapa, se nos diluye en
nuestra pretensión de saber, de conocimiento, control y domino; el otro, en fin, huye
de la tiranía y del despotismo de lo mismo96.
93
Ibídem, p. 95-96
94
Ibídem, p. 56.
95
Ibídem, p. 94
96
Ibídem. P. 113
52
Ejes de problematización
53
Los vínculos entre alteridad y derechos humanos.
Objetivos
Avances y logros
54
A. Publicaciones recientes: (2010-2016)
A.1 Libros
Carlos Skliar y Magaldy Téllez. Conmover la educación: ensayos para una pedagogía de la
diferencia. Noveduc, Buenos Aires, 2012.
Magaldy Téllez (comp.) Nuevos sentidos de la transformación universitaria. Caracas,
Ediciones Decanato de Educación Avanzada, UNERS, 2014.
Magaldy Téllez (comp.) Entre la vida y la palabra: Homenaje a Rigoberto Lanz. Caracas,
Ediciones Decanato de Educación Avanzada, UNERS, 2015.
A. Investigadores(as) Permanentes
- Dra. Magaldy Téllez (UNESR/UCV). Coordinadora
- Dra. Alejandrina Reyes-Páez (UNESR).
- Dr. Oscar Rodríguez (UNESR).
- Dr. Adrián Padilla (UNESR).
- Dra. Iluska Salazar (UNESR).
- Dra. María Egilda Castellano (UNESR/UCV).
- Dr. Cerbeleón Murillo Ruiz (UNESR)
- Dra. Sandra Moreno (UNESR)
97
Los investigadores que aquí se nombran, son aquellos con los cuales esta línea se inicia; de manera que
irán incorporándose a ella nuevos investigadores que expresen su voluntad de hacer parte de ella.
55
Investigadores Asociados
- Dra. María L. González-Luis (Universidad de la Laguna, Tenerife)
- Dra. Ángela Sierra-González (Universidad de la Laguna, Tenerife)
- Dra. Gladys Villarroel (UCV)
- Magister Eric Núñez (UNESR/UC)
C. Investigadores Adscritos98
Presentación
Por otro lado, el estudio de la conformación del Estado nacional, su dinámica y procesos
de cambio y reacomodo históricos, en Venezuela y en Latinoamérica y otros contextos
internacionales, constituye un imperativo académico de primer orden. Asimismo, el estudio de
los fundamentos y dinámicas de las políticas públicas, representa un desafío insoslayable para la
universidad venezolana en la actualidad. El Estado, las organizaciones públicas y la
98
Refiere a los posdoctorandos que soliciten adscripción a esta línea de Investigación y a Profesores(as)
Universitarios(as) interesados en desarrollar investigaciones en el marco de esta línea de investigación; así
como a participantes de Maestrías y Doctorados de la UNESR y otras Universidades nacionales y extranjeras.
56
administración pública constituyen áreas que configuran un conjunto de ejes de
problematización amplio y abierto para la realización de investigaciones enmarcadas en
estancias de académicas o postdoctorales.
Así pues, esta línea de investigación busca convertirse en un espacio académico inter y
transdisciplinario que permita realizar estancias académicas de alto nivel teórico, práctico,
creativo, crítico, propositivo y de compromiso con los procesos sociopolíticos en marcha en el
ámbito nacional, latinoamericano y mundial.
Fundamentación
Una organización puede ser entendida, grosso modo, como una estructura administrativa
creada y orientada por alcanzar unos determinados objetivos por medio de la gestión de talento
humano y de recursos materiales y financieros. En términos más precisos, una organización
constituye un grupo social constituido por personas, que cooperan entre ellas, de
responsabilidades y administración que forman una estructura sistémica, un sistema de
actividades conscientemente coordinadas, de relaciones de interacción, tendientes a producir
bienes o servicios o normativas para satisfacer las necesidades de una comunidad determinada,
en función de alcanzar el fin de su misión. De igual modo, la organización es el acto de
disponer y coordinar el talento humano y los recursos disponibles (materiales, y financieros).
Su funcionamiento se funda en normas y sistemas de información que han sido dispuestos
para sus propósitos.
57
normas de comportamiento que han de respetar todos sus miembros, y así generar el medio
que permite la acción de una empresa.99
Los estudios sobre la organización pública y privada han visto crecer en los últimos años
sus cometidos y funciones como consecuencia de las expectativas y demandas de las
sociedades que esperan más de sus gobiernos.
99
Mouzelis, N. Organización y Burocracia. Barcelona, Península, 1973.
100
Véase Weber, M. ¿Qué es la burocracia? Ediciones elaleph.com, 2000.
101
Véase Romero Pérez, Norjhira. La burocracia necesaria. Ética y Política en el Servicio Público. Caracas,
Ediciones Del Solar, 2014.
58
De la misma manera, en este orden de ideas, cabe aquí hacer referencia a la
gubernamentalidad o de tecnología de poder de la organización ¿cómo emerge y se desarrolla?,
¿qué significados tiene para la biopolítica y la gubernamentalidad? y ¿qué implicancias devienen
de este proceso de transformación del trabajo humano en capital financiero, por ejemplo? A
partir de los conceptos de biopolítica y gubernamentalidad102, pueden ser abordados asuntos de
la organización, de las teorías de la política de sociedad y del capital humano. Y plantear el
debate sobre las formas de gubernamentalidad organizacional como tecnología de poder.
En los estudios de la organización, hoy día, se consideran las relaciones y procesos que
permiten comprender la constitución y los cambios institucionales en los que actúan
individuos, grupos y comunidades. Nos referimos no sólo a instituciones públicas, sino
también a organizaciones privadas e incluso a las nuevas formas de organización de la
participación política: consejos comunales, comunas y otras organizaciones de base. Además,
en tales estudios la aplicación de enfoques distintos a los convencionales, orientados estos
últimos por un racionalismo instrumental: medios fines, ha permitido la reconceptualización
del rol que han jugado los saberes sobre la organización en décadas recientes, haciendo posible
la reinterpretación de las teorías de moda y los instrumentos y/o modelos administrativos,
como tecnologías que inciden en las prácticas sociales relacionadas con el ejercicio cotidiano
del poder. A este respecto, cabe citar:
102
Véase Foucault, Michel. Seguridad, territorio, población. México, FCE, 2006.
103
Michel Foucault. El orden del discurso. Barcelona, Tusquets, 1975.
59
La mirada del poder y del gobierno cambia de perspectiva en lo que respecta a la forma
tradicional con la que se venía haciendo:
Objetivos.
Ejes de problematización.
104
Michel Foucault. “EL sujeto y el poder”. Revista Mexicana de Sociología, Vol. 50, No. 3. (Jul. - Sep., 1988),
3-20, p.14.
60
La administración pública en América Latina.
Nuevos modelos de administración.
La burocracia y el burocratismo en el contexto venezolano y latinoamericano.
Filosofía y política de las instituciones públicas.
Ética y política de la función pública.
El servidor público como político.
El ejercicio de la ciudadanía y la administración pública.
Teorías de la dependencia, economía y organización empresarial.
Avances y logros:
A. Publicaciones:
Romero Pérez, Norjhira. La Burocracia necesaria. Ética y política del Servidor Público.
Caracas: Ediciones del Solar, 2014.
61
Romero Pérez, Norjhira. “Gerencia y Administración como Arte. Tema de nuestro
tiempo y mundo incierto”. En: Cuadernillo Electrónico N° 1. Depósito Legal:
ppi201202DC4186, ISSN: 2343-5631. Enero-Julio. Caracas: Grupo de Investigación
Gerencia, Estado y Complejidad (GERESCO) de la UNEFA. Fuente: http://www.
http://grupogeresco.com/ 2012, pp. 71-89.
Díaz de Mariña, Ninoska. “Hacia una ciencia administrativa política hoy”. Revista
Venezolana de Gestión Pública, Año 3 No 3. Enero-Diciembre 2012, pp. 145-177.
A. Investigadores(as) Permanentes
B. Investigadores Asociados
C. Investigadores Adscritos
Formarán parte de esta línea de investigación, los posdoctorandos que soliciten adscripción a
ella, Profesores(as) Universitarios(as) interesados(as) en desarrollar investigaciones en el marco
de esta línea de investigación; así como a participantes de Maestrías y Doctorados de la
UNESR y otras Universidades nacionales y extranjeras.
105
Los investigadores que aquí se nombran, son aquellos con los cuales esta línea se inicia; de manera que
irán incorporándose a ella nuevos investigadores que expresen su voluntad de hacer parte de ella.
62
4. Línea de Investigación en Movimientos Sociales y Saberes
Multidimensionales
Campo de Estudio:
Estudio de las prácticas sociales de los sujetos colectivos, vistas de manera dinámica desde el
campo educativo y localizado en diversos contextos de transformación a escala local, regional y
planetaria. Se enfatiza desde los nuevos enfoques y paradigmas que orientan la investigación
educativa, privilegiando la perspectiva transmetodológica y los enfoques multi y
transdisciplinarios: la teoría crítica, los estudios culturales, el análisis fenomenológico, el
pensamiento complejo, la hermenéutica, entre otras vertientes provenientes de la Filosofía, la
Sociología, la Historia, la Comunicación, la Economía, los Estudios Políticos y la Antropología,
reconociéndose en la reflexión crítica y creativa que caracterizan los actuales procesos de
transformación e innovación que se viven en los tejidos socioeducativos.
Fundamentación:
Colocarnos en sintonía con las transformaciones que hoy vivimos en nuestro país, en nuestro
continente y en el planeta, implica reconocer la multiplicidad de lugares donde se libran las
batallas entre los proyectos históricos antagónicos. El modelo del Capital requiere, más allá de
garantizar la propiedad privada de los medios de producción, que el modo de producción y las
relaciones sociales de dominación que de allí se derivan, se reproduzcan como práctica cultural
en la sociedad, tanto en el espacio público, como en el espacio privado. Esto ocurre, según lo
señala Foucault (1996:32), porque las relaciones de dominación no sólo la ejerce el “dueño de
los medios de producción”, sino que se reproducen como práctica cultural en el espacio de los
dominados.
63
privilegiados donde quien posee el capital simbólico, despliega sus discursos promovedores de
imaginarios que legitiman la racionalidad dominante.
De allí que desde una academia pertinente para la transformación, consideremos necesario
actuar en realidades educativas fuertemente mediadas por la transversalidad que los discursos
mediáticos colocan en el momento contemporáneo y en nuestra realidad política concreta
venezolana y latinoamericana.
Ejes de Problematización:
64
legitimadoras del pensamiento hegemónico de las corporaciones y de los centros de
poder de un sistema-mundo.
Objetivos:
106
Multiléctica, en la concepción de Efendy Maldonado (2009), se refiere a la compresión de los procesos y
praxis de interrelacionamientos dialécticos múltiples, que expresan la densidad y riqueza de lo concreto en
movimiento. Las contradicciones, conflictos, anexos e interrelaciones, en esta perspectiva, no tienen
formatos ni dicotómicos ni triádicos ni finitos.
65
Promover el desarrollo de la investigación sobre, con y desde los movimientos sociales en
el contexto planetario.
Avances y logros
Red AMLAT: Desde el año 2009 formamos parte del equipo fundador de esta red de
investigación en Educación, Comunicación, Ciudadanía e Integración Latinoamericana. Este
tejido integrado por colectivos de universidades de Brasil, Argentina, Ecuador y Venezuela.
Ponencias:
En Venezuela:
La Escuela para la participación en Salud Social: Una experiencia de formación transdisciplinaria. Profa.
Msc. Arlenys Espinal (CEPAP)
66
Visión holística en el cultivo de conocimientos y metodologías. Jornadas Freire-Rodríguez. Profa. Dra.
Alejandrina Reyes/Prof. Dr. Oscar Rodríguez (CEPAP)
En Ecuador:
La metáfora una vía para la generación de conocimientos y saberes. Profa. Dr. Alejandrina Reyes.
En Argentina:
Una batalla mediática: caso Venezuela. Prof. Dr. Adrián Padilla Fernández
A luta dos homens e das mulheres de milho: ciberpolítica, resistência ancestral e novas subjetividades. Prof.
Dr. Adrián Padilla Fernández (CEPAP)
Seminarios:
67
- Prof. Msc Noel Padilla Fernández
- Prof. Dr. Efendy Maldonado (Unisinos, Brasil)
B. Investigadores Adscritos
Formarán parte de esta línea de investigación, los posdoctorandos que soliciten adscripción a
ella, Profesores(as) Universitarios(as) interesados en desarrollar investigaciones en el marco de
esta línea de investigación; así como a participantes de Maestrías y Doctorados de la UNESR y
otras Universidades nacionales y extranjeras.
68
(b) Apoyen a investigadores que ya poseen el título de Doctor en la realización de
pasantías para llevar a cabo propuestas de investigación, mediante su adscripción
temporal a alguna de las Líneas Institucionales de Investigación.
A. De la estructura organizativa.
B. De la Comisión Académica:
La Comisión Académica estará integrada por los coordinadores de las líneas de investigación
con las que cuente el Programa Postdoctoral.
69
Considerar los informes de evaluación de Tutores(as)
Podrán formar parte del Programa Postdoctoral, quienes hayan acreditado estudios de
doctorado en universidades nacionales o extranjeras en ciencias humanas (cabe señalar,
egresados no sólo de doctorados en las áreas denominadas humanísticas, sino también
egresados de doctorados en áreas pertenecientes a las llamadas ciencias sociales (económicas,
administrativas, políticas, entre otras). Y que cumplan con los siguientes requisitos:
110
Núcleo fundamental del Programa Postdoctoral.
70
desarrollado en el lapso de los semestres académicos111; (ii) dos (2) presentaciones de los
resultados del trabajo de investigación, que consistirán en dos conferencias públicas; (iii)
dictado de, al menos, un seminario en el nivel de doctorado o de maestría; (iv)
elaboración de un (01) artículo a ser publicado en revistas arbitradas de reconocido
prestigio nacional o internacional.
111
La elaboración de este proyecto deberá realizarse en el marco de las líneas de investigación, y sus
respectivas áreas de estudio, del presente Programa Postdoctoral, antes señaladas.
112
Artículo 78 del Reglamento General de Educación Avanzada de la UNESR.
113
De acuerdo con el artículo 79 del Reglamento General de Educación Avanzada de la UNESR
71
D. Duración del Programa Postdoctoral.
G. Requisitos de egreso.
B. Un trabajo académico individual inédito y publicable que exprese los resultados del
proyecto de investigación presentado para su ingreso.
114
De acuerdo con lo establecido en el Reglamento General de Educación Avanzada de la UNESR.
72
D. Constancia del seminario dictado en nivel de maestría o doctorado.
H. Certificado a otorgar.
115
Este artículo deberá ser producto del proyecto de investigación presentado.
116
Los aportes pueden ser: la participación activa en las actividades académicas de la línea respectiva, tales
como: seminarios, conferencias, foros, cine-foros, simposios, entre otras.
73