Rocas Metamórficas en Río Miguelena
Rocas Metamórficas en Río Miguelena
Escuela de Química
Licenciatura de Geoquímica
Instituto de Ciencias de la Tierra
Introducción ..................................................................................................................... 1
4. Estructuras metamórficas................................................................................... 6
Resultados .................................................................................................................... 36
Conclusiones ................................................................................................................. 39
Recomendaciones......................................................................................................... 41
Bibliografías .................................................................................................................. 42
➢ Libros:.................................................................................................................. 42
➢ Trabajos científicos:............................................................................................. 42
Introducción
El informe a continuación plasma los resultados que se obtuvieron por medio de las
mediciones realizadas en campo de las diversas estructuras geológicas y descripciones
de las rocas metamórficas evidenciadas. Las rocas metamórficas son uno de los 3
grupos principales de rocas en el ámbito de la Geología; son rocas y minerales
preexistentes (protolitos) los cuales se someten a procesos de metamorfismo. Estas
ayudan a explicar condiciones ambientales en el contexto geológico, a su vez de
relacionarlas con conocimientos fundamentales de la Geoquímica.
El área de estudio es el Río Miguelena, el cual se ubica en el Edo. Vargas, justo al lado
de la Universidad Simón Bolívar, en Venezuela (Fig. 1); la actividad de campo se
realizó el 17 de enero del 2020, y consistió en realizar 8 paradas a lo largo del río antes
de llegar aguas arriba.
OBJETIVO GENERAL:
Estudiar y reconocer las diferentes rocas metamórficas presentes a lo largo del Río
Miguelena.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS:
1
➢ Describir detalladamente cada afloramiento observado, tanto de lejos, como de
cerca y al tomar muestras de mano.
➢ Medir los contactos geológicos, foliaciones y diaclasas evidenciadas a lo largo
de las estaciones.
➢ Dar un nombre a cada roca observada en la actividad de campo por medio de
las bibliografías existentes acerca de la zona de estudio.
➢ Evaluar otros aspectos geoestructurales relacionados con la zona de estudio
para determinar la presencia de una falla.
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Marco teórico
Teoría General
1. Rocas metamórficas
Según Fyle (1981) las rocas metamórficas son “formadas por recristalización de rocas
ígneas o sedimentarias a consecuencia de cambios en el régimen P-T o en la posición
de las rocas en la Tierra”. Estas rocas se forman por el proceso del “metamorfismo”,
donde, según Winter (2001), “se refiere a los cambios (predominantemente en estado
sólido) mineralógicos, texturales y composicionales que sufre una roca preexistente
bajo condiciones de presión, temperatura y fluidos. Estos cambios ocurren en
condiciones que se encuentran por encima de etapas de diagénesis y por debajo de
procesos de fusión avanzada”.
Estas rocas vienen a partir de un “protolito”, el cual según como lo explica Castro
(2015) viene del antiguo griego, donde “protos” significa “primero” y “lithos” significa
“roca”; se refiere a la roca progenitora de la nueva roca metamórfica (Fig. 2).
Según Contreras (1997), las rocas metamórficas en 2 grupos principales, los cuales
las rocas foliadas y las no foliadas.
4
(Fig. 6) Gneiss. Tomada de [Link].
3. Texturas metamórficas
5
Según Pozo (2018), las texturas metamórficas describen los constituyentes de dichas
rocas en base a su tamaño, forma y disposición.
Pozo (2018) indica que la textura básica de estas rocas es la “cristaloblástica”, donde
los cristales se desarrollan por un proceso denominado “blastesis” en un medio sólido
por transformación de minerales preexistentes. Pozo (2018) también define que dicha
textura se subdivide en 4 texturas principales, los cuales dependen del hábito de los
cristales (Fig. 10):
4. Estructuras metamórficas
Según Pozo (2018), estas estructuras solo se ven en las rocas foliadas, y se dividen en
3 tipos de foliaciones principalmente (Fig. 11):
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➢ Esquistosidad: Foliación paralela a subparalela de los minerales laminares de
grano medio a grueso; los cristales se alinean y se presentan en una forma más
alargada. A partir de esta foliación se forman los esquistos.
Fraga (2017), señala 4 factores para explicar los fenómenos del metamorfismo:
7
➢ Tiempo: Se refiere a la cinética de la reacción en base al tiempo geológico.
6. Tipos de metamorfismo
Faga (2017) también señala que existen algunos tipos de metamorfismos principales,
en los cuales se forman la gran mayoría de las rocas metamórficas registradas.
8
7. Facies metamórficas
Según Iriondo (2007), las metamórficas definen campos de estabilidad asociados a los
minerales que conforman las rocas metamórficas formadas, marcadas por intervalos de
temperatura y presión.
Sin embargo, también se mencionan las facies de los esquistos azules, facies de la
eglogitas, facies de los hornfels (corneanas y sanidinitas), facies de las ceolitas y facies
de las pernitas-pumpelitas (Fig. 12).
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(Fig. 13) Distribución de las 3 fajas metamórficas. Tomada de Urbani (2002)
➢ Faja Costera: Según Urbani (2002), esta faja es la que se ubica al norte de la
Cordillera de la Costa, y fue formada en el Mesozoico. Se compone
principalmente de unidades litológicas metaígneas y metasedimentarias con
elementos ofiolíticos. Dentro de esta faja se destacan las siguientes unidades
litodémicas:
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Según Medina (2020), esta roca se formó en el Cretácico Tardío.
11
Según Cano y Melo (2002), se evidenció que estas rocas se presentan
en geometrías verticales y tabulares, llegando a ser lenticulares en los
extremos.
➢ Faja Ávila: Según Urbani (2002), esta faja es la que se ubica en el centro de la
Cordillera de la Costa, y fue formada en el Paleozoico-Precámbrico. Se
compone principalmente de unidades litológicas graníticas, donde estas se
rodean principalmente de rocas esquistosas de naturaleza metasedimentaria.
Dentro de esta faja se destacan las siguientes unidades litodémicas:
Por su parte, Urbani (2002) también señala que las rocas de este
complejo se remontan a la edad del Paleozoico – Precámbrico.
12
Ostos (1987a,b), señala que la estructura de augen que se puede
evidenciar en esta roca se formó por la deformación de rocas graníticas
de grano grueso a muy grueso; Urbani (2002) destaca que los cuerpos
cartografiados en esta región provienen de protolitos de diferentes
edades.
Se presenta un mapa geológico de las fajas Costera y Ávila donde se muestran las
unidades geológicas descritas anteriormente (Fig. 14):
(Fig. 14) Mapa geológico de la Faja Costera y Faja Ávila. Tomado de Urbani y Ostos
(1989).
➢ Faja Caracas: Según Urbani (2002), esta faja es la que se ubica en el sur de la
Cordillera de la Costa, y fue formada en el Mesozoico. Se compone
principalmente de 2 unidades litodémicas:
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• Esquisto Las Brisas: Dengo (1951) llegó a observar que una buena
parte de esta unidad litodémica está constituida por esquistos cuarzo-
micáceos. Así mismo, Wehrmann (1972) llegó a indicar que el 90% de
este afloramiento se llega a constituir principalmente de esquistos cuarzo-
feldespáticos-moscovíticos.
14
(Fig. 15) Mapa geológico de la Faja Caracas. Tomada de Hackley et al. (2005).
15
frente de colisión estaba en este meridiano; se reactivaron con movimientos
mayormente normales y de transcurrencia dextral en conjunto posteriormente,
describiendo una dirección NW-SE.
Dentro del sistema de fallas de San Sebastián se destaca la falla de Macuto, la cual es
la responsable del control tectónico de las unidades litodémicas de la zona de estudio.
La falla de Macuto, según Urbani (2002) establece un contacto entre el Mármol de
Antímano y el Complejo San Julián afectando directamente la Faja Costera y la Faja
Ávila. Esta falla a su vez define 6 bloques tectónicos destacables (Colonia Tovar,
Chichiriviche, Carayaca, Galipán, Naiguatá y Chuspa).
Para efectos de este informe, se toma a partir de Urbani (2002) que la traza de la falla
de Macuto se puede evidenciar en el recorrido del Río Miguelena por la clara
ensilladura debido a la falla, donde se pueden encontrar cuerpos de serpentinitas.
(Fig. 16) Mapa de las Fallas del Cuaternario presentes en Venezuela. Tomada de
Audermard et al. (2006).
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Descripción de la salida
En cada estación se observaron una serie de litologías diferentes, las cuales poseían
características determinantes entre sí para determinar por medio de las bibliografías
correspondientes qué roca podría ser en cada caso. Así mismo, se realizó una
descripción detallada en cuanto a ciertos elementos claves, en donde se caracterizó el
afloramiento desde lejos, de cerca y al tomar muestras de mano.
En este afloramiento, de lejos, se pudo apreciar una serie de contactos litológicos entre
2 rocas diferentes en formas de intercalaciones. La primera roca presentó colores de
meteorización marrones rojizos con una estructura masiva y alargada, mientras que se
apreciaron intercalaciones con colores de meteorización grises y foliaciones marcadas
para la segunda roca (Fig. 17).
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(Fig. 17) Estación 1
18
(Fig. 18) Intercalaciones entre ambas litologías
19
(Fig. 19) Estación 1 – Roca 1
Para este afloramiento, de lejos, se pudo observar un contacto litológico muy marcado
entre 2 rocas diferentes. Ambas rocas presentaron colores de meteorización grises, sin
embargo, la roca de la izquierda era más oscura que la derecha. La más oscura no
presentaba foliaciones, mientras que la segunda sí (Fig. 21).
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(Fig. 21) Estación 2
Al tomar muestras de mano, la roca 1, la más oscura, exhibió un color fresco más
negro aún; es masiva, no eferveció y por sus características generales, se infirió en
campo que podía ser una roca metaígnea (además de relacionar su color negruzco por
la alta presencia de minerales ferromagnesianos) (Fig. 22).
21
(Fig. 22) Estación 2 – Roca 1
22
(Fig. 23) Estación 2 – Roca 2
Este afloramiento presentó un rumbo de S25E, con una distancia aproximada de 31,1m
y una altura aproximada de unos 10m.
De lejos, se observaron 3 litologías diferentes, uno al lado del otro separados por sus
respectivos contactos. El primer contacto fue muy evidente, sin embargo, el segundo
contacto litológico no se pudo apreciar ya que estuvo cubierto por la densa vegetación
de esta estación. La primera litología presentaba un color meteorizado blancuzco con
una foliación marcada y diaclasas; la segunda fue de color marrón rojizo con una
foliación también muy evidente, mientras que la tercera roca fue muy negruzca con
colores meteorizados marrones rojizos también y no presentaba dichas foliaciones.
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Debido a lo cerrado del sendero por la vegetación del otro lado del afloramiento,
además de la gran distancia de la estación, no fue posible tomar una fotografía
representativa de lejos.
De cerca, no se pudo medir el primer contacto litológico ya que la pendiente del terreno
era muy empinada y se encontraba a una altura poco prudente para realizar algún
estudio. Para la primera litología se realizó un avistamiento más cercano (Fig. 24) y se
observaron vetas de cuarzo paralelas a las foliaciones. No se pudo hacer un estudio
más detallado de la segunda roca, ya que esta se encontraba en un lugar inaccesible
para poder acercarse. Para el caso de la tercera roca (Fig. 25), se evidenciaron vetas
de cuarzo, biotita y feldespato (Fig. 25).
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(Fig. 25) Estación 3 – Roca 3
En el caso de la roca 3, se intentó tomar una muestra de mano, sin embargo, la dureza
de esta hizo imposible sacar algo más representativo que una pequeña astilla. Se
realizó la prueba de ácido para esta astilla y eferveció, revelando su contenido
carbonático. Por sus características detalladas anteriormente, se infirió en campo que
esta roca puede ser un mármol.
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Para este afloramiento, no se pudo medir una distancia representativa en su totalidad
ya que el sendero era irregular por los cantos rodados y el espacio no era una línea
recta, sino que el recorrido seguía una curvatura.
De cerca, se pudo apreciar que parte de dicho contacto no seguía un plano, mientras
que el resto estaba cubierto por la vegetación abundante, por lo que no se tomó una
medición de este. La roca de la izquierda presentó reflejos verdosos al acercarse,
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además de vetas de cuarzo que iban paralelas a las bandas de la litología y diaclasas;
para el caso de la segunda roca, se observaron dichas mineralizaciones al igual que en
la litología anterior.
Al tomar muestras de mano, para la roca 1 se observó un color fresco verde satinado
con franjas negras y minerales que adoptan un hábito fibroso y masivo; no eferveció y
se infirió en campo que esta podía ser un serpentinita (Fig. 27). Para el caso de la roca
2, se trató de tomar una muestra de mano, sin embargo, fue increíblemente difícil de
romper. Por sus características generales, anteriormente descritas, además de la
relación que guarda con la litología 3 de la estación 3, se concluyó que ese podía ser
un mármol también.
27
De lejos, se observó una roca de color meteorizado marrón rojizo con foliaciones muy
evidentes (Fig. 28).
Al tomar muestras de mano se observó un color fresco gris oscuro. Es una roca masiva
con mineralizaciones de granate y micas principalmente. No eferveció y se infiere que
este sea un esquisto cuarzo-micáceo (Fig. 29).
28
(Fig. 29) Estación 5 – Muestra de mano
Para esta estación, no se pudo tomar una distancia representativa y el rumbo debido a
que la roca se encontraba justo en el río, y no se presentaba un sendero estable;
dichas rocas estaban resbalosas y el espacio para poder movilizarse era reducido.
De lejos, se describe una roca con colores meteorizados grises, con foliación marcada
y una abundante presencia de diaclasas (Fig. 30).
29
(Fig. 30) Estación 6
Se tomó una muestra de mano en donde se evidenció un color fresco blancuzco con
vetas de cuarzo paralelas a las foliaciones; no eferveció y se infirió en campo que es un
esquisto cuarzoso (Fig. 31).
30
(Fig. 31) Estación 6 – Muestra de mano
31
(Fig. 32) Estación 7
De cerca se observó una vegetación densa; para la primera roca se observaron vetas
de cuarzo que seguían las foliaciones, mientras que para la segunda también, sin
embargo, estas también tenían feldespatos.
Al tomar muestras de mano para la roca 1 se observó un color fresco gris, con
foliaciones, no eferveció y se infirió en campo que podía ser un esquisto micáceo
cuarzoso (Fig. 33).
32
(Fig. 33) Estación 7 – Roca 1
Para la roca 2 se evidenció que su color fresco era mucho más negro, con una
estructura masiva y se infirió en campo que podía ser una metaígnea por sus
similitudes con las rocas de esta clasificación (Fig. 34).
33
➢ Estación 8: (10.596799; -66.716809)
Para esta estación no fue posible tomar un rumbo y una distancia porque parte del
trayecto era el mismo río, además de la irregularidad del terreno.
De lejos, se observó una roca de color meteorizado gris con bandeamientos de colores
más claros (Fig. 35)
34
Al tomar muestras de mano se apreció un color fresco gris neutro con mineralizaciones
de cuarzo paralelas a las bandas; no eferveció y se observó una estructura de “augen”
en la roca, además de presentar características típicas de rocas ígneas félsicas, por lo
que se infirió que podía ser un augengneis (Fig. 36).
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Resultados
Foliación Diaclasas
N47W36S N15W54N N47E37N
(Tabla 2) Mediciones de la Estación 3
Ensilladuras de falla
S80W N75W
(rumbo geológico)
Diaclasas N06W23N N24W44S
(Tabla 3) Mediciones de la Estación 4
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Diaclasas Mediciones
F1 E-W75N
F2 N-S56E
F3 N25W53S
F4 N75E53N
(Tabla 4) Mediciones de diaclasas de la estación 6
En este diagrama se puede observar que las mediciones realizadas para las diaclasas
de la estación 6 muestran una tendencia de los esfuerzos principales (σ1) en la
dirección NW-SE que las formó; específicamente se aprecian en las direcciones N24W
y N82W.
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Se le puede atribuir al sistema de fallas de San Sebastián ubicado en la región de la
Cordillera de la Costa, específicamente a la Falla de Macuto, según Urbani (2002).
Esta falla pasa por la Estación 4 justo por el contacto de la Serpentinita según este
autor, delimitando así los bloques tectónicos de esta área con una orientación NW-SE.
(Fig. 37) Diagramas de Rosetas para revelar la orientación del esfuerzo principal de las
diaclasas de la estación 6. Realizado en el software de Stereonet.
38
Conclusiones
39
➢ Por medio de las bibliografías de Rodríguez (1999) y Urbani (2002), para la
Estación 6 la roca presente es un esquisto cuarzo plagioclásico del Complejo
San Julián, perteneciente a la unidad indicada para la estación anterior.
40
Recomendaciones
41
Bibliografías
➢ Libros:
➢ Páginas web:
➢ Trabajos científicos:
42
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