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El Uso de La Sugestión

Este documento trata sobre el uso de la sugestión en la terapia cognitivo-conductual. Explica conceptos básicos como la diferencia entre sugestión y sugestionabilidad, y diferentes clasificaciones de sugestiones. También revisa brevemente la historia y polémica sobre sugestión vs hipnosis.
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El Uso de La Sugestión

Este documento trata sobre el uso de la sugestión en la terapia cognitivo-conductual. Explica conceptos básicos como la diferencia entre sugestión y sugestionabilidad, y diferentes clasificaciones de sugestiones. También revisa brevemente la historia y polémica sobre sugestión vs hipnosis.
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EL USO DE LA SUGESTIÓN ENLA TERAPIA

COGNITIVO-COMPORTAMENTAL

Dra. Amparo Cotolí Crespo

Prof. Ay. Dr. Dpt. Personalitat, Avaluació


I Tractaments Psicològics
F. de Psicología. U. de València

1
EL USO DE LA SUGESTIÓN ENLA TERAPIA COGNITIVO-
COMPORTAMENTAL

El interés por la utilidad de la hipnosis dentro de la intervención psicológica ha


mostrado un incremento progresivo en las últimas décadas, sin embargo, la hipnosis no
es una terapia en sí misma, sino una técnica especializada o un “adjunto” que puede ser
provechosamente incorporada a situaciones terapéuticas particulares (Dowd, 1989). Este
interés se ha extendido en multitud de trastornos como son: el tratamiento del dolor, el
control de hábitos (fumar, comer en exceso, tics...), depresión, etc.
El objetivo de esta clase es presentar las bases para un buen uso de la sugestión y
de la hipnosis, desmitificar los fenómenos hipnóticos y conocer su utilidad dentro del
contexto de la intervención clínica cognitivo-comportamental.

POLÉMICA SUGESTIÓN vs. HIPNOSIS: Un poco de historia

A finales del siglo XIX, se desarrollaron y evolucionaron dos líneas teóricas


diferentes sobre el hipnotismo. Charcot, en la Escuela de la Salpêtiere, se centró en la
búsqueda de los síntomas físicos de los distintos estados hipnóticos, llegando a la
conclusión de que el hipnotismo sólo produce efectos indiscutibles en los histéricos y que
las manifestaciones hipnóticas de letarquía, catalepsia y sonambulismo, son estados
nerviosos patológicos.
Por su parte la Escuela de Nancy, con Liebéault y Berheim, desarrolla una
concepción del hipnotismo diferente. Se mantiene que la hipnosis es perfectamente
posible en sujetos normales y que no es debida a ninguna patología. Se sigue la línea
establecida por el Abbé de Faria y Braid, los cuales resaltan la importancia de los
procedimientos sugestivos (verbales y no verbales) como la base del fenómeno hipnótico
y la influencia de las expectativas y creencias del paciente para que éste se produjese
(T.X. Barber, 1985; Tortosa et al., 1993). se consideran como elementos fundamentales
de la hipnosis la sugestión y la sugestionabilidad.
Estas dos posturas iniciales sobre la hipnosis, se han desarrollado a lo largo del
siglo XX formando dos bloques a la hora de explicar las bases teóricas de la hipnosis y
los procesos subyacentes.
Así, por un lado están los “teóricos del trance”, defensores de que la hipnosis es
un estado alterado de consciencia que hace posible la realización de unos fenómenos
(catalepsia, cambios fisiológicos, amnesia,...), difíciles de realizar en un estado normal de
vigilia.

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Frente a ellos, los llamados “teóricos del no-estado” defienden la hipnosis desde
un punto de vista cognitivo-comportamental, es decir, la hipnosis puede ser explicada a
través de variables motivacionales o psicosociales tales como actitudes, expectativas,
sugestionabilidad, etc., al igual que cualquier otra conducta no hipnótica. Dentro de esta
perspectiva cognitiva se defiende que la susceptibilidad a la hipnosis es entrenable, frente
a la postura del “trance” que mantiene que la persona será más o menos hipnotizable
según posea o no unas cualidades para entrar en ese estado “especial” de trance.
Para hablar de la sugestión, pues, se hace necesario retomar los orígenes de la
hipnosis científica y la polémica establecida entre las escuelas de La Salpêtriere y de
Nancy. Berheim, desarrolló una “psicología de la sugestión hipnótica”, resaltando la
importancia de la sugestionabilidad de las personas. Berheim mantenía que “Toda idea
aceptada por el cerebro es sugestión. Tanto si ésta llega a través del oído, expresada por
otra persona, por los ojos, formulada por escrito o consecutiva a una impresión visual,
como si nace de manera en apariencia espontánea, despertada por una impresión interna
o desarrollada por las circunstancias del mundo exterior, cualquiera que sea el origen de
la idea, constituye una sugestión (...). La sugestionabilidad es la aptitud del cerebro para
recibir una idea y trasformarla en acto (...)”. De este modo, la sugestión fue considerada
desde un principio como algo intrínseco a la especie humana tal como sugirió Sidis (1898)
en su libro “La Psicología de la Sugestión”, en el que mantenía que el ser humano es
fundamentalmente un “animal sugestionable”.
Por último, conviene repasar la distinción entre los términos sugestión y
sugestionabilidad. Mientras que la sugestión puede referirse a “una influencia específica
de un mensaje o comunicación” (Schumaker, p. 3), con el término sugestionabilidad se
hace referencia a la tendencia a una determinada respuesta tras la implantación de la
sugestión.
Dentro de los autores, no vinculados con la hipnosis, que tratan la sugestión se
encuentra Stern, el cual en su libro “Psicología General desde un punto de vista
personalístico” (1978), dedica un capítulo a la sugestión definiéndola como “la
transmisión inmediata (o adopción) de una actitud psíquica” (p. 445). Mantiene Stern
(1978), que sólo las actitudes están sujetas a ser influidas por la sugestión, y que ésta se
produce cuando “el individuo cree haber percibido algo por sus propios sentidos o que
adquirió por sí mismo una impresión o juicio que lleva a afirmar o negar cierto hecho o
que elaboró su determinación volicional a base de sus móviles personales, cuando en
realidad adopta e imita las actitudes psíquicas del otro” (p. 446). Enumera tres
condiciones que hacen posible el efecto de la sugestión y son: 1) la sugestionabilidad del
individuo, 2) el ambiente “sugestivo”, y 3) el sector personal afectado por su influencia.
En esta última condición se matizan dos aspectos muy importantes, por una parte, la
sugestionabilidad no se extiende por igual a todas las áreas de interés y actividad de la
persona y por otra, la sugestionabilidad puede ser restringida por la voluntad.
El concepto de sugestionabilidad es definido de diferentes formas, Sidis (1898),
mantiene que es “un peculiar estado de la mente, el cual es favorable a la sugestión” (p.
15), mientras que otros autores la definen como “el grado individual de susceptibilidad a

3
la influencia de la sugestión e hipnosis” (Eysenck, Arnold & Meili, 1975, p. 1076). Con
el estudio de la sugestionabilidad queda patente la polémica diferencias individuales vs.
diferencias situacionales, dado que las respuestas a una sugestión o al contexto sugestivo
pueden diferir de unas personas a otras ya que se encuentran sujetas a la influencia de
determinadas variables tanto situacionales como personales. (Para más información al
respecto ver Schumaker, 1991).

CONCEPTOS BÁSICOS.

En primer lugar conviene repasar la distinción entre los términos sugestión y


sugestionabilidad. De este modo, mientras la sugestión puede referirse a “una influencia
específica de un mensaje o comunicación”, con el término sugestionabilidad se hace
referencia a la tendencia a una determinada respuesta tras la implantación de la sugestión.
Dado que este concepto de sugestión ha sido estudiado desde diferentes puntos de vista,
se han elaborado distintas clasificaciones con la finalidad de aunar criterios y establecer
un nexo común en las investigaciones.
Así, en función del canal de comunicación a través del cual se instaura la
sugestión, se hace la distinción entre Heterosugestión o sugestión interpersonal, es decir
el emisor y el receptor son dos fuentes diferentes, y Autosugestión o sugestión
intrapersonal, es decir cuando el emisor y el receptor de la sugestión confluyen en la
misma persona.
Partiendo del procedimiento o método a través del cual se instauran las
sugestiones, se plantea la distinción entre Sugestiones Hipnóticas, realizadas durante o
después del procedimiento de inducción hipnótica y Sugestiones no Hipnóticas, que son
administradas sin procedimientos formales de inducción hipnótica (Wagstaff, 1991). Por
su parte, las Sugestiones Posthipnóticas hacen referencia a las manifestaciones
producidas con posterioridad al fenómeno hipnótico, pero que han sido instauradas dentro
de él.
Otras clasificaciones muy utilizadas en cuanto al tipo y forma de implantar las
sugestiones son las que distinguen entre Sugestiones Directas e Indirectas, a las que
Stone y Lundy (1985), asociaron la diferenciación entre Sugestiones Autoritarias (por
ejemplo: “no vas a poder fumar”) versus Pasivas (por ejemplo: “como si estuvieras harto
de sentirte cansado al subir escaleras...”) respectivamente.
También es muy aceptada la distinción entre Sugestionabilidad Primaria y
Sugestionabilidad Secundaria (Eysenck, 1943; Eysenck & Furneaux, 1945), ya que en
ella se tiene en cuenta tanto el modo de la sugestión como la naturaleza de la respuesta.
Sugestionabilidad Primaria es el resultado de sugestiones directas que dan lugar a
respuestas ideomotoras. Por su parte la Sugestionabilidad Secundaria conlleva
sugestiones indirectas en las que no se especifica la conducta deseada. Eysenck y
Forneaux (1945), plantean una Sugestionabilidad Terciaria en la cual se resaltaría la

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influencia de los factores interpersonales de la persona que suministra la sugestión (status,
prestigio, etc.).

MITOS SOBRE LA HIPNOSIS (Donw, 1989)

1.- La hipnosis implica una pérdida de conciencia y es una forma de sueño:


La gente espera a menudo, encontrarse con un estado inconsciente durante la hipnosis.
La hipnosis no es un fenómeno del sueño. Las personas no pierden la consciencia y no se
duerme cuando se está en hipnosis. Si acaso, se mejora la concentración y se focaliza de
una manera poco usual.
2.- La hipnosis implica una rendición de la voluntad y, por consiguiente, el
sujeto se halla bajo el control del hipnotizador: El sujeto no hace nada que no quiere.
Toda hipnosis es en alguna medida autohipnosis. Las personas se dejan introducir en
hipnosis porque así lo desean. La hipnosis no puede inducirse sin la colaboración del
sujeto.
3.- Los individuos crédulos y los tontos, así como las mujeres, se hipnotizan
más fácilmente: No hay diferencias de sexo en la hipnotizabilidad. Si acaso, la capacidad
para entrar en hipnosis requiere una persona que se abra y confíe en nuevas experiencias.
Hay una correlación positiva entre la inteligencia y la hipnotizabilidad.
4.- La hipnosis puede utilizarse para que la gente haga o diga cosas que
normalmente no haría: Las personas hipnotizadas participan activamente en su propia
conducta de hipnosis y no puede obligárseles a hacer o decir nada. El hipnotizador sólo
les anima a que se comporten de determinadas maneras.
5.- La hipnosis es peligrosa: Lo mismo sucede con cualquier técnica poderosa,
el uso de la hipnosis puede ocasionalmente tener consecuencias imprevistas. Por esta
causa, sólo la deberían utilizar profesionales cualificados. Sin embargo, no es más
peligrosa que la mayoría de las formas de tratamiento psicológico, cuando se emplea
eficazmente.
6.- Los hipnotizadores deben ser enérgicos, carismáticos o misteriosos: Si toda
hipnosis es autohipnosis, son pues las características del sujeto más importantes que las
características del hipnotizador.
7.- La hipnosis sólo ocurre cuando se utiliza formalmente: Muchas situaciones
de la vida cotidiana son de naturaleza hipnótica. Por ejemplo cuando estamos trabajando
tan absortos que se nos pasa el tiempo volando (distorsión del tiempo), o no se dan cuenta
de estímulos externos.
8.- La hipnosis es terapia: La hipnosis es una técnica para ser usada sólo dentro
del contexto de la práctica profesional. Aunque casi todo el mundo puede inducir un
estado hipnótico, sólo un profesional cualificado puede emplear la hipnosis para
solucionar problemas clínicos.

5
9.- La gente no puede hablar cuando está en hipnosis ni puede recordar lo
que pasó una vez está fuera de la hipnosis: La hipnosis es una experiencia individual.
Algunas personas tienen realmente amnesia espontánea para cualquier cosa que diga el
hipnotizador durante la hipnosis, mientras que otras lo recuerdan todo (o algunas cosas)
con mucha exactitud. De igual manera, es muy frecuente que las personas hablen mientras
están en hipnosis, especialmente si el hipnotizador les dice que lo hagan.
Otros mitos comunmente aceptados, según Capafons (1998) son:
1.- La hipnosis no pertenece al campo de la psicología científica. Quienes la
practican suelen ser charlatanes, curanderos y hombres del espectáculo. Las
personas que mejoran con ella, son crédulos, ignorantes y “dependientes”: La
hipnosis ha sido y es objeto de estudio y cuenta con revistas especializadas de reconocido
prestigio (The International Journal of Clinical and Experimental Hypnosis o
Contermporay Hypnosis). Todo ello no evita que charlatanes y curanderos hablen y
practiquen la hipnosis desde una perspectiva más lucrativa que “sanadora”.
2.- La hipnosis puede dejar a la persona “enganchada” en un trance, de
forma que al no poder “salir del estado hipnótico”, quedaría mermada su voluntad
o devendría en un demente: La experiencia clínica y los resultados experimentales
indican que las personas no se quedan “enganchadas” en un estado alterado de conciencia.
Depende de la persona el decidir cuándo desea abandonar la situación hipnótica y mostrar
un comportamiento “habitual”.
3.- La hipnosis puede explicitar o agravar psicopatologías “latentes” de la
persona. Incluso puede desarrollar alteraciones psíquicas en individuos sanos. Los
individuos con problemas psicopatológicos, pueden empeorar con la hipnosis: No
existe evidencia clara y contundente de que la hipnosis pueda generar algún tipo de
psicopatía o alteración psicológica. Es cierto que puede producir efectos no deseados, al
igual que toda intervención psicoterapéutica.
4.- La hipnosis provoca reacciones inusuales, excepcionales y casi mágicas en
las personas: La vida cotidiana está repleta de fenómenos similares provocados por la
sugestión hipnótica. El mérito atribuible a la hipnosis radica, según Capafons, en la
activiación y finalización voluntaria de tales fenómenos, a través del uso de los
procedimientos “hipnosugestivos”.
Como conclusión última, que podríamos sacar de la lectura de estos mitos, es que
la hipnosis es un método de trabajo válido en clínica, pero que está en nuestra mano como
psicólogos el hacer un uso apropiado de esta técnica, no entrando en “juegos fantásticos”
sin una aplicación terapéutica.

EFICACIA DE LA INTERVENCIÓN CON TÉCNICAS DE SUGESTIÓN E


HIPNOSIS

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La hipnosis no es una terapia en sí misma, sino una técnica especializada o un
“adjunto” que puede incorporarse a situaciones terapéuticas particulares.
En general, se consiguen mejores resultados al incorporar la hipnosis en los
diferentes trastornos o problemas que hay asociado un alto componente de ansiedad. Por
ejemplo, en la reducción de la severidad de los síntomas de la tartamudez (Zloo y
Vinacour, 2014). Aunque también hay autores que no llegan a encontrar suficiente
evidencia (Golden, 2012; Mendoza y Capafons, 2009) de que mejore la terapia cognitivo-
conductual (TCC) al incorporar la hipnosis, en la revisión de Hammond (2010) sobre la
eficacia de la hipnosis, se concluye que existe evidencia empírica sobre la utilidad de la
hipnosis y la autohipnosis en los tratamientos para el manejo del estrés y la ansiedad
asociada a diferentes trastornos. También confirman la eficacia de la hipnosis en
reducción de la ansiedad y estrés preoperatorios, Muñiz et al., 2013; Zamora, Cerrato &
Hernández, 2018, etc.
Por ejemplo, en la intervención Cardeña y col. (1999) defienden el uso de la
hipnosis en el estrés posttraumático y lo fundamentan resaltando cuatro aspectos: 1) la
facilidad de la hipnosis en su integración en enfoques diferentes, dinámicos, cognitivo-
comportamentales o farmacológicos; 2) porque los pacientes de estrés postraumático
tener una mayor sugestionabilidad y respuesta a las sugestiones; 3) una gran mayoría
sufre síntomas disociativos y la hipnosis puede ayudar a controlar y regular lo que se
“siente” como incontrolado e involuntario y 4) mediante la hipnosis se puede facilitar la
recuperación de la memoria del hecho traumático ya que en muchas personas la amnesia
que puede producirse genera una gran angustia y necesitan el “recuerdo” de lo ocurrido
para reorganizar y reestructurar su vida.
Dentro del contexto hipnótico clínico es fundamental seguir los siguientes pasos:
 Primero, las sugestiones han de estar centradas en la disminución de la
sintomatología.
 En un segundo momento, han de estar centradas en la recuperación de la
memoria del hecho o en la disminución de la intensidad de su recuerdo.
 Por último, las sugestiones posthipnóticas han de estar centradas en la
integración adaptativa y su incorporación progresiva en las actividades
cotidianas. Investigaciones como las de Bryant y col. (2005), demuestran
como la hipnosis es muy eficaz en la reducción de la sintomatología,
especialmente cuando se utiliza como técnica de inducción hipnótica la
relajación.
Dentro del área del dolor, las investigaciones muestran que la hipnosis es eficaz y
que ayuda a reducir la intensidad del dolor y el malestar asociado, reduciendo la cantidad
de fármacos necesarios para una buena calidad de vida (Dorfman y col. 2013).
También es eficaz, en la reducción del estrés asociado a la espera de diagnósticos,
como pueda ser en la espera de resultados de biopsias (Montgomery y col. 2002) y en el
área de las intervenciones quirúrgicas. Feixas y Maldonado (2010), demostraron la
eficacia de la hipnosis, tanto en el preoperatorio como en el postoperatorio, mediante

7
sugestiones que provoquen cambios en su experiencia subjetiva, sensaciones,
pensamientos o conductas.
Está demostrada, también, la utilidad clínica de la hipnosis y la sugestión, en
combinación con las técnicas cognitivo-comportamentales, en el cáncer. Saldaña y col.
(2012), presentan una revisión de la eficacia de la hipnosis en el tratamiento del cáncer
de mama, para disminuir el dolor, la ansiedad, sofocos y para paliar los efectos de la
quimio.
En odontología, están demostrados los beneficios de las técnicas de sugestión para
reducir la ansiedad ante intervenciones dentales (Glaesmer y col. 2015).
En trabajos en los que se plantea la reducción del tiempo de tratamiento al adjuntar
la hipnosis, sí se encuentra que en menos sesiones se pueden encontrar los beneficios
terapéuticos (Nolan, 2008).
Las investigaciones centradas en buscar las bases neurológicas de la hipnosis y la
sugestión a través de la imagen por resonancia magnética funcional -FMRI-, como puede
seguirse en los trabajos recientes de Oakley y Halligan (2011) o los de Muller et al.,
(2012), se confirma que durante el estado hipnótico se activan áreas específicas del
cerebro. Estos trabajos avalan la eficacia de los tratamientos en los que se utilizan las
técnicas de sugestión. En el siguiente enlace puede accederse a estas investigaciones:
[Link]

TÉCNICAS DE SUGESTIÓN

1.- HIPNOSIS TRADICIONAL

Los defensores del paradigma tradicional de la hipnosis la conceptualizan como


una especie de “trance” claramente diferente del estado de vigilia. Los defensores del
paradigma cognitvo-comportamental insisten en los aspectos más motivacinales y
psicosociales. A pesar de las diferencias existe cierto consenso en el hecho de que existen
una serie de fenómenos inherentes al estado hipnótico que lo caracterizan como tal.
Según esto la hipnósis se caracteriza por (Tobal y González, 1988):

1. Un incremento notable de la sugestioabilidad


2. Un incremento de la capacidad de imaginería visual
3. Un aumento de la implicación emocional
4. La focalización de la atención
5. La distorsión de las variables de espacio y tiempo
6. La automaticidad del comportamiento
7. La disminución del nivel de activación psicofisiológico en general
8. Alteraciones de carácter sensorial y motor: ilusiones, alucinaciones positivas y
negativas, amnesia, hiperamnesia, anestesia, analgesia, regresión del tiempo, etc.

8
a) EJERCICIOS PARA LA COMPROBACIÓN DELA
SUGESTIONABILIDAD
Oscilación postural:
De pie y con los ojos cerrados imaginar que se sostiene una maleta con la mano
derecha. Imaginar que en la mano izquierda penden maletas cada vez más grandes
inclinando el brazo. Después de dos o tres minutos, abrir los ojos y observar la posición.
Cerrar los ojos e imaginar que sopla el viento del norte y que las fuertes ráfagas
empujan y obligan a sostenerse sobre los talones. Después observar si el peso ha variado
en función de su imaginación.
Sugestión postural:
Estirar los brazos hacia delante, a la altura de los hombros. Con los ojos cerrados
imaginar que se tiene un peso en el brazo derecho, que el peso va aumentando sintiendo
como la fuerza que tira del brazo se hace más fuerte. Abrir los ojos y comprobar la
posición de un brazo respecto del otro.

b) PRUEBAS DE PREINDUCCIONES HIPNÓTICAS


El objetivo es conseguir la focalización atencional. Existen múltiples ejercicios,
entre otros están:
1. Pesadez del brazo
2. Levitación del brazo
3. Párpados pegados
4. Fusión de las manos
5. Anestesia
6. Caída del lápiz
7. Caída dela moneda
8. Repetición del “sí”
9. Repetición de “fuera”
10. Fijación de los ojos
11. El péndulo de Chevreul
12. Atracción y repulsión de manos

9
c) PROCEDIMIENTOS DE PROFUNDIZACIÓN

 Técnica de las escaleras. Se le pide al sujeto que se imagine que está


bajando por unas escaleras y con cada peldaño que baja va profundizando
en el trance. El número exacto de peldaños que se empleen puede variar,
dependiendo de la receptividad del sujeto y de la profundidad deseada del
trance. Generalmente se suelen utilizar entre 10 y 20 peldaños. Al final de
las escaleras se le puede pedir al sujeto que ande hasta una mecedora
amplia y se eche sobre ella, con el fin de “hacer algo” con él mientras se
prepara el siguiente paso del trance.
 Técnica del buceo. Es ideal para gente que le gusta el agua y que viven
cerca del mar. Se le pide a la persona que se imagine que está buceando en
el mar cada vez más hondo, mientras que se profundiza cada vez más en
el trance. Cuando de ha logrado la profundidad suficiente, se le pide al
sujeto que se mantenga suavemente a esa profundidad, mientras tanto el
hipnotizador prepara el siguiente paso del trance. Es importante decirles a
los sujetos que pueden ser especialmente sensibles que llevan un aparato
para respirar.
 Técnica de fragmentación. En este método de profundización, se
hipnotiza, deshipnotiza y rehipnotiza sucesivamente al sujeto. Con cada
rehipnotización sucesiva, se le hace la sugestión de que profundize aún
más en el trance. Por ejemplo el hipnotizador puede sugerir que un brazo
se vuelve rígido y luego se relaje, con la sugestión de que el sujeto se relaje
cada vez más con cada repetición del procedimiento.
 Levitación de la mano y el brazo. Esta técnica sirve tanto como prueba
de susceptibilidad, como técnica de inducción y como profundización. Se
le dice al sujeto que deje caer el brazo sobre las piernas una vez que se ha
tocado la cara y se le hace la sugestión de que conforme hace eso,
profundiza aún más en el trance. Por la rapidez de la caida del brazo el
hipnotizador puede saber el grado de profundización del trance.
 Contar. Se le dice el sujeto que cuente, bien hacia delante o bien hacia
atrás, hasta un número, con la sugestión de que por cada número contado
irá profundizando cada vez más en el trance. Al igual que sucede con la
técnica de las escaleras.
 Ligereza. Se sugiere que varas partes del cuerpo empiezan a sentirse más
ligeras. “Cuanto más ligero se vuelve el cuerpo más relajado te sientes”.
También se puede sugerir que el sujeto es tan ligero que siente como si
flotara y se va introduciendo en un trance cada vez más profundo.
 Respirar. “Concentrate en tu respiración. Respira profunda y lentamente”.
Se sugiere que, con cada respiración, el sujeto va entrando en un estado
más profundo de relajación y/o trance.

10
 Imagen de un reloj de arena. “Imagínate un reloj de arena e imagina
también los granos de arena cayendo de la parte superior a la parte
inferior”. Se sugiere que con cada grano de arena que cae el sujeto entrará
en un trance cada vez más profundo.

d) REGLAS PARA LAS SUGESTIONES HIPNÓTICAS

1. Deben ser directas


2. Deben ser afirmativas
3. Se genera menos resistencia si son opcionales: “sentirme relajado y fresco esta
noche”
4. Se han de formular para un futuro inmediato: “sentiré una sensación de bienestar”
5. Se han de repetir dos o tres veces
6. Buscar una imagen visual. Si se está cansado, imaginarse saltando sobre muelles,
atlético y feliz
7. Asignar a las sugestiones una emoción. (Agradable al estudio, desagradable al ver
la tele).
8. No utilizar la palabra “intentar” ya que implica duda y por tanto la posibilidad de
fracaso
9. Si se busca el control de las emociones desagradables, primero aumentar el
síntoma para después ir reduciéndolo y mejorando.
10. Escribir las sugestiones por anticipado, una frase o una palabra

e) CLASIFICACIÓN Y PRUEBAS PARA EL TRANCE HIPNÓTICO


(Dowd, 1989)

La descripción de las siguientes etapas es útil para planificar el


tratamiento, en la práctica están interrelacionadas.

Fase Prueba

Hipnoidal Relajación
Sacudidas de los párpados
Cerrar los ojos
Sensaciones de aletargamiento

Trance Ligero Catalepsia de ojos y de los miembros


Respiración profunda y lenta
Profundización progresiva del aletargamiento
Anestesia

Trance Medio Amnesia parcial

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Anestesia del guante
Sugestiones posthipnóticas

Trance Alucinaciones positivas y negativas


Profundo Capacidad para abrir los ojos sin un trance afectivo
(Sonanbulismo) Amnesia completa y extensa

Anestesia y analgesia posthipnóticas


Aceptación de sugestiones posthipnóticas extrañas
Regresión en la edad y revivificación
Palidez de los labios
Alucinaciones posthipnóticas

f) MÉTODO DE HIPNOTIZACIÓN

1.- FASE PREVIA

Generar el “rapport” adecuado.


Clarificación de conceptos erróneos.
Muchos pacientes van a un hipnoterapeuta esperando entrar en trance
inmediatamente. Se recomienda satisfacer esas peticiones, puesto que los
pacientes que obtienen aquello que piden tienden a mejorar más.
Es importante comprobar la sugestionabilidad de la persona, para evitar
posteriores fracasos en la inducción hipnótica. Hay diferencias individuales en la
capacidad hipnótica y no todos los individuos serán capaces de realizar todas las
tareas.

2.- PROCEDIMIENTO

Colocar al sujeto en silla o sillón de forma cómoda.

Primer paso: Inducción ( 5 ó 6 minutos). Hay infinidad de técnicas de inducción.


En general, las técnicas de inducción deberían seguir la suposición de que la
hipnosis es un proceso de atención elevada y focalizada. Además requiere
aprendizaje.

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El método de inducción más común es la relajación progresiva. Es también útil
también cuando el individuo tiene miedo a la hipnosis, pero no le importa
experimentar la relajación profunda.
Los síntomas de la hipnosis serán descritos en TIEMPO FUTURO (Se sentirá
pesado y somnoliento...).

Segundo paso: Profundización (10 minutos). La profundización en el trance


puede constituir un método para que el hipnotizador evalúe, a lo largo del tiempo,
la capacidad del sujeto para el trance, implicándole en la realización de tareas
progresivamente más difíciles.
Son procedimientos de profundización:
 La técnica de la escalera.
 La técnica del buceo.
 Técnica de la fragmentación
 Levitación de la mano y el brazo.
 Contar.
 Ligereza.
 Respirar.
 Imagen del reloj de arena.
Inflexión de voz más firme, comienzan las sugestiones en TIEMPO PRESENTE
(siente pesadez en los brazos...)

Tercer paso: Control hipnótico.


Sugestiones Terapéuticas directas y enfáticas (A partir de ahora...) TIEMPO
PRESENTE – FUTURO – PASADO.
3.- SALIR DE LA HIPNOSIS
Para sacar al paciente fuera del trance, se considera que lo mejor es emplear el
procedimiento inverso al de la inducción y profundización hipnóticas. De este
modo, si se hipnotizó al sujeto empleando el método de las escaleras con quince
peldaños, se le debería sacar contando hacia atrás los quince peldaños. Es normal
que algunas personas muestren cierto retraso motor durante un determinado
periodo de tiempo y no deberían realizar actividades que requieran reflejos
rápidos.

Nunca despejarlo bruscamente, sino de forma gradual CONTANDO DE 1 A 10


Y ELEVANDO EL TONO DE VOZ.

2.- LA AUTO-HIPNOSIS

La auto-hipnosis es un método para inducir la relajación o el control mental rápido


y fácil de autoaplicarse. Puede ser eficaz en problemas de insomnio, dolor crónico de
poca intensidad, temblores de origen nervioso, tensión muscular crónica, irritación,
ansiedad anticipatoria, ansiedad social, nerviosismo, fatiga crónica, etc.
Las siguientes reglas pueden servir de ayuda para conseguir con éxito la auto-
inducción de hipnosis.

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1. En la auto-hipnosis como relajación, dedicar unos 20 minutos para entrar y
profundizar en el estado hipnótico
2. No preocuparse de los resultados, ni de si se está haciendo bien o mal, con la
práctica se aumenta la rapidez
3. En el momento de cerrar los ojos se ha coincidir con una palabra “clave” elegida
(descansa, relaja, calma...)
4. Asignar un tiempo a relajar los músculos y a hacer respiraciones (profundas,
naturales, control de respiración...)
5. Es mejor utilizar expresiones claras y rotundas: “estoy sintiendo una pesadez cada
vez mayor en los brazos”, “se están pegando las pestañas, los párpados se pegan”
6. Utilizar adjetivos del tipo: soñoliento, tranquilo, cómodo, suave, agradable..
7. Repetir las frases, palabras, varias veces hasta notar que se está produciendo la
sugestión
8. Para inducir sensaciones, crear imágenes que resulten representativas
El llamado “método Coué”, resalta la importancia del auto-habla y los
pensamientos en nuestro comportamiento. Se basa en dos principios fundamentales: 1)
sólo podemos pensar en una cosa a la vez, y 2) cuando nos centramos en un pensamiento,
éste se convierte en realidad porque nuestro cuerpo lo transforma en acción. Su frase:
“Todos los días, desde todos los puntos de vista, me siento cada vez mejor y mejor”, es
un intento, mediante una autosugestión “consciente” y positiva, de erradicar
pensamientos automáticos del tipo “no puedo..., es difícil..., no tengo suficiente
voluntad...” que pueden estar (o están) presentes en la mayoría de las personas que acuden
a consulta.

3.- SUGESTIÓN DIRECTA


a) EL RECUERDO SENSORIAL
La finalidad de los ejercicios de recuerdo sensorial, es mostrar cómo se produce
la conexión mente-cuerpo y cómo podemos generar comportamientos inadaptados, o que
nos generan problemas, porque hemos aprendido a establecer nexos que nos limitan e
impiden conseguir objetivos. Se pretende que la persona perciba como puede generar de
forma “no volitiva” autosugestiones negativas.
A principios del siglo XX, Wundt (1908), en sus estudios sobre qué es la hipnosis
y la sugestión, ya resaltó la importancia del recuerdo sensorial como base de cualquier
fenómeno hipnótico. Mediante él, podemos llegar a la sugestión directa, quedando
vinculado este procedimiento, pues, a la hipnosis, tanto la “tradicional” como la
“despierta” ya que mediante ella se pueden producir los mismos fenómenos, incluida la
amnesia. Además posee las mismas ventajas que la hipnosis despierta, frente a la hipnosis
tradicional, como son la eliminación del “halo de misterio”, fácil aplicabilidad, puede

14
emplearse en sujetos reacios a la hipnosis tradicional y la reinducción en posteriores
sesiones es muy breve.
Por último, señalar que dentro del contexto generado a partir del recuerdo
sensorial tienen cabida tanto las heterosugestiones como las autosugestiones, ya que
mediante el modelado o el aprendizaje auto-instruccional se enseña a la persona a
autoaplicarse la técnica, fomentando su generalización a diferentes situaciones y
problemas.
Los ejercicios de Recuerdo sensorial pueden sernos útiles para cubrir dos de las
limitaciones que la hipnosis como técnica de sugestión puede presentar: por un lado está
la dificultad de su aceptación por un sector de la población (quizá debido a la influencia
de las posturas del trance), que la rechaza por diversos temores como “perder el control”,
“no poder despertar”, etc. Este tipo de ejercicios, al centrar la atención de los sujetos en
su propia realización, eliminan los temores irracionales que puedan tener.
La segunda limitación de la hipnosis hace referencia al problema de la baja
susceptibilidad hipnótica de algunas personas y se ofrecen alternativas, a través del
recuerdo sensorial pretendiéndose, a partir de él, generar la sugestión. De este modo, se
persigue el hacer posible que personas poco susceptibles a la hipnosis puedan beneficiarse
del uso terapéutico de las sugestiones.

b) ESTRUCTURACIÓN DE LA INTERVENCIÓN CENTRADA EN EL USO


DE LA SUGESTIÓN
Es útil seguir una estructuración clara y objetiva, para ello, podemos seguir las
pautas didácticas del Adiestramiento (o Entrenamiento) en Inoculación de Estrés (AIE)
propuesto por Meichenbaum (1985).
Así en la primera fase de conceptualización, se explica qué es el recuerdo
sensorial y cómo se pueden recuperar sensaciones a partir de imágenes, pensamientos,
etc., que están asociadas a ellas. Se sugieren ejemplos de cómo esta habilidad se suele
presentar de forma automática (oír una canción y “notar” que se recuerda algún hecho
concreto y agradable), pero que también se puede “aprender” a grabar sensaciones y
reproducirlas. Así, a partir de estímulos físicos se graban sensaciones de rigidez en la
mano (introduciendo la mamo en agua fría), peso en el brazo, etc. (ver Amigó, 1992).
Cuando se posee la habilidad de la reproducción sensorial sin estimulación física
previa, es decir mediante el “recuerdo” o imagen mental del ejercicio realizado, se pasa a
la segunda fase en la que cada vez más rápidamente se reproducen las sensaciones de
rigidez, peso, olor, etc. llegando a originarse a través de la simple sugerencia del
terapeuta. Aquí se realiza el nexo entre la sugestión y el “recuerdo” que esta sugestión
sugiere (Wundt, 1908).
La segunda fase, adquisición de habilidades y ensayo, está centrada en la
elaboración y ensayo de una gran variedad de ejercicios, es decir, se establece la
generalización del “Recuerdo Sensorial” con el objetivo de adquirir una gran rapidez y

15
automatismo en la habilidad de generar “opencups” o “ideas acción”. La persona
responde, ya, a diferentes sugestiones, bien de emociones como, alegría, risa, asco, bien
de amnesia o bien de reto como “no poder hablar” o “no poder levantarse de la silla”. En
esta fase sigue utilizándose como “recurso terapéutico” la idea del recuerdo sensorial, es
decir, se apela a que en el cerebro está guardada (grabada) esa sensación, por ejemplo
ante la sugestión de reto “no vas a poder hablar”, se sugieren, después, posibles
situaciones en las que se haya tenido la boca cerrada (por ejemplo: si ha ido alguna vez
al dentista, o si de pequeño no dejó que le quitaran algún caramelo de la boca...), de este
modo, se eliminan los temores o el miedo a perder el control o quedar sometido a la
voluntad del terapeuta.
A partir de aquí, entramos en la tercera fase de aplicación y consolidación,
instaurándose sugestiones terapéuticas por ejemplo: “sentir asco al tocar el cigarrillo...”,
“no va a apetecer fumar...”, etc. Sugestiones de seguridad, bienestar, ausencia de miedos,
etc. El objetivo es potenciar el papel activo de la persona (auto-sugestión positiva), al
auto-observar su comportamiento, auto-evaluarlo y auto-reforzarlo. Se consolidan
estrategias personales del paciente y las adquiridas centrándose en la prevención de
recaídas al ofrecer a la persona estrategias de afrontamiento que contrarrestan las
“autosugestiones negativas” y limitantes que nos impiden la consecución de nuestros
objetivos.
Mediante el recuerdo sensorial pueden manejarse eficazmente las posibles
contrasugestiones, ya que existe un feedback inmediato sobre los ejercicios que se
realizan facilitándose la labor del terapeuta. Así, frente a la postura pasiva que asume el
sujeto en la hipnosis tradicional (relajado, ojos cerrados...), en la que, aunque exista
comunicación paciente / terapeuta, los diálogos sobre lo percibido, experimentado, etc.,
son posteriores a la hipnosis, el uso de la sugestión a partir del recuerdo sensorial facilita
más la percepción de control por parte del “paciente / cliente”. También se facilita el
control de la atención a partir de las interacciones, reconduciéndole, si es necesario, hasta
llegar a la sugestión.
Se genera en las personas la posibilidad de un control sobre su propio
comportamiento y, de este modo, se posee la capacidad para auto-regularlo, para darle
estabilidad y mejorar sus ejecuciones.

LIMITACIONES DE LAS TÉCNICAS DE SUGESTIÓN E HIPNOSIS CLÍNICA


Los procedimientos hipnosugestivos se deben utilizar como catalizadores de una
terapia más amplia que pretende producir una mayor capacidad para afrontar los
problemas de la vida.
Las sugestiones “hipnóticas” pueden utilizarse casi en cualquier tipo de problema,
pero no con cualquier tipo de persona. Las contra indicciones por peligros inherentes a la
hipnosis son inexistentes, a pesar de los tópicos que pesan sobre ella. Sin embargo, sería
aconsejable tomar precauciones en pacientes que reúnan alguna de las siguientes
características:

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 Niños de muy corta edad.
 Personas psicológicamente mermados en sus capacidades atencionales o
para seguir instrucciones.
 Personas con un rechazo intenso hacia la hipnosis y la sugestión, pues no
colaborarían, incluso abandonarían el tratamiento.
 Personas que deseen ser hipnotizadas para experimentar sensaciones
únicas o extraordinarias (quedarían defraudadas), o para viajar a otras
vidas pasadas o futuras (¡no tendrían éxito!).
 Personas poco sugestionables o susceptibles.
 Personas que deseen ser hipnotizadas bajo el supuesto de que su cambio
de comportamiento será automático, sin implicar esfuerzo alguno por su
parte, ya que, probablemente, no responderían bien a las sugestiones ni
ejecutarían apropiadamente el resto del plan de intervención. En este caso,
convendría comenzar por una reestructuración cognitiva antes de aplicar
la hipnosis.
 Personas con trastornos de personalidad.
 Personas con trastornos psicóticos.

LIBROS PARA LA PRÁCTICA Y EL APRENDIZAJE

1.- Granone, F. (1973). Tratado de hipnosis (Sofrologia). Ed. Cienbtífico Técnica.


Barcelona.
Es un manual clásico que reúne una gran información sobre la hipnosis tradicional. Básico
para el aprendizaje de ténicas de inducción y profundización y la aplicación en diferentes
trastornos.

2.- Caprio f. y Berger R. (1999). Curarse con autohipnosis. Ed. Paidó. Barcelona.
A pesar del título es un libro donde, con una orientación objetiva, se aclaran mitos sobre
la hipnosis y se ofrecen explicaciones sencillas y prácticas de porqué ocurren
determinados cambios cuando se activa la sugestión y la autohipnosis. Se incorporan
estrategias aplicadas a diversos problemas.

3.- Ledochowski L (2009). Manual de formación en trance profundo. Habilidades de


hipnotización. Ed. Desclée de Brouwer, col. Serenipity nº137. Bilbao.
En este libro se incorporan ejercicios para la practicar la habilidad de “leer” la
comunicación no verbal y llegar al lenguaje inconsciente. Estas habilidades son
imprescindible en la hipnosis “despierta” o en la sugestión directa e indirecta.

4.-Nardone, G., Loriedo, J. y Watzlawitck (2008). Hipnosis y terapias hipnóticas. Ed.


Integral, Autoayuda. Barcelona

17
Estos autores presentan formas de utilización de la hipnosis siguiendo la orientación
ericksoniana. Ofrecen explicaciones y aplicaciones de la sugestión y la comunicación en
el contexto de la terapia

5.- Pacheco León, M. (2002). Psicoterapia ericksoniana. El legado de Milton H.


Erickson a la psicoterapia actual. Instituto Milton H. Erickson de Santiago. © Reg.
Propiedad Intelectual N° 126.435. Accesibleen internet
Manual sobre las técnicas de Milton Erickson. Claro, concreto y asequible

6.- Paul-Cavalier F. (2001). Hipnosis según Erickson. Ed. Gaia


En él, se presenta una síntesis organizada de la sugestión indirecta utilizada por Erickson.
Es importante para saber cómo introducir las sugestiones en el paciente partiendo de su
campo de referencia.

6.- Rampin, M. (2008). Vender la moto. Ed. Alianza Editorial


Da una buena visión de la importancia del lenguaje y la comunicación. Muestra como
en su uso, se puede tener un gran poder de manipulación de la información

Enlaces de interés
Darren Brown hipnotizando a la gente en el tren de forma rápida, ojos abiertos
[Link]

Hipnosis inducción y explicación áreas de cerebro, ojos abiertos Dra. Helen J. Crawford
[Link]

Video de Spiegel en control del dolor con explicación. Inducción y autohipnosis


[Link]

Principio de una inducción de Erickson 4 minutos


[Link]
sigue la inducción parte 3
[Link]

BIBLIOGRAFÍA
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Caprio f. y Berger R. (1999). Curarse con autohipnosis. Ed. Paidó. Barcelona.
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Anales de psicología, 15 (1), pp. 147-155.
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Vázquez Editorial.
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Valencia.
Silva, J. y Goldman, B. (1991). El método silva de control mental. Dinámicas mentles. Ed. Edaf. Madrid.
Silva, J. y Miele, P. (1989),. El método Silva de control mental. Ed. Javier Vergara. Buenos Aires
Silva, J, y Stone, R.B. (1990). El método Silva para aprovechar la capacidad de la mente. Ed. Jarvier
Vergara. Buenos Aires
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responsiveness: Applications to experimental and clinical hypnosis. American Journal of Clinical
Hypnosis, 20, 235-249.
Wundt, W. (1908). Hipnotismo y Sugestión. Barcelona: Colección de Libros Modernos.

19
ESCALA DE IMAGINACIÓN CREATIVA
(Wilson y Barber, 1978)

1.- PESADEZ DEL BRAZO.


“Puedes hacer que tu mano y tu brazo se sientan pesados, dejando que tus
pensamientos obedezcan estas instrucciones. Por favor, cierra los ojos y extiende tu
brazo izquierdo a la altura del hombro, con la palma de la mano hacia arriba”.
(Comienza el conteo)
“Ahora imagina que te están poniendo un diccionario pesadísimo en la palma de
la mano izquierda. Siente el peso. Tus pensamientos te hacen sentir como si hubiera un
diccionario pesado sobre tu mano. Creas la sensación de pesadez en tu mano pensando en
un diccionario grande y pesado. Piensa ahora que te colocan otro diccionario pesadísimo
encima del anterior. Siente lo pesado que empieza a sentirse tu brazo cuando sostienes
los diccionarios. Sostén los diccionarios a medida que te imaginas el peso; nota como tu
brazo se va sintiendo más y más pesado cuando los sostienes. Ahora te vas a decir a ti
mismo que van a ponerte otro diccionario pesadísimo encima de los otros dos que están
en tu mano y que el brazo se te va poniendo cada vez más y más pesado muy muy pesado,
como se pone cada vez más y más pesado... muy pesado”.
(Aproximadamente 1 minuto y 20 segundos desde el inicio del tiempo).
“Ahora, dite a ti mismo que la mano y el brazo se sienten perfectamente normales
otra vez, y permite a tu mano y a tu brazo que tomen la posición inicial y se relajen”.
2.- LEVITACIÓN DE LA MANO.
“Orientando tus pensamientos puedes hacer que tu mano se sienta como si se
estuviera elevando con facilidad, sin esfuerzo. Mantén los ojos cerrados y extiende tu
brazo derecho a la altura del hombro con la palma de la mano hacia abajo”.
(Comienzo del conteo).
“Ahora imagínate la manguera de un jardín con un fuerte chorro de agua que
empuja la palma de tu mano derecha, empujando hacia arriba la palma de tu mano. Piensa
en un fuerte chorro de agua empujando tu mano hacia arriba. Déjate sentir el fuerte chorro
de agua empujando contra la palma de tu mano, subiéndola. Siente la fuerza del agua,
subiendo tu mano. Siéntela empujando contra la palma de tu mano. Dite a ti mismo que
el agua tiene mucha fuerza y a medida que lo piensas deja que tu mano empiece a elevarse.
Deja que tu mano se eleve hacia arriba, empujándola arriba y arriba y arriba, más alto,
más alto. Dite a ti mismo que hay un fuerte chorro de agua que está levantando tu brazo
y tu mano cada vez más alto a medida que el fuerte chorro de agua los empuja, los eleva
y empuja hacia arriba, más y más alto”.
(Fin del tiempo: alrededor de 1 minuto y 10 segundos).
“Ahora, dite a ti mismo que todo está en tu propia mente y vas a dejar que tu mano
y tu brazo vuelvan abajo y se relajen”.
3.- ANESTESIA EN LOS DEDOS.

20
“Centrando tus pensamientos puedes hacer que tus dedos se sientan insensibles.
Por favor, pon tu mano izquierda sobre tu regazo con la palma hacia arriba. Mantén
cerrados los ojos para que puedas concentrarte completamente en todas las sensaciones
de tu mano izquierda”.
(Comienza el conteo del tiempo).
“Ahora intenta imaginar y sentir como si te acabasen de inyectar anestesia cerca
del inicio del dedo meñique, de forma que comiences a sentir que se queda dormido.
Concéntrate en el dedo meñique. Nota cada sensación y los pequeños cambios de forma
que pienses que la anestesia empieza a moverse lentamente dentro de tu dedo meñique, a
moverse lentamente. Nota los pequeños cambios cuando el dedo meñique empieza a estar
un poco entumecido y torpe. El dedo meñique empieza a estar torpe cuando piensas en la
anestesia que va penetrando en su interior”.
“Piensa ahora en la anestesia penetrando en el interior del dedo anular, que está al
lado del dedo meñique. Vas a decirte a ti mismo que el dedo anular está cada vez más
torpe, más entumecido a medida que piensas en cómo está empezando a hacer efecto la
anestesia”.
“Dite a ti mismo que estos dedos están empezando a sentirse como de goma y
están perdiendo la percepción y las sensaciones. A medida que piensas en que la anestesia
penetra más rápido, los dedos se sienten cada vez más torpes, más y más entumecidos,
torpes, entumecidos e insensibles. A medida que piensas en que la anestesia hace efecto,
los dos dedos se sienten cada vez más torpes, más y más entumecidos, torpes...
entumecidos... insensibles”.
“Sigue pensando que los dos dedos están torpes, entumecidos e insensibles cuando
los tocas con el pulgar. Cuando toques los dos dedos con el pulgar, nota que cada vez
están más torpes, más y más entumecidos, más y más sensibles... torpes, entumecidos,
gomosos e insensibles”.
(Fin del tiempo: alrededor de 1 minuto y 50 segundos).
“Ahora vas a decirte que todo está en tu mente y vas a devolver las sensaciones,
devuelve las sensaciones a tus dedos”.
4.- “ALUCINACIÓN” DE AGUA.
“Mantén los ojos cerrados. Usando tu imaginación constructivamente puedes
experimentar la sensación de beber agua fría y refrescante”.
(Inicio del tiempo).
“Primero imagina que has estado expuesto al sol ardiente durante horas, que tienes
mucha sed, mucha sed y tus labios están secos, que estás sediento muy sediento. Ahora
imagina que estás en una montaña donde se está fundiendo la nieve, formando un arroyo
de agua clara y fresca. Imagínate a ti mismo sumergiendo un vaso en este arroyo de
montaña para poder dar un trago de agua fría y refrescante. A medida que pienses en
beber el agua vas a decirte que es absolutamente deliciosa, cuando la sientas bajando por
tu garganta... Fría y fantásticamente deliciosa. Siente la frescura y bienestar que da el
agua cuando tomas un sorbo. Piensa ahora en tomar otro sorbo de agua y siéntela
deslizándose por los labios y la lengua, bajando por tu garganta, llegando a tu estómago.
Siente que fría, refrescante, deliciosa y maravillosa es cuando das otro sorbo... tan fresca...
fría... dulce... maravillosa... deliciosa y refrescante. Piensa ahora en tomar otro sorbo y
siente el agua fría entrando en tu boca, alrededor de tu lengua, bajando por tu garganta y
llegando a tu estómago... tan fresca y maravillosa... absolutamente deliciosa... un placer
total”.
(Fin del tiempo. alrededor de 1 minuto y 30 segundos).
5.- “ALUCINACIÓN” OLFATORIO-GUSTATIVA.

21
“Mantén los ojos cerrados. Usando creativamente tu imaginación puedes
experimentar el olor y sabor de una mandarina”.
(Comienzo del conteo)
“Piensa que estás cogiendo una mandarina e imagina que la estás pelando. A
medida que creas la imagen de la mandarina siente como la pelas y mira y nota la piel de
la mandarina cómo va saliendo y la suave pulpa blanca de su interior. A medida que sigas
pelando la mandarina siente lo maravillosa y apetitosa que es, huélela, tócala y nota su
jugosidad. Piensa ahora en sacar uno o dos gajos de la mandarina con tus dedos. Extrae
una parte de la mandarina y muérdela. Experimenta lo jugosa, apetitosa y sabrosa que es
cuando imaginas que le das un mordisco. Huele y prueba la mandarina en tu boca y sobre
tu lengua. Nota su jugo y la pulpa cuando pienses en darle otro mordisco. Huele y prueba
la mandarina y nota que es absolutamente deliciosa. Siente lo deliciosa, dulce y apetitosa
que es. Nada menos que la mandarina más dulce y jugosa... absolutamente jugosa y dulce.
Prueba y huele con claridad la jugosa mandarina ahora que piensas en darle otro gran
mordisco a la deliciosa y jugosa mandarina”.
(Fin del tiempo: alrededor de 1 minuto y 30 segundos)
6.- “ALUCINACIÓN MUSICAL”.
“Mantén tus ojos cerrados”.
(Comienza el conteo)
“Recuerda ahora algún momento en el que escuchaste alguna música vibrante y
maravillosa, podría haber sido en cualquier parte, y volviendo a pensar en ella puedes
oírla incluso con más exquisitez en tu propia mente. La haces parte de ti y puedes
experimentarla tan intensamente como la música real. La música puede ser absolutamente
potente... fuerte... exquisita... vibrando a través de todos los poros de tu cuerpo...
metiéndose en cada poro... penetrando a través de cada fibra de tu ser. La música más
bella, completa, exquisita y abrumadora que escuchaste nunca. Óyela ahora cuando la
creas en tu propia mente”.
(Fin del tiempo: alrededor de 45 segundos)
Pausa de 15 segundos.
“Ahora puedes dejar de pensar en la música”.
7.- “ALUCINACIÓN DE TEMPERATURA”
“Mantén tus ojos cerrados y pon las manos en tu regazo con las palmas hacia
abajo y déjalas cómodamente ahí. Orientando tu pensamiento puedes hacer que tu mano
derecha sienta calor”.
(Comienza el conteo)
“Represéntate el sol brillando sobre tu mano derecha, siente el calor. Cuando
piensas en el sol brillante siente el aumento del calor. Siente el sol calentando cada vez
más y siente el calor penetrando en tu piel e introduciéndose profundamente en tu mano.
Piensa en ella sintiéndola muy caliente ahora... muy caliente. Siente como aumenta el
calor. Piensa en el sol que calienta mucho, mucho a medida que penetra en tu mano...
calienta mucho. Dite a ti mismo: “los rayos van en aumento, el calor va en aumento...
hace cada vez más calor”.
Siente el calor penetrando a través de tu piel. Siente el calor introduciéndose más
profundamente en tu piel cuando pienses en los rayos de sol que van en aumento y se
concentran cada vez más... calentando más y más. Siente como se calienta tu mano
derecha por el calor del sol. Hay una gran sensación de calor a medida que penetra
profundamente en tu mano... caliente, agradablemente caliente, penetrando ahora en tu
mano. Es una sensación agradablemente caliente, agradablemente caliente”.
(Fin del tiempo: alrededor de 1 minuto y 15 segundos)

22
“Ahora dite que todo está en tu mente y vas a hacer que tu mano se sienta
perfectamente normal de nuevo”.
8.- DISTORSIÓN DEL TIEMPO.
“Mantén los ojos cerrados. Controlando tu pensamiento puedes hacer que el
tiempo parezca que transcurre más despacio”
(Lo que sigue debe leerse cada vez más despacio, pronunciando cada palabra
con pausas de 2 a 6 segundos entre ellas).
(Comienza el conteo).
“Dite que hay mucho, mucho tiempo entre un segundo y otro. El tiempo se
dilata y hay mucho tiempo entre un segundo y otro. Cada segundo se va dilatando
mucho, mucho, dilatando más y más... mucho tiempo, hay tanto tiempo... mucho
tiempo. Cada segundo se dilata. Hay mucho tiempo entre un segundo y otro... mucho
tiempo. Lo haces tú mismo, tú haces transcurrir el tiempo más despacio”.
(Fin del tiempo: alrededor de 1 minuto y 40 segundos).
(Lo que sigue debe leerse en una cadencia normal).
“ Y ahora vas a decirte que el tiempo se está acelerando hasta alcanzar su cota
normal otra vez, a medida que haces que el tiempo recupere su normalidad”.
9.- REGRESIÓN EN LA EDAD.
“Mantén los ojos cerrados. Orientando tu pensamiento puedes hacer volver las
sensaciones que tuviste cuando estabas en la escuela primaria – en primero, segundo,
tercero, cuarto o quinto curso”.
(Comienza el conteo)
“Piensa que el tiempo retrocede, retrocede hasta la escuela primaria y te sientes
cada vez más pequeño. Siente tus manos, pequeñas y diminutas, y tus piernas y tu
cuerpo pequeño y diminuto. A medida que vas retrocediendo en el tiempo siente como
estás sentado en un gran pupitre. Nota el suelo por debajo de ti. Siente el borde del
pupitre. Puedes sentir las marcas de la mesa del pupitre, o es quizá una superficie
uniforme y fría. Puede haber una muesca para los lápices y quizá también un gran lápiz
amarillo. Toca la parte inferior del pupitre y podrás tocar algún chicle. Observa los otros
niños que están a tu alrededor, y el profesor, el tablón de anuncios, la pizarra, el lavabo,
y las ventanas. Huele las virutas de goma o el pegamento. Puedes oír hablar a los niños
y al profesor. Ahora observa y mira lo que sucede a tu alrededor”.
(Fin del tiempo: alrededor de 1 minuto y 15 segundos).
(Pausa de 15 segundos).
“Ahora dite que todo está en tu mente y vuelve al presente”.
10.- RELAJACIÓN DEL CUERPO Y LA MENTE.
“Mantén los ojos cerrados. Dejando que tus pensamientos obedezcan estas
instrucciones puedes hacer que tu mente y tu cuerpo se sientan muy relajados”.
(Lo que sigue debe leerse lentamente)
(Comienza el conteo).
“Piensa que estás en un cálido y maravilloso día de verano acostado al sol en la
playa de un lago o un océano. Siente que estás acostado sobre la arena, suave, suave, o
sobre una suave y cómoda toalla de baño. Siente el sol agradablemente cálido y la suave
brisa acariciando tu cuello y tu cara.
Represéntate el cielo azul maravillosamente claro con blancas nubecillas
algodonosas flotando perezosamente. Siente la dulce y penetrante calidez del sol, dite
que tu mente y tu cuerpo están completamente relajados y perfectamente cómodos... en
paz, relajados, cómodos, en calma. Tan cómodos en paz con el universo...
completamente relajados... relajados, en paz, plácidos, tranquilos... en calma... cómodos,
en paz, tranquilos, en sintonía con el universo”.

23
(Fin del tiempo: alrededor de 2 minutos y 5 segundos).
“Ahora, cuando abras los ojos continúa sintiéndote relajado y perfectamente
atento... en paz, atento y normal otra vez. Abre los ojos”.

Caso nº 1

Luis es un hombre de 44 años. Acude a consulta para abandonar el hábito de fumar


mediante la hipnosis, Quería que fuera rápido porque estaba en un servicio de
deshabituación tabáquica de la S. Social. Diagnosticado con un principio de enfisema
pulmonar. Fumaba entre 60 - 80 cigarrillos al día y según él le habían dicho que “hasta
que no dejara de fumar que no volviera”.

Caso nº 2

María es una mujer de 32 años casada y sin hijos. Estaba en el paro pero cobrando el
desempleo. Se lo estaba tomando como un periodo de vacaciones para dedicárselo a sí
misma, su marido y ella habían pensado que era un buen momento para tener un hijo.
Pesaba alrededor de 90 Kilos, midiendo 1.63 de estatura, María comentaba que ya sabía
que su cuerpo era así, pero que tenía que adelgazar porque así sería mejor para su
embarazo. Su estructura física era con forma de pera. Tenía problemas a la hora de
controlar el consumo de determinados alimentos y quería controlarlos y adelgazar. Tenía
una larga historia de tratamientos dietéticos. Solicitaba la hipnosis para dejar de comer
esos alimentos.

Caso nº3

Aurora es una mujer de 27 años con problemas de migraña y cefaleas tensionales. Acude
a la consulta ya que le han descartado que tuviera una causa orgánica. Tiene este problema
fundamentalmente los fines de semana. Esto la enfada ya que cuando está trabajando
durante la semana no tiene dolores. Trabaja de asistente social haciendo una sustitución,
le quedan 3 meses de trabajo pero se está planteando con su hermano el hacerse cargo de
la empresa familiar. En la empresa iba por las tardes trabajando en la administración.

Caso nº 4

Luis tiene 27 años, acudió a consulta acompañado de su madre porque no puede salir a
la calle solo. Vive con sus padres en un pueblo pequeño cercano a Valencia. Tiene cuatro
hermanas mayores que ya están casadas, con la hermana mayor se lleva muy bien y es
con la que se atreve a salir de casa cuando no lo hace su madre.

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Comenta que desde pequeño ha tenido problemas y que cuando tenía unos 10 años le
costaba mucho ir a la escuela, se quedaba en casa porque se encontraba mal. Se burlaban
de él porque le decían que lo que no quería era estudiar.
Siempre ha tenido sensaciones de ansiedad y como si se fuera a morir, sobre todo si estaba
lejos de casa. A pasado por temporadas en que el malestar “se podía aguantar” y sí que
ha salido de su pueblo, se sacó el carnet de conducir, pero hace un año le dio un “ataque”
en el trabajo ya no pudo ir más a trabajar y se le está acabando el paro.
Tiene novia de un pueblo vecino y es ella la que viene a verle dos veces a la semana y los
fines de semana, la relación va a medias porque ella comprende su problema y le dice que
es necesario que vaya a un médico para que se le vaya lo que tiene.
Relata que sus sensaciones, cuando quiere salir de casa solo, son: angustia, opresión en
pecho y como si no pudiera respirar, si le acompaña su madre puede ir de su casa a la de
su hermana mayor (que vive al lado de la consulta y por eso ha accedido a venir), siempre
por la misma calle y en coche porque lo lleva él, no recuerda cuando fue la última vez
que fue caminando hasta casa de la hermana. Toma “Valium” en casos de mucho malestar
y “tranquimacin” que le receta el médico de cabecera. El médico quiere que vaya al centro
de salud mental para que le den medicación para sus ataques de ansiedad y agorafobia
pero Luis comenta que no puede ir y reacciona muy mal con las sugerencias.
Le gustaría no tener esas sensaciones y ser un hombre “normal” pero no puede.

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