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Técnicas de Control Ambiental EIA y EAE

Este documento describe diferentes técnicas de control ambiental como la evaluación de impacto ambiental y la evaluación ambiental estratégica. Explica los conceptos, alcances, exclusiones y competencias relacionadas con estas técnicas de evaluación ambiental.

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Este documento describe diferentes técnicas de control ambiental como la evaluación de impacto ambiental y la evaluación ambiental estratégica. Explica los conceptos, alcances, exclusiones y competencias relacionadas con estas técnicas de evaluación ambiental.

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Tema 11: Técnicas de control ambiental

1. La técnica de evaluación de impacto ambiental


1.1 Concepto
Con la evaluación ambiental se tratan de analizar los efectos que pueden tener en el medio
ambiente las actividades humanas, con intención de evitar, su incidencia negativa en el medio en el
que se realizan. Estas técnicas pretenden garantizar una adecuada prevención de los impactos
ambientales concretos que se puedan generar, al tiempo que establecer mecanismos eficaces de
corrección o compensación.
Esta técnica de naturaleza preventiva es la más importante como medio de control o protección
ambiental tanto para los proyectos públicos o privados, así como para los planes o programas que
elaboran y aprueban las Administraciones públicas.
2. Los conceptos legales de evaluación de impacto ambiental y evaluacuón ambiental
estratégica
2.1 Los principios de la evaluación ambiental
Cuando nos referimos a la evaluación ambiental ello incluye tanto la evaluación ambiental
estratégica como la evaluación de impacto ambiental. Según el artículo 2 LEA los procedimientos
de ambas técnicas de evaluación ambiental se sujetarán a los siguientes principios:
a) Protección y mejora del medio ambiente.
b) Precaución.
c) Acción preventiva y cautelar, corrección y compensación de los impactos sobre el medio
ambiente.
d) Quien contamina paga.
e) Racionalización, simplificación y concertación de los procedimientos de evaluación
ambiental.
f) Cooperación y coordinación entre la AGE y las CCAA.
g) Proporcionalidad entre los efectos sobre el medio ambiente de los planes, programas y
proyectos, y el tipo de procedimiento de evaluación al que en su caso deban someterse.
h) Colaboración activa de los distintos órganos administrativos que intervienen en el
procedimiento de evaluación, facilitando la información necesaria que se les requiera.
i) Participación pública.
j) Desarrollo sostenible.
k) Integración de los aspectos ambientales en la toma de decisiones.
l) Actuación de acuerdo al mejor conocimiento científico posible.
2.2 Concepto y alcance de la evaluación de impacto ambiental
2.2.1 Concepto de evaluación de impacto ambiental (EIA)
La Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) se define como el procedimiento administrativo
instrumental a través del cual se analizan los posibles efectos significativos sobre el medio ambiente
de los proyectos para su autorización administrativa o, en su caso, para el control de los proyectos
sometidos a declaración responsable o comunicación previa. Es una técnica ambiental de control a
priori.
2.2.2 Alcance o ámbito de aplicación
La EIA se instrumentaliza en la LEA mediante dos procedimientos: el ordinario y el
simplificado. El primero termina con la Declaración de Impacto Ambiental, y el segundo con el
Informe de Impacto Ambiental. Según el art. 7 LEA, serán objeto de la EIA ordinaria o, lo que es lo
mismo, de Declaración de Impacto Ambiental:
a) Los proyectos establecidos en el prolijo anexo I de la LEA. Además también se someterán a
este tipo de control ambiental los proyectos que, presentándose fraccionados, alcancen los umbrales
del anexo I mediante la acumulación de las magnitudes o dimensiones de cada uno de los proyectos
considerados.
b) Los proyectos sometidos a la evaluación ambiental simplificada cuando así lo decida, caso por
caso, el órgano ambiental de acuerdo con los criterios del anexo III, criterios referidos a las
características de los proyectos.
c) Cualquier modificación de las características de un proyecto consignado en el anexo I o en el
anexo II, cuando dicha modificación cumpla por sí sola, los umbrales establecidos en el anexo I.
d) Los proyectos incluidos en los casos de evolución de impacto ambiental simplificado, cuando
así lo solicite el promotor de forma voluntaria.
Por su parte, serán objeto de una evaluación de impacto ambiental simplificada, o Informe de
Impacto Ambiental, los siguientes proyectos:
a) Los proyectos comprendidos en el anexo II de la LEA.
b) Los proyectos no incluidos ni en el Anexo I ni el Anexo II que puedan afectar de forma
apreciable, directa o indirectamente, a Espacios Protegidos Red Natura 2000.
c) Cualquier modificación de las características de un proyecto del Anexo I o del Anexo II, que
no requiera de una evaluación ambiental ordinaria y que pueda tener efectos adversos significativos
sobre el medio ambiente.
d) Los proyectos que, presentándose fraccionados, alcancen los umbrales del Anexo II mediante
la acumulación de las magnitudes o dimensiones de cada uno de los proyectos considerados.
e) Los proyectos del Anexo I que sirven exclusiva o principalmente para desarrollar o ensayar
nuevos métodos o productos, siempre que la duración del proyecto no sea superior a dos años.
2.2.3 Exclusiones expresas y excepciones posibles
El artículo 8 LEA contempla una serie de supuestos en los que los proyectos quedan
expresamente exceptuados o excepcionados de la aplicación del procedimiento de EIA. En primer
lugar, este procedimiento no se aplicará los siguientes proyectos:
a) Los relacionados con los objetivos de defensa nacional cuando tal aplicación pudiera tener
repercusiones negativas sobre tales objetivos.
b) Los proyectos detallados aprobados específicamente por una Ley.
Por otra parte, el Consejo de Ministros y el órgano que determine la legislación de cada
Comunidad Autónoma, en su respectivo ámbito de su competencia podrán, en supuestos
excepcionales y mediante acuerdo motivado, excluir un determinado proyecto de evaluación de
impacto ambiental. En particular, los siguientes:
a) Construcción de centros penitenciarios, o aquellos proyectos declarados de especial interés
para la seguridad pública por las administraciones competentes.
b) Obras de reparación de infraestructuras críticas dañadas como consecuencia de
acontecimientos catastróficos y obras de emergencia.
2.3 Concepto y alcance de la evaluación ambiental estratégica
2.3.1 Concepto de evaluación e impacto ambiental
La evaluación ambiental estratégica tiene una naturaleza muy semejante a la de la evaluación de
impacto ambiental aunque con un objeto diferente. Es igualmente un procedimiento administrativo
instrumental, pero, en este caso, respecto del de aprobación de planes o programas. Es una técnica
de prevención ambiental, cuyo objetivo es adelantar la evaluación ambiental a un momento anterior
a la propia ejecución del proyecto, concretamente a aquel en el que se incluye dentro de un plan o
programa público. Esta evaluación trata de analizar la posibilidad de que el proyecto se lleve a cabo
desde ese momento incipiente en el que un plan lo contempla.
2.3.2 Alcance o ámbito de aplicación
La Evaluación Ambiental Estratégica (EAE) también se instrumentaliza en la LEA, al igual que
la EIA, mediante dos procedimientos: el ordinario y el simplificado. El primero termina con la
Declaración Ambiental Estratégica, y el segundo con el Informe Ambiental Estratégico.
Son objeto de una EAE ordinaria, o de Declaración Ambiental Estratégica, los planes y
programas, así como sus modificaciones, que se adopten o aprueben por una AP y cuya elaboración
y aprobación venga exigida por una disposición legal o reglamentaria o por acuerdo del Consejo de
Ministros o del Consejo de Gobierno de una Comunidad Autónoma, cuando:
a) Establezcan un marco para la futura autorización de proyectos legalmente sometidos a
evaluación de impacto ambiental y se refieran a unas materias determinadas.
b) Requieran una evaluación por afectar a espacios Red Natural 2000.
c) Los sometidos, en principio, a una EAE simplificada cuando así lo decida, caso por caso, el
órgano ambiental en el informe ambiental estratégico de acuerdo con los criterios del Anexo V
LEA.
d) Los planes y programas sometidos, en principio a una EAE simplificada, cuando así lo
determine el órgano ambiental, a solicitud del promotor.
Por su parte, deben ser objeto de una evaluación ambiental estratégica simplificada:
a) Las modificaciones menores de los planes y programas.
b) Los planes y programas que establezcan el uso, a nivel municipal, de zonas de reducida
extensión.
c) Los planes y programas que, estableciendo un marco para la autorización en el futuro de
proyectos, no cumplan los requisitos ambiental estratégica ordinaria.
2.3.3 Exclusiones expresas y excepciones posibles
En base a lo previsto en el artículo 8.1 LEA, la EAE no se aplicará a los siguientes planes y
programas:
a) Los que tengan como único objeto la defensa nacional o la protección civil en casos de
emergencia.
b) Los de tipo financiero o presupuestario.
3. Competencia para la evaluación ambiental de planes o proyectos
En base al artículo 11 LEA, corresponde al Ministerio que tenga atribuida la competencia en
materia de medio ambiente ejercer las funciones de control ambiental cuando se trate de la
evaluación ambiental de sus planes, programas o proyectos que deban ser adoptados, aprobados o
autorizados por la AGE y los organismos públicos vinculados o dependientes de ella, o que sean
objeto de declaración responsable o comunicación previa ante esa Administración.
En los casos en los que la competencia sustantiva no pertenezca a la Administración General del
Estado, corresponderá a los órganos que determine la legislación de cada Comunidad Autónoma
cuando se trate de la evaluación ambiental de planes, programas o proyectos de su competencia.
En el caso de planes, programas y proyectos cuya adopción, aprobación o autorización
corresponda a Entidades Locales, la competencia corresponderá al órgano de la Administración
autonómica o local que determine la legislación autonómica.
4. Relación entre la evaluación ambiental estratégica y la evaluación de impacto ambiental y
su interacción con otras normas sectoriales
La EAE de un plan o programa no excluye la EIA de los proyectos que de ellos se deriven,
aunque hay que aclarar que en la evaluación del proyecto no podría volverse a valorar aquellos
extremos relativos a la planificación que ya fueron objeto de estudio y autorización ambiental con
ocasión de la EAE de la que fue objeto el instrumento planificador, salvo que haya transcurrido el
plazo establecido en el propio plan o programa para su ejecución o, en su defecto, el de 4 años
desde la publicación de la declaración ambiental estratégica y se hayan producido alteraciones de
las circunstancias tenidas en cuenta en la EAE.
Cuando no hayan transcurrido los referidos plazos o no se hayan producido alteraciones de las
circunstancias tenidas en cuenta en dicha EAE, el órgano ambiental podrá acordar motivadamente,
en aras del principio de eficacia, la incorporación de trámites y de actos administrativos del
procedimiento de EAE a los procedimientos de evaluación ambiental posteriores.
Por otra parte, las normas sectoriales reguladoras de determinados planes y programas sectoriales
deberán contener las disposiciones necesarias para garantizar que se sometan a una EAE antes de su
adopción o aprobación. Esta adaptación normativa debía realizarse en el plazo de un año desde la
entrada en vigor de la Ley 221/2013, y está en camino de generalizarse.
5. Control integrado de la contaminación
El control integrado de la contaminación fue incorporado al Derecho comunitario mediante la
Directiva 96/61/CE, relativa a la prevención y control integrado de la contaminación.
El control integrado de la contaminación está pensado para proyectos de especial incidencia
contaminante y que necesitan una pluralidad importante de autorizaciones de carácter ambiental.
Cuando una empresa quiere realizar una actividad que esté incluida en los anexos de estas leyes
como sujetas a autorización ambiental integrada deberá presentar una solicitud ante la Admón.
Ambiental autónoma competente. Se trata de una competencia ejecutiva exclusiva autonómica. El
órgano ambiental estatal, tan pronto como haya formulado declaración de impacto ambiental,
remitirá copia al órgano competente de la Comunidad Autónoma, que deberá incorporar su
condicionado al contenido de la autorización ambiental integrada, así como al de posibles
autorizaciones sustantivas.
El procedimiento de otorgamiento de esta autorización se inicia con la solicitud ante el órgano
autonómico competente en materia de medio ambiente que debe ir acompañada del proyecto básico.
El interesado deberá aportar además informe urbanístico del municipio en el que se vaya a realizar
el correspondiente proyecto, que debe emitirlo en treinta días. Posteriormente se someterá a
información pública por treinta días y se solicitarán los informes sectoriales preceptivos. A
continuación se someterá a nuevo informe municipal sobre todos aquellos aspectos que sean de su
competencia. Tras estos trámites se elaborará la propuesta de resolución de la que se dará audiencia
a los interesados.
El plazo máximo para el otorgamiento de una autorización ambiental integrada es de nueve
meses, una vez transcurridos, se producirá forzosamente un silencio negativo.
En la autorización ambiental integrada (AAI) se incluirá como contenido mínimo:
1. Los valores límite de emisión para las sustancias contaminantes debiendo especificarse las
mejores técnicas disponibles contenidas en las conclusiones que son utilizadas en la instalación para
alcanzar los valores límite de emisión.
2. Las prescripciones que garanticen la protección del suelo y las aguas subterráneas.
3. Los procedimientos y métodos que se vayan a emplear para la gestión de los residuos
generados por la instalación.
4. Las prescripciones que garanticen la minimización de la contaminación a larga distancia o
transfronteriza.
5. Los sistemas y procedimientos para el tratamiento y control de todo tipo de emisiones y
residuos.
6. Las medidas relativas a las condiciones de explotación en situaciones distintas a las normales
que puedan afectar al medio ambiente.
7. Cualquier medida o condición establecida por la legislación sectorial aplicable.
8. Las condiciones en que debe llevarse a cabo el cierre de la instalación.
9. La obligación de comunicar al órgano competente regularmente y al menos una vez al año
información sobre los resultados del control de las emisiones previstas en la AAI.
10. Los requisitos adecuados para el mantenimiento y supervisión periódicos de las medidas
adoptadas para evitar las emisiones al suelo y a las aguas subterráneas.
11. Condiciones para evaluar el cumplimiento de los valores límite de emisión.
12. En caso de que la autorización sea válida para varias partes de una instalación explotada por
diferentes titulares, las responsabilidades de cada uno de ellos.
La autorización ambiental integrada tendrá que ser revisada de oficio en todo caso cuando:
a) La contaminación producida por la instalación haga conveniente la revisión de los valores
límite de emisión;
b) resulte posible reducir significativamente las emisiones sin imponer costes excesivos a
consecuencia de importantes cambios en las mejoras técnicas disponibles;
c) La seguridad del funcionamiento del proceso o actividad haga necesario emplear otras
técnicas;
d) El organismo de cuenca estime que existen circunstancias que justifiquen la revisión; y
e) Venga exigido por la legislación sectorial aplicable a la instalación o sea necesario cumplir
normas nuevas o revisadas de calidad ambiental.
Esta revisión no dará lugar a indemnización y se tramitará a través de un procedimiento
simplificado.
El TRLIPPC establece un severo cuadro de infracciones y sanciones en relación con los
incumplimientos referidos a la autorización ambiental integrada. Aparte de la sanción administrativa
o condena penal, se obliga al infractor a la reposición o restauración de las cosas al estado anterior a
la infracción, así como, a abonar una indemnización por daños y perjuicios causados. Cuando el
infractor no cumpla con esto, el órgano competente podrá acordar la imposición de multas
coercitivas, cuya infracción no superará un tercio de la multa prevista para el tipo de infracción
cometida.
6. Responsabilidad por daños ambientales
La UE aprobó la Directiva 2004/35/CE, sobre responsabilidad medioambiental en relación con la
prevención y reparación de daños medioambientales. Esta directiva encuentra su base en el art. 45
CE donde se reconoce el derecho de los ciudadanos a disfrutar de un medio ambiente adecuado
como condición indispensable para el desarrollo de la persona.
6.1 Características de la responsabilidad medioambiental
La Directiva 2004/35/CE configura un régimen administrativo de responsabilidad ambiental de
carácter objetivo e ilimitado, basado en los principios de prevención y de que quien contamina
paga. Este último consiste en trasladar los costes derivados de la reparación de los daños
ambientales desde la sociedad hasta los operadores económicos beneficiarios de la explotación de
recursos naturales. El carácter objetivo conlleva que las obligaciones de actuación se imponen al
operador al margen de cualquier culpa, dolo o negligencia que haya podido existir.
6.2 Ámbito e aplicación: art. 3 Ley 26/2007
El ámbito de aplicación se basa en tres elementos para realizar la delimitación:
- El tipo de actividad económica o profesional de que se trate.
- La clase de medida que deba adoptar el operador.
- La naturaleza de la responsabilidad en la que éste pueda haber incurrido. De estos elementos se
deducen dos ámbitos diferentes:
a) Esta ley se aplicará a los daños medioambientales y a las amenazas inminentes de que tales
daños ocurran, aunque no exista dolor, culpa o negligencia. Se presumirá, salvo prueba en contrario,
que una actividad económica o profesional ha causado el daño o la amenaza inminente de que dicho
daño se produzca cuando se apropiado para causarlo. Por eso, el profesional o la empresa deberá
adoptar las medidas de prevención, de evitación o de reparación reguladas en la Ley.
b) Quien desarrolle una actividad económica o profesional distinta a las contenidas en dicho
anexo III, y que produzca daños ambientales o amenazas inminentes de que tales daños ocurran, se
aplicará la ley también para exigirle las medidas de prevención, evitación y reparación siempre que
medie dolo, negligencia o culpa.
6.3. Daños ambientales excluidos de la responsabilidad medioambiental
Quedan excluidos los daños ambientales y las amenazas inminentes que ese daño produzca
cuando hayan sido provocadas por:
a) Un acto derivado de un conflicto armado, de hostilidades, de guerra civil o de insurrección.
b) Un fenómeno natural de carácter excepcional, inevitable e irresistible.
c) Las actividades cuyo principal propósito sea servir a la defensa nacional o a la seguridad
internacional, y las actividades cuyo único propósito sea la protección contra los desastres naturales.
Quedan fuera también los daños de personas, su propiedad privada o cualesquiera otros daños
patrimoniales que no tengan la condición de daños medioambientales, aunque sean consecuencia de
los mismos hechos que dieron lugar a la responsabilidad.
6.4 Ámbito temporal, alcance de la responsabilidad y aseguramiento de la misma
La responsabilidad medioambiental prescribe a los 30 años desde que tuvo lugar la emisión, el
suceso o el incidente que lo causó. El plazo se computará desde el día que haya terminado por
completo o se haya producido por última vez.
Los operadores de las actividades económicas o profesionales incluidas en la ley están obligados
a adoptar y ejecutar las medidas de prevención, evitación y reparación de daños medioambientales y
a sufragar sus costes, cualquiera su cuantía, cuando resulten responsables de los mismos.
La Ley de Responsabilidad Ambiental establece la obligación de constitución de un seguro de
responsabilidad medioambiental en determinados casos para hacer frente a la producción de los
daños ambientales que se le puedan imputar.
6.5 Causas de exoneración de la responsabilidad medioambiental
Las causas de exoneración contenidas en el artículo 14 de la Ley 26/2007 se pueden resumir en
que el operador deberá demostrar que los daños o amenazas ambientales se produjeron:
a) Por la actuación de un tercero, ajeno a la organización de la actividad que se trate, a pesar de
existir medidas de seguridad.
b) Por cumplimiento de una orden o instrucción de obligado cumplimiento dictada por autoridad
competente, salvo que sea dictada como consecuencia de la emisión o incidente generado por la
propia actividad del operado.
c) Sin culpa o negligencia por parte del operador, y que además el daño causado se hubiera
producido en las siguientes circunstancias:
- Que la emisión o hecho que sea causa directa del daño constituya el objeto expresó y
específico de una autorización administrativa otorgada de conformidad con la normativa aplicable a
las actividades del anexo III.
- Que se trate de emisión, actividad o cualquier forma de utilización de un producto, respecto
de los cuales el operador demuestre fehacientemente que en ningún caso, se consideraron
potencialmente perjudiciales para el medio ambiente.
Cuando concurran estas circunstancias, el operador está obligado en todo caso a adoptar las
medidas de prevención, evitación y reparación de daños medioambientales

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