Bombara, Paula .. . •. . ,.
·•
Mara: apuntes sobre la vida de una elefanta / Paúla Bombara; ilustrado pqr Raquel Carté - J ª ed.
Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Fondo de Cultura Económka d~ Argentiria,2022.
40 p.; 20 x 25 cm. - (Los Especiales de A la Orilla del Viento) ·
ISBN: 978-987-719-350-3
l. Literatura Argentina. 2. Literatura Infantily Juvenil. 3. Derechos de los Animales. I. Cané,
Raquel, ilus. II. Título
CDD A860.9282
Distribución mundial
© Paula Bombara, del texto, 2022
© Raquel Cané, de las ilustraciones, 2022
© Global Sanctuary for Elephants, 2022, foto de Mara y Bambi en el Santuario para Elefantes de Mato Grosso
D. R. © 2022, FONDO DE CULTURA ECONÓMICA DE ARGENTINA S.A.
Costa Rica 4568; Cl414BSH, Buenos Aires, Argentina
fondo@[Link] / [Link]
Comentarios y sugerencias: editoria1@[Link]
FONDO DE CULTURA ECONÓMICA
Carretera Picacho Ajusco, 227; 14110 Ciudad de México
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Editora: Lola Rubio
Correción: Cristina Pruzzo
Diseño y armado: CódigoArte
ISBN: 978-987-719-350-3
Se terminó de imprimir en el mes de agosto de 2022
en Gráfica Pinter S.A., Diógenes Taborda 48,
Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.
La tirada fue de 3.000 ejemplares.
Fotocopiar libros está penado por la ley.
Prohibida su reproducción total o parcial por cualquier
medio de impresión o digital, en forma idéntica, extractada
o modificada, en español o en cualquier otro idioma,
sin autorización expresa de la editorial.
lMPRESO EN ARGENTINA - PRINTED IN ARGENTINA
.,Hecho el depósito que marca la ley 11723
APUNTES SOBRE LA VIDA DE UNA ELEFANTA
Paula Bombara
Raquel Cané
LOS ESPECIALES DE
A la orilla del viento
~ · FONDO DE. [Link] ECONÓMICA
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A Mara, por recordarnos que lafoerza está
en el abrazo de la manada.
¡'. ',, ',_,,; ," 1
Ojalá .algu.i:en les haya dado atención, cariño, un masaje ...
En meéliQ de tantas ~osas desconocidas, me imagino un :humano
cepillá[Link] [Link] lomos, conversando cerca de ustedes, regalándoles·
zanahorias o una canción.
Llegaste al puerto de Hamburgo,
llegaste al Tierpark Hagenbeck, fuiste expuesta,
llegaste a los ojos de la familia que te esperaba,
llegaste al nombre que los humanos te pusimos.
Una familia argentina buscaba tres elefantas para sus circos
sudamericanos. Hembras, porque dicen que son más inteligentes,
[Link] violentas, más fáciles de entrenar. El papá ya sabía los nombres,
los había elegido junto a sus hijos antes de viajar: Merri,
También sabía que las elefantas serían las estrellas de
En ese momento, ¿ente:ridiste algo de lo que: estal>w~~]l
,' ' ' ',, ' : '': i'~.:,:,'i \\, '
•..
Los elefantes viven en manada, en grupos de hasta quince elefantas
con sus crías. Laelefanta más vieja es la que señala hacia dónde ir.
Cuando llegaste al Circo África eras la única, Mara. Ya no más mamá,
ni otras crías, ni elefantes del circo colombiano. Te encontraste
sola con apenas cuatro, cinco años. ¿Te acomodaste rápido
a la familia del circo?, ¿alguien hizo de mamá sustituta?, ¿alguien te dijo
hacia dónde ir?
Leí que los elefantes en cautiverio duermen, repartidas en siestas cortas,
de cuatro a seis horas, pero ... ¿en qué piensan antes de dormir?,
¿qué sueñan?
Los circos de aquella familia nunca estaban quietos, iban de pueblo
en pueblo, mostrando sus animales exóticos, sus acróbatas,
sus maravillas. Las funciones solían ser por la tarde y, cuando había
suerte, también por la noche. En cada función, tu show. duraba ocho
minutos, a lo sumo diez. El resto del tiempo lo pasabas con las personas
que vivían en el circo, se acompañaban. Ayudabas con el armado
de la gran carpa, a desarmarla. A última hora, en la prisa por finalizar
la jornada, el mundo adulto ponía a todos los cachorros del circo
a trabajar, también a los humanos. Entre las tareas del día y de la noche,
¿lograbas descansar?
Seguro que te acostumbraste a las rutinas. Llegar a un lugar nuevo, _armar
las carpas, acomodar los remolques, esperar la comida, dar un paseo, dejar
que te bañaran, que te prepararan para el show, esos minutos de luces,
aplausos ... la calma. Cuando el circo se apagaba, dormir.
Dicen
que te cuidaban mucho,
que eras como una hija más para la familia circense,
que tenías un amigo humano de tu edad, Víctor.
Con él te metiste en ríos, arroyos, hasta en el mar.
¿~é significará amigo para vos, Mara?
Víctor también vivía en el circo. Estudiaba como podía, trabajaba
en lo que le pedían. Solía enojarse cuando en la escuela lo cargaban
porque su vida no era como las otras. Seguro que vos también tenías
días buenos y días malos.
Él te recuerda siempre, Mara. Ya es un señor grande, sigue teniendo
tu edad.
Lo que a vos y a los chicos no les importaba demasiado era si el circo
cambiaba de nombre. Jamás te enteraste de que el Circo África pasó
a ser El Sudamericano. Tampoco, de que Argentina atravesaba
una dictadura y el dinero escaseaba.
~~.----·-
\
. . ,· .~ . ·. i:'ert\[Link]¿e,. cato re€ años cuando tuvieron que venderte al Circo Rodas,
· •. • • : el ril;á~:gra~d:e y famoso de los- años ochenta. Víctor trató de impedirlo,
. ··.:: pero ¿qllé 'importa lo que [Link] un chico a la hora de pagar deudas?
. , ' ,• ' I, '
. . " .. -
¡ ' ' '
· Para él fu~ como silo hubieran separado de una hermana. Y parece
qu~ para vqs también, porque, cuando Víctor iba a visitarte al Rodas,
el moment.o de la despedida era terrible. Llorabas, rompías cosas ...
Tan mal quedaban los dos que tu amigo dejó de ir.
Para los nuevos dueños eras "temperamental".
Para mí, reaccionabas ante las injusticias.
Otra vez, todo nuevo, todo incierto. Salvo, qúizá, los sabores, porque
intentaron que no cambiara tu comida. Más de cien kilos de alfalfa,
naranjas, manzanas, zanahorias, zapallos ... y agua, mucha agua,
, mucha mucha agua, como doscientos litros cada día. Te esperaba
un remolque de temperatura controlada, espacioso. Y un nuevo
. cuidador, Blas, que era un hombre duro con otros hombres,
pero avos te llamaba amiga. ¿Confiaste en él desde el printipio,.Mara?
·.Estuviste más d~ diez años compartiendo .~us días con Bias. Élcuenta
q~e · · ~aram,elos, :~go de dulzui~ ~xtra:pa:ra ~liviar el tr~bajo
•1:,;1_ . • '
"
. ¿Dolor? SL 4olor: un p'ar de años despué; de girar c;on el Rodas
comenzaroh a dolerte la.s patas, algo. que le pasa a la mayoría
de [Link] que viven en cautiverio.
Los elefantes libre.s caminan mucho, como veinte kilómetros por día,
a veces más. La planta de las patas es de queratin~, la misma proteína
que forma las uñas. La queratina se desgasta al caminar
y está bien que así sea~ Entre el hueso del talón y la planta de la pata,
hay una almohadilla grasa. También entre los dedos hay almohadillas.
Son indispensables: ahí reposan los más de seis mil kilos que puede
llegar a pesar un macho adulto. Si el elefante está atado,
quieto, mientras su remolque se mueve, no desgasta las plantas
de las patas. Tampoco desgasta las uñas, que siguen engrosándose,
porque así es el crecimiento, imparable.
\
\
Los elefantes asiáticos y los africanos se parecen, pero, en realidad,
son bastante diferentes; tanto como para no poder reproducirse entre sí.
Los africanos son más altos y pesados, tienen orejas más grandes, piel
más arrugada. Los asiáticos poseen dos protuberancias en la frente,
el abdomen más recto, los molares redondeados. La trompa
de los africanos termina en dos extensiones, a modo de labios;
la de los asiáticos, en una. Dicen que el carácter es notablemente
distinto, además. ~e los africanos son menos pacientes, que reaccionan
con más violencia. ¿Será así? ¿O será que las historias de vida
de cada uno los han marcado de modo diferente?
Al poco tiempo de vivir juntas, comenzaron las peleas entre las elefantas
del zoológico. Una discusión entre tres de nosotros puede ser difícil.
A veces, incluso, no tiene arreglo. ¿Será comparable a una pelea
entre tres de ustedes?
Convivieron compartiendo espacios abiertos y espacios cerrados.
A veces, mejor; a veces, peor. Hasta que, en 201 O, vos y Kuky empujaron
a Pupi hasta hacerla caer en el foso del Templo Hindú. ¿Fue un juego?,
¿un impulso que terminó mal? ¿Lo hicieron a propósito? ¿Ustedes
arman planes, proyectos, como hacemos nosotros?
Las personas que las cuidaban acordaron que era mejor separarlas.
Cuando ellas estaban adentro, vos estabas afuera. Ellas, afuera;
vos, adentro. En horarios establecidos, con más controles médicos
y estudios de conducta, para que la vida de las tres fuera la mejor posible.
Pasaste-más de nueve años, Mara, ¡casi diez!, viviendo a contraturno
de Kukyy Pupi.
¿~é será para vos "la mejor vida posible"?
¿Será la que estás viviendo ahora?
:i
En épocas pasadas, los circos y los zoológicos eran oportunida9-es
para conocer y aprender. Tiempos en los que no había filmaciones a color
ni grabaciones sonoras, tiempos en los que las investigaciones científicas
no se mostraban en las pantallas de nuestros teléfonos. Los circos
y los zoológicos nos acercaban animales de lugares lejanos. Podíamos
verlos moverse, dormir, comer, hadar.
(
.
Ya no estamos en esos tiempos, Mara.
La vida es muy diferente ahora.
Siempre hubo personas que se preguntaron: ¿tenemos derecho
a entrometernos en la vida de un animal?
¿A que crezca en cautiverio, separado de los suyos?
¿Forzado a adaptarse a los humanos?
Las preguntas hicieron eco y hubo quienes comenzaron a pedir
que las tres elefantas, los leones, las jirafas, todos los animales que estaban
f.
pasando días y noches encerrados en zoológicos y circos volvieran
a sus lugares de origen. Pero, después de tantos años entre nosotros ...
{ ¿Cuál es tu lugar de origen?
¿~én sos, Mara?
\
LaJ.n.-véat~a.ei6ll
1nvestiga;t', para 1llÍ-i s;[Link] 1ee!' articulas Y Jibl'OS .·
de especlallStaS.' entfflVISta;rloil, i:rura;r pellculasY videos, buiia;r ·.
Jnfqrmacl6U eil JllUC));lS p¡¡ginOS "'eb, 1eer ]ibrDS de [Link] .
o de colllun1cación (lientíftca Que t,ral;eU sobre el JlliSID.º t,eIIl8,,.
escucha!' lll1lflicaá y sonídOS, pen~-en sUenciO, [Link] roeIDoria, .: .
En este caso, ux•restlglU' f\le fáJ3il pol'Que 10s elefantes están ·
entre miS a,n;males faV'orítoS, así Que tenía una pa.I'te de la búS<lueda
necba, pues desde pe<[Link]ñaJunto datos sobre laS plantas
y 10s a,nimaleS q_u.e me gustan .
Me ayudó contar con un libro maravilloso cuyo título es Historia natural
y mítica de los elefantes, escrito por José Emilio Burucúa y Nicolás Kwiatkowski
(Ampersand, 2019).
Cuando necesité reflexionar sobre la relación social entre humanos y animales,·..
acudí, fundamentalmente, a tres textos:· Zooética. Una mirada tilosotica ·
a los animales, [Link] por Paulina Rivera Weber (Fondo de Cultura '.[Link]ó:rru
. 2018); En defensa de los derechos de los [Link],de TonfR,Á.ó'<>n r-¡¡,,...:,.,,.:i,... rla p,,,+,;..::::. ·.
Económica, 2016),.e InterQretar [Link] ailiinaii!~
Johnson (RBA, 2005).
Me resultó muy rica la lectura [Link] f~ojudicial d~;:2015 ~~ doctora Elena
+a
Liberatori, en el cual define a [Link] orangutan:a., [Link], dó:rno una "persona
no humana". La jueza Liberatori dice allí que, como nuestro Código Civil
solo reconoce las categorías "personas" y "bienes", la manera de lograr
que se respeten [Link] de los animales y del medio ambiente
es agregando una tercera categoría, la de "seres sintientes" o "personas
no humanas". Este fallo condujo al cierre del zoológico de Buenos Aires
y su conversión en un ecoparque.
Al entrevistar a Tomás Sciolla, uno de los participantes del viaje de traslado
de Mara al Santuario para Elefantes de Mato Grosso, me di cuenta de la dedicación
y el cariño con que el equipo cuidador del Ecoparque de la ciudad
de Buenos Aires y el del Global Sanctuary for Elephants planificaron
y llevaron adelante todo ese traslado. ,
Las redes sociales y las páginas _informativas del Santuario para Elefantes
de Mato Grosso ([Link] me permitieron ver videos
de Mara desde el primer día que pasó allí, y estar al tanto de cómo sigue
su vida. Leí su diario y observé sus movimientos cada vez que necesité
conectar la palabra escrita con la experiencia de vida.
Leer el fallo de lajueza Liberatori hizo que buscara más información sobre
políticas de protección animal:
E htt ·//[Link]/normativa/nacional/ley-14346-15301 l
• n ps. t animales Esta norma
están las penas para las personas que maltra an a 1os .
fue sancionada en 1954. .
.• Este es·'ei .sitio web .del Ministerio de Ambi~nte y Desarrollo Sostenible:
[Link]
,· · · .· d echos de animales no humanos.
I..,a doctora LorenaBilicic [Link] experta en .· er . , .
• · . , · · .· . · · · . · •· .. · • al g/home hay muchísuna
[Link]éb [Link] .or · .
. r, ; • irliorrriación sóbre ~l:obs,ervatorio q~e ella di¡'ige. . . • . . . ..
\{i:~fj¡¡:~~~~!;~4ei~
·.1:.i:E,ihttp~Jí-#wW:gepda;Org/esp/der~choS/[Link]µ[Link]
1os~es
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: El cuerpo de los elefantes, tan inmenso respecto al nuestro, está.llenó
'de
.
particularidades.
.·
Comparto algunos datos con la ilusión de [Link]
~ .
la fascinación que me producen: · . .
• Los elefantes, 'además de sus largos ·colmillos, tie~en cuatro diente~
molares. Los cambian seis veces a loJargo de la vida. Cada UI1otiene
el tamaño de un ladrillo y puede pesar hasta 5 kilos.
• Entre elefantes, además de barritar ( así se llama a los sonidos que
producen), se comunican con infrasonidos, inaudibles para el oído
humano. [Link] ondas sonoras les permiten escucharse estando
a 10 kilómetros de distancia o más.
• El corazón de un elefante representa alrededor del 0,5% del peso total
de su cuerpo. Esto significa que Mara, que pesa entre 2.500.
y 2.700 kilos, tiene un corazón de entre .¡12,5 y 13,5 kilos!
• La trompa de un elefante tiene m.ás de 150 mil haces musculares,
agrupados en 40 mil músculos. Puede car~ar un peso promedio
de 350 kilos y contener hasta 1.0 litros de agua.
Hace 100 años, había casi 2 mil millones ([Link]) de humanos
y más de un millón (1.000.000) de elefantes asiáticos. En la actualidad,
los humanos somos casi 8 mil millones ([Link]) y los elefantes
asiáticos, 50 mil (50.000).
dicen estos n,