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Educación Sexual Familiar Integral

Hoy en día la familia ha evolucionado con los tiempos, con nuevas formas de familias. La educación sexual en la familia es imprescindible para el desarrollo integral de las personas. El artículo analiza cómo ha cambiado la familia y la paternidad, y la importancia del diálogo y la educación afectivo-sexual en la familia.

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Educación Sexual Familiar Integral

Hoy en día la familia ha evolucionado con los tiempos, con nuevas formas de familias. La educación sexual en la familia es imprescindible para el desarrollo integral de las personas. El artículo analiza cómo ha cambiado la familia y la paternidad, y la importancia del diálogo y la educación afectivo-sexual en la familia.

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Hachetetepé.

Revista científica de
educación y comunicación
ISSN: 2172-7910
[email protected]
Universidad de Cádiz
España

Benetton, Mirca
LA EDUCACIÓN SEXUAL EN LA FAMILIA PARA EL DESARROLLO INTEGRAL DE LA
PERSONA
Hachetetepé. Revista científica de educación y comunicación, núm. 15, noviembre, 2017,
pp. 77-86
Universidad de Cádiz

Disponible en: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=683772563015

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Monográfico

//:
LA EDUCACIÓN SEXUAL EN LA FAMILIA
PARA EL DESARROLLO INTEGRAL DE LA
PERSONA
Sexual education in the family for the integral
development of the person
Mirca Benetton
educación y comunicación Profesora asociada en pedagogía general y social
15: 83-94 Nov. 2017
Universidad de Padua (Italia)
E.mail: [email protected]

hachetetepe
Resumen:
Hoy en día la familia ha evolucionado con los tiempos, con un resultado de nuevas familias (en plural). De igual
modo, el hecho de la paternidad también ha cambiado con los nuevos tiempos. Un discurso abierto y emergente
sobre ser hombre o ser mujer en la actualidad. Con nuevas responsabilidades, con nuevos roles que se reescriben con
nuevos compromisos. Sin género de dudas, la educación sexual en la familia es imprescindible para el desarrollo
integral de las personas. Un estudio que se inspira en el diálogo y en el valor que adquiere la educación afectivo-
sexual, sin dejar de lado la trascendencia en el seno de la famlia.
Palabras clave: familia, educación secal, educación afectivo-sexual, diálogo.

Abstract:
Nowadays the family has evolved with the times, with a result of new families (in plural). Likewise, the fact of
paternity has also changed with the new times. An open and emerging discourse about being a man or a woman
today. With new responsibilities, with new roles that are rewritten with new commitments. Undoubtedly, sexual
education in the family is essential for the integral development of the people. A study that is inspired by the
dialogue and the value acquired by affective-sexual education, without leaving aside the transcendence within the
family.
Keywords: family, secal education, affective-sexual education, dialogue.

Recibido 25-03-2017 / Revisado 21-06-2017 / Aceptado 19-07-2017 / Publicado 01-11-2017

https://doi.org/10.25267/Hachetetepe.2017.v2.i15.8 77
//: Diversidad y educación afectivo sexual

Familia, familias y paternidad y educativo (Donati, 2013). El ser familia, de hecho,


està conectado al hacer familia, y luego a la voluntad

H ay muchos cambios sociales y culturales que


han afectado a nuestro medio ambiente; algunos
han cuestionado el modelo clásico de la institución fa-
y modalidad con los cuales los jóvenes piensan sobre
el futuro y su posible familia (Mirabella, 2009: 6-7;
Xodo, 2008).
miliar. De hecho, la familia, que actualmente parece La pregunta que surge es: ¿Cómo es ser hombres y
desnaturalizada, parece haber inducido a una enmien- mujeres en la familia, cómo ser padres y madres, y en
da al desarrollo de las relaciones educativas y de las qué modelos afectivo-sexual y sentimental educamos
comunicaciónes entre padres e hijos en relación con la a los hijos?
educación sentimental, emocional de los niños. Si hoy se cortò el velo de la obviedad que categoriza
En particular, los establecidos modelos relacionales la constitución de la familia (madre, padre, hijos) no
masculinos y femeninos, materna y paterna parecen hay, sin embargo, la unicidad de la definición de los
fallar, por lo que la familia es como un grupo de per- planes de la sexualidad y de generación, así como la
sonas que toman diferentes roles. El actual debate educación familiar, emocional y sexual.
sociopolítico, por ejemplo, no se centra tanto en la Se convierte en problemático entender qué identidad
hachetetepe

emancipación femenina y la liberación sexual de la sexual (1) y afectivo-sentimental representan a los pa-
mujer, sino en la oportunidad de cuestionar la limi- dres para los hijos en la familia cuando se divide el ser
tación heterosexual de la familia misma. De ahí la macho y hembra biológica del padre y de la madre por
reclamación por parte de los diferentes grupos homo- género y por la relación sentimental-amoroso ligado a
sexuales de formar a una familia. El asunto nos in- la generatividad (Benetton, 2014), que ha sido hasta
teresa no tanto y no sólo por su aspecto legal, sino ahora el binomio sobre el que la familia se ha basado.
sobre todo para entender cuales son los modelos de Se abren nuevos escenarios sociales en los que a los
educación sexual y afectiva que estas nuevas figuras dos géneros, macho y hembra, se complementan con
parentales transportan y cómo pueden afectar a la muchos otros, como es requerido por las asociaciones
educación de sus hijos. Debe reconocerse, de hecho, LGBTQ (Lesbianas, Gay, Bisexuales, Transgénero,
que a nivel educativo, la familia desempeña, o debería Queer) y aquellos que no aceptan la idea de que hay
desempeñar, un papel crucial propio en el apoyo del una orientación sexual definida y luego proclamar la
crecimiento de la identidad del hijo en relación con indeterminación. “El gobierno australiano ha identifi-
su desarrollo emocional-afectivo, sexual, emocional cado 23 géneros, mientras que la red social Facebook
y moral, es decir, en lo que respecta a los aspectos incluso 56, cada uno con múltiples variaciones. Sin
más íntimos/interiores y la ética de ser un hombre o embargo, está claro que uno de los fenómenos que
una mujer. subyacen a la crisis de la relación interpersonal está
Si con los gender studies ya no parece posible de constituido precisamente por la renuncia de la identi-
identificar un genoma natural de la familia - y de la dad sexual y la función sexual en favor de una abso-
persona - por lo tanto, se debe tratar de nivel social luta fluidez de la identidad misma y de las funciones,

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//: La educación sexual en la familia para el desarrollo
integral de la persona Monográfico

con el consiguiente abandono de la responsabilidad en (2015: 26-27):


la relación y a sus características generativas” (Can- «Quiero, por tanto soy, es el mantra generalizado de
telmi, 2015: 6). nuestra sociedad. Quiero las cosas, quiero los cuerpos
De hecho, hoy aún las familias “tradicionales” pa- y, si mi cuerpo no me corresponde, lo modifico para
recen dudosas en los modelos de la afectividad y de que asì que pueda cumplir con los nuevos deseos que
el incansable ardor de mi mente me sugiere. A pesar
la sexualidad para crecer en la misma. Sin embargo,
que el universo se mantenga - y siga adelante - gra-
una cosa es el reconocimiento legal de las parejas del
cias a dos polos opuestos, el yin y el yang, lo feme-
mismo sexo, de nuevos derechos sexuales, o la despa- nino y lo masculino que bailan constantemente para
tologización de diferentes trastornos de identidad de crear y mantener viva toda la realidad que nos rodea,
género, otra cosa es lograr la eliminación de “límites” venimos a proclamar lo indistinto como nuestra única
o diferencias de los cuerpos para poder reproducir y salvadora ley. Pero ¿lo indistinto qué genera? ¿No
“hijos en laboratorio” “criados de acuerdo a los pro- es como un trompo al que se sustrajo la cuerda? Sin
yectos de los padres en las redes de relaciones sociales la energía cinética dando vueltas sobre sí mismo, no
entre los más heterogéneos” (Zanardo, 2015: 18). es más que un trozo de madera inerte. En lugar de la
El tema toma forma entre otras cosas en una sociedad danza de la diferenciación, la penumbra de la inmo-

hachetetepe
erotizada, en la cuál “la sexualidad se pone al servicio vilidad. En lugar de la vida de los seres humanos, la
emoción de los áfidos que hacen de todo por sí mis-
del consumo y se convierte en consumo ella misma
mo, y con gran éxito» (Tamaro, 2015: 27).
(Mion, 1990: 65), en la que el sexo parece un asun-
Por lo tanto, en relación a los muchos problemas que
to estrictamente individual, privado y desconectado
hoy invierten la constitución de la familia, lo que debe
de las normas sociales, los reglamentos y la ética”.
examinarse es si es suficiente asumir el registro gene-
Para algunos estudiosos, la Sociedad del narcisismo
ral amoroso-sentimental para ayudar a la educación
y del individualismo encuentra un terreno fértil, in-
afectivo-sexual dentro de la propia familia. Para Ta-
cluso a nivel familiar, alentando la reprogramación y
maro (2015: 50-51):
la renegociación de la diferencia sexual en la familia
«Ser hombre, ser mujer, ¿cuáles son los términos de
con el único fin de legitimar las reivindicaciones es- la disputa? ¿Con que están relacionados la feminidad
trictamente individuales, relacionados con intereses y la masculinidad? El primer paso de su distinción
sexuales ‘alternativos’ (Anatrella, 2005: 26 y ss) y es, por supuesto, la anatomía, pero es solo un primer
convertirlos en normas comunes. El paso básico está peldaño, después hay una escalera completa que su-
vinculado al hecho de que en la dinámica afectiva- bir. [...] ¿Quién es en realidad masculino, qué es en
sexual-amorosa se tienden a querer dejar de lado la realidad una mujer? Todos somos hijos de la com-
diferencia biológica entre hombres y mujeres, y para plejidad y todos nosotros - como una persona cons-
ver el enlace fundado únicamente en el vínculo sen- tantemente iluminada por su singularidad - tiene una
timental del amor, leído en términos de gratificación forma diferente de expresar su personalidad. No se
trata de arrojarse entre los brazos de lo indiferencia-
individual.
do, tan de moda en estos días, en lugar de introducir
Interesante la reflexión de la escritora S. Tamaro
un concepto que ahora ha desaparecido de la escena

79
//: Diversidad y educación afectivo sexual

contemporánea. El del camino. La vida de un ser hu- modelo, la alianza sexual entre hombres y mujeres se
mano es - antes que nada - un continuo camino hacia centra en la idea de esperar el otro (Zanardo, 2005:
la conciencia, y una buena parte de este trabajo es la 23) capturados en todas sus dimensiones. El matrimo-
armonización de los opuestos que desde el inicìcio nio y la familia aparecen caracterizados por un enlace
chocan y lo hace dentro de nosotros. Esto no tiene
de este tipo y no pueden ser asimilados a otras formas
lugar con la transformación de sus cuerpos, sino más
de lazos, ‘uniones emocionales ‘, de acuerdo con el
bien investigando en la profundidad de su ser. Todo
lo que es masculino incluye también el principio fe-
enfoque de género, y que, en cualquier caso, pueden
menino, como el femenino incluye el masculino. La requerir el reconocimiento legal de la justicia social.
agitacición de muchas realidades sentimentales de En cualquier caso, hay que decir que, aunque se habla
nuestro tiempo también se debe a esto. Los contra- de la superación de la familia tradicional, la nuclear,
rios, en lugar de complemento, creando un conjunto esto no aparece reflejado en las expectativas de los
armónico, se colocan en el mismo nivel, compitiendo. jóvenes de hoy, que parecen buscar la formación del
Y en esta competición no hay ganadores, sino más núcleo familiar ‘clásico’ (Benetton, 2008: 116 y ss).
bien una sola derrota. El amor» Considerando el primer modelo de “enfoque de géne-
ro”, el mismo está vinculado a la campaña de asimila-
hachetetepe

La educación sexual en la familia: una cuestión ción del vìnculo matrimonial entre hombres y mujeres
antropológica a uniones en el que la diversidad sexual es superflua
- incluye algunos aspectos de la ‘manipulación del
En apoyo del recorrido de educación sexual en la lenguaje y las ideas’ (Anatrella, 2005: 29) - e implica
familia es su contratación de un determinado mo- la disociación entre la conyugalidad y la paternidad, la
delo antropológico, que puede referirse “al enfoque paternidad biológica y social; se trata de aceptar dife-
de género (o revisionista) o al enfoque personalista” rentes tipos de paternidad que comparten el hecho de
(Zanardo, 2015: 21 y ss). Para el primero, el cuerpo hacer irrelevante la diferencia sexual.
está sujeto a diversas manipulaciones, o incluso para Con respecto a esto, no está aún explorado a fondo
ser usado como màscara, y puede variar dependien- si su hijo/niño viene privado en su crecimiento de la
do de las contingencias sociales. La diferencia sexual experiencia de la diferencia relacional de la madre y el
no afecta a la identidad personal de género, ya que padre, como hombre y mujer, presentan, así no solo la
es también el resultado del condicionamiento social. generosidad, sino también la diversidad que cada uno
Según la visión personalista del cuerpo sexual es, sin trae en la relación con su hijo. Es una manera de to-
embargo, una parte integral de la identidad personal. mar conciencia de su propia ‘falta’ y luego prepararse
La diferencia sexual marca la relación con el otro, para una comunicación afectiva-sexual y emocional
constituye el horizonte del sentido personal y prepara que tiene en cuenta las diferentes formas de aplicar los
al encuentro generativo con el que es diferente de sí espacios relacionales (Giordano, 2013: 21).
mismo hacìa la generosidad de la conexión amorosa y Ciertamente, no se quiere demonizar la vida de las fa-
de la generatividad como un don. Para el segundo este milias homoparentales en relación con la maduración

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//: La educación sexual en la familia para el desarrollo
integral de la persona Monográfico

sexual de los hijo, pero se cree que también hay que y de una mujer-madre para crecer y diferenciarse sub-
plantear unas custiones que sean objeto de discusión jetivamente. Algunos creen que el vínculo del amor
y de profundizaciones relacionadas con las presiones de los padres (hetero u homosexual) a los hijos es
ideológicas que hasta ahora han limitado el desarro- suficiente para asegurar su desarrollo sexual-afectiva
llo de este tipo de estudios. Es importante entender si emocional armonioso, pero estas teorías todavía asu-
hay problemas o diferencias en el crecimiento de los men la ocultación de la diferencia al niño, consideran
niños en familias homoparentales en el marco de la que el ser es asexual, algo que en realidad no existe, y
identidad sexual, más allá de las pocas encuestas, sin pasan por alto la idea de que ser padres es atribuible
embargo sesgadas, que parecen llevar a cabo en tales biológicamente a un hombre y una mujer.
condiciones familiares ningun riesgo de crecimientos Por otra parte, la finitud del ser hombre o mujer es la
o deficiencias educativas (Gigli, 2010: 116). que abre a la relacion y introduce el tercer elemento,
Lo que queremos resaltar es que la educación sexual el hijo.
en la familia también se lleva a cabo a través de los «A veces, los niños tienen demasiados “madres” y
modelos que los padres representan por los hijos, so- “padres”, entrando en más constelaciones familiares;
bre los cuales es, por tanto apropiado, tener en cuenta sin embargo, al no tener la experiencia de la relación

hachetetepe
y evitar trivializar. No podemos ignorar el hecho de entre los padres, se les priva de alimento afectivo que
proviene de la circulación del don, como una apertura
que “todos los educadores (padres, maestros, profe-
a otros a venir. [...] La transmisión de la vida proviene
sores de diferentes disciplinas), inevitablemente, pro-
del don de la falta inscrita en nuestra corporeidad se-
poner una educación con dimensión de género: como xual (por sí solo no somos generativos). Por lo tanto,
hombres o mujeres, no pueden evitar estar sumergidos es el resultado de un límite, el límite de un cuerpo
en la realidad de la existencia humana sexuada, y su sexual. Lo cual no es un obstáculo o una sanción; más
forma de tratar a los jóvenes comunica siempre - aun- bien, esta falta (o limitación o diferencia) es lo más
que sea indirectamente - su propia concepción perso- valioso que tengo, porque es la ‘silla vacía’ vigilada
nal de la sexualidad. Por lo tanto, un primer requisito por el otro» (Zanardo, 2015: 39).
fundamental es que todos los educadores adquieren el Parece natural pensar que un equilibrado desarrollo
conocimiento del ser, de alguna manera, los modelos afectivo-sexual y ético ocurre en la familia por parte
para la maduración sexual de los jóvenes; ya que es de los padres cuando el amor es el resultado de un
en este nivel donde “se juega una buena parte de la sentido de pertenencia que tiene una connotación in-
educación sexual” (Dastoli, 1990: 95). No hay que cluso biológica del ser hombre o mujer, y también se
olvidar que la identidad de género en la adolescencia convierte en una forma de la construcción de su pro-
es una revisión e integración de las identificaciones pia identidad cuerpo-sexual. Por lo tanto “los buenos
anteriores por introyección de los aspectos femeninos sentimentos y el impulso afectivo de los adultos que
y masculinos (Quagliata, 2015). lo rodean no son suficientes para compensar el déficit
No parece, sin embargo, que se puede ignorar el he- que priva al niño de diferentes dimensiones de la rea-
cho evidente de que el niño necesita un hombre-padre lidad: la diferencia sexual, la paternidad, la materni-

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//: Diversidad y educación afectivo sexual

dad y el sentido generacional de la pareja” (Anatrella, que es “una educación para sentir los sentimientos,
2005: 172). para cuidar de sí mismos y de otros, para asegurar que
La identidad de la familia está claramente constitui- la vida y los sentimientos nos forman de una manera
da por la pareja parental madre-padre, diferenciada única. Por sentimiento nos referimos a una condición
sexualmente y en cuya base tiene el amor, hay que, que implica diferentes áreas, cognitivas, emocionales
en todo caso, investigar las connotaciones que este y sociales, es decir, lo subjetivo, en relación con la
concepto de amor supone para el desarrollo de habi- interioridad de sus propias emociones individuales,
lidades afectivo-sexual de jóvenes (Simeone, 2000: que luego se da al mundo exterior y a la sociedad. El
72-78). Se trata también de educar a los padres ha- término expresa la conciencia de su existencia como
ciendoles conscientes de su representación de la mas- un complejo de movimientos espirituales, corporales,
culinidad y feminidad y cómo afecta a la educación de personales y relacionales” (Nanni, 2014: 181-182).
sus hijos (Lopez, 2014: 74). En la familia es posible destacar dos formas de amor,
el eros y el ágape. El primero, que implica la pare-
El diálogo y la educación sexual en la familia ja parental, indica el amor de una persona a otra, e
incluye para el hombre el instinto sexual transforma-
hachetetepe

La desestabilización de los códigos de la madre y del do. El segundo podría traducirse en la amistad y el
padre, la actual sociedad ‘excesivamente líquida”, han sentimiento de los padres hacia sus hijos y viceversa
contribuido al final para hacer más débil la propuesta (Guitton, 1971). Profundizando el primer significa-
de educación sexual de la familia, que debe basarse do, hay que preguntar qué forma de amor expresan
en la ‘persistencia’ y en la ‘estabilidad’ (Corsi, 2009). la pareja parental hoy, si la sexualidad es considerada
Los lazos afectivos y emocionales se basan en las re- un medio de expresión del amor, como eros sublima-
laciones domésticas auténticas que necesitan tiempo do, o sea, sacrificado, hecho sagrado, o si prevalece
y espacio adecuados para expresarse y permitir el co- entre todo el eros narcisista y libertino, el lujurioso,
nocimiento profundo de los temas y el crecimiento de utilizando las expresiones de Guitton. Es necesario
los sujetos que forman parte de ella. La transitoriedad enteder siel amor prevalece sobre los instintos; si el
con la que hoy se tiende a describir la familia, en el amor nace de la sexualidad casi por accidente, o si el
hacer y deshacer, puede ayudar a debilitar lo que es hombre tiene como objetivo lograr el amor usando la
el ubi consistam familiar, que es la ternura y la edu- sexualidad como medio para lograrlo.
cación (Stramaglia, 2009: 15). La atmósfera de gene- Pero, en la propaganda difusa, los padres tienden a
rosidad, de dar y corroborar el otro, inspira la ruta de no tener puntos de referencia en la educación sexual-
ternura que a su vez conduce al amor, a partir de la afectiva y sentimental con la que orientar a sus hijos,
pareja se propaga a los hijos, lo que es el amor en sí sobre todo en la delicada edad de la adolescencia. Sin
mismo que más tarde se convierte en querer el bien embargo, la afectividad no se separa de la sexualidad,
del otro. Se realiza una educación sentimental que es una parte integral de esta. Al fin, el adolescente
educa en el saber amar en la relación con la alteridad, puede madurar su identidad en un sentido integral y

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//: La educación sexual en la familia para el desarrollo
integral de la persona Monográfico

es importante que haya completado un recorrido apro- En la familia Nada Poco Mucho Muchì-
piado también en la familia. Está así más preparado con los padres: simo
para encontrarse con el otro y a vivir esta reunión en Hay diálogo 38.1% 40.9% 17.3% 3.8%
su plenitud, quien tiene experiencia en sí mismo de
Hay confianza 43.6% 35.4% 17.1% 3.9%
la capacidad de amar, fue objeto de amor, y quien ha
Hay control 56.8% 34.3% 6.7% 2.2%
tenido un ejemplo en familia. Si la maduración del entrometido
amor implica una transformación de la atracción del
Fig. 1: La forma de abordar el tema de la sexualidad en la
deseo, a la conquista del otro como posesión el querer
familia con los jóvenes
el bien del otro, por un compromiso sentimental que
enriquece, y después lleva al enamoramiento como Por parte de los padres parece que no hay ninguna
“impulso instintivo-emocional preparatorio” del amor duda a la hora de abordar la cuestión (Cicognani,
“como opción realista-consciente” (Avanti, 2004: 57), 1991: 108-109), pero en general parece hacerse cargo
la prueba de tales conductas en la pareja parental tiene de los diferentes problemas de una manera fragmenta-
evidentes repercusiones sobre la madurez del adoles- da, justificando esta actitud con el miedo de avergon-
cente. zar a los hijos adolescentes o de entrometerse indebi-

hachetetepe
El amor, respecto al enamoramiento, de hecho, no sólo damente en sus vidas.
se puede advertir agradablemente, sino alimentado en Probablemente, la familia nunca ha tenido la oportu-
la generosidad del estar hacia el otro, en la alegría y la nidad de desarrollar un diálogo real, que empieza por
ternura que alimenta el crecimiento de la relación de escuchar al otro de forma auténtica, que sabe acep-
la pareja. La pareja parental puede constituirse como tar y acoger, ofreciendo aquello que hoy en día falta
un ejemplo de amor completo, un conjunto de com- completamente a los jóvenes y que lo hacen frágiles.
promiso, la intimidad y la pasión (Avanti, 2004: 65 Se inicia un diálogo superficial, neutral, que no entra
y ss), ayudando así el joven en la maduración de su en cuestiones personales y profundos, para evitar des-
identidad corporal, relacional, afectiva. acuerdos.
Como se desprende de la literatura y de la misma in- El comportamiento sexual de los hijos adolescentes se
vestigación coordinada por la Universidad de Padua configura más libre que en el pasado, aparentemente li-
(2), parece que incluso en el nivel de comunicación bre de tabúes y cualquier moral sexual; informaciónes
y de confianza que los padres no tienen un papel tan y el conocimiento en relación con el, relegados a los
importante (Fig. 1) y, en cualquier caso, es la figura amigos y a la escuela. Todo esto, por un lado, hace que
materna que prueba a establecer una mínima comu- sea un diálogo más relajado con los padres,aunque,
nicación, especialmente con sus hijas, pero en temas por el contrario, lo hace casi superfluos o privadoo
limitados, en particular en relación con los cambios de la carga sentimental que la relación amorsosa debe
físicos de la pubertad (la menstruación, a los 10-13 llevar a cabo. Así, entre los agentes implicados y las
años) (Cicognani, 1991: 104). aclaraciones, pasa a ser contradictoria, no sólo en los
niños en esa epoca de sus vidas, sino también en los

83
//: Diversidad y educación afectivo sexual

propios padres, oscilando entre la relación romántica escasos. El diálogo también parece insuficiente para
y la necesidad de calcular: “El amor no es cálculo y las diferentes formas de concebir los valores por parte
si es cálculo no es amor, sin embargo, hay que tener de los padres y de los hijos y se convierte en punto
un poquito de cálculo, para no ser decepcionado” (Di neutral, basado en la vida cotidiana superficialmente.
Stefano, 2001: 106), si bien pueden aparecer cotra- “Esto explica por qué los padres y los hijos les resul-
dicciones incluso a veces simplemente al ponerse de ta difícil sacar los aspectos de la vida asociados con
acuerdo sobre las mismas actitudes maternales y pa- las esferas de la sexuales, políticos, religiosos (Pati,
ternales. 2000: 108). No se encuentra el tiempo para esa rela-
El hecho de que la mayor parte de la comunicación ción comunicativa, la estabilidad de las responsabili-
sobre la sexualidad es indirecta, y por lo tanto difícil dades de los adultos que los adolescentes buscan. La
de investigar, la mayor parte de los estudios se han falta de certeza de los jóvenes sobre la gestión de las
basado en la comunicación ligada principalmente a la emociones y su crecimiento multidimensional tam-
transmisión del conocimiento sexual, técnico, fisioló- bién se debe a una falta de maduración de los adultos
gicos otorgados de los padres a los hijos. Está claro como identidad personal y como pareja parental.
que queriendo tratar la educación emocional, sexual, Parece especialmente importante que la información,
hachetetepe

sentimental, y no sólo de información o de formación la comunicación y formas de ser se desarrollan al uní-


en los genitales, las tramas biográficas se convierten sono, y tras un orden existencial que tiene una escala
en fundamentales y debrìan ser investigadas por la in- de prioridades, que regula las situaciones de conflic-
vestigación cualitativa. to, destacando el proyecto existencial de los hijos.
La pareja educa, repetimos, con su forma de hacer,
La educación afectivo-sexual como propuesta de poniendo de relieve la coherencia educativa. Por lo
valor tanto, el lenguaje de la ternura se produce en el tono
de voz y en los gestos de los padres hacia sus hijos
La naturaleza de la educación sexual-sentimental en desde su nacimiento, en la capacidad de responder a
la familia, por tanto, parece ser capaz de confiar en las preguntas habituales que su hijo le pregunta acerca
el ejemplo ofrecido por los padres y en la vida co- de la sexualidad, poniendo de relieve las implicacio-
tidiana de las relaciones comunicativas y afectivas. nes afectivas-sentimentales y éticos hasta que alcanza
En familia los niños experimentan la definición de las adolescencia y considerar de manera especial la fase
funciones relacionadas con la identidad de género e del enamoramiento del hijo, que insta a la educación
identifican un código de ética a la luz de los cuales en el amor no solo como un ejercicio biológico de su
ciertos comportamientos y acciones, la sexualidad y sexualidad, sino también una expresión de la persona
el amor adquieren características ‘humanas’. A pesar moral. A través del diálogo los padres pueden incluso
que el entorno familiar sigue siendo, en los jóvenes, ser capaz de entender los temores y ansiedades que el
un elemento vital para su crecimiento, ahora está cla- hijo adolescente plantea, a veces indirectamente, en
ro que las posibilidades de diálogo son cada vez más silencio o con provocación, para ayudarle así a reco-

84
//: La educación sexual en la familia para el desarrollo
integral de la persona Monográfico

nocer la naturaleza de los diferentes cuestiones, que en el período 2010-2013 en una muestra de 4.000 jó-
tienen diferentes grados de implicación emocional y venes universitarios en Italia.
puede implicar aspectos de ética-moral o psicológi-
ca, o médico-biológico-científico o social-espiritual- Referencias
religiosa. Los padres están obligados a asumir nuevas
modalidades dialógicas tenendo en cuenta el diálogo Avanti G. (2004) Non solo sesso. Una visione integra-
sereno con los hijos y de recuperación de los valores le dell’amore. Milán: Paoline.
propuestos (Pati, 2000: 111) a través del cual se pue- Benetton M. (2008), Il ruolo educativo della famiglia,
de tratar de ordenar su compleja identidad como una en C. Xodo (Ed.), Dopo la famiglia, la famiglia (pp.
alternativa a la fluidez moral de hoy, que reina incluso 105-167). Lecce: Pensa MultiMedia.
en relación con la conquista de la identidad sexual. Benetton M. (2014). Educazione sentimentale in fa-
miglia oggi: quale modello di affettività e di sessuali-
Notas tà? Nuova Secondaria Ricerca, 7; 29-40.
(1) Tomamos como definición de identidad sexual Cantelmi T. (2015). Gender. Una mappa per orientar-
la que “incluye una dimensión tanto ‘personal’, que si. Milán: Paoline.

hachetetepe
cubre la orientación sexual en la cuál la persona se Cicognani E. (1991). La comunicazione tra genitori e
reconoce con sus vividos, cuanto ‘pública’, que tiene figli sulla sessualità: uno sguardo alla letteratura. En
que ver con la forma con la cuál la persona lo decla- M.C. Bonini – B. Zani (Eds.), Dire e non dire. Modelli
ra a los demás. La identidad sexual se desarrolla con educativi e comunicazione sulla sessualità nella fami-
el tiempo y bajo la influencia del contexto cultural y glia con adolescenti (pp. 101-118). Milán: Giuffrè.
social. [...] Según Yarhouse la identidad sexual es un Corsi M. - Stramaglia M. (2009). Dentro la famiglia.
constructo amplio que se refiere a la auto-designación Pedagogia delle relazioni educative familiari. Roma:
y a como experimentamos el género biológico (por Armando.
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