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Reforma Tributaria en Bolivia: Ley 843

El documento habla sobre la reforma tributaria en Bolivia. Explica que antes de la reforma, Bolivia tenía un sistema tributario muy complejo con más de 120 impuestos. La reforma tributaria eliminó muchos impuestos y creó un sistema más simple con solo 7 impuestos principales. El objetivo de la reforma era recaudar más ingresos de manera más efectiva para financiar el gasto público.

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Reforma Tributaria en Bolivia: Ley 843

El documento habla sobre la reforma tributaria en Bolivia. Explica que antes de la reforma, Bolivia tenía un sistema tributario muy complejo con más de 120 impuestos. La reforma tributaria eliminó muchos impuestos y creó un sistema más simple con solo 7 impuestos principales. El objetivo de la reforma era recaudar más ingresos de manera más efectiva para financiar el gasto público.

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LA REFORMA TRIBUTARIA EN BOLIVIA

RESUMEN
Los países subdesarrollos, como Bolivia, requieren de la presencia de un Estado
fuerte traducido en sus instituciones, como un buen sistema tributario para
complementar con el desarrollo económico del país. La recaudación de los
diferentes impuestos se ha convertido en una parte muy sustancial para la
formulación de la política fiscal y económica, es por esta razón que su análisis y su
estudio es necesario para impulsar ciertos sectores en la economía que se han
visto relegados.
Bolivia contaba con un sistema tributario de mucha complejidad, en el cual la
presencia de más de 120 impuestos antes de la reforma tributaria (Ley 843)
fomentaba a la evasión fiscal por parte de los individuos e incrementaba los costes
de administración tributaria. Por otra parte, la hiperinflación que se vivió en el país
deterioro los niveles de ingresos por concepto de recaudación y elevo el déficit y
dejo en desequilibrio la economía boliviana.
La economía boliviana experimentó una crisis profunda que con implementación
de decretos y leyes, como el D.S. 21060 que estabilizo la moneda mediante la
aplicación de una política cambiaria, tuvo que articular otras medidas de orden
económico para generar recursos con el objetivo de sostener el gasto fiscal, lograr
su equilibrio y buscar crecimiento, entre ellas la reforma tributaria y otros.
Antes de la implementación de la Ley 843, las recaudaciones en general
mostraban un comportamiento creciente, aunque en niveles muy por debajo de lo
deseado, ya que la complejidad del sistema generaba distorsiones y pérdidas de
eficiencia. Actualmente con la reforma tributaria muchos impuestos fueron
derogados con el objetivo de tener un mayor control sobre los contribuyentes y de
redistribuir la renta de forma más equitativa.
Sin embargo, uno de los principales problemas que se vive en el país, es la
dependencia progresiva que existe en la recaudación de pocos impuestos, como
es el caso del impuesto directo a los hidrocarburos (IDH), lo cual tiene
consecuencias negativas al tratarse de recursos naturales no renovables, que, a
largo plazo, se traduce en ingresos insuficientes para financiar el gasto de
Gobierno, quedando de esta manera un desequilibrio.
Es por esta razón que el sistema tributario anterior, tenía deficiencias para
solventar el gasto tanto del sector publico financiero, como del sector público no
financiero, con la implementación del nuevo sistema tributario, mediante la
promulgación de la Ley 843 y sus decretos reglamentarios, se inició una nueva
etapa de régimen impositivo, con objetivos de solventar el gasto fiscal, lograr el
equilibrio y enfrentar el crecimiento.
INTRODUCCIÓN
Bolivia en su vida económica ha vivido varios cambios, una de las clasificaciones
es a partir del patrón de acumulación, en la etapa previa a la revolución de 1952
se vivió un liberalismo de la economía, después de la revolución de 1952 hasta
1985 la acumulación obedeció a un Capitalismo de Estado, y desde 1985 hasta el
2003-2006 una etapa de acumulación neoliberal y actualmente un periodo de
neocapitalismo de Estado.
Entre 1982 y 1985 se produjo una severa crisis económica, con indicadores
negativos del crecimiento del Producto Interno Bruto, donde el nivel general de
precios llego a una tasa del 8.170% para 1985, estos fenómenos se produjeron
por un estrangulamiento interno y externo, internamente los costos de producción
de materias primas (minerales) eran superiores al precio internacional de venta,
generando un desequilibrio interior por los subsidios que debería enfrentar el
Estado, pero también por la baja constante de estos precios a nivel internacional.
Frente a esta situación y mediante un cambio de gobierno popular a uno técnico,
el 29 de Agosto de 1985 se promulgo el Decreto Supremo 21060 con la que se
implementó un ajuste estructural integral basado en un conjunto de reformas que
cambiaron el entorno económico y sentaron las bases para un manejo prudente en
torno a las fuerzas de mercado.
Pese a que en el ámbito macroeconómico los resultados del ajuste estructural son
alentadores, se tuvieron que enfrentar problemas de déficit y desequilibrio es las
cuentas nacionales, índices de desempleo elevado, que no permitieron enfrentar
el crecimiento y desarrollo.
Uno de los aspectos fundamentales fue la disciplina fiscal, es por esta razón que
los egresos mantuvieron una prudencia para que la política fiscal del Gobierno
Central y de los gobiernos locales se centraran en ejecutar los mejores proyectos
de inversión pública y por el lado de los ingresos, los gobiernos deben diseñar una
política fiscal que tenga el potencial para financiar, en forma sostenible, las
crecientes demandas de inversión pública.
En este afán se generaron muchas opciones de financiamiento público, donde se
encuentran: las donaciones, préstamos bilaterales y multilaterales, préstamos al
nivel interno, expansión monetaria, cobros a usuarios y tributos, considerando que
la última opción es la única que puede asegurar un ingreso sostenible a largo
plazo para financiar las inversiones públicas y de esta manera enfrentar el gasto,
para lo cual se ha generado una reforma tributaria mediante la promulgación de la
Ley 843.
ANTECEDENTES
Desde el proceso inflacionario que se vivió en el país entre los años (1983 –
1985), se desencadenaron varios cambios en el ámbito fiscal que afectaron
significativamente el equilibrio de la economía, “primeramente se observó una
fuerte reducción en la recaudación tributaria, que del 6% que representaba del PIB
en el año 1980 paso al 1.7% en 1984, provocando un desajuste monetario, pero
también se produjo un incremento en la evasión tributaria que supero el 60% para
el año 1985; con relación al déficit fiscal, en dos años aumento en un 8%, llegando
así a representar el 30% en 1984.
Los problemas macroeconómicos que enfrentaba nuestro país se debió a la
llamada crisis de la deuda que no pudo ser detenida oportunamente, afectando a
los flujos de caja del TGN y a las reservas internacionales netas, problemática que
fue controlada mediante un ajuste estructural, en el ámbito institucional como en el
control de las cuentas fiscales con el establecimiento del principio de caja única,
con el objetivo de captar todas las transferencias de excedentes financieros de las
empresas públicas más rentables para beneficio del TGN.
Con relación a la deuda externa, se instauró una política diferente, en la cual se
dio una renegociación de la misma, reprogramación de condiciones, reventa en
mercados financieros internacionales a valores menores de los reales, entre otros.
Este proceso de ajuste estructural que se dio a finales de agosto del año 1985 se
complementó con la Ley de Reforma Tributaria 843 (1986), con el propósito de
reducir la evasión fiscal, sanear los ingresos fiscales tributarios, evitar la doble
tributación, buscar la centralización de la administración tributaria para mejorar la
recaudación y lograr el equilibrio.
Con Ley 843 de Reforma Tributaria se establece el Registro Único de
Contribuyentes (RUC) para diferenciar los grandes contribuyentes del total de la
recaudación y establecer una administración tributaria mediante la recaudación a
través del sistema bancario, que permitió por un lado eliminar la doble tributación,
pero también ejercer un mayor control sobre las recaudaciones al ser
institucionalizadas y descentralizadas el sistema tributario nacional.
Con la aplicación de la Ley 843 se eliminó una gran cantidad de impuestos
reduciéndolos a tan solo siete: Impuesto al Valor Agregado (IVA) con una alícuota
de 10%, Régimen Complementario del IVA (RC-IVA), Impuesto sobre las
Utilidades de las Empresas (IUE) con un 25%, Impuesto a las Transacciones (IT)
con un 3%, Impuesto a los Consumos Específicos (ICE) fijado en tasas
diferenciales de acuerdo al tipo de producto, Impuesto Municipal a las
Transferencias de inmuebles y vehículos automotores (IMT), Impuesto Especial a
los Hidrocarburos y sus Derivados (IEHD).
En la reforma tributaria citada anteriormente se eliminaron los impuestos
destinados de la misma manera se definió un nuevo régimen de coparticipación
tributaria, que se distribuía de la siguiente forma: el 75% de las recaudaciones iba
al TGN, el 10% a las corporaciones regionales de desarrollo, otro 10% a los
gobiernos municipales y el 5% a las universidades.
Para diciembre de 1994 se dieron varios cambios en el sistema tributario, la
promulgación de la Ley 1606 fue consistente a cambios que sufría el país durante
esas épocas; como, por ejemplo, la Ley de Participación Popular (abril 1994) que
permitió realizar mejoras en la Ley 843, basándose en el pago de impuestos sobre
la propiedad de bienes inmuebles y vehículos automotores en avalúos fiscales y
no en valores hipotéticos.
El cambio más importante que se dio, fue con respecto al impuesto a las utilidades
de las empresas, ya que las empresas estaban sujetas a un gravamen que fijaba
como base imponible el patrimonio neto de las mismas. Este impuesto no ofrecía
incentivos a la inversión, es decir que a mayor inversión se incrementaba la base
imponible, además de no estar sujeto a créditos fiscales en ningún otro país por lo
que se generaba una doble tributación internacional.
Por lo tanto, este impuesto debía ser sustituido por aquel que no implique
distorsiones en la inversión y esté sujeto a créditos fiscales en los países de
origen, este sería el impuesto a las utilidades de las empresas. A mediados del
2003 se realizaron nuevas reformas en el sistema tributario (Ley 2493), reforma
que se dio de manera esencial para la mejor distribución de la carga impositiva.
La aprobación del nuevo Código Tributario, que incluyeron como instrumento que
se adecua a los cambios y reformas que se dan en el sistema tributario se
establece un marco jurídico que define los derechos y obligaciones para el Estado
y los sujetos pasivos, creando superintendencias tributarias, y simplificando los
procedimientos administrativos y legales.
El actual sistema tributario boliviano se compone de 15 tributos, de los cuales 8
son impuestos nacionales, 4 impuestos especiales, 2 municipales y el arancel a
las importaciones.
A través de la Ley 1357 de 28 de diciembre de 2020, la Asamblea Legislativa creó
el Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF) que grava, con periodicidad anual, y con
alícuotas progresivas, la acumulación de la riqueza superior a Bs30.000.000.-
(Treinta Millones de 00/100 bolivianos equivalentes a USD.4.3 millones de dólares
aproximadamente).
En el año 2005 se aprobó la Ley 3058 (Ley de Hidrocarburos) la cual creó un
impuesto a la producción de gas y petróleo de 32%, para sumarlo a las regalías
que el Estado cobraba por esta actividad que hasta ese momento era del 18%.
Este nuevo impuesto se llamó Impuesto Directo a los Hidrocarburos y se lo
distribuyo de la siguiente forma:
 “4% de la producción departamental de hidrocarburos para cada uno de
los cuatro departamentos productores (Tarija, Chuquisaca, Santa Cruz
y Cochabamba), lo que representa el 12,5% del IDH total.
 2% de la producción nacional para cada uno de los cinco
departamentos no productores (La Paz, Oruro, Potosí, Beni y Pando)
que representa el 31,3% del IDH.
 4,5% del valor de la producción total iba al fondo de compensación para
los departamentos que se encuentren por debajo del IDH nacional
promedio, este cálculo se lo hacía tomando en cuenta todos los
departamentos menos Tarija y representaba el 14,1% del total
recaudado por IDH.
 7% del IDH nacional para el fondo de compensación para La Paz,
Cochabamba y Santa Cruz por ser los departamentos de mayor
población. El total de este fondo es distribuido por el 80% entre los
municipios de estos tres departamentos, tomando también el criterio de
población, y el 20% a las universidades.
 De los recursos que percibe el TGN un 5% va al Fondo Indígena para
financiar proyectos de desarrollo productivo y social, y el 30,2% se
queda en el TGN.

IMPUESTO AL PATRIMONIO
RESUMEN
Sin perjuicio de los múltiples cuestionamientos constitucionales que existen sobre
el IGF, a los efectos de este análisis, identificamos que el impuesto introduce dos
(2) elementos relevantes que marcan un total contraste respecto algunos de los
principios que gobiernan el actual sistema tributario boliviano.
Por una parte, el IGF introduce en Bolivia un impuesto que grava el patrimonio
mundial, es decir, el impuesto alcanza la riqueza acumulada y situada en Bolivia,
así como la riqueza acumulada en el exterior, para quienes son calificados como
residentes fiscales en Bolivia. Con este cambio, el legislador boliviano, rompe una
larga tradición normativa en Bolivia por la cual, los impuestos bolivianos solamente
gravan operaciones, rentas y patrimonios realizados o localizados dentro el
territorio boliviano. Técnicamente, se estaría tratando de romper con la tradición
de gravámenes territorialistas, para pasar una modalidad que gravámenes de
alcance mundial.
Por otra parte, el IGF también introdujo un criterio de sujeción sobre residencia,
donde el alcance del impuesto, está circunscrito a que las personas naturales
sean o no residentes tributarios en Bolivia. Para instrumentar este cambio, la
norma fija criterios específicos para la determinación de la residencia tributaria
boliviana. En jerga tributaria, afirmamos que el IGF introdujo en Bolivia el principio
de residencia para el gravamen del patrimonio, con lo que también se rompe con
una larga tradición normativa en Bolivia en la cual, los impuestos -especialmente a
la renta- gravan bajo criterios objetivos de territorialidad y fuente, criterios en los
que la condición de residencia o condición especial del sujeto al impuesto, resultan
indiferentes.
Como se puede ver, la introducción de un impuesto de alcance extraterritorial que
grava patrimonios localizados fuera del territorio boliviano, sumado a la
introducción de criterios subjetivos de tributación, como es el caso de la
residencia, marcan un cambio importante respecto los criterios tradicionales del
sistema tributario boliviano, especialmente para la tributación de las personas
naturales, quienes se ven sometidas a unos criterios de tributación sobre sus
ingresos o rentas (territorialidad y fuente en el RC-IVA y el IUE ); mientras que
soportan otros criterios de tributación para sus patrimonios (patrimonio mundial y
residencia en el IGF).

Ley 1357 – Impuesto a las Grandes Fortunas

De acuerdo con la Ley 1357, estos son los elementos del


impuesto:

Periodo de aplicación:

El IGF será aplicado a partir del año 2020.

Sujetos pasivos del IGF:

 Las personas naturales residentes en Bolivia, con fortuna


situada en Bolivia o en el exterior.
 Las personas naturales no residentes en Bolivia, con fortuna
situada en Bolivia.
Residencia:

Serán considerandos residentes, las personas nacionales o


extranjeras que permanezcan en el Estado Plurinacional de Bolivia
por más de ciento ochenta y tres (183) días, en forma continua o
discontinua, en un periodo de 12 (doce) meses.

Hecho generador:

El hecho generador del IGF se perfecciona cuando la fortuna neta


acumulada al 31 de diciembre de cada año supere los Bs.
30.000.000,00 (Treinta millones 00/100 bolivianos) o su
equivalente en moneda extranjera.

Exclusión:

Se encuentran excluidas del IGF las empresas unipersonales,


sociedades comerciales, empresas públicas y toda otra persona
jurídica.

Base imponible:

La base imponible del IGF estará constituida por el valor neto de la


fortuna menos las deducciones determinadas por esta ley y las
que serán determinadas por reglamento.

En los matrimonios bajo el régimen de mancomunidad de bienes o


gananciales, la base imponible del IGF estará compuesta por el
valor total de la fortuna personal de cada cónyuge más el
cincuenta por ciento (50%) del valor de la fortuna acumulada
durante el matrimonio.

Serán deducibles los saldos de capital pendientes de pago por


préstamos obtenidos de entidades financieras reguladas por la
Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero – ASFI.

No formarán parte de la base imponible del IGF los bienes que


forman parte del menaje doméstico.

Alícuota:

A la base imponible del IGF, se aplicarán, progresivamente, las


siguientes alícuotas:

Base imponible en Con descuento en


Alícuota
bolivianos bolivianos
De 30.000.001 a
1.4% 150.000
40.000.000
De 40.000.001 a
1.9% 350.000
50.000.000
De 50.000.001 en
2.4% 600.000
adelante

Pago a cuenta del impuesto:

Contra el impuesto determinado se imputará a cuenta:


1. El importe pagado por el impuesto aplicable a la propiedad
de bienes inmuebles y muebles sujetos a registro;
2. El importe pagado por el Impuesto sobre las Utilidades de las
Empresas aplicable al ejercicio de profesiones liberales y
oficios en forma independiente.

Determinación, declaración y pago del impuesto:

El impuesto es de carácter anual. Los plazos y condiciones del


pago del impuesto serán determinados en el reglamento de la Ley.

Los sujetos pasivos del impuesto podrán pagar este impuesto con
descuentos de hasta un quince por ciento (15%). Las condiciones
para acceder a estos descuentos serán establecidas en el
reglamento de la Ley.

Realidad económica:

Pese a que este principio, en términos generales, ya se encuentra


establecido en la Ley No. 2492, la ley del IGF parece querer hacer
hincapié en él.

Según el Art. 12 de esta ley, los actos de transferencia de


propiedad simulados o aparentes en perjuicio del fisco no tendrán
efecto legal en la determinación de la base imponible de este
impuesto.

Sanciones:

Los sujetos pasivos de este impuesto que incurran en la


contravención de pago serán sancionados con una multa
equivalente al doscientos por ciento (200%) del tributo omitido y
en ejecución tributaria perderán el carácter reservado de la
información.

S. 4436 - Reglamento del Impuesto a las Grandes Fortunas

Alcance del Impuesto:

El IGF recae sobre la propiedad o posesión al 31 de diciembre de


cada año, de las personas naturales, sobre el total o alguno de los
siguientes bienes y/o derechos:

1. Bienes inmuebles;
2. Vehículos automotores terrestres y de navegación aérea o
acuática;

3. Bienes afectados a actividades de profesiones liberales u


oficios;

4. Inversiones de capital y participaciones en sociedades;

5. Depósitos en entidades financieras y acreencias de cualquier


naturaleza;

6. Dinero en efectivo en moneda nacional y/o extranjera;

7. Ingresos por seguros;

8. Joyas, obras de arte, antigüedades y artículos de colección;

9. Derechos de propiedad intelectual e industrial

10. Resto de Patrimonio

Residencia:
No se considera residente a:

1. La persona que independientemente a su nacionalidad,


ingrese al territorio nacional por turismo o con objeto
determinado por un tiempo que no exceda los ciento ochenta
y tres (183) días continuos o que ingrese al país por dos (2) o
más veces dentro de un periodo de doce (12) meses y que su
estadía total no supere los ciento ochenta y tres (183) días,
hasta el día del perfeccionamiento del hecho generador;
2. Tampoco se consideran residentes del Estado Plurinacional
de Bolivia, a las personas naturales extranjeras que cumplen
funciones para organismos internacionales, así como las
misiones diplomáticas o consulares de países o estados
extranjeros.

Hecho Generador

El hecho generador de este impuesto es la acumulación de la


fortuna neta al 31 de diciembre de cada año sea mayor a los Bs.
30.000.000,00 o su equivalente en moneda extranjera.

Base Imponible:

La base imponible del IGF estará constituida por el valor que


sumen todos los bienes inmuebles, muebles y demás señalados
que sean de propiedad o estén en posesión del contribuyente a la
fecha del perfeccionamiento del hecho generador.

Al respecto, algunos elementos a considerar:

 En el caso de los bienes en comunidad o gananciales se


sumará a la fortuna del contribuyente el importe equivalente
al cincuenta por ciento (50%) del valor de la fortuna
acumulada durante el matrimonio.
 En el caso de sucesiones indivisas a partir de la apertura de
la sucesión o en cualquier otro régimen de mancomunidad o
copropiedad, el contribuyente computará como su fortuna el
valor que corresponda al porcentaje de su propiedad.

Serán deducibles de la base imponible:

 Los saldos de capital pendientes de pago por préstamos de


las entidades financieras reguladas por la Autoridad de
Supervisión del Sistema Financiero – ASFI; y

 Los saldos de capital pendientes de pago por préstamos de


entidades financieras, reguladas y controladas por
instituciones gubernamentales equivalentes a la ASFI, en el
exterior.

Los aportes realizados y rendimientos que los contribuyentes


generen en el Sistema Integral de Pensiones, así como el valor del
patrimonio registrado en el balance general de la empresa
unipersonal, no forman parte de la fortuna del contribuyente.

Valoración:

La fortuna de los sujetos pasivos de este impuesto será


determinada en función a los siguientes criterios:

1. Bienes inmuebles. Serán determinados por su valor de


mercado actualizado de acuerdo con la variación de UFV en
el caso de estar en el territorio boliviano o el valor del
mercado neto en el caso de estar en el exterior o el valor
establecido para el pago del impuesto que grava la propiedad
de bienes inmuebles de la gestión fiscal nacional o del
exterior, según la ubicación del inmueble, inmediata anterior,
el que resulte mayor.
2. Vehículos automotores terrestres y de navegación aérea o
acuática. Serán determinados por su valor de mercado o el
valor establecido para el pago del impuesto que grava la
propiedad de estos bienes muebles de la gestión fiscal
inmediata anterior, tanto en el territorio nacional como en el
exterior, el que resulte mayor.

3. Bienes afectados a actividades de profesiones liberales u


oficios. Los bienes muebles de personas naturales que
ejercen profesiones liberales u oficios, afectados a sus
actividades, se computarán por el valor de adquisición o de
mercado, el que resulte mayor.

4. Las participaciones en el capital de sociedades, los títulos,


acciones y demás títulos valores de renta variable o cuotas
de participación, se valuarán según la cotización que tengan
a la fecha de cierre del ejercicio o a la fecha más próxima
cuando no se tenga al cierre. Cuando estos no sean
cotizables, se tomará el valor registrado en los estados
financieros de la sociedad emisora al cierre de la última
gestión declarada para el pago del Impuesto sobre las
Utilidades de las Empresas al 31 de diciembre del año que
corresponda. Los títulos valores de renta fija serán
determinados por su valor nominal.

5. Los depósitos en cuenta corriente o de ahorro, a la vista o a


plazo en una entidad financiera autorizada por la ASFI o
entidades financieras situadas en el exterior, así como las
acreencias de cualquier naturaleza, se computarán por el
saldo registrado a la fecha del perfeccionamiento del hecho
generador del impuesto. Los saldos en moneda extranjera
existentes en las entidades financieras reguladas por la
ASFI, serán expresados en moneda nacional, al tipo de
cambio para la venta, vigente en la fecha de pago.

6. Dinero en efectivo en moneda nacional y/o extranjera. Forma


parte de la base imponible del impuesto, el dinero en efectivo
en moneda nacional y/o extranjera en la cantidad poseída por
el sujeto pasivo al día del perfeccionamiento del hecho
generador. Cuando se trate de moneda extranjera,
independientemente del tipo de moneda, esta será registrada
en dólares estadounidenses y convertida en bolivianos al tipo
de cambio oficial para la venta establecida por el Banco
Central de Bolivia.

7. En el caso de los seguros, cualquiera sea su modalidad, se


computará por el importe cobrado o el valor de rescate
efectivizado, según corresponda.

8. Joyas, obras de arte, antigüedades y artículos de


colección. Las joyas, objetos de arte y antigüedades serán
valoradas en el siguiente orden: valor declarado para el
seguro, el valor de adquisición actualizado cuando la compra
no sea mayor a cinco (5) años o el valor de mercado a la
fecha del perfeccionamiento del hecho generador del
impuesto.

9. Los derechos derivados de la Propiedad Intelectual e


Industrial serán determinados por el valor de mercado o de
adquisición, según corresponda.

10. Resto de patrimonio. Todos los demás bienes y


derechos que no estén contemplados en los incisos
precedentes se valuarán en el siguiente orden: por el valor
declarado para el seguro, el precio de mercado o mediante
tasación practicada por el contribuyente o una persona
idónea en la materia.

En los contratos de fideicomiso, cuando el beneficiario sea el


mismo fideicomitente o a la extinción del fideicomiso los bienes
se reviertan a favor del fideicomitente, éstos formarán parte de la
fortuna del sujeto pasivo.

7 IMPUESTOS

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