¿QUÉ FUE PANGEA?
Los libros de Historia y Geografía permiten saber que Pangea es el nombre por el cual se identifica
a un supercontinente que habría existido en los periodos Paleozoico y Mesozoico por el
aglutinamiento de todos los continentes que reconocemos en la actualidad. Se cree que el término,
surgido de la unión del prefijo griego pan (“todo”) y el vocablo gea (que, en español, significa
“suelo” o “tierra”), fue empleado por primera vez por el científico de origen alemán Alfred
Wegener.
Las hipótesis señalan que Pangea habría sido un bloque de tierra gigante con apariencia de letra
C que se distribuyó por la zona del Ecuador y estuvo rodeado por un océano conocido como
Pantalasa.
Al ser un único supercontinente, los organismos terrestres podrían emigrar del Polo Sur al Polo
Norte.
El origen de Pangea habría tenido lugar hace aproximadamente 300 millones de años. Hacia fines
del Triásico e inicios del Jurásico, los desplazamientos de las placas tectónicas hicieron que
Pangea experimentara una fragmentación y se consolidaran dos nuevos continentes: Gondwana,
en el sector sur, y Laurasia, al norte. Estos dos continentes estuvieron divididos por el mar de
Tetis, antecesor del mar Mediterráneo. Con el tiempo, la traslación de las masas continentales
(fenómeno conocido como deriva continental, un proceso que aún continúa) terminó generando
los continentes tal como los identificamos en la actualidad.
El fenómeno de la deriva continental. Según esta teoría, existe un mecanismo que se repite a lo
largo de millones de años, por el cual las placas en las que se fijan los diversos continentes de la
tierra se van desplazando; este fenómeno recibe el nombre de deriva continental.
Dicho movimiento se produce porque debajo de la corteza oceánica se crea una fuerza que
impulsa las masas continentales hacia arriba y como consecuencia, éstas cambian de posición.
Pese a que se considera como autor de la teoría a Alfred Wegener, es necesario aclarar que mucho
antes de que él publicara su obra “El origen de los continentes y océanos”, existieron dos hombres
que la habían mencionado. El primero de ellos fue Francis Bacon en 1620, un científico inglés
que posó su atención en la similitud que existía entre las formas de los continentes.
Esto le permitió intuir que la misma se debía a que en el pasado hubiera existido un solo
continente; sin embargo, no supo desarrollar una teoría consistente. El segundo, fue Antonio
Snider, un americano que residía en París en 1858, quien basándose en lo estudiado por Bacon
propuso que los continentes se movían a lo largo de los años.
Finalmente, en 1915 apareció Alfred Wegener, el meteorólogo alemán que desarrolló la teoría y
se hizo con la autoría de dicho concepto.
En su teoría, Wegener, explicó que hace millones de años los continentes se encontraban unidos
en un supercontinente al que dio en llamar Pangea; posteriormente éste se dividió en dos
fragmentos importantes que a su vez se subdividieron, hasta alcanzar la distribución y forma que
hoy tienen.
De todas maneras, su teoría no fue aceptada hasta mucho tiempo después, cuando se conoció el
paleomagnetismo (fenómeno que expresa que en el momento en el que se forman las rocas se
produce una carga magnética muy fuerte). A través de un análisis de las zonas rocosas que
bordean los continentes, los científicos pudieron saber cómo se habían formado las rocas
continentales y en qué lugar exacto se encontraban en aquel momento, pudiendo llegar a la
conclusión de que, dadas las posiciones, todos los continentes se hallaban unidos.
Algunas cuestiones que ayudaron a aceptar todavía más la teoría fueron:
• Coincidencias en especies botánicas y animales entre regiones tan separadas (siendo que
no podrían haber atravesado el océano, pero sí dispersarse cuando el terreno todavía era
uno);
• Climas similares entre varios continentes. (Si se arma el rompecabezas, se puede
descubrir que los que comparten clima, antes se hallaban unidos);
• Formaciones de roca que poseen la misma edad y son del mismo tipo (por ejemplo, entre
Sudamérica y África).
Cabe resaltar que los científicos consideran que Pangea no fue el primer supercontinente. Pannotia
habría sido otro megacontinente, formado hace 600 millones de años y segmentado alrededor de
cincuenta millones de años más tarde.
Otros posibles supercontinentes, de acuerdo a las evidencias científicas, fueron Rodinia (formado
hace 1.100 millones de años y separado hace 750 millones) y Columbia (que nació hace 1.800
millones de años y se fragmentó unos trescientos millones de años más tarde).
En un futuro muy lejano (50 millones de años) se supone que Australia continuará su deriva hacia
el Norte, el Este de África se separará del resto del continente y se acercará a Asia, mientras que
California se alejará de América del Norte. El océano Pacífico se reducirá, en tanto que el
Atlántico y el Índico aumentará su tamaño. El mar Mediterráneo desaparecerá.