Puntos generales:
Viktor Frankl Nació en 1905 – Judío, pasó la mayor parte de su vida transcurrió en
Viena
1926 empleó el concepto de LOGOTERAPIA en conferencias, la cual , se desarrolla
y se establece en 1930
A partir de 1933 utilizó el concepto de análisis existencial
La logoterapia fue: fundamentalmente acentúa la importancia de la existencia
humana., y un intento de rehumanizar la psicoterapia; la cual posee bases
filosóficoantropológica y fenomenológico- existencialista. Siendo un modelo
médico- psiquiátrico.
Pesquisa causas y efectos, diferencias entre factores somatógenos y psicógenos.
La logoterapia es reconocida como la tercera escuela vienesa de psicoterapia junto
con el psicoanálisis de Freud y de la psicología individual de Adler
El Dr. Frankl, psiquiatra y escritor, suele preguntar a sus pacientes aquejados de
múltiples padecimientos, más o menos importantes: "¿Por qué no se suicida usted?" Y
muchas veces, de las respuestas extrae una orientación para la psicoterapia a aplicar: a
éste, lo que le ata a la vida son los hijos; al otro, un talento, una habilidad sin explotar;
etc. Tejer estas tenues hebras de vidas rotas en una urdimbre firme, coherente,
significativa y responsable es el objeto con que se enfrenta la logoterapia, que es la
versión original del Dr. Frankl del moderno análisis existencial.
Prisionero, durante mucho tiempo, en los bestiales campos de concentración, él
mismo sintió en su propio ser lo que significaba una existencia desnuda, como pudo el
aceptar que la vida fuera digna de vivirla.
Frankl diferencia varias formas de neurosis y descubre el origen de algunas de
ellas (la neurosis noógena) en la incapacidad del paciente para encontrar significación
y sentido de responsabilidad en la propia existencia; es por ello que para él la
frustración está en la voluntad intencional. Frankl gusta de citar a Nietzsche: "Quien
tiene un porque para, vivir, encontrará casi siempre el como".
1ra Parte: Un psicólogo en un campo de concentración:
Conceptos más o menos centrales que se dan en apartado de la Vida en el Campo de
Concentración:
Apatía: especie de muerte emocional, a causa del adormecimiento de las emociones
y el sentimiento de que a uno ya no le importaría nunca nada. (en el campo y ante
los golpes, era una agonía mental causada por la injusticia, por lo irracional de todo
aquello).
Sexualidad: La desnutrición, además de ser causa de la preocupación general por la
comida, probablemente explica también el hecho de que el deseo sexual brillara por
su ausencia, la perversión sexual de los prisioneros era mínima. Incluso en sueños,
el prisionero se ocupaba muy poco del sexo, aun cuando según el psicoanálisis "los
instintos inhibidos", es decir, el deseo sexual del prisionero junto con otras
emociones deberían manifestarse de forma muy especial en los sueños.
Humor: el humor es otra de las armas con las que el alma lucha por su
supervivencia. En la existencia humana, el humor, puede proporcionar el
distanciamiento necesario para sobreponerse a cualquier situación, aunque no sea
más que por unos segundos. Frank dice: Los intentos para desarrollar el sentido del
humor y ver las cosas bajo una luz humorística son una especie de truco que
aprendimos mientras dominábamos el arte de vivir, pues aún en un campo de
concentración es posible practicar el arte de vivir, aunque el sufrimiento sea
omnipresente.
Libertad interior: Las experiencias de la vida en un campo demuestran que el
hombre tiene capacidad de elección. El hombre puede conservar un vestigio de la
libertad espiritual, de independencia mental, incluso en las terribles circunstancias
de tensión psíquica y física. Los que estuvimos en campos de concentración
recordamos a los hombres que iban de barracón en barracón consolando a los
demás, dándoles el último trozo de pan que les quedaba. Puede que fueran pocos en
número, pero ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar
todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas —la elección de la
actitud personal ante un conjunto de circunstancias— para decidir su propio
camino.
Dostoyevski dijo en una ocasión: "Sólo temo una cosa: no ser digno de mis
sufrimientos" y estas palabras retornaban una y otra vez a mi mente cuando conocí a
aquellos mártires cuya conducta en el campo, cuyo sufrimiento y muerte,
testimoniaban el hecho de que la libertad íntima nunca se pierde. Puede decirse que
fueron dignos de sus sufrimientos y la forma en que los soportaron fue un logro
interior genuino. Es esta libertad espiritual, que no se nos puede arrebatar, lo
que hace que la vida tenga sentido y propósito.
El hombre tiene la peculiaridad de que no puede vivir si no mira al futuro: sub
specie aeternitatis. Y esto constituye su salvación en los momentos más difíciles de
su existencia, aun cuando a veces tenga que aplicarse a la tarea con sus cinco
sentidos. Cualquier intento de restablecer la fortaleza interna del recluso bajo las
condiciones de un campo de concentración pasa antes que nada por el acierto en
mostrarle una meta futura. Las palabras de Nietzsche: "Quien tiene algo por qué
vivir, es capaz de soportar cualquier cómo" pudieran ser la motivación que guía
todas las acciones psicoterapéuticas y psicohigiénicas con respecto a los prisioneros.
Siempre que se presentaba la oportunidad, era preciso inculcarles un porque —una
meta— de su vivir, a fin de endurecerles para soportar el terrible como de su
existencia.
Sufrimiento: Cuando un hombre descubre que su destino es sufrir, ha de aceptar
dicho sufrimiento, pues ésa es su sola y única tarea. Ha de reconoces el hecho de
que, incluso sufriendo, él es único y está solo en el universo. Nadie puede redimirle
de su sufrimiento ni sufrir en su lugar. Su única oportunidad reside en la actitud que
adopte al soportar su carga.
2da Parte: Conceptos básicos de la Logoterapia.
Frank: En la logoterapia, el paciente permanece sentado, bien derecho, pero
tiene que oír cosas que, a veces, son muy desagradables de escuchar. La logoterapia
mira hacia el futuro, es decir, a futuro
Al aplicar la logoterapia el paciente ha de enfrentarse con el sentido de su propia
vida para, a continuación, rectificar la orientación de su conducta en tal sentido. El
neurótico trata de eludir el cabal conocimiento de su cometido en la vida, y el hacerle
sabedor de esta tarea y despertarle a una concienciación plena puede ayudar mucho a su
capacidad para sobreponerse a su neurosis.
Logos es una palabra griega que equivale a "sentido", "significado" o
"propósito". La logoterapia o, como muchos autores la han llamado, "la tercera escuela
vienesa de psicoterapia", se centra en el significado de la existencia humana, así como
en la búsqueda de dicho sentido por parte del hombre. De acuerdo con la logoterapia, la
primera fuerza motivante del hombre es la lucha por encontrarle un sentido a su propia
vida. Por eso hablo yo de voluntad de sentido.
Voluntad de sentido:
La búsqueda por parte del hombre del sentido de la vida constituye una fuerza
primaria y no una "racionalización secundaria" de sus impulsos instintivos. Este sentido
es único y específico en cuanto es uno mismo y uno solo quien tiene que encontrarlo;
únicamente así logra alcanzar el hombre un significado que satisfaga su propia voluntad
de sentido.
El hombre, ¡es capaz de vivir e incluso de morir por sus ideales y principios!,
por ello, la voluntad de sentido para muchas personas es cuestión de hecho, no de fe.
Nunca el hombre se ve impulsado a una conducta moral; en cada caso concreto decide
actuar moralmente. Y el hombre no actúa así para satisfacer un impulso moral y tener
una buena conciencia; lo hace por amor de una causa con la que se identifica, o por la
persona que ama, o por la gloria de Dios.
Frustración existencial:
La voluntad de sentido del hombre puede también frustrarse, en cuyo caso la
logoterapia habla de la frustración existencial. El término existencial se puede utilizar
de tres maneras: para referirse a la propia (1) existencia; es decir, el modo de ser
específicamente humano; (2) el sentido de la existencia; y (3) el afán de encontrar un
sentido concreto a la existencia personal, o lo que es lo mismo, la voluntad de sentido.
Neurosis noógena:
Las neurosis noógena nacen de los conflictos entre principios morales distintos;
en otras palabras, de los conflictos morales. Resulta obvio que en los casos noógenos, la
terapia apropiada e idónea no es la psicoterapia en general, sino la logoterapia, es decir,
una terapia que se atreva a penetrar en la dimensión espiritual de la existencia humana.
De hecho, lagos en griego no sólo quiere decir "significación" o "sentido", sino
también "espíritu". La logoterapia considera en términos espirituales temas asimismo
espirituales, como pueden ser la aspiración humana por una existencia significativa y la
frustración de este anhelo. Dichos temas se tratan con sinceridad y desde el momento
que se inician.
La frustración existencial no es en sí misma ni patológica ni patógena. El interés
del hombre, incluso su desesperación por lo que la vida tenga de valiosa es una angustia
espiritual, pero no es en modo alguno una enfermedad mental, es así como, la
logoterapia considera que es su cometido ayudar al paciente a encontrar el sentido de su
vida. En cuanto la logoterapia le hace consciente del logos oculto de su existencia, es un
proceso analítico. La logoterapia considera al hombre como un ser cuyo principal
interés consiste en cumplir un sentido y realizar sus principios morales.
Noodinámica:
La salud se basa en un cierto grado de tensión, la tensión existente entre lo que
ya se ha logrado y lo que todavía no se ha conseguido; o el vacío entre lo que se es y lo
que se debería ser. Esta tensión es inherente al ser humano y por consiguiente es
indispensable al bienestar mental. No debemos, pues, dudar en desafiar al hombre a que
cumpla su sentido potencial. Lo que el hombre realmente necesita no es vivir sin
tensiones, sino esforzarse y luchar por una meta que le merezca la pena.
Lo que el hombre necesita no es la "homeostasis", sino lo que yo llamo la
"noodinámica", es decir, la dinámica espiritual dentro de un campo de tensión bipolar
en el cual un polo viene representado por el significado que debe cumplirse y el otro
polo por el hombre que debe cumplirlo.
El sentido de la vida:
El sentido de la vida difiere de un hombre a otro, de un día para otro, de una
hora a otra hora. Así pues, lo que importa no es el sentido de la vida en términos
generales, sino el significado concreto de la vida de cada individuo en un momento
dado.
El hombre no debería inquirir cuál es el sentido de la vida, sino comprender que
es a él a quien se inquiere. En una palabra, a cada hombre se le pregunta por la vida y
únicamente puede responder a la vida respondiendo por su propia vida; sólo siendo
responsable puede contestar a la vida. De modo que la logoterapia considera que la
esencia íntima de la existencia humana está en su capacidad de ser responsable.
“La función del logoterapeuta consiste en ampliar y ensanchar el campo visual
del paciente de forma que sea consciente y visible para él todo el espectro de las
significaciones y los principios. La logoterapia no precisa imponer al paciente ningún
juicio, pues en realidad la verdad se impone por sí misma sin intervención de ningún
tipo”.
Sentidos:
De acuerdo con la logoterapia, podemos descubrir este sentido de la vida de tres
modos distintos: (1) realizando una acción; (2) teniendo algún principio; y (3) por el
sufrimiento. En el primer caso el medio para el logro o cumplimiento es obvio. El
segundo y tercer medio precisan ser explicados. El segundo medio para encontrar un
sentido en la vida es sentir por algo como, por ejemplo, la obra de la naturaleza o la
cultura; y también sentir por alguien, por ejemplo el amor.
Por el acto espiritual del amor se es capaz de ver los trazos y rasgos esenciales en la
persona amada; y lo que es más, ver también sus potencias: lo que todavía no se ha
revelado, lo que ha de mostrarse. Todavía más, mediante su amor, la persona que
ama posibilita al amado a que manifieste sus potencias. Al hacerle consciente de lo
que puede ser y de lo que puede llegar a ser, logra que esas potencias se conviertan
en realidad.
El sentido del sufrimiento: El sufrimiento deja de ser en cierto modo sufrimiento en
el momento en que encuentra un sentido, como puede serlo el sacrificio, sin
embargo, lo que más importa de todo es la actitud que tomemos hacia el
sufrimiento, nuestra actitud al cargar con ese sufrimiento.
“Cuando un paciente tiene una creencia religiosa firmemente arraigada, no hay
ninguna objeción en utilizar el efecto terapéutico de sus convicciones. Y, por
consiguiente, reforzar sus recursos espirituales. Para ello, el psiquiatra ha de ponerse
en el lugar del paciente”.
Humor: Esta capacidad básica para desprenderse de uno mismo se pone de
manifiesto siempre que se aplica la técnica logoterapéutica denominada "intención
paradójica". Al mismo tiempo se capacita al paciente para apartarse de su propia
neurosis. "El neurótico que aprende a reírse de sí mismo puede estar en el camino de
gobernarse a sí mismo, tal vez de curarse."
El hombre no está totalmente condicionado y determinado; él es quien determina si
ha de entregarse a las situaciones o hacer frente a ellas. En otras palabras, el hombre
en última instancia se determina a sí mismo. El hombre no se limita a existir, sino
que siempre decide cuál será su existencia y lo que será al minuto siguiente.
Tipos de Neurosis:
Neurosis somatógenas, responden a causas físicas con efectos en el dominio
psíquico
Neurosis reactivas que de igual modo son soportadas en común por la psique y el
cuerpo y cuyos síntomas principales son de naturaleza psíquica
Neurosis psicógenas son de causación psíquica pero que también pueden tener
efectos físicos