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Dependencia Emocional en Rehabilitación

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Dependencia emocional y sentido de coherencia en

personas pertenecientes a un Centro de rehabilitación

Item Type info:eu-repo/semantics/bachelorThesis

Authors Franco Mazuelos, Danae Elizabeth

Citation Franco Mazuelos, D. E. (2018, February 26). Dependencia


emocional y sentido de coherencia en personas pertenecientes
a un Centro de rehabilitación. Universidad Peruana de Ciencias
Aplicadas (UPC). Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas
(UPC), Lima, Perú. Retrieved from 10.19083/tesis/624054

Publisher Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC)

Rights info:eu-repo/semantics/openAccess; Attribution-


NonCommercial-ShareAlike 3.0 United States

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UNIVERSIDAD PERUANA DE CIENCIAS APLICADAS

FACULTAD DE PSICOLOGÍA

Carrera de Psicología

Dependencia emocional y sentido de coherencia en


personas pertenecientes a un Centro de rehabilitación

TESIS
Para optar el título de Licenciado en Psicología

AUTOR
Franco Mazuelos, Danae Elizabeth – (0000-0002 – 7675- 8139)

ASESOR
Manzanares Medina, Eduardo Luis – (0000- 0002- 3377- 311X)

Lima, 26 de febrero de 2018


1

Resumen

Se estudió la relación entre la dependencia emocional y el sentido de coherencia en una


muestra de 130 personas consumidoras de drogas entre 18 a 66 años pertenecientes a un
Centro de rehabilitación. Para lograr el objetivo del presente estudio correlacional se
administró el Cuestionario de Dependencia emocional (Lemos & Londoño, 2006) y el
Cuestionario de Sentido de coherencia validado en el Perú con el nombre de Cuestionario
de Orientación hacia la vida (Saravia e Iberico, 2012). Ambos evidenciaron óptimas
propiedades psicométricas (validez de constructo y confiabilidad). Los resultados no
mostraron una correlación inversa entre la Dependencia emocional y el Sentido de
coherencia, lo que indica que se rechaza la hipótesis planteada en la presente investigación.

Palabras claves: Dependencia Emocional, Sentido de coherencia, consumo de drogas.

Abstract

The relationship between emotional dependence and sense of coherence was studied in a
sample of 130 drug users between 18 to 63 years old belonging to a rehabilitation center. In
order to achieve the objective of the present correlational study, the Emotional Dependency
Questionnaire (Lemos & Londoño, 2006) and the Questionnaire of Consistency Purpose
validated in Peru were administered as the Life Orientation Questionnaire (Saravia and
Iberico, 2012). Both showed optimal psychometric properties (construct validity and
reliability). The results did not show a correlation between emotional dependence and the
sense of coherence, indicating that the hypothesis proposed in the present investigation is
rejected.

Key words: Emotional dependence, Consistency, drug use.


2

Índice de Contenidos

ÍNDICE DE CONTENIDOS ............................................................................................... 2

CAPÍTULO 1: MARCO TEÓRICO .................................................................................. 4

DEPENDENCIA EMOCIONAL Y SENTIDO DE COHERENCIA EN PERSONAS PERTENECIENTES A


UN CENTRO DE REHABILITACIÓN ........................................................................................ 4

CAPÍTULO 2: METODOLOGÍA .................................................................................... 18

PARTICIPANTES ................................................................................................................. 18
INSTRUMENTOS ................................................................................................................. 19
Cuestionario de Dependencia Emocional de Lemos & Londoño (2006). .................... 19
Cuestionario de Sentido de Coherencia o SOC 13 de Saravia (2012) ......................... 20
Procedimiento............................................................................................................... 21

CAPÍTULO 3: RESULTADOS......................................................................................... 23

VALIDEZ Y CONFIABILIDAD DEL CUESTIONARIO DEPENDENCIA EMOCIONAL ................... 23


VALIDEZ Y CONFIABLIDAD DEL CUESTIONARIO DE SENTIDO DE COHERENCIA (SARAVIA &
IBERICO, 2012) .................................................................................................................. 27
RESULTADOS DESCRIPTIVOS .............................................................................................. 29

CAPÍTULO 4: DISCUSIÓN ............................................................................................. 32

REFERENCIAS ................................................................................................................. 41

APÉNDICE A ..................................................................................................................... 48

APÉNDICE B...................................................................................................................... 49

APÉNDICE C ..................................................................................................................... 50

APÉNDICE D ..................................................................................................................... 51
3

ÍNDICE DE TABLAS

Tabla 2 Tabla de correlación total de elementos corregida del cuestionario de Dependencia


Emocional. .................................................................................................................... 25
Tabla 3. Cargas factoriales del análisis de componentes principales con eje Varimax del
SOC .............................................................................................................................. 28
Tabla 4. Estadísticos descriptivos de las variables Dependencia Emocional y Sentido de
Coherencia. ................................................................................................................... 29
Tabla 5. Pruebas de normalidad del Cuestionario de Dependencia emocional y el
cuestionario de Sentido de Coherencia. ........................................................................ 30
Tabla 6. Correlación entre dependencia emocional y Sentido de coherencia ...................... 30
Tabla 7. Correlaciones entre las dimensiones de Dependencia emocional y Sentido de
Coherencia .................................................................................................................... 31

ÍNDICE DE FIGURAS

Figura 1. Gráfico de sedimentación del Cuestionario de Dependencia Emocional. ............ 24


Figura 2. Gráfico de sedimentación del Cuestionario de Sentido de Coherencia. ............... 27
4

Capítulo 1: Marco Teórico

Dependencia emocional y Sentido de coherencia en personas


pertenecientes a un Centro de Rehabilitación
Las drogas generan efectos físicos, emocionales y mentales en la vida de las

personas que la consumen. Estos efectos no sólo son crónicos relacionados a la salud,

vinculados con el daño a muchos de los órganos del cuerpo o el desencadenamiento de

enfermedades; sino que existen también los efectos físicos y sociales. Este último, ligado al

deterioro de las relaciones interpersonales, la desintegración familiar, la dependencia

afectiva, entre otros (Cáceres, Salazar, Varela & Tovar 2006).

Esta investigación se centrará particularmente en los efectos interpersonales que

genera el consumo de drogas, específicamente en los vínculos afectivos ligado al concepto

de dependencia emocional. Esto debido a que se plantea que las personas consumidoras de

drogas no cuentan con ciertas habilidades sociales y emocionales, las cuales le impiden

desarrollar herramientas personales tales como el autoconocimiento, el manejo de

sentimientos, el control de impulsos así como el manejo de estrés y la ansiedad (Osorio,

Ortega & Pillón, 2004).

Ante esto, surge una excesiva necesidad afectiva, lo que conlleva a evitar la soledad

y por ende que la persona se encuentre en la constante necesidad de búsqueda de una

pareja. Esto genera, que en su mayoría, estas relaciones resulten desequilibradas (Salguero,

2016).

Por este motivo, se tiende a buscar un codependiente, es decir una persona que se

convierte en un objeto de dependencia y por lo general, es de tipo afectiva (Delgado &


5

Perez, 2003) una persona codependiente suele estar fijada en el comportamiento del otro y

se desvive por controlar dicho comportamiento, siendo incapaz de velar por su propia

felicidad (Salguero, 2016).

Es por lo mencionado anteriormente que se vincula al concepto de dependencia

emocional, el cual ha sido estudiado de manera frecuente y se ha determinado una alta

prevalencia de este problema, bajo los condicionamiento sociales y culturales en los

últimos tiempos, tanto en la población estándar y más aún en las personas que cuentan con

algún tipo de adicción. (Mansilla, 2001). Sin embargo, no existe una clara delimitación de

este constructo debido a la diversidad de conceptos afines que trae consigo (Castelló, 2009)

Si bien la conceptualización suele ser sumamente amplia, De la Villa y Sirvent

(2009) la definen como un tipo de dependencia sentimental caracterizada por la

manifestación de conductas adictivas de apego patológico en las relaciones interpersonales.

Asimismo, Castelló (2005) complementa esta definición catalogando a la dependencia

emocional como un patrón persistente de necesidades emocionales insatisfechas, las cuales

se intentan cubrir de manera desadaptativa con otras personas.

Asimismo, la dependencia emocional está vinculada con aspectos cognitivos,

emocionales, comportamentales y motivacionales, asociados a la otra persona, como fuente

de satisfacción y seguridad personal, lo cual implica creencias distorsionadas respecto al

amor, la vida de pareja y de sí mismo (Salguero, 2016).

En relación a los aspectos cognitivos y comportamentales, vistos desde el punto de

vista neuropsicológico, se producen posibles alteraciones en los mecanismos reguladores de

la toma de decisiones, además del control inhibitorio de la conducta. (García, García &

Secades, 2011). Lo que a su vez, repercute en la alteración de las capacidades de atención,

concentración, procesamiento de la información y la ejecución de planes de acción, lo que


6

genera una inadecuada organización de conductas y una mala organización en tiempo y

espacio (Yucel & Lubman, 2007). (Jenny Junco).

Por su parte, teorías neurobiológicas explican que las sustancias generan una

descompensación en el sistema emocional y ejecutivo. Por ende, se ven afectados los

procesos de recompensa, motivación, el aprendizaje de funciones ejecutivas y la toma de

decisiones, lo que repercute en el establecimiento de las relaciones sociales (García, García

& Secades, 2011). O de lo contrario, surgen relaciones de pareja insanas, caracterizadas por

la baja autoconfianza y autoestima, convirtiéndose en relaciones abusivas y dañinas con

una alta predominancia de dependencia emocional (Hernández, 2016).

Las características de la dependencia emocional pueden identificarse de manera

inmediata, en donde resaltan las excesivas demandas afectivas, las relaciones

interpersonales estrechas, relaciones de pareja desequilibradas y la imperiosa necesidad del

otro que trae consigo comportamientos de aferramiento y un profundo miedo a quedarse

solo (Cid, 2013).

La persona dependiente presenta una frustración en el área afectiva y busca que esta

sea compensada, por lo general en las relaciones de pareja. Es por ello, que vive sus

relaciones de manera muy intensa y llega a pensar que es el otro, lo único que realmente

importa y sin concebir la idea de que este pueda irse de su lado (Castelló, 2012).

En esta misma línea, se ha comprobado que los dependientes afectivos

experimentan sentimientos de posesividad, manifestación del craving y abstinencia (López

& Becoña, 2006). Además, de problemas afectivos relacionados a sentimientos negativos

entre los que destacan, la culpa, el miedo al abandono, vacío, conflictos de identidad, entre

otros. Y que además, se manejan con el locus de control externo (De la Villa & Sirvent,

2009).
7

En cuanto al área social, las personas que conforman el núcleo cercano del

dependiente cumplen un rol de consoladores u oyentes, encontrándose a la expectativa de

las necesidades que este requiere, mientras que estos evitan alejarse de las personas que les

resultan menos significativas (Méndez & Favila, 2012).

La evaluación de las dependencias sentimentales se realiza mediante el análisis de

diversos factores que afectan tanto al nivel de pareja como en el ámbito personal (De la

Villa & Sirvent, 2009). Entre estos se encuentra la necesidad extrema de tener al otro cerca,

en donde se genera un enganche emocional así la relación no sea del todo estable ni

equilibrada. También, surge la necesidad de aprobación de los demás y una gran

preocupación por cumplir con los estándares y características de la persona que se depende,

el modo asimétrico para intercambiar afecto asociado a un constante vacío emocional, los

antecedentes personales ligados a carencias afectivas en el desarrollo de la infancia o

apegos ansiosos y desorganizados (Moral & De la Villa, 2007).

Y por último, una posición subordinada en las relaciones, que dan cuenta de una

autoestima débil y un autoconcepto negativo (De la villa & Sirvent, 2009).

Por su parte, se ha comprobado que el inicio del consumo de drogas se encuentra

estrechamente ligado con ambientes familiares inestables, debido a que suelen ser familias

con vínculos notablemente desorganizados, rechazo por parte de los padres hacia el hijo,

falta de apoyo emocional o falta de alguna o de ambas figuras paternas o de autoridad en

los primeros años de vida del individuo. Esto evidencia un indeseado desarrollo del apego

desde edades tempranas (Mardomingo, 2004).

Por lo general, la dependencia emocional se inicia a finales de la adolescencia o a

principios de la adultez y no es necesariamente atribuible a un trastorno mental o una


8

enfermedad física, sino que muchas veces el consumo de sustancias puede generar el

desarrollo de la misma (Méndez & Favila, 2012).

El perfil psicológico de una persona con características adictivas está basado en una

serie de patrones entre las que destacan la baja autoestima, la necesidad de gratificación

inmediata, características destructivas de carácter obsesivo y compulsivo (Sambola, 2011),

pero además, existe un factor muy importante que es el componente afectivo y emocional

en donde estas personas tienden a manipular a sus familiares y las personas que los rodean.

Esto debido a que no toleran el descontrol que esto les produce y porque cada vez son

menos capaces de satisfacer sus necesidades de manera sana. Y en muchas ocasiones se

recurren a la manipulación con las personas de su entorno (Zaldívar, 2003).

Lo anteriormente mencionado podría ser vinculado con el concepto de codependencia.

Si bien no se puede definir exactamente un patrón de personalidad codependiente. Este

término es adjudicado a las personas que se encuentran vinculadas con personas que

consumen algún tipo de sustancia (Castelló, s.f.), e implica un vínculo de subordinación,

en donde además se caracteriza por el patrón repetitivo de una relación dependiente que a

su vez, esta es controlado por otro objeto de dependencia, en este caso, las drogas (Pérez &

Delgado, 2003)

Es frecuente encontrar codependencia emocional en las parejas de personas adictas a las

drogas. Es por ello, que en el momento de una intervención terapéutica sistémica, enfocada

en la adicción, pueden surgir interacciones entre ambas dependencias (Balboa, et. al, s.f.)

Se ha comprobado que al igual que la dependencia a las sustancias, la dependencia

emocional manifiesta conductas de evitación experiencial, lo cual disminuye las funciones

aversivas relacionadas con el miedo a la soledad, la ansiedad frente a la separación y la

necesidad constante de afecto; lo que las llevaría a establecer relaciones insanas de pareja
9

(Villagrá, Gonzáles & Rodríguez, 2012). Este patrón de necesidades incluye creencias

relacionadas con la visión de sí mismo y la relación con los otros, tales como creencias

distorsionadas frente a la amistad, la intimidad y la interdependencia (Lemos & Londoño,

2006). Además, de una deficiente inteligencia emocional, lo cual impide óptimas

conexiones sociales, dificultades para satisfacer necesidades básicas de pertenencia, entre

otras (Gabel, 2005).

Goleman refiere que la inteligencia emocional cumple un papel importante en el

establecimiento y mantenimiento de las relaciones y que desarrolla habilidades humanas,

como la tolerancia a la frustración, control de impulsos, sintonía con los demás, entre otras.

Por ende, uno esperaría que aquellas personas con mayor inteligencia emocional,

experimenten mejores relaciones maritales (Palmer, Walls, Burgess, & Stough 2001). Y

según plantea Herrera (2016) existiría una relación inversamente proporcional entre la

inteligencia emocional y la dependencia emocional.

Asimismo, en una investigación llevada a cabo por Louise (2002), se estudia los

constructos de inteligencia emocional y sentido de coherencia. Refiriendo que aquellas

personas que contaban con un fuerte sentido de coherencia, podrían percibir las situaciones

estresantes como menos amenazantes y que a medida de que este se fortalece es muy

probable que exista un menor agotamiento emocional y una mayor estabilidad inter e

intrapersonal. Por ende, se explicará con mayor precisión el concepto de Sentido de

Coherencia, debido a que es usado como constructo para la presente investigación.

El sentido de coherencia, surge como una base teórica la cual aporta en el campo de

la psicología clínica, social y de la salud y que Antonovsky la define como una orientación

global que va más allá de la religión, la clase social, el sexo o la cultura y es entendido

como el sentimiento de confianza dominante duradero y dinámico caracterizado con una


10

alta probabilidad de predecir tanto los entornos internos como externos y que los sucesos se

desarrollen en medida de los esperado y de manera óptima tolerando los factores estresores

que se suscitan en el ambiente (Fernández, 2005).

Este mismo autor plantea que si el individuo posee un alto sentido de coherencia va

a contar con una serie de características que lo definan, tales como la capacidad de hacer un

juicio deseable de la realidad en la que se desenvuelve, poseer sentimientos positivos de

confianza y de fe ante las situaciones que van a ocurrir, no pensar que los sucesos siempre

terminarán con un final feliz, pero si con un final razonablemente esperado, etc.

(Antonovsky & Sourani, 1990). Además de percibir el conflicto de manera comprensible,

manejable y significativa y por lo tanto va hacer uso de sus herramientas adecuadas y de

aquellas estrategias de afrontamiento que le resulten convenientes para la resolución del

problema (Rodríguez & Viruéz, 2009).

Por su parte, las personas que cuentan con un sentido de coherencia bajo, por lo

general son aquellas que anticiparán que las cosas que van a suceder tendrán un desenlace

negativo, serán incapaces de predecir y de garantizar la satisfacción de sus acciones si no es

a causa del azar o de un golpe de suerte (Louis, 2002).

Antonovsky (1985) define el Sentido de Coherencia (SOC) como una sensación de

confianza que se fundamenta en tres creencias, la primera de ellas radica en que los

estímulos de los entornos internos y externos son estructurados, predecibles y explicables.

En segundo lugar, que los recursos del entorno son asequibles en cuanto se busque

satisfacer las demandas planteadas por los estímulos. Y por último, que estas demandas son

dignas de invertir esfuerzo y compromiso, es decir son significativas.

El SOC puede entenderse como una medida potencial de salud, debido a que refleja una

posición básica en la vida, es decir, una visión particular de esta frente a la llegada de
11

situaciones inesperadas, es así como se le brinda solidez al sentido de coherencia y

herramientas a las personas que la construyen; lo cual se inicia a partir de los diez años de

vida pero es a partir de los treinta años cuando adquiere mayor firmeza y permanece

instaurada hasta el fin de vida, sin cambios significativos (Ureña & Castro, 2009).

El SOC está compuesto por tres componentes según Antonovsky y Sourani (1990)

en su texto “Sentido de Coherencia y adaptación familiar” el cual será utilizado para la

definición de estos. El primero de ellos es la comprensibilidad, definido como el

componente cognitivo del constructo y que plantea que los individuos que poseen una alta

comprensibilidad, perciben los estímulos que los rodean dotados de un marco cognitivo, en

donde la información es recepcionada de manera estructurada y ordenada que dé cuenta de

la correcta comprensión de los factores internos y externos que lo rodean y de la aceptación

de hechos negativos que se puedan suscitar.

El segundo componente es la manejabilidad, planteado como el componente

instrumental, y que es definido como el grado en que los individuos comprenden que los

recursos que deben utilizar para enfrentar las demandas del medio, están disponibles y a su

alcance para ser utilizadas, ya sea por su propio control o por el de las personas que lo

rodean, como sus padres, amigos, familiares, etc. (Rodríguez & Viruéz, 2009). Por lo tanto,

no solo consiste en el reconocimiento de estos recursos, sino en saber cómo utilizarlos a

través de las habilidades y estrategias que la persona posea (Antonovsky & Sourani, 1990).

Y por último, el sentido emocional hacia la vida es el tercer componente y es visto

como el componente motivacional (Fernández, 2009). Este componente genera que las

demandas del medio sean vistas como retos valiosos, en los cuales merecen involucrarse y

dedicar tiempo y esfuerzo, ya que estas demandas son vistas como dignas para invertir

energía. Esto quiere decir, que la persona que cuente con un alto sentido emocional hacia la
12

vida, va a percibir las situaciones difíciles como un reto que deben ser superados y no como

un impedimento para salir adelante (Drageset et al, 2016).

El modelo de la Salutogenesis nace sobre los orígenes de la salud y el bienestar y en

contraposición al diagnóstico centrado en el déficit de los individuos, este constructo centra

su preocupación en el despliegue de los recursos y las herramientas inherentes que posee el

ser humano a pesar de los diversos factores estresores que se dan en el ambiente (Juvinya,

2013).

Este modelo surge en contraposición al modelo patogénico que se había

desarrollado antes, en donde sólo se centraba en las enfermedades y en el grado de

deterioro que podían sufrir las personas a causa de estas (Gómez, s.f). Para Antonovsky, el

ser humano no podía estar dividido sólo en salud o enfermedad, ya que este refería que aun

en los casos terminales, mientras existiese un soplo de vida, algunas partes o componentes

de la persona, podrían mantenerse también saludables (Hernán, Morgan & Mena, 2010).

Antonovsky (1979) planteaba que la salud debe ser constantemente recreada y que

la pérdida de la salud es un proceso real y natural, ya que los factores estresores son

experiencias percibidas a través de las demandas internas y externas que forman parte de

las condiciones naturales de la vida. Ante esto, se da el surgimiento de los recursos

generales de resistencia. Estos recursos se emplean con el fin de evitar la exposición a los

factores estresores. Por lo que el sentido de coherencia vendría a actuar como una especie

de mediador entre los factores estresores y la salud, ya que un desarrollo adecuado de los

recursos de resistencia durante la niñez y adolescencia, dan como resultado un fuerte

desarrollo del sentido de coherencia (Drageset, 2016).

Estos suelen ser de tipo físico, bioquímico, material, cognitivo, emocional,

actitudinal, interpersonal y macro sociocultural (Rivera, Ramos, Moreno & García, 2011).
13

Si una persona posee este tipo de recursos podrá tener la capacidad de acceder de manera

favorable a su entorno inmediato, ya que tendrá mayor oportunidad de enfrentar los retos

que le propone la vida. Sin embargo, más allá de poseerlos, lo que importa es tener la

capacidad de utilizarlos, es decir, contar con un alto sentido de coherencia (Antonovsky,

1985).

Como se ha podido observar en las conceptualizaciones anteriores, la dependencia

emocional presenta una serie de características que definen a la persona que la posee, entre

las que destacan, la inseguridad, necesidad de aprobación, baja autoestima, sentimientos de

abandono, miedo a quedarse solo, etc. (De la Villa & Sirvent, 2009).

Asimismo, los efectos sociales e intrapersonales que genera el consumo de drogas,

radican en la incapacidad para explotar sus habilidades sociales y emocionales que le

impiden desarrollar herramientas personales tales como el autoconocimiento, el manejo de

los sentimientos, el control de impulsos así como el manejo del estrés y la ansiedad

(Cáceres, Salazar & Varela, 2006). Por lo que podría evidenciarse un mal manejo del

componente de manejabilidad planteado por Antonovsky (1993), en donde la persona

consumidora de sustancias, no es capaz de reconocer los recursos que posee, o realiza un

malo o nulo manejo de estos, por ende les resulta totalmente difícil enfrentar las demandas

del entorno y por consiguiente satisfacerlas por sí mismo, optando por la búsqueda de otro

que pueda suplir o llenar dichas necesidades insatisfechas.

Por su parte, las personas que poseen un sentido de coherencia bajo o débil, son

aquellas personas que se caracterizan por la poca capacidad de usar sus recursos personales

para enfrentar las demandas del ambiente, se adelantan a los sucesos que aún no han

acontecido cargándolos de sensaciones negativas y en donde la garantía del cumplimiento y


14

satisfacción de sus necesidades son vistas como resultado del azar o de golpes de suerte

(Palacios & Restrepo, 2008).

A su vez, según DEVIDA el entorno familiar que incluye a los padres y hermanos

como a otros familiares son los que mayormente influyen en el inicio del consumo de

drogas, seguidos por los amigos del barrio y compañeros de estudio (DEVIDA, 2002). Esto

quiere decir que esta persona se encuentra frente a diversos factores estresores, dando

evidencia de que no existe un adecuado uso de los recursos generales de la resistencia

frente a estos, dando lugar a inicio del consumo de drogas y por ende podría surgir la

necesidad de asociarse de manera cercana con otra persona que pueda cumplir con sus

necesidades.

Asimismo, y a modo específico relacionado al tema de consumo de sustancias un

estudio realizado en pacientes urbanos predominantemente jóvenes que recibían

tratamiento en un servicio de urgencias a causa de un traumatismo, ya sea por consumo de

alcohol o drogas, arrojó como resultado que existía una asociación significativa entre las

puntuaciones bajas de SOC y el consumo de drogas ilícitas. Así mismo, el sentido de

coherencia se asoció negativamente con el consumo peligroso de alcohol

independientemente de las variables de género y edad (Neuner et al, 2006).

En vista a lo revisado anteriormente, el objetivo general de la presente investigación

consiste en analizar la relación entre Dependencia emocional y Sentido de coherencia en un

grupo de personas consumidoras de drogas, pertenecientes a un Centro de rehabilitación.

A nivel específico, se plantea como objetivos obtener evidencias de validez y

confiabilidad de los instrumentos empleados y analizar la relación entre las dimensiones de

ambas variables y variables sociodemográficas (edad, tiempo de estadía, número de hijos).


15

En base a los objetivos, se plantea como hipótesis que a mayor sentido de

coherencia menor dependencia emocional. Esto debido a que existen investigaciones

(Becoña, 2010; Salguero, 2016) que ponen de manifiesto las necesidades socioemocionales

que imposibilitan el desarrollo de los recursos y habilidades de las personas que poseen

problemas con el consumo de drogas.

Para que esta investigación se lleve a cabo, se utilizará una investigación

cuantitativa con un diseño correlacional de tipo transversal, debido a que se pretende

investigar si existe relación significativa entre las variables de dependencia emocional y

sentido de coherencia, en donde dichas variables son estudiadas y medidas en un momento

y contexto determinado (Hernández, Fernández & Baptista, 2012).

Para finalizar, la relevancia de esta investigación en cuanto al aspecto teórico radica

en que los resultados obtenidos en este estudio nutren las investigaciones previas y dan pie

a la realización de estudios posteriores; en cuanto al aspecto práctico, debido a que

proponen nuevas métodos de intervención frente a los constructos abordados. Además, si

bien existen investigaciones con variables similares, hasta la actualidad no se cuenta con

una investigación que incluya a las personas consumidoras de drogas dentro de la

asociación entre dependencia emocional y sentido de coherencia. Población que resulta

importante objeto de estudio puesto que DEVIDA (2012) plantea que la dependencia

emocional y el consumo de drogas una problemática de alta prevalencia en los últimos

años.

Asimismo, las estadísticas de los últimos años indican que cada año entre 80,000 y

90,000 estudiantes se inician en consumo de alguna sustancia ilegal, principalmente

marihuana, seguida de inhalantes, la cocaína, el éxtasis y la PBC. Más de 30, 000

estudiantes se inician en el consumo de tranquilizantes y 18,000 inician el uso de


16

estimulantes (DEVIDA, 2013). Situación que resulta alarmante y que aporta a la

manifestación de otras formaciones psicológicas perjudiciales para la salud mental de la

persona, como le dependencia emocional, falta de autonomía, desarrollo de conductas

agresivas y que desarrollan el ciclo de la violencia.

Por su parte, el SOC ha sido estudiado en poblaciones relacionadas con estilos de

vida saludables y se ha encontrado una relación positiva entre este y las prácticas de salud

(Saravia, 2013). Por otro lado, el SOC y el consumo de alcohol han sido trabajados en

ámbitos laborales y se encontró que el desempleo, los conflictos maritales y el menor

educativo impactan en un menor SOC, lo que puede llevar al desencadenamiento de

síntomas depresivos (Poppius, Virkkunen, Hakama & Tenkanen, 2008). Y si bien existe

una relación inversa entre el SOC y el consumo de alcohol y la práctica de fumar, estas

investigaciones se han desarrollado de manera poco extensa (Saravia, 2013).

Por ende, la relevancia de este estudio radica no sólo en lo previamente

mencionado, si no que se conocen investigaciones sobre variables relacionadas o similares

Amaya y Gaviria (2007), Louise (2002), Herrera (2016), Dejo (2007) y muy pocas en el

contexto peruano Saravia (2010) y Saravia (2013).

Por lo que tener un conocimiento más cercano y preciso de ambas variables

presentadas no sólo permitirá dar pie a nuevas investigaciones sino que también podría ser

usada en métodos preventivos y/o de tratamiento como lo indica la investigación de

(Fernández et al, 2014) en donde refieren que el Sentido de Coherencia dentro de su

modelo salutogénico promueve una visión dinámica del bienestar humano y está centrado

en explorar el origen de la salud, en lugar de explicar las causas de la enfermedad, utilizado

como un enfoque centrado en el desarrollo positivo en la promoción de la salud que podría

ser impartido en diversos contextos educativos tempranos.


17
18

Capítulo 2: Metodología

Participantes
La población de esta investigación está constituida por personas pertenecientes a

tres centros de rehabilitación de Lima. Las características de esta población radican en la

atención de personas que han sido víctimas del uso y abuso de sustancias tales como

alcohol y otras sustancias psicoactivas, como la marihuana, cocaína, PBC, entre otras.

Para la determinación del tamaño de muestra, se utilizó el programa estadístico G

power en el cual se fijó corroborar una hipótesis de una cola para una correlación bivariada,

determinándose que para obtener con un 95% de probabilidad, con un tamaño de efecto de

.30 y un margen de error de .05 se necesitaría una muestra de 115 participantes (Faul,

Erdfelder, Lang & Buchner, 2007). Sin embargo, finalmente se cuenta con una muestra

compuesta por 130 participantes. Para esta investigación se emplea un tipo de muestreo no

probabilístico intencional, debido a que la elección de los participantes no depende de la

probabilidad, sino de causas que se relacionan con las características que plantea la

investigación (Hernández, Fernández & Baptista, 2012).

De los 130 participantes, en su totalidad son hombres y sus edades oscilan entre 18

y 68, con una media de 31.57 (DE=12.59) años respectivamente. El 3.8% son adolescentes,

el 49.2% adultos jóvenes, el 42.3% son adultos y el 4.6% son adultos mayores. En cuanto al

lugar de nacimiento, se encontró que 81 (62.3%) de los encuestados nació en Lima y 49

(37.7%) de estos nacieron en provincia. En cuanto al estado civil, 29 de ellos son casados

(22.3%) y 101 (77.7%) no. En cuanto al criterio de si cuentan con una pareja en la
19

actualidad, se obtuvo que 59 (45.4%) participantes cuenta con una pareja en la actualidad y

71 (54.6%) no, a su vez 51 (39%) de estos tienen hijos y la cantidad oscila entre 1 y 3 hijos,

y 79 (61%) no los tiene. Por último, en cuanto al tiempo de residencia en el centro, este

oscila entre 1 mes y 10 años (DE=.35)

Instrumentos

Cuestionario de Dependencia Emocional de Lemos & Londoño (2006).


Para esto se utilizará la construcción y validación del cuestionario de dependencia

emocional de Lemos y Londoño publicado en el año 2006. Posteriormente, fue validado en

una población peruana en el año 2012, donde la muestra total estuvo compuesta por 757

participantes (398 mujeres y 359 varones) cuyas edades oscilaban entre18 y 55 años, lo que

dio como resultado, indicadores de confiabilidad y evidencias de validez adecuadas.

Este cuestionario está conformado por 23 ítems los cuales se dividen en 6 factores,

el primero de ellos denominado ansiedad de separación está conformado por los ítems

2,6,7,8,13, 15 y 17; el factor dos denominado expresión afectiva de la pareja conformado

por los ítems 5, 11, 12 y 14; el tercer factor denominado modificación de planes,

conformado por los ítems 16, 21, 22, y 2; el cuarto factor denominado miedo a la soledad y

está conformado por los ítems 1, 18 y 19; el quinto factor denominado expresión límite y

está conformado por los ítems 9, 10 y 20. Y por el último, el sexto factor denominado

búsqueda de atención y está conformado por los ítems 3 y 4. En lo referente a las

respuestas, estas se encuentran hasta la actualidad bajo una escala de tipo Likert de seis

puntos que va desde “completamente falso en mi”, hasta “Me describe perfectamente”.

Tras realizar el análisis factorial exploratorio de todos los ítems, el puntaje de KMO

alcanzó un puntaje por encima de .70, a su vez la prueba de Barlett arrojó puntajes menores
20

a 0.05, lo que hizo válido el procedimiento de análisis factorial. Por su parte, el Alfa de

Crombach inicial de los 66 ítems fue de .95, con un porcentaje de varianza de 55.46% para

13 componentes, lo que finalmente concluyó con la eliminación de 43 ítems por no cumplir

con los criterios planteados. Por lo tanto, la prueba quedó conformada por 23 ítems con 6

subescalas las cuales han sido mencionadas anteriormente.

El primer factor quedó conformado por siete ítems, el segundo y el tercero con

cuatro ítems, el cuarto y quinto factor con tres ítems y por último el sexto factor con dos

ítems. El valor Alfa de Crombach alcanzado por las subescalas estuvo entre .61 y .87, el de

la escala total fue de .92 lo que resulta válido el procedimiento de análisis factorial.

En cuanto a las evidencias de confiabilidad, se encontraron alfas aceptables para la

sub escala de concepto de sí mismo, amenazas y estrategias interpersonales. Sin embargo,

debido a que en algunos casos se obtuvo un valor de alfa menor a .70 se optó por eliminar

algunos de los ítems propuestos inicialmente.

Cuestionario de Sentido de Coherencia o SOC 13 de Saravia (2012)


Para la presente investigación se utiliza el cuestionario de Sentido de coherencia el

cual fue validado en el Perú por Saravia e Iberico en el año 2012. La escala de Sentido de

Coherencia (SOC-29) fue traducida al español por un proyecto de investigación doctoral

con mujeres en extrema pobreza. Posteriormente, esta traducción fue utilizada como

modelo para traducir la versión SOC-13 compuesta por 13 ítems, de los cuales 5 de estos

son de tipo inverso (1, 2, 3, 7 y 10). Este cuestionario cuenta con respuestas de escala tipo

Likert, del 1 al 7 donde uno se refiere a “nunca tuve este sentimiento” y 7 “siempre tuve

este sentimiento”.
21

En cuanto al análisis factorial, se realizó análisis de tipo exploratorio el cual mostró

un coeficiente KMO de .85 con una esfericidad de Bartlett significativa (p <0,001). La

obtención de resultados se vio explicada en una solución de tres factores. Factor 1 tenía

un valor propio de 4 y explicó el 30,8% de la varianza total. Factor 2 tenía un valor propio

de 1.6 y explicó el 12% de la varianza total. Factor 3 tenía un valor propio de 1.1 y explica

el 8,4% de la varianza total. Estos tres factores explican el 51,2% de la varianza total.

Las pruebas de fiabilidad mostraron un alfa de Crombach de .8 para el SOC-13

escala global, lo que significa que la escala tiene una buena consistencia interna. Subescala

Comprensión tenía un coeficiente de .63 fiabilidad; Mientras tanto Manejabilidad tenía un

.59 y .61 Significación. Es importante recordar que la consistencia interna depende en parte

del número de ítems analizados y puede tener rendimientos decrecientes.

Procedimiento
Para poder llevarse a cabo la aplicación de ambas escalas, se contactó con los

autores de cada una de estas para pedirles el permiso respectivo, una vez obtenidos los

permisos se analizó cada una de estas para ver si se tomaba en cuenta la posibilidad de

realizar una aplicación piloto, ante lo cual se llegó a la conclusión de que no era necesario

debido a que ambas pruebas cuentan con un lenguaje coloquial y accesible para todo tipo

de población. La aplicación fue de carácter masivo debido al tiempo limitado con el que se

contaba. Antes de iniciar la aplicación, se les pidió a las personas pertenecientes de los

Centros que revisen el consentimiento informado (Apéndice A) unos segundos antes de ser

leído en voz alta. Posterior a esto, se dio inicio a la aplicación dejándoles claro que podían

expresar cualquier tipo de duda que surja frente a los cuestionarios. Posteriormente se les

entregó el consentimiento informado en el cual se detallaban algunos aspectos de la


22

investigación y se dejaba en claro los fines académicos del proyecto y la confidencialidad

de los participantes. Luego de esto, se entregó la ficha sociodemográfica (Apéndice B) con

ambos cuestionarios (Apéndice C y D), algunos de los miembros resolvieron las preguntas

sin problema alguno, sin embargo otros presentaron algunos problemas para entender

ciertos ítems, por lo que en estos casos, la explicación tuvo que ser de manera

individualizada.

Luego de la aplicación de las pruebas, se pasó a llenar la base de datos que cuenta

con los datos sociodemográficos y cada una de las respuestas de ambos cuestionarios, todo

esto gracias al programa IBM SPSS statistics 23. Para el procesamiento de los datos,

primero se analizó las propiedades psicométricas de ambos instrumentos utilizados, a través

del reporte de evidencias de validez y confiabilidad de las puntuaciones de las pruebas.

Respecto a las evidencias de validez se reportan los análisis de la estructura interna

de los instrumentos mediante un análisis factorial exploratorio. Asimismo, como evidencias

de confiabilidad de las puntuaciones se tomó en cuenta la consistencia interna mediante el

cálculo del coeficiente Alfa de Crombach para cada uno de los factores obtenidos en el

análisis factorial. Además, se analizaron las correlaciones entre cada uno de los factores

obtenidos en ambos cuestionarios.

Finalmente, luego de la obtención de todos los cálculos estadísticos necesarios se

obtuvieron los resultados que permitieron confirmar si se cumplía o no con los objetivos

planteados.
23

Capítulo 3: Resultados

Validez y Confiabilidad del Cuestionario Dependencia


Emocional
Para obtener evidencias de validez relacionadas a la estructura interna del

cuestionario de dependencia emocional (2006) se realizó un análisis factorial exploratorio

antes de ello, se exploró la matriz de correlaciones de los ítems para evaluar la pertinencia

de realizar un análisis factorial. Para ello, se empleó la prueba de esfericidad de Barlett y la

medida de adecuación de muestra Kaiser-Meyer-Olkin (KMO). Se obtuvo un KMO de .84

y la prueba de esfericidad de Barlett resultó estadísticamente significativa (p < .01). Los

valores obtenidos indicaron que es adecuado efectuar e interpretar el resultado del análisis

factorial en base a la matriz de correlaciones debido a que existen correlaciones parciales

importantes entre las variables (García, 2007).

Para la determinación del número de factores se determinó los autovalores y el

gráfico de sedimentación y de acuerdo a ello se sugirió la extracción de cuatro factores, así

como también lo sugirió el gráfico de sedimentación de Cattell (ver Figura 1).

Seguidamente se efectuó un análisis de ejes principales con rotación Varimax pues teórica

y empíricamente se ha demostrado la independencia de dichas dimensiones (Gros y John,

2003).
24

Figura 1. Gráfico de sedimentación del Cuestionario de Dependencia Emocional.

Los resultados del análisis arrojaron cuatro factores con autovalores mayores a 1

que explican un 54.11% de la varianza total. El primer factor extraído (seis ítems)

denominado ansiedad de separación, obtuvo un autovalor de 7.72 y explica el 33.59% de

varianza. El segundo factor extraído (seis ítems) denominado intolerancia a la soledad

obtuvo un autovalor de 1.81 y explica el 7.84% de varianza. El tercer factor extraído (seis

ítems) denominado expresiones límite obtuvo un autovalor de 1.47 y explica el 6.40% y el

cuarto factor extraído (5 ítems) denominado búsqueda de atención y afecto obtuvo un

autovalor de 1.44 y explica el 6.27% de varianza. Los resultados obtenidos difieren de la

versión original la cual cuenta con seis factores inicialmente. Tal como se observa en la

tabla 1, los cuatro factores presentaron cargas factoriales adecuadas, siendo el valor mínimo

.30 lo cual resulta aceptable.

Tabla 1. Cargas factoriales del análisis de componentes principales con rotación Varimax
del Cuestionario de Dependencia Emocional (CDE)
25

Ítem Cargas factoriales


AS IS EL BA
CDE15 0.66
CDE17 0.64
CDE13 0.61
CDE08 0.60
CDE14 0.31
CDE16 0.33
CDE19 0.68
CDE22 0.61
CDE20 0.29
CDE12 0.52
CDE23 0.41
CDE21 0.40
CDE01 0.69
CDE18 0.51
CDE02 0.40
CDE09 0.47
CDE07 0.46
CDE10 0.38
CDE03 0.65
CDE04 0.53
CDE06 0.38
CDE05 0.42
CDE11 0.40
Nota: AS= Ansiedad de Separación BA= Intolerancia a la Soledad EL= Expresiones límite
BA= Búsqueda de atención y afecto.

Tabla 2 Tabla de correlación total de elementos corregida del cuestionario de Dependencia


Emocional.

Ítem Correlación elemento total corregida


AS IS EL BA
CDE15 0.70
CDE17 0.54
CDE13 0.64
CDE08 0.51
CDE14 0.45
CDE16 0.54
CDE19 0.44
26

CDE22 0.60
CDE20 0.48
CDE12 0.46
CDE23 0.57
CDE21 0.58
CDE01 0.56
CDE18 0.52
CDE02 0.61
CDE09 0.42
CDE07 0.47
CDE10 0.43
CDE03 0.32
CDE04 0.51
CDE06 0.40
CDE05 0.51
CDE11 0.45
Nota: AS= Ansiedad de Separación IS= Intolerancia a la Soledad EL= Expresiones límite
BA= Búsqueda de atención y afecto.

El coeficiente de consistencia interna alfa de Cronbach para el factor ansiedad de

separación es de .82 y los coeficientes de correlación ítem – test corregida alcanzaron

valores de .48 a .70 (tabla 2). Para el factor de Intolerancia a la soledad se obtuvo un

coeficiente de consistencia interna alfa de Cronbach de .78 y los coeficientes de correlación

ítem – test corregida alcanzaron valores de .44 a .60. Para el factor Expresiones límite se

obtuvo un coeficiente de consistencia interna alfa de Cronbach de .73 y los coeficientes de

correlación ítem- test alcanzaron valores de .40 a .56. Por último, para el factor necesidad

de atención y afecto se obtuvo un coeficiente de consistencia interna alfa de Cronbach de

.69 y los coeficientes de correlación ítem- test alcanzaron valores de .32 a .51. No se

eliminó ningún ítem, por ende la prueba se mantuvo igual a la versión original.
27

Validez y Confiablidad del Cuestionario de Sentido de


Coherencia (Saravia & Iberico, 2012)
Para realizar análisis factorial exploratorio de la Escala de Sentido de Coherencia

(SOC), se exploró la matriz de correlaciones de los ítems para evaluar la pertinencia del

procedimiento. Para este propósito se emplearon la prueba de esfericidad de Bartlett y la

medida de adecuación muestra de Kaiser-Meyer-Olkin (KMO). Por lo que se obtuvo un

valor de KMO correspondiente a .67. Por su parte, el test de esfericidad de Bartlett resultó

ser significativo (p < .01). Por ende, los resultados indicaron que es adecuado interpretar el

resultado del análisis factorial.

Para la determinación del número de factores se determinó los autovalores y el

gráfico de sedimentación y de acuerdo a ello se sugirió la extracción de 2 factores, así

como también lo sugirió el gráfico de sedimentación de Cattell (ver Figura 2).

Seguidamente se efectuó un análisis de ejes principales con rotación Varimax.

Figura 2. Gráfico de sedimentación del Cuestionario de Sentido de Coherencia.


28

De acuerdo a los resultados del análisis factorial se demostró que los dos factores

extraídos explican el 56.00% de la varianza total explicada. El primer factor extraído tuvo

un autovalor de 2.99 y explicó el 37.44% de la varianza y está conformado por 5 ítems (4,

5, 6, 12 y 13) cuyo contenido se asocia con el factor de Orientación hacia la vida. Y el

segundo factor extraído tuvo un autovalor de 1.48 18.55% de la varianza adicional y está

conformado por 3 ítems (8, 9, 11), cuyo factor ha sido denominado Comprensibilidad. Tal

como se observa en la Tabla 2, en ambos factores las cargas son adecuadas, debido a que

arrojaron valores mayores a .32, siendo el valor mínimo aceptable según lo recomienda

Tabachnick y Fidell (2010).

Es importante mencionar que los ítems invertidos fueron eliminados, debido a que

se detectó un efecto de método, asociados a que según estudios actuales comprueban que

estos ítems podrían genera problemas en las estructuras factoriales (Tomás, Sancho, Oliver,

Galiana & Meléndez, 2012).

Tabla 3. Cargas factoriales del análisis de componentes principales con eje Varimax del
SOC
Correlación elemento
Cargas factoriales
Ítem total corregida
SV C SV C
OHV12 .75 .59
OHV13 .73 .59
OHV4 .62 .49
OHV6 .46 .43
OHV5 .44 .47
OHV9 .76 .54
OHV8 .70 .58
OHV11 .57 .50
Nota: SV = Sentido de Vida; C = Comprensibilidad
29

Respecto a la confiabilidad de las puntuaciones de la Escala de Sentido de

Coherencia, el coeficiente de consistencia interna alfa de Cronbach para el factor Sentido

de Vida fue de .75 y los coeficientes de correlación ítems test alcanzaron valores que van

desde .43 a .59. En el caso del factor denominado Comprensibilidad se obtuvo un alfa de

Cronbach de .72 y los coeficientes de correlación ítems test alcanzaron valores que van

desde .50 a .58. Tal como se puede apreciar en la Tabla 3.

Resultados descriptivos
Para el análisis descriptivo de los datos, se calculó los estadísticos descriptivos de

las variables presentadas y de sus respectivas dimensiones, como se evidencia en la Tabla

4.

Tabla 4. Estadísticos descriptivos de las variables Dependencia Emocional y Sentido de


Coherencia.
Dimensiones Min. Máx. M D. E.
Ansiedad de separación 1 6 2.75 1.20
Intolerancia a la soledad 1 6 2.92 1.17
Expresiones límite 1 5.67 2.50 .99
Búsqueda de atención y afecto 1 6 3.38 1.05
Comprensibilidad 1 7 3.92 1.62
Sentido de vida 1 7 4.44 1.42
De acuerdo al objetivo principal de la investigación se estimaron correlaciones entre las

variables Dependencia emocional y Sentido de Coherencia tomadas en cuenta en el estudio.

Para ello, se usó correlaciones de Spearman, debido a que el análisis de normalidad con la

prueba de Kolmogorov – Smirnov resultó ser significativo (p < .05) para las seis variables a

correlacionar, como se observa en la tabla 5.


30

Tabla 5. Pruebas de normalidad del Cuestionario de Dependencia emocional y el


cuestionario de Sentido de Coherencia.

Kolmogorov-Smirnova
Medidas
Estadístico Gl Sig.
AS .18 100 .000
IS .09 100 .008
EL .08 100 .026
BA .15 100 .000
SV .07 100 .047
C .08 100 .019
Nota: AS = Ansiedad de separación, IS = Intolerancia a la Soledad, EL = Expresión límite,
BA = Búsqueda te atención y afecto, SV = Sentido de vida, C = Comprensibilidad

Los resultados de las correlaciones efectuadas y nivel de significancia estadística se


presentan en la tabla 6 y 7.

Tabla 6. Correlación entre dependencia emocional y Sentido de coherencia

Sentido de
coherencia

Coeficiente de
-.084
Rho de Dependencia correlación
Spearman Emocional
P .343
N 130
31

Tabla 7. Correlaciones entre las dimensiones de Dependencia emocional y Sentido de


Coherencia
1 2 3 4 5 6 7 8 9
1. AS 1

2. IS .73* 1

3. EL .68** .61** 1

4. BA .54** .49** .43* 1

5. C -.12 -.02 -.08 -.02 1

6. SV -.07 -.17* -.18* .07 .35** 1

7. ED .10 .09 .05 -.03 -.06 .06 1

8. TE .23 .29* .12 .18 -.10 .41** .75** 1

9. NH .21 .36* .04 .18 -.05 .15 .37* .72** 1

AS= Ansiedad de separación IS= Intolerancia a la Soledad EL= Expresiones límite BA=
Búsqueda de atención y afecto C= Comprensibilidad SV= Sentido de Vida ED= Edad TE=
Tiempo de estadía NH= Número de hijos
** p< .01
* p > .05

En primer lugar se observa que no existe una relación estadísticamente significativa

entre la Dependencia emocional y el Sentido de coherencia (p> .05). Por ende, se rechaza la

hipótesis de la investigación. Además, el valor de la correlación ha sido muy bajo (r=-.08).

En segundo lugar, a nivel específico de las dimensiones se observa que existe una

relación inversa entre la escala de intolerancia a la soledad y Sentido de Vida y la escala de

expresión límite y Sentido de Vida, sin embargo, estas correlaciones son bajas (r< .30).
32

Capítulo 4: Discusión

En la presente investigación se realizó un estudio acerca de la relación entre

Dependencia emocional y Sentido de coherencia en personas consumidoras de drogas

pertenecientes a un Centro de rehabilitación. Para ello, se aplicó el Cuestionario

Dependencia emocional de Lemos y Londoño (2006) y el Cuestionario de Sentido de

coherencia adaptado en el Perú por Saravia e Iberico (2012). Se tomaron los lineamientos

de diversas investigaciones recientes disponibles que intentan dar sustento o solidez a la

investigación y variables elegidas.

Para que esta investigación pueda llevarse a cabo, se estudiaron las propiedades

psicométricas de los instrumentos utilizados para evaluar a la población seleccionada, en

este caso, adultos varones entre 18 y 66 años de edad que se encontraban internados en un

Centro de rehabilitación debido a que presentaban problemas con el consumo de sustancias.

La muestra estuvo conformada en su totalidad por varones, estos a su vez debían tener la

mayoría de edad como requisito indispensable. La aplicación se llevó a cabo de manera

colectiva (con algunas excepciones) y posterior a ello, se realizó el análisis estadístico

necesario para la obtención de los resultados.

En cuanto a los resultados de validez de constructo, el Cuestionario de Dependencia

emocional arrojó una solución factorial de dos factores que explican el 56% de la varianza

total, siendo superior al 50%. Esta solución difiere con dos investigaciones realizadas en

poblaciones colombianas en estudiantes universitarios que si bien mostraron varianzas

totales superiores al 50%, las solución factorial estuvo compuesta por 6 factores tal como lo
33

muestra la versión original (Jaller & Lemos, 2009; Niño & Abaunza, 2015). Sin embargo,

se demuestra que este instrumento es válido para ser aplicado en diversas poblaciones.

Asimismo, los resultados de confiabilidad del Cuestionario de Dependencia

emocional en la presente investigación demostraron coeficientes alfa de Cronbach que van

de .69 a .82 siendo estos el mínimo y máximo valor obtenido en las 4 subescalas,

evidenciando que esto concuerda con la investigación inicial debido a que una de las

subescalas no obtuvo un puntaje mayor a 0.70 (Méndez & Zavala, 2012). Asimismo, estos

puntajes obtenidos concuerdan con la investigación realizada en Bogotá con estudiantes

universitarios, en donde una de las subescalas no obtuvo puntaje mayor a .70 (Jaller &

Lemos, 2009). Sin embargo, al revisar un estudio realizado a una población de 93

participantes mexicanas entre 16 y 55 años de edad , los resultados de validez de constructo

arrojaron 7 factores, los cuales fueron reducidos finalmente a dos, estos contaban con una

consistencia interna aceptable ya que reflejaban su representatividad para la muestra.

(Méndez & Favila, 2012). Lo que podría indicar que el tamaño de muestra y los diversos

contextos culturales podrían influir en la obtención de evidencias de confiabilidad.

Por otro lado, los resultados de validez de constructo del cuestionario de Sentido De

Coherencia encontraron una solución factorial de dos factores que explican el 56% de la

varianza total, lo que resultó apta para continuar con los siguientes resultados estadísticos.

Esta solución coincide con una investigación realizada en España en personas que habían

contraído la enfermedad de fibromialgia, en donde arrojó autovalores mayores a .50

(Besteiro, Álvarez, Lemos, Muñiz, Costas, & Weruaga, 2008). De este mismo modo en un

estudio correlacional entre el sentido de coherencia y el burnout con una muestra de 115

docentes (Moreno, Gonzáles & Garrosa, 2000). Lo que me demuestra que este instrumento

mide lo que pretende medir y por ende refleja el significado teórico de la variable elegida.
34

En cuanto a la pruebas de fiabilidad, se encontró que el primer componente

presenta un alfa de Crombach de .75 y el segundo componente un alfa de Crombach de

.72. Estos resultados difieren de la investigación previa realizada por Saravia (2012) en la

cual en primer lugar cuenta con una solución factorial de 3 componentes y en segundo

lugar, dichas escalas presentan factores alfas de Crombach menores a .70 (Comprensión

tuvo un coeficiente de .63 de fiabilidad; Manejabilidad arrojó un alfa de .59 y

Significación un componente alfa de .61.) Ante esto, Saravia (2012) hace hincapié en que

es importante que la consistencia interna depende en parte del número de ítems analizados

y puede tener rendimientos decrecientes (George & Mallery, 2003).

Además, la agrupación de dos factores, surgió por la existencia de efecto de método como

resultado de la aquiescencia o tendencia de los individuos a responder de manera afirmativa

independiente al contenido que se les presenta con la aparición de ítems inversos o

planteados en negativo (Tomás, Sancho, Oliver, Linares & Meléndez, 2012). Por ende, si

bien en un inicio la solución factorial arrojó 3 factores, el tercero estuvo compuesto sólo

por los ítems inversos, el cual pudo afectar las características psicométricas de la escala

distorsionando los resultados y alterando las verdaderas correlaciones entre las variables de

estudio, por ende decidió eliminarse (Tomás, Meléndez, Oliver, Navarro & Zaragoza,

2010). En cuanto el primer objetivo presentado para esta investigación, se determinó que no

existe relación significativa entre la dependencia emocional y el sentido de coherencia, lo

cual invalida la hipótesis principal planteada en el presente estudio. Y aunque existen

investigaciones que validen lo contrario como la que fue realizada por Fernández (2009) a

estudiantes de enfermería en donde se encontró que el SOC y la estabilidad emocional son

constructos altamente relacionados tanto a nivel conceptual, teórico y empírico. Esto quiere

decir que un mayor despliegue de las habilidades tanto personales como interpersonales,
35

desencadena en un desarrollo óptimo de todos aquellos recursos que se requieren para

obtener un sentido de coherencia alto. Asimismo, un estudio realizado por Heiman (2004),

en una muestra compuesta por estudiantes universitarios se halló que el SOC

correlacionaba de manera positiva con estrategias de afrontamiento orientadas al problema

y negativamente con estrategias orientadas a la emoción y a la evitación, asimismo

correlacionaba positivamente con el soporte familiar. Además, relacionaba de manera

negativa con el distrés y el consumo de fármacos en alumnos universitarios (Bíró, Baiajti,

Adány y Kósa, 2009) También el SOC está relacionado con conductas que promueven la

salud y evita afrontamientos no adaptativos como el consumo de drogas (Glanz,

Maskarinec y Carlin, 2005).

Por su parte, en un estudio realizado por Louise (2002) se determina que existe una

relación significativa entre la inteligencia emocional y el sentido de coherencia,

planteándose que aquellas personas que muestran desarrollo en ambos constructos, son más

propensas a desarrollar la capacidad de control y regulación de sus emociones, así como el

despliegue de habilidades sociales y que estas se den de manera recíproca y empática.

Además, se ha demostrado también que el sentido de coherencia tiene una incidencia

positiva sobre la salud y el bienestar (sea físico o psicológico), además de una óptima

habilidad funcional en las actividades cotidianas. Es por ello, que Herrera (2016) plantea

que todo lo mencionado anteriormente resulta inversamente proporcional al concepto de

dependencia emocional.

Sin embargo, un estudio realizado por Rosas (2014) a una muestra de sujetos

drogodependientes, refiere que al percibir estos su núcleo familiar con baja cohesión y baja

adaptabilidad, evidenciando un claro contexto problemático, son más propensos a presentar

una evidente dependencia a las drogas, más no a las relaciones interpersonales posteriores.
36

Debido a que éstas pueden seguir dándose de la misma manera en la que percibían sus

relaciones parentales, es decir, con carencia de vínculos emotivos y sujeta a roles que no

están bien definidos.

Por último, en las investigaciones realizadas en la que se determina la relación entre

sentido de coherencia y bienestar psicológico (Amaya & Gaviria, 2007), sentido de

coherencia e inteligencia emocional (Louise, 2002), dependencia emocional e inteligencia

emocional (Herrera, 2016) sentido de coherencia y afrontamiento (Dejo, 2007), siendo

variables que se vinculan a las presentadas en este estudio, no se cuenta como población a

personas con algún tipo de consumo de sustancias, variable que podría interferir en la

relación de los constructos presentados en la presente investigación.

En segundo lugar, respecto a los correlaciones de los factores de ambos

cuestionarios. Se evidenció que existe una relación inversa entre la escala de intolerancia a

la soledad y Sentido de Vida y la escala de expresión límite y Sentido de Vida, sin

embargo, estas correlaciones son bajas. Por ende, si bien la correlación general de ambos

constructos no se relaciona de manera significativa. Ambas subescalas engloban ítems que

dan cuenta de aquellas manifestaciones o necesidades afectivas que podrían presentar las

personas consumidoras de drogas, frente a aquellas que cuentan con un mayor Sentido de

coherencia.

Lo anterior concuerda con un estudio realizado por Villagrá, Gonzales y Rodríguez

(2012), en donde se determinó que tras estudiar a mujeres con pena privativa y que

presentaban problemas de consumo de sustancias, se encontraron características de

evitación personal, miedo a la soledad, necesidad constante de afecto, ansiedad de

separación, entre otras. Lo que una vez más pone en evidencia, lo planteado por Castelló

(2012) en tanto que las personas que poseen consumo de sustancias, al no poder satisfacer
37

sus necesidades propias, buscan a alguien que lo haga por ellas, para la obtención de

gratificaciones inmediatas, creándose un vínculo patológico y desorganizado (Castelló,

2005).

Como plantea López, Etxebarría, Fuentes & Ortiz, 2005), gran parte de nuestras

experiencias emocionales son desencadenadas por aquellos acontecimientos que son

relevantes para nuestros propios objetivos. Por ende, toda situación adversa si es bien

manejada puede ser positiva o neutral y los individuos se moverán hacia el polo de la salud,

sin importar qué factores conducen al individuo a la enfermedad, sino aquello que impulsa

al organismo hacia el lado positivo del continuo. Así bien, un mal afronte de todos estos

recursos y la imposibilidad para poder manejarlos, generará como resultado el vínculo

desorganizado con otra persona que será la responsable de cumplir con estas necesidades

que han sido incapaces de ser manejadas.

Por último, se considera importante resaltar que en un estudio orientado a indagar

las alteraciones cognitivas, conectividad funcional y la personalidad del drogodependiente,

se determinó la presencia de un déficit mayor en la memoria de trabajo en aquellos sujetos

con mayor consumo de alcohol y cannabis. Así como alteraciones en la capacidad de

interferencia o producción de las respuestas automáticas, lo cual les toma mayor tiempo

para la realización de actividades e inhibición en actividades que requieran de pensamiento

lógico (Arbaiza, 2014). Esto, asociado a las dificultades que hayan podido presentar los

encuestados al momento de marcar las respuestas, lo que pudo generar un sesgo en la

información recopilada.

En conclusión, se obtuvieron evidencias de validez y confiabilidad de los

instrumentos utilizados en la presente investigación, lo que da pie a continuar con estudios

posteriores en la población y el contexto peruano. Además, se rechazó la hipótesis


38

planteada donde se comprobó que no hay relación entre el sentido de coherencia y la

dependencia emocional planteado como objetivo principal. Sin embargo, si bien los

constructos generales no correlacionan, existen correlaciones entre las subescalas que dan

cuenta de que también existen manifestaciones vinculadas a la dependencia emocional

entre las personas consumidoras de drogas y sus parejas.

En cuanto a las proyecciones, se plantea la posibilidad de continuar con

investigaciones relacionadas a la perspectiva que plantea esta investigación. Naturalmente,

los estudios relacionados a las adicciones se centran en las implicancias para las personas

consumidoras. Sin embargo, desde este estudio, sería importante continuar con la

exploración de lo que ocurre en el mundo interno de las mismas. De ahí el interés en

profundizar en los vínculos con las figuras significativas de la infancia, que ejercen gran

influencia en el desarrollo de la persona. Asimismo, a partir de estos hallazgos y de la

revisión bibliográfica, se aporta a nivel teórico, práctico y social.

Por otro lado, permite conocer de modo más claro las repercusiones psicosociales y

emocionales que podría generar un vínculo inestable y desorganizado. En donde la persona

busca satisfacer de manera externa aquellas necesidades internas que no han sido

satisfechas de manera adecuada.

Es importante tener en cuenta en este estudio que la técnica de muestreo no

probabilístico que se utilizó para la presente investigación, podría limitar en cierta manera

los alcances de la misma, debido al difícil acceso para encuestar a la población elegida y las

limitaciones cognitivas con que muchas de ellas contaban y que puede haber sido un causal

de los resultados finales arrojados en la presente investigación.

En esta misma línea, es importante mencionar que en la actualidad aún no se cuenta

con un gran número de investigaciones que respalden la validación del instrumento de


39

sentido de coherencia en el Perú, debido a que este instrumento ha sido utilizado en escasos

ámbitos y la mayoría de investigaciones se han apoyado en el uso de la versión original que

consta de 29 ítems, por lo que dificulta la revisión teórica y estadística de la misma.

Además, sería importante contar con una versión que simplifique la lectura de los ítems y

que quizás no cuente con ítems inversos, para evitar que pueda darse nuevamente el efecto

de método.

Por último, se toma en cuenta como una limitación que el cuestionario de dependencia

emocional no haya sido validado en el Perú y aunque este fue construido en una población

con la misma lengua materna, se sabe también que las percepciones y cogniciones son

variables que dependen de cada contexto. Asimismo, el lenguaje utilizado en la traducción

del cuestionario de Sentido de coherencia, es bien entendido por poblaciones que no

presentan ningún tipo de daño ni complicación neurológica. Sin embargo, en la población

elegida si se suscitaron algunas dificultades para el entendimiento de algunos de los ítems

propuestos, por lo que en algunos casos la aplicación se optó por realizarse de manera

individualizada y en algunos casos, se invalidaron algunos de los cuestionarios aplicados.

Ante lo expuesto anteriormente, sería conveniente tener una clara noción de la

población que será utilizada para llevar a cabo la investigación, debido a que se debe tener

la total certeza de que la población elegida pueda responder de manera óptima a los

cuestionarios seleccionados y evitar que exista un sesgo debido a las deficiencias cognitivas

que podrían presentar algunas personas, como es el caso de las personas consumidoras de

drogas, para lo cual resultaría útil realizar un filtro previo en donde se use alguna prueba

corta de inteligencia o alguna subescala que permita descartar aquellas personas con algún

tipo de daño que no le permita desarrollar la prueba.


40

En segundo lugar, se puede sugerir el fomento de actividades que promuevan la

construcción de instrumentos relacionados al constructo de sentido de coherencia adaptados

a las condiciones y situaciones de la realidad limeña o peruana, debido a que no se cuentan

con las suficientes, lo que dificulta la revisión teórica y estadística que podrían dar sustento

a nuevas investigaciones. Asimismo, se sugiere que exista el interés por validar la prueba

de dependencia emocional en diversas poblaciones peruanas, debido a que si bien esta es en

castellano, las situaciones y percepciones pueden variar dependiendo del contexto.

En esta misma línea se sugiere la construcción de nuevos instrumentos para el

constructo de sentido de coherencia debido a que hasta la actualidad se cuentan con un

instrumento y su versión reducida. Sin embargo sería importante la creación de uno nuevo

que permita contratar y quizá abordar conceptos más recientes referentes al constructo de

tal modo que se adapte las características sociales y culturales que el contexto peruano

plantea.

Por último, se sugiere la realización no sólo de estudios cuantitativos si no también

cualitativos que permitan comprender como se da o cómo surge el sentido de coherencia en

las personas. Además de profundizar en las alteraciones emocionales y psicológicas que

provocan las modificaciones neuroquímicas en las personas que consumen drogas; el

manejo emocional, la carencia de empatía, entre otras, que podrían brindar mayor noción de

aquellos cambios no sólo a nivel neurológico si no también emocional y que no se ha

estudiado a profundidad.
41

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48

APÉNDICE A
Ficha de Consentimiento Informado

Estimado participante, la presente investigación busca establecer la relación entre la


dependencia emocional y el sentido de coherencia en personas pertenecientes a un centro
de rehabilitación de Lima metropolitana. A continuación se le presentarán dos
cuestionarios, los cuales deberán ser respondidos en su totalidad, es muy importante que se
marquen todos los ítems para evitar que se invaliden sus respuestas. No existe respuesta
correcta ni incorrecta. El tiempo estimado de respuesta para ambos cuestionarios es de
aproximadamente 20 minutos. Si tiene alguna duda respecto a estos no dude en consultarla.
Estos cuestionaros se responden de forma anónima. Por lo tanto, la información recopilada
acerca de Usted se tratará de forma confidencial. Los datos obtenidos se usarán para fines
netamente universitarios y sin ningún otro propósito. Finalmente, no se usará su nombre en
ninguno de los reportes.
Con pleno conocimiento de lo expresado, acepto participar voluntariamente en la
investigación conducida por Danae Franco Mazuelos, estudiando de décimo ciclo de la
carrera de psicología, perteneciente a la facultad de Ciencias Humanas de la Universidad
Peruana de Ciencias Aplicadas.
Gracias por su Colaboración.

---------------------------------------------- --------------------------------------
-
Danae Franco Mazuelos Firma del participante
49

APÉNDICE B
Cuestionario Sociodemográfico
Instrucciones: A continuación se le presentan algunos datos sociodemográficos los cuales
deberán ser completados. Tome en consideración todas las afirmaciones propuestas y
responda sin dejar ninguna pregunta sin contestar.
Sexo:
( ) Masculino ( ) Femenino
Edad (años):___________________
Lugar de nacimiento:
( ) Lima
( ) Provincia: __________________
¿Es casado?
( ) Si
( ) No
¿Tiene esposa o pareja en la actualidad?
( ) Si
( ) No
¿Tiene hijos?
( ) Si ¿Cuántos? __________
( ) No

Tiempo de estadía en el Centro: _______________ meses


50

APÉNDICE C
51

APÉNDICE D
Cuestionario de Orientación hacia la Vida (OLQ-13)
A continuación le presentamos una serie de preguntas relacionadas a varios aspectos de sus vidas. Cada pregunta
tiene siete respuestas posibles. Por favor, marque o mencione el número que exprese su respuesta
considerando el 1 y el 7 como las respuestas opuestas y extremas. Si la frase al costado del 1 es la correcta para
usted haga un círculo en el Número 1. Si la frase al costado del 7 es la correcta para usted haga un círculo alrededor
del 7. Si usted piensa que su respuesta es diferente haga un círculo en uno de los números que se encuentran en el
medio y que exprese mejor su sentimiento u opinión. Por favor, solo de una sola respuesta.
¿Siente usted que no le importa lo que sucede a su alrededor?
1
Nunca o muy rara vez 1 2 3 4 5 6 7 A menudo

¿Le ha sucedido en el pasado que se ha sorprendido por el comportamiento de la gente que usted pensaba que conocía
muy bien?
2
Siempre me ha
Nunca me ha sucedido 1 2 3 4 5 6 7
sucedido

¿Le ha sucedido que la gente con la que usted contaba lo ha decepcionado?


3 Siempre me ha
Nunca me ha sucedido 1 2 3 4 5 6 7
sucedido

Hasta el momento, su vida ha tenido


4 Ninguna meta ni proyecto Metas y proyectos
1 2 3 4 5 6 7
claro muy claros

¿Tiene usted el sentimiento que ha sido tratado injustamente?


5
A menudo 1 2 3 4 5 6 7 Rara vez o nunca

¿Tiene usted el sentimiento de que está en una situación poco familiar y no sabe qué hacer?
6
A menudo 1 2 3 4 5 6 7 Rara vez o nunca

7 Hacer las cosas que usted hace diariamente son:


52

Una fuente de profundo Una fuente de dolor y


1 2 3 4 5 6 7
placer y satisfacción aburrimiento

¿Tiene usted ideas y sentimientos confusos?


8
A menudo 1 2 3 4 5 6 7 Rara vez o nunca

¿Siente usted dentro de sí algo que no le gustaría sentir?


9
A menudo 1 2 3 4 5 6 7 Rara vez o nunca

Muchas personas, inclusive las de carácter fuerte, algunas veces se sienten perdedoras en ciertas situaciones. ¿Cuán a

10 menudo usted ha tenido esto en el pasado?

Nunca 1 2 3 4 5 6 7 A menudo

Cuando algo ha sucedido, generalmente ha encontrado que usted:


11 Sobrestimo o subestimo Vio las cosas en la
1 2 3 4 5 6 7
su importancia medida correcta

¿Cuán a menudo tiene usted el sentimiento que tienen poco sentido las cosas que realiza en su vida diaria?
12
A menudo 1 2 3 4 5 6 7 Rara vez o nunca

¿Cuán a menudo tiene usted el sentimiento de no estar seguro de poder mantenerse bajo control?
13
A menudo 1 2 3 4 5 6 7 Rara vez o nunca

Revise que todas las preguntas del cuestionario estén llenadas correctamente

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