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Resumen HESA Textos

Este documento describe la economía de la Argentina durante la primera mitad del siglo XIX, incluyendo el impacto de la guerra de independencia, el desarrollo de la ganadería y los saladeros, y el comercio con otros países. Explica cómo los saladeros se convirtieron en un sector económico importante y cómo organizaban el trabajo.

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Resumen HESA Textos

Este documento describe la economía de la Argentina durante la primera mitad del siglo XIX, incluyendo el impacto de la guerra de independencia, el desarrollo de la ganadería y los saladeros, y el comercio con otros países. Explica cómo los saladeros se convirtieron en un sector económico importante y cómo organizaban el trabajo.

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La economía durante la primera mitad del siglo XIX

LA GUERRA Y LA ECONOMIA

Revolución incidió de manera irregular sobre la economía.


Para cubrir los gastos de la guerra, los gobiernos impusieron contribuciones en dinero que recayeron sobre
los comerciantes (aumento de tasas o introducción de gravámenes (carga sobre caudal)
Primeros años de la revolución creció un sector mercantil privilegiado: comerciantes británicos

La pérdida del alto Perú donde provenía desde 1810 el 80% de las exportaciones de Buenos Aires, que
repercutió no solo en la capital sino en las otras regiones. En Santa fe disminuyeron las exportaciones de
mulas hacia el norte, en Tucumán declino la construcción de carreras para el tráfico comercial y en Salta se
perdió prosperidad de las ferias de mulas.
Una salida alternativa fue el

LIBRE COMERCIO, que mediante su implementación se abandonaron las restricciones a los comerciantes
extranjeros que establecía el reglamento provisorio de 1809 se facilitaba una mayor concurrencia de
productos extranjeros.
Los comerciantes ingleses ocuparon una situación privilegiada, aprovechaban las ofertas como la escasez de
bienes existentes en el ámbito local. A cambio de los bienes ofrecían dinero contante.
Los comerciantes locales, en cambio tuvieron mayores dificultades para sobrevivir y la decadencia del grupo
mercantil virreinal fue una de las consecuencias del nuevo orden comercial.

LA GANADERIA, primeros años de revolución, se fue produciendo en las zonas ganaderas de la campaña de
buenos aires y en córdoba un moderada prosperidad, la región cuyana en cambio tuvo un periodo de breve
crecimiento con los problemas de las península española  dificultades en las importaciones de vino y
aguardientes. Segunda década del siglo, la provincia de buenos aires tuvo una expansión productiva basada
en el aumento de las explotaciones extensivas de la ganadería y ocupación territorial que llego al avance de
la frontera.
La ocupación de la frontera: se extendió hacia las sierras pampeanas e implico tierras en mano del estado
que las ofreció en enfiteusis, recibiendo cánones muy bajos.
La estancia: núcleo económico y social de las tierras ganaderas, y la disciplina del trabajo se logró con
intervención del estado mediante la represión de los llamados “vagos y mal entretenidos”. La explotación
ganadera estaba centrada en el vacuno, cuyo principal producto de comercio seguía siendo el cuero.

Los saladeros: primeros establecimientos no pastoriles que centraron una masa considerable de
trabajadores. La matanza de animales tuvo que satisfacer al consumo interno y la exportación.
1825 buenos aires primera región ganadera del país
El saladero era una industria de la pampa bonaerense. Elaboraba tasajo, carne seca y salada destinada los
esclavos negros y constituyo el curo en el comercio de exportación. Por el puerto de buenos aires:
1822, 87mil quintales de tasajo; 1825, 350mil quintales de tasajo; 1827, 521 mil quintales de tasajo

LA ECONOMIA EN EL INTERIOR. El resto del litoral tardo un poco ms en incorporarse a las nuevas
condiciones. En el interior el proceso fue desigual (conflictos) y desarticulación con las regiones.
A lo largo de la década del 20 resurgió el comercio de exportación hacia chile: mulas para las zonas mineras,
ganados vacunos para el abasto y los saladeros, jabón cuyano y frutos secos. La producción de vinos y
aguardientes tuvieron una crisis cuando reingresaron al mercado los productos españoles, franceses y
genoveses.
Algunas provincias como salta se expandido la ganadería y agricultura; en Tucumán se incrementó también
la cría de vacuno y mulares con destino a Chile (sostenía la prosperidad de a rioja)
Hegemonía Rosista: guerra internas, conflictos internacionales dieron lugar a bloqueos en la economía.

Entre 1830 y 1852, buenos aires prosiguió su expansión ganadera, se difundieron las graserías integradas a
los saladeros, las expo……

Capitulo IV EL SALADERO
PRIMEROS SALADEROS

El primer saladero bonaerense nació con el advenimiento de la primera junta por obra de los ciudadanos
ingleses.

Realmente comenzó después cuando uno ganaderos y comerciantes que acompañaron el movimiento de
mayo solo por lograr franquicias comerciales. El primer saladero se abrió a fines de 1815 en “las higueritas”
(Quilmes).

El salado necesita para su desarrollo, puertos, sal, peones y tierra; quien manejara esos elementos podría
dirigir a su arbitrio la industria. Rosas, terrero y Cía. así lo hicieron.

MANEJO DE LOS PUERTOS


Buenos Aires-Puerto clásico, tener que pagar derechos, el negocio lo hacía por otros puertos y eludía pate de
las gabelas (impuesto). NORTE DE LA CAPITAL controlados, SUR DE LA CAPITAL en manos de rosas.
El gobierno se comprometía mantener un camino que comunicara Ensenada con Buenos Aires.. Pasando
por “las higueritas”. Rosas tenía así puerto propio y comunicaciones aseguradas con la capital.
ACCESO A LA SAL
Los barcos de rosas viajaron con regularidad entre patagones y Quilmes o atalaya, proveyendo a sus
establecimientos de la sal necesaria
PEONADA
Gaucho alejado de estancias y saladeros. Cuando se habilitaba el puerto de ensenada se tenía que equipar
toda la población rural no empleada en estancia o simples delincuentes.
Es decir quien no tuviese papeleta de su patrón, o la tuviera sin licencia del juez del partido, sería
considerado vago y debía cumplir 5 año en los cuerpo veterano y si no sirviera, obligado a trabajar para un
patrón por su justo sueldo durante 2 años, “ley de vago y mal entretenido”. Amenaza contra toda una clase
social por el propio sistema pastoril, que la legislación posterior debía mantener y ampliar.
El guacho quedaba fuera de la ley, y solo tenía 3 alternativas, trabajar, huir hacia las tolderías (actividad
artesanal) o llevar una vida azarosa de proscripto (desterrado).

AUGE DEL GRUPO SALADERIL (crecimiento)


Mientras el saladero extendía sus actividades, los ejércitos americanos luchaban por la independencia.
El afianzamiento político y económico favorece al saladero que entra en periodo de rápido progreso.
1822, salieron por Buenos Aires 87mil quintales de tasajo; 3 años después llegan 130mil; en 1829 son
164mil. (Cada quintal equivale a 45kg) En épocas posteriores se obtiene quintal y medio de tasajo por cabeza
faenada, los sacrificios en saladeros habían pasado de 58mil VACUNOS en 1822 a 110mil en 1829.
EL grupo saladeril manejado por Rosas realizo sus más lucrativos negociones entre 1818 y 1825 con un
repunte de 1833 a 1835.
Como entones quienes no entraban dentro del círculo privilegiado debían subsistir malamente: explica así la
animadversión (enemistad) que despertaban los saladeros entre hacendados ajenos al grupo y
abastecedores de carne en BUENOS AIRES.
ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO
El saladero preparaba también los cueros vacunos. Fue precisamente su implantación lo que perfecciono ese
aspecto, pues comenzó con ella el salado de cueros, procedimiento que alarga la precaria vida de los cueros
secados al sol, fácil pasto de polillas, y ofrece un producto fresco de más calidad.
Otra ventaja del saladero fue la extracción de la grasa, que se hacía por medio de tinas con agua hirviendo
donde iban aparar huesos, sebo y todos las partes de animal no utilizadas para el tasajo.
Los saladeros son los primeros establecimientos no pastoriles que concentran una masa considerable de
trabajadores. Como la esclavitud declinaba entonces velozmente, dichos operarios fueron asalariados, no
esclavos, elemento que predomino en los demás oficios

La preparación de tasajo de gran escala transforma la carne, antes residuo inaprovechable, en subproducto
útil, y permite una mejor utilización de grasas, sebo, astas, etc... El cuero continúa siendo producto
importante, pero la valorización de la carne y el mejor aprovechamiento de grasa, sebo y astas, eleva el valor
conjunto de la res.

INVERNADAS PARA SALADERO


Los saladeros estaban ubicados necesariamente sobre puertos, pues sus productos iban a ultramar
(riachuelo, ensenadas y otros lugares al sur).
Un campo e invernada es el lugar donde una hacienda completa su estado hasta alcanzar el grado de
engorde requerido.
Y aquí radica la diferencia fundamental con la invernada de nuestros días, el factor decisivo era la posición,
pue al faltar todo medio de transporte para los animales, de nada valía como invernada un campo bueno
(pasto tierno de buena calidad) ubicado lejos del saladero; cuando los animales llegaban a este luego del
azaroso arreó habían perdido buena parte de s primitivo peso.

ABASTO A BUENOS AIRES


La industria del tasajo aparece en momentos que la exportación de cueros toma gran vuelo, estimulada por
la demanda exterior y las franquicias comerciales.

Como primera medida, un decreto provincial fechado en mayo de 1816 prohíbe la matanza de vientres y
todo vacuno menor de 3 años. Se creía en peligro la existencia ganadera y adoptándose medidas para
salvaguardar su capital regenerador.

PROGRESO LANAR
El progreso ganadero no solo se limitaba al vacuno; comienza el lanar a salir de su vergonzoso olvido.
Por muchas décadas fue España centro exclusivo de producción lanar (rebaños merino, lana muy fina y
suave).intentos de criar la raza merino por Alemania, Austria y Francia y así se expandió por parte de Europa
y América del Norte.
España defendía con celo su amenazado monopolio prohibiendo la salida de merino; para impedir cualquier
competencia las colonias no pidan exportar lana.
Hacia 1810 nuestro país tenía 2 o 3 millones de ovinos de pésima calidad: la raza criolla, de menudo cuerpo,
con lana escasa, corta enrulada y de colores diversos; la raza pampa, tenía más cuerpo, y lana más suave. La
estancia que tenían ambos tipos procuraba no mestizarlas, para impedir que las criollas empeorasen las
pampas. En el litoral nunca habían merecido las ovejas mayor interés; se lasa dejaba procrear sin ningún
cuidado, valorando más su pellón que la lana.

Son esas zozobras derivadas del caudillismo, montoneras y luchas intestinas las que traban el desarrollo
ovino (gobierno de Rivadavia y últimos años de la dictadura Rosista). Al contrario que el vacuno, el ovino no
puede prosperar sin vigilancia estrecha.
Sin excluir a criollos, se destacaron en la cría ovina los extranjeros, sobre todo, irlandeses, ingleses y
escoceses que acudían al país amparados por el convenio de 1825, cabañas en sus manos………..
Sigue el texto pero después lo leo

El crecimiento de la economía argentina 1870-1914


En aquel tiempo, la actividad comercial más importante se llevaba a cabo en una franja costera del Rio de la
Plata y del Rio Paraná y el curso meridional del Rio Uruguay. La escasez de madera, además de las enormes
distancias, era un obstáculo para la fundación de asentamientos permanentes en el interior: los posibles
colonizadores tenían que transportar los materiales de construcción desde lejanos puertos o zonas urbanas.

Aparte del Paraná, un tramo del Uruguay y el río Negro, que se encontraba en territorio que todavía
ocupaban los indios, los ríos argentinos no eran navegables y los ferrocarriles empezaban construirse.
Asimismo, las incursiones de los indios, que seguían ocupando la región que llamaban «el desierto» y que no
distaba mucho de las zonas pobladas de las provincias de Buenos Aires y Santa Fe, eran frecuentes. Aparte
de las capitales provinciales, centros administrativos que databan de la época colonial, no existía una red
extensa de poblaciones en el interior, cuyos habitantes eran poco numerosos.

Durante la primera mitad del siglo xix, en la zona de colonización efectiva, el noroeste y el corredor ribereño
y costero que lo unía a Buenos Aires, la principal actividad económica había sido la ganadería vacuna, que
requería poca mano de obra y poco capital. Se producían cueros y tasajo para la exportación, y carne para el
consumo interior. No es que no existiera agricultura, pero el elevado costo del transporte limitaba la
actividad agrícola a las zonas que quedaban cerca de los centros urbanos donde se encontraban los
mercados. Debido al costo del transporte por tierra, hasta el decenio de 1870 resultaba más práctico
importar el trigo y la harina.

Mientras que durante el periodo colonial el centro de la vida económica radicaba en el Alto Perú, con los
campos mineros de Potosí unidos a Buenos Aires por una ruta comercial que pasaba por Salta, Tucumán y
Córdoba, la primera mitad del siglo xix había sido testigo de la formación de otro eje económico, que al
principio se recostó en las provincias llamadas mesopotámicas (Entre Ríos y Corrientes) y, más adelante, en
la provincia de Buenos Aires, donde surgió la ganadería, que aprovechó el sistema fluvial para la salida de sus
productos. Posteriormente, las circunstancias exigieron la expansión de las fronteras en busca de nuevos
territorios, hacia el oeste y el sur, en Buenos Aires, en Córdoba y Santa Fe, y también en lo que actualmente
es la provincia de La Pampa. A las exportaciones de cueros y tasajo se añadieron las de grasas y sebos antes
del decenio de 1840. Asimismo, en el decenio de 1820 también se había empezado a criar ovejas y las
exportaciones de lana sin lavar cobraron importancia durante el decenio de 1840.

La lana representó el 10,8 por 100 de las exportaciones en 1837, subió hasta el 12,5 por 100 en 1848 y
alcanzó el 33,7 por 100 en 1859. El aumento de la producción y de las exportaciones de lana fue la respuesta
a la mayor demanda de los países de la Europa continental, en especial de Francia, y de los Estados Unidos.
La producción de lana requería un uso más intensivo de la tierra, el trabajo y el capital.

Para cuidar mejor a las ovejas fue necesario trasladar mano de obra a las zonas rurales y, por ende, mejorar
tanto los medios de transporte como la seguridad interna. Asimismo, el crecimiento global de las existencias,
especialmente las ovejas, cuyo número subió de 23 millones en 1846 a 70 millones en 1884, y el de vacunos,
de 10 millones a 23 millones, incrementó la demanda de tierra. No obstante, en el decenio de 1870 el país,
con una economía básicamente pecuaria, tenía aún extensiones inmensas de tierra, gran parte de ella sin
aprovechar, más allá de la «frontera». La población era escasa, la red de ferrocarriles, rudimentaria, las
instalaciones portuarias, insuficientes, y el capital era también escaso.

LOS FACTORES DE PRODUCCIÓN

La tierra

El extraordinario crecimiento económico de Argentina entre 1870 y 1914, que se mantuvo en una tasa anual
de aproximadamente el 5 por 100,3 fue el resultado de cambios importantes en el comercio internacional.
Debido a estos cambios, los nuevos mundos de América y Oceanía entraron en el comercio mundial.
También el factor decisivo en el establecimiento de nuevas rutas comerciales fue la reducción de los costos
del transporte marítimo. No menos importante que el incremento del comercio mundial y cierta división
internacional del trabajo fue el movimiento de los factores de producción, como el capital y el trabajo, entre
continentes.

Era necesario reorganizar la producción con el objeto de obtener más productos básicos (cereales y, más
adelante, carne en el caso de Argentina) donde mayor era el grado de ventaja comparativa.

En Argentina abundaba la tierra, pero no se habían colonizado las grandes extensiones de territorio que los
indios nómadas seguían recorriendo libremente.

Durante el decenio de 1870 fue haciéndose cada vez más obvio que era necesario ampliar la frontera para
dar cabida a los crecientes rebaños de ovejas y facilitar la ubicación en un nuevo lugar del ganado vacuno
criollo que se apacentaba en la tierra de primera clase que ahora iba a destinarse a las ovejas.

Los precios de las exportaciones agropecuarias (cueros, lana, etc.) bajaron a partir de mediados del decenio
de 1870. Esta baja provocó una reducción de la rentabilidad de la cría de ganado. La única forma de
compensarla era incrementando el volumen de producción, siempre y cuando este incremento fuese posible
a costos más bajos que permitiesen beneficios. El único medio de alcanzar este objetivo consistía en
incorporar nuevas tierras a bajo costo, o incluso sin costo alguno, a fin de poder incrementar las existencias
(bienes de capital) a un costo adicional mínimo o inexistente y aumentar con ello la producción (lana o
cueros), lo que a su vez proporcionaría mayores ganancias. Una característica de la cría de ganado es que
produce tanto bienes de consumo como de capital.

Así pues, lo que generó expansión no fue una subida de los precios, sino el hecho de disponer de nuevas
tierras y la necesidad de reducir los costos con el objeto de mantener la viabilidad económica de la
ganadería.

Gracias al ferrocarril se podía llegar más rápidamente a la antigua frontera, a la vez que el telégrafo permitió
al general Julio A. Roca dirigir desde una distancia considerable su campaña contra los indios en 1879-1880.

Al contrario, en 1881 las zonas que se habían colonizado más allá de la frontera con los indios, en 1876 se
hallaban dedicadas casi por entero a la ganadería.

La expansión de la agricultura a finales del decenio de 1880 y durante el de 1890, y especialmente la


producción de trigo, primero en Santa Fe entre 1888 y 1895, luego, a partir de 1895, en Buenos Aires, estuvo
vinculada de modo directo al crecimiento de la red ferroviaria.
En las regiones donde las condiciones del suelo y los costos del transporte lo permitían, se expandió la
agricultura.

A finales del siglo xix y durante los primeros dos decenios del xx tuvo lugar una nueva oleada de expansión
agrícola en tierras que ya habían estado dedicadas total o parcialmente a la ganadería. Uno de los rasgos de
este proceso es que no produjo la sustitución de la cría de ganado por los cultivos; en vez de ello, las dos se
complementaron. El resultado fue que en los establecimientos ganaderos se reservaban ciertas zonas para la
producción de cereales que se cedían a arrendatarios, por lo que el número de éstos aumentó en gran
medida durante el periodo comprendido entre 1885 y 1914.

El sistema de arrendamiento no obstaculizaba el acceso a la propiedad de la tierra. A decir verdad, en


muchos casos constituía un paso intermedio hacia ella. Como arrendatario en vez de propietario, el
agricultor obtenía mejores rendimientos porque la escala era mayor, porque además proporcionaba pleno
empleo para una familia trabajadora que hubiera inmigrado precisamente debido a la disponibilidad de
tierra.

La oferta de mano de obra

La escasez de mano de obra en Argentina fue un problema persistente durante todo el siglo xix. Aun cuando
Bernardino Rivadavia hiciera las primeras propuestas de colonización en el decenio de 1820, inspirando la
idea de seguir una política de inmigración y colonización, ésta obtuvo escaso éxito antes de 1870.

A partir de los primeros años de la Confederación se hicieron intentos más afortunados de estimular la
inmigración y la colonización.

En 1869, año del Primer Censo Nacional, Argentina tenía menos de 1,8 millones de habitantes. En 1895, al
cabo de veinticinco años, según el Segundo Censo Nacional la población había aumentado hasta alcanzar
casi 4 millones de personas, y al confeccionarse el Tercer Censo en 1914, la cifra era de casi 8 millones

Este notable aumento de la población difícilmente hubiera podido conseguirse sólo mediante el crecimiento
natural. Se debió en gran medida a la inmigración de extranjeros. Entre 1870 y 1914 llegaron a Argentina casi
6 millones de inmigrantes, principalmente españoles e italianos.

La migración influyó de diversas maneras en la formación de la fuerza laboral: primero, en su aporte directo
al crecimiento de la población total y al incremento de la tasa de crecimiento natural de la población; y, en
segundo lugar, en su aporte anual de mano de obra que entró directamente en el mercado de trabajo. La
inmensa mayoría de los inmigrantes eran jóvenes y varones.

Para 1895 y 1914, respectivamente, las personas con un empleo regular estaban distribuidas del modo
siguiente: el 24% y el 16% en la agricultura o la ganadería, el 22% y el 26% en la industria y el 29% y el 33%
en los servicios. Alrededor del 21% y el 28% carecían de ocupación determinada, y formaban una categoría
consistente en gran parte en jornaleros y peones, básicamente una gran masa de trabajadores estacionales
que estaban empleados en el campo en la época de la recolección y que pasaban el resto del año en la
ciudad.

En el periodo que estamos estudiando se produjeron cambios repentinos en la oferta y la demanda de mano
de obra. El incremento de las importaciones y el aumento en la actividad económica que las acompañó
produjeron un aumento sostenido en la demanda de trabajo. Con la crisis de 1890 y la drástica disminución
de las importaciones, de las obras públicas y de la construcción de ferrocarriles, no sólo bajó la demanda de
mano de obra, sino que se registró también una notable reducción de la oferta, debido a una fuerte caída de
la inmigración.

El capital

En una economía tan primitiva como la argentina a comienzos de este periodo, el capital escaseaba. Los
habitantes nativos poseían activos fijos consistentes en grandes extensiones de tierra o viviendas urbanas y
bienes muebles tales como ganado vacuno; no había virtualmente otra salida para sus ahorros.

En un país nuevo donde las distancias eran tan grandes, sin una población asentada en las regiones rurales y
con una economía orientada a la exportación de productos a la otra orilla del Atlántico, el transporte barato
por tierra y por mar era absolutamente indispensable. Igual importancia tenían los puertos y los depósitos
de almacenes. Había mucha actividad por parte de grupos privados, tanto nacionales como extranjeros, en
particular británicos, vinculados a la banca internacional, sobre todo en el sector ferroviario. Pero fue el
Estado el que aportó el ímpetu inicial. Sin embargo, como el Estado no podía facilitar todo el financiamiento
necesario para invertir en infraestructura porque sus ingresos, basados principalmente en los derechos de
importación, eran insuficientes, tuvo que obtenerlo pidiendo préstamos en Europa, sobre todo en Gran
Bretaña. (Para las inversiones directas y de cartera británicas en Argentina en 1865-1913)

El principal interés de las operaciones bancarias privadas y extranjeras fue el comercio, especialmente el de
ultramar. Esto no quería decir que los bancos comerciales tuvieran alguna preferencia intrínseca por tales
actividades; se trataba más bien de que estas operaciones eran las más seguras y rentables.

No puede decirse que toda la formación de capital tuviera su origen en ultramar. Hemos visto que el capital
del país no desempeñó un papel insignificante en la mejora de la tierra y el ganado y en la construcción
urbana.

Formación de capital: Existencias de capital que se produjo en Argentina durante el periodo1857-1914.

Puertos, ferrocarriles, carreteras, vivienda, maquinaria y establecimientos ganaderos formaban parte de un


gran volumen de capital establecido durante los tres decenios que van desde el periodo de unificación
nacional hasta la víspera de la primera guerra mundial.

LAS FASES DE CRECIMIENTO

Leer viene estas paginas pero no creo que las hayan explicado en clase.

Historia economía argentina en el siglo xix


Cap. 4: era de la lana, Cap. 5 buenos aires, el litoral y el
interior en la era de la lana.
Hacia mediados del siglo, la cría de ovejas emergió como el sector más pujante de la economía argentina,
confinando a la ganadería vacuna un papel cada vez menos relevante.

LA LANA DESPLAZA AL CUERO


Hacia mediados del siglo, los cueros, que representaban alrededor de dos tercios de las ventas externas que
salían por el atlántico, habían perdido cerca de un 40% de su valor en los mercados de destino; el precio del
sebo también retrocedió, aunque de manera menos drástica.

Con todo, la ganadería vacuna siguió creciendo a paso veloz en las décadas de mediados del siglo, lo que
sugiere que los ganaderos todavía contaban con márgenes de ganancia lo suficientemente amplios como
para acomodarse a la caída del precio de sus productos.

De todos modos, la sostenida caída de la cotización del ganado mayor invito a muchos ganaderos a buscar
alternativas más rentables. En la década de 1850, estancieros poco afectados a asumir nuevos desafíos
comenzaron a dirigir su atención hacia la cría de ovinos, ya que los precios de lana resultaban muchos más
atractivos que los del cuero vacuno.

La ganadería lanar era a la vez nueva y antigua en la región. Cuando el rio de la plata se abril al comercio
libre, el pequeño rodeo ovino que pastaba en los que más tarde sería territorio argentino no superaba los
tres millones de cabezas, y se componía de animales criollos y de muy baja calidad- inferior a las ovejas
pampas- que producían poca carne y aún menos lana.

En consecuencia de que los españoles tenían una oveja de mejor calidad, la merino, el lanar desempeñó un
papel marginal en la economía ganadera rioplatense del periodo colonial, menos relvarte con respecto al
que ocupaba en el interior o en otras regiones americanas del clima más riguroso, mayor densidad
demográficas o superior en cultura textil. La emancipación afirmó este cuadro, al orientar el grueso de los
recursos productivos de la región pampeana hacia actividades más rentables, entre las cuales se destacaba
la crea de los resistentes vacunos de los que se extraían cuero resticos y pesados de fácil salidas en el
mercado Nord atlántico. La cría de ovinos mantuvo un papel secundario, mayormente vinculado a la
economía doméstica de las familias de pequeños productores. Hacia comienzos de la década de 1820 las
exportaciones de cueros a través del puerto de Buenos Aires superaban a las de lana ovina por un margen de
más de 50 a 1.

La cría de ovinos ofreció una alternativa que inicialmente pareció menos brillante, pero que comenzó a
afirmarse a partir de la década de 1840. Sus principales impulsadores fueron, en la mayoría mercaderes
británicos o alemanes que, habiendo acumulado capital y experiencia en el comercio de importación y
exportación, buscaba oportunidades para diversificar sus activos. Estos extranjeros se hallaban
familiarizados con sistemas agrarios más sofisticados que el pampeano y, por su propia inserción en redes de
comercio internacional, contaban con vínculo a atreves de los cuales adquirir los insumos necesarios para la
organización de una explotación ovina (animales de raza con los que mejorar el rodeo criollo), y para
establecer circuitos atreves de los cuales colocar la lana rioplatense en los mercados Nord atlánticos.

El mejoramiento del ganado criollo mediante la cruza con reproductores importados experimentos
importantes progreso, y las ovejas mestizas comenzaron a predominar en los principales distritos laneros de
la campaña porteña.

La lana hizo posible una marcada aceleración del ritmo de crecimiento de las ventas al exterior, que paso de
un 4 o 5% anual en los años Rosistas a un 7 u 8% en las dos décadas siguientes (1850-1860)…. Que exploto
en un auge explosivo el rodeo lanar en Buenos Aires. Desde 1870 no hubo grandes cambio pero la mejora
genética de los animales permitió incrementar la calidad y la cantidad de lana.
Al cabo de un tercio del siglo de crecimiento, el ovino pasó a ocupar el lugar central de la economía de
exportación argentina (concentración en Buenos Aires).

Superado en dinamismos por la agricultura granifera y una ganadería vacuna radicalmente transformada, el
ovino comenzó un lento retroceso que ya, entrado en el siglo xx, terminaría arrinconándolo en distritos
periféricos del sur de buenos Aires y entre ríos, la pampa, corrientes y los territorios patagónicos.

Los mercados de destino

El estímulo inicial para la constitución de un mercado mundial de lana provino de Gran Bretaña, la primera
economía atlántica en revolucionar la elaboración de tejidos de esta fibra y en rebajar las tarifas arancelarias
que protegían la producción doméstica de esta materia prima, abriendo su mercado a la concurrencia
extranjera. Poco después, las industrias textiles de los estados unidos, Francia, Bélgica y Alemania recorrían
el mismo camino.

Hacia mediados del siglo, Argentina y Australia se afirmaron como los principales exportadores mundiales de
lana, aunque eran similares su calidad de lana se dirigían a diferentes destinos primero ambos a Gran
Bretaña hasta que argentina se redirigió a estados unidos, posteriormente a Francia, Alemania y Bélgica.

Cambios en las empresas agrarias

La producción de lana estimulo una transformación de considerable importancia en las empresas ganaderas
pampeanas. La estancia ovina se organizó en torno a puesto, un pastor atendía a 1000 y 2000 animales,
muchas veces con la ayuda de su familia. Más frágiles que los vacuno, los ovinos reclamaban atención
constante a lo largo del año y mucho trabajo durante el periodo de esquila (primavera) y de parición (abril-
mayo y julio-agosto). Las ovejas también debían ser bañadas periódicamente, marcadas y protegidas contra
la sarna, la lluvia, el lento, los perros salvajes y demás depredadores. La expansión ovina trajo consigo un
sostenido crecimiento de la demanda de trabajo, simple y calificado, particularmente intensa en las etapas
iniciales de ciclo lanar.

La consecuencia fue un incremento considerable de los salarios, así como la apertura de nuevas y mejores
oportunidades de progreso para quienes comenzaban su carrera desde abajo. También impulso el ingreso de
las mujeres al trabajo asalariado (para esquilar).

La expansión de la ganadería ovina estimulo la migración internacional de trabajadores


(predominantemente masculina y en edad productiva 15-50 años).

El mayor contingente migratorio provenía de la Europa mediterránea, tanto los europeos como los hombre
del interior venían atraídos por el elevado nivel de remuneraciones ofrecidas por el mercado de trabajo
rioplatense, así como también las oportunidades de progreso económico y social generadas por la expansión
lanar.

La aparecería fue el principal instrumento que permitió a los hombres del común recorrer el camino que
llevaría a los más afortunados entre ellos a convertirse en productores independientes y a veces en
propietarios. (Compartir beneficios y riesgos de un emprendimiento)

Por ejemplo: eran habituales los contratos que estipulaban que los dueños del suelo debían ceder no solo
una participación porcentual sobre la producción de la lana, sino también una parte de los corderos nacidos
durante el ciclo productivo.
Desarrollo de tecnologías más costosas: con la ganadería ovina se pusieron en marcha proceso de
modernización productiva que quebraron la relativa uniformidad que caracterizaba la tecnología ganadera
de la región. Gracias a su superior capacidad para invertir en infraestructura (cercos, corrales, galpones,
bañaderos, etc.) y en animales de raza, las empresas de mayor tamaños pudieron progresar de forma más
rápida y profunda en le mejora genética del rodeo.

Incremento del precio del suelo: n efecto, los precios de la tierra crecieron a un ritmo superior al 7% anual
entre 1850 y 1880 en los principales distritos ovejeros del país. Esto favoreció a los propietarios de la tierra y
perjudico a quienes solo contaban con destrezas laborales o ganado.

En la década de 1850, bastaban 14 meses de salario de un puestero para comprar 500 ovejas y 40 meses
para adquirir 300 hectáreas de tierra barata. Treinta años más tarde, estas mismas operaciones exigían unos
70 y 270 meses de salario, respectivamente. (Autonomía productiva difícil para hombres del común). El
incremento de las remuneración fue más considerable entre los asalariados permanentes, que vieron
triplicado su ingreso en moneda metálica a los largo de treinta años.

Comercio y Transporte

Hacia mediados del siglo, el comercio exterior de la confederación argentina giraba en torno al intercambio e
textiles y otros bienes de consumo por cueros. Los comerciantes británicos ocupaban un lugar relevante en
este sistema, en primer lugar gracias a sus privilegiados contactos con el principal mercado externo de la
Argentina.

Cuando la economía lanar comenzó a cobrar envergadura, el incremento del volumen del comercio exterior
y la creciente sofisticación de las operaciones que las sustentaban contribuyeron al reemplazo de las casas
mercantiles surgidas tras la independencia por un sistema más comercial de mayor complejidad, cuyo sector
más poderosos y especializado se dirigió a atender los requerimientos de la economía de la lana.

La expansión del lanar también propicio una transformación del sistema del transporte. A diferencia de la
ganadería tradicional, en la que los vacunos eran arreados por sus propis medios hasta los centros de faena,
la exportación de la lana requería trasladar el producto de la esquila desde is empresas rurales hasta los
puntos de embarque. En un principio se usó locomoción tradicional, carretas, posteriormente se empezó a
usar el ferrocarril (constitución/once). La expansión el lanar también se benefició de las importantes mejoras
introducidas en los buques de ultramar desde mediados del siglo, cuando la navegación a vapor comenzó a
desplazar o complementar a la vela, triplicaban la capacidad de carga y reducían la mitad del tiempo de
viaje, carga y descarga. Sin embargo los puertos argentinos no presentaban mejoras, era una etapa de
transición.

El desarrollo del capitalismo

La caracterización de la elite rural no como una burguesía agraria sino como una oligarquía terrateniente
enfatizaba la falta de dinamismo empresarial de este grupo. Estos trabajos solían entender en capitalismo
como un sistema dominado por el afán de lucro. De acuerdo a esta visión, la ausencia de una autentica clase
empresarial nativa había creado el espacio para el avance del capital extranjero sobre sectores críticos de la
economía, como las finanzas, el transporte y la comercialización de la producción agropecuaria.

Por esta razón, desde 1970, nuevas investigaciones comenzaron a retratar a los estancieros bajo una luz
diferente: ya no como meros rentistas sino como pujantes capitalistas agrarios.
El estado y las instituciones

Cap. 5 BUENOS AIRES, EL LITORAL Y EL INTERIOR EN LA ERA DE LA LANA


El incremento del ingreso generado por la ovina expandió el mercado interno; el consumo aumento y se
diversifico. Estos procesos tuvieron diferente impacto según la región.

Mientras buenos aires se afirmaba como motor de la economía de exportación y principal nexo del mercado
mundial, y los distritos ubicados al oeste del Paraná ganaban importancia, las provincias mesopotámicas
perdían dinamismo. Algunos distritos del interior profundizaron su vinculación con el mercado litoral, y
crecieron hasta donde los altos costos de transporte s lo permitían.

En este marco, el interior experimento una leve expansión, que no alcanzo para acortar las distancias con los
distritos más dinámicos de la región pampeana, ni para incrementar de modo sustantivo el bienestar de sus
habitantes. En cambio, la población de litoral se vio favorecida pro mejoras considerables en sus condiciones
materiales de vida, pero en un marco general signado por una creciente desigualdad.

LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

En el periodo de caros y la llegada de roca a la presidencia, buenos aires se afirmó como el principal centro
urbano del atlántico austral. Entre 1854 y 1887, Buenos Aires creció a una tasa del 5% anual, pasando de
unos 93mil a más de 400mil habitantes. Las migraciones europeas constituyeron el principal motor del
incremento demográfico porteño. Desde entonces, el arribo de extranjeros continúo en aumento; 20 años
más tarde los nacidos en Europa representaban la mitad de la población porteña, como el flujo migratorio se
hallaba compuesto mayormente por varones activos, el predominio de los europeos se volvió abrumador en
esta categoría económicamente decisiva.

La modestia de las comunidades de las ciudades de santa fe, corrientes y entre ríos limitaron sus
oportunidades de robarle a buenos aires una tajada considerable del comercio de importación.

En cuanto a las exportaciones, el panorama no fue muy distinto. La libre navegación de los ríos llego tarde,
cuando la ganadería de las provincias litorales comenzaba a experimentar un retroceso relativo,
consecuencia de sus dificultades para mejorar el rodeo vacuno o promover su reemplazo por ovinos.

A mediados de las década de 1850, la construcción de aduana nueva y de un muelle de cargas le


proporcionaba a Buenos Aires sus primeras instalaciones portuarias de alguna envergadura. Hasta entonces,
el puerto no poseía ningún tipo de infraestructura que permitiera a los barcos efectuar las operaciones de
carga y descarga a tierra en sitios protegidos contra las inclemencias del mal tiempo, ya que todo el
movimiento se desarrollaba por medio de lanchas y carros que se internaban en el rio. A comienzos de la
década de 1880, por su puerto pasaba más del 60% del valor exportado, y más del 80% del valor importado.

El derramé e la federación rosista, con sus igualitaristas, también contribuyo a la expansión del consumo y a
una separación entre los hábitos de consumo de los sectores más encumbrados y los de las clases populares.

En su mayor parte, los habitantes de la ciudad permanecieron al margen de los circuitos comerciales más
sofisticados, pero el incremento del ingreso y la creciente presencia de extranjeros integro a la población al
consumo de modo más pelo que en décadas anteriores. Dicha tendencia también comprendió a las mujeres,
pues la expansión del trabajo en talleres, asa como el crecimiento del servicio doméstico, incrementó la
participación femenina en el sector mercantil de la economía.

Como efecto derivado de la expansión exportadora, creció la importancia de actividades mercantiles y


financieras vinculadas con el comercio de lanas, cueros y otros derivados del ganado. En parte debido a que
el puerto no experimento mejoras significativas, la actividad exportadora demando cantidades crecientes de
energía humanas para la carga y descarga, y en torno o a los saladeros, las barracas y los mercados
concentrados en once y constitución. Sin embargo, la expansión de la ciudad permitió que la economía
urbana ganase cierta autonomía respecto a las alzas y baja del comercio exterior. La primera línea férrea de
buenos aires fue el ferrocarril del oeste, cuyo primero tramo entre el parque (plaza Lavalle) y flores se
inauguró en 1857. Este ferrocarril fue diseñado para captar la demanda de suburbios densamente poblados,
y bien integrados abasto de la ciudad, y solo al cabo de varios años comenzó a internarse en la campaña.

La baja de los costos del transporte internacional, al abaratar los bienes importados, también conspiro con el
progreso de la producción manufacturera local.

Con todo, la llegada de inmigrantes dotados de destrezas técnicas poco frecuentes en el medio local
incremento la calificación de la fuerza de trabajo y las capacidades técnicas y empresariales disponibles, y
permitió la aparición de nuevos emprendimientos, aunque casi siempre de modestas dimensiones.

EL MUNDO RURAL PAMPEANO

El crecimiento del sector más productivo de la economía empezó a desbordar las fronteras bonaerense, y a
la vez genero una sostenida expansión del mercado interno, que integro nuevas actividades a los circuitos
económicos cuyo centro de imantación se ubicaba en Buenos Aires. Santa Fe aprovecho estas
oportunidades; beneficiada por una favorable dotación de recursos naturales, esta provincia creció más
rápido que cualquier otro distrito pampeano. En cambio las provincias mesopotámicas no lograron
transformar sus procesos productivos, y continuaron desarrollándose según patrones establecidos en las
dadas de 1830 y 1840. Esta etapa resulto particularmente negativa para Entre Ríos, que vio esfumarse toda
posibilidad de rivalizar con Buenos Aires.

La provincia de Buenos Aires: expansión productiva y crecimiento del consumo

Entre la caída de rosas y la conquista del desierto, la provincia de Buenos Aires triplico su territorio y alcanzo
sus límites actuales. Al igual que en la ciudad de capital, el incremento de la población fue estimulado por la
llegada de inmigrantes extranjeros, que haca los años 70 representaban a cuarta parte de la población total
de la provincia y casi la mitad de los varones adultos.

Gracias a la expansión de la ganadería vacuna hacia los distritos más alejados, el stock vacuno bonaerense
paso de 3 a 5millones de cabezas entre 1850 y 1880 y continuo contribuyendo de manera decisiva a
incrementar las exportaciones de rubros tradicionales como el cuero, el sebo y la carne salda, que en este
periodo siguieron aportando cerca de un cuarto de las ventas al exterior.

La expansión de ovina incremento la productividad del trabajo y la densidad de población; con ello aumento
el ingreso y se amplió al mercado. El proceso de división de la propiedad rural se aceleró, arribaron nuevos
inmigrantes y, gracias a actividades como la esquila, las mujeres se incorporaron de modo más pleno al
mercado de trabajo.
La creciente integración de los mercados urbano y rural, favorecido por el crecimiento de la red ferroviaria y
la mejora de los sistemas de transporte, limito el desarrollo manufacturero en los distritos rurales.

Hacia el final de este periodo, la campaña poseía alrededor de 400mil hectáreas cultivadas, y una más de
agricultores, quintero y tamberos que superaba el 10% de la población trabajadora de la provincia.

Santa Fe: un recomienzo promisorio (provincia del litoral)

Hasta comienzos del siglo xviii, santa fe, un distrito de frontera, había tenido como única fuente de riqueza
una pobre ganadería. Para favorecer el crecimiento de la población, en 1726 las autoridades coloniales le
otorgaron a la ciudad de santa fe el estatuto de puerto preciso, por el cual todos los buques que navegaban
el Paraná entre Asunción y Buenos Aires debían fondear en su rada y abonar derechos. Durante el periodo
de reformas borbónicas, este privilegio fiscal desapareció, pero para entonces santa fe ya contaba con los
recursos provenientes de su ubicación a la vera de la ruta comercial que unía a Buenos aires con el alto Perú.

Uno de los mayores rubros de este comercio era el de los mulares que, criados en las praderas santafesinas,
tomaban el camino hacia Salta y de allí al Alto Perú. Gracias a esta actividad sumamente rentable, los
principales ganaderos santafesinos se contaron entre los más prósperos de la región.

Dañada por las luchas civiles desarrolladas en su territorio (independencia y fragmentación del virreinato),
afectada por los obstáculos que tanto Buenos Aires como Corrientes y Paraguay imponían la navegación del
Paraná y asolada por incursiones de indígenas chaqueños y pampeanos, santa fe vio desaparecer su riqueza
comercial y ganadera, y asistió a una drástica contracción de su territorio y su población. Hacia 1820, la
provincia no alcanzaba los 20mil habitantes, y su plantel vacuno había caído por debajo de las 50mil cabezas.

Acá habla de rosario y que era supremo a santa fe

Una vez transferida la tierra publica al dominio privado, los distritos del sur fueron los primero en encontrar
su rumbo. Dado que se trataba de las mejores tierras de la provincia, no sorprende que fueran destinadas a
la actividad más rentable del momento: la cría de ovejas. La ganadería lanar constituyo el segundo motor del
crecimiento santafesino. En apenas cinco años, entre 1862 y 1867, el rodeo pasó de 50il a 400mil animales.
El crecimiento lanar adquiero verdadera envergadura cuando los limitados recursos de los estancieros
santafesinos fueron complementados por otros provenientes de la prospera elite rural de Buenos Aires.
Auxiliada por el ingreso de capitales, hacia finales del periodo santa fe contaba ya con un rodeo lanar de más
de 4,5 millones de cabezas, que superaba a entre ríos. Mientras en el sur se expandía la cría de ovinos y en
las pobres y despobladas tierras del norte se afirmaba una ganadería vacuna tradicional, de baja
productividad, en el centro comenzaba tímidamente un proceso de crecimiento agrícola que, al cabo de
algunos años, llegaría a consolidarse como el tercer motor de la transformación productiva santafesina.

Hacia 1880, con unas 130mil hectáreas cultivadas con trigo, sata fe se había convertido en la principal
provincia cerealera del país.

Entre Ríos: continuidad y retraso

En las décadas de 1830 y 1840, la franja costera sobre el rio de Uruguay se había convertido en la región más
dinámica, en gran medida por que su extensa frontera con la vecina república del Uruguay le había
permitido esquivar las restricciones impuestas por las autoridades porteñas al intercambio con los mercados
externos. A lo largo de estas décadas, la población entrerriana creció a una tasa algo superior al 4% anual,
pasando de 50mil a 190mil habitantes entre 1849 y 1883. Incremento que fue posible por la incorporación
de inmigrantes, mayormente de la vecina corrientes y del Uruguay. La llegada de europeos fue menor que
en buenos aires o santa fe. En buena medida, las dificultades de entre ríos fueron producto de limitaciones
ecológicas que, trabaron su transición hacia una economía rural más productiva. Tierra de pastos duros,
pocos aptos para la cría de ovinos y vacuno refinado, la capacidad de carga de los campos entrerrianos era
considerablemente menor que las praderas bonaerenses o del sur de santa fe.

Hacia finales de este periodo, el rodeo ovino de entre ríos sumaba 4millones de cabezas, contra mas de
55millones de buenos aires (que además eran de calidad superior) …………..

Continuar con las demás regiones

Un mundo rural en cambio, Nueva Historia


Argentina tomo IV
Como corolario de estos cambios políticos (tierras y fronteras), sociales (Marco jurídico) y económicos (mano
de obra), en 1880 el mundo pampeano iba a ser otro y la pampa húmeda, inventada como proyección
utópica.

A partir de entonces, la Argentina se transformo en un sitio promisorio para proyectar un destino, donde
todo estaba por construirse y el mejoramiento de la vida era posible.

La expansión agraria experimentada en la pampa húmeda durante la segunda mitad del siglo XIX se integra
en un proceso económico mas amplio que incluye aquellas áreas rurales latinoamericanas que desarrollan
formas de agricultura comercial. Este proceso, en directa relación con los cambios operados en el
capitalismo a escala mundial, fue consecuencia del aumento de la demanda de materias primas y alimentos
en los países industrializados, los que podían ser producido a costos ventajosos en los países americanos. La
rápida y exitosa expansión productiva en la pampa se vio favorecida por un conjunto de ventajas
comparativas que incluyen ciertas condiciones estructurales y coyunturales de carácter político, social,
económico y ecológico:

Las ventajas ecológicas. La calidad de las tierras, y con un clima menos riguroso que en las praderas
canadiense o norteamericanas, posibilito no solo el desarrollo de la actividad agrícola con menores riesgos,
sino también el pastoreo a cambio abierto, de carácter extensivo.

La abundancia de tierra, incorporación de millones de hectáreas a la producción en 1860-1880 que hizo


posible una rápida expansión productiva a bajo costo.

La llegada masiva de inmigrantes a Ultramar vino a atenuar la escasez crónica de fuerza de trabajo en estas
regiones y posibilito la consolidación de un mercado de trabajo adecuado a las necesidades del agro,
caracterizado por una oferta de trabajo con baja calificación y una alta movilidad ocupacional y estacional.

La elaboración de un marco jurídico-legal a partir de la consolidación del estado con sus diferentes atributos
de poder.
La creación de un sistema de comunicaciones, extensión de la red ferroviaria y el sistema de telégrafos estos
eran la condición sine qua non para lograr la interacción política del estado nacional, pero también para
posibilitar la integración económica. La mayoría de la red ferroviaria estaba a cargo de compañías británicas.

Estos desarrollos enumerados hubieran sido muy dificultosos sin dos factores esenciales: la existencia de una
demanda internacional de bienes primarios (commodities) y del mercado de capital de Londres. La Argentina
se transformó para Inglaterra en la primera década de este siglo en el primer país de América del sur
(después E.E.U.U) donde colocar sus inversiones. La creciente credibilidad de los inversores en el progreso
de este país reflejo en el aumento sostenido de las inversiones directas por sobre los empréstitos del Estado.

Así, en contraste con otras regiones latinoamericanas, el capitalismo agrario pampeano presento una mayor
homogeneidad interna gracias a la ausencia de grandes extensiones marginales al mercado del trabajo y de
un campesinado bajo forma de explotación doméstica. El conjunto de estos hechos favoreció una rápida
acumulación de capital en lo sectores productores locales, lo que permitió desde la segunda mitad del siglo
XIX la expansión urbana, el nacimiento de la industria y del sector de servicios; consolidándose un
crecimiento económico caracterizado por una fuerte urbanización y por una gran heterogeneidad regional.
Por capital agrario y no industrial como los países de Europa.

LAS “NUEVAS” TIERRAS PAMEPANAS

Debe recordarse que luego de una etapa de convivencia relativamente pacifica durante el gobierno de rosas,
la población indígena recupero buena parte de los territorios de la llamada frontera sur, correspondiente a
los territorios de cinco provincias: Buenos aires, Santa fe, Córdoba, San Luis y Mendoza. A esta situación,
mitre respondió con un proyecto de guerra total y exterminio.

Durante la presidencia de Avellaneda (1874-1880), la frontera sur, una vez más, constituyó la zona mas
vulnerable y que mas directamente perjudicada los intereses de la producción agropecuaria; Alsina
consideraba que la solución militar se hallaba en cerrar el paso a las incursiones indígenas en los puntos
estratégicos de Guamaní, Carhue y Choele choel. La estrategia de Alsina (a diferencia de mitre y de lo que
luego implementaría roca) apuntaba a la ocupación y el poblamiento del territorio pampeano a través de
una línea de fortines que permitirían una rápida colonización y puesta en producción de las tierras.

El desierto había sido conquistado (por Roca) y el ejército impuesto por la soberanía del estado Nacional
hasta los andes mismos.

LA FRONTERA: UN ESAPCIO SOCIAL DE “BLANCOS” E “INDIGENAS”

LAS RELACIONES ENTRE SOCIEDAD HISPANO-CRIOLLA Y SOCIEDAD NDIGENA EN EL MUNDO FRONTERIZO


ERAN INTENSAS Y PRESENTABAN UNA DIVERIDAD DE MOIDALIDADES DESDE EL ASENTAMIENTO DE LOS
PRIMERO POBLADORES BALNCOS DE LA PAMPA. Desde fines del siglo XVIII estos contactos se intensificaron
a partir del establecimiento de un fluido sistema regular de comercio (combinado con robos y saqueos) que
presentaban para la población blanca la doble ventaja de asegurar beneficios comerciales y una pacificación
relativa. Por su parte, para los grupos indígenas pampeanos estos circuitos les aseguraban el abastecimiento
de bienes agrícolas y artesanales imprescindibles para una economía de pastoreo como la que habían
desarrollado desde el siglo XVII. Existió una complementariedad económica entre la estancia que producía
productos agrícolas y ganado y la economía indígena que requería de estos productos y de amplias
extensiones para el pastoreo. (transformaciones socioculturales)
Pero junto a esta militarización de practicas en la sociedad indígena, comenzó a configurarse una “cultura”
de la frontera a partir de las interrelaciones entre una diversidad de actores; indígenas, comerciantes,
estancieros, militares, laboradores, peones, milicianos y aventureros, fueron protagonistas esenciales de
esta historia.

Para resumir, la “feliz convivencia” entro en una etapa cada vez más conflictiva a partir de mediados del siglo
XIX, al generar una competencia entre ambos mundos por el control de las tierras pampeanas. Las sucesivas
políticas instauradas con la organización del Estado nacional no hicieron mas que ahondar esta
conflictividad, sin que lo haya, lógicamente significado la desaparición de los profundos vínculos políticos,
económicos y sociales construido durante varios siglos.

LA PRIVATIZACION DE LA TIERRA PUBLICA: NORMATIVA LIBERAL Y MERCADO

Dicha soberanía del estado (avanzar la frontera) era también entendida en clave jurídica, lo que implico la
convalidación de un corpus jurídico que si bien era liberal en la doctrina permitía, en la practica un cierto
control del estado en los procesos económico-sociales. Uno de los desafíos a resolver fue el destino de estos
millones de hectáreas prestas su puesta en producción, ya que en una sociedad con tal abundancia de tierras
libres se corría el riesgo de caer en una excesiva concentración de la riqueza.

Las respuestas fueron casi unívocamente buscadas en la doctrina liberal, así pues, los ideólogos de la nación
creyeron encontrar una fórmula cercana a la igualdad de oportunidades a través de la creación de un
régimen jurídico liberal que aseguraría, superando las costumbres del país, la creación de una sociedad y un
estado modernos. Se impuso, por tanto, un modelo contractualista asentado en dos pilares legislativos
principales: la Constitución Nacional de 1853 y el Código Civil de Vélez Sarsfield de 1871. La constitución
contiene normas muy generales acerca de la propiedad y el rol o jurisdicción del estado nacional en este
dominio, determinaba la propiedad privada como inviolable siguiendo la tradición impuesta por la
Revolución Francesa; Alberdi consideraba que con el derecho de propiedad se aseguraba la llegada de miles
de extranjeros al Río de la Plata, “dejar hacer, libertad industrial”. El Código Civil de Vélez Sarsfield continuo
con la concepción liberal existente y busco el reequilibrio de una eventual concentración de la riqueza partir
de la implantación de la división igualitaria de la riqueza familiar en cada generación.

La legislación sobre tierras fue complemento de esta misma concepción liberal incluyendo el contralor del
estado (nacional y provincial, según los casos) sobre las abundantes tierras fiscales. Ley de colonización de
1876 de Avellaneda, la primera parte estaba referida a la inmigración, a la que buscaba atraer y proteger a
través de la creación del departamento central de inmigración; y la segunda se ocupaba de la política de
tierras creando una oficina de tierras y colonias autorizada a la mensura, subdivisión y concesiones a
particulares. Se establecía asimismo un sistema mixto de colonización que incluía una diversidad de
modalidades, tales como colonización estatal (provincial y nacional), indirecta (por empresas particulares),
individuales y por particulares amparados por el gobierno.

Coyuntura internacional favorable a la producción agropecuaria, política agresiva de avance de frontera y


marco jurídico que reforzaba la propiedad y la iniciativa individual fueron parte de una formula que aseguro
que en pocos años millones de hectáreas se privatizaran e incorporaran a la producción.

Las tierras fueron vendidas en su mayor parte al mejor posto a compañías e inversores extranjeros privados,
grandes familias de buenos aires, que invirtieron en la nueva frontera. En menor medida, que estos grandes
inversores, también se vieron favorecidos en esta coyuntura con el acceso a la propiedad, pequeños y
medianos productores y ocupantes de tierras fiscales, muchos de ellos de origen inmigrante que estaban
asentados en los bordes de la Frontera.

Buena parte de las tierras fiscales puestas en venta no estaban “vacías”, sino que solían tener ocupantes
precarios que convivieron en muchos casos con los propietarios de estas. Estos “agregados” solían ser
peones, pequeños pastores, aparceros etc.., algunos de los cuales incluso pudieron llegar a ser propietarios
de pequeñas fracciones.

Si bien el proceso de privatización de la tierra presento diversas modalidades y resultados, de todas


maneras, se impone un interrogante: ¿cuáles fueron las razones que hicieron que en menos de 3 décadas
millones de hectáreas estuvieran disponibles para su privatización? Una primera respuesta: solo en ese
momento estuvieron dadas las condiciones objetivas para que las tierras se incorporaran al mercado.

En definitiva, esta enorme masa de tierras incorporada al mercado, sumada al desarrollo de proyectos de
inversión ferroviaria y a la diversificación productiva (mayor inversión y fuerza de trabajo calificada) hizo de
la tierra una mercancía cada vez más valorizada qué se compraba y vendía de manera similar a los valores de
la Bolsa.

LOS CICLOS PRODUCTIVOS

La incorporación a la producción y la valorización de las “nuevas” tierras, así como la instalación de nuevos
pobladores (inmigrantes de ultramar y migrantes internos), estuvieron estrechamente ligada a los cambios
productivos experimentados durante esos años: ciclo del merino (1840-1880), expansiona agrícola de las
colonias de Santa Fe y nuevo auge del vacuno a partir de la década de 1880 que facilito la extensión de la
agricultura sobre las tierras recién incorporadas.

LA “REVOLUCION” DEL OVINO

Mediados de 1850 la producción de lana se transformó en el primer producto exportado por las economías
de litoral. Las exportaciones pasaron de 7mil toneladas en 1850 a 18mil toneladas hacia fines de la década.
Francia, Bélgica, Inglaterra y estados unidos constituyeron los principales mercados de lana argentina. La
oveja, animal sin valor hasta hacía poco tiempo, desplazaba al vacuno de su lugar de preminencia. El
desplazamiento del vacuno criollo se debía a que las ovejas consumían pastos tiernos y bajos y las praderas
bonaerenses autóctonas estaban formadas de pastos duros y largos.

La demanda creciente de lana produjo a partir de los años 1840 (principalmente en buenos aires) la
progresiva incorporación de animales de raza, y el paulatino remplazo de las ovejas criollas por ovinos
mestizados. Estas nuevas exigencias del mercado internacional aceleraron, también una serie de cambios
productivos que incluso modificaron el paisaje pampeano. El mestizaje exigía un cuidado más intenso de las
majadas que acelero el cercamiento de las parcelas, así como una mayor fuerza de trabajo, principalmente
familiar. De día los vinos pastaban libremente dentro de la propiedad y por la noche se los encerraba en el
corral. Remplazo de 40millones de merino por ovejas Lincoln debido a los cambios en la demanda de la
industria textil europea, que exigía lana más larga.

EL NUEVO AUGE VACUNO Y EL DESARROLLO AGRICOLA

La década de 1860 fue definida por los analistas como catastrófica para la ganadería vacuna: una serie
sucesivas de sequias, los efectos fiscales de la guerra del Paraguay y el cierre de mercados por las
prohibiciones de exportación de tasajo a Inglaterra, llevaron a los granaderos de buenos aires a través de la
sociedad rural Argentina (creada en 1866) a buscar nuevas salidas a esta actividad, en otro tiempo tan
lucrativa. Dos estrategias se ensayaron durante la década de 1870: la primera fue la organización de campos
de engorde y descanso del ganado, antes de su venta en los mercados de Buenos aires; la segunda se vinculo
tanto con el fuerte aumento de la exportación de ganado en pie durante la década de 1880 como con el
exitoso ensayo de enviar carne congelada a los mercado europeos.

LA ESTRCUTURA AGARARIA EMERGENTE: RUPUTURAS Y CONTINUIDADES

La gran estancia vacuna considerada en oro tiempo como el emblema del poder terrateniente es un
fenómeno relativamente tardío en la campaña pampeana, se impuso como forma productiva predominante
recién en las primeras décadas del siglo XIX. Pero esta no fue la única modalidad que existió, también fueron
creciendo el sector agrícola y las pequeñas y medianas explotaciones mixtas que combinaban la agricultura
con la producción de ovinos.

Las formas de ocupación y explotación del suelo reflejaban una variedad de modalidades que incluían
propietarios, arrendatarios y ocupantes que se entremezclaban, a su vez, en un entramado de explotaciones
grandes (estancias), medianas y pequeñas que combinaban formas mas extensivas e intensivas de
producción, las que se integraban a un fluido circuito mercantil que abastecía, mercados nacionales,
regionales y externos.

La estructura de tenencia y la dimensión de las propiedades experimento constantes mutaciones debido a


un complejo entrelazamiento de factores, entre los cuales puede señalarse: la incorporación de tierras al
mercado por el desplazamiento de la frontera, las coyunturas productivas que exigen nuevas formas de
explotación y la reorientación de estrategias de las familias propietarias que solían subdividir parte de las
tierras vía el arriendo o la venta, tanto para ponerlas más rápidamente en producción como para reinvertir
en otros sectores de la economía.

En tal sentido, los cambios productivos incorporados por la cría de ovino y el desarrollo agrícola en las
colonias de santa fe fueron dos coyunturas en las que fue posible para algunos concretar el sueño de
hacerse propietarios.

Otro aspecto central de la estructura agraria pampeana de mediados del siglo XIX fue la continuidad de las
prácticas productivas expansivas. La abundancia de tierras y el clima templado permitían, a diferencia del
mundo rural europeo o andino o áreas de canadá, el desarrollo de una ganadería a cambo abierto y de una
agricultura extensiva.

La cuestión de prácticas extensivas de producción conduce a su vez a abordar otro problema central para
comprender la racionalidad del modelo pampeano, el de la consolidación hacia mediados del siglo XIX de un
sistema productivo que no es nuevo sino que proviene de la readaptación de prácticas muy antiguas en la
campaña fundado en la convivencia y complementación de tres elementos esenciales: la estancia ganadera,
la chacra (pequeña o mediana explotación en arriendo o parcería que realizaba una utilización intensiva de
mano de obra familiar) y jornaleros (asalariados estacionales). Este sistema productivo se adaptada a las
necesidades de la ganadería, tanto durante la etapa del merino como durante el ciclo de mestizaje del
vacuno que exigía cultivo de pasturas artificiales.

LOS EMPRESARIOS RURALES


En este proceso de transformación productiva tuvo un papel central la burguesía agraria local (viejos
propietarios rurales y nuevos sectores que diversificaron inversiones comprando tierras durante el siglo XIX),
que fue encontrado durante estos años transicionales las estrategias adecuadas para responder a las
exigencias del mercado nacional e internacional. Fueron construyendo una experiencia empresarial, que
implicaba la incorporación de nuevas practicas productivas, nuevas tecnologías y mayores inversiones, que
les permitieron hacer frente a los desafíos productivos o económicos que cada coyuntura les planteo.

LOS CHCAREROS: ARRIENDO Y APARCERIA

El sistema de aparcería y de arrendamiento se transformó en una alternativa de mejoramiento muy


conveniente para aquellos trabajadores criollo o inmigrantes europeos que buscaban transformarse en
chacareros, puesto que con un escaso capital inicial podían transformarse en pequeños productores
utilizando el factor mas abundante para ellos: la fuerza de trabajo familiar. Arriendo: pagar un alquiler por la
tierra, le permitía tanto un mejor control del proceso de producción y de circulación como mayores
posibilidades de ganancia. Aparcería: mayor dependencia del pequeño productor que se transformaba en un
socio menor de la empresa aportando parte del capital y trabajo, recibiendo a cambio una proporción de lo
obtenido que se establecía por contrato. Dicho contrato podía ser mediería, tercería o de cuarto en el caso
de cría de ovejas entre el 20 y 40 % de la agricultura.

Ventajas de la medianería en la década de 1840, en tres o cuatros años de duro trabajo un inmigrante vasco
o irlandés poda pasar de la aparecería al arriendo y luego transformarse en propietario.

En síntesis, el arriendo, el subarriendo y las diferentes modalidades de aparcería permitían a los actores
(propietarios, contratistas, pequeños productores y trabajadores asalariados) afrontar con relativa facilidad
los riesgos del mercado. Riesgo desigual: El empresario era el más protegido, ya que poseía el control de la
tierra y/o del capital, además del acceso a los canales informales político y financieros para conocer desde
las variaciones de mercado hasta la política de créditos. El chacarero arrendatario se beneficiaba, pero
también era victima de la inestabilidad del sistema, y que si bien una serie de buenas cosechas le
significaban altas ganancias, una disminución de la demanda internacional o una baja de precios
inmediatamente se desplaza sobre sus costos de producción los que a su vez causaría en un nivel de
endeudamiento muy alto.

En fin, estos chacareros pampeanos sin cuya presencia el “boom” agrario de la segunda mitad del siglo XIX
hubiera sido impensable, constituyen una ambigua categoría que abarca una diversidad de situaciones
respecto de la tenencia de tierra, el nivel de inversiones y las estrategias productivas, que incluyen a color
propietarios, arrendatario, subarrendatarios, aparceros, pastores, etc...

Entre este mundo de pequeños productores y el de los trabajadores no existían separaciones rígidas, por el
contrario, fronteras débiles y móviles hacían que al paso de uno a otro estatus fuera muy frecuente.

LOS TRABAJADORES RURALES Y EL MERCADO

Durante la etapa rosista el sistema represivo legal y militar impuesto desde el estado provincial, lejos de
“feudalizar” las relaciones entre patrones y peones creo las condiciones para la emergencia de un activo
mercado de trabajo con contratos cortos e informales. Así, peones, evasores, desertores con sus continuos
movimientos contribuían a una mayor flexibilización del mercado y a una más fluida distribución de la
información entre los potenciales trabajadores. En definitiva, durante estos años transicionales los
trabajadores fueron construyendo una experiencia de trabajo, caracterizada por la ocasionalidad y la fuerte
movilidad. Estas practicas instituidas permitieron una relativamente rápida adecuación a las exigencias del
mercado de trabajo agrario. El problema irresuelto era la necesidad de crear una oferta de trabajo estable
capaz de satisfacer las necesidades de una economía en plena expansión. Se ensayaron dos respuestas:

La primera se orientó hacia la población local. La presión militar ejercida sobre los pobladores redundaba
negativamente sobre la economía de los estancieros, ya que provocaba una retracción de la fuerza de
trabajo y por ende una suba de los salarios. El estado intervenía en el ámbito del trabajo al establecer
controles sobre la mano de obra, garantizando el cumplimiento del vinculo contractual y controlando los
tiempos de trabajo y del ocio.

La segunda fue recurrir a la inmigración europea. Entre 1871-1895 arribaron al rio de la plata 1,9 millones de
inmigrantes, que representaban alrededor de 10% del total de emigrantes de Europa hacia América. Este
impacto poblacional modifico la estructura poblacional principalmente en el litoral llegando a representar en
provincia como Buenos Aires y Santa Fe, alrededor del 50% de la población.

Hacia fines de 1880 el objetivo estaba logrado y a la consolidación del estado y la expansión económica se le
agrava una garantía mas para que el sueño de la modernización se hiciera posible; los miles de inmigrantes
que llegaban aseguraban no solo la relativa estabilidad de la oferta de trabajadores sino, aun mas
importante que eso, su reproducción.

¿Cuál fue el papel de la inmigración en este proceso de consolidación de un mercado de trabajo a escala
nacional?

La inmigración había permitido la consolidación de una oferta abundante de trabajadores, así como la
complejización de una sociedad hasta entonces prácticamente dual.

Es decir que, lejos de construir una sociedad dializada que tenia a estancieros y gauchos como únicos y
principales antagonistas, incluía una enorme diversidad de actores, capas sociales y actividades socio
profesionales.

UNA MIRADA DESDE LA DIVERSIDAD: LOS ESPACIOS PAMPEANOS

Su extensa geografía fue poblada e incorporada al mercado en diferentes etapas, situación que junto a las
condiciones ecológicas de cada región, genero un abanico de modelos de ocupación de la tierra, de acceso a
la producción y de organización social.

Si se intenta describir el mundo pampeano desde los cambios económicos de fines del siglo XIX es posible
diseñar retrospectivamente un mapa dividido en cuatro áreas o zonas teniendo en cuenta las distinciones
existentes en la ecología, formas de acceso a los mercados (interno o externo), régimen de propiedad de la
tierra, especialización productiva e historias de la colonización.

1- La zona de antiguo poblamiento: norte de Buenos Aires, Santa fe, Córdoba y Entre Ríos. Por sus
características ecológicas, su vinculación a los mercados y su colonización en esta zona puede a la
vez ser subdividida en tres:
A. la franja norte de la provincia de buenos aires y los departamentos del centro de Santa Fe y
el sur de Entre Ríos eran un asentamiento poblacional y económico muy antiguo y poseían
una tradición agrícola de larga data. (ventajas para el cultivo de cereales, buen suelo, lluvias
adecuadas y fácil acceso al Paraná);
B. los departamentos del sur de Córdoba, así como las tierras del centro de Buenos Aires y la
franja sur de Santa Fe eran también un espacio de antiguo poblamiento, los departamentos
del centro y norte de córdobas habían accedido a los principales mercados por vía de
carretas hasta la boca natural del rio Paraná, por ferrocarril tuvo una integración a la
economía atlántica, tierra muy fértil y lluvia buenas para la producción de cereales;
C. Entre Ríos y Delta de Buenos Aires características de suelo y clima de la zona de centro-
septentrional de Santa Fe, aunque los ríos Paraná y Uruguay daban a la provincia un
unificado sistema de transporte, 1880 línea ferroviaria desde Paraná a concepción del
Uruguay ligando los dos ríos.
2- El centro agro-pastoral: estas tierras ubicadas al sur del rio salada (desde la bahía de Samboronbón
hasta el noroeste de Buenos Aires en el limite con la pampa y Córdoba) fueron lentamente poblados.
Esta larga franja constituía una zona de transición entre antigua y la nueva frontera. Con la conquista
del desierto y la posterior llegada del ferrocarril en los años 1880 estas tierras experimentaron un
rápido poblamiento y valorización.
3- El nuevo sud: incorporación de tierras lentamente a partir de 1820, libras los campos de las
incursiones indígenas no fue posible hasta 1870, con la llegada del ferrocarril sud 1880 esta zona
comenzó su desarrollo económico y demográfico. Tierra de calidad, buenas lluvias y temperatura
adecuada para la producción de cereales y poseía un puerto de Ultramar, bahía blanca, que permitía
una rápida salida de la producción.
4- El oeste productor de cereales: departamentos del sudoeste de la provincia de buenos aires y el este
de la provincia de la Pampa. Las tierras de menor calidad, lluvias malas para la agricultura. La
incorporación definitiva a la producción se dio a partir de la campaña de Roca en 1880. La tierra
comenzó siendo entregada en grandes extensiones, que luego fueron subdivididas en pequeñas
unidades destinadas a la agricultura cerealera, que ni alcanzaba el límite de rentabilidad.

Intervención del estado o de los empresarios.

- Santa fe, para sortear el estancamiento tuco como única opción recurrir a la colonización dirigida

- Buenos aires, la existencia de una burguesía mas consolidade fue capaz de llevar adelante por si sola la
expansión, limitándose la presencia estala a conducir una política de fronteras que sustentara el desarrollo
capitalista.

EL PROYECTO COLONIZADOR EN SANTA FE

Santa Fe hacia mediado del siglo XIX era, el grupo de provincias del litoral, la que presentaba mayor
estancamiento económico. Las bases económicas de la provincia se asentaban hasta mediados de siglo en la
ganadería y la actividad mercantil, las que habían sido fuertemente afectadas por las guerras civiles, presión
indígena y la competencia de Buenos Aires. Además, las tierras se encontraban prácticamente despobladas
de ganados y hombres, lo que provocaba una muy escasa posibilidad de ganancias a sus propietarios.

Hacia 1858 en la campaña se consignaban 25mil pobladores frente a 180mil registrados en la provincia de
Buenos Aires. En este contexto fue imprescindible garantizar una soberanía territorial que permitiera,
superar la automatización y fragmentación existentes, principalmente en la relación con el indígena.

Es así como el triunfo urquicista abrió nuevas esperanzas, la ley de derechos diferenciales pretendió ser un
paliativo para la competencia del puerto de Buenos Aires e incentivar la reactivación comercial; asimismo, el
plan de colonización agrícola que lentamente se fue implementando posibilito la puesta en producción de
las tierras y un rápido crecimiento poblacional asegurado por la llegada de inmigrantes europeos integrados
a un flujo ya existente de migrante internos y de países limítrofes. Rosario se transformo en el primer puerto
de la confederación y en el epicentro de una acelerada transformación económica y social sobre la base del
desarrollo comercial e industrial, masiva instalación de inmigrantes y rápida urbanización que la llevo hacia
fines del siglo a ganarse el epíteto de la “chicago” argentina.

Política y Sociedad en Argentina 1870- 1916


Argentina en la década de los ´70

1878 proceso de transformación social; durante las presidencias de Sarmiento (1868-18749 y de Avellaneda
(1874-1880), los avances habían sido lentos y dificultosos pero significativos. La ganadería seguía siendo de
baja calidad; el país importaba trigo; la red de trasportes cubría una pequeña parte del territorio; la banca se
encontraba en un estado rudimentario, y capitales e inmigrantes entraban en cantidades reducidas. Estos
tímidos progresos se vieron interrumpido por la fuerte crisis económica del trienio 1874-1877.

El Primer Censo Nacional (1869), dio cifras elocuentes del atraso en el territorio vivían 1.800.000 personas; la
pobreza se reflejaba en la baja calidad de la vivienda 78% (ranchos de barro y paja) y en el número de
analfabetos 77% de los argentinos. Gran parte del territorio despoblado y las fértiles praderas de Buenos
Aires, Santa Fe y Córdoba estaban escasamente explotadas. El “desierto”, las invasiones de los indios fueron
una pesadilla para las autoridades y productores rurales. Bien decía el presidente Avellaneda que “la
cuestión frontera es la primera para tofos es el principio y el fin de suprimir los indios y la frontera significaba
poblar el desierto”. Durante su presidencia, la campaña militar dirigida por el general Roca puso fin al viejo
problemas. La violencia no estaba limitada a la frontera india; en 1870 llegaba a su fin la larga guerra con
Paraguay. La violencia imperaba también en la vida política (partidos porteños). (nacionalista y autonomista)

En 1874 un levantamiento encabezado por el general Mitre (ex presidentes de la nación y jefe de partido
nacionalista) procuro impedir la asunción al mando del electo presidente Avellaneda. La paz duro poco, y
para las elecciones presidenciales de 1880 los argentinos volvieron a dividirse en dos bandos: Apoyando a la
candidatura del general Roca: elites provinciales, autonomistas porteños, algunos seguidores del general
Mitre; A favor del gobernador Tejedor: contaba con fuertes apoyos en la provincia de Buenos Aires y en la de
Corrientes.

Debilidad de la Autoridad Central/Nacional (constitución, leyes complementarias, código civil etc..) que se
manifiesto plenamente durante el conflicto entre el Banco Nacional y el de la provincia de Buenos Aires.

El general Roca contaba con el respaldo de la mayoría de los oficiales del ejército nacional, la recién formada
liga d ellos gobernadores le aseguraba el apoyo de casi todas las provincias. Si bien la mayoría de la opinión
de Buenos Aires apoyaba a Tejedor, Roca había logrado aliados valiosos en sectores importantes de la vida
política y económica de la primera provincia de Argentina. Triunfo de la confrontación en 1880, el general
Roca logro la aprobación de una serie de leyes: se federalizo la ciudad de Buenos Aires, se afianzo al ejercito
nacional suprimiendo las milicias provinciales, se unifico la legislación monetaria, la educación y el registro
de las personas pasaron a la jurisdicción de las autoridades nacionales (antes de la iglesia católica). Una serie
de leyes reorganizaron la justicia, el régimen municipal y otras esferas de la administración pública.
Asegurados el orden y la seguridad jurídica, una coyuntura internacional particularmente favorable desato
un boom económico de características y duración instituidas.

LA SOCIEDAD (1869-1914)

Argentina tenía 1.800.000 hab. en 1869; 4.000.000 hab. en 1895 y alcanzo 8.000.000 de pobladores en 1914.
La causa principal de este fuerte crecimiento fue la entrada masiva de inmigrantes extranjeros (mayoría de
Italia y España y otros de Francia, Alemania Gran Bretaña y el imperio otomano). De los que se radicaron una
altísima proporción lo hizo en las provincias del litoral pampeano (Capital Federal, Buenos Aires, Santa Fe,
Córdoba y Entre Ríos) que amplio una tendencia y contribuyo también las migraciones internas. Las
provincias del litoral incrementaron su participación en el total de la población de un 48% en 1869 a un 72%
en 1914. En otras provincias el crecimiento demográfico relativo para el periodo intercensal 1869-1914
fluctuó. También se modificó sustancialmente la relación entra las zonas urbanas (28% en 1869 y 52% en
1914) y rurales. El aumento registrado en buenos aires, sante fe y córdoba fue sencillamente fenomenal
también Mendoza y Tucumán en el mismo periodo 18690-1914; como también en distritos/ciudades como
el gran buenos aires, avellaneda, la plata y bahía blanca.

También se registro un aumento considerable en los pueblos del litoral pampeano, este fue uno de los
factores que, junto a la red ferroviaria, contribuyo a paliar el secular aislamiento de las zonas rurales. La
emergencia de estos poblados fue provocada por cambios ocurridos en la estructura productiva de la región.
En un primer momento, la expansión en la cría del lanar trajo aparejada una sensible reducción en la escala
de la empresa ganadera y una mayor división del trabajo dentro de la misma. Ambos factores promovieron
una mayor radicación de personas en la región y una visible diversificación de la estructura socio
ocupacional.

La entrada masiva de inmigrantes trastoco, en consecuencia, el equilibrio demográfico y regional. En el


periodo intercensal 1869-1895, la expansión del sector agrícola y de las actividades terciarias coincidió con
una fuerte caída de la ocupación en las vejas artesanías y en el antiguo sistema de transportes. En el periodo
siguiente 1895-1914 la mecanización de la agricultura y el aumento del tamaño de la empresa cerealista
produjeron una caída relativa en los niveles de empleo del sector primario.

La disparidad entre el sector urbano y el rural respondía el hecho de que el comercio y la industria estaban
concentrados en la misma región (el litoral) done se hallaba radicada la gran mayoría de los inmigrantes. Por
el contrario, las empresas rurales se distribuían homogéneamente por todo el país.

Todas estas cifras señalan una Existencia de un acelerado proceso de movilidad social ascendente. El mismo
alcanzo sus picos máximos en las zonas urbanas y en la región dedicada a los cultivos de cereales. Pero fue
asimismo significativo en el área destinada ala ganadería, donde las cifras hubieran sido aun mas llamativas
de considerarse a los hijos de inmigrantes.

Una de las consecuencias de este rápido proceso de movilidad social fue la fuerte expansión de capas
intermedias de la sociedad. Desde luego, dentro de esos grupos intermedios existían situaciones
diferenciadas, como la muestra el caso de los arrendatarios agrícolas, 1895-1900 era fácil ´para ellos acceder
a la propiedad de las parcelas que cultivaban, una variación en las escala de la empresa agrícola y el
aumento del precio de la tierra por el agotamiento de la frontera, hicieron difícil esa adquisición.

De los inmigrantes que se radicaron permanentemente, no todos accedieron a posiciones superiores o


intermedias dentro de la sociedad.
A pesar del fuerte incremento en el numero de habitantes, se registró una sustancial caída del analfabetismo
que descendió del 77% en 1869 a 35% en 1914. Además, mejoraron sensiblemente las condiciones sanitarias
y desaparecieron de las grandes ciudades las epidemias de fiebre amarilla y colera. También se registraron
progresos en la calidad de vivienda. Los avances en materia de legislación laboral fueron tímidos y lentos
aunque se dictaron leyes sobre descanso dominical y feriados nacionales, se reglamentó el trabajo de
mujeres y niños, se legislo sobre accidentes de trabajo y en 1916 disminución de la jornada de trabajo que
pasaba a ser de 8horas.

Desigualdades regionales grandes: las condiciones prevalecientes en el litoral pampeano no se producían en


el resto del país. El desplazamiento del centro de actividad económica desde el Alto Perú al Rio de la Plata,
iniciado en la época virreinal, produjo el estancamiento relativo de aquellas economías regionales que no se
adaptaron adecuadamente a la nueva situación. (Santiago del estero, la región del cuyo y el litoral en el caso
de corrientes que sufrieron una caída cerca de Paraguay y de chile) (regiones que crecieron rápidamente
Tucumán por recepción de migraciones estacionales de provincias vecinas, producción de azúcar y cereal y
Mendoza)

Ya se ha señalado como estas diferencias regionales influyeron en el desigual crecimiento de la población.


Los niveles educativos de las distintas provincias ilustran igualmente viene este problema. En el litoral
pampeano descendía mientas que en el esto del país ascendía, por ejemplo bueno aires 22% y Jujuy 64%.

La desaparición de la frontera india, la creciente comercialización de todos los productos de la ganadería y el


impresionante desarrollo dl cercado de campos fueron estableciendo ritmos de trabajo menos erráticos y
limitaron la gran movilidad que caracterizo la vida en los distritos ganaderos.

Los distintos sectores sociales en los cuales se divido la población no tardaron en organizarse. En 1854 se
formo la bolsa de comercio de buenos aires. En 1866 se formó la unión industrial argentina. Fue esta
también la época de la emergencia de las primeras organizaciones obreras (significativos en buenos aires,
rosario y los centros ferroviarios), en 1901 se formo la FOA (federación obrera argentina) que fue
remplazada por la FORA (federación obrera regional argentina) en 1905 paso a ser controlada por los
anarquistas hasta que en 1915 los sindicalistas controlaban la mayoría del movimiento obrero. En 1907 se
formuló la UGT (unión general de trabajadores) entidad minoritaria que agrupo a los sindicatos de tendencia
socialista.

Poco antes de 1870 en 1866 se formo la influyente sociedad rural argentina que unió a los ganaderos de la
provincia de Buenos aires. En 1912 apareció la federación agraria argentina, institución que agrupo a los
arrendatarios de la región cerealista.

El arribo masivo de inmigrantes, su asimilación a la sociedad, el acenso y descenso de grupos y la rapidez del
proceso de cambio social condujeron naturalmente a una serie de conflicto y tensiones (nativos y
extranjeros). Muchos mas llamativos fueron algunos conflictos intersectoriales, entre empleadores y
obreros; y sindicatos y autoridades nacionales. Entre 1907 y 1916 hubo 1290 huelga en la ciudad de buenos
aire, de las cuales 5 fueron de carácter general (aumentos salariales, reducciones en la jornada de trabajo,
consolidar las organizaciones sindicales)., que fueron limitadas a las zonas portuarias de Buenos aires,
rosario y a las terminales ferroviarias. La demanda permanente de estas huelgas general fue la derogación
de la llamada ley de residencia (1902) que facultaba al poder ejecutivo a expulsar a los extranjeros que
consideraba peligrosos para la seguridad interior. A pesar de tensiones y conflictos el proceso de asimilación
fue, en líneas generales, rápido y pacifico (combinación de alimentación y lenguaje). La mayoría provenía de
países (Italia y España) de similares rasgos culturales, lingüísticos y religiosos. La legislación civil y las
practicas cotidianas fueron, liberales con los recién llegados (hasta se puede hablar de discriminación hacia
los nativos). De fundamental importancia fe el papel jugado por la educación primaria que creo una escuela
pública con contenido integrativo. Finalmente, la participación en múltiples actividades comunes acelero el
proceso de integración.

Las costumbres y modas europeas se trasladaban con insólita rapidez al Rio de la Plata, no solo por que la
traen los inmigrantes sino también porque crecía el numero de argentinos que cruzaban el atlántico en
ambas direcciones.

El tráfico de personas, mercancías y costumbres incluía el de las ideas. En buenos aires en 1914 circulaban
centenares de publicaciones periodísticas, mucha de ella en idioma extranjeros, done ese testimonio de ese
intenso tráfico de ideas.

El liberalismo seguía siendo el credo predominante en los grupos dirigentes de la vida cultural, social,
económica y política. La confianza n el progreso, el agnosticismo religioso, el escepticismo con respecto a la
raza y el recuerdo del pasado se combinaban para producir una expresión liberal que no era nada
infrecuente en los principales grupos dirigentes argentinos. Esta vertiente liberal estaba fuertemente influida
por Darwin, Spencer, Lombroso etc.., por casi todas las teorías positivas y evolucionistas entonces en fama
de ese momento. En la principal corriente opositora, la unión cívica radical, la crítica al régimen adquirió
fuerte tono moral, de reacción a lo que se consideraba una sociedad excesivamente cosmopolita
(internacional) y demasiado obsesionada con el bienestar material.

El otro desafío provenía de las corrientes ideologías vinculadas al movimiento obrero. 1910-1915 los
anarquistas tuvieron un marcado predominio en este campo. Expresaron un rechazo total a la participación
por vía parlamentaria y electoral, y a la intervención del estado en las negociaciones entre empresas y
sindicatos. En argentina predomino, sin embargo, un anarcosindicalismo Avant la lettre que hizo del
sindicato el centro principal, de su actividad y alrededor de cual organizaron una serie de actividades
cooperativas, recreativas y culturales que les dio cierta popularidad en los barrios obreros de buenos aires y
rosario.

Algo similar ocurrió con los socialistas, cuya moderación contrastaba fuertemente aun mas con las corrientes
reformistas que aparecian por aquella época en Europa. Los socialistas argentinos reemplazaron bien porto
una serie de premisas marxistas por ideas que venían de la tradición liberal y positivistas.

Como los anarquistas, los socialistas no cuestionaron los fundamentos básicos de la economía argentina,
eran librecambistas y ardientes defensores de una estricta ortodoxia en materia cambiaria.

LA POLITICA ENTRE 1880-1912

A partir de 1880, argentina vivió un periodo de estabilidad política de duración instituida/establecida. El


triunfo del general Roca en los combates de 1880 fue seguido por la aprobación de una vasta legislación
durante su presidencia (1880-1886), y la de su sucesor Juárez Celman (1886-1890).al mismo tiempo, en 1880
se formo el Partido Autonomista Nacional (PAN), primera agrupación de extensión nacional que conoció el
país. Con respecto a periodo anteriores, la estabilidad descanso en una notoria supremacía del Poder
Ejecutivo Nacional y en una correlativa disminución del poder de mandatarios y caudillos provinciales. El
gobierno central mantuvo el control sobre las situaciones provinciales mediante n ajustado sistema de
premios y castigos, destinado a logar un delicado equilibro entre la necesidad de obtener el apoyo e los
gobernadores y el deseo de evitar la repetición de acciones sediciosas. El castigo no era menos eficiente: la
intervención federal que el ejecutivo podrá decretar aun en épocas de receso parlamentario, y que era un
poderoso instrumento para reorientar situaciones desafectadas.

Por otra parte, los principios liberales de la constitución permitieron el desarrollo de una prensa sumamente
influyente que vigilaba atentamente los actos de las autoridades nacionales. Esta prensa, hasta por lo menos
los comienzos del siglo XX, tuvo mayor importancia en la conformación de la opinión publica que los actos
electorales. El bajo nivel de participación electoral facilitaba las cosas; en circunstancias normal votaba el
10$/15% de la población con derecho de sufragio (argentinos varones mayores de 17 o 18 años; no había
restricciones para los analfabetos).

Si la participación política era baja entre quienes poseían derechos electorales, mucho más lo era si se
consideraba al conjunto de la población masculina en edad de votar. Esto se debía a la enorme cantidad de
extranjeros que residían en el país, y que en su gran mayoría no habían adquirido la carta de ciudadanía.

No era el propósito por el cual había emigrado, y la legislación argentina no establecía discriminación por
participación civil y seguían contando con el apoyo de los cónsules de sus países; la carta de ciudadanía no
era indispensable para hacer demandas y presionar a las autoridades.

En aquella época, la indiferencia política era el estado de animo preponderante en la mayoría de la


población. Los comicios estaban más de una vez matizados por diversas triquiñuelas/evasivas y fraude,
bastantes comunes en la época. Las formas del fraude fueron diversas, desde las trampas mas inofensivas,
pasando por la compra de voto, hasta el uso abierto de la violencia física.

Debian existir, en consecuencia, lazos de lealtad bastante fuertes entre los dirigentes y sus seguidores.
Quienes aseguraban esos vínculos no eran los dirigentes nacionales, sino los caudillos de los distritos rurales
o barrios urbanes, piezas clave del mecanismo político por ser la verdadera correa de transmisión entre el
régimen y su clientela. Los caudillos provenían de los más variados orígenes (pequeños terratenientes o
comerciantes, mayordomos de estancias y, más habitualmente ex oficiales de las disueltas milicias
provinciales) y a pesar de que a veces desempeñaban cargos políticos menores (jueces de paz, diputaciones
etc.) se conformaban, con ejercer influencia y poder en su región.

Sus periodos de estabilidad del régimen coincidieron con épocas de fuerte liderazgo personal (Roca,
Pellegrini, quizá Juárez Celman). La inestabilidad del régimen predominaba cuando la carencia de se
liderazgo dejaba a su suerte a todos esos intereses contrapuestos.

En la época el termino oligarquía se utilizaba en su clásica acepción política. Desde ya, el PAN contaba entre
sus miembros a muchas personas que ocupaban lugares de significación en la vida social y económica. Pero
muchos otros individuos de las mismas características militaban en los partidos de oposición y por
consiguiente conocieron periodos en los cuales estuvieron excluidos de la vida pública.

La retórica política de la época oculta, sim embargo, algunos matices de interés. Las enromes tensiones
provocadas dentro del oficialismo por la presencia del grupo ganadero metropolitano. Asimismo, los
partidos opositores (radicales y civiles) contaban en sus filas con fuertes ganaderos bonaerenses la misma
liga agraria estaba compuesta por propietarios rurales que estaban bastante lejos de la modestia sugerida
por el mote de porcinos.
De los partidos con base provincial solamente dos, los Socialistas en la capital federal y la Liga del Sur (luego
partido demócrata progresista) en santa fe, llegaron a tener alguna repercusión nacional. La oposición
tradicional al PAN provino de las fuerzas derrotadas en 1880, y muy especialmente del mitrismo. Estos
grupos adoptaron distintas denominaciones (nacionalistas, liberales, cívico, republicano) y subsistieron hasta
el final del periodo.

En 1890 formaron la Unión Cívica. Al poco tiempo esta agrupación se dividió en dos: la Unión Cívica Nacional
(UCN), liderada por el general Mitre, y la Unión Cívica Radical (UCR), cuyo jefe fue Leandro Alem. Los
radicales sufrieron varias disputas internas (a rais d ellos intentos de algunos miembros para formar
coaliciones con el oficialismo o el mitrismo), pero bien pronto se convirtieron en el principal partido de
oposición al régimen. A partir del suicidio de Alem en 1896, Hipólito Yrigoyen se convirtió en la figura
máxima de la UCR, posición que mantuvo hasta su muerte en 1933.

Solo después de la sanción de la ley Sáenz peña en 1912, comenzaron a surgir diferencias entre el electorado
de los distintos partidos.

La oposición, con pocas excepciones, no propuso programas muy distintos a los del oficialismo. En rigor, y
con la excepción de los socialistas en material laboral, las reformas propuestas durante el período
provinieron de las filas oficialistas. En ciertas áreas (política arancelaria y cambiaria), también fue el
oficialismo el que adelanto las propuestas más heterodoxas.

Las fuerzas opositoras reclamaron elecciones honestas, criticaron la concentración del poder y muchas veces
dirigieron acerbas criticas contra una administración que les parecía excesivamente materialista y, en
ocasiones, corrupta. Tampoco en el campo político institucional ofrecieron soluciones específicas. Las dos
que hubo (en 1904 y 1919) partieron también de las filas oficialistas. Mas bien, reclamaron el fiel
cumplimiento de la Constitución, e impregnaron su predica de un fuerte contenido moral.

La dialéctica establecida entre el exclusivismo programático del oficialismo y la rigidez moral de la oposición
consolidó un estilo político general caracterizado por su erraticidad. (“vivimos girando en un círculo de
recriminaciones reciprocas y de males comunes”).

La preeminencia del personalismo también provoco divisiones dentro de las filas oficialistas. Do fueron
particularmente importantes: la primera fue el intento de Juárez Celman de despojar a Roca de la jefatura
del PAN. Este se vio frustrado por la revolución de 1890 que favoreció a Roca y Pellegrini.

El ocaso del Régimen (1912-1916):

El triunfo Radical (UCR) de 1916 fue posibilitado por la reforma electoral iniciada por la ley Sáenz-Peña que
determino el sufragio/voto universal, secreto y obligatorio para varones mayores de 18 años. El control del
padrón electoral y el de los comicios paso a manos del ejército reemplazando a los ejércitos provinciales,
influenciables ante las presiones de los gobernadores.

El debate parlamentario de la llamada Ley Sáenz Peña mostro a un oficialismo confiado y seguros de obtener
resultados electorales favorables, creían que el sistema de lista incompleta posibilitaría a los partidarios del
gobierno a apoderarse de la mayoría y minoría excluyendo a la oposición

La mencionada ley produjo la movilización política más importante de la época (se incrementó tres o cuatro
veces), en las elecciones legislativas de 1912, 1913 y 1914 y más en las presidenciales de 1916. Los
socialistas, inclusive se impusieron dos veces en la Capital Federal (1913 y 1914) y los radicales ganaron
algunas gobernaciones.

El radicalismo se organizó una red de comités en todo el país, y fue incorporando grupos de distintos
orígenes. Se organizaron con criterios modernos en las grandes ciudades y en algunos distritos cerealistas.
En el resto del país la organización era una copia de las prácticas clientelistas del oficialismo. (política de
caudillos)

El ciclo electoral 1912-1916 puso de manifiesto que solo los radicales y los dos partidos oficialistas
(Demócrata Progresista, y Conservador) tenían apoyo en todos los distritos del país. Los radicales triunfan en
las regiones más prosperas (Litoral pampeano), en distritos dedicado a la agricultura y en importantes zonas
ganaderas. En esta región los votos radicales se concentraron en las ciudades y en los distritos rurales
dedicados predominantemente a los cultivos de cereales. En las ciudades obtuvieron el apoyo de los barrios
de clase (urbanos y rurales).

Los partidos oficialistas obtuvieron apoyos en provincias del interior y zonas ganaderas del Litoral
Pampeano, compitieron con éxito en la Provincia de Buenos Aires, obtuvieron más resultado en la ciudad de
Buenos Aires y la Provincia de Santa Fe. Las derrotas más fuertes fueron en las regiones que se había
beneficiados con el BOOM económico iniciado en [Link] oficialistas y radicales, obtuvieron el voto del
85%. Los socialistas obtuvieron apoyo en los barrios obreros, y en algunas ciudades del interior con
importantes centros ferroviarios, obtuvieron algo de apoyo. No obtuvieron votos en zonas rurales.

El oficialismo concurrió a las elecciones debilitado por los enfrentamientos internos (Roca - Pellegrini), los
sectores liberales presentaron la candidatura de Lisandro de la Torre como líder de la Democracia
Progresista (opositora), resistida por los caudillos provinciales conservadores que propuso a Ugarte como
otro candidato.

La coalición que gobernó en esa época durante 35 años era muy heterogénea, con tendencias centrifugas,
que solo la presencia de fuertes personalidades (como Roca) había logrado mantenerlas unidas. Hacia 1916
había fallecido Roca (1914), Pellegrini (1906) y Sáenz Peña(1914).

El Péndulo de la Riqueza: La economía Argentina en


el periodo 1880-1916 en Nueva Argentina
Crecimiento económico y exportaciones

Este periodo la argentina experimentó un crecimiento. La población se triplicaba y la economía se multiplico


9 veces. El PBI creció a una tasa anual de 6%, cifras inusuales en esa época. Con esto Argentina superaba al
de EEUU, Francia, UK y Japón.

El motor de crecimiento fueron las exportaciones de productos primarios: lanas primero, cuero y otros
derivados vacunos. Entre 1840 y 1880 la “fiebre del lanar” pobló la pampa de ovejas Merino.

A fines del siglo XIX las exportaciones se diversificaron con la producción de nuevas mercancías como
cereales, lino, carne congelada ovina y animales en pie. Con la carne refrigerada vacuna y el crecimiento de
los cereales se desplazo a las ovejas hacia el sur hasta ser lo que es hoy.
También cambio el volumen y el valor de las exportaciones por 9 veces al igual que el PBI.

A fines del siglo XIX con el desarrollo del capitalismo internacional las economías más avanzadas entraban
en un proceso de industrialización siguiendo la Revolución Industrial que género un exceso de bienes
manufacturados que había que exportar, un aumento de demanda de alimentos para su población y de
materias primas para sus fábricas para importar. También se comercializaba trabajo y capital principalmente
de Europa salían a las zonas que las requerían, con mejores salarios y mayor rentabilidad al capital.

A mitad del siglo XIX la Argentina aun no estaba preparada para inserción al mercado mundial ya que no
había capitales y su población era muy poca, además de que no existiera un Estado Central que ofreciera el
orden a los futuros posibles inversores. Pero el orden empezó a gestarse de a poco garantizando la
seguridad jurídica, la propiedad privada y el libre movimiento de capitales y fue así como comenzaron a
llegar capitales al país a un ritmo mucho mayor que en las décadas anteriores.

La región pampeana con su clima y su tierra fértil fue el eje de la expansión de los blancos que fueron
ocupando las tierras desplazando a los indígenas hasta que con la Campaña del Desierto liderada por Julio A.
Roca en 1879 se los elimino de la región. Estas tierras vírgenes se destinaron a la producción y a la compra-
venta en el negocio inmobiliario que ya afloraba. En un comienzo su valor era bajo pero dado su
productividad el valor subió hasta 10 veces.

El trabajo de la tierra principalmente fue provisto por las migraciones internas y por las inmigraciones
principalmente europeas que llegaban al país tentados por los buenos salarios, tierras y por escapar de la
situación que vivían en su tierra natal.

Pero esta expansión inicial de la argentina no se debió a las exportaciones agropecuarias sino al flujo de
inversiones que las precedieron. Con la constitución de 1853 y el naciente estado se fueron eliminando los
riesgos del mercado ofreciendo garantías a los inversores. Los principales inversores fueron los ingleses que
invirtieron sus capitales comprando bonos del estado a una rentabilidad mayor que los banco europeos y en
la extensión de líneas férreas para el transporte de su producción garantizados por el Estado que a su vez en
algunos casos les cedía amplias tierras al costado de las vías. Estas inversiones ferroviarias pasaron de 2500
km en la década del ´80 a 34000 km ya en 1916. Pero en un momento ya no invertían en FFCC ya que había
alcanzado el límite en las zonas productivas, invirtiendo más en tierras comercio e industria. También los
norteamericanos invirtieron primero en bonos y luego en los frigoríficos que más tarde se especializaron en
la exportación de carne enfriada.

A principio del siglo XX argentina ya había delineado su perfil productivo y exportador con cereales y carnes.
En 1910 el país era el 3er exportador mundial de trigo siendo el granero del mundo.

Economía Pampeana

En cuanto al trabajo de la tierra la producción de cereales con destino a la exportación comenzó en las
colonias agrícolas con una regla que establecía que los agricultores fueran los propietarios de una parcela de
tierra (50 has.).

A principios del siglo XX la producción ganadera comenzó a originarse en estancias con gran extensión de
tierra y los cereales se produjeron en una nueva unidad llamada “estancias mixtas” donde se combinaban
ganadería con agricultura. En cuanto a la ganadería se trataba de producir primero ovinos y luego vacunos
refinados que terminarían en el frigorífico. El estanciero que sededicaba al engorde era el más beneficiado
ya que al asociarse con los chacareros, a los cuales les arrendaba una porción de tierra y los obligaba por
contrato a entregar el campo alfalfado al finalizar el mismo, lucraba doblemente. A su vez los chacareros
precisaban de peones o Braceros. Otra parte de los estancieros se dedicaba a la cría con lo que
comparándolos con los invernadores su situación era peor porque sus campos no eran tan buenos lo que
provocaba una situación de conflictividad constante entre estos, ya que los criadores quedaban
comercialmente presos de los invernadores que les compraban sus novillos y estos tenían vinculaciones con
los frigoríficos donde negociaban el precio.

Los cabañeros se dedicaban a la importación y reproducción de animales de raza.

Si bien la agricultura comenzó en las colonias, la estancia mixta fue la que hizo llevar a la Argentinaa ser el
granero del mundo.

En 1912 se dio el grito de Alcorta, el 1er conflicto agrario de este siglo en la región pampeana.

La industria se desarrollo en torno a la producción de una serie de artículos de consumo y creció como
resultado de un doble movimiento de protección arancelaria y aumento de la demanda agregada. La
actividad manufacturera había comenzado a desplegarse tímidamente en la décadade 1870 y se había
afianzado un poco mas durante la década del 80, logrando cifras significativas en el 90 donde una crisis en el
sector financiero fue seguida por nuevas tarifas y una caída abrupta del peso. Por entonces surgieron
fábricas dedicadas a producir bienes de consumo: alimentos, vestimenta, ferretería, etc. Ya a principio de
siglo XX la industria se desplego por el aumento de demanda, logrando la producción estandarizada con
maquinas modernas.

A pesar de esto la expansión manufacturera pronto encontró serios limites para su expansión en la
dimensión del mercado que demandaba sus productos.

La producción de esta industria, protegido por las tarifas aduaneras y poco eficiente, tenia como principal
destino el mercado interno. Salvando el de los frigoríficos, ni siquiera las actividades agroindustriales
tuvieron éxito en la exportación. La actividad molinera vio limitadas sus posibilidades de exportación ya que
los mercados externos se reservaron la molienda en sus propios territorios. En cambio se dio otra situación
con la industria de la carne, ya que existía un mercado, sobre todo el UK, abierto para recibir el producto de
los frigoríficos.

En la década de 1890 surgió un movimiento amplio de protesta de los agricultores propietarios de tierra, no
de chacareros, que se llamo populismo.

El comercio y las finanzas

Los intermediarios en la cadena de comercialización eran parte del conflicto en lo económico pampeano.
Los Ramos Generales les proveían a los chacareros tanto bienes como créditos, generalmente con la prenda
de la futura cosecha, que a su vez los chacareros tendrían levantarla con la ayuda de peones y maquinas que
alquilaban. Luego la cosecha debían enviarla a puerto y allí necesitaban unas bolsas de yute muy caras para
cubrirla. El flete con el FFCC era alto.

En cuanto a la financiación el sistema de créditos se basaba en la hipoteca haciendo que los que no tenían
tierras recurran a ramos generales.
Los bancos a principio de 1880, tanto el banco de la Pcia de Bs As, estatal, como los privados, eran muy
liberales al conceder créditos por el crecimiento de la época.

El banco hipotecario fue intermediario en la cadena de préstamos donde los inversores eran británicos, y los
cuales con la cedula que el banco les entregaba y que ellos obtenían como garantía podían negociarla en el
mercado de Londres dada la buena imagen del país. La deuda de estos inversores eran en pesos, lo que los
llevo a perder dinero con las devaluaciones y no se pudo emitir deuda en peso porque no se podría vender al
resto del mundo, y más adelante la emisión se haría en pesos oro.

Los inversores perdían dinero por la existencia de dos monedas: los pesos papel o moneda nacional
emitidos por el Estado que variaban con la emisión local y los pesos oro que cambiaban por pautas
internacionales mucho mas estables. Existía una constante inflación que hacia que la moneda nacional
perdiera valor respecto del oro, cuyo aumento era llamado “el premio del oro”.

Para fijar una relación estable entre las 2 monedas, se implanto en 1881 un patrón bimetálico por el cual se
respaldaba en oro y plata cada peso emitido localmente, pero ante una pequeña crisis se volvió a la
inconvertibilidad, que obligaba a aceptar la moneda según su denominación pero sin poder cambiarla
libremente por oro ya que el Estado no tendría con que pagar. La relación inestable entre estas dos monedas
favorecía a los exportadores que obtenían sus ingresos en pesos oro y sus costos eran en pesos papel.

En 1887 Celman lanzo un proyecto de creación de bancos garantidos, donde cualquier banco podía emitir
moneda siempre que comprara deuda del estado (el Banco Provincia ya lo hacía peroCelman lo hizo para
quitarle poder a Bs As) pero esto llevo a una descontrolada emisión de dinero que unida a la liberal
concesión de créditos causo la crisis de 1890.

Con la crisis se termino con el sistema bancario liberal y quebraron varios bancos, privados y estatales,
reorganizándose en una forma mas conservadora. Se creo en 1891 el Banco de la Nación que llevo durante
esa década un método más conservador para conceder créditos.

Con el nuevo crecimiento económico se volvió a generar mas créditos por el aumento de los depósitos. Se
consolidaron algunos bancos privados y abrieron unos nuevos ligados al fenómeno de lainmigración, por los
ahorros y el manejo de remesas entre los países. El Banco de la Provincia reabrió de la mano de Marcelino
Ugarte, sin embargo el renovado banco estuvo lejos de quedar atado a la política del gobierno de turno,
como antes.

En la década de 1910 la Argentina contaba con una serie de solidas instituciones estatales y privadas que
igualmente, no llegaban a formar un sistema bancario desarrollado.

El grueso de la demanda bancaria estaba en el comercio, aunque los sectores productivos, industria y agro,
recibieron una importante proporción de los créditos otorgados. La agricultura era la menos beneficiada.

Mientras el sistema bancario se movía, a principios de siglo, dentro de un fuerte conservadurismo, el marco
monetario lo hacia en medio de una novedosa estabilidad. En 1899 durante el segundo gobierno de Roca, se
adopto una ley de convertibilidad monetaria que fijaba la conversión entre pesos papel y pesos oro bajo el
sistema de patrón-oro, en el que la moneda emitida localmente contaba con el respaldo de reservas en este
metal, y establecía una institución encargada de mantener la convertibilidad. Así la convertibilidad se
mantuvo hasta la crisis de 1930.
Uno de los sectores que mas pujaba por esta estabilidad era el comercio. El minorista empleaba un gran
número de personas y se desplegaba en cualquier sitio que contara con cierta demanda, en cambio el
mayorista, tendió a diversificar sus ofertas con productos importados y nacionales. Aparecían nuevas
especialidades como la de los comerciantes mayoristas introductores que se dedicaban a enviar mercaderías
al interior.

A principio del siglo XX se consolidaron las grandes tiendas que empleaban a varios centenares de
empleados y obreros, y desarrollaban su actividad en edificios de varios pisos, divididas por secciones, y a la
vez se dedicaban a la producción de ropa hecha en serie que se vendía apilada o se la enviaba a una red de
negocios que cubrían casi la totalidad del territorio argentino que no se restringió solo a buenos aires.

Mercado Interno y Mercado Nacional

El crecimiento económico por la exportación se desplego de manera desigual en el país: la región pampeana
fue la mas beneficiada, el resto fue más heterogéneo en la integración del mercado mundial. Norte de Santa
fe con el tanino, zona patagónica con la lana. Lo más sobresalientes con la posibilidad de vender algún
producto a la expansiva región pampeana fueron los del azúcar (Tucumán), vino (Mendoza y san Juan), etc.
Otras pcia tuvieron que contar con otras fuentes de supervivencia como con la realización de algún
emprendimiento del estado centra (puente, colegio, etc).

El crecimiento del mercado interno fue paralelo a la de economía exportadora y que se beneficiaban con la
proporción de cada divisa que ingresaba por las industrias madres.

El mercado interno se abastecía de las importaciones y una buena parte por la oferta local. Gran parte de la
demanda salió de zona rural. La demanda era más visible en las ciudades con la urbanización que crecía muy
rápidamente y que demandaban cada vez mas bienes y servicios. La actividad de la construcción llego a
ocupar un lugar significativo a principio del siglo 20 ya que lademanda de esta actividad se convirtió en uno
de los mercados mas atractivo para la industria. Las fábricas se localizaban en buenos aires, donde se
empleo 1/3 de su población activa.

Así crearon un mercado nacional junto al sector privado. La constitución había prohibido aduanas internas
entre provincias, aunque siempre había algo que perturbaba el comercio. La entrada de productos
importados con el libre comercio golpeo las industrias locales junto con la red ferroviaria que abarataba
costos de fletes. En el interior las compras se hacían en pequeñas cantidades a diferencia de bs as y rosario y
la calidad era inferior a la de la región pampeana por lo que tuvo que crear una estrategia para entrar en
este mercado, creando productos de calidad baja y comprando fabricas en el interior. Hacia 1910 la mayor
parte del país termino por formar parte de un único mercado.

La revolución del consumo

Entre 1881 y 1916 los habitantes de Argentina se habían triplicado mientras que eran tres veces mas ricos.
De todas formas el grueso del producto se encontraba en la region pampeana con una demanda
significativa.

Las clases altas consumían mayormente artículos importantes por lo que su incidencia en el mercado local
era pequeña siendo las clases medias las que más demandaban creando la base para el crecimiento de la
industria Argentina. La clase media creció número y presencia. La clase baja entro de manera visible al
consumo, así se dio la participación del consumo de vastossectores de la población.
A fines del 80 la masa poblacional era de más de 3 millones de personal. A principios del 90 había 6 millones
de habitantes.

La masificación del mercado iba acompañada de cambios en la esfera de la comercialización que exigían
conocimientos expertos y especializados. Surgieron hasta compañías que arreglaban casamientos y velorios,
agencias de publicidad, y surge la vidriera.

La moda se transformo de una expresión de la elite a una de masas, lo que demuestra la participación de
casi todos en el mercado.

Los vaivenes de la economía

La primera crisis internacional sufrida por la economía Argentina fue en 1866 afectando a los exportadores
de lana.

De nuevo en 1873 se entro en una crisis que impacto sobre todo a la economía: crisis de balanza de pagos.
Años antes argentina recibió cantidad de capitales en forma de préstamos al gobierno y el aumento de
divisas ingresadas por la exportación, llevaron a un aumento del consumo interno y de las importaciones que
superaban a las exportaciones lo que produjo un déficit de la balanza comercial. Ante esto se retrotrajeron
las inversiones. El gobierno de Avellaneda decidió no dejar de pagar la deuda externa para mantener la
imagen del país, e impulso un plan de aumentar los impuestos a las importaciones y un ajuste a los gastos de
gobierno.

A fines del 70 la crisis había pasado, pero una nueva crisis llevo a interrumpir el optimismo en 1884 con
elementos similares a la anterior. Pero el país salió de ella sin muchos esfuerzos y en la mitad de esa década
volvió el crecimiento, aumento el consumo y las importaciones lo que llevo a un balance comercial favorable
que se compensaba con una cuanta capital positiva por la llegada de prestamos extranjeros.

En la década de 1880 Gran Bretaña fue la principal abastecedora de las importaciones argentinas, las cuales
crecieron más rápido que las exportaciones dando signo negativo a la balanza comercial, hasta el estallido de
la crisis de Baring en 1890.

A principios de 1889 el gobierno argentino ya comenzaba a mostrar problemas para pagar la deuda con los
bancos europeos. Con los especuladores de la Bolsa el precio del oro comenzó a subir con lo que los
inversores ya habían perdido su confianza en el gobierno argentino. A la par de la crisis económica creció el
descontento popular en grandes grupos de las clases media y obreratraería consecuencias políticas junto con
la fuerza de oposición al gobierno de Juárez Celman, la Unión Cívica.

El gobierno de Juárez Celman cayó y su sucesor Carlos Pellegrini reabrió la negociación con los bancos
europeos para solucionar la crisis, a partir de un plan que era una visión mas profunda del implementado por
Avellaneda. Se aumentaros las tarifas de importación y se renegocio el pago de la deuda que era imposible
de cumplir. Cayeron las importaciones, se desvalorizo el peso y cayo el consumo con lo que se llego a un
balance comercial favorable.

La inversión en los FFCC continúo aumentando las exportaciones.

De nuevo una crisis volvió a azotar por: una sobreproducción industrial donde se reducían los precios y llevo
a varias empresas a quebrar y por el temor de una guerra con chile no se concedían créditos. El sector
externo permitió que el país comenzara a pagar su deuda renegociada pero el sector interno solo mostro un
crecimiento después de un sacudón financiero mundial en 1901.

A partir de entonces la estabilidad en el balance comercial y la cuenta capital permitiría el crecimiento


perpetuo. Una crisis internacional de 1907 afecto poco a la economía.

Gran parte de este crecimiento se dio por el optimismo económico que argentina generaba largo plazo.

Ya en 1913 este buen ciclo se vio afectado por una crisis internacional por la inseguridad por la guerra de los
Balcanes en los inversores. Esto provoco una crisis en la banca privada porque los depositantes tendían a
sacar sus ahorros y dejarlos en un banco oficial, siendo un éxito del Estado que había buscado en sus
esfuerzos.

El Estado frente a la economía

Durante el auge agroexportador, si bien no existió un Estado intervencionista, la presencia estatal en la


economía fue tan significativa cuanto compleja.

El estado promovió las primeras inversiones garantizando sus bonos y las ganancias de las empresas
ferroviarias privadas. También se continua en el mercado bancario con un papel clave del banco de la
Provincia que continuó con el funcionamiento del Banco Nación. A principios del XX una banca privada
convivio con esta institución estatal.

En el aspecto fiscal había una compleja relación Estado y economía. El grueso de los ingresos estatales
estuvo compuesto durante ese periodo por impuesto a las importaciones, mientras los de las exportaciones
desaparecieron en los 80. Una fuente de ingreso adicional fue la aplicación de impuestos internos a artículos,
como las bebidas alcohólicas y tabaco siendo legitimo su gravamen por ser nocivo a la salud. Uno de los
resultados de la política fiscal argentina fue una inevitable protección selectiva y compleja a la industria
local.

Una serie de bienes de consumo resulto protegido por tarifas que solían surgir o profundizarse como
consecuencia de una crisis. La política industrial de protección selectiva fue redondeada por el mismo estado
a través de quien fue uno de sus constructores, Roca, en 1899, donde se debía tomar caso por caso y decidir
en consecuencia.

En el momento de discutir la ley de convertibilidad monetaria, existían dos posturas seriamente enfrentadas:
los papelistas, que deseaban una conversión del oro al peso a niveles que implicaban una fuerte
devaluación, y los oristas, que querían que el mercado siguiera funcionando librementeen la fijación del tipo
del cambio. Roca tomo una posición intermedia, optando por la intervención estatal pero a un nivel menor
que el sugerido por los oristas.

Los ingresos del estado nunca llegaban a cubrir sus gastos, por lo que el déficit fiscal era común. El agujero
fiscal se cubría a partir de la emisión de deuda publica, lo que llevaba a un aumento de la tasa de interés del
sistema y una caída de la inversión del sector privado, que preferían invertir en títulos del estado. A partir de
su formación, el estado fue adquiriendo una serie de capacidades administrativas, que implicaban gastos en
materiales y en salarios.
Los trabajadores en la era del progreso en Nueva
Historia Argentina
1904, Roca en la Asamblea Legislativa: “los caracteres cada día más intensos que asumen losmovimientos
de la clase trabajadora, y el aumento considerable de sus fuerzas disciplinadas para su defensa en la
lucha empeñada desde hace tiempo con el capital y la industria, sus organizaciones gremiales y
la solidaridad de sus centros de acción llegan a asumir, a veces, proporciones capaces de detener la
circulación del comercio y alterar el orden público”.

A comienzos del siglo las clases trabajadoras se constituyeron como clase social que diseñaba sus medios y
formas de acción para mejorar sus condiciones vida y de trabajo. Los actos obreros preocupaban a las
autoridades y planteaban prevenir y curar los males sociales.

EL CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN TRABAJADORA: EL MERCADOLABORAL

Tanto el fin de guerras civiles y la movilidad de los factores de producción, como la integración en el
mercado mundial, fueron el marco para la transformación de la Argentina y de una expansión económica y
social. La formación de un mercado de trabajo libre y unificado es un rasgo de la constitución del
capitalismo. En el [Link] políticas de largo y corto plazo contribuyeron a crear y consolidar la
existencia de una fuerza de trabajo libre dispuesta a vivir de un salario. En el largo plazo las medidas
contribuyeron a la formación de una oferta de trabajadores. Con la apropiación privada de tierras y la
producción, la imposición de la Ley y el orden en el territorio y el fomento de la inmigración, se intentaba
romper con los límites que el crecimiento natural de lapoblación imponía a la oferta de brazos necesaria.
Leyes contra vagos y mal entretenido o restricción al derecho de caza sirvieron para tal fin.

La gran movilidad internacional de personas importó en Argentina porque fue la inmigración masiva la que
transformó la oferta de mano de obra haciéndola suficientemente flexible a la demanda de brazos
reclamada por la economía. Escasez de brazos y los vagos fueron una de las paradojas de la economía
argentina. El problema residía en las características de la demanda-estacionalidad- así como en el acceso
directo a los medios de subsistencia que fue dando forma a la idea de vivir sin trabajar, con la frontera
abierta, se favorecía los circuitos clandestinosde comercialización y las posibilidades de acceder a la
tierra y a la economía agropecuaria paralela a los grandes productores. A los inmigrantes se les atribuyó la
cualidad de transformar las costumbres: los extranjeros educados en el trabajo industrial y capaces de
transferir su conocimiento y hábitos serían los agentes del cambio sociocultural.

La expansión de la producción, la extensión de las comunicaciones y los cambios en elequipamiento de las


ciudades, el incremento de actividades comerciales, requerían trabajadores, que el crecimiento natural de la
población no estaba en condiciones de satisfacer. Los inmigrantesfueron los proveedores de mano de obra
para un mercado en rápida extensión.

A finales del s XIX, hay una fuerte inmigración temporaria. Se puede afirmar que la Argentinamoderna se
conformó en el plano del trabajo con la inmigración.

El torrente de trabajadores extranjeros cambió la oferta de fuerza de trabajo en su número y en


lasrelaciones entre los sexos. El crecimiento de la población económicamente activa se concentróen varones
y el peso de las mujeres en la población económicamente activa disminuyó. Hubo incorporación de miles de
trabajadores en ocupaciones inexistentes pocos años antes. Las mujeressalvo excepciones, permanecieron
alejadas del proceso de modernización de la estructuraocupacional. Crece el número de mujeres destinadas
a la educación. Esta tendencia del empleo femenino no implicó que no realizaran actividades en el
comercio o que no se incorporaran a las crecientes actividades que comenzaban a desarrollarse. Las
mujeres se concentraron en algunasactividades: fábricas de fósforos y cigarros y cigarrillos, pero
representaban un porcentaje menos de las ocupaciones femeninas. La única actividad que permaneció
inalterable fue la de encargarse de lareproducción de la fuerza de trabajo (cuidar esposo e hijos).

La presencia del trabajador inmigrante impactó también en la distribución espacial de lafuerza de trabajo. El
número mayor de personas se concentró en la región litoral, que lideró la expansión económica, y en los
polos de crecimiento regional vinculados a la producción azucarera (Tucumán) y a la vitivinícola (Mendoza).

En las áreas urbanas se conformó un mundo laboral heterogéneo que abarcaba algunas
industrias relativamente desarrolladas (alimentación), otras más precarias y que funcionaban a nivel
doméstico (vestido), una multitud de obreros manuales que trabajaban independientemente o
nucleados en pequeños establecimientos y trabajadores empleados en gremios de servicios o
empleados de comercio.

Se produjeron también cambios en la distribución de los habitantes en ramas de la actividadeconómica.


La tercera parte de las personas estaban ocupadas en el sector primario, su base deempleo era en ganadería
y agricultura y en cultivos agroindustriales.

Los empleados en el comercio y los servicios aumentaron acordes con la complejización de lasnecesidades y
los requerimientos de brazos para la realización de obras de infraestructura: construcción de puertos,
caminos, puentes, ferrocarriles y de los servicios urbanos básicos. Hasta casi fin del [Link] la demanda de
trabajadores excedió la oferta y ello dio paso a una coyunturafavorable para el incremento de los salarios.
Pero desde comienzos del [Link] la situación favorable comenzó a modificarse. El ritmo de las
actividades económicas que demandaban mano de obra comenzó a crecer más lentamente que los flujos
migratorios. Hacia 1914, el Departamento Nacional de Trabajo señaló los cambios. Para el organismo oficial
buscaban trabajo no sólo los que habían perdido su empleo por reducciones dentro de la actividad
sino también aquellos que se sentían obligados por la disminución en los ingresos.

LAS CONDICIONES DE TRABAJO: LABORES, DESCANSO Y LA BÚSQUEDA DE PROTECCIÓN

La explotación de los trabajadores se realizaba con el fin de tener peones baratos, disciplinados y dispuestos
a soportar todas las ignominias de los industriales y sin derecho a protestar.

El libro de Patroni, analizaba la situación de la clase obrera, y denunciaba la explotación de


lostrabajadores y las pésimas condiciones de trabajo existentes en todo el país. Además, señalaba tres temas
fundamentales para entender la dinámica del trabajo en la formación de la clase obrera:la heterogeneidad
del mundo del trabajo, las disparidades regionales y el escaso poder adquisitivo del salario como
desencadenante de los movimientos de protesta. Denunciaba a su vez, la fuerte discriminación de
trabajador nativo como producto de los valores atribuidos al inmigrante. Juan Bialet Massé escribió un
informe oficial dando a conocer las condiciones de trabajo en el interior de la República: las diversas
jornadas de trabajo adoptadas y las formas de descansoestablecidas; las formas de retribución y de
salarios; las relaciones entre salarios, alimentación yalojamiento y las tendencias de las asociaciones
gremiales que se habían constituido. El autorformulaba un discurso nacionalista basado en la
valoración del trabajador criollo frente alextranjero. La miseria en la que se encontraban hombres y
mujeres lo llevó a señalar que “no puede amar a los extraños desconocidos quien no ama a los propios de su
sangre, de su nación y suraza”.(Señalaba el error y falta de fundamento con que se miraba al obrero criollo.)

Para Petroni los trabajadores debían constituir un partido de clase y a través de él gobernar
modificando sustancialmente la situación social existente.

Para Massé había que crear desde el gobierno al ciudadano demócrata y dignificado y legislar socialmente.
Señalaban ambos las difíciles condiciones de labor que padecían los trabajadores y reclamaron (desde la
última década del s. XIX) mejoras en el régimen de horarios de trabajo: reducción de jornada laboral, la
reglamentación del trabajador nocturno y el descanso dominical, seguridad en el trabajo con la protección
frente a accidentes y enfermedades. Además, demandaron mejoramiento de condiciones de higiene en
fábricas y talleres y protección de la mujer y niños obreros.

Hubo numerosas huelgas a causa de los reclamos y la mayoría de los trabajadores realizaba unajornada de
10 horas o más. El establecimiento de un día de descanso fue la razón de numerososconflictos y debates
entre trabajadores, autoridades y empresarios. La Ley de Descanso Dominical, fue
permanentemente violada por los empresarios y no todos los trabajadores larecibieron satisfactoriamente.

La seguridad en el trabajo fue desde fines de los 90 un tema recurrente en la prensa obrera. En la mayoría
de los casos fueron los propios obreros los que pagaban su seguro. Los empresarios fueron
refractarios a asumir sus responsabilidades y sólo en la primera década del siglo se fue generalizando la
demanda que exigía que los seguros estuviesen bajo responsabilidad de lospatrones. La primera ley de
accidentes de trabajo fue sancionada en 1915.

Las condiciones de trabajo impactaron diferencialmente sobre trabajadores de ambos sexos. La prohibición
del trabajo femenino porque constituía un peligro para la maternidad y para la moralfamiliar y social fue un
punto específico que se incorporó al manifiesto.

La demanda de protección de la madre obrera pasó de las organizaciones gremiales al CongresoNacional. Se


debatió la Ley de protección del trabajo femenino e infantil. En 1907 se establece unajornada de 8 horas, el
descanso semanal y el resguardo de la salud y moral de las mujeres. Lamaternidad era la principal y única
función de la mujer.

ORGANIZACIÓN Y PROTESTAS

Los trabajadores rurales y sus conflictos:

La modernización de la Argentina implicó una reestructuración social con la conformación de nuevas clases
subalternas: en el campo, chacareros y peones rurales; en ciudades y pueblos,obreros de fábricas y
talleres, asalariados del sector servicios y del comercio. Esos nuevos sujetos sociales surgidos del impacto
inmigratorio, se diferenciaban de la nueva burguesía por su posición en la escalasocial y su acceso a la
riqueza y el poder. Pero esa burguesía era también una nueva clase social producto de la modernización de
viejos grupos dominantes.

En la región pampeana tres fueron los actores sociales subalternos: peones-braceros, chacareros y
colonos. Se denominan colonos a los pequeños propietarios de tierra mientras que chacarero se denomina a
los que alquilaban (arrendaban) las tierras, ya sea pagando un porcentajede la cosecha o directamente un
canon en dinero.
El agricultor (colono-arrendatario) y los trabajadores asalariados adquirieron importancia en la región
pampeana cuando la agricultura demandó gran cantidad de brazos. El chacarero pampeano podía trabajar la
unidad de producción con fuerza de trabajo familiar y recurrir al trabajo asalariado enel período de
cosecha. La duración de las tareas en las cosechas implicaba undesplazamiento de trabajadores de
un partido a otro, de una provincia a otra. En la pampa lostrabajadores rurales vendían su fuerza de trabajo a
los chacareros; los comerciantes cerealistas; los propietarios de máquinas agrícolas; los propietarios de
carros; los ganaderos. La debilidad de las manifestaciones conflictivas en el mundo rural fue otra de las
paradojas de la historia social rural a lo largo de toda esta etapa. Se produjeron conflictos donde
intervinieron los nuevos actores sociales del campo, pero pocas veces alcanzaron los niveles de
confrontación de las áreas urbanas. Los colonos tuvieron activa participación en el movimiento político de
1890, ¡Abajo los impuestos! Sintetizó el eje de la movilización. Los acontecimientos dieron lugar a la
formación de la UniónAgraria, que organizó motines de protesta en varias colonias. La organización estaba
en estrecha relación con la Unión Cívica Radical y el propio movimiento convergió con el levantamiento
radical en Rosario. El movimiento alcanzó la mayoría de las colonias santafecinas.

Las demandas de los colonos eran modestas. Reclamaban la eliminación o la disminución de losgravámenes
fiscales que pesaban sobre la producción y la comercialización de susproductos. No discutieron ni
la política oficial de tierras, ni la situación de los arrendamientos, ni lade los trabajadores rurales. Los
vínculos políticos de los colonos fueron importantes para laobtención de sus demandas. Los problemas
existentes en el mundo rural pampeano afloraron y los chacareros se organizaron y
movilizaron reclamando la abolición de los contratosexpoliadores y de la práctica de pagarés en blanco.
El movimiento fue violentamente reprimido, se produjeron detenciones y muertes.

En el Grito de Alcorta, sus protagonistas fueron los arrendatarios y no los pequeñospropietarios.


Los chacareros arrendatarios y los aparceros participaban de la búsqueda deganancias rápidas.
Mientras las posibilidades fueron favorables aceptaron las condiciones del arrendamiento, que
habían variado sus ventajas iniciales y se tornaban insostenibles cuando se producían malas cosechas o
bajas en los precios internacionales del producto. Debido a esto, se dioa conocer un manifiesto en
donde se reclamaban la rebaja general de los arrendamientos;laaceptación de contratos con una
duración de por lo menos cuatro años; la libertad para trillar yasegurar sementeras; y la entrega del grano en
las chacras en parva y troje. Se constituyó unacomisión de huelga. El paro y protestas se extendieron a
otras colonias y localidades del territorio santafesino y a Buenos Aires y Córdoba. Las peticiones de los
chacareros fueron resistidas por losterratenientes y los empresarios colonizadores. El conflicto se extendió
espacialmente, situación queobligó a la intervención de los gobiernos provinciales. Pocos terratenientes
aceptaron las condiciones y la Sociedad Rural de Rosario rechazó las peticiones.

La movilización y la protesta de los chacareros duraron tres meses y se produjeron en un momento


favorable para los mismos, como era el tiempo muerto entre la realización de la cosecha y la preparación
de la próxima siembra. La protesta recibió adhesión de la prensa. Los partidos políticos reaccionaron de
manera dispar: los conservadores fueron represores o prescindentes; los radicales de Santa Fe fueron
conciliadores; los socialistas buscaron el acuerdo de las partes; los anarquistas buscaban encender la
chispa de la revolución social. Ninguno pudo inclinar el movimiento hacia sus posiciones.

En las colonias y pueblos de la protesta de 1912, se formaron comités de huelga y sociedades, uniones y
ligas. La extensión de la protesta llevó a la necesidad de unificar los esfuerzos y se llegó a la creación de
una instancia de organización superior: La Federación Agraria Argentina, en Rosario.
Las tensiones internas estallaron en la Federación entre grupos proclives al socialismo y
otrosprescindentes respecto de los partidos políticos. La Federación fue ampliando y definieronsu
programa a medida que resolvían los problemas internos. Se planteó contribuir al movimiento
deorganización y mejoramiento material y moral de los agricultores; en 1914 se incluyó la necesidadde
parcelar adecuadamente los latifundios y su entrega en propiedad a los agricultores; la
capacitación de los chacareros; construcción de cooperativas de producción y consumo; fomento del crédito
y seguro agrícola por el banco cooperativo de la Federación. Se propuso la creación de un tribunal de
arbitraje para solucionar las diferencias entre partes. La protesta de los arrendatarios no incluyó una
alianza con los braceros y cuando ellos protagonizaron su propio movimiento los chacareros no
los apoyaron y pidieron intervención represiva del Estado.

Los trabajadores urbanos y sus conflictos: formas de organización y luchas:

El trabajo en las ciudades estuvo cruzado por conflictos. En la década del 80 se produjeron huelgas, el
conflicto más claro fue obrero-patronal; se dio forma a las Sociedades de Resistencia y se multiplicaron las
actividades de socialistas y anarquistas, que buscaban organizar y dirigir a los trabajadores. Hacia fines de la
década de los 90 grupos católicos intervinieron en el escenario obrero tratando de organizar a los
trabajadores con el interés de alejarlos de las ideas disolventes.

Distintos grupos de trabajadores, por calificación, por alta concentración de mano de obra o por su ubicación
en ramas estratégicas para la economía, fueron protagonistas. Reclamaron mejoras en los salarios, por
una jornada justa y el reconocimiento de las nuevas organizaciones gremiales y la readmisión de los
trabajadores despedidos por conflictos laborales. En el esquema de la economía agroexportadora los
trabajadores ferroviarios y los estibadores portuarios tuvieron la fuerza para paralizar las actividades
económicas y ello generó inquietudes en las clases dirigentes. En1903 Julio A. Roca señalaba que las huelgas
amenazaban la riqueza pública y las fuentes de la prosperidad nacional en el momento de su más activo
desarrollo. Los trabajadores organizaron enel último cuarto del s. XIX instituciones de diverso tipo:
sociedades de ayuda mutua, sociedades gremiales y centros culturales. Las sociedades de ayuda mutua
reunían a los miembrosde una misma profesión y hasta diversas religiones. Hubo pujas para definir los
marcos contenedores de la nacionalidad de los grupos, como italianos, que no fueron las únicas líneas de
tensión en lasasociaciones mutuales. Las sociedades de ayuda mutua estaban cruzadas por diferencias de
clase,los conflictos terminaban en separación del grupo disidente y construcción de nuevas [Link]
forma de organización más difundida entre los trabajadores urbanos fue la organización de sociedades
gremiales y de resistencia. Los trabajadores de un mismo oficio se reunían para defendersus intereses. Los
trabajadores que pertenecían a varias actividades y eran insuficientes para formar un sindicato por oficio
conformaban sociedades de Oficios Varios. En la década del 90 seconstituyeron organizaciones más
inclusivas llamadas federaciones.

La primera fue la Federación Obrera Argentina, y fue producto de los acuerdos entre socialistas y
anarquistas, pero en su estatuto señalaban que era una unión de Sociedades de Resistencia que no
tenían compromiso con ambas fuerzas políticas, su desarrollo y esfera de accióneran independientes y
autónomos.

La cuestión de la autonomía de las organizaciones gremiales de los partidos políticos fue una clave de las
frecuentes divisiones de los organismos gremiales, pero también de las conflictivas relaciones con el Partido
Socialista. La unidad de socialistas y anarquistas era una utopía. Se entablan batallas verbales por el
ejercicio de la representación. En 1903 los socialistas se retiraron y formaron la Unión Gremial de
Trabajadores. Aunque la UGT negaba sus vínculos con el PS, recomendaba que independientemente de
las cuestiones gremiales los trabajadores se preocuparan por lapolítica con el fin de obtener las leyes
protectoras del trabajo. La existencia de la UGT estuvo tensionada desde 1905 por la emergencia del
sindicalismo. La UGT fue decayendo y los sindicalistasconstituyeron su propia federación: la CORA,
Confederación Regional Obrera Argentina, en 1909, promovió unidad con la FORA y la UGT, pero las
negociaciones fracasaron.

La FOA realizó su recorrido de la mano de corrientes anarquistas. En 1093, Congreso III,


sepronunciaron contra en cooperativismo porque fomentaba la ambición y resolvieron no presentar
peticiones a los poderes públicos. En 1904 se convirtió en FORA y en 1905 se pronunció por losprincipios
económicos y filosóficos del comunismo anárquico. Su organización se basaba en unasuerte de federalismo
pues desde las sociedades de oficio se pasaba a las federaciones locales,comarcal, regional, para coronar el
sistema organizativo con la Federación Internacional. En 1915 se produce una separación entre la FORA del
Congreso V, directamente anarquistas, y la FORA IX,sindicalista. Durante esta etapa los trabajadores y sus
organizaciones gremiales difundieron sus ideas mediante la prensa. La palabra escrita fue una herramienta
fundamental para identificar losproblemas comunes, para reforzar las ideas de organización, para impulsar
las protestas y debatir ideas. Como los periódicos obreros la creación y desaparición de sindicatos fueron
hechos frecuentesen la historia de los trabajadores. Numerosos gremios de oficios y otros tipos
desociedades publicaron hojas que aparecieron y desaparecieron durante todo el período, y nuclearon a un
número importante de trabajadores difícil de cuantificar.

No sólo trabajadores con empleo trataron de organizarse para reclamar por aquello queconsideraban
legítimos derechos. Los síntomas de la transformación del mercado laboral,caracterizado por una oferta
excedente de brazos, se hicieron visibles con la organización de un movimiento de desocupados en
1897. Las acciones protagonizadas por trabajadores (organizados y no organizados, porque las huelgas
desbordaban a las organizaciones gremiales) alteraron la idea de orden, que fue un elemento central de la
organización y construcción del Estado nacional. Las huelgas pusieron en la mesa los nuevos problemas que
el Estado debía resolver. Lacuestión social se constituyó como un nuevo tema que se llenaría de contenido
y prácticas a lo largodel siglo XX y que en la actualidad está siendo fuertemente redefinido.

De acuerdo con las corrientes predominantes del movimiento obrero organizado (socialistas,
anarquistas y sindicalistas) la huelga tenía diferentes significados. Los socialistas creían que servía para
obtener mejoras en las condiciones de trabajo; los anarquistas confiaban en las huelgas parciales,
pero estaban esperanzados en la huelga general comoel instrumento adecuadopara producir la
revolución social; los sindicalistas la entendían como un mecanismo para exteriorizar las protestas
obreras y como una forma de responder a la presión de los gobiernos que tenía la función de obstaculizar
el desarrollo del movimiento obrero.

Huelgas, boicots y manifestaciones fueron las tres formas de protestas más utilizadas por los
trabajadores para hacer visibles sus reclamos. Para organizar una huelga era necesaria
laexistencia de una organización sindical que excediera el reclamo de grupos más omenos
individualizados y una huelga general requería apoyos en buena parte del territorio nacional.

En Argentina no se produjeron huelgas generales entre 1880 y 1900 aunque sí huelgas parciales. Fue recién
con la constitución de la FOA que concentraba una cantidad importante de sindicatos urbanos,
cuando se organizó la primera huelga general como respuesta solidaria a larepresión de los trabajadores
de la ciudad de Rosario. Los trabajadores querían demostrarsu fuerza y exponer una serie de
exigencias colectivas relacionadas con las condiciones de trabajo o con el respeto por las personas. No todos
los paros generales fueron exitosos, sólo aquellos quecontaron con el apoyo masivo de la población y de los
gremios de servicios directamente ligados a la exportación. El Estado tampoco reaccionó de modo uniforme.
La represión policial fue monedacorriente, pero, durante la huelga general organizada como protesta por la
represión a las manifestaciones anarquistas corrió sangre por las filas obreras.

UN RITO OBRERO: EL 1º DE MAYO

Cattaruza historia de la Argentina 1916-1955 Cap:2 los gobiernos


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