DESARROLLO MOTOR
El desarrollo motor es un proceso de cambio relacionado con la edad del individuo, y
los sorprendentes cambios que se producen en la conducta motriz del niño progresa
hacia la independencia física. Tener un buen conocimiento sobre el desarrollo
psicomotor es imprescindible para los fisioterapeutas que se dediquen a la pediatría,
ya que no sólo les permitirá discernir de una manera clara lo esperado para la edad
cronológica y/o nivel madurativo del niño, sino también valorar las características
cuantitativas, cualitativas y temporales de ese desarrollo.
Las etapas del desarrollo motor.
1. Etapa de reflejos (0-4 meses)
En esta etapa, los niños dependen casi por completo de sus reflejos para moverse y
responder a su entorno. Los reflejos incluyen acciones como el agarre de objetos, el
reflejo de succión y el reflejo de Moro.
2. Etapa de control de la cabeza (4-6 meses)
En esta etapa, los niños adquieren habilidades motoras que les permiten controlar y
levantar su cabeza mientras están acostados boca abajo. También comienzan a
mostrar más control sobre su cuerpo y pueden girar su cabeza hacia los sonidos.
3. Etapa de sentarse (6-9 meses)
Durante esta etapa, los niños aprenden a sentarse sin apoyo y pueden mantener el
equilibrio durante períodos más largos. También comienzan a alcanzar y agarrar
objetos con las manos.
4. Etapa de gateo (9-12 meses)
En esta etapa, los niños empiezan a moverse de forma más independiente. Algunos
comienzan a gatear, mientras que otros pueden arrastrarse o moverse rodando.
También mejoran su coordinación mano-ojo y pueden comenzar a imitar acciones
simples.
5. Etapa de caminar (12-18 meses)
Esta es una de las etapas más emocionantes del desarrollo motor, ya que los niños
aprenden a caminar de forma independiente. A medida que practican y perfeccionan
sus habilidades de equilibrio y coordinación, pueden comenzar a correr, subir
escaleras y explorar su entorno de manera más activa
Factores que influyen en el desarrollo motor
El desarrollo motor es un proceso que se desarrolla de forma secuencial y dinámica a
lo largo de la infancia y la vida. A medida que el sistema nervioso central madura
durante los primeros años de vida, se adquieren habilidades motoras progresivamente,
que permiten alcanzar objetivos y lograr independencia física.
Influencia del sistema nervioso en el desarrollo motor
El sistema nervioso juega un papel fundamental en el desarrollo motor. A medida
que el sistema nervioso central madura, se establecen conexiones neuronales más
complejas, lo que facilita el control y la coordinación de los movimientos. La
maduración del sistema nervioso influye en la aparición de nuevas habilidades
motoras a lo largo de las distintas etapas del desarrollo.
Interacción con el entorno y aprendizaje de nuevas habilidades motoras
El desarrollo motor está estrechamente relacionado con la interacción del individuo
con su entorno. A través de estas interacciones, se brindan oportunidades para el
aprendizaje de nuevas habilidades motoras. Un entorno estimulante, desafiante y
motivador favorece el desarrollo de las habilidades motoras, ya que impulsa al
individuo a explorar y experimentar con su cuerpo.
Factores de riesgo que pueden retrasar el desarrollo motor
Existen diversos factores de riesgo que pueden influir en el retraso del desarrollo
motor en los niños. Algunos de estos factores incluyen:
Bajo peso al nacer: Los bebés que nacen con un peso por debajo del
promedio pueden presentar dificultades en su desarrollo motor.
Trastornos cardiovasculares: Problemas en el corazón y los vasos
sanguíneos pueden afectar la capacidad del niño para desarrollar habilidades
motoras adecuadas.
Trastornos respiratorios y neurológicos: Condiciones como el asma o
trastornos neurológicos pueden interferir en el desarrollo de las habilidades
motoras.
Trastornos visuales o auditivos: La capacidad de percepción visual y
auditiva juega un papel fundamental en el desarrollo motor de un niño.
Infecciones neonatales: Infecciones adquiridas durante el periodo neonatal
pueden causar retrasos en el desarrollo motor.
Desnutrición: Una alimentación inadecuada puede afectar negativamente el
desarrollo motor de un niño.
Condiciones socioeconómicas bajas: Factores socioeconómicos como la
falta de recursos y acceso a oportunidades pueden influir en el desarrollo motor
de un niño.
Mala educación de los padres: Un ambiente poco estimulante y una falta de
guía adecuada por parte de los padres pueden retrasar el desarrollo motor.
Nacimiento prematuro: Los bebés que nacen antes de término pueden
presentar mayores dificultades en su desarrollo motor.
Retraso cognitivo: Problemas en el desarrollo cognitivo pueden limitar las
habilidades motoras de un niño.
Evaluación de la motricidad en fisioterapia
Valoración global inicial
En un protocolo de historia individual, recogida en las primeras entrevistas, se
registran los antecedentes, la situación familiar y social y los informes aportados de
otros profesionales. Todo ello constituye una información muy útil para contar con una
visión integral del caso. En las primeras sesiones la herramienta más utilizada va a ser
la observación del estado del niño, su actividad espontánea, sus limitaciones y la
actitud de los padres.
En la observación del desarrollo neuromotor se valoran: las reacciones posturales,
reacciones de equilibrio y reacciones de defensa. Éstas proporcionan el control sobre
la posición de la cabeza en el espacio y en relación con el tronco, así como las
rotaciones sobre el eje corporal. Se hace mediante la observación, la descripción del
movimiento y sus características. El desarrollo motor general se produce siguiendo la
Ley céfalo-caudal: control cefálico, control del tronco (sedestación), bipedestación y
marcha.
Observación del desarrollo manipulativo. Se produce siguiendo la ley próximo-distal.
Comprende desde la prensión refleja a la destreza manipulativa, desde la fijación
ocular al dominio visual completo. Ambas se interrelacionan a través de la iniciativa
ideomotriz, hasta el logro de una adecuada coordinación visomotriz. Se determina el
tipo de prensión (por contacto, involuntaria, voluntaria) y los patrones de prensión:
grasping, prensión palmar, pinza inferior, pinza superior, coordinación bimanual.
Observación de las estrategias de comunicación, en orden de aparición en el
desarrollo:
- Prerrequisitos funcionales: sensibilidad cinestésica, capacidad receptiva y expresiva,
ritmos y pautado temporal, juegos a dúo.
- Conducta instrumental: prolongación del objeto, búsqueda de objeto.
- Juegos interactivos: esquemas de acción-interacción.
- Intersubjetividad: protoconversaciones, formatos de acción conjunta,
intersubjetividad secundaria (el adulto como agente).
- Protodeclarativos.
- Protoimperativos.
Mediante Escalas, Inventarios de desarrollo y tests normativizados se completa la
evaluación del nivel de desarrollo y de la calidad de las conductas en todos los
aspectos: motor, cognitivo, afectivo, de comunicación y social.
El Test de Milani-Comparetti
Es un instrumento de evaluación utilizado por terapeutas para determinar si un bebé
presenta un desarrollo motor normal o anormal. Fue desarrollado por Milani Compareti
y Gildoni en 1967 y se utiliza para clasificar el desarrollo motor de niños desde el
nacimiento hasta los 2 años.