De bello civile (la guerra civil)
El contexto histórico
En el 60 se produjo el “primer
triunvirato”, pacto entre César,
Pompeyo y Craso, mediante el cual
aseguraban para sí mismos una
posición de poder en el estado. Cuando
terminó la conquista de la Galia y de
Bretaña por parte de César y Craso fue
asesinado por los partos en Carras en
53, se originó la rivalidad entre César y
Pompeyo, que culminó con un
enfrentamiento directo. El senado,
temiendo el prestigio militar alcanzado
por César en la Galia, se vio obligado a
aliarse con Pompeyo. Cuando César
pasó el río Rubicón con su ejército,
estalló la guerra civil. Pompeyo fue
derrotado en Farsalo (Tesalia) y murió
en Egipto en el 48. Los republicanos
continuaron con la guerra, pero su
causa terminó cuando Catón se suicidó
en el 46 y César los derrotó en el 45 en
Munda (Hispania). El nombramiento de
César como dictator supuso la
introducción en la constitución del
principio de autoridad personal. Su
gobierno se vio pronto interrumpido, ya
que murió asesinado a manos de una
conspiración senatorial en los Idus de
Marzo del 44.
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RUTA DE CÉSAR EN ITALIA
RUTA DEL EJÉRCITO DE CÉSAR EN HISPANIA
EL EPISODIO DEL RUBICÓN
Ningún general podía cruzar el río con su ejército en
armas, y desde el 59 a.C. servía de frontera entre las
provincias romanas y la Galia Cisalpina, protegiendo a
Roma de amenazas militares internas. Su cruce por César
fue el detonante o casus belli de la II Guerra Civil de la
República Romana. Marcaba el límite del poder del
gobernador de las Galias y éste no tenía permitido
adentrarse en Italia con sus tropas. Cruzarlo significaba
cometer una ilegalidad, convertirse en enemigo de la
República e iniciar la guerra civil. Julio César dio la orden
a sus tropas de cruzar el río, pronunciando la frase «alea
iacta est» (la suerte está echada)
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ESTILO DE CÉSAR
- Imperator, ab hostibus victus, se cecidit.
- Imperator venit, hostes victurus.
- Hostibus fugatis, nostri ad flumen venerunt.
- Hostes, a nostris fugati, ad flumen venerunt.
- Imperator oppidum, a paucis defensum, non ceperat.
- Caesar idoneam tempestatem nactus tertia vigilia naves solvit.
- Caesar pontes reficere conatus ad flumen venit.
- Romani pontem tempestatum vi ruptum invenerunt.
- Milites loci opportunitatem arbitrati turres duas constituere coeperunt.
1. Sin adornos. Estilo
impersonal que agrega
mayor impresión de verdad:
USO DE LA TERCERA
PERSONA .
2. Pureza de vocabulario: sin
arcaísmos, vulgarismos o
extranjerismos
3. Uso abundante de
participios. Ablativos
absolutos.
4. Uso continuo del Estilo
Indirecto.
5. Presente histórico. César utiliza con frecuencia los
6. Priman sustantivos y verbos siguientes participios deponentes:
Nactus (nasciscor, encontrando);
sobre adjetivos. conatus (conor: intentando); secutus
7. Alterna períodos largos (sequor: siguiendo); arbitratus (arbitror:
(explicaciones, reflexiones) juzgando, considerando); profectus
y períodos breves (proficiscor: avanzando), (co)hortatus
(hortor: animando),
(precipitación de los moratus (moror: demorándose); ausus
acontecimientos y rapidez (audeo -semideponente-:
de la acción). En las partes atreviéndose); veritus
descriptivas se acumulan (vereor: temiendo)...
subordinadas (por ejemplo
la descripción de la
construcción de la torre de
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LIBRO I
Roma sin César
Durante la ausencia de César, Pompeyo y el senado han aumentado su poder en Roma, por eso César
pretende ser candidato al consulado sin abandonar su mando en la Galia y su ejército, a pesar de que esto no
está permitido por las leyes romanas. El 1º de enero del año 49 comenzaban sus funciones como cónsules en
Roma C. Claudio Marcelo y L. Cornelio Léntulo, enemigos de César. Ese mismo día César les envía una carta
con sus propuestas. César se ofrece a licenciar su ejército si Pompeyo hace lo mismo. El senado dividido cede
ante Pompeyo, de manera que se decide que si César no licencia a su ejército en una fecha determinada se le
considerará enemigo de la patria. Escipión, Catón y Léntulo lanzan sus discursos contra César, reflejando que
todos actúan por razones privadas (el deseo de poder) y no por el bien de la patria. Los allegados a César
intentan informarle pero no pueden y además se encuentran en peligro. No se hace caso tampoco del veto de
los tribunos de la plebe, y a ello se suma un senatus consultum ultimum (procedimiento por el que se
atribuían poderes extraordinarios a los cónsules) que toma graves decisiones sobre César. El senado se reúne
también con Pompeyo y se toman decisiones en contra de la ley, sin contar con la asamblea del pueblo y
haciendo levas en toda Italia.
César
Se entera de todas las decisiones que se están tomando. Arenga a su ejército y envía mensajeros a
Pompeyo demostrando su dolor por las acciones que se están tomando contra él: que le quiten un
beneficio concedido por el pueblo de Roma cuando se le quitan seis meses de mando, que no se tenga
en cuenta su candidatura en los próximos comicios aunque estuviera fuera de Roma. César hace saber
a Pompeyo que está dispuesto a todo a favor de la República, así que está dispuesto a licenciar, si él
también lo hace, a su ejército, de manera que se abandonen las armas en Italia. Pompeyo le responde
que vuelva a la Galia y se retire de Rímini, que licencie a sus ejércitos: si cumple todo esto, él también
se retiraría a Hispania. César, sin embargo, considera injusto que Pompeyo y el senado sigan
haciendo levas y ocupando distintas ciudades de Italia.
Roma e Italia ante la cercanía de César
Ambiente de terror ante la cercanía de César: los cónsules huyen de la ciudad. Pompeyo también
está fuera de Roma, y se dirige al Sur. Con los que van abandonando el bando pompeyano César
hace levas. Distintas ciudades lideradas por el bando pompeyano son cercadas por César: los líderes,
entre ellos Domicio, pretenden huir. Finalmente, César demuestra su clemencia con aquellos que se
van rindiendo. César llega a Apulia.
Pompeyo ordena reunir todos sus efectivos en Brindis. Pensando César que Pompeyo va a huir de
Italia le corta la salida, al mismo tiempo que por medio de legados intenta lograr la paz con
Pompeyo. No obstante, éste se niega a conceder una entrevista. César se ve obligado entonces a
emprender la guerra. Pompeyo prepara la ciudad para su partida, pero los habitantes de Brindis,
aliados de César, avisan a éste de que Pompeyo está preparando su salida. Pompeyo sale al anochecer.
César es consciente de que tiene que seguirle a Grecia antes de que pueda reforzar allí su ejército, pero
antes tiene que esperar la llegada de más naves, a demás no quiere que en su ausencia el antiguo
ejército pompeyano de Hispania se refuerce contra la Galia e Italia; así pues, primero debe asegurar su
retaguardia (esto no es sino una justificación de César por su fracaso). César se dirige entonces a
Hispania y toma posiciones en Sicilia, Cerdeña y África.
César en Roma
Responde a las acusaciones y justifica su comportamiento frente a la ilegalidad de las medidas
adoptadas por el Senado, los cónsules y Pompeyo:
- No había solicitado un cargo extraordinario y había esperado el plazo legal.
- Los diez tribunos de la plebe habían propuesto su candidatura
- Él mismo había solicitado el licenciamiento de los ejércitos (esta decisión era propia del
Senado, no suya), siempre y cuando Pompeyo también lo hiciera.
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- Se había producido una injusticia al arrebatarle las legiones (el año anterior el Senado había
exigido a César y Pompeyo desprenderse de una legión para enviarlas a Oriente. César dio una
y Pompeyo también. Sin embargo, la de éste último era la que César le había dado antes, luego
César realmente perdía no una sino dos legiones. Además estas dos legiones no habían
marchado finalmente a Oriente y seguían ahora en Italia bajo la influencia de Pompeyo).
- Había intentado entrevistarse varias veces con Pompeyo para conseguir la paz.
- Pide al senado que gobierne junto a él, pero si tiene miedo, él mismo lo hará. Propone enviar
legados a Pompeyo.
Todo el mundo demuestra ahora su temor a Pompeyo, pues éste había considerado enemigo a
aquellos que se quedaran en Roma.
César en Marsella
Marsella cierra sus puertas a César. Su razón es que consideran que no tienen que tomar partido por
ninguno de los dos bandos. Sin embargo, cuando Domicio llega a Marsella lo reciben. César decide
atacar entonces la ciudad al mismo tiempo que prepara la marcha a Hispania y se realizan allí distintas
operaciones centradas en torno a Lérida y el Segre. Finalmente, la batalla naval termina con la
victoria cesariana.
César en Hispania
La batalla en Lérida acarrea al principio pérdidas en los dos bandos, al mando del pompeyano se
encuentran Afranio y Petreyo. La inundación del río Segre pone en serias dificultades al campamento
cesariano que no puede abastecerse. César manda construir naves como las que usó en Britania para
construir un puente. Los pompeyanos deciden pasar entonces a Celtiberia, pero César los
persigue. Cada bando intenta ocupar el primero los lugares más elevados. Pese a las peticiones del
ejército de entablar batalla César demuestra su preocupación por los suyos y por una victoria sin
muertes. Los soldados de ambos ejércitos se reconocen como ciudadanos y familiares. Petreyo se
entera y termina con las conversaciones, reflejando una extrema crueldad: se renueva el juramento de
lealtad a Pompeyo y se da muerte a los rehenes cesarianos. Frente a ello, César libera a los soldados
enemigos. Ante la falta de abastecimiento del bando pompeyano deciden volver a Lérida. César manda
hostigar la retaguardia. Cortadas todas las líneas de suministro de los pompeyanos, capitulan. César
demuestra de nuevo su clmeencia: les pide únicamente que licencien los ejércitos reclutados en
Hispania contra él.
TEXTOS
vocibus consulis (Léntulo), terrore praesentis exercitus minis amicorum Pompeii plerique
II. Sic
compulsi, inviti et coacti Scipionis sententiam sequuntur: uti ante certam diem Caesar exercitum
dimittat; si non faciat, eum adversus rem publicam facturum videri. Intercedit M. Antonius,
Q.Cassius, tribuni plebis. Refertur confestim de intercessione tribunorum. Dicuntur sententiae
graves.
IX. ...Proficiscatur1 Pompeius in suas provincias, ipsi exercitus dimittant, discedant in Italia
omnes ab armis, metus e civitate tollantur, libera comitia atque omnis respublica senatui
populoque Romano
permittatur.
X. Acceptis mandatis, Roscius cum Caesare Capuam pervenit ibique consules Pompeiumque
invenit; postulata Caesaris renuntiat. Illi, deliberata re, respondent scriptaque ad eum mandata
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Verbos en subjuntivo que expresan el encargo de César = Que Pompeyo marche..., que…
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per eosdem remittunt; quorum haec erat summa: Caesar in Galliam reverteretur 2, Arimino
excederet, exercitum dimitteret; quae si fecisset, Pompeium in Hispanias iturum.
XIV. Quibus rebus Romam nuntiatis, tantus repente terror invasit, ut, cum Lentulus consul
ad aperiendum aerarium venisset ad pecuniam Pompeio ex senatus consulto
proferendam, protinus aperto sanctiore aerario, ex urbe profugeret. (...) Hunc Marcellus
collega et plerique magistratus consecuti sunt. Cn. Pompeius, pridie eius diei ex urbe
profectus, iter ad legiones habebat quas a Caesare acceptas in Apulia hibernorum causa
disposuerat. Dilectus circa urbem intermittuntur; nihil citra Capuam tutum esse omnibus
videtur.
XXII. Quarta circiter vigilia Lentulus Spinther de muro cum vigiliis custodibusque nostris
colloquitur: velle, si sibi fiat potestas, Caesarem convenire. Facta potestate, ex oppido
mittitur, neque ab eo prius Domitiani milites discedunt quam in conspectum Caesaris
deducatur.
XXVII. Prope dimidia parte operis a Caesare effecta diebusque in ea re consumptis IX, naves a
consulibus Dyrrachio remissae quae priorem partem exercitus eo deportaverant Brundisium
revertuntur. Pompeius, sive operibus Caesaris permotus, sive etiam quod ab initio Italia
excedere constituerat, adventu navium profectionem parare incipit.
L. Hae permanserunt aquae dies complures. Conatus est Caesar reficere pontes, sed nec
magnitudo fluminis permittebat neque ad ripam dispositae cohortes adversariorum
perfici patiebantur.
LXI. Eo biduo Caesar cum equitibus DCCCC quos sibi praesidio reliquerat in castra
pervenit. Pons qui fuerat tempestate interruptus paene erat refectus; hunc noctu perfici
iussit. Ipse, cognita locorum natura, ponti castrisque praesidio sex cohortes relinquit
atque omnia impedimenta, et postero die omnibus copiis, triplici instructa acie, ad
Ilerdam proficiscitur et sub castris Afranii constitit et ibi paulisper sub armis moratus
facit aequo loco pugnandi potestatem.
XLVIII. Accidit etiam repentinum incommodum biduo quo haec gesta sunt. Tanta enim tempestas
cooritur, ut numquam illis locis maiores aquas fuisse constaret. Tum autem ex omnibus
montibus nives proluit ac summas ripas fluminis superavit pontesque ambos quos C. Fabius
fecerat uno die interrupit. Quae res magnas difficultates exercitui Caesaris attulit.
LXXIII. Postero die duces adversariorum perturbati, quod omnem rei frumentariae
fluminisque Hiberi spem dimiserant, de reliquis rebus consultabant. Erat unum iter,
Ilerdam si reverti vellent; alterum, si Tarraconem peterent. Haec consiliantibus eis
nuntiatur aquatores ab equitatu premi nostro.
LXXXII. In his operibus consiliisque biduum consumitur; tertio die magna iam pars operis
Caesaris processerat. Illi impediendae reliquae munitionis causa, hora circiter octava signo dato,
legiones educunt aciemque sub castris instruunt. Caesar ab opere legiones revocat, equitatum
omnem convenire iubet, aciem instruit.
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Verbos en subjunt., desarrollando el contenido (summa) de la respuesta de los cónsules y Pompeyo a César, lo
mismo que el infinitivo posterior (iturum) = que César regrese...
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