TRABAJO PRÁCTICO PARA 6to A: EL ARGENTINAZO
HISTORIA
PROFESORA CARLA SIMIONI
LEER Y RESPONDER:
1) ¿Qué características tuvieron las elecciones de octubre del 2001?
2) ¿Cómo dirías que era la relación entre la sociedad y los políticos? Fundamentar.
3) ¿Cuál era la iniciativa del Frente Nacional contra la Pobreza?
4) ¿Cuáles fueron las causas de los saqueos?
5) ¿Por qué pensás que se atacaban los bancos, las financieras y las empresas
multinacionales?
6) ¿Cuáles fueron las consecuencias del Argentinazo?
La reacción popular y la renuncia de De la Rúa
Las elecciones de octubre de 2001 fueron históricas. Debería haber sido concurrida, porque
era la primera vez que el pueblo argentino elegía en forma conjunta y directa a sus senadores,
ya que entraba en vigencia la reforma constitucional. Sin embargo, hubo un altísimo
porcentaje de votos anulados y en blanco, y no concurrencia de ciudadanos a los comicios, en
repudio a la clase política en general. La ciudadanía veía que la mayoría de los legisladores y
gobernantes electos, una vez en el poder se olvidaban de las promesas electorales y procedían
a votar cada vez mayores ajustes, de acuerdo a las directivas del extranjero, y muchos estaban
sospechados de saquear impunemente el poco patrimonio nacional que había disponible.
Habían aprobado recortes a los haberes de jubilados, docentes y empleados públicos en
general, violando artículos de la Constitución; desde el Poder Ejecutivo no se respetaban fallos
de inconstitucionalidad dictados por el Poder Judicial, etcétera. La campaña en pro del voto en
blanco y el nulo fue alentada desde los medios de comunicación y algunos grupos de izquierda
también adhirieron a esa postura. El resultado perjudicó a los candidatos progresistas de
ciertas minorías, que de este modo no llegaron al 3 por ciento de votos del padrón electoral
para obtener bancas en el Congreso. Muchas personas introdujeron en su sobre eleccionario,
papeletas con consignas como: “Todos prometen. Nadie cumple. Vote a Nadie”; “Vote a
Clemente: a lo mejor no roba porque no tiene manos”; “Vote a las prostitutas: votar a sus hijos
no dio resultado”. La masa de votos blancos o nulos mostró la disconformidad, pero los
resultados concretos favorecieron a los grandes partidos, ya que los cargos se distribuyen –de
acuerdo a la Constitución Nacional y al Código Electoral Nacional– entre los “votos afirmativos
válidamente emitidos”, sin tener en cuenta los no válidos ni los ausentes. Las elecciones
fueron ganadas por el justicialismo, que pasó a dominar las dos cámaras del Congreso. Poco
después de las elecciones oficiales, el Frente Nacional contra la Pobreza convocó a las urnas
voluntariamente a la población, para expedirse contra el modelo económico y solicitar que se
otorgara un subsidio a los desocupados que realmente alcanzara para alimentación. Su
iniciativa tuvo tres millones de votantes, pero en medio de la crisis económica y de
representación, este resultado fue sólo un símbolo más de la disconformidad popular.
El “Argentinazo”: los sucesos del 19 y 20 de diciembre
El 19 de diciembre del 2001 comenzaron los saqueos en comercios y supermercados en el
conurbano bonaerense. Fueron una mezcla de desesperación por hambre, activados por parte
de intereses políticos, y por supuesto, aprovechados, en muchos casos, por delincuentes y
ladrones ocasionales. Según los líderes piqueteros, ellos no tuvieron relación con los saqueos,
sino que algunos líderes políticos usaron pandillas para hacer la acción psicológica, sacando
ventaja de la crisis social. En ese momento, en la Argentina vivían 14 millones de pobres, y
hubo agitadores que favorecieron el caos social. La clase media, harta del autoritarismo y de la
inconstitucionalidad de las medidas, después del discurso presidencial que anunciaba la
implantación del Estado de Sitio salió a la calle golpeando cacerolas, y se dirigió a Plaza de
Mayo. A ellos se sumaron distintos sectores de la población: defensores de derechos humanos
(como Madres de Plaza de Mayo), piqueteros, militantes de izquierda y de derecha,
gremialistas, motoqueros y trabajadores en general. La consigna general era contra la clase
política: “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”. Y también “Baila la hinchada, baila;
baila de corazón: sin peronistas, sin radicales, vamos a vivir mejor”. La gente descargó su
bronca contra los frentes de bancos, financieras y empresas multinacionales. El Poder
Ejecutivo ordenó a la Policía Federal el despeje de la Plaza de Mayo, y se desató la represión
salvaje y encarnizada. Sin justificación, la Policía Federal atropelló con los caballos a los
manifestantes (entre ellos a las Madres de Plaza de Mayo) y persiguió, disparando y pegando,
a los manifestantes desarmados. La represión terminó con un saldo de 38 muertos en el país, y
muchísimos heridos. Primero el ministro de economía Cavallo y luego el presidente De la Rúa,
totalmente deslegitimados, debieron renunciar. Asumió interinamente el mando el presidente
provisional del Senado, Ramón Puerta.