Esclerosis
multiple
Integrantes del equipo:
Godinez Laguna Stephania Gutierrez Soto Brenda Saray Muñozz Aguilar Daniela
Fisiopatología
La esclerosis múltiple es una enfermedad
autoinmune del sistema nervioso central en la
que el sistema inmunológico ataca la mielina,
la capa protectora de las fibras nerviosas.
Este ataque provoca la formación de placas
de esclerosis en diferentes áreas del cerebro
y la médula espinal, afectando la conducción
de los impulsos nerviosos.
Impulsos nerviosos
Áreas
afectadas
Sintomas más comunes:
Problemas de la vista, como visión borrosa, visión doble,
pérdida de la visión o dolor al mover el ojo.
Hormigueo y entumecimiento en las extremidades, la cara u
otras partes del cuerpo.
Dolor y espasmos musculares, que pueden ser involuntarios
y afectar a la marcha, la postura o el equilibrio.
Fatiga y debilidad, que pueden interferir con las
actividades diarias y el rendimiento cognitivo.
Problemas de equilibrio y mareos, que pueden provocar
caídas o vértigo.
Problemas de la vejiga e intestinos, como incontinencia,
urgencia, retención o estreñimiento.
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Diagnóstico
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El diagnóstico de la esclerosis múltiple es un proceso
complejo y a veces demorado, que requiere descartar
otras enfermedades que puedan causar síntomas
similares. Para ello, se utilizan diferentes pruebas y
criterios, que pueden incluir lo siguiente:
Una historia clínica detallada.
Un examen neurológico, que evalue el
funcionamiento del sistema nervioso centray y
periférico.
Una resonancia magnética (RM), para visualizar
sonas de desmielinización.
Diagnóstico
Una punción lumbar, que consiste en extraer una muestra de
líquido cefalorraquídeo (LCR) del canal espinal, mediante una
aguja que se introduce en la zona lumbar.
El diagnóstico de la esclerosis múltiple se basa en cumplir los criterios
de McDonald, que establecen que se debe demostrar la existencia de
lesiones en al menos dos áreas diferentes del sistema nervioso central,
que hayan ocurrido en al menos dos momentos diferentes, y que no se
puedan explicar por otra causa. Estos criterios se pueden cumplir
mediante la combinación de los resultados de las pruebas mencionadas,
y se pueden revisar periódicamente según la aparición de nuevos
síntomas o hallazgos.
¿A qué tipo de
hipersensibilidad pertenece?
La esclerosis múltiple (EM) se clasifica como una
enfermedad autoinmune y, en términos de hipersensibilidad,
se asocia principalmente con la hipersensibilidad de tipo IV,
también conocida como hipersensibilidad retardada o
mediada por células. En este tipo de respuesta inmune, los
linfocitos T juegan un papel central al atacar las células del
propio organismo, en este caso, las células que forman la
mielina en el sistema nervioso central. Este proceso
conduce a la inflamación y daño en las fibras nerviosas,
característico de la esclerosis múltiple.
Tratamiento
El tratamiento de la esclerosis múltiple es un proceso
que tiene como objetivos controlar los síntomas,
reducir la frecuencia y la gravedad de las recaídas,
modificar el curso de la enfermedad y mejorar la
calidad de vida de las personas afectadas. Para ello,
se pueden utilizar diferentes tipos de medicamentos,
terapias y medidas de autocuidado, según las
características y las necesidades de cada paciente.
Algunas de las opciones de tratamiento son las
siguientes:
Tratamiento
1. Tratamiento de los brotes o episodios agudos: se usan
corticoides, como la metilprednisolona o la prednisona,
para disminuir la inflamación y acelerar la
recuperación. En algunos casos, se puede recurrir al
recambio plasmático, que consiste en extraer el
plasma de la sangre y reemplazarlo por otro, para
eliminar los anticuerpos que atacan a las células
nerviosas
Tratamiento
2. Tratamiento modificador del curso de la
enfermedad: se usan fármacos inmunomoduladores o
inmunosupresores, que actúan sobre el sistema
inmunitario y previenen o retrasan el daño a la mielina
y a los nervios. Estos fármacos pueden ser
inyectables, orales o intravenosos, y se deben tomar
de forma regular y a largo plazo. Algunos ejemplos
son el interferón beta, el acetato de glatirámero, el
natalizumab, el fingolimod, el teriflunomida, el
dimetilfumarato, el alemtuzumab y el ocrelizumab
Tratamiento
3. Tratamiento sintomático: se usan fármacos específicos
para aliviar o mejorar los síntomas asociados a la esclerosis
múltiple, como la fatiga, el dolor, la espasticidad, los
problemas urinarios, la disfunción sexual, la depresión o los
problemas cognitivos. Estos fármacos pueden variar según
el tipo y la intensidad de los síntomas, y se deben ajustar
según la respuesta y la tolerancia de cada paciente
Tratamiento
Además de los medicamentos, existen otras formas
de tratamiento que pueden ayudar a las personas con
esclerosis múltiple, como:
Fisioterapia.
Terapia ocupacional.
Terapia del habla y del lenguaje.
Terapia psicológica.
Datos interesantes:
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Las mujeres son de dos a tres veces más propensas a
desarrollar esclerosis múltiple que los hombres, y se
desconoce la razón exacta de esta diferencia. Algunas
hipótesis apuntan a factores hormonales, genéticos o
ambientales.
La esclerosis múltiple se clasifica en distintas formas de
evolución, según cómo se manifiesta y progresa la
enfermedad. Estas formas son la esclerosis múltiple
remitente recurrente, la esclerosis múltiple secundaria
progresiva, la esclerosis múltiple primaria progresiva y la
esclerosis múltiple progresiva recurrente.
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Referencias
Levin, M. C. (s/f). Esclerosis múltiple (EM). Manual MSD versión para profesionales. Recuperado el 12 de noviembre de 2023, de
[Link]
em
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Fernández, Ó., Fernández, V. E., & Guerrero, M. (2015). Esclerosis múltiple. Medicine-Programa de Formación Médica Continuada Acreditado,
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Moreno, R. D., Esponda, M. M., Echazarreta, N. L. R., Triano, R. O., & Morales, J. L. G. (2012). Esclerosis múltiple: revisión de la literatura médica.
Revista de la Facultad de Medicina UNAM, 55(5), 26-35.
Gracias por su
atención :)