Influencia Inca en el Valle de Lima
Influencia Inca en el Valle de Lima
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chacamac en comparación con su antiguo apogeo. Sin
embargo, los informantes de Avila aseguraban que las
-2 El valle de Lima
y
dos huacas más importantes en el Imperio fueron el Sol,
entre los pueblos de las alturas, y Pachacamac en las
tierras bajas (cap. 22: 127).
EN a
Si bien a través del análisis de la información dé Avila
reconocemos su base histórica, quedan abiertas muchas
SS
interrogantes importantes. Una de ellas es saber hasta
qué punto se dejó sentir la influencia serrana en la costa,
y cuál la manera de ejercer su dominio sobre los yungas.
Dada la magnitud de las invasiones serranas, cabe in- a. Antes de la conquista Inca
dagar ¿en qué forma resultó afectado el centro religioso
Poco es lo que se sabe del estado político del valle de
de Pachacamac? ¿Llegaron los Yauyos a invadir el san-
Lima antes de la conquista inca, acaecida tardíamente
tuario? ¿Se instalarían acaso en el litoral, convirtién-
dentro del contexto andino. El consenso de los cronistas
dose con el tiempo en nuevos costeños?
califica aquel tiempo como de behetrías, sin aclarar el
Otra posibilidad es que, temerosos del clima costeño,
tema, fuera de decir que gobernaban sinchis o sea
se quedaran en la chaupi yunga, a cierta distancia del
jefes escogidos por sus habilidades en las artes guerreras.
mar, contentándose con ejercer su influencia desde lejos.
Según el Diccionario de la Lengua Castellana de la
- Indudablemente existió un intercambio entre costa y Real Academia Española, la voz behetría tiene varias
sierra, pero ¿hasta qué punto se influenciaron mutua-
acepciones y señala primero que:
mente ambas regiones? La respuesta podría ofrecerla la
arqueología. “en lo antiguo, población cuyos vecinos, como dueños
: absolutos de ella, podían recibir por señor a quien
quisiesen y más bien les hiciese; y así la elección de
estos señores como la dificultad de poner en claro los
derechos de cada vecino, solían ocasionar perturba-
ciones y trastornos”
Ciertamente ésta es la acepción con que debe tomarse
las referencias de los cronistas y no la forma figurada de
desorden y confusión, tan manida por autores más re-
cientes. Parece obvio que en los siglos XVI y XVII tal
término indica poblaciones no sometidas a otras y que
podían elegir libremente al señor que había de gobernar-
les, por estar el cargo sujeto a nombramiento.
Las sucesiones entre los Incas, tanto en tiempo de la
Confederación como posteriormente, durante el Impe-
46 ROSTWOROWSKI 2 | El valle de Lima 47
rio, fueron bastante turbulentas (Rostworowski 1953 y - - interrumpían y reiniciaban la contienda, sin que en la
a
1960). En el mundo andino el requisito principal para mayoría de los casos hubiera anexión territorial.
asumir el poder era la habilidad para desempeñar el car- Es posible también que la alternancia de tiempos de
go, lo que suponía una elección entre los candidatos. paz y de guerra se debiera a luchas rituales establecidas
Por ser los modelos de herencia del poder tan diferentes con miras a cumplir ciertas ceremonias, a celebrar algún
a los europeos es comprensible que los españoles del acontecimiento del pasado o a saquearse unos a otros.
A
e
siglo XVI consideraran que las costumbres prehispánicas Parece necesaria esta explicación un tanto larga de la
engendraban forzosamente confusión y desorden. voz behetría y sus diversos significados para comprender
Siguiendo con los significados de la misma voz, en- el estado general del mundo andino antes de la forma-
contramos que behetría cerrada, de entre parientes o de: ción del Imperio y las apreciaciones de los cronistas.
linaje es la que: Es posible que en alguna época muy antigua, quizá
durante el Periodo Intermedio Temprano, los yungas del
“podía elegir por señor a quien quisiese, con tal que
fuese de determinados linajes que mantuviesen natu- valle de Lima se establecieran en la sierra, en las vertien-
tes occidentales de la Cordillera Marítima, juntamente
raleza en aquel lugar”
con otros costeños, como fue el caso en el valle del
“y por último la behetría de mar a mar indicaba: Chillón (Rostworowski 1972c y 1977). Dávila Briceño
“La que libremente podía elegir señor sin sujeción a lo cuenta como una leyenda al decir:
linaje determinado, por haber sido extranjeros sus
“Cuentan estos indios desta provincia una fábula do-
conquistadores y ausentado de los reinos de la Pe-
nosa que ellos tienen por muy verdadera; y dicen que
nínsula”
los Yungas sus vecinos del valle de Lima, entraron a
Con anterioridad al dominio cusqueño las luchas y esta provincia (de los Yauyos) haciendo guerra y po-
guerras entre los señoríos eran frecuentes. Castro y Or- blaron un pueblo que hoy se llama Lima; que yo
tega Morejón afirmaban que: desbaraté para la reducción que hize. . .” (Relaciones
Geográficas de Indias 1881, T.1: 71)
“tenían siempre guerra con los indios sus comarcanos
sin pasar a otra parte ni saber sino era por oídas que Sobre los acontecimientos locales anteriores al domi-
A o
había más gente porque, si pasaban si no era tiempo nio inca en la costa central, hay referencias en una Pro-
que había paz y treguas se mataban unos a otros, . .” A
banza hecha, en 1555, a pedido de don Gonzalo, enton-
(1974: 93) ces curaca de Lima.
Uno de los testigos presentados por dicho curaca, lla-
O A
48 ROSTWOROWSKI
MARANGA
A]
1SS
ar
IT no
SIA
1
AT
SISTEMA DE ACEQUIAS
DEL VALLE BAJO DE LIMA
-49
2 | El valle de Lima
de Chin-
ejemplo de lo dicho se encuentra en la relación
ón de
cha de Castro-Ortega Morejón al tratar de la divisi
como
la población por edades, y señala a los atun luna
an la voz
los hombres en edad de tributar y no emple
hatun runa usual en el Cusco.
de cono-
No es un error de transcripción, ni una falta
mitía n la foné-
cimiento del habla yunga, sino que trans
Unive rsida d de
tica de Los Llanos (1974 y manuscrito
Salamanca).
Hernán
En el “Juicio de Residencia” de 1580 hecho a
fue correg idor de
Vásquez de Puga, por el tiempo que
Cañete (BN - A - 537), cuando se refieren al hombre del
omún en todo el expediente emplean también la expre-
ión atun luna.
la
El segundo punto a dilucidar en este estudio sobre
Garcil aso sobre
osta central, es la afirmación hecha por
imancu.
- la'existencia de dos régulos, Cuismancu y Chuqu
y no hay ninguna
“Sólo ese historiador se refiere a ellos
otra comprobación de que fueran curacas O señores cos-
teños de Lima o Mala. Al escudriñar las fuentes docu-
fue un *
mentales se encuentra más bien que Cuismancu
varios histor iadore s
señor de Cajamarca. Á pesar de que
si-
ya señalaron este error de Garcilaso, hay quienes lo
sobre
- guen repitiendo. En las páginas siguientes, al tratar
la división política del valle de Lima al momento de la
al ; conquista española ofreceremos los datos pertinentes.
La autoridad del santuario de Pach acamac sobre bue- . tan noticias de los cacicazgos del Callao, Guala y Aman-
ble al momento de la caes. En los expedientes topamos con la vaguedad de los
na parte de los yungas era aún nota
e la conquista inca . términos y resulta difícil localizar tal o cual chacra men-
llegada de los españoles, si bien desd Pizarro lle-
“su poder había mermado. Cuando Hernando marca, ya
cionada en un expediente, pues cada pedazo de tierra
|
e Caja
"só al templo, en su primer viaje desd os muros Caí-
gozaba de su nombre propio; por otro lado, algunos
ciert escritores, como Middendorf (1943), parecen haber con-
entonces notaron los conquistadores
|
guer reras de los Incas: - fundido la ubicación de los señoríos.
dos y vetustos. Quizá las empresas
de los últi mos soberanos Ante tanta incertidumbre y como hipótesis de trabajo
en el norte atrajo la atención
en meno scab o del centro se puede formular que cada cacicazgo estuvo relaciona-
hacia las comarcas norteñas,
do a una acequia principal, de la que se desprendían
religioso de la costa central.
ak
ario debieron: numerosos ramales con los que regaban sus tierras.
El culto al dios Pachacamac y a su santu
ment e supuesto, pues En los valles costeños, donde prácticamente no llueve
jugar un papel mayor del anterior unidos la agricultura está supeditada a las obras hidráulicas y es
sus sacerdotes,
su culto, la acción proselitista de
to de productos, comprensible que las acequias principales que salían del
a un intenso trueque y almacenamien
los fieles , fue lo que favore- río tuviesen antaño la misma importancia que ahora.
obtenidos de las ofrendas de
e
n de una influ encia primor- Según Cobo (Fundación de Lima 1956: 312).
ció el desempeño e irradiació
dial sobre todo el ámbito andin o. “La antigiiedad de estas acequias es mayor que la de
ios arqueoló-
Se hacen necesarias excavaciones y estud la misma ciudad, porque antes que ella fuera fundada'
centr o relig ioso para compro- corrían por su sitio y los indios regaban cón ellas sus
gicos en gran escala en el
bar o rechazar esta suposición etnohistórica.
chacaras y heredades, lo cual consta de la primera
r “Cuando Pizarro decidió fundar la ciudad de Los Re- ordenanza que hizó el Cabildo sobre las acequias que
valle fue el mismo año de la fundación de este pueblo”
yes, en tierras del curaca de Lima, la parte baja del
comprendía varios señoríos. En aquel entonces cada ca- Naturalmente que con el crecimiento de Los Reyes se
cicazgo poseía sus propias tierras y entre ellas las había hizo necesario derivar nuevos cursos de agua para regar
que pertenecían a los señores, a los hombres del común las huertas de la ciudad, aunque en líneas generales se
las
y también contaban las chacras del Inca, del Sol, de mantuvo el sistema hidráulico antiguo. Si bien .no se
s en conocen las bocatomas y el recorrido de las acequias
Mamacona y de numerosas huacas y dioses venerado
204: fol. 26 r.) antes de la fundación española, por la topografía y régi--
el lugar (AGÍ-Lima
entos resulta men de aguas no pudieron ser muy distintos de lo que
En el estado actual de nuestros conocimi
ocupaban entonces fueron posteriormente. :
difícil deslindar los curacazgos'que
cemos sus nom- Estos canales de riego partían del río, a diversos tre-
el valle de Lima. De algunos sólo cono
la investigación y chos y alturas y como un abanico seguían el relieve del
bres, quizá más adelante al ahondar
ales se pueda deli- terreno y se extendían por el valle.
encontrarse nuevas fuentes document
El valor del agua en un desierto es siempre grande,
mitarlos de manera más precisa.
sobre los que hay pues sin el precioso líquido no existen cultivos, ni vida,
Los pfincipales señoríos del valle y
Guatca y Malanca. Fal- Por este hecho, es posible que las tierras de cada señorío
noticiás son los de Lima, Sulco,
ROSTWOROWSKI 2 | El valle de Lima 55
54
pisos ecológicos. Algo de lo esbozado por Cock para los tas corrientes y temperaturas. También podía determi-
A
Collaguas parece haber ocurrido en los territorios de las narse la existencia de rocas, arena o guijarros. Las dife-
de
guarangas y pachacas de Cajamarca (AGI Escribanía rencias señaladas daban posiblemente acceso a recursos
Cámara 500 A - año 1596). Enel valle de Lima hallamos marinos variados. De ahí que hubiera una superposición
igualmente estas “islas” en el mismo piso ecológico que de derechos con el fin de que todos gozaran de una
el núcleo matriz, y aunque las noticias documentales son diversificación de los recursos.
escasas citaremos las disponibles.
- "Hemos dicho que el Señorío de Lima estaba delimita- El señorío de Sulco
do por sus acequias, pero también poseía tierras disper- La parte baja del valle de Lima era regada por varias
testi-
sas en los curacazgos aledaños (AGI-Lima 205). Un acequias principales cuyas tomas se situaban río arriba.
go de la probanza del curaca don Gonzalo, doña Leonor En la margen izquierda la primera bocatoma, cuando la
ana,
Bilca Cica, noble cusqueña, ladina en el habla castell quebrada se abre como un delta, era el canal de Lati,
manceba primero de Alonso Riquelme y más adelante
cuyo inicio está en Santa Clara (AGN. Caja de Censos.
mujer de Enrique Hernández, declaró que al curaca de
Leg. 1, año 1575). En su contorno se extendía el cura-
Lima pertenecían las tierras donde se' levantó la ciudad cazgo de Lati, mientras río arriba otros señoríos se re-
de Los Reyes y:
2 | El valle de Lima 57
ROSTWOROWSKI
56
estos pueblos como a cabezas y residencias del gobier-
nterizos,
as del valle y le eran fro
partían las zonas angost , no obedecían innumerables lugarejos de corta vecin-
se prolongaba
mientras hacia el oeste
dad que había en sus límites de los cuales apenas
o
hasta la acequia de surc queda memoria. . .” (1956. Fundación de Lima: 301)
“por la parte de abaxo
ñ 16 42) El curacazgo de Surco comprendía lo que hoy es Surco,
AAL, Curatos,) leg. 4, año
señorí os de Lati y so sa Za Chorrillos, Barranco, Surquillo y parte de Miraflores.
Así la división entre los hip
ho que respalda nuestra Villar Córdova (1935: 206) afirmaba que la huaca
acequia principal, hec Juliana, situada en Miraflores, fue el centro religioso del
nee
, .
on en Lati una reducción señorío de Surco, pero se trata de estructuras muy anti-
.. .
" .
En el mismo expediente uno de los interesados aclaró do está oy destruído y cada día se ban ausentando las
que una parcialidad no podía entrar en tierras de otra. familias de manera que sino se pone remedio quedará
todo desierto y la causa es la falta de agua que no solo
Fuera de los ayllus antes nombrados hay noticias de
se carece de ella las sementeras, sino los ganados y lo
“barrios”, que posiblemente representaban diversas par- que mas es no le alcanzan para el precisso menester en
cialidades situadas fuera del núcleo principal o que quizá tanto grado que les questa mas en ocasiones conducir-
eran de menor categoría social. Según el Diccionario'de la para su sustento” (AGN Juzgado de Agua, Visita a
la Lengua Castellana se dice barrio a cada una de las * av de Surco - 3.3.3.32, año 1686, fol. 45 r. y
partes en que se dividen los pueblos grandes, teniendo v.)
también el sentido de arrabal dependiente de otra pobla-
ción. Así los “barrios” de Surco correspondían a otros Añadía el curaca que diez años atrás aún tenía el agua
“ tantos ayllus que habitaban la vecindad del centro prin- suficiente pero desde que pusieron a un administrador
cipal. Estos eran Comuco, situado cerca de una huaca de españoles:
grande e inmediato a una acequia del mismo nombre,
Falana también con un canal llamado de igual manera, “el qual se encargaua estos años de su limpieza (de las
acequias) de lo qual a resultado la total destrucción
. Chama o Chamac, situado sobre el camino a-Pachaca- de los pobres y miserables indios”
mac, Falcón con su propia acequia, y Cala gualca. Otros
barrios recibieron nombres españoles como el de Naran- Es difícil dar con la ubicación de los cuatro ayllus
juel y por ahí corrían las acequias de San José, de la principales de Surco. El de Cuncham se entendía al sur
Lavandera y la de Tejadita (AGN Juzgado del Corregi- del Morro Solar llamado también cerro Bermejo, hacia el
dor o Sub-Delegado del Cercado, leg. 1, año 1786). valle de Lurín. En sus tierras existían numerosos panta-
Interesa señalar que a cada barrio le correspondía nos donde crecían abundantes totorales (Scirpus) y los
una acequia, que llevaba su mismo nombre, hecho que
* juncos servían para fabricar las embarcaciones de los
apoya la hipótesis de que los señoríos mayores tenían el pescadores.
mismo nombre del canal principal que regaba sus tierras.
Los lugares donde se asentaban los otros ayllus de
En otro documento, la parcialidad de Cuncham se
* Surco se podrían encontrar, en un minucioso cotejo de
menciona también como barrio; es posible que con el
los nombres de cada parcela de tierra del XVI, en las
tiempo y la baja demográfica indígena se confundieran
escrituras de protocolos notariales de principio de este
ayllus y barrios, adoptando algunos de ellos nombres
siglo, donde se anotaban los nombres de chacras y potre-
castellanos (AGN Derecho Indígena cuad. 151, año
ros. El presente trabajo no es sino un primer paso hacia
1686).
una mayor investigación del valle de Lima, sobre la base
Sobre el tema de la merma de los indígenas hay un
E de la documentación en archivos.
expediente de la misma época, del curaca Juan Tanta
Chumbi dirigido al Protector General de los naturales en Cabe preguntarnos cómo funcionaba la organización
el cual decía: ; social del señorío de Sulco, con sus cuatro ayllus princi-
.
pales y otros de menor categoría, situados en los arraba-
y . “que hauiendo sido el dicho Pueblo uno de los mas
E les, pregunta que por ahora queda sin respuesta.
principales del reino y que mas copia de indios a teni-
60 ' ROSTWOROWSKI 2 | El valle de Lima 61
lo llevó a solicitar, en 1594, la autorización del virrey (Cara del expediente: Joan Jacinto Galas labrador en
García Hurtado de Mendoza para venderlas. cumplimiento de lo mandado por V.M.— Hago pressen-
Las tierras se vendieron previo pregón y se dividían en tacion de los títulos de mi chacara que compré de Joan
varias parcelas, la una tenía: de Mendieta — A V.M. pido y suplico los mande ber y
* declarar por buenos y bastantes y que se me buelvan los
“cinco hanegadas de tierra son en termino desta cib- Originales a V.M. pido y suplico mande hacer en todo
dad en el valle de Guatca e lindan por la parte con las justicia que pido. Joan Jacinto Galaz. -
chacras de los frayles de Santiago e por la otra parte
Al dorso dice: Venta que otorgo don Pedro Chumbi
con el camino que va a Surquillo e por la otra parte
con tierras de don Domingo Ylqui e con tierras de Charnan de las cinco hanegadas de tierra).
don Miguel Charnara mi ermano -e con tierras de Lo importante en este deslinde es la mención al cerro
Alonso Tano” (1er. expediente, fol. 2 v.) y huaca de Puliana; es de gran interés ubicar las tierras
que fueron del curaca don Pedro.
Estas tierras se regaban con una acequia que salía de la El nombre indígena de esta huaca en el siglo XVI y
principal de Surco (fol. 3 r.) y la chacra estaba sembrada también posteriormente fue el de Puliana, o Pucllana y
con alfalfa y platanales. no Collana como afirman algunos, y actualmente se le
Un segundo expediente se refiere a la venta por. Mar- conoce como huaca Juliana. Estas estructuras se sitúan
cos Cauley y su mujer de dos fanegadas de tierras a Juan en Miraflores y de ellas dice Kroeber (1954: 91-96) que
Galas. Estas también habían pertenecido al curaca don se semejan en tamaño y en época a las de Aramburú y
Pedro Chumbi Charnan. El medidor Pedro Noguera co- Maranga.*
menzó: En tiempos virreinales existía en su cima un puesto de
s/n “a medir desde una acequia que diuide esta chacara
vigía para añunciar el arribo de barcos extranjeros (AGN
de folios. de la guerta de Santo Domingo de Limatambo lleban- . Superior Gobierno, cuad. 878, año 1801) y para la de-
do el rostro a la Guaca y cerro de Puliana dejando a la fensa de la ciudad de Los Reyes había varios de estos
mano derecha tierras de don Pedro Channian y su lugares situados en forma estratégica, el más meridional
* hermana y adelante tierras de Alonso Garcia de Lasa- se encontraba en el islote frente a Pachacamac. En caso
ña e asta dar en unas tapias de 1 (roto) que deslindan// de llegada de naves forasteras, los naturales apostados en
estas tierras de las de la cofradía de San Marzelo de la la isleta navegaban en sus frágiles embarcaciones de to-
Madalena llevando el rostro a las lomas linda con estas - tora hasta el Callao y daban aviso de lo que ocurría
tierras las de Juan Rinero hasta dar en el camino real (AGN. Derecho Indígena cuad. 140).
que ba de Lima a Surquillo y boluiendo el rostro a Una mayor confirmación del nombre de la huaca y
Lima queda el dicho camino a la mano derecha hasta
del uso que le dieron en la colonia se encuentra en un
dar a la esquina de la guerta de Limatambo y boluien-
do el rostro a el estanque de Ximénez linde delantera
de la guerta de Limatambo hasta dar en la parte don-
de se comenco la medida” (la medida dio 4 fanegadas 5. En el valle del río Chillón en Carabayllo existía un cerro
y 9 almudes, al margen dice: Chacra de Joan Xacinto que llamaban Pullan vilca o Pullin vilea (AGN. Títulos de Pro-
- Galas) piedad, cuaderno 745, año 1586, fol, 6 v. y 13 r.).
2 | El valle de Lima 65
Plano de Lima del año 1687 hecho durante el gobierno del duque de la Palata, Archi ivo General
primer puesto de vigía estaba en la misma ciudad y los
otros en la huaca Pullana, en el Morro Solar, en la huaca
de La Legua, en el Arsenal, la plaza del Callao, la isla de
San Lorenzo, en el Frontón y por último en la Peña
Horadada.*
Si las tierras del curaca de Guatca se hallaban en los
alrededores de la huaca Pullana o Juliana, es una confir-
mación a nuestra hipótesis de que el llamado valle de
Guatca y el curacazgo se situaban en los contornos a la
acequia principal del mismo nombre. Sin embargo, algu-
nos estudiosos modernos han señalado el área del cura-
- tambo y a este valle i ciudad de Lima conjunto a esta Un error de este tipo es seguido por otros investigado-
huaca está el antiguo pueblo que llegava asta Maranga res. Stumer (1952: 138) denominó los asentamientos de
casi media legua como lo atestiguan sus ruinas i sus Maranga con el nombre de Huadtca y solucionó la duda
naturales, Piensan mas los que dicen que el templo i del término correcto, poniendo tanto la letra “t” como
huaca principal que tuvo este valle es la que oy vulgar- la “qa”.
re
como lo afirmaba Calancha. Según Albornoz:
“Rimac, guaca de los indios de Lima que se dezian - = ZA
Il
Ychma donde está poblada la ciudad de Los Reyes IN oy me o E
era una piedra redonda. Está en un llano donde fue la AM , E DA y
6.
emita) aro: er2
gierta de Geronimo de Silva” (Duviols 1967: 34) :
El
más de acuerdo con las costumbres indígenas y con las
Exmarís
múltiples relaciones que ofrecen los extirpadores de ido-
latrías.
Ñ E » al o pa
Jerodru
Para encontrar la ubicación de la huaca se hace nece-
A
mn
sario hallar la huerta de Jerónimo de Silva. Según Vargas A HN P es
Capoqurern dla e
laryraaesó
ES
tape tros
Ugarte, Silva vendió unas casas que: Ma E E
“estaban situadas en la calle de Santa Ana y lindaban
por tres partes con calles reales y por la otra con la
7
acequia grande y el Molino del dicho Silva..Asi mismo
vendió una huerta situada detrás del Hospital de San-
ta Ana, junto a la Huaca Grande” (Vargas Ugarte
1947: 161) :
:
á
En la descripción anónima del Virreinato del siglo XVII
(1958: 58) se encuentra una mención a las ocho calles
que salían de la Plaza Mayor y una de ellas dice:
“sale de la plaza por junto a la iglesia mayor, va al
11
monasterio de la Concepción ques de monjas, rico y e - UN
regalado. Va al hospital de San Andrés, hospital gran- E :
dey buena casa de españoles donde los curan cuando o ma
están enfermos. Pasa a la plaza de Santana y júntase 7 - =
=AJL
con el camino grande que va:a la sierra, y volviendo : . 7 : Dertoguiade
de ratíñaro
por junto de la iglesia de Santana, sobre la mano dere-
cha va esta calle derecho a la calera y hornos de ladri- ;
Mos. Es su dueño Alonso Sánchez, calero que tenía
” en mi tiempo cuatrocientos negros, sus esclavos, Va
72 ROSTWOROWSKI 2 | El valle de Lima 73
este camino al campo y al Camino Real de los llanos, Es a las playas de estos últimos lugares, situados cerca
vuelve otra calle para el oriente y sale a la guaquilla de al mar, que tenían acceso los naturales de Lima, y segu-
Santana”
ramente en sus cercanías existían caseríos de pescadores.
El recorrido que citamos se puede seguir en un plano El Cuaderno de la Visita de La Gasca menciona a los
de la ciudad de Lima hecho en tiempo del duque de La indígenas de Maranga, pero también dice:
Palata. En él se aprecia una explanada irregular cerca al “Yten visitamos ótro pueblo que está junto con yn-
monasterio de la Concepción y a espaldas del hospital de dios de don Goncalo cacique de Lima que segund las
Santa Ana (AGI. Perú y Chile No. 13). Es importante mugeres casas fuegos y muchachos nos pareció abría
hacer hincapié que en aquel lugar se alzaba la huaca - doze yndios” (fol. 114 r.)
principal de los Lima y una confirmación de lo anterior
Delineados a grandes rasgos los contornos del cura-
se halla en un expediente de 1549 que deslindaba la
cazgo de Lima, conviene ver las referencias sobre el
chacra de la Calera, en tiempo de la “Composición” de
asiento que escogió Pizarro para fundar la ciudad de Los
tierras realizada por el licenciado Francisco Coello. Los
Reyes y los motivos que lo decidieron a ello.
documentos señalan sus linderos entre los dos caminos
Después de la prisión y muerte del Inca Atahuallpa,
reales, la chacra de Bernardino de Loayza y añaden que
partió Pizarro de Cajamarca camino al Cusco, pero al
estaba:
llegar al amplio valle de Jauja, en octubre de 1583, situa-
“cerca de la huaca de Santa Ana” (AGN. Títulos de do a más de 3,000 m.s.n.m. le pareció el lugar indicado
Propiedad, cuaderno 22, año 1594) para asentar en él la capital de su gobernación. Sin em-
Según Eguiguren (1945: 275) esta huaca fue destruida- - bargo, la fundación definitiva sólo se realizó unos meses
por las autoridades eclesiásticas por ser un importante más tarde, el 25 de abril de 1534. :
adoratorio indígena. Al poco tiempo se apreciaro n las desventaj as de esta
En cuanto a la extensión del curacazgo de Lima he- primera capital. Su lejanía del Cusco y del mar hacía
mos dicho que se iniciaba en la antigua hacienda Lima- que los espanoles se sintieran incomunicados, tanto del.
¡tambo hacia el mar, pasando por lo que fue posterior- centro indígena principal como del acceso marítimo que
mente la iglesia de San Sebastián. Sus tierras se regaban los vinculaba con España.
con la acequia principal, llamada después de la conquis-
ta, de la Magdalena. Este canal de riego pasaba por diver-
sas haciendas coloniales y terminaba en San Miguel.
AAA
Chacra Pando
Chacra Ascona
tb»
pa
—
Chacra del Paulino
Chacra de Cueba
10. Bocatomas del valle de la Magdalena. AGN. Juzga- Chacra de la Buenamuerte
do de Agua, cuaderno 3.3.4.47, año 1796, Chacra de Ollague
Tierras regadas No. de Tomas Laxa a
AAA
Conde de la Vega 1 Los exercicios
Molino del Gato. . 1 Barrera
¿Chacra del Molino 1 San Miguel
pa
/- Chacra Colorada 2 1/12 San Cayetano
74 ROSTWOROWSKI 75
2 | El valle de Lima
Esta situación la comprobó Pizarro cuando - Por último, Ruiz Díaz opinó igual que sus compañeros
tado Pedro de Alvarado llegó a estas costas mientas dl y añadió que:
se hallaba en el Cusco. Le asaltó el temor de que el
“se podía fundar el dicho pueblo para que tuviese las
Adelantado quisiese ocupar parte de Los Llanos y es así requyeren tener los pueblos que se
calydades que se
como decidió establecer una ciudad cercana al mar que an de fundar le parece quel acyento de Lima es el
tuviese un puerto natural y amplios terrenos de cultivo. mejor cytio para asentar e poblar el dicho pueblo que
En aquel tiempo pocas eran aún las ciudades pobladas y ay en toda esta costa de lo quel a visto por do ha
asentadas con vecinos (Cieza 1941, cap. LXXXI). andado...”
Las controversias entre los españoles sobre la conve- hecha el 18 de enero de 1535,
En el acta de fundación,
niencia de una capital en la costa se discutieron en Cabil-
firmada por Francisco Pizarro, hay mención del parecer
do abierto y la mayoría opinó por su traslado. El mismo
de los encargados de mirar y escoger el lugar más ade-
Pizarro con alguna de su gente partió hacia Los Llanos y
cuado, e indica el Marqués que:
el Gobernador pensó primero en los valles de Sangalla
Mala o Lurín. ““a visto e paseado ciertas vezes la tierra del dicho
. Estando en Pachacamac designó, el 3 de enero de cacique de Lima y examynado el mejor eytio les pare-
cia e ha parecido quel dicho acyento del dicho caci-
1535, a Ruiz Díaz, Juan Tello y Alonso Martín de Don
que es el mejor e junto al rio del y contiene ensi las
Benito, por ser personas experimentadas en la tierra calidades suso dichas que se requyeren tener los pue-
- para que buscasen en el vecino valle de Lima un lugar blos e cibdades. . .” (Torres Saldamando 1888 T. 1:
apropiado para la futura capital. En el Primer Libro de 10 y 11)
Cabildo (Torres Saldamando 1888 T. 1: 8, 9, 10) están
En el momento histórico de la fundación española de
ssentadas las dectaraciones de los tres comisionados por
zarro para elegir en el valle Lima, era su señor natural el viejo curaca Taulichusco!*
Í quien se mostró muy adicto a Pizarro, al cual servía
la capital. Juan Tello declaró: e Muear donde se asentaría
como a su encomendero.
“que ha seys dias que lo andan myrando por
tyerra e alrrededor del pueblo de Lima e que le parce 11. Es preciso analizar la etimología del nombre del curaca
quel acyento para hazer el dicho pueblo que se.a de de Lima, Taulichusco, pues Harth-Terré encuentra un origen mo-
fazer estara muy bien en el acyento de Lima por que chica a esta voz, cuando se trata del quechua de la región cen-
la comarca es muy buena e tiene muy buena agua e tral. En el Lexicón quechua de Domingo de Santo Tomás se
lee: Tauri-atramuzes. Ahora bien atramuz o altramuz son. dis-
leña e tierra...” tintas grafías para designar al Lupinus mutabilis, Según Weber-
bauer (1947: 619) los nombres vernaculares para el Lupinus son
Alonso Martyn de Donbenyto dijo que: el de Tarhui en el sur y Chocho en el norte. Sin embargo, en el
Diccionario quechua de González Holguín encontramos: Tarui-
altramuzes o chochos, mientras Bertonio (aymara) señala:
“aviendo paseado todo el cacique de Lima e la comar-
Tauri-Altramuces o chochos o Lupinos que llaman en Italia, Los
ca del le parecia que en el dicho acyento de Lima que curacas de Surco se apellidaban Tauri Chumbi y el señor de Li-
ellos vieron es el mejor acyento que ay en toda la ma Tauli, variante de la fonética costeña. La segunda palabra
. Chusco, según Domingo de Santo Tomás significa el número
/ tierra...”
cuatro; palabra costeña diferente a la cusqueña Tahua.
2./ El valle de Lima Ti
76 ROSTWOROWSKI
por crear
vecharse de sus campos, y se optó entonces
Algunos estudiosos han supuesto que el curaca de Li- María de la Magda lena y reunir en
el pueblo de Santa
vecinos
ma fue señor de todo el valle; sin embargo, gran número él a los habitantes indígenas de los curacazgos
. El lugar
de testimonios tempranos afirman lo contrario. Muestra de Maranga, Guatca, Lima, Amancaes y Guala
Lima, quien
de ello es la declaración de Francisco de Ampuero al pertenecía a don Gonzalo, curaca de los
decir que: : un solar al conve nto de San Francisco
en 1557 donó
(Revista
“no envargante que en este valle auia tierras de otros para la fábrica del monasterio y de la iglesia
.
caciques comarcanos. ..” (AGÍ. Lima 205, fol. 26 r.) Archivo Nacional T. VI, entrega 1, año 1928)
describe
Vázquez de Espinosa (1948, párrafo 1295)
ción:
A la llegada de Pizarro al valle de Lima, con la inten- por los años de 1629 a la mencionada reduc
ción de fundar la ciudad de Los Reyes, salió Taulichusco ““n pueblo de indios que se dice Magdalena con
en son de paz y desde aquel primer momento ofreció a asi de
muchas huertas o ctiacras de árboles frutales
los españoles toda la ayuda y comida que necesitaban los de España como de la tierra, que es un pedazo
cielo
para sustentarse (AGLI Lima 205, fol. 27 v. y 54 r.), de paraíso por el buen sitio, verdor y alegre
Según la misma probanza, un testigo indígena dijo que: que tiene. . .”
rincón
“seuian al dicho marques don Francisco Pigarro y le Indudablemente la Magdalena era un apacible
vida discu-
trayan mucho camarico e presentes de carneros de la rodeado de jardines y de campos, donde la
documentos
tierra y de lo que ellos thenian e se holgauan mucho rría tranquilamente. Pero volvamos a los
con el dicho marques. . .” (fol. 36 v.)
referentes a los indígenas de Lima.
nzas rea-
Otra testigo, doña Inés Muñoz, mujer que fue de - El consenso de los testimonios de las proba
raban que
Francisco Martín de Alcántara, declaró que en aquel lizadas por el curaca don Gonzalo, asegu
1535, y por
primer tiempo no había tasa y que los indios daban lo Taulichusco era muy viejo en el año de
gobernaba solo, sino que tenía de co-
que ss les pedía sin límite alguno (AGI. Lima 205, fol. ese motivo no
tos obede-
4 r.). regente a su hijo Guachinamo, y sus súbdi
del Cusco de
La fundación de Los Reyes sacó a sus moradores de cían a ambos. Este es el único caso fuera
y era un mo-
sus antiguas posesiones y posiblemente pasaron a ocu- cogobierno del cual tengamos referencias
evitaba con ello
par Chuntay, sitio de temporada que poseían los indí- do de designar en vida al sucesor. Se
la herencia
genas cerca de lo que posteriormente fue la iglesia de no sólo los trastornos habituales, sino que
aba el poder.
San Sebastián. Tanto el curaca de Lima como la gente se efectuaba al gusto del señor que guard
sucedido en el
del común se desplazaban a Chuntay cuando realiza- También es una confirmación de lo
asoció a su
ban ciertas faenas agrícolas o alguna fiesta determina- Cusco cuando Pachacutec Inca Yupanqui
da. A medida que crecía la ciudad de Lima y aumen- reinado a su hijo Tupa Yupanqui.
los señores
taban sus habitantes europeos, se dejaba sentir la falta En el mundo andino las sucesiones de
a luchas intes-
de tierras para sus casas y huertas. En tiempo del mar- eran bastante turbulentas y se prestaban
neces ariam ente
qués de Cañete se decidió mudar nuevamente a los in- tinas, debido a que el cargo no recaía
dígenas Lima a un lugar más alejado, para poder apro-
2 | El valle de Lima
79
18 ROSTWOROWSKI
en el hijo mayor sino que primaba el derecho del “más El segundo dato importante que se desprende de la
hábil”. Por ese motivo, algunos jefes asociaban en vida declaración del señor de Surco es la división del cura-
a sus herederos a fin de evitar los continuos alborotos' cazgo de Lima entre dos jefes, por un lado Taulichus-
(Rostworowski 1953 y 1960). co y por el otro su “primo hermano Caxapaxa. Tam-
Hay un hecho importante mencionado en las pro- bién este último era yana, pero ya no de una mujer
banzas, que conviene subrayar pues se trata de la afir- - del Inca, sino del mismo Huayna Capac. Una confirma-
mación que Taulichusco no pertenecía a la antigua es- ción de este testimonio se halla en otra probanza de
tirpe de los señores de Lima. Así lo declaró el curaca don Gonzalo, y proviene del testimonio del curaca de
de Surco, don Juan: Guala, don Pedro Chalanan, quien aseguró:
. “en vida de Guaynacapa señor principal que fue des- “(que esta cibdad esta fundada en tierras del dicho
tos reynos conosció al dicho Taulichusco ser ca- Taulichusco el qual ansi mismo tubo un hermano
cique e señor principal de este dicho valle de Lima que se llamó Caxapaxa cuya era la mytad del dicho
y esto mucho tiempo antes que los españoles entra- valle que rresidía siempre con el Ynga y el dicho
sen en estos reynos e a la sazon dicha el dicho Tau- Taulichusco thenía cargo de los yndios e probeía de
lichusco hera yanacona e criado de Mama Vilo mu- los tributos e de lo que mandaua el Ynga que se hi-
- ger de Guayna Capa e otro primo hermano que te- siese e le enbiaba en el dicho valle...” (AGI. Lima
nía el dicho Taulichusco que se dezia Caxapaxa que 205, fol. 56 v.).
era principal tanbien en este valle era yanacona e
criado del dicho Guayna Capa// e que-entre los na- Tentativamente. supondremos que la otra mitad del
turales a aquella sazon se dezian que el dicho Tauli- señorío de Lima fue el cacicazgo de Amancaes, situado.
chusco hera hijo de otro Taulichusco al qual subce- “en la banda derecha del río. La dualidad es una cons-
dio el dicho Taulichusco” (AGI-Lima 204, fol. 6 r.). tante en la costa, forma parte de la estructura social y
“política de la región.
No es desde luego la única noticia de que los Incas
imponían en ciertos lugares a yanas como curacas. “ El anciano curaca Taulichusco no vivió mucho tiem-
Igual sucedió en Collique, donde el antiguo señor com- po después de la fundación española de Lima, y murió
batió a Tupa Yupanqui, resultando muerto en la lucha, antes que Pizarro. Su hijo Guachinamo tomó el nom-
y en su lugar gobernó un yanacon yanayacu (Rostwo- bre cristiano de don Francisco y, como gobernaba jun-
rowski 1972a). También en Chachapoyas ocurrió lo to con su padre, quedó de señor Único. Según los testi-
gos oculares:
mismo (W. Espinoza 1967). Es posible que un jefe de
la categoría de yana estuviese bajo las órdenes directas “era gran señor y tenía muchos yndios y le veían
del Inca, sustrayéndolo de las complicadas reciprocida- andar con gran servicio de yndios...” (AGL Lima
des que unían a los señores de mayor jerarquía con los 205, fol. 16 v.).
de menor categoría. Alguna ventaja debían encontrar Guachinamo sólo sobrevivió unos años a su padre. -
¿los gobernantes cusqueños al designar a un yana en lu- En su declaración el curaca de Pachacamac dijo que fa-
gar de los curacas "naturales (Rostworowski, Revista lleció en tiempo de la sublevación de Gonzalo Pizarro.
del Museo” Nacional T. XLIT). La testigo de la probanza, doña Inés Yupanqui, mujer
80 ROSTWOROWSKI | de Lima
2 | El valle 81
de E A : ,
pestimonios que tienen usur-
disponemos sobre el señorío mayor parte de mis tierras las cuales me d residen
que aqui en esta cibda
componían, ni de as nombres . Segur padas los españoles recom-
y en
vialidades tía
istí la qual esta fundada en mi propia tierra cib-
paohacas tierras que esta
as gobernados por da no de pensa de mis servicios y de las os della
HN ios dal 2 los documentos, como Chunan toma da y los vezin
dad con su sitio me tiene
Pigarro yo Su-
1088: told, e “ciertos yndios” (AGI. Justicia con titulo del marques don Francisco
perdonarme el
plique a V. Al. me hiziere merced de
dand o bastante de
A través de los documentos menci tributo que soy obligado a dar y oydores _
CA
OS l línea borrada) vuestro presidente
dos por don Gonzalo, se
.
10n
(una
a hazienda
conte Ss cesperadamente sus derechos y los de su que a la dicha razon entendían en la dicha dichos
do los
e pd anzas y litigios son los mejores expe- los quales no me an perdonado ni libra el di-
encomendar
e por pora tenemos sobre el curacazgo tributos solamente an dejado de
de se a puest o en vuestra corona
cho repartimiento y tan
ON on onzalo en la justicia humana y que do pueda y
oa, real a V. Al. pido y suplico sea: servi
Si aos serían oídos por el lejano rey merc ed de hazer-
de justa causa de me hazer la dicha
A a mbién que obtendría alguna com- tribu to y quando esto
mela y perdonarme el dicho y suplico
los o ntas tierras entregadas y usurpadas dilat ale/ a V. Al. pido
no ubiere lugar de na algu-
a perso
po Dr es servicios prestados a la corona, Vivía no permita que yo sea encomendado des-
demo stra ción
e la reducción de la Magdalena, arrinco- na sobre que pido justicia y hago
Pa da e e haber sido el principal ta cedula de vuestra persona Real/
de un señorío
A a la triste situación del curaca de Li- año 1564
eS Don Gongalo cacique de Limylla
e, y e la pena transcribir las dos últimas [una rúbrica/
PO le e elevara al rey poco antes de ral 1383 A-hacienda)
su falleci- (AGI. Indifere nte Gene
de oa primera se relaciona con el pesado tributo
pde En cuanto a la segunda petición,
don Gonzalo de-
a no conpnte haber sido despojados de
y no en Jerónimo
seaba permanecer € n la corona real
de los enco mend eros era muy.
ción que sufrían. Suplicaba e curaca. de Silva. La extorsi ón
..
e
ser pod al le permanecer en
tributo co mo compensació - conocida por lo que resultaba preferib
On por tanto daño y sufri- el curaca no fue
miento. P cabeza del rey. Desafortunadamente
ona d e Silva.!? Su
oído y se le encomendó en la pers
y
“Don
: Gongalo caci ique de la Magdal ,
pide se le perdone el tributo que da y no yndios petición es como sigue:
encomiende a persona alguna Y sino. que no
Muy poderoso señor Lima fue Fran-
12. El primer e ncomendero del curacazgo de
EDpe Songalo peana chuacó cacique su hija doña Francisca; Va-
de la Madalena cisco Pizarro, a su muert e lo heredó
asa Y A a O que ca de Castro otorgó la encomien da a Alonso Palomino y La
como es notorio
el que estaban los naturales en
mas a. . C n las alteraciones Gasca a Lorenzo de Aldana. En 1559
adelant e a ser de Jeróni-
lempo de paz soy yo cabeza de su magestad y pasaron más
y estoy Pdo de la mo de Silva.
!
86 87
ROSTWOROWSKI 2 | El valle de Lima
*
Vestía a la usanza española,
«€
Muy poderoso señor castigos (AGL Lima 205). alguacil, que le
a la vara de
Don Gongalo
C caci
acique de Liima montaba a caballo y lucí
después de la partida del
.
oo nagestad parezco ante V. AL y digo a cabeza
d
otorgara la Real Aud ien cia
dado en O que al señor Visorey ha encomen- _
%
. 89
2 [ El valle de Lima
" ROSTWOROWSKI
88
de Pizarro, le fue '
curso de los era la capital de la Gobernación
“habiéndose extinguido con el trans otorgado el repartimiento de Maranga
y que:
los Pueblos
tiempos aquellas proles como igualmente
ado el goze de ellos repartimientos
de Huatica y Maranga ha qued “*por entonces era uno de los buenos
ena, Cua-
en los Casamusas” (AGN. Derecho Indíg deste reyno e que se tenía en mas
de lo descubier-
derno 500, fol. 69 v. año 1803) dos del Inga y andar
to por ser los caciques del priva
y venid o el dicho marques al
en su compañamiento,
parec iéndole mas acomodad o sitio para
valle de lima
El señorío de Maranga Xaux a y la puso
poblar esta ciudad la despobló de *
y entendiendo el dicho repartimiento
ra en el en este valle
El nombre del curacazgo de Maranga figu . -Tam- de Maranga no bastaua para me sustentar y que con
de la Visita de 1549 como 'Mal anca dichos mis servicios me
Cuaderno el no estaua gratificados los
na del habla que- yungas y otros caciques
bién se le menciona en la forma serra encomendo los yndios yana
nga, que es como ha llegado
Mara
hasta e yndios serranos. . > (AGI. Patronato 95 - B. Ramo
chua que es
nuestros días. 3 - 20. cuaderno)
por
En el primer otorgamiento de encomienda dado indica por qué
Francisco Pizarro a Nicolás de Ribera el mozo, en se- Desgraciadamente el manuscrito no
de la benevolencia
tiembre de 1534, este curacazgo es
mencionado como los naturales de Maranga gozaban
e de esta cita la riqueza
Malanai, señorío de indios yungas
cuyo cacique se de- - del Inca. También se desprend circu nstan-.
n, dos
cía Chayavilca.
cu-
La duda de si se trataba del mismo del Señorío y su numerosa població
.
racazgo se disipa con el nombre del curaca, propio de cias desaparecidas en la Visita de 1549
los docu ment os refe rent es al curacazgo
otros señores del mismo lugar.'? Son escasos
de 1568 figura de que desde tiem-
En una probanza del 5 de noviembre de Maranga en el siglo XVI, a pesar
lugares más importan-:
Diego Dávila en representación de su suegro Nico
lás de pos remotos ha sido uno de los
esponde al dominio
Ribera el mozo, quien declara que
al tiempo que Jauja tes del valle de Lima, pero esto corr
las posibilidades de la
de la arqueología y está fuera de
nentes estructuras
etnohistoria. La mayoría de las impo :
en el lugar a través de
y asentamientos que se hallan
AA
Nacional. T. IV; 12-14; AGÍ delaciones y Ocu-
13. Revista del Archivo
de caciques convocada por el los siglos han sufrido numerosas remo
121, Reuni ón son parcos sobre «el
.paciones, pero los documentos
Audiencia de Lima
Arzobispo Jerónimo de Loayz a en el asiento de Mama en 1562.
En ese entonces Don Diego Chaya vilca era el principal de Ma- tema.
e
que, posiblemente, estaban descontentos con las impo- Es posible que la organización inca les proporcio-
siciones y el dominio imperial. - nara el algodón necesario para sus tejidos o que lo ob-
Un tema interesante en la Visita de La Gasca es la tuvieran mediante trueque con los de Collique.
mención a la producción agrícola del valle, con indica- Para terminar con la producción agrícola de los Ma-
ción de los cultivos indígenas. Dijo el curaca que co- ranga, cabe señalar una afirmación del curaca de:
gían de los campos de Maranga trigo, maíz, camote, “que coca solían dar pero que agora no la cogen
frejoles, yuca, ají y maní y que sostenían contratacio- por no tener yndios” (fol. 112 v.)
nes y trueque con ciertos vecinos suyos, los habitantes
Sabemos que la coca se cultivaba en los valles coste-
de Mama (hoy Ricardo Palma), también con todos los
ños de la vertiente occidental, en la zona denominada
Yauyos o sea los naturales de las serranías que domi-
por los indígenas Chaupi yunga, que comprendía la faja
naban el valle de Lima y, según sus propias declaracio-
de tierra situada entre los 200 a 1,200 m.s.n.m. En
nes, los Maranga permutaban con los Colli, estableci-
otro trabajo hemos probado la existencia de cocales
dos en el cercano valle del río Chillón, pescado salado
y ají y: en aquellas regiones y la posibilidad de que la variedad *
apropiada a la ecología de los valles yungas fuese la
“demás cosas que crían en su tierra” (fol. 113 r.) Erythroxylon Novogranatense.
Hemos mencionado en otros trabajos cómo a lo lar- Un expediente del Archivo General de Indias nos
go de la costa, el pescado salado y seco y también el proporcionó la primera noticia que tuvimos sobre su
ají eran objeto de trueque con los serranos, en Un in- cultivo (Rostworowski 1970, 1972, 1973) y posterior- *
tenso e importante intercambio (Rostworowski 1975 y mente el mismo documento fue utilizado por Murra
1977). (1972) al tratar del “control vertical” de un máximo
Lo que sorprende de esta declaración es la circuns- de pisos ecológicos en la economía de las sociedades
tancia de que ambas etnías pertenecían a una misma andinas.
ecología. Es posible que los Maranga tuvieran un doble Este, en su tercer caso se ocupa de las etnías coste-
en la cita arri-
intercambio; de los Yauyos obtenían charqui y ropa ñas. Quizá sería más sencillo encontrar
de lana por trueque con el pescado salado; mientras ba mencionada una prueba de la existencia de un con-
que de los Colli recibían algodón. Los visitadores insis- trol vertical de enclaves yungas y serranos en la zona
tieron en no haber visto campos o sembríos de algo- adecuada para el cultivo de la coca. Zona de enorme
dón en tierras de Maranga y aseguraron que su primor- interés e importancia para los indígenas, que de no te-
dial fuente de riqueza provenía de la explotación de ner acceso a ellas se hubieran visto en la obligación
los recursos marinos. (Fol. 115 r.). de recurrir a los lejanos sembríos selváticos, de difícil
A la pregunta de que si confeccionaban ropa de al- explotación.
godón: En la costa central la lucha por el usufructo de los
cocales fue distinta a la sureña del país, pues los habi-
“dixeron que la que an menester para su bestir y tantes de las serranías no encontraron en la costa sur
que quando tenian muchos yndios hazian mucha”
Í (fol. 112 v.) sinó una hula o débil resistencia.
96 ROSTWOROWSKI 2 / El valle de Lima 97
Como hipótesis de trabajo sugerimos que el ““con- biado por diversos factores, en especial por el exceso
trol vertical” en la región central del mundo andino se de trabajo y tributo.
transformaba y adaptaba según las circunstancias eco- También se aprecia el miedo del cacique de hacer
lógicas. " cualquier declaración contra el encomendero y el te-
Al decir el curaca de Maranga que solían producir mor general que despertaba la presencia de los dos vi-
coca pero que en 1549 ya no la cogían por falta de sitadores en las rancherías. A la pregunta de si eran
gente, nos hace pensar en una organización económica bien tratados, no quisieron responder. Nada más so-
diferente, basada en un sistema de trabajo de tempora- brecogedor que la constatación de los visitadores de
da, realizado en común. Nos referiremos nuevamente al que los naturales huían de ellos, resultado de la dure-
tema al ocuparnos de las dos Visitas de Canta. za del trato y del miedo que inspiraban.
. Entre las preguntas hechas al cacique de Maranga se
siempre a la El señorío de Amancaes
encuentra la averiguación que interesaba
Corona española: conocer el monto del tributo en Las noticias sobre éste son escuetas y sólo dispone-
tiempo del Inca. Es un tema importante en todo cues- mos de un documento al respecto. Trata de un juicio -
tionario virreinal. El curaca contestó diciendo no re- por tierras seguido por don Francisco Solano Chay-
cordar las cantidades que remitían por ser gente joven guac Casamusa contra Agustín Ychima. Entre los di-
- y haber fallecido los ancianos. Sólo sabía que llevaban versos testimonios y autos que contiene el expediente
cargas al Cusco o Tomebamba, según las órdenes reci- hay mención de
bidas. Los objetos y productos que entregaban com- “Don Sebastián Ychima Pocon Casique de la parcia-
prendían ropa, maíz, pescado salado, ají y coca. lidad de Pacan en el valle de los Amancayes desta
De la inspección ocular al cacicazgo de Maranga en ciudad y reducidos en el valle de la Magdalena fue
1549, se desprende que los yungas habitaban casas de hijo de don Diego Pocon Calsapaxsi Cazique del di-
cho valle de los Amancayes tronco desta desenden-
Ñ carrizo, sin formar grandes agrupaciones. Ocupaban
cia fue padre de don Juan Ychima Pocon y de don
pequeñas aldeas diseminadas por el Señorío. No es po-
Pedro Pocon y de otros” (BN. C - 2258, fol, 37 v.
sible definir cuál fue el patrón de asentamiento, pues ya
año 1769)
en aquella fecha la costa estaba casi despoblada de sus
“- naturales. La genealogía de los descendientes de los curacas de
cercanos al mar, los visitadores no Amancaes, según dicho expediente, se presenta en el
En los villorrios
pudieron averiguar el número de naturales de Maranga, cuadro de la página siguiente.
por andar entre ellos habitantes del cacicazgo de Lima Naturalmente que al ser reducidos en el pueblo de
y Pachacamac. No se sabe si estaban reunidos con el _ la Magdalena los naturales de Amancaes recibieron en.
fin de realizar una ceremonia en común o si era cues- dl huevas. tierras, hecho que es necesario considerar pa-
tión de una “territorialidad salpicada”, como mencio- ra Comprender cómo todos los indígenas obligados a
náramos antes. dejar sus antiguos pueblos poseían chacras en la Mag-
La impresión que: se desprende del testimonio es la dalena. En el documento que analizamos hay mención
del ayllu Pacan en el valle de Amancaes. Al referirnos
tremenda desestructuración del mundo indígena, ago-
98 : . ROSTWOROWSKI 2 | El valle de Lima 99
A la fecha no existe traza de pueblo antiguo, pero Cusco, en los cuales se-situaban los diversos ayllus anti-'
cabe la posibilidad que debido a la destrucción general guos según unas líneas que partían desde el templo de
del lugar éste haya desaparecido. Hace más de quince Coricancha. Zuidema (1964) y Wachtel (1973) han
años un informante aseguró a Josefina Ramos que en analizado y trabajado sobre el significado de estas ra-
Amancaes existían los restos de un pueblo antiguo, pe- yas y han elaborado toda una explicación sobre su uso
ro desgraciadamente no le fue posible ir al lugar y y significado. Dichas rayas o ceques se decían Collana,
comprobar la noticia. Pero, por comunicación personal Payan, Callao y tenían no solamente importancia en la
de R. Ravines sabemos que en dicha zona existen evi- organización social, sino que su significado religioso,
dencias de un asentamiento prehispánico, cuya antigile- tal vez el principal, no se ha tomado en cuenta sufi-
dad aún no ha sido precisadá. cientemente.!*
Cristóbal de Albornoz dice que:
El curacazgo del Callao
“en todas las demas guacas que estan en los cerros y
Mucho se ha especulado sobre eel origen de la voz en los llanos tienen alrededor de si unas señales que
Callao, suponiendo ciertos autores un origen aymara, llaman cachauis que son señales de los ofrecimientos
castellano y hasta francés de dicho vocablo (Torres que a las tales guacas hazian y tienen sus nombres,
Saldamando 1888, T. Il, apéndice No. 4, Romero en nombre cada señal del que allí ofresció hijo"o
1942, Bromley 1962-63, Middendorf 1973). carnero de oro o plata o de mollo. Hallaran los
Quizá la referencia más antigua con relación al lugar ofrescimientos en los tales ceques o cachauis. (Du-
sea la escritura hecha el lo. de enero de 1535 entre viols 1967: 38)
Pedro de Alvarado y Francisco Pizarro. En dicho docu- De ahí la hipótesis de que la palabra Callao sea el
mento se hace mención al “puerto de Lima”, lo que nombre de un ceque. Difícilmente podría ser un nom-
indicaría que era el término empleado entonces por los
españoles (Revista Histórica 19 T. VII). Callao es voz 16. El origen de las palabras Collana, Payán y Callao po-
indígena y era el nombre de un señorío prehispánico drían provenir, como hipótesis, de la estratificación social coste-
situado a orillas del mar, cercano al río de Lima, he- ña. Calancha y Arriaga narran un mito de Huacho y Végueta
según el cual el Sol bajó a la tierra y puso tres huevos. El de
cho que descarta una etimología francesa de cailloux. oro dio origen a los curacas (Collana), sus mujeres procedieron
De acuerdo con los estudios lingúísticos de Alfredo del huevo de plata (Payan, de paya = señora noble); mientras
Torero, y las noticias etnohistóricas, se sabe que en la del tercero de cobre salieron los plebeyos (Callao). Esta supues-
ta tripartición tuvo su origen en la costa y se difundió junto
sierra y costa centrales se hablaba el quechua. Por con- con el idioma quechua a otros lugares. La organización sociorre-
siguiente, la voz Callao pertenece a este idioma y cabe ligiosa de Ceques o Cachauis era muy generalizada en el ámbito
andino. Pierre Duviols (1976) en un interesante estudio sobre el
preguntarse su significado. adelanta la hipótesis de que al salir del
rito de la Capacocha,
Ahora bien, una de las particularidades de la organi- Cusco este magno sacrificio, topaba por el camino con otras po-
zación social andina era la división tripartita que te- blaciones que también estaban divididas en suyu y ceque. Las
ofrendas eran llevadas y transmitidas a todas las huacas del país
níán los indígenas. por los cacha o mensajeros, de ahí también el sinónimo de Ca-
Polo de Ondegardo (1917), seguido más tarde por chauis. En idioma aymara el equivalente 'a la palabra ceque era
Cobo (1956), confeccionó una lista de los ceques del la de hichita (Bertonio 1956, 2a. parte: 315),
103
2 | El valle de Lima
ROSTWOROWSKI
102
nombres de luga-"
hispana un Efectivamente en los documentos los
bre español si existía antes de la conquista res se escriben indistintamente, por ejemplo:
curacazgo nombrado Callao. Si la zona de la bahía era lima — limac
la pregunta
el ceque Callao, surge espontáneamente colli — collec
de Colla na y Payan , que com-
respecto a la ubicación chama — chamac
én de dónde irrad iaban . En
ponían el sistema y tambi pachacama — pachacamac
Coricancha o
el Cusco el núcleo de los ceques era el Con el tiempo la voz chala o chalac derivó en chala-
hipótesis, pode- ador que posterior-
templo del Sol; en la costa, y como co, nombre genérico para el pesc
ro sería el
mos señalar dos lugares sagrados. El prime mente se aplicó a todos los natu rale s de la zona.
de Lima y el toponimias, cono-
santuario de Pachacamac, ya que el valle Siguiendo con el problema de las
bajo el
de Lurín formaban antiguamente un todo, cemos el nombre Piti Piti, anti guo pueb lo de pescado-
dentro de su un barrio del
nombre de Señorío de Ychma, y quizá res convertido en tiempos colon iales en
cachauis. La de Mancera
ámbito habría que ubicar a los demás puerto, con el nombre de San Migu el
partían los año 1743).
otra posibilidad es que el lugar de donde (AGN. Derecho Indígena cuad erno 269,
pero por el edición
ceques fuese la huaca: del oráculo de Lima, Alcedo (1967) en su diccionario, cuya primera
no podemos
momento, a falta de mayor información, data de 1787 dice:
un sistema de ceques para la costa.
siquiera esbozar y Provin-
os sobre el “Piti piti Viejo, pueblo del Corregimiento.
Quizá si se encuentran nuevos document como un arraba l del
encia. cia del Cercado en el Perú, es
particular se pueda afirmar o negar tal suger Callao y en que sólo habita n alguno s indios pescado-
indic aba un ceque tenía también
Si la voz Callao res. .// Otro pueblo hay en la misma provin cia con
o a varios ayllus
que tener, como los del Cusco, a uno este nombre y el aditamento de Nuevo para distin
-
ían la obliga-
relacionados con él y sus miembros tendr guirle de aquel de quien está muy cerca ”.
s situados a lo
ción de custodiar las huacas y adoratorio Julien Frezier hizo un plano topográfico de la ciudad
70).
largo del mismo (Rostworowski 1969- de Lima y puerto del Callao. Este autor situaba
la re-
Un grupo de pescadores habit aba la bahía y sus La Punta, y
ferida aldea fuera de las murallas, cerca de
componentes se decían Chala o Chalac. lo señalaba como:
, en el ha-
En el Vocabulario Poliglota (Lima 1905) pescadores llamados Piti-piti el
decía: “Pueblos de yndios
bla de Junín o sea del área central se
pescar: challua chalay viejo” (AGI. Torrelanza, Perú y Chile, No, 22, año
1740) :
pesca: challua chalai
por
pescador: — challua chala y entre las dos aldeas se alzaba el puerto protegido
de Santo To-
Según la Gramática de Fray Domingo sus murallas.
añadi r al final de en-
más (1951: 148) la letra c se podía En un manuscrito del Museo Naval de Madrid se
sida d: n y
los nombres sin que fuera una nece cuentra la relación de Pedro José del Pino, capitá
por el
Y
A
“que unos los pronuncian al cabo con
e, y otros sin piloto en el siglo XVII. De sus -navegaciones
ella y otras
escri ue con Mar del Sur decía al nombrar el puerto de Lima:
7
ella, y assi algunas vezes se
no...” l
ROSTWOROWSKI 2 / El valle de Lima 105
104
|
106 / ROSTWOROWSKI. 2 / El valle de Lima 107
A
Proto colos Notari ales, F.
del Puerto del Callao (AGN.
unas
Roldán año 1740) con la Compañía de Jesús, de
el segun-
33 fanegadas que tenía en 1694 en Surco; y
por Don Juan Lama y los here-
- do es un juicio seguido
chumb i, sobre unas tierra s que
deros de Miguel Tanta
caciq ue del Callao en el valle de
dejó Juan Guacho,
ser las noticias tardía s ya no arroja n A
Carabayllo. Por lsA
pero sí
ninguna luz sobre la antigua tenencia de tierra,
de