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Impacto del pecado en el matrimonio

El documento describe cómo el pecado afectó el matrimonio desde el principio según el relato bíblico. Explica que la serpiente tentó a Adán y Eva a desobedecer a Dios, lo que llevó al pecado y la vergüenza. También corrupción de las relaciones entre la pareja y con Dios.

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Impacto del pecado en el matrimonio

El documento describe cómo el pecado afectó el matrimonio desde el principio según el relato bíblico. Explica que la serpiente tentó a Adán y Eva a desobedecer a Dios, lo que llevó al pecado y la vergüenza. También corrupción de las relaciones entre la pareja y con Dios.

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La caída

Breve resumen
¿Qué hicimos la semana pasada? Observamos la creación como ya vimos:
 Tanto los hombres como las mujeres son portadores de imagen, lo cual significa que
reflejan el carácter de Dios y tienen igual dignidad y valor a los ojos de Dios. Como
portadores de imagen son a los únicos a quienes se le ha dado la tarea de ser
representantes de Dios y administradores del huerto.
 El matrimonio tiene una estructura diseñada por Dios en sí mismo. Tanto los hombres
como las mujeres son llamados a ser representantes de Dios, pero tienen diferentes
funciones. A los hombres se la ha dado la responsabilidad principal de trabajar en el
huerto; a las mujeres se la ha dado la función de ser ayuda idónea. La esposa y el
esposo se complementan el uno del otro. «Complementario» no significa que se dicen
muchas cosas bonitas el uno al otro (¡Aunque eso es algo bueno! Lo definimos como
que hombres y mujeres siendo un maravilloso «ajuste» el uno para el otro. Nada más
en la creación fue destinado a caminar en unidad como un esposo y una esposa.
 Dios creó el matrimonio con ciertos parámetros ideales: portadores de imagen que
son iguales en dignidad y valor; diferentes en funciones; dejando a su familia de
origen; uniéndose/aferrándose/compenetrándose; convirtiéndose en «una sola
carne»; monogamia y fidelidad.
 Dios está en el centro de nuestros matrimonios. Él es quién une al hombre y a la
mujer, y en las palabras de Jesús, «lo que Dios unió, no lo separe el hombre» (Marcos
10:9).

La Caída de la humanidad y la corrupción de los matrimonios cristianos


Nuestro objetivo de hoy: estudiar el impacto del pecado en el matrimonio a través del estudio
de Génesis 3.

El pecado entra al mundo


Comencemos con Génesis 2:25 y 3:1-7. [Lea el texto].
 2:25 – Sin pecado, Adán y Eva vivían sin avergonzarse. Era posible estar ambos
desnudos y no avergonzarse. Eso creado, libre de culpa, existencia sin pecado es
extraña para nosotros porque vivimos de este lado de la caída.
 vs. 1-2, Satanás entra a escena como una serpiente y hace una pregunta que
distorsiona las Palabras de Dios.

o «conque Dios os ha dicho» –Satanás cuestiona los motivos de Dios;


o «no comaís» y «de todo árbol» – Satanás hace que parezca que Dios está
eliminando toda su libertad.
 vs. 2-3, Eva corrige a Satanás, pero añade su propia distorsión a la mezcla, haciendo
la prohibición más estricta de lo que realmente era. Ella le dice que no se les había
permitido tocar el fruto.
 vs. 4-5, la serpiente contradice directamente una vez más a Dios con sus propias
contrademandas: Adán y Eva no morirían; sus ojos serían abiertos; serían como Dios,
conociendo el bien y el mal. Su objetivo era socavar a Dios. Y lo contradice
descaradamente.
 vs. 6, Adán y Eva son atraídos por Satanás a su interpretación de la realidad. Ella es
atraída al fruto. Ella. Entiende que el árbol era bueno para comer y agradable a los
ojos. Ella también desea la sabiduría que viene de tomar del fruto. Así que lo toma y
le da a su esposo.
 vs. 7, recuerda lo que dijo la serpiente en 3:5. Justo lo que se les advirtió que sucedería
ocurrió—fueron abiertos los ojos de ambos, lo cual es una metáfora de adquirir
conocimiento y «ser como Dios, conociendo el bien y el mal». Adán y Eva fueron
más allá de los límites que Dios había establecido para ellos, y al hacerlo,
simultáneamente descubrieron su desnudez y experimentaron vergüenza. Entonces
cosieron hojas de higuera para cubrir su desnudez. Su existencia sin pecado ahora
había desaparecido ya que el pecado había entrado en el mundo.

Dos lecciones que podemos adquirir hasta ahora:


1. Voces que compiten que amenazan nuestros matrimonios
¿Qué hace la serpiente? Entra al mundo y trabaja para distraer a Adán y Eva. Quiere poner
duda en lo que piensan acerca de Dios, y de manera alternativa, quiere plantear su propia
versión de la realidad. Y tristemente, Adán y Eva fueron atraídos por su interpretación. Ellos
escogieron creer en la serpiente en lugar de creerle a Dios.

Satanás quisiera más que socavar nuestros matrimonios cristianos. ¿Por qué? Porque eso
cumple su objetivo de destruir a Dios y arruinar su reino. Qué mejor manera de arruinar las
cosas para él que perseguir y destruir los uno de los pilares fundamentales que sostiene el
reino: las familias cristianas fuertes.

No tenemos que restringir esto sólo al diablo. El gran triunvirato que describe el apóstol
Pablo —el mundo, nuestra naturaleza pecaminosa, y el maligno— está trabajando para
competir con las Palabras de Dios sobre el matrimonio cristiano.

¿Dónde escuchas las voces que compiten con tu matrimonio en lugar de escuchar la Palabra
de Dios sobre el matrimonio?

 El mensaje que el mundo nos da. El mundo le dice que sus necesidades y felicidad
son el objetivo del matrimonio. No dice nada sobre la santidad, el servicio, o cualquier
otra cosa que le haga pensar como Dios.
 Las mentiras que nos decimos a nosotros mismos. La autojustificación del pecado y
las racionalizaciones son herramientas comunes de nuestra naturaleza pecaminosa.
o Los hombres que miran pornografía por internet o coquetean con compañeras
de trabajo se dicen a sí mismos mentiras como: «Si solo mi esposa me
satisficiera más y se preocupara más por mí…».
o Las mujeres que controlan a sus maridos se dicen a sí mismas mentiras como:
«Mi vida sería mejor si yo me hiciera cargo de las cosas aquí».
 La lista podría seguir y seguir sobre las voces que compiten.
¿Cuáles son las voces que compiten y amenazan con opacar las Palabras de Dios para tu
matrimonio? Cualesquiera que sean, deshágase de ellas. No harán ningún bien. Nada de lo
que se opone a Dios y su Palabra jamás será de ayuda para su matrimonio.

2. Nuestra búsqueda de ser iguales a Dios (Reflexión vs. Rebelión)


Una de las realidades más tristes de la caída es que marcó la búsqueda de la humanidad de ir
más allá del papel que Dios le asignó: ser sus representantes en el huerto. Ya no estarían
satisfechos como portadores de imagen y administradores del huerto. Ya no tendrían
contentamiento con los parámetros que Dios había establecido para su vida. La serpiente les
había convencido de que no estuviesen satisfechos, sino que desean más. La búsqueda del
fruto prohibido marca el inicio de Adán y Eva tratar de destronar a Dios, intentando ir más
allá de los parámetros que Dios estableció en la creación, y al final, tratando de convertirse
en dioses ellos mismos. Ellos escogieron seguir a una de las criaturas de Dios en lugar de
escuchar al propio Rey (Romanos 1:25). Eso fue rebelión y un acto de traición contra el Rey.
Fueron Adán y Eva declarando su independencia de su gran Creador.
Gran parte de nuestro pecado en el matrimonio puede ser descrito como el rechazo de los
parámetros de Dios para nuestra vida y un intento de ser dios en nuestros propios mundos
pequeños. En el caso de Adán y Eva, ellos tomaron de Dios algo que no había sido dado a
ello, un conocimiento del bien y del mal. En nuestros matrimonios, hay muchas maneras en
las que tomamos de Dios y sustituimos a Dios con nosotros mismos en el matrimonio.
Recuerdan a Judy, ¿la esposa controladora? Judy roba a Dios su soberanía actuando como la
reina soberana en su matrimonio. Si alguno se cruzaba o no seguía su plan de juego, ella
hacía a todo el mundo miserable hasta que fuese a su manera. Piense en su propio
matrimonio: ¿de qué manera rechaza los parámetros de Dios para su vida y escoge por
sustituir a Dios con usted mismo o con algo más?

El pecado corrompe (ambos) las relaciones verticales y horizontales


Continuamos con Génesis 3:8-15. [Lea el texto].
 vs. 8-10— «El hombre y la mujer oyeron la voz de Dios que se paseaba en el huerto
y se escondieron. Dios llama de manera retórica a Adán y Eva; él no los había perdido.
Así como un padre que ve donde se esconden sus hijos puede gritar: ‘¿Dónde están?’,
en efecto, invitándoles a salir, ocurre con Dios» (Gordan Wenham).
 ¿Por qué se escondieron? Adán confiesa que lo hizo a causa de su desnudez. La
desnudez pública en la Biblia es una vergüenza.
 Dios hace dos preguntas retóricas— Él pregunta por la vergüenza de Adán al estar
desnudo y sobre la transgresión de comer del fruto del árbol.
 Adán responde culpando a Eva; Eva en cambio culpa a la serpiente.

Dos lecciones más:

1. El pecado corrompe nuestra relación con Dios (vertical)


A pesar de que el texto no lo establece explícitamente, sabemos que en la en otros lugares de
la Biblia (Romanos 5:18) Adán y Eva experimentaron culpa ante Dios por su transgresión.
EL conocimiento que Adán y Eva obtuvieron trajo consigo culpa y vergüenza en la relación
del hombre y la mujer con Dios. La apertura y vulnerabilidad genuina con Dios ya no era
posible, por loque Adán y Eva se escondieron de él.

Esconderse es esencial en la manera cómo trabaja el pecado. El pecado prefiere la oscuridad


y estar lejos de Dios en vez de estar cerca de él y de pie en la luz (Efesios 5; 1 Juan 1). ¿Existe
alguna forma en la que esconde el pecado? Los secretos poco saludables pueden matar un
matrimonio. Piense en la manera en que el pecado frecuentemente afecta su propio
matrimonio, muchas veces hace que usted se oculte, se aleje, o se aparte de su cónyuge, o
peor aún, hace que se separe de Dios. Si Dios está para ser la fuente de toda la vida, esta es
la mejor manera de Satanás destruir su matrimonio. Alejarte de Dios; conseguir ocultarte de
Dios; y eso arruinará todo, incluyendo tu matrimonio.

No vuelva a ser engañado con el pensamiento de que el pecado entre usted y su cónyuge es
sólo entre ustedes. Cualquier pecado entre los dos afecta su relación con Dios. Recuerde lo
que dice Juan: «Si alguno dice: ‘Yo amo a Dios, ’y aborrece a su hermano, es un mentiroso»
(1 Juan 4:20).

2. El pecado corrompe nuestra relación con nuestro cónyuge (horizontal)


Antes de la caída, Adán y Eva vivían en armonía unos con el otro, en completa apertura y
vulnerabilidad, confiando y amándose el uno al otro. Después de la caída, su matrimonio
estaba contaminado por el egoísmo y el orgullo. Adán y Eva no estaban dispuestos a aceptar
voluntariamente su responsabilidad de la situación cuando Dios los cuestionó a cada uno.
Adán culpó a Eva; Eva culpó a la serpiente.

La lista de posibles pecados que podrían afectar su relación matrimonial es casi ridículamente
larga -- el egoísmo, el orgullo, la ira, el control, la autosuficiencia, la exaltación propia, la
desesperanza, la superioridad, la auto justicia, etc. Como portadores de imagen, lo que se
supone que debemos hacer es reflexionar en el carácter de Dios, pero cuando pecamos,
mentimos acerca de quién es Dios.

El pecado en particular que vemos en Génesis 3 es el de pasar la culpa. ¿Qué es pasar la


culpa? Es frecuentemente evadir la responsabilidad pasando la culpa a otra persona. Es una
manera de conseguir apartar el enfoque en usted cuando normalmente debería asumir la
responsabilidad del pecado.

¿Qué pecados caracterizan su relación con su cónyuge? ¿Cómo está luchando activamente
contra esos pecados? ¿Habla abiertamente con su cónyuge sobre esos pecados? ¿O en algún
sentido no está luchando contra ellos? ¿Tal vez le da pereza luchar contra ellos? ¿O tal vez
tiende a albergar el pecado? A menudo permitirnos el pecado porque hay una cierta ventaja
al hacerlo... obtenemos algo de él o estamos dispuestos a herir a nuestro cónyuge al continuar
pecando.

De un paso atrás y observe lo que ha sucedido aquí: Se ha producido una avería catastrófica
en las relaciones. Adán y Eva ya no tienen una relación del todo amorosa y del todo confiable
con Dios, lo cual estaban destinados a tener. Y ya no tienen una relación del todo amorosa y
del todo confiable entre ellos. ¡Ahora se ha ido!
¿Ve la conexión? Guardar el pacto con Dios es el fundamento de guardar el pacto en su
matrimonio. Cuando se rompe la relación con Dios se rompe, no es sorpresa, nuestra relación
conyugal.

Las maldiciones

Vamos a leer Génesis 3:16-19. La pregunta que queremos responder es: ¿De qué manera el
pecado cambia el modelo y la estructura de la unión matrimonial?

3:16: «Tu deseo (tesqua) será para tu marido, y él se enseñoreará (masal) de ti».
 Lo que encontramos que ocurre es una batalla de los sexos.
 ¿Qué significan las palabras «deseo» y «dominio»? Cuidado con leer ideas modernas
sobre los términos deseo y dominio. Deseo no significa que la esposa está
anhelando/codiciando a su esposo. Dominio no significa que el esposo está
imponiendo dominio sobre su esposa. Por el contrario, el deseo podría ser mejor
traducido como «controlado» y dominio podría ser mejor entendido como
«gobernabilidad».
 Entendemos ambos términos observando estás mismas palabras en Génesis 4:7: «y si
no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo (tesqua), y
tú te enseñorearás (masal) de él». El pecado es descrito como un animal que se agacha
en la puerta. El deseo del pecado es esclavizar a Caín: poseer y controlarlo, pero el
Señor insta a Caín a dominar el pecado, a vencerlo. Del mismo modo, la mujer desea
superar a su marido y tener dominio sobre él. El pecado corrompe el orden de la creación
motivándola a controlar a su marido. (Observe cómo este es un contraste directo con lo
que se describe en Génesis 2:18.) En la segunda mitad del 3:16 («y él se tendrá dominio
sobre ti») el orden creado es reafirmado: el esposo está llamado a liderar, tener autoridad
sobre, gobernar a su esposa. Sin embargo, sabemos que esto es una maldición. Una parte
de la batalla de los sexos es que el marido va a tener que luchar para liderar a su esposa.
Esperamos que el pecado distorsione las muchas maneras en que el esposo lidera.
 ¿Cómo funciona el pecado? Esperamos que el pecado cambie los parámetros maritales
ideales de Dios establecidos en la creación. La función de Eva de ser ayuda idónea es
invertida por la maldición: ahora ella desea usurpar el liderazgo de Adán; y Adán tienen
que luchar para liderar a su esposa.
 Observe la conexión entre la rebelión del hombre y la mujer contra Dios y cómo esto
arruina el matrimonio. «Uno de los más trágicos resultados de la rebelión de Adán y
Eva contra Dios es un continuo conflicto dañino entre el esposo y la esposa dentro de
su matrimonio».

3:17-19. «Maldita será la tierra por tu causa…».


 Una vez más, los parámetros ideales para el matrimonio descritos en Génesis 2 fueron
corrompidos por el pecado. El hombre es llamado a la tarea de labrar y cuidar el huerto
en Génesis 2. Pero ahora él tendría problemas para completar su llamado de señorear la
tierra. El trabajo ahora sería doloroso y difícil.

Dos lecciones más:

1. El pecado corrompe el buen orden matrimonial que Dios estableció


Vemos la importancia de los roles de género en la mente de Dios cuando vemos lo que Dios
maldijo. ¿Se dio cuenta de las conexiones entre el capítulo 2 y 3? Para las mujeres: Génesis
2:18 y 3:16; Para los hombres: Génesis 2:15 y 3:17-19. Los parámetros ideales para el
matrimonio establecidos en Génesis 2 son invertidos por el pecado, la mujer quiere derribar
a su marido, y el marido luchará por completar la tarea de trabajar y cuidar del huerto. La
forma y la estructura de las relaciones establecidas en la creación ahora se han vuelto patas
arriba.

2. Una realidad de la vida: Los cónyuges son pecadores, por lo que fracasarán.
Por experiencia, sabemos que la corrupción del pecado del esposo de «dominar» o
«gobernar» a su esposa puede tomar muchas formas, incluyendo una pasividad en liderar
(abdicación) en un extremo del espectro o un liderazgo tiránico en el otro extremo. Ninguna
de estas dos formas de liderazgo refleja el liderazgo benévolo, auto sacrificial que el esposo
es llamado a mostrar a su esposa. [El espectro para la esposa será muy similar, el control, por
un lado; abdicación en el otro.] Esposos: ¿Dónde han fracasado en su liderazgo en el hogar?
¿Alguna de estas tentaciones descritas se aplican a usted? Si es así, ¿Cómo puede cambiar
eso a partir de hoy? Esposas: ¿Dónde ha fallado en ser la ayuda idónea para su esposo? ¿Ha
tratado de controlar su matrimonio? ¿Le ha dado lugar al liderazgo tiránico, extendiéndose
como alhelí?

El plan misericordioso de Dios: El inicio del evangelio


Terminemos con esto: Génesis 3:21-24. [Lea el texto].
 Dios no quería que la primera pareja viviera para siempre en esta condición
pecaminosa, así que le negó el acceso al árbol de la vida.
 Él sacó del huerto a la primera pareja. Su pecado tiene consecuencias.
 Él puso un querubín (3:24) para guardar y mantener el huerto, el papel que el hombre
y la mujer estaban destinados a tener, pero ya no más.

Una lección final: La gran misericordia de Dios

Observe lo que Dios hace de inmediato: Él los viste (3:21). Dios reconoce la vergüenza que
surgió del pecado de ellos, y muestra misericordia haciendo algo al respecto. En respuesta a
su pecado, Dios inmediatamente les muestra misericordia. Pero ¿cuál es la situación? Ellos
ya tenían ropa. Adán y Eva trataron de cubrir su culpa y vergüenza, y Dios dice: «Eso no es
suficiente. Yo les mostraré misericordia». Pero eso no es todo…mira atrás en la maldición de
la serpiente (3:15), vemos a Dios mostrando la misericordia retrasada: Él promete que un
día la simiente de la mujer herirá la cabeza de Satanás. En este lado de la cruz, sabemos que
esa simiente es Cristo, y sabemos que Cristo venció la muerte al morir como sustituto por los
pecadores como usted y yo. Justo aquí, en medio del primer capítulo sobre el pecado en la
Biblia, vemos los primeros indicios del evangelio.

Cuando usted lucha con el pecado en su matrimonio, ¿Qué hace? Es una buena cosa luchar
contra el pecado, arrepentirse de él, echarlo fuera, para que no sea un impedimento para su
matrimonio. Pero no se detenga allí. En dedicar una hora hablando acerca del pecado, lo más
importante que puedo decirle: aprenda a llevar su pecado matrimonial a la cruz. Ahí es dónde
está destinado a ir.

Cuando pelea y lucha con el pecado en su matrimonio, ¿a dónde acude? ¿Qué hace en última
instancia con él? Cuando Pablo describe la santificación en Efesios 4:22-24, describe que nos
despojemos del viejo hombre y nos vistamos del nuevo hombre (siendo renovados en nuestra
mente para ser como Cristo). Muchos de nosotros dedicamos mucho tiempo y energía
enfocados en deshacernos del pecado, pero nos descuidamos en llevar a Cristo a nuestros
matrimonios y aplicar deliberadamente el evangelio a nuestras luchas matrimoniales. Si esto
lo caracteriza, no hay mejor momento para cambiar sus hábitos que hoy. Comience hoy. Si
Dios fue misericordioso con Adán y Eva en respuesta a su pecado, ¿quién es usted para hacer
cualquier cosa menor por su cónyuge?

Su respuesta a esta lección:


1. ¿Cuáles son las voces de competencia que están arruinando su matrimonio? Hable
con su cónyuge o escriba una lista. ¿Qué dice la Palabra de Dios sobre esas voces?
2. ¿Qué mentiras se dice a usted mismo que lo distraen de Dios y le hacen daño a su
relación matrimonial?
3. ¿De qué manera usted actúa como Dios en su matrimonio? Confiese esto tanto a Dios
como a su cónyuge.
4. ¿Qué pecados matrimoniales han dañado su relación con Dios?
5. ¿Qué pecados atormentan su matrimonio?
6. ¿Puede ver en su matrimonio la dinámica descrita en Génesis 3:16? Si es así, piense
en cómo cambiar/romper esa dinámica.
7. Tome tiempo con su cónyuge para reflejar la manera en que Dios ha sido
misericordioso con ambos en respuesta a su pecado (tanto pecado individual y pecado
que afecta su matrimonio).

Primera edición en español: 2019


Copyright © 2019 por 9Marks para esta versión española

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